05 Mar 2014

Sólo el siguiente paso

Escrito por: Milano el 05 Mar 2014 - URL Permanente

Se aprenden cosas cuando abandonas la monotonía y te lanzas a caminar con una mochila en la espalda, ya sea hacia a Santiago o hacia cualquier otro sitio. Recuerdo que mi compi y servidor dejamos el coche en un descampado de O Cebreiro, justo donde empieza Galicia. Cargamos las mochilas y comenzamos a separarnos del viejo Vectra. Es decir, a abandonamos la seguridad garantizada y lo previsible. Al principio fue curioso, parecía que unos tirantes elásticos nos retuvieran... Hasta qué se rompen y entonces comienzas a gozar de una sensación de libertad exquisita, a percibir mucho mejor el entorno, los olores y los sonidos. Y comprendes enseguida que casi todo es innecesario. Conforme pasan los días caminando, aprendes a vivir solamente con lo que llevas encima. Y eso es muy poco. Sobra la inmensa mayoría de las cosas que normalmente nos poseen y nos aprisionan. No hubo ninguna motivación espiritual en nuestro camino a Santiago, pero mi compi y yo aprendimos una pequeña lección que recordamos con frecuencia...

Te levantas muy temprano porque a las ocho ya tienes que abandonar el albergue de peregrinos. Son las reglas. Y allá vamos todos los caminantes, cada uno con su ritmo vital y con sus dolores acumulados camino de la siguiente meta. Recuerdo que siempre había cerca del albergue algún tugurio donde acopiar un buen desayuno... Con el tiempo el desayuno se me ha convertido en la mejor comida del día. Pero luego tenías por delante esa cantidad de kilómetros que al principio parecían inabordables. Los primeros días fueron francamente difíciles por culpa de la cantidad de músculos doloridos que afloran como por ensalmo... Es cuando parece imposible dar un solo paso más porque no puedes levantar las piernas. Y entonces aprendes que para llegar vivo al final de la jornada, incluso al final de la cuesta que tienes delante, solo tienes que dar un pasito. Sólo uno: el siguiente. Nada más que el siguiente... los demás serán otro asunto.

Se lo dije a mi amigo hace unos días. Hablábamos de la necesidad de recuperar la democracia para la gente y decíamos que si queremos hacerlo civilizadamente es indispensable introducirnos en el sistema, y para eso hay que votar a partidos que propongan una democracia directa. Es decir, una democracia real, que recupere para la gente el poder legislativo a través del voto directo, a través del flujo libre de la información. Sabemos lo difícil que resulta modificar el rumbo de las cosas en este mundo globalizado, donde el poder financiero ha secuestrado la democracia y la soberanía de las naciones. Y decíamos también que sirve de poco cambiar las cosas en España si el cambio no se produce también en nuestro entorno, en Europa. Decíamos que es necesario que el cambio sea global...

...es decir, la meta está lejísima. Me duelen todos los músculos que tengo, y llegar al final de la cuesta, con una mochila de 15 kilos, me resulta insufrible...

‘...sólo un paso, amigo: el siguiente. No pensemos más allá porque un hombre corriente como nosotros poco más puede hacer. Posiblemente sea buena idea votar a los partidos pequeños que propongan recuperar la democracia real. Los grandes partidos –ya lo vemos- sólo atienden a sus intereses y a los intereses de sus viejos afiliados. Los grandes partidos son viejos dinosaurios, torpes y cegatos, que comen demasiado, cagan más y lo dejan todo hecho un asco...’

Recuerdo que hace tres años mi compi y servidor tuvimos que recordar la enseñanza que aprendimos en el Camino de Santiago...

"...sólo un paso, cariño. Sólo el siguiente paso. No te preocupes del posterior, ni de lo lejos que está el final de la batalla. Ni de lo difícil que resulta vencer".

Y lo consiguió. No sólo consiguió llegar a Santiago, dolorida, pero entera, sino que consiguió, pasito a pasito, salir del peor de los trances que la vida nos prepara a veces...

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01 Mar 2014

Café y churros en el 44

Escrito por: Milano el 01 Mar 2014 - URL Permanente

He bajado hasta el 44, en la plaza del Rey. Ahí en medio sigue la estatua ecuestre del señor Varela, general franquista bilaureado, con sus palomas cagándole la calva. Y en la esquina de la plaza permanece la placa de mármol hablando de la gesta heroica de dos hermanos muertos por Dios y por la Patria en la Cruzada de Liberación Nacional. Sigo sin entender como averiguan aquí la Memoria Histórica... Mejor dicho, está claro cómo entienden en San Fernando la Victoria del 39.

En el mismo banco de piedra, el más cercano al 44, vive el mismo sin-techo desde hace unos meses. Debe ser muy duro pasar el invierno en la calle... Hoy atesora dos maletas ajadas y una mochila que deja abandonadas cuando se marcha a cualquier sitio. ¿Quién se las va a llevar? Se ha cortado el pelo blanco pero sigue con el rostro tan atezado como en primavera. Le veo beber a buchitos cortos de una litrona caliente, como en primavera. Fuma una marca de tabaco chino, de esas baratas y lee el Viva Cádiz, que es un periódico que se reparte gratuitamente. Y se calienta al sol que asoma por donde estaba la Torre Cimbrelo...

La terraza del 44 acaba llenándose con la fauna vecinal propia de esta franja horaria. Jubilados, desempleados, señoras paseando carritos de bebés, ciudadanas con el carrito de la compra —el mercado está aquí detrás—... por cierto, hay una concentración de parados en la puerta del ayuntamiento. De momento hablan entre ellos y no exhiben pancartas, pero son hombres recios y se les nota el nivel de desesperación.

En la mesa colindante a la de servidor, un jubilado se queja de los partidos políticos. La misma rumana ha pasado dos veces pidiendo una moneda. La gente busca sentarse en las mesas al sol. En invierno el sol proporciona una luz preciosa, con esas sombras alargadas que me regalaban aquellas imágenes en la mesa de mi laboratorio. Desde que no se puede fumar dentro de los edificios, las terrazas echan humo...

El sin-techo se encasqueta un gorro de lana, blanco roto (bastante roto el blanco, diría servidor), pero no de cualquier manera, se lo coloca con cuidado, procurando que el peló le quede recogido... Podrá no tener techo, ni trabajo, tal vez ni siquiera tenga familia; podrá ser un excluido del sistema, pero conserva esa pizca de coquetería. Yo diría que ese detallé le mantiene en el seno de la dignidad.

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27 Feb 2014

La Democracia del Siglo XXI

Escrito por: Milano el 27 Feb 2014 - URL Permanente

Es la democracia directa y participativa. Un hombre, un voto real, con todo su valor. Pero no va a ser fácil…

Hace años que me ingresan la nómina en el banco. Y cuando me interesa manejo mi cuenta bancaria a través de internet. Tengo domiciliados pagos periódicos, hago transferencias y abono las multas de tráfico a través de internet. Puedo hacer muchas cosas y todas ellas son válidas y aceptadas.

Pero no sólo eso, a través de internet recibo de la hacienda pública mis datos fiscales y con ellos pago mis impuestos desde el salón de casa. Incluso hay impuestos que las empresas tienen que presentar obligatoriamente a través de internet porque ya no tienen otro camino para cumplir con esas obligaciones fiscales. También reservo vuelos y hoteles; compro billetes de tren y hasta puedo encargar la compra en el supermercado.

No hay dudas de que internet es un mecanismo fiable y útil. Tan útil que si tuviese dinero podría comprar en bolsa diez mil acciones a 500 euros cada una y, si tengo suerte, puedo venderlas diez minutos después, cuando se hubieran revalorizado un solo euro, y con esos dos pulsos de tecla me habría ganado 10.000 euros yo solito, sin sudar, sin crear nada nuevo, sin aportar al universo algo real y sin añadir valor a algo; solo especulando. Son las cosas de la sacrosanta libertad de los mercados… ¡Fácil! De todos modos esto es una broma si lo comparamos con los billones de euros y de dólares que se mueven diariamente a través de internet. Y con esos toques de tecla no solo se ganan fortunas, en el envite se matan de hambre a pueblos enteros, o se condenan a la guerra a regiones del planeta sin el mínimo escrúpulo. El poder de internet es enorme, para lo bueno y para lo malo…

Entonces… después de comprobar lo que hacemos diariamente a través de internet, podemos concluir que ejercer el derecho al voto telemático sería un asunto extraordinariamente sencillo. De hecho, mi cuñado Juan, que es bombero, ha preparado un programa para que cada socio de su club pueda votar en las asambleas desde su casa… ¿Alguien me puede explicar por qué en una Democracia del Siglo XXI no se ejerce el derecho al voto a través de internet?

Es muy sencillo…

…porque el verdadero poder, la élite financiera, perdería el monopolio legislativo. Es decir, perdería la posibilidad de hacer leyes ajustadas a sus intereses a través de unos representantes que no nos representan. Pero ¿por qué la democracia directa es un peligro para el poder económico? ¿De qué manera la democracia directa devolvería el poder a la gente, regeneraría la honestidad de los políticos y exterminaría de un plumazo la corrupción?

Si una persona sueña sólo es un sueño.
Si soñamos todos es el comienzo de la realidad.

Si cuando nos interesara pudiéramos votar desde nuestra casa las leyes que se discuten en el parlamento, en el senado y en los ayuntamientos. Si pudiéramos votar en cada una de las comisiones parlamentarias, en cada una de las reuniones municipales donde se decide qué terrenos se recalifican o qué empresa se lleva tal contrato… Si tuviéramos abierto ese cauce para ejercer nuestro derecho al voto directo y sin intermediarios, la última palabra sería nuestra, de la gente, que es el origen del poder. Los partidos no actuarían con la prepotencia que nos tienen acostumbrados y se cuidarían de llegar a consensos para sacar adelante leyes duraderas y destinadas a mejorar el bienestar de la gente, no a los poderosos, ni a contentar a los mercados, porque la última palabra siempre sería nuestra…

Los políticos corruptos no podrían asegurar al corruptor de turno que tales terrenos van a ser recalificados porque la compraventa de concejales —y los acuerdos inconfesables entre partidos a cambio de apoyos mutuos— ya no asegurarían el resultado final de ninguna votación… porque también podríamos votar nosotros vía internet.

¿Qué cómo se votaría? Lo asombroso es lo rematadamente sencillo que resulta. Miremos al diputado de mi provincia, el que me representa en el congreso. Este hombre tiene en su mano el voto de, pongamos por caso, 10.000 ciudadanos (el suyo y el de 9.999 más) Si nadie votara directamente, el valor del voto del diputado seguiría siendo 1, como lo es actualmente. Si votáramos la mitad (él y 4999 ciudadanos), valdría 0,5… y si votáramos todos (él y 9999), su voto solo valdría 0,0001 votos del total.

Y el poder volvería a manos de la gente, de donde nunca debió escapar. Esta democracia directa es posible ya, no es necesario modificar la Constitución, sólo modificar los reglamentos internos del congreso y senado. El artículo 23.1 dice explícitamente que los ciudadanos tenemos derecho a participar 'directamente' en los asuntos públicos… ¡Hágase entonces!

Yo, que tú, forastero, votaría a partidos o plataformas que propusieran la democracia directa, es decir, los que propongan recuperar nuestro derecho a toda -absolutamente toda- la información pública y al voto directo. Cualquier otra cosa seguramente es más de lo mismo, es perder el tiempo y el voto en una democracia que solamente guarda las formas, que no está controlada por los ciudadanos, y por eso es corruptible y susceptible de convertirse en una franquicia de los poderes financieros. O sea, lo propio…

Post Data: Si te ha interesado este asunto, lo explican mucho mejor y con más fundamento en Democracia 4.0. Esta cuestión la asume como pilar básico el Partido X. Otros partidos minoritarios comienzan a nutrirse de estas ideas. Es el futuro…

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16 Feb 2014

Crónicas de un viajero del IMSERSO > Sineu

Escrito por: Milano el 16 Feb 2014 - URL Permanente

El ayuntamiento de Sineu está en el edificio que ocupaban los frailes del antiguo convento de los Mínimos. Los Mínimos son una orden religiosa fundada por Francisco de Paula en el XV, y eran tan humildes que se consideraban a sí mismos como los más pequeños de todos los religiosos. Tiene el edificio un sencillo claustro del XVII, alberga la biblioteca municipal (por cierto, huele intensamente a libro en ese sitio) y los servicios propios del consistorio, que es la referencia del 'Pla', una comarca completamente llana y fértil que ocupa el centro de la isla de Mallorca. Sineu es su capital.

En la galería de entrada, antes de desembocar en el viejo claustro, la concejalía de cultura ha colocado una exposición de antiguas fotos del pueblo. Son fotos en blanco y negro, posiblemente de principios del siglo XX, muy bien enfocadas y de gran calidad artística, pero sobre todo de un enorme valor etnográfico. He visto muchas imágenes de este tipo, pero ningunas tan buenas como estas.

En las escasas veinte escenas se muestra como era la vida rural en el 'Pla' mallorquín. Las imágenes enseñan la pobreza, la resignación y la incultura de ese tiempo. Y digo incultura sin ánimo de imputarles culpa, lo digo porque el único conocimiento que alcanzaban estaba férreamente limitado a solventar las necesidades de supervivencia en un entorno rural y precario, sólo eso. Son gente dedicada de sol a sol a una tierra que no les pertenece, aunque la destripen. Y que, a pesar del esfuerzo, apenas les permite sobrevivir. Gente que posee la total seguridad de que sus hijos seguirán tan atados a la tierra y tan pobres como sus propios padres y abuelos. Exactamente como en cualquier otra región de España a principios del siglo XX... El viajero del IMSERSO piensa entonces que parece que el tiempo no hubiera transcurrido, y que estas reflexiones podrían hacerse para este tiempo. Siempre la misma historia.

Las imágenes de Sineu enseñan a gente empobrecida a pesar del extenuante trabajo. Gente agotada por la frustrante falta de esperanzas para salir del oscuro pozo... y sin capacidad crítica para intentarlo. Siempre trabajando para los señores de la tierra, que ni la pisan para no manchar sus zapatos acharolados. La gente de esas fotografías son gente que tiene la resignación entregada al potentado de turno -llámese hacendado, cacique, latifundista, señorito... hoy sería el señor Mercado, pero con el mismísimo efecto-, el que se enriquece con el trabajo de los pobres.

A la gente de esas fotografías le han inoculado una doctrina frustrante, que les mantiene férreamente convencidos para aceptar esa situación de servilismo con una resignación que desarma todo intento de rebelión.

Y el viajero del IMSERSO comprende que siempre se repite la misma jodida historia, una y otra vez —no ya en Sineu— sino en todos los lugares y en todos los tiempos. ¡Joder, qué tropa somos!

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02 Feb 2014

Historias del diputado obediente – 1

Escrito por: Milano el 02 Feb 2014 - URL Permanente

El artículo 23.1 de la Constitución Española de 1978 dice:

‘Los ciudadanos tienen el derecho a participar en los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes, libremente elegidos en elecciones periódicas por sufragio universal…’

…es lo que hacemos cada cuatro años. Echar un voto en una urna para que salga elegido, pongamos por caso, Fulanito de Tal, diputado obediente y bien mandado, que representa a cien mil de sus conciudadanos.

Esto no es criticable. Somos una democracia representativa porque los 35 millones de españoles no podemos gobernar asambleariamente. Una cuestión de organización. Desde la Revolución Francesa no se ha inventado algo que lo sustituya. Se puede matizar e incrementar la participación del ciudadano en las tareas legislativas haciendo más o menos sencillas las consultas populares y las iniciativas legislativas que emanen directamente del pueblo. Pero en España esto no existe, la constitución no permite los referendos populares y las ILP son papel mojado frente a la voluntad política de los partidos mayoritarios que quieren seguir conservando el monopolio legislativo y no se van a dejar avasallar sin lucha.

Volviendo al señor diputado obediente. Cuando este hombre —bien pagado y bien dotado de dietas— tiene que votar en el hemiciclo sigue las instrucciones del portavoz de su grupo parlamentario… “atento, Fulanito, se vota en contra –repito, en contra- a no ser que a última hora lleguemos a un acuerdo con el gobierno y entonces se vota a favor. Ojo a mi señal, no la vayas a joder que tú eres muy torpe”

Pero, a su vez, el partido —superando sus viejas, románticas y desfasadas inclinaciones ideológicas, y al margen de lo prometido a la gente en los programas electorales— sigue las directrices que marcan los poderes económicos que residen fuera de España, que no son elegidos, a los que les importa un bledo la felicidad de la gente, sólo sus intereses. Son los poderes económicos que ha sufragado la campaña del partido y de los que es rehén. El partido YA no se siente obligado a atender a la gente que le vota porque ellos son estupendos, la gente no sabe y no tiene por qué saber… la gente tiene que dejarse gobernar en silencio. Y actúan así, con total impunidad y con absoluto desprecio hacia nosotros, PORQUE NO TENEMOS MECANISMOS PARA ECHARLES DEL ESCAÑO DURANTE CUATRO AÑOS. Y eso es muy grave porque así anulan la esencia de la democracia, durante ese tiempo no nos representan y tienen carta blanca para legislar y gobernar sin el control de sus votantes… y los siguientes legisladores y gobernantes, mientras no tengamos mecanismos democráticos para echarlos, harán lo mismo. Y así seguiremos en un remedo de democracia, legislatura tras legislatura… Por eso tenemos que despertar, dejar de ser sumisos y cambiarla. Se puede.

Cuando el diputado obediente pulsa el botón en su escaño, deposita la voluntad de sus cien mil representados en el fondo de una letrina romana y la sepulta con la mierda de dos legiones.

Presentación en Cádiz de Red Ciudadana – Partido X

Así es la democracia representativa que hemos consentido… Por eso tenemos que conquistar la democracia directa y participativa de la que habla el artículo 23 de la Constitución. Se puede recuperar la democracia para la gente si la gente empuja y se conciencia de que el cambio es inevitable, si la idea se instala transversalmente en la sociedad, en los colectivos sociales, en las familias.

Hay herramientas y métodos: simplemente Democracia y Punto. Lo hablaremos.

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29 Ene 2014

Es el capitalismo, imbécil

Escrito por: Milano el 29 Ene 2014 - URL Permanente

Ya sabíamos que las entidades financieras no tienen alma, tienen balances de resultados. Sabíamos que las grandes empresas supranacionales no tienen patria, que su única obligación es el beneficio anual creciente, se succione de donde se succione ese beneficio. Sabíamos que los astronómicos fondos de inversión son y están para aumentar por cualquier medio el dinero de sus inversores, sean pequeños o grandes. Y sabíamos que el entramado mongoliberal que gobierna aplastando nuestros votos es un golem incontrolado que ha cobrado vida propia… No tienen alma, ni sentimientos humanos. El capitalismo salvaje es eso. La libertad absoluta de los mercados conlleva la riqueza de muy pocos y la esclavitud de la inmensa mayoría del planeta. El capitalismo neoliberal incontrolado es incompatible con la dignidad humana.

Este texto es parte de los argumentos que utiliza el gobierno del PP
para oponerse a la ley antidesahucios de la Junta de Andalucía. Fuente

Durante un corto sueño tuvimos el convencimiento de que el Estado —organizado en torno a una voluntad popular más o menos adecuada— era nuestro garante y velaba por nosotros frente a la codicia de los poderes financieros. Creíamos que existía un pacto social por el que la gente había conquistado una posibilidad de cubrir mínimamente las necesidades básicas, de llevar una vida más o menos asegurada y digna, y de ser felices en tu propia patria, con tu gente. Pero el Estado ya no hace eso, ni la democracia formal que lo sustenta. Nos han robado el concepto y su realidad.

Esta gentuza que nos gobierna y nos ha gobernado, que están ahí arriba con nuestros votos, ya no trabaja para intentar garantizar nuestra felicidad. Servidor no imagina a un político mongoliberal hablando de la felicidad de la gente, ellos hablan —usando sus propias palabras— de asegurar “…la estabilidad de las entidades de crédito como herramienta fundamental para conseguir una reducción de la prima de riesgo de nuestro país…” Y si en la praxis de esta política se quedan en la puta calle madres e hijos, desamparados y sin techo, es su problema.

Es el capitalismo, imbécil.

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25 Ene 2014

La sorpresa de don Rafael

Escrito por: Milano el 25 Ene 2014 - URL Permanente

Cada día que pasa me parezco más a don Rafael. Lo tengo que reconocer, aunque me pese. En el 36, cuando el Golpe de Estado de Mola y Franco, en un arranque de arrojo, entró en zona roja y rescató a su novia para llevarla de vuelta a zona nacional. En ese momento, el joven Rafael y su familia tenían tierras y privilegios que defender. La elección del bando estaba escrita desde mucho antes del 18 de Julio. En los pueblos del campo cordobés o se era señorito con cortijo y olivos, o vivías de recoger las aceitunas del señorito. Tal vez nadie tuvo elección. Los primeros apoyaron la rebelión contra la República y se hicieron azules, los otros se hicieron rojos porque no tenían nada que salvar y todo por conquistar. Esa viene a ser la historia de los hombres, la lucha de una inmensa mayoría de desarrapados contra los privilegios de cuatro gatos que esclavizan a los primeros. Una y otra vez repetimos el mismo esquema. Le ocurrió a la generación de don Rafael y nos ocurre ahora con la cruzada neoliberal que aplasta los derechos que creíamos haber conquistado para nuestros hijos.

Don Rafael recibió un balazo en julio del 36, cuando entró en Baena a rescatar a su novia, y luego lucho en el frente durante el resto de la guerra civil. Lo hizo de alférez, porque tenía estudios… los rojos difícilmente podían estudiar a pesar de las 7000 escuelas que la República levantó en pocos meses. Y cuando terminó la guerra se hizo policía y ejerció su profesión en una sociedad autoritaria y represora. Fue un policía de calle, curtido en cien batallas callejeras con los delincuentes de la época, que a veces eran pillos casi entrañables, de los que te decían para romper el hielo: “Don Rafael, ¿qué tal su señora?” Y los problemas se solventaban con un par de hostias bien dadas y una amenaza contundente: “Como te vea otra vez por aquí te arranco la cabeza”. Y mano de santo, el delincuente —lo fuese o no lo fuese— se cuidaba muy mucho de volver a aparecer por la zona. Eran tiempos en los que la policía actuaba con total impunidad y nadie osaba levantar ni la voz ni el pensamiento. Ese era don Rafael... consecuencia de su tiempo, como todos y cada uno de nosotros.

Por eso cuando murió Franco y se dieron los primeros pasos hacia la democracia —no entremos ahora en calificarla— se le rompieron los esquemas vitales. Para él significaba el fin de una época, su época. Yo recuerdo el desasosiego y la incredulidad de ese hombre, ya canoso, cuando comprobaba que los valores de su vida ya no servían. ¿Qué estaba pasando con su mundo? ¿Para qué la Victoria? Don Rafael no se resignaba, ni se adaptaba a los tiempos democráticos. Era un animal a punto de extinguirse, de otro mundo...

…exactamente igual que muchos de nosotros cuando vemos que la democracia por la que luchamos es ahora una caricatura; que ha sido deglutida por la cruzada neoliberal y ya no defiende a la gente porque trabaja para otros intereses. Quién me iba a decir que treinta años más tarde entendería a la perfección el desconcierto de don Rafael. Puede que no coincida con sus coordenadas ideológicas, pero entiendo su desvarío emocional. Él y nosotros nos resistimos al devenir de los nuevos tiempos porque los percibimos profundamente injustos.

Sí, creo que cada día que pasa me parezco más a don Rafael. Le entiendo porque cada uno, a su nivel y en su tiempo, luchó por encontrar un paradigma más justo y más humano para nuestros hijos… Y nos traicionaron.

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21 Ene 2014

Vaharadas de mierda humana

Escrito por: Milano el 21 Ene 2014 - URL Permanente

Hay un sin_techo atravesando la terraza de la Mallorquina. Pelo y barba blancos, andrajoso y caminar artrítico. El pobre hombre va dejando una vaharada a mierda humana entre los desayunos humeantes. La gente mira y pone cara de circunstancias en cuanto detecta el origen del malestar. Quiero decir que no es un olor a mierda cualquiera, no. El pobre hombre huele a mierda humana pisoteada diez o doce veces… y eso cuadra muy mal con un respetable café y tostada.

El hombre es uno de los desechos humanos que genera esta mierda de sistema codicioso. Es un sistema económico que especula con el bienestar de la gente para hacer más poderosos a los ricos y más pobres a los pobres, hasta dejarlos al borde de la subsistencia. El hombre que deja vaharadas de mierda pisoteada en la terraza de la Mallorquina es uno de los millones de pobres que ha generado la crisis al mismo tiempo que enriquece vilmente a los pocos que ya eran ricos. El informe de Osfam Intermón lo deja bien claro: a nivel mundial, 85 personas ricas suman tanto dinero como 3.570 millones de pobres del mundo… ¿CÓMO ES POSIBLE QUE PERMITAMOS ESTO? ¿Por qué los políticos que me representan no se plantan en mitad de la conferencia y acusan al criminal?

…pero al cabo de dos minutos ha pasado todo. El olor a mierda se ha extinguido, la misericordia, la indignación y las ganas de matar a alguien —a ver si así se arregla algo— han pasado. Todo se ha disuelto como un azucarillo. El andrajoso que huele a mierda ya no es visible, el café vuelve a aromatizar la terraza de la Mallorquina y el informe sobre la desigualdad exponencial vuelve a ser un titular más que ya no sirve ni para envolver el pescado de estero…

…nos lo merecemos.

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19 Dic 2013

Servicio de oncología

Escrito por: Milano el 19 Dic 2013 - URL Permanente

Hospital Público de Jerez de la Frontera / Sala de espera del servicio de oncología

Cada día hay más pacientes. Esta mañana ocupan todos los asientos y parte de las paredes. Una mujer lleva un gorrito de lana. Mediana edad y bien parecida. Yo diría que se dedica a la enseñanza. Lee un libro con la vista cansada. Le acompaña su hija de 18 años... Hay más gravedad en el semblante de la chica que en el de la madre. Se ve que la jovencita aún no ha asimilado que el cáncer se cura.

Hay cartelones informativos por las paredes, en varios idiomas y grafías. Explican los derechos y deberes de los pacientes del Servicio Andaluz de Salud. Y uno se siente orgulloso de la sanidad pública que hemos construido a trancas y barrancas en este país, y en muy poco tiempo. Una sanidad universal, para todos, que no pregunta la procedencia del que llega ni pregunta si puede pagar la atención sanitaria... Eso es otro asunto (no menos importante, pero otro asunto). Una sanidad imperfecta, pero trata de ofrecer las mismas oportunidades a los pacientes, vengan de donde vengan. Y creo que no hacemos suficiente hincapié en ese concepto: la conquista de una igualdad real de oportunidades para todos nuestros hijos. Ese concepto debería ser el motor, la idea central, de cualquier gobierno democrático. Cualquier otro intento sería desviarse hacia sociedades injustas.

Pero cada día que pasa nuestros gobernantes nos esquilman el derecho a una sanidad excelente. Nos dicen que los tratamientos de químio y radioterapia son caros, que gastamos demasiado en medicamentos y coaccionan a los médicos para que receten en función de un cupo o se arriesgan a perder no sé qué plus de productividad, etc. Y acabarán consiguiendo que la sanidad pública sea manifiestamente deficiente. Entonces nos convencerán de las bondades de la gestión privada de la sanidad y nos mostrarán la excelente medicina privada que podremos comprar en este país... El que la pueda comprar en cómodos plazos. Y habremos perdido uno de los mayores tesoros que teníamos. Esta es una de las indecencias que nos ofrecen los gobiernos de España.

Por eso me repugna ver a don Juan Carlos, el rey de todos los españoles, quieran o no, entrar sonriente en esas espléndidas clínicas privadas para recibir una atención médica privilegiada... En mi concepto de sociedad este es un comportamiento despreciable porque todos, hasta el más humilde español, tiene derecho a una medicina tan excelente como la que recibe el Borbón. Flaco favor le hace este hombre a la democracia. Me gustaría para mi país una sociedad construida entre iguales, en la que sobren vividores y privilegiados...

En la sala de espera de oncología el enemigo nos iguala a todos. El enemigo común hace estas cosas... Uno de los enemigos, el evidente, es el cáncer. No está mal como enemigo. Pero el otro enemigo se camufla de mala manera y es más dañino porque no da la cara: es el dogma neoliberal (esa idea repugnante que busca el máximo beneficio privado por encima de cualquier cosa o persona) que nos priva de la atención sanitaria que merece cualquier ciudadano por el simple hecho de existir. Ese es realmente el enemigo universal, que nos ataca sinuosamente dejándonos sin alternativas… ¡Ese es el enemigo a derrotar!


En la imagen: laguna final del río Arillo, que separa Cádiz y San Fernando

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20 Nov 2013

Con el carnet en la boca

Escrito por: Milano el 20 Nov 2013 - URL Permanente

En la España de los años 70 había que llevar el carnet de identidad en la boca. No me lo han contado, lo he vivido. Una vez me lo exigió un guardia civil mientras caminaba por Sant Llorenc de Munt (Terrassa) con mi macuto y mi cantimplora. Todavía no sé para qué coño quería ese hombre mi carnet de identidad porque entonces no había terroristas, y los ‘subversivos’ actuaban en la ciudad no en mitad de una montaña…

…cuarenta años después pasa lo mismo en España. Hace unos meses, cuando me iba a incorporar a una concentración en torno al ‘Pájaro’ que conmemora la Libertad de Prensa, en Cádiz, la policía estaba identificando a los cuatro gatos que intentaban hacer bulto. Cuatro gatos que simplemente ‘estaban’ en la calle, sin lanzar gritos, ni consignas, ni señalando a nadie… La policía estaba coaccionándolos, sin paliativos. No me lo han contado, lo he visto.

Servidor pensaba que finalmente habíamos conseguido que la calle no fuera un asunto de don Manuel Fraga, sino de la gente… Y entonces uno piensa que el tiempo ha pasado literalmente en balde. Que las luchas y las conquistas de mucha gente no sirven para nada en cuanto llega al poder la gente adecuada. Es decir, cuando llega al gobierno los cuatro botarates que son la correa de transmisión del verdadero poder, el financiero. Que es un gobierno que defiende por encima de todo los intereses de sus patronos, y en el camino desampara a la gente que le vota.

Es un gobierno que se otorga así mismo leyes para asegurarse el dominio y para autoperpetuarse en la poltrona… Y digo esto porque la nueva ley que prepara el gobierno, la Ley de Seguridad Ciudadana, más parece un instrumento de la dictadura Franquista que una ley que emane de un pueblo libre y crítico. Con esta nueva ley no podremos ver videos callejeros que muestren a algunos policías apaleando a gente indefensa, ni heridos en un ojo por pelotas de goma, ni enormes policías con armadura acarreando a bachilleres de 14 años de un sitio a otro… colgar esos videos callejeros puede suponer una multa de 30.001 a 600.000 euros.

Esta una ley que aflora desde una democracia falsa, porque es formal, neoliberal y autoritaria. Democracia formal porque sólo conserva la forma, votamos cada cuatro años a individuos que luego hace lo que dictan sus patronos, no la gente… y no pasa absolutamente nada. Neoliberal porque ejecuta una política económica que condena a la gente a la pobreza, y se centra en el beneficio de los que ya son inmensamente ricos. Y es una democracia autoritaria porque no deja alternativas a la política económica neoliberal y, además, se sostiene mediante la coacción, el miedo, fomentando el acriticismo, la incultura y la somnolencia de la gente.

Estos criminales han roto las reglas del juego en mitad del partido, y aquí no pasa nada. Dicen que ya estamos saliendo de la crisis. ¡Pero si es precisamente aquí, acojonados y en la ignorancia, adonde quieren tenernos, coño!

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El Blog del Milano

Sólo un homo sapiens venido a menos... y acostumbrao. Vive en la Vieja Isla de León (San Fernando), el Sur de España; y recuerda con frecuencia Villajovita, el barrio de su niñez, en Ceuta, allá por el norte de África. Algunas incoherencias, algunas fotos... y me parece que poco más. Así de simple son las cosas.

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