Nakaochi



Esta noche nos dejamos de penes y le atizamos al atun.
Kanoyama es uno de mis restoranes japoneses favoritos y la especialidad del dia era Nakaochi de atun de aleta azul. El ritual consistia en raspar con cucharas la carne adherida al costillar del atun crudo y comerlo como sashimi con soja y washabi. Te avisan de que no te zampes toda la carne, porque despues frien las costillas y te las sirven de nuevo. Una autentica delicia, y encima un entretenimiento.
El placer ha sido de tal magnitud que tras la cena para culminar el disfrute hemos propuesto a nuestra amiga -y por amiga- hacerle un masaje con happy ending a cuatro manos. Cuando parecia que se iba a poner guinda al pastel, el flan se ha desinflao y cada uno se ha ido a su casa a hacer la digestion.
Otro dia sera.
