La Casa de la Mesa
En la puerta nos esperaba un ovni camuflado de sombrero de paja para llevarnos al Maresme.
Fue una abduccion muy llevadera y en un pis pas poniamos nuestras chancletas en la Casa de la Mesa.
Comida de hombre gato junto a la almohada. Perro que confunde tus gafas con su hueso. Piscina que me la bebo. Gente que cuenta cosas que te interesan mezcladas con cosas con las que te ries; o sea, amigos.
Comida casera deliciosa y ricos pollos de cuneta. Vino bueno, Martini Rosato y frigorifico que produce agua con gas. Iphones y camaras de fotos. Mini lanchas que transportan flores ardiendo. Buen tiempo y un mosquito tigre merendando/nos.
30 horas de guardar. ¡Piscis!
Como no podia ser de otra manera customizamos la nave y volamos entre cipreses y palmeras con destino sorpresa.
Besos desde el aire.

