Orejas y Plumas

Veniamos hacia Pamplona y nos cayeron de la Torre unas entradas para el de Galapagar.
Un premio a la amistad. Y un premio asi (o asao) no es de educacion rechazar.
Como siempre, merecio la pena. Toreando no es gallina.
Mas bien lo contrario.
Dos volteretas y una oreja rota a cambio de otras cinco.
Sin ser una tarde dorada salio airoso de la encerrona.
Nosotros a chupar carretera.
Ya estoy aqui.
Doscientas mil almas que al medio dia seran esponjas descansan.
Otra vez estoy en El Frente.
