12 Jul 2007
Realizar un transbordo (y IV): Ascensores y pasillos mecánicos.
Con este escrito concluye la serie que explica la mejor forma de realizar un transbordo en la red de Metro.
El uso del ascensor no te permitirá ganar tiempo, pero a veces y según las circunstancias, puede ser aconsejable su uso. Si tienes la suerte de poder situarte en el vagón para que al llegar lo tengas justo enfrente, puedes intentar aprovecharlo. El uso del ascensor es coyuntural, es decir, debe estar disponible cuando tú llegas (no en otra planta) y no debe estar lejos de la correspondiente escalera mecánica. Imagina que te has colocado en el vagón debidamente, llegas y el ascensor está estropeado (se estropean más que las escaleras mecánicas). En ese caso deberás utilizar la escalera mecánica y si ésta queda a mucha distancia habrás perdido el tiempo miserablemente además de acordarte de los deudos del gestor de las infraestructuras. Si la ocasión es propicia, su uso está indicado, pero debes valorarlo con la propia experiencia. El ascensor es idóneo para esas vueltas a casa tranquilas después de un día perruno de trabajo. Francamente, sólo lo utilizo en este último caso.
Todos los vicios y malas costumbres habituales en los otros viajeros se producen también en el ascensor: el primero que entra se queda en la puerta bloqueando el paso de los demás (salvo en el caso en que la salida del ascensor esté en el lado contrario al de la entrada), hay quien piensa que apretar el botón puede hacer daño, etc.
Si te consideras educado y cedes el paso en un ascensor a señoras, señoritas, ancianos, ancianas, niños y caballeros mutilados, te diré que haces el canelo. Nadie, bajo ningún concepto, te lo agradecerá y te arriesgas a que el que va detrás de ti te empuje con muy malos modos y ya sabes que debes evitar conflictos para ahorrar tiempo. Mi consejo es que les den. Hoy en día nadie apreciará tus buenos modales, te lo aseguro. Eso sí, hay mujeres a las que un comportamiento caballeroso sigue gustándoles. Puedes aprovechar la ocasión con una pasajera habitual para establecer vínculos, el ascensor da para eso y mucho más.
No hay muchos, pero si tienes en tu recorrido un pasillo mecánico deslizante podrás llegar a sacarle gran rendimiento. Claro, si eres como yo, estarás pensando que: "Vamos a ver, si el pasillo mecánico se moviera a la velocidad de la luz y yo voy andando deprisa por él, ¿a qué velocidad me muevo? ¿A qué velocidad me verá moverme un pasajero que me observa desde fuera del pasillo?". Afortunadamente para ti, no vas pensando en esas cosas porque no tendrías ni idea de la teoría unificada de cuerdas dando al traste con tus elucubraciones..
Todas las reglas sobre quedarse parado, protegerse con los codos, etc., que vimos para las escaleras mecánicas son de aplicación también aquí. El único cambio es que si eres capaz de llanear por los pasillos convencionales a mucha velocidad, podrás fácilmente duplicarla si utilizas el pasillo mecánico. El principal obstáculo a considerar es el pasajero que está parado en el centro del pasillo y que debes sortear para continuar avanzando. No se te ocurra empujar, es de mal gusto. Practica la tos ejem,ejem, que suele dar buen resultado cuando la ejecutas a su espalda para que se aparte. Un pisotón fuerte antes de llegar a la altura del obstáculo, provoca también que éste desaparezca. Si te encuentras con una pareja en el pasillo, deberás amagar poniéndote muy cerca y normalmente se pondrán en fila india. Si antes de subirte al pasillo mecánico vislumbras una pareja de mujeres con varias bolsas de plástico en sus cuatro manos, evítalo y usa el pasillo convencional, dos mujeres que vienen de expoliar las rebajas no te dejarán pasar bajo ninguna circunstancia y si lo intentas te podrán montar bronca y en el peor de los casos te llevarás algún bolsazo.
Si en tu recorrido hay pasillos mecánicos podrás ahorrar entre un quince y un veinte por ciento de tiempo.
Como técnica auxiliar y muy práctica dentro del recorrido en un transbordo, debes conocer el doblado de esquinas (los fans de Dune lo llaman plegado de esquinas).
Supongamos que la esquina está situada a tu diestra. Debes acercarte con rapidez y lo más pegado que puedas a la pared de tu derecha. Cuando la punta de tu zapato, chancla, odiosa sandalia, zueco o alpargata, supere en diez centímetros la esquina, debes hacer pivotar sobre tu pie derecho todo el cuerpo de forma que realices un recorrido en ángulo perferto de noventa grados y tu cuerpo salve la esquina. Es importante practicar esta maniobra para realizarla con clase y gusto. Al principio parecerás un tanque cambiando de dirección (es en ese movimiento en lo que se basa esta técnica), pero realizándolo con gracia y soltura el resto de viajeros quedarán maravillados de tu precisión y de tu técnica. He de decir que si portas glúteos firmes, la filigrana de esta técnica los acentuará y encima serás la atracción del pasillo cuando la realices.
Esto ha sido todo.
He intentado en esta serie dejar lo mejor de mis métodos ensayados durante años y que siempre me han dado buenos resultados.
Eso sí, te aconsejo que si puedes permitirte hacer el viaje relajado y sin prisas, es mejor que disfrutes del paisaje y del esfuerzo que realizan otros para llegar antes. No hay nada más gratificante que llegar al andén y encontrarte al mismo individuo que casi se mata bajando una escalera, ha empujado a una embarazada y ha pisado la cola de un perro lazarillo para llegar antes. Después de su esfuerzo estáis en el mismo sitio.
Hay mucho aficionado haciendo transbordos.
02 Jul 2007
Realizar un transbordo (III). Los pasillos.
Tanto si tienes en tu recorrido escaleras como si no, tendrás que atravesar pasillos.
En los pasillos puedes ganar mucho tiempo en tu desplazamiento. Debes dominar dos técnicas para poder aprovechar los pasillos y si de verdad quieres realizar un transbordo lo antes posible tienes que ser el más rápido en tu grupo de viajeros.
Las técnicas a las que hago referencia son: el paso lateral y el hombro dúctil. Recuerdo que ya conocemos la técnica del codo protector descrita en otros artículos de la serie y que es básica para todas las circunstancias en el Metro.
Si puedes estar a la cabeza del grupo mientras recorres el pasillo, mejor que mejor. Para eso has de tener en cuenta tu colocación previa en el vagón: sitúate en la puerta más cercana al pasillo cuando pare el tren, aunque siempre estos lugares estarán más saturados de viajeros. Lo dicho, si vas el primero no mires atrás y atraviesa a toda leche el pasillo.
En caso contrario debes circular también deprisa pero muy concentrado para aplicar el paso lateral. El paso lateral se aplica justo cuando llegas a toda velocidad a la espalda de un viajero. En el momento en el que con un paso le atropellarías, en lugar de lanzar la pierna hacia delante se lanza a un lado produciendo un desplazamiento lateral de todo tu cuerpo que te sitúa justo al lado del pasajero que instantes antes estaba delante de ti. Una vez en paralelo, continúa con tu aceleración, el adelantamiento se ha producido. Con soltura y elegancia esta técnica es muy vistosa a la par que práctica.
En tu trayecto por el pasillo te encontrarás con flujos de pasajeros en sentido contrario siendo posible que se produzcan encontronazos a veces muy dolorosos. Es el momento de la otra técnica importante: el hombro dúctil.
La capacidad de atravesar una muralla de pasajeros en sentido contrario al tuyo, normalmente duros y correosos, no depende de tu fuerza ni de cómo empujes. No es un partido contra los All Blacks. Muy al contrario, debes ser capaz de conseguir introducir tus hombros entre los huecos que te brindan los pasajeros contrincantes. Tus hombros, tanto derecho como izquierdo, tienen que ser dúctiles y flexibles para evitar los golpes y roces. A veces recogerás los hombros hacia atrás para estrechar tu cuerpo, otras veces adelantarás uno de ellos y atravesarás de perfil el hueco, en fin, adaptabilidad ante todo. No hace falta tener la capacidad de esquiva de un boxeador pero sí es necesario tener reflejos. Esta técnica, si la aprendes bien, es muy útil también para las rebajas o para las zonas peatonales del centro en Navidad.
Con el hombro dúctil corres muchos riesgos de salir golpeado, hay viajeron contrarios que sacarán sus codos sólo por fastidiarte. Cuando la domines no podrán alcanzarte pero mientras tanto te recomiendo que al principio tengas colocado el codo en actitud preventiva por si acaso (el codo protector). Evita a toda costa golpear tu hombro contra el hombro del que viene de frente, puedes tener una grave lesión o un grave enfrentamiento con el viajero y teniendo en cuenta la fortaleza de los viajeros inmigrantes procedentes del este, no te lo recomiendo.
Si dedicas a estas técnicas el ensayo necesario podrás ahorrar casi un treinta por ciento de tiempo en tu transbordo.
Hace muchos años llegué a realizar transbordos en patines. Aplicaba las mismas técnicas descritas que también servirían para skate. El resultado era magnífico, pero es evidente que es algo que ya está prohibido (sobre todo por mi lumbago).
En la próxima entrega daré por concluida la serie tratando de los pasillos mecánicos y de los ascensores.
Continuará...
28 Jun 2007
Realizar un transbordo (II): Las escaleras de subida.
Si eres de los que te encuentras con escaleras de subida al realizar tu transbordo, te encuentras ante una de las más grandes dificultades para optimizar tu trayecto. No te queda más remedio que sufrirlas e intentar conservar la ventaja que has obtenido corriendo por el pasillo o doblando esquinas (sistemas que serán tratados en otros posts).
Te vas a encontrar con escaleras mecánicas (con su opción convencional, claro) o escaleras convencionales.
En el caso de las mecánicas debes tener en cuenta que hay que controlar diariamente el sonido que producen los escalones. En su interior hay unos rodamientos con los que el escalón se desplaza (explicación más o menos verídica) que se desgastan y periódicamente serán reparados.
Si prestas atención oirás un golpeteo más o menos fuerte que proviene del escalón. Es como si tuviera esos rodamientos cuadrados en lugar de redondos. Cuando el golpe se parezca a un traqueteo, prepárate, es posible que la próxima vez que pases por allí la escalera esté en reparación.
Si tienes la suerte de contar con dos escaleras, una de subida y otra de bajada, habrán puesto la que funciona para subir y no tendrás problema. En el caso de no existir, ya sabes, a sudar en la convencional.
Yo recomiendo quedarse parado a la derecha en la escalera mecánica. Si la subes andando, además de cansarte tendrás que ir sorteando los codos de los viajeros que con buen juicio están parados. También te puede pasar que al subir me empujes a mí que estoy tranquilamente y tengamos una pelotera de no te menees. No te conviene, perderías mucho tiempo. Es importante que cuando estés parado te protejas un poco con tu codo izquierdo para evitar que te arrolle el que sube andando.
Con las escaleras convencionales no queda otra que la paciencia o el despliegue atlético.
Si subes la escalera a un ritmo constante, tomando aire por la nariz, expulsándolo por la boca y plantando bien el pie en el escalón (ojo, no apoyar sólo la puntera que pueden dar calambres), no habrá escalera que se te resista. Si te encuentras en buena forma puedes subir la escalera de dos en dos escalones, de tres en tres o de cuatro en cuatro. De cinco en cinco es dificilísimo aunque yo, cuando era joven podía hacerlo.
Por favor, no alargues la zancada para subir varios escalones, es poco eficaz. Salta. Realiza un salto corto y controlado hacia los peldaños superiores. Utiliza la técnica natural de la pulga o de la rana. Carga tus músculos como un resorte y suéltalo de golpe. Puedo asegurarte que además de realizar un ascenso prodigioso serás la admiración del resto de viajeros. Es francamente difícil y no tengo yo ya el cuerpo para hacerlo a diario, pero a veces reverdezco viejos laureles.
Importante, te recuerdo que subas como subas las escaleras, nunca ganarás tiempo, se trata de no perderlo en esta dificultad.
Continuará...
Realizar un transbordo (I): Las escaleras de bajada.
Un viaje en Metro de una estación a otra de la misma línea es un lujo que pocas personas pueden permitirse. Suele ser normal tener que realizar un transbordo en algún punto de la red.
Esta operación es la que va decidir, salvo un conflicto en el sistema de control de universos paralelos, si llegas a tu destino a la hora que debes o llegas con retraso. Algo tan trivial se convierte en algo importante y por tanto se pueden tomar algunas medidas para optimizar esta delicada operación.
La realización del transbordo comienza justo en el momento en que las puertas del vagón se abren en el andén de la estación donde vas a enlazar con la otra línea. Es necesario colocarse previamente lo más cerca posible de la puerta para tener más facilidad y conviene conocer el punto exacto de parada del convoy más cercano al pasillo, escalera o salida que te da acceso a la línea destino.
Las escaleras de bajada.
Aunque no lo parezca las escaleras mecánicas no son para quedarse parado mientras la máquina hace el trabajo, son usadas por los viajeros como si fueran surferos y se deslizan en bajada por los bordes de los escalones. Si no estás dispuesto a bajar a la carrera jugándote el tipo, usa las convencionales que están al lado, te arriesgas a que te atropellen o te empujen.
Cuidado con enganchar el tacón del zapato en el borde del escalón porque los resultados pueden ser desastrosos. En la última caída que presencié, la cara del accidentado tenía un aspecto espeluznante.
Si no eres muy rápido bajando o no te gusta picarte haciendo carreras con otro pasajero, ponte siempre a la derecha y baja a tu ritmo, correrás menos riesgos. Si quieres demostrarte a ti mismo que a pesar de los años sigues estando en forma y pretendes creer que eres capaz de ganar al senegalés de la mochila y la camiseta verde, piensa que si le ganas seguramente te habrá dejado hacerlo, y si pierdes no serás para él más que otro obstáculo superado (tiene el pobre mucha experiencia en obstáculos).
No uses los codos durante la bajada, no es deportivo. No obstante, no podrás evitar el uso artero de los picos de los bolsos por parte de las señoras. Considéralo un handicap a superar. Otra cosa es si llevas una bolsa con el almuerzo, un paquete duro o picudo o cualquier bulto de estas características, úsalo sin dudar para tener espacio a tu alrededor y evitar que te cojan la mejor trazada. No se te ocurra meterlo entre las piernas de nadie por mucha tentación que sientas, no querras ser responsable de un accidente ¿verdad?
Bajar escaleras a alta velocidad requiere práctica, experiencia, dotes de estrategia y capacidad de improvisación. Hay muchos aficionados que bajan deprisa, pero el verdadero profesional se desliza por la escalera y sólo pisa la arista de cada escalón. Ve de menos a más y controla siempre la situación, te darás cuenta que el truco consiste en equilibrar el cuerpo en un punto donde has desplazado el centro de gravedad hacia delante y aprovechas tu propia inercia para producir más aceleración. Este punto sólo se consigue con años de práctica y es muy arriesgado, si te pasas irás a parar al suelo veinte metros más abajo.
Si en tu transbordo hay escaleras y te conviertes en un experto bajador, podrás ahorrar en tu recorrido entre un siete y un diez por ciento de tiempo.
Continuará...
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Sobre este blog
Memorias subterráneas
pacorreitorCon los ojos abiertos se aprende. Una mirada puede revelar una dimensión distinta de la realidad. El Ferrocarril Metropolitano de Madrid (METRO), es un lugar ideal para medir la temperatura de la sociedad tal y como se hace con un termómetro: introduciéndolo en huecos inconfesables.
Mi mirada.

