Conozco a Jabi desde los 9 años y desde entonces somos amigos. Casi 40 años compartiendo aventuras, noches, viajes, proyectos, piques, novias, copas…
Jabi no habla mucho y siempre digo que hay que irse a la cama cuando el se va. No para follarnoslo, sino porque elige ese momento dificilisimo de ver en el que la noche ya no va dar mas de si, y todas las copas, rayas, rollos, conversaciones, vaciles o lo que se tercie, van a sobrar. Claro, siempre lo digo a la mañana siguiente despues de no haberle seguido cuando se marcho.
Jabi tiene las patillas mas largas que las patillas y suelta unos tacos terribles al volante, pero jamas se queja de una dolencia fisica. Si lo hace, todos sabemos que esta muy jodido.
Hemos retrasao nuestro viaje al sur porque el colega se ha pillao una bronquitis de mamut y dice mientras tose que le duele la quijotera y los riñones. Tiene que ser un dolor monstruoso.
La ultima vez que le vi roto fue hace unos 10 años en Cuba, donde unas tontas anginas le tuvieron 2 noches delirando. Como buenos cabrones le sacamos unas fotos para el recuerdo, porque como digo, ver a Jabi enfermo es algo tan excepcional que merece la pena capturarlo para la posteridad.
Jabi trabaja conmigo, que soy una maquina de generar proyectos, papeleos y lios. Aun y todo parece que nos seguimos llevando bien y que su novia no me odia. Eso si, juraria que cada vez que me voy a NY, se pone las zapatillas, enciende la tele, se sienta en el sofa, respira hondo y se toma una cerveza bien fria, experimentando una sensacion de felicidad sobrenatural.
Ya falta menos.
Desde este cacablog le mando un AbraZoo vitaminico.
¡Animo Amigo!
¡Animo Abuelo!