Utopia
Mucho he tardado en llegar a Utopia estando tan cerca.
El Hotel Utopia esta a dos pasos de todos los que caminamos por Andalucia.
Un oasis marciano cargado de historia y sentimentalismo donde hasta el ultimo enchufe tiene algo magico que susurrarte al oido.
Destino imprescindible de intelectuales y enamorados, de inquietos y de artistas, de viajeros interesantes y lugareños sensibles. De amigos, de almas errantes o de familias inteligentes. Refugio de celebridades, de actores, directores y musicos. ¿Quien es aquel de aquella mesa que me suena tanto? Tal vez Woody Allen que se prepara para tocar el clarinete… No puede ser. Aqui si.
Llegamos a Utopia (Benalup-Casas Viejas) en media hora desde Zahara de los Atunes.
Cenamos como reyes en La Fonda mientras escuchabamos la bella voz de la bella Merche Corisco y nos sumergiamos en los creativos y convulsos años 30.
Copas, guitarras y cadaveres exquisitos compartidos con cabareteras y espias. Se nos hizo tarde porque se estaba muy bien.
Ya en la habitacion, comi la fruta dorada y prohibida del arbol de la vida y me hice inmortal por unas horas. Justo hasta que una generosa resaca me ataco camino de Sanlucar de Barrameda.
Pronto. Utopia . Cerca.

Sirena terrestre con hambre de viaje y de centauro.
Nos echaron de casa en Ronda. Menos mal que Ronda es nuestra casa.
Deje Zahara, trepe al norte, a Pamplona, lave mis camisetas negras, mis calzoncillos grises y mis calcetines a rayas y me desplace al este. Llegue a Cabrera a una casa que eran mil casas y unos amigos distintos en cada una de ellas, que como era una, siempre eran los mismos. Pero diferentes.