Caracoles
Tengo una refinada amiga que es capaz de comerse cuatro docenas de ostras vivas, pero le es imposible tragarse un pobre caracol de tierra.
Acostumbrada a ver y no comer los rechonchos escargots de La France, no tenia claro si lo que nos ofrecian en el restoran costero donde cenabamos eran unas caracoletas marinas o una especie pigmea terrestre.
Por supuesto todos dijimos que se trataba de un molusco marino tipico de la zona. Incluso alguno invento el sistema de pesca que se utilizaba para atrapar al pequeño animal.
Nuestra amiga se puso las botas mientras decia que sabian a mar y que eran deliciosos.
Cualquiera le dice ahora que eran de tapia de cementerio.
