30 May 2008
Las mujeres a veces son de bigote. Visto en el Metro.
Ser de bigote, de armas tomar o de rompe y rasga, son expresiones que pueden aplicarse a algunas mujeres. Tengo que aclarar que prefiero este tipo de mujeres y que por suerte hoy en día abundan. Pero no voy a escribir sobre estas características que se encuentran ocultas y desarrolladas en el interior del cerebro, voy a tratar de las mujeres con bigote en el sentido literal del término. No me refiero a ese ligero bozo que suele ser muy habitual y discreto, no, me refiero al auténtico bigote que pincha.
Por otro lado no voy a incurrir en la sandez de denominar vello a lo que son pelazos, para hablar de vello superfluo ya están los múltiples blogs de depilación láser.
Vengo observando en el Metro de Madrid esta característica morfológica desde hace un tiempo y creo que se está dando un cambio de tendencia notable. Las mujeres siempre han tenido un bigote más menos díscolo que eliminaban rápidamente en sus primeros estadios. Debido a las características meridionales de pelo oscuro, nuestras mujeres poseen más pelo visible que las habitantes de otras zonas geográficas. Conviene aclarar al lector joven e inexperto que las rubias son tanto o más peludas que las morenas, lo que pasa es que se ve menos. El flujo migratorio de mujeres de la América por debajo del Imperio tiene gran repercusión en lo que yo llamaría una cierta moda en el lucimiento de este adorno, es más, creo que la exhibición desenvuelta de estas mujeres propicia que las locales abandonen ciertos complejos y no corran a los mecanismos habituales de depilación con la frecuencia de antes.
No tengo nada en contra de una mujer con bigote. Recuerdo que en un viaje, en Siena en concreto, pude admirar la mayor densidad de bigote femenino por metro cuadrado que he conocido y daba la sensación de que estaba acorde con el ambiente y el paisaje. El bigote, si no es desmesurado, puede dar carácter y resaltar rasgos físico que redundan en un mayor atractivo. También pueden ser graciosas esas cosquillitas que se producen por el roce del pelo, cada cual tiene su gusto.
Lo que me preocupa es que si te enamoras de una mujer que tiene más bigote que tú puedes tener problemas. Me explico.
Creo que todo el mundo ha tenido dentro de su grupo de familiares una mujer, tía abuela normalmente, que era poseedora de ese bigote consolidado que lucían las antiguas. Era esa tía que de pequeño te pellizcaba los carrillos fuertemente mientras movía tu cabeza a un lado y a otro diciendo lo guapo que estabas y cómo habías crecido. Esa mujer que después de ponerte el rostro como un tomate te daba besos en la cara mientras te clavaba ese bigote que, como el de Pancho Villa, estaba curtido en mil batallas. De este modo sabías, nada más verla, que iba a tenerte a su merced en cuanto te agarrara por los carrillos y culminaría con la clavada de pelos como si fuera una araña devorando y sorbiendo a su víctima.
Ese recuerdo traumático con el que te sientes muy frágil y desprotegido es lo primero que te viene a la cabeza cuando te besa un amor con más bigote que tú. Desde ese momento podrá hacer contigo lo que quiera incluso en contra de tu voluntad. Debe ser evitado a no ser que sea eso lo que quieras.
He de decir que yo aunque en la actualidad porto de forma ocasional bigote y su correspondiente mosca no lo hago porque mi amor tenga más bigote que yo, lo hago simplemente por gusto y porque tengo algún recuerdo de Frank Zappa. Conviene aclararlo no vaya a caerme la del pulpo, que como es sabido consiste en la paliza y golpeteo que se le propina al cefalópodo para hacerlo más tierno.
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
Sobre este blog
Memorias subterráneas
pacorreitorCon los ojos abiertos se aprende. Una mirada puede revelar una dimensión distinta de la realidad. El Ferrocarril Metropolitano de Madrid (METRO), es un lugar ideal para medir la temperatura de la sociedad tal y como se hace con un termómetro: introduciéndolo en huecos inconfesables.
Mi mirada.
Buscar
Secciones
Categorías
Últimos Comentarios
- Un fotógrafo de culos actúa en el Metro de Madrid. 5 comentarios imparcial Irineo imparcial Pacorreitor johnny-salomon
- La Vaguada es nuestra y el atasco del Centro Comercial también. 2 comentarios pacorreitor turner
- ¿Qué llevan las mujeres en el bolso? Yo lo sé. 26 comentarios Nuria Pacorreitor laboheme pacorreitor La Bombilla
- Metro de Madrid renueva la flota de trenes de la Línea 6. 15 comentarios dieguito pacorreitor elblogdelmetrero dieguito Pacorreitor
- Manifiesto de los pollos que viajan en el Metro de Madrid. 2 comentarios Irma de aireacondicionado Pama









1 comentario · Escribe aquí tu comentario
Nistake dijo
Soy una chica con bigote.
siempre me lo arranco con cera pero es malo para mi piel, que es muy sensible.
Ahora me lo estoy dejando crecer unos días para que mi piel descanse.
Me siento discriminada si alguien me dice que me lo afeite, por qu es el vello que menos me molesta de mi cuerpo.
Debería ser libre de parecer más o menos guapa según los estereotipos sociales.
Al fin y al cabo, ser uno mismo es lo que todos dicen y nadie se atreve.
Me creo medianamente guapa, pero que daño me hace un bigotito inocente?
Dejadez?
No, me ducho casi todos los días, soy lo suficientemente organizada, y esto no me ha impedido encontrar pareja repetidas veces.
Escribe tu comentario