28 Jul 2008
Sueños 'retro'
¿Cuánto cuesta vivir un sueño de la infancia que no pudo hacerse realidad? Realmente no se sabe a ciencia cierta. Tampoco es que importe saberlo.
Hace ya muchos años, hará 16, gané en un concurso televisivo una Nintendo NES. Pero lo que estaba de moda era la consola portátil Game Boy. Todo aquel que tenía una venía a ser una especie de triunfador (cosa que con el paso de los años adopta otras formas: móvil, reloj, coche, casa...).
Y claro, como púber pre-adolescente sin mucho conocimiento de causa, más allá de notas y recreos, quería una. Pasaron los meses, los años... La NES se quedó obsoleta, por no hablar de aquella Atari 2600 de mis padres. Llegó la Super Nes, la 64 ... Y pese a mi espíritu nintendero mi NES seguía cogiendo polvo, mientras la Game Boy aguantaba el tirón. ¿Cómo no iba a triunfar un invento que te permitía jugar a todas horas, en cualquier lugar? Llegó la PS2, las new-gen... Hasta el viernes pasado, día en el que "heredé" una Game Boy clásica color amarillo, como la de la foto. Los juegos que venían con ella son lo de menos, ya que la diversión 'retro' que viví fue inigualable. Tenía entre mis manos un sueño de mi infancia, entero para mí. ¿Se puede pedir más? Pedir quizá no, pero sí decir. Y lo que digo es: "Gracias". Gracias por enseñarme la puerta de la máquina del tiempo y llevarme a mi infancia por unos días. Gracias.
05 May 2008
Super Mario, el primer gran héroe
A mediados de los 80 llegó a España un personaje bajito, regordete, con bigote y con ganas de repartir leña en nuestra NES. No, no era Aznar (ese llegó años después). Se trataba de Super Mario Bros, un juego para aquellla consola de Nintendo, tal vez la primera con la que muchos jugamos. Su protagonista, un fontanero, quizá de ascendencia italiana, que con el mono rojo de trabajo se iba a rescatar a una princesa.
Más o menos el guión era así: El malvado Bowser, una especie de reptil gigante a lo Jesús Gil (que en paz descanse) había secuestrado a la bella princesa Peach (princesa y rubia, nada de estereotipos), y nosotros, como buenos héroes, debíamos ir a rescatarla. Mario tenía que recorrerse los castillos del Reino de las Setas (mejor no pensar el origen de esta idea), para salvarla. En cada uno nos enfrentaríamos a poderosos jefes finales, enemigos duros de roer que se interponían entre nuestra princesita y nosotros. Pero ¡oh sorpresa corazón, oh mustios collados! Siempre nos daban gato por liebre: "la princesa está en otro castillo". Cada vez que aparecía la frasecita te entraban ganas o bien de cortarte las venas (y eso que no medíamos más de medio palmo), o bien de tirar pa´lante y encontrarla de una vez. Creo que casi todos optamos por la segunda. Hasta el último castillo no terminaba el juego y allí era donde la encotrábamos. El juego no era más que acción plataformera pura y dura, en 2 dimensiones, y para pasártelo a toda pastilla.
Pero es que hablar de Mario es más que todo eso. Para los que ya jugábamos es como hablar de nuestra infancia. De esas tardes tras el cole con el bocata de nocilla a medio terminar y un vaso de leche más solo que la una. Esas tardes en las que ese bajito gordinflón nos absorbía con el único fin de encontrar al malvado reptil y darle "pal" pelo. Ocho mundos estaban ante nosotros, ocho mundos en los que cada uno era cada vez más y más difícil. Cada mundo dividido en diversas pantallas, en las que tendremos que saltar, aplastar o golpear a tantos enemigos como aparezcan, o encontrar caminos especiales. Sin duda muchos recordarán esas tuberías (como buen fontanero Mario hace gala del conocimiento de cualquiera de ellas). La mecánica era sencilla a la par que adictiva. A través de un scroll 2d teníamos que ir eliminando a los malos. Por cierto, ¿recordáis como eran? Pues para el que no, quizás si se le comentan las setas... Sí, esos, una especie de setas transgénicas mutantes, con ojos y todo, que estaban a miles para ser tranquilamente masacrados. Igual que los soldaditos imperiales blancos de Star Wars. Otros de sus aliados eran las tortugas (voladoras o no) o las archiodiosas plantas carnívoras. Pero era divertido acabar con todos... ¡pesea que eso sea interpetable como incitación a la violencia!
Si el salto nos parecía poco para vencer a las maléficas tropas de champiñones asesinos, teníamos a nuestra disposición una serie de power-ups con los que nos volvíamos casi invencibles. Como el champiñón, que nos volvía grandes. Estaba también la flor, que se podía combinar con la anterior y con la cual podíamos tirar bolas de fuego para hacer, mmm, deliciosas setas a la plancha. Por último, quizás lo mejor de todo, la estrella. Este power-up nos daba inmunidad durante un periodo muy limitado de tiempo. Pero era todo un placer el escuchar la musiquilla de fondo mientras Mario embestía a las tropas champiñonescas. Esa musiquilla le daba un frenesí al juego que, aunque parezca mentira, muy pocos juegos han podido igualar (tal vez Sonic, pero de ese ya se hablará en su momento).
Años más tarde llegarían dos partes más, que no hacían sino mejorar lo ya presente, sobre todo en los gráficos. Pese a las limitaciones técnicas de la Nintendo NES, Super Mario Bros 3 era bastante superior al 1 en gráficos. Además ¡podíamos volar! Gracias a una hoja power-up nos convertíamos en una especie de mapache volador. Ahí es "ná". La música y la jugabilidad eran igual de buenas que en la primera edición. Además aparecen las tortugas. Cuando las matábamos podíamos recoger sus caparazones para lanzarlos sobre los demás... En resumen, mejoras para obtener un juego grandioso, un personaje ya atemporal y una saga mítica. Super Mario Bros, sin duda el primer gran héroe de los videojuegos que no para de renovarse, no para sobrevivir, sino para seguir siendo el #1.
PD: Super Mario es un ejemplo de superación de muchos frikazos del 15, y si no, aquí va un ejemplo. Un tipo se lo pasa en poco más de 5 minutos.
Race Drivin´
Si en el anterior post hablaba sobre el supuesto hiperrealismo de algunos juegos new-gen, no hay nada como volver atrás en el tiempo para ver cómo ha ido cambiando. Y el primero que se me viene a la mente es el muy muy lejano de Race Drivin´, heredero de Hard Drivin´, que también sería conocido como Stunts.
Un juego que salió tanto para Pc como para recreativa. Podías elegir entre varios cochazos, como cualquier juego de conducción que se precie, pero con el extra de que podías crearte los circuitos con absoluta libertad. Y cuando se dice absoluta es ABSOLUTA. Curvas imposibles, saltos sobre casas o remolinos (como se ve en la imagen) que desafiaban a las leyes de la gravedad.
Claro que las leyes que usaba el juego eran, cuando menos, desternillantes comparadas con cualquier juego actual. Podías ir a más de 180 por hora y estrellarte. Si tenías seleccionada la cámara interior, la del volante, veías como los cristales se rompían. Pero si tenías la externa veías como el coche rebotaba de un lado para otro sin parar, cual pelota loca de las que regalan a los pequeñajos.
Un usuario de Youtube lo califica como el juego "con el peor sistema de física de la Historia". Hombre, para la época no estaba mal, pero reírte te reías un rato... ¡hasta con el anuncio!
Conste en acta que, con todo, mis buenas horas adolescentes me eché jugandolo. Para aquellos que lo deseen, pueden volver a jugarlo en el pack de Midway "Arcade Treasures 3".
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Sobre este blog
EL TENTÁCULO MORADO
El Tentáculo MoradoSoy un mutante creado por el dr. Fred Edison. Si bien en un principio era un ser maléfico sin futuro, la ingesta de unos residuos propició que mi cuerpo creara dos brazos con los que llevar a cabo mi plan: ¡¡Dominar el mundo!! También me gustan los brownies con helado de vainilla.
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"The Day of the Tentacle", "Grand Theft Auto", "FIFA International Soccer", "Theme Hospital", "Warcraft II", "Sim City 2000", "Wolfenstein 3d", "Civilization 2", "Carmageddon"... menudos juegazos, valdría la pena volver a pegarse unas buenas viciaditas. ¿Retrocompatibilidad? ¡Ojalá!
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