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  <title>EL PAIS de las maravillas</title>
  <updated>2008-09-20T23:53:00+02:00</updated>
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    <title>Cantos de sirena</title>
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    <updated>2009-01-20T10:53:07+01:00</updated>
    <published>2008-09-21T01:07:40+02:00</published>
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    <content type="html">&lt;OBJECT  height=344 width=425&gt;
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&lt;/OBJECT&gt;
&lt;p&gt;Despert&#xF3; sobresaltado entre un reguero de sudor y p&#xE1;lpito. Las impecables s&#xE1;banas se aferraban con tenacidad a la musculatura que hab&#xED;a desarrollado faenando en la bravura de la mar.&lt;br /&gt;
Se incorpor&#xF3; oxigenando desmesuradamente y sus ojos se encontraban perdidos en el vac&#xED;o de la oscura habitaci&#xF3;n, tratando de encontrar el rostro de aquella joven que le hab&#xED;a vuelto a interrumpir el pl&#xE1;cido descanso, una noche m&#xE1;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Era la cuarta noche en la que se volv&#xED;a a repetir ese sue&#xF1;o que no acababa de comprender y que le creaba una mezcla de intranquilidad y curiosidad. No consegu&#xED;a extraer de sus pensamientos aquella sucesi&#xF3;n de im&#xE1;genes que le perturbaban y no le permit&#xED;an una tregua para salir a laborar en aguas del Cant&#xE1;brico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El sue&#xF1;o se repet&#xED;a una y otra vez. No sab&#xED;a qui&#xE9;n era, cu&#xE1;l era su procedencia, ni tan siquiera la raz&#xF3;n por la que habitaba en su narcosis. Ante s&#xED; se presentaba una mujer que chapoteaba en alta mar, salida de la nada y que precisaba auxilio. Nunca lograba rescatarla, a pesar de sus esfuerzos en vano.Aunque s&#xF3;lo se trataba de un sue&#xF1;o, a&#xFA;n pod&#xED;a sentir el tacto de su piel cuando resbalaba para anegarse en las profundidades del inh&#xF3;spito mar. Y unas palabras que se llevaban su alma y le produc&#xED;an un tremendo escalofr&#xED;o:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;-Te esperar&#xE9;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se encontraba inmerso en un mar de confusi&#xF3;n. Sin conocer el motivo, sent&#xED;a que la amaba, sin haber articulado palabra, sin haber podido siquiera preguntarle su nombre. Hab&#xED;a quedado hipnotizado por su belleza, y en una mezcla de locura y masoquismo, deseaba seguir so&#xF1;ando para volver a encontrarla.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Definitivamente no hab&#xED;a sentido algo as&#xED; en su vida, incluso en ocasiones una macabra carcajada se escapaba de su boca ri&#xE9;ndose de s&#xED; mismo y pregunt&#xE1;ndose acerca de lo cuerdo que pod&#xED;a llegar a estar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La noche siguiente, descans&#xF3; sin problemas, parec&#xED;a que la pesadilla hab&#xED;a finalizado. Pero sent&#xED;a que echaba algo en falta...aquella desconocida que hab&#xED;a creado su mente a la que amaba sin sentido y que le hab&#xED;a alborotado su destino.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se apresur&#xF3; en arreglarse para salir a faenar en aquel precioso puerto de pocos habitantes.&lt;br /&gt;
Recogi&#xF3; las redes y se dirigi&#xF3; hacia su barquita de cedro noble, que hab&#xED;a pintado con esmero de un blanco nieve y azul marino, y a la que hab&#xED;a llamado Helena. Por unos instantes le vino a la cabeza la muchacha del sue&#xF1;o y decidi&#xF3; bautizarla, orgulloso, con esa consideraci&#xF3;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Subi&#xF3; a la barca y se adentr&#xF3; en el mar para proceder a sus labores de pesca. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De repente, el oleaje se torn&#xF3; m&#xE1;s violento de lo usual, lo que le origin&#xF3; la idea de volver a puerto e intentarlo m&#xE1;s tarde. Una de las olas golpe&#xF3; con fuerza la quilla detrozando el esqueleto de la embarcaci&#xF3;n, arroj&#xE1;ndolo al fondo del mar. Comenz&#xF3; a hundirse sin remedio.Nunca hab&#xED;a jactado de ser buen nadador, s&#xF3;lo le quedaba encomendarse a Dios o a alguna fuerza sobrenatural que le devolviera a la superficie.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sus pulmones se encontraban saturados, y de golpe sinti&#xF3; una sensaci&#xF3;n de bienestar exagerada que le llev&#xF3; a recordar un comentario acerca de que morir ahogado era la muerte m&#xE1;s dulce que exist&#xED;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En un &#xFA;ltimo intento, abri&#xF3; sus ojos y pudo vislumbrar una silueta de mujer que se aproximaba a &#xE9;l y le resultaba familiar. Una dulce melod&#xED;a surgida de la nada consigui&#xF3; tranquilizarle.Lo &#xFA;ltimo que sinti&#xF3; fueron unos labios que con suavidad, lo llevaron al fondo del oc&#xE9;ano...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Semanas m&#xE1;s tarde, despert&#xF3; de un abismo del cual no recordaba nada. Intent&#xF3; averiguar c&#xF3;mo hab&#xED;a logrado sobrevivir, pero s&#xF3;lo consigui&#xF3; una respuesta por parte de una de las monjas del sanatorio que le indic&#xF3; fue encontrado por unos pescadores sobre los restos de una peque&#xF1;a embarcaci&#xF3;n que hab&#xED;a naufragado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cerr&#xF3; los ojos, ya no sab&#xED;a qu&#xE9; era realidad y qu&#xE9; era sue&#xF1;o, sent&#xED;a que le hab&#xED;a besado la muerte y le hab&#xED;a salvado un canto de sirena que no olvidar&#xED;a jam&#xE1;s y el cual nunca llegar&#xED;a a explicar a nadie. Nunca jam&#xE1;s volvi&#xF3; a so&#xF1;ar con ella, a pesar de infinidad de esfuerzos. Ese ser&#xED;a su secreto, el secreto de un loco que se llevar&#xED;a a la tumba el beso que le regal&#xF3; el mar.&lt;/p&gt;
&lt;/PARAM&gt;</content>
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    <title>Viaje sin retorno</title>
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    <updated>2008-11-20T16:53:31+01:00</updated>
    <published>2008-08-20T08:21:23+02:00</published>
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      <name>Meritene</name>
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    <content type="html">&lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-pagination: none; mso-layout-grid-align: none"&gt;
&lt;FONT size=2&gt;Yac&#xED;a sentado esperando que llegara su momento de dejar este mundo, un mundo por el que hab&#xED;a luchado incesantemente en b&#xFA;squeda de una ef&#xED;mera felicidad que por un motivo u otro siempre acababa escurri&#xE9;ndose de sus manos. Una sucesi&#xF3;n de escalofr&#xED;os recorr&#xED;an su espalda en una mezcla explosiva de pavor y curiosidad. Todos viajaban en un tren sin destino determinado. La pr&#xF3;xima estaci&#xF3;n era la de la incertidumbre, ya quedaba muy poco para desvelar el gran secreto, su coraz&#xF3;n se aceleraba a medida que iban fluyendo las cavilaciones, pues s&#xF3;lo llevaba un billete de ida, como todos aquellos que compart&#xED;an con &#xE9;l aquel espacio tan reducido. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt; No pod&#xED;a eliminar de su cabeza aquel d&#xED;a en que fue obligado a abandonar su morada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Deb&#xED;an ser unas veinte personas, hombres y mujeres, los que permanec&#xED;an sentados en aquellos inc&#xF3;modos asientos con destino al olvido. Apenas articulaban palabra, muchos de ellos eran de la zona y se conoc&#xED;an de toda la vida, otros pertenec&#xED;an a familias que llevaban lustros en disputa, pero al fin y al cabo eso ya carec&#xED;a de importancia, todos conoc&#xED;an por qu&#xE9; estaban all&#xED;, as&#xED; como lo que iba a ocurrir, pero ninguno se atrev&#xED;a a hablar de aquel tab&#xFA; que durante a&#xF1;os creyeron que nunca les llegar&#xED;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Las miradas se cruzaban, como una batalla de estrategas en la que no habr&#xED;a ganador ni reconocimiento alguno para los que participaban de ella.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Manuel hab&#xED;a trabajado toda su vida en el campo, no dispuso de la oportunidad de estudiar en una gran ciudad como lo hicieron algunos hijos de hacendados y todo cu&#xE1;nto sab&#xED;a se lo hab&#xED;a ense&#xF1;ado la tierra que sus propias manos hab&#xED;an labrado sin descanso. Siempre se pregunt&#xF3; qu&#xE9; habr&#xED;a podido llegar a ser en la vida si la guerra civil no hubiera truncado sus esperanzas de forjar un futuro mejor. Pensaba que quiz&#xE1; hubiera sido un buen concejal de la villa, un h&#xE1;bil mercader gracias a su don de palabra, posiblemente, hasta hubiera llegado a ser guardagujas en la estaci&#xF3;n de ferrocarril...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; La realidad era bien distinta y ces&#xF3; su empe&#xF1;o en so&#xF1;ar despierto, Manuel no sab&#xED;a c&#xF3;mo se escrib&#xED;an aquellas palabras que bailaban por su mente y se volv&#xED;an estridentes a pesar de su car&#xE1;cter impert&#xE9;rrito.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Sus ojos se clavaron en la mirada de una joven que le resultaba desconocida, pens&#xF3; que se tratar&#xED;a de la hija o nieta de alg&#xFA;n habitante del pueblo. Le hubiese gustado despojarse de unos cuantos a&#xF1;os para cortejarla y hacerla suya, poder volver a sentir palpitar su coraz&#xF3;n con intensidad, con fuerza y vida, retroceder en el tiempo que se consum&#xED;a y aprovechar aquellas horas muertas en la fonda. Su gesto se torn&#xF3; m&#xE1;s serio al pensar que aquella joven tambi&#xE9;n segu&#xED;a el mismo destino que todos los que se encontraban all&#xED;. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Una profesional vestida de blanco se aproxim&#xF3; para administrarle la &#xFA;ltima dosis de insulina del d&#xED;a previa a la cena, Manuel pregunt&#xF3; por sus siete hijos sin respuesta afirmativa de la enfermera y un sentimiento de tristeza invadi&#xF3; su caqu&#xE9;xico cuerpo, sentimiento al que amargamente ya comenzaba a acostumbrarse.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Hac&#xED;a nueve d&#xED;as que nadie aparec&#xED;a por all&#xED;, eran casi las siete y la residencia estaba a punto de cerrar las puertas a los visitantes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; S&#xF3;lo un deseo se gestaba en su mente sin descanso: que llegara el momento, que la muerte acabara con todo y que quiz&#xE1;, en otra vida y otro mundo, conseguir&#xED;a sentirse m&#xE1;s querido.&lt;/p&gt;
&lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-pagination: none; mso-layout-grid-align: none"&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-pagination: none; mso-layout-grid-align: none"&gt;&lt;SPAN style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;</content>
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    <title>La playa</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/meritene8/2008/7/30/la-playa</id>
    <updated>2008-10-06T01:28:28+02:00</updated>
    <published>2008-07-30T17:48:21+02:00</published>
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      <name>Meritene</name>
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    </author>
    <content type="html">&lt;p&gt;&lt;FONT size=2&gt;En su cabeza resonaba con fuerza el romper de las olas sobre la orilla y cada paso que estrechaban sus pies sobre la incandescente arena le produc&#xED;a una mezcla de sensaciones, en ocasiones amargas, en otras placenteras.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se sent&#xED;a exhausta y las gotas de sudor iniciaron un viaje sin fin a trav&#xE9;s de todo su cuerpo. El vaiv&#xE9;n del oleaje le recordaba los besos y caricias que hab&#xED;a recibido en esa misma cala, todos los breves instantes de felicidad con los que hab&#xED;a conseguido alcanzar su finalidad en esta loca vida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los rayos del sol parec&#xED;an condenarla por un delito que no hab&#xED;a cometido. El calor se tornaba insoportable y la sensaci&#xF3;n de sed la solidarizaba con los habitantes de un desierto en busca del ansiado oasis. Aquella tarde el mar brillaba con especial intensidad y su tez adquir&#xED;a una tonalidad rojiza a medida que transcurr&#xED;an los minutos. S&#xF3;lo pocos conoc&#xED;an de la existencia de aquel extraordinario paraje, en aquellos momentos vac&#xED;o de almas, pero lleno de esplendor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se dirigi&#xF3; hacia un lugar que le resultaba familiar, apoy&#xF3; su cuerpo sobre las rocas a fin de poder descansar y perder la mirada hacia el horizonte, en busca del amor que se hab&#xED;a desvanecido, como la brisa que empujaba las gotas de agua que impregnaban su rostro. Esperaba ansiosa el reencuentro con su amado, aunque sab&#xED;a de sobra que su petici&#xF3;n era imposible de llevar a cabo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por fin hab&#xED;a encontrado la tranquilidad, la sombra. Emiti&#xF3; un leve suspiro cargado de nostalgia y melancol&#xED;a. Le ven&#xED;an a la cabeza recuerdos de aquella primera mirada, aquel primer beso, aquella primera vez, de todas las promesas bajo las estrellas en un marco incomparable. &#xC9;l, desde el primer d&#xED;a, le prometi&#xF3; que siempre la amar&#xED;a y que alg&#xFA;n d&#xED;a se lo demostrar&#xED;a. Ella, por aquel entonces, y con una explosiva mezcla de incertidumbre y coqueter&#xED;a no acaba de creer aquellas bonitas palabras. Cerr&#xF3; los ojos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La soledad invad&#xED;a su alma a medida que los pensamientos y recuerdos flu&#xED;an, como las l&#xE1;grimas lo hac&#xED;an con fuerza a lo largo de sus rosadas mejillas. Se preguntaba porqu&#xE9;, sin obtener respuesta, no acaba de entender el motivo de todo lo ocurrido, incluso un sentimiento de culpabilidad y remordimiento acechaba y la empujaba a arrojarse a aquel mar que la llamaba como un canto de sirena.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A pesar de todo, sus familiares y amigos siempre la hab&#xED;an animado a encontrar de nuevo el amor, era una muchacha joven y bonita, pero para ella todos eran unos ignorantes que no hab&#xED;an conocido ni conocer&#xED;an en la vida lo que significaba el amor verdadero y hasta la eternidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Abri&#xF3; los ojos. Para ella todo hab&#xED;a acabado, ya hab&#xED;a pasado un a&#xF1;o de aquel fat&#xED;dico d&#xED;a que no podr&#xED;a olvidar jam&#xE1;s. Ese d&#xED;a marc&#xF3; su triste vida, ese d&#xED;a finalmente el joven le demostr&#xF3; su amor al salvarla de las garras de la muerte. Ya era demasiado tarde para creer en las promesas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nunca encontraron el cuerpo del joven.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el mar se hab&#xED;a enamorado y el mar fue quien se llev&#xF3; su amor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
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    <title>El violinista de la cuerda rota</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/meritene8/2008/7/22/el-violinista-la-cuerda-rota</id>
    <updated>2008-10-28T23:09:43+01:00</updated>
    <published>2008-07-22T02:48:14+02:00</published>
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      <name>Meritene</name>
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    </author>
    <content type="html">&lt;p&gt;Era joven, inteligente, vigoroso, pero su propia familia le hab&#xED;a despojado de la infancia y la libertad. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Durante toda su vida se hab&#xED;an encargado de desarrollar su f&#xED;sico en el campo para sacar adelante la econom&#xED;a hogare&#xF1;a. Movieron mares y monta&#xF1;as para emparejarle con aquella buena chica de familia humilde, vecina de toda la vida con la que apenas hab&#xED;a compartido inquietudes; incluso le empujaron al abismo del sinsaber, priv&#xE1;ndole del conocimiento que todos los chicos del pueblo consegu&#xED;an llevarse a su morada en forma de lectura y erudici&#xF3;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero &#xE9;l era diferente a todos los dem&#xE1;s. Su mirada era ruda, primitiva, pero reflejaba agitaci&#xF3;n e impaciencia. La zozobra no consegu&#xED;a desgarrarle el &#xE1;nimo de luchar encarnizadamente por llegar a ser alguien en la vida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tras finalizar la jornada laboral con sus padres y hermanos, siempre que pod&#xED;a, intentaba huir a escondidas a refugiarse en la peque&#xF1;a ermita donde resid&#xED;a el padre Mart&#xED;n, gran amigo de su progenitor y por el que sent&#xED;a especial admiraci&#xF3;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;All&#xED; compart&#xED;an un secreto que nadie pod&#xED;a conocer, algo &#xFA;nico que hizo nacer una amistad sincera y transparente. Acostumbraba a acomodarse en una diminuta silla de cerezo, acompa&#xF1;ada de un candil que yac&#xED;a sobre una larga mesa consumida por los a&#xF1;os. Detr&#xE1;s de si, se erig&#xED;a una hilera de libros antiguos, algunos de ellos lit&#xFA;rgicos revueltos con otros de gram&#xE1;tica, que fascinaban al joven por sus contenidos y le profer&#xED;an todo tipo de sentimientos y valores de los que hab&#xED;a quedado hu&#xE9;rfano. Era la primera vez en su vida que pod&#xED;a decidir todo aquello que deseaba cultivar, aunque s&#xF3;lo fuera en el interior de su cabeza. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tras varias semanas alternando el arduo menester familiar con la aventura del conocimiento, gracias a aquel anciano lleg&#xF3; a sus manos un presente que no esperaba: se trataba de un viejo viol&#xED;n. Un escalofr&#xED;o recorri&#xF3; su ser al sentir la suavidad del arce pulido sobre su piel. La entereza de sus cuerdas hechas de tripa pod&#xED;a tallar el alma, incluso a pesar de faltarle una de ellas. El magn&#xED;fico arco costaba mantenerlo erguido debido a su peso. Desde aquel preciso instante se convirti&#xF3; en su bien m&#xE1;s preciado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A medida que trasncurrieron las horas, los d&#xED;as y semanas de ense&#xF1;anza, aprendi&#xF3; a tocar aquel maravilloso instrumento mermado que le hab&#xED;a inspirado por encima de ninguna mujer. Siempre le faltar&#xED;a un acorde, pero descubri&#xF3; c&#xF3;mo crear con esa limitaci&#xF3;n, convirti&#xE9;ndose a ojos del amable sacerdote , en un virtuoso sin precedentes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un d&#xED;a, sin haberlo esperado, el padre Mart&#xED;n le propuso algo que jam&#xE1;s hubiera so&#xF1;ado. En el conservatorio de la ciudad m&#xE1;s cercana, y por mediaci&#xF3;n de un contacto del religioso, se ofrec&#xED;a un curso para ejercer de profesor de m&#xFA;sica, incluyendo entre otros instrumentos, el perfeccionamiento del viol&#xED;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esa era la ocasi&#xF3;n que le brindaba la vida de poder escapar de la c&#xE1;rcel de la incultura y el analfabetismo. Estaba decidido y ya no le importaba lo que se comentar&#xED;a en la pedan&#xED;a, su padre se percatar&#xED;a de todo lo que hab&#xED;a aprendido, pero esta vez no podr&#xED;a privarle del enriquecimiento personal que consideraba como un acto de ser poco hombre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ma&#xF1;ana ser&#xED;a el d&#xED;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Recogi&#xF3; todos sus enseres, se llev&#xF3; consigo a su fiel amigo de las tres cuerdas y el apolillado colch&#xF3;n de su habit&#xE1;culo bajo la enfurecida r&#xE9;plica de los que le hab&#xED;an dado la vida y se dirigi&#xF3; hacia la min&#xFA;scula estaci&#xF3;n de ferrocarril. El nerviosismo y el peso de sus pertenencias le imped&#xED;a permanecer sentado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Faltaba una media hora para subir al tren de las oportunidades, cuando de repente, una mano se aposent&#xF3; sobre su hombro. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt; En un instante pens&#xF3; en el padre Mart&#xED;n que prometi&#xF3; despedirle y bendecirle en su partida, pero ante &#xE9;l se presentaba un hombre uniformado que a punta de pistola le invitaba obligatoriamente a dejar sus inertes compa&#xF1;eros de viaje en tierra para subirse al veh&#xED;culo donde le aguardaban otros j&#xF3;venes de su edad. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La guerra acababa de estallar. Se gir&#xF3; y pudo observar el almanaque que pend&#xED;a de una de las paredes de la estaci&#xF3;n... era 17 de julio de 1936. Era por la tarde. Melilla ya ard&#xED;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una vez m&#xE1;s hab&#xED;an decidido por &#xE9;l. Ya no hab&#xED;a marcha atr&#xE1;s. Prefiri&#xF3; por unos instantes que una de las balas del soldado se incrustara en su cabeza para siempre a fin de terminar con esa pesadilla. A partir de ese momento s&#xF3;lo le esperaban las miserias de la guerra.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Su vida volv&#xED;a a ser incompleta como las cuerdas de aquella reliquia que sus manos jam&#xE1;s pudieron volver a acariciar. &lt;/p&gt;
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    <title>Senegal</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/meritene8/2008/7/7/senegal</id>
    <updated>2008-07-12T23:42:27+02:00</updated>
    <published>2008-07-07T02:02:39+02:00</published>
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      <name>Meritene</name>
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    <content type="html">&lt;p&gt;Gotas de sudor recorren lo ancho y largo de toda mi anatom&#xED;a buscando una salida a este calor infernal culpable de eternas noches de insomnio. Me siento la protagonista de una final de Grand Slam entre Nadal y Federer; exhausta, agotada, sin aliento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Afortunadamente se va aproximando la fecha m&#xE1;s merecida, deseada y esperada durante los 365 d&#xED;as y 6 horas que dura el a&#xF1;o. Tras una ardua y tediosa labor de meses, por fin va a ser recompensada la tarea de disfrutar de un per&#xED;odo de descanso que en el &lt;EM&gt;Para&#xED;so Terrenal &lt;/EM&gt;es denominado como vacaciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En ocasiones desear&#xED;a poder controlar el tiempo, acelerarlo, para hacer la espera menos angustiosa, pero cuando comienza la relajaci&#xF3;n y los niveles de stress disminuyen, la monta&#xF1;a se inclina hacia abajo, con un desnivel vertiginoso al que resulta complicado echarle freno, pues se inicia una contrarreloj contra el tiempo libre...hay que regresar a la esclavitud de la rutina. Por momentos anhelo ponerme al frente de la &lt;EM&gt;M&#xE1;quina del Tiempo&lt;/EM&gt;, como en la novela del brit&#xE1;nico H.G. Wells. Habr&#xE1; que dejar de seguir so&#xF1;ando despierta...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Quiz&#xE1; la problem&#xE1;tica m&#xE1;s fant&#xE1;stica nace de la b&#xFA;squeda de la felicidad. Escuch&#xE9; una vez que la felicidad no consiste en hacer todo lo que quieres, sin&#xF3; en querer todo lo que haces.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Querer, amar... Se trata del mayor carburante de nuestras vidas, econ&#xF3;mico (aunque en ocasiones se pague muy caro), tan b&#xE1;sico e imprescindible como el respirar. No importa la distancia si lo que se dice, se siente, se demuestra, es sincero.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Conozco a alguien que lo est&#xE1; pasando mal debido a la distancia, es una de esas personas que a pesar de no conocerla hace mucho tiempo, cuando est&#xE1;s con ella sientes que conectas apenas sin articular palabra. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tengo una receta que no suele fallar en estas ocasiones: No deben plantearse dudas, s&#xF3;lo tes&#xF3;n, deseo, ilusi&#xF3;n e impaciencia, como la de un ni&#xF1;o esperando la llegada de la noche de reyes. Todo el esfuerzo y sacrificio en esta vida deben tener una recompensa, y si no llega nunca, pues inventarla, sacarla de una chistera cual mago frente a unas miradas at&#xF3;nitas en un multitudinario espect&#xE1;culo. La gracia est&#xE1; en no perder el sentido de ponerte en pie cada ma&#xF1;ana, la magia, el brillo en los ojos... &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#xA1;Ah! Todo aderezado con una pizquita de sal de los que te quieren y tienes a tu alrededor. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No hay m&#xE1;s distancia ni barreras que las que uno mismo se quiera imponer, pues EL AMOR LO VENCE TODO (&lt;EM&gt;Omnia Vincit Amor&lt;/EM&gt;).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dedicado a una persona peque&#xF1;a por fuera pero inmensa por dentro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Besitos,&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bona nit!&lt;/p&gt;
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    <title>El viento</title>
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    <updated>2008-09-20T23:56:19+02:00</updated>
    <published>2008-06-26T00:53:07+02:00</published>
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    <content type="html">&lt;p&gt;
Vuelvo a sentirme prisonera de la ciudad, despu&#xE9;s de disfrutar de una peque&#xF1;a tregua en mis amadas tierras almerienses, retorno a la reincidente soledad de mi ordenador cual canto de sirena.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al regresar al trabajo, entre paciente y paciente, me han obsequiado con un precioso regalo para mis o&#xED;dos, del cual me agradar&#xED;a haceros part&#xED;cipes. Mi gran amigo Alejandro Magno me ha invitado a escuchar una canci&#xF3;n de esas que realmente te transmite y te perfora el cerebro con su incre&#xED;ble ac&#xFA;stica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aqu&#xED; os dejo una peque&#xF1;a muestra para que pod&#xE1;is apreciar la magnitud de los sentimientos. A pesar de no entender el euskera, he comprendido todo lo que una canci&#xF3;n puede llegar a susurrarte, en ocasiones la m&#xFA;sica consigue detener el tiempo y transportarte lejos de lo mundano y rutinario. Quiz&#xE1; no es necesario entender una letra para saber que lo que te est&#xE1;n expresando es algo que est&#xE1; repleto de profundidad y belleza.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Me quedo ensimismada, envuelta por la pureza de una guitarra y un viol&#xED;n, y surgen a flor de piel sentimientos irreprimibles. Entonces me vienen a la cabeza todos aquellos que sin apenas conocerme conocen el significado de la palabra respeto y saben hacer buen uso de &#xE9;l. Todas aquellas personas que consiguen darle un sentido a colocarse delante de un teclado, como el barro entre unas manos que desconocen qu&#xE9; forma va a tomar su creaci&#xF3;n. Aquellos que con una mirada saben contarme sus secretos, en definitiva, aquellos que me hacen llorar, de alegr&#xED;a o bien de tristeza, los que siempre estar&#xE1;n ah&#xED;... &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Apenas recuerdas al amigo que re&#xED;a siempre contigo y no supo estar a la altura, sin embargo surge el anhelo de aquel que pr&#xE1;cticamente sin conocerte, extendi&#xF3; inesperadamente su mano para ayudar a levantarte. Y es que esta vida es como el viento, fr&#xED;o en ocasiones, pero c&#xE1;lido y huracanado como los sentimientos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;S&#xED;, el viento, &lt;EM&gt;Haizea&lt;/EM&gt;, con su fuerza y vigor se lleva, a lo largo de la vida, a los seres que m&#xE1;s amas. Esa brisa es la encargada de colocar y volver a extraer de tu vida, con m&#xE1;s o menos intensidad, a personas que forman parte del temido e imperturbable juego de las circunstancias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esa misma brisa me ha arrastrado a una playa en forma de blog plagada de sonrisas desconocidas y miradas curiosas. No s&#xE9; nadar, me queda muy poquito para conseguir llegar al linde de la orilla donde me espera el calor humano de muchas personas por descubrir que me ayudan a superar la liza diaria.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ya va siendo hora de descansar, quiero apresurarme en dormir lo justo para poder disfrutar de un nuevo d&#xED;a, con sus preocupaciones, problemas y buenos momentos, al fin y al cabo, un nuevo d&#xED;a del que sois parte importante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Besitos y bona nit!!&lt;/p&gt;
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    <title>Give peace a chance</title>
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    <updated>2008-06-25T01:01:42+02:00</updated>
    <published>2008-06-19T00:57:04+02:00</published>
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    <content type="html">&lt;p&gt;M&#xE1;s all&#xE1; de conflictos sobre el precio del carburante y la subida del impuesto de la luz, me paro a recapacitar acerca del comportamiento del ser humano, y la verdad, me llega a producir una cierta adversidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ya no hablo del eterno y cl&#xE1;sico protagonismo que se le pueda otorgar a la taza de un WC, las interminables discusiones sobre los fichajes del verano en el bar de la esquina o la exagerada preocupaci&#xF3;n que pueda demostrar una madre cuando su hijo suspende 9 asignaturas si en su destino est&#xE1; escrito llegar a ser ministro. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hablo del atasco en plena ronda a las 8 de la ma&#xF1;ana, del veh&#xED;culo que trata de sortear obst&#xE1;culos en un enjambre de abejas, est&#xF3;magos vac&#xED;os en plena contrarreloj esclavos de la puntualidad. Programas despertador en la radio que arrancan la sonrisa de los labios hasta el momento en que vuelves a observar el reloj y te percatas que una vez m&#xE1;s has madrugado m&#xE1;s que el d&#xED;a anterior, consiguiendo llegar al enfado m&#xE1;s que ayer pero menos que ma&#xF1;ana.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La vor&#xE1;gine nos consume, la &#xFA;nica sinapsis se produce entre el cl&#xE1;xon de mi coche y la palabra malsonante que surge de mi boca. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tras el insulto y la capacidad de producir da&#xF1;o se esconde una historia, una familia, una lucha diaria por salir adelante; en el interior de cada veh&#xED;culo se nos abre una ventana a la curiosidad, ese protagonista an&#xF3;nimo que hoy te insulta y se acuerda de toda tu familia, ma&#xF1;ana podr&#xED;a salvarte la vida...de un momento a otro puedes no entender nada y convertirte en la protagonista de &lt;EM&gt;Mulholland Drive. &lt;/EM&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;S&#xF3;lo hay dos venenos que te pueden matar lentamente: &lt;STRONG&gt;el amor y el stress&lt;EM&gt;&lt;/EM&gt;&lt;/STRONG&gt;. A partir de aqu&#xED; se trata de seleccionar la opci&#xF3;n menos desagradable.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Quiz&#xE1; sea m&#xE1;s importante reflexionar sobre ad&#xF3;nde y de qu&#xE9; manera vamos, todo lo que nos envuelve tiene un precio y una fecha de caducidad. Os invito a tomar una copita de sosiego y tranquilidad. &#xBF;Escenario? La luz de la luna, a la orilla del mar, en buena compa&#xF1;&#xED;a y como &#xFA;nica conversaci&#xF3;n una mirada que transmita m&#xE1;s que las palabras. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La naturaleza es sabia, afortunadamente disponemos de dos o&#xED;dos y dos ojos en detrimento de una sola boca... las palabras hieren; la escucha y la observaci&#xF3;n instruyen.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Creo que va siendo hora de charlar un ratito con la almohada, creo que est&#xE1; pidiendo a gritos unas vacaciones, la pobre &#xFA;ltimamente est&#xE1; un poco cansada de tanto atenderme. Ya os explicar&#xE9;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Besitos, bona nit.&lt;/p&gt;
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    <title>Hiroshima, Mon Amour</title>
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    <updated>2008-06-25T00:52:43+02:00</updated>
    <published>2008-06-10T00:40:07+02:00</published>
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      <name>Meritene</name>
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    <content type="html">&lt;p&gt;Este ritmo infernal de trabajo apenas me ha permitido exhalar un &#xE1;pice de aire, y aqu&#xED; me encuentro de nuevo, hipnotizada por el suave trote de estas m&#xE1;gicas teclas que obedecen a mi palpitar maltrecho por el cansancio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; A&#xFA;n sigo aprendiendo a respirar, tal y como me ense&#xF1;&#xF3; mi Maestro Zen, quien ha decidido bajar en esta estaci&#xF3;n para coger otro tren con procedencia a sus sue&#xF1;os, y al que voy a extra&#xF1;ar mucho, pero a pesar de ello, seguir&#xE9; poniendo en pr&#xE1;ctica todos sus consejos y recomendaciones. Tal y como explicaba en su blog acerca de la amistad, a simple vista resulta tedioso y complicado hallar una perla en lo m&#xE1;s rec&#xF3;ndito del mar, pero es mucho m&#xE1;s sencillo de lo que parece, pues en el momento que abres tu alma a los dem&#xE1;s, todo es luz, claridad, sinceridad...realmente consigues brillar con luz propia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Ya he escogido avatar, me he colado en el MOMA para tomar prestado un traje de Vincent Van Gogh, en una &lt;EM&gt;Noche Estrellada &lt;/EM&gt;que la deslumbradora ciudad no me permite apreciar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; No he querido postear ninguna foto, pues es m&#xE1;gico conservar la fantas&#xED;a, tal y como hacemos en los libros cuando construimos a un personaje en lo m&#xE1;s profundo de nuestro cerebro y con quien compartimos en secreto las mismas peripecias a medida que avanza la lectura. A veces creamos un mismo protagonista, en ocasiones otro muy distinto al anterior, lo interesante es ponerle el rostro que s&#xF3;lo deseemos y que nadie va a ser capaz de arrebatar de nuestra imaginaci&#xF3;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; As&#xED; es como deseo que me vean, como algo het&#xE9;reo, indeterminado, pero a la vez, sincero y transparente, no importa la forma, lo que ata&#xF1;e es la idea, la pasi&#xF3;n, la expresi&#xF3;n...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Lo &#xFA;ltimo que deseo es ponerme trascendental, para ello ya me paso las horas so&#xF1;ando despierta en el c&#xE9;nit que espero y deseo llegue en un a&#xF1;o cuando me pueda ver paseando por la urbe m&#xE1;s impresionante e indescriptible de la Tierra, Tokyo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Pero eso ser&#xE1; otro d&#xED;a, si el tiempo me lo permite y mi ordenador port&#xE1;til no se queda sin bater&#xED;a, como lo est&#xE1; haciendo en este mismo instante. En pleno siglo XXI y mi &lt;EM&gt;fiel &lt;/EM&gt;&lt;EM&gt;compa&#xF1;ero&lt;/EM&gt; tiene una media de vida de 3 horas... por lo menos no se queja...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Buenas noches,&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Besitos&lt;/p&gt;
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    <title>Catering Hepburn</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/meritene8/2008/6/4/catering-hepburn</id>
    <updated>2008-06-18T10:57:27+02:00</updated>
    <published>2008-06-04T23:46:03+02:00</published>
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      <name>Meritene</name>
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    <content type="html">&lt;p&gt;Apenas sin tiempo para dedicar unas l&#xED;neas, me he visto arrastrada hacia la curiosidad que ha despertado en mi el poder expresar una idea, un sentimiento, lo que es mejor a&#xFA;n, poder expresar una sonrisa, una mirada, un abrazo, un gesto...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;S&#xED;, es cierto, es mi primera vez, a&#xFA;n me tiemblan los dedos al decirle al teclado lo que mi mente maneja, por fin soy &#xE1;crata.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Me siento como Gary Cooper en S&#xF3;lo ante el peligro, Clyde Barrow en su desesperada hu&#xED;da de la polic&#xED;a antes de caer tiroteado, como la &lt;EM&gt;Sin Nombre &lt;/EM&gt;de Rebecca en el t&#xE9;trico Manderley, estoy a merced de mi coraz&#xF3;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es duro levantarse cada ma&#xF1;ana creyendo que todo tiempo anterior fue mejor, enciendo el televisor, ahora me obligan a soportar la idea de que los ni&#xF1;os peque&#xF1;os van a tener hijos para poder cambiar el mundo, que mi ADSL puede funcionar m&#xE1;s r&#xE1;pido cuando mi cerebro agotado no puede procesar m&#xE1;s informaci&#xF3;n, hasta me voy a dormir pregunt&#xE1;ndome a mi misma: &#xBF;Te gusta conducir?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pasen y si&#xE9;ntense, se&#xF1;ores, bienvenidos al espect&#xE1;culo fren&#xE9;tico y vertiginoso de todas las proyecciones jam&#xE1;s creadas, miren hacia la pantalla, est&#xE1; a punto de comenzar la realidad de nuestras vidas, frente a sus ojos, bajo el fabuloso t&#xED;tulo de &lt;EM&gt;Tanto tienes, tanto vales&lt;/EM&gt;. Disfruten de la pel&#xED;cula.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y es que, como viene siendo habitual, los que siempre nos quejamos que esta vida es de locos, somos los primeros que nos unimos al juego, como si de un remolino se tratara que nos absorbe y anula. No obstante, hay que pensar, como dir&#xED;a el gran Roberto, que &lt;EM&gt;La Vida Es Bella&lt;/EM&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No quiero extenderme m&#xE1;s, s&#xF3;lo reconocer que es fant&#xE1;stico plasmar y compartir todo aquello que crees justo y se adapta a todos tus valores. Gracias por el empuj&#xF3;n, Maestro Zen, ya me siento un poquito mejor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Prometo que ma&#xF1;ana me levantar&#xE9;, temprano, muy temprano, pero esta vez con una sonrisa en mis mejillas recordando aquello que escuch&#xE9; una vez sobre&lt;EM&gt;&#xA1;&lt;/EM&gt;&lt;EM&gt;Qu&#xE9; &lt;/EM&gt;be&lt;EM&gt;llo es &lt;EM&gt;&lt;EM&gt;vivir&lt;/EM&gt;! &lt;/EM&gt;&lt;/EM&gt;Y es que esta vida no es m&#xE1;s que eso, una pel&#xED;cula.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hoy por fin me siento como Katherine Hepburn... s&#xED;, hoy ya puedo decir que soy &lt;EM&gt;La Reina de &#xC1;frica.&lt;br /&gt;
&lt;/EM&gt;&lt;br /&gt;
&#xA1;Que aproveche!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Besitos&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;EM&gt;&lt;STRONG&gt;&lt;EM&gt;&lt;/EM&gt;&lt;/STRONG&gt;&lt;/EM&gt;&lt;/p&gt;
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