09 Ago 2007

Si Bolivia fuera Suiza….

Escrito por: michelsian el 09 Ago 2007 - URL Permanente

Evo Morales ha planteado que dentro de "10 ó 20" años Bolivia será como Suiza. Sus compatriotas han acogido la idea con escepticismo. Unos hablan de "magia", otros de "irrealidad". En una primera lectura, reconozco que casi río, en otra me alegré de que no hubiera dicho China, Cuba, o cualquier otra dictadura del mundo. Ojalá y Bolivia fuese la Suiza de América en el 2027, aunque el pronóstico de Morales sea demasiado optimista.

La lista de acciones no es muy extensa. Qué tome nota y comience mañana mismo. Ya le estamos esperando:

-Para ser como Suiza, país que tiene 23 cantones, tendrá que acceder a las aspiraciones autonomistas de las regiones bolivianas con identidad propia. Es decir, descentralizar el poder. Esta parte no le gustará demasiado.

-Dar cabida a la denominada "democracia directa", mediante la cual los ciudadanos aprueban las principales leyes en referendos.

-Redactar una Carta Magna sin blindajes. En Suiza, con 100.000 firmas recogidas en 18 meses, cualquier ciudadano puede proponer enmiendas a la Constitución.

-Poner límites al poder del presidente y evitar el caudillismo. El gobierno federal suizo lo componen siete miembros, que se rotan la presidencia ejecutiva (uno cada año).

-Aprovechar eficientemente los recursos naturales y favorecer la inversión extranjera en condiciones legales estables. Suiza tiene pocos recursos y es de las economías más atractivas del mundo.

La Confederación Helvética no es un excelente país por obra y gracia de la naturaleza. Tampoco es un cascarón vacío, sino un modelo capitalista en el que no llegan al 5% los que están por debajo del umbral de pobreza. Capitalismo social con creación y redistribución de riqueza, estabilidad política, respeto por las leyes del mercado y comodidad en una posición internacional en la que hace el ruido de un mosquito y corre como un lince.

A pesar de la lista, es evidente que no hay recetas cerradas para arribar al cielo de Suiza. Copiar automáticamente es absurdo en las circunstancias de Bolivia y de cualquiuer otro país. Sin embargo, hay en este modelo líneas políticas generales que merecen ser estudiadas en profundidad:

-La democracia es la única vía. O mejor dicho, la democracia tal y como la entendemos en Occidente es la vía. Sin inventos ni atajos.

-La confrontación artificial es un lastre pesado. A ver si dejamos de fabricar enemigos imaginarios.

-Un Estado fuerte para la atención a los más débiles, y, por regla general, un aparato administrativo pequeño que regule las líneas generales políticas y económicas, pero que permita a la empresa privada construir el mercado y actuar dentro de un marco legal razonable.

Falta mucho cincel sobre piedra dura, talante y talento, autorreconocimiento y vocación democrática para resucitar a Bolivia, una de las naciones más pobres de Latinoamérica. No basta un milagroso "levántate y anda" para colocarle en el camino del desarrollo. Ni experimentos sobradamente fallidos que hoy intentan levantarse con peligrosos guiños hacia el comunismo, ideología que entre 1917 y 1989 supuso uno de los holocaustos humanos del siglo XX, junto al fascismo.

Lo primero será que llegue a Bolivia el desarrollo mercantil y político, allí donde todavía sobreviven prácticas económicas precapitalistas, como trueques comerciales y tentaciones por acceder a las instituciones legislativas por métodos de "usos y costumbres" indígenas, en vez de por elección democrática y directa.

Una política inclusiva hacia los indígenas, que respete su hábitat, cultura y singularidades históricas, no riñe con la necesidad de modernizarse en asuntos tan relevantes como el comercio. A ver si nos entendemos, para evitar equívocos: el problema no son las ceremonias ancestrales ni la consagración presidencial en el templo Kalasasaya, sino que allí donde fuere se cueza la idea de que Bolivia está en el mundo, en un mapa en el que las relaciones globales imponen la tiranía del conocimiento.

Y, sobre todo, Morales debe caer en cuenta que nada hay más lejos de los modos y resultados helvéticos que sus ídolos y maestros Fidel Castro y Hugo Chávez. Y que Cuba está hoy más cerca de Haití y Burundi que de Suiza. ¿Venezuela?, ya veremos. Donde hay petróleo el asunto es otro.

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

3 comentarios Escribe tu comentario

yuste dijo

Buf, todas las "suizas" del mundo están malditas. ¿Recordáis Libano, la suiza de Oriente Próximo?. ¿O Nepal, la suiza del himalaya?.
Casi mejor que hubiese prometido que Bolivia será como Neptuno, por decir algún lugar tranquilo

dados

dados dijo

Primero tiene Bolivia que serenarse y dejarse llevar por los que saben, y no por Chavez, que quiere destruir la democracia. Bolivia esta mal hace mucho, la culpa no es de Evo, pero vamos a ver qué hace con la escasa democracia que hay alli, si la fortalece o la termina de destruir

Estimado amigo, tu artículo es muy interesante.

Lamento ser tan pesimista, pero creo que el cielo sueco está lejos de los ojos de latinoamércia. No existen condiciones (ni mucho menos políticos) para alcanzar ni siquiera la mitad de esta receta que a todas luces no funcionaría en esta región, ¿POR QUÉ? Eso se responde con un simple adjetivo que es el mayor lastre de América Latina: DESIGUALDAD.

Lo siento Evo Morales, tendrás que comerte tus palabras. Ojalá y me equivoque pero estoy seguro que has cometido el mayor gazapo de tu administración.

Escribe tu comentario

Desde España: América Latina, Cuba y los medios

Michel D. Suárez
www.michelsuarez.com

Amigos

  • Juan Carlos Rodríguez Talavera
  • J.M. Salcedo

Fans

  • PAT
  • madrid-idiomas
  • alvaroherrera0313
  • miranda

Ídolos

  • Juan Carlos Garrido Curbeira
  • rjcano
  • Gustavo    Faustino Sosa  Valencia

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):