01 Mar 2014

Café y churros en el 44

Escrito por: Milano el 01 Mar 2014 - URL Permanente

He bajado hasta el 44, en la plaza del Rey. Ahí en medio sigue la estatua ecuestre del señor Varela, general franquista bilaureado, con sus palomas cagándole la calva. Y en la esquina de la plaza permanece la placa de mármol hablando de la gesta heroica de dos hermanos muertos por Dios y por la Patria en la Cruzada de Liberación Nacional. Sigo sin entender como averiguan aquí la Memoria Histórica... Mejor dicho, está claro cómo entienden en San Fernando la Victoria del 39.

En el mismo banco de piedra, el más cercano al 44, vive el mismo sin-techo desde hace unos meses. Debe ser muy duro pasar el invierno en la calle... Hoy atesora dos maletas ajadas y una mochila que deja abandonadas cuando se marcha a cualquier sitio. ¿Quién se las va a llevar? Se ha cortado el pelo blanco pero sigue con el rostro tan atezado como en primavera. Le veo beber a buchitos cortos de una litrona caliente, como en primavera. Fuma una marca de tabaco chino, de esas baratas y lee el Viva Cádiz, que es un periódico que se reparte gratuitamente. Y se calienta al sol que asoma por donde estaba la Torre Cimbrelo...

La terraza del 44 acaba llenándose con la fauna vecinal propia de esta franja horaria. Jubilados, desempleados, señoras paseando carritos de bebés, ciudadanas con el carrito de la compra —el mercado está aquí detrás—... por cierto, hay una concentración de parados en la puerta del ayuntamiento. De momento hablan entre ellos y no exhiben pancartas, pero son hombres recios y se les nota el nivel de desesperación.

En la mesa colindante a la de servidor, un jubilado se queja de los partidos políticos. La misma rumana ha pasado dos veces pidiendo una moneda. La gente busca sentarse en las mesas al sol. En invierno el sol proporciona una luz preciosa, con esas sombras alargadas que me regalaban aquellas imágenes en la mesa de mi laboratorio. Desde que no se puede fumar dentro de los edificios, las terrazas echan humo...

El sin-techo se encasqueta un gorro de lana, blanco roto (bastante roto el blanco, diría servidor), pero no de cualquier manera, se lo coloca con cuidado, procurando que el peló le quede recogido... Podrá no tener techo, ni trabajo, tal vez ni siquiera tenga familia; podrá ser un excluido del sistema, pero conserva esa pizca de coquetería. Yo diría que ese detallé le mantiene en el seno de la dignidad.

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21 Ene 2014

Vaharadas de mierda humana

Escrito por: Milano el 21 Ene 2014 - URL Permanente

Hay un sin_techo atravesando la terraza de la Mallorquina. Pelo y barba blancos, andrajoso y caminar artrítico. El pobre hombre va dejando una vaharada a mierda humana entre los desayunos humeantes. La gente mira y pone cara de circunstancias en cuanto detecta el origen del malestar. Quiero decir que no es un olor a mierda cualquiera, no. El pobre hombre huele a mierda humana pisoteada diez o doce veces… y eso cuadra muy mal con un respetable café y tostada.

El hombre es uno de los desechos humanos que genera esta mierda de sistema codicioso. Es un sistema económico que especula con el bienestar de la gente para hacer más poderosos a los ricos y más pobres a los pobres, hasta dejarlos al borde de la subsistencia. El hombre que deja vaharadas de mierda pisoteada en la terraza de la Mallorquina es uno de los millones de pobres que ha generado la crisis al mismo tiempo que enriquece vilmente a los pocos que ya eran ricos. El informe de Osfam Intermón lo deja bien claro: a nivel mundial, 85 personas ricas suman tanto dinero como 3.570 millones de pobres del mundo… ¿CÓMO ES POSIBLE QUE PERMITAMOS ESTO? ¿Por qué los políticos que me representan no se plantan en mitad de la conferencia y acusan al criminal?

…pero al cabo de dos minutos ha pasado todo. El olor a mierda se ha extinguido, la misericordia, la indignación y las ganas de matar a alguien —a ver si así se arregla algo— han pasado. Todo se ha disuelto como un azucarillo. El andrajoso que huele a mierda ya no es visible, el café vuelve a aromatizar la terraza de la Mallorquina y el informe sobre la desigualdad exponencial vuelve a ser un titular más que ya no sirve ni para envolver el pescado de estero…

…nos lo merecemos.

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06 Ene 2014

Nadie habla de patrimonio

Escrito por: Milano el 06 Ene 2014 - URL Permanente


UN solo plan de protección del litoral andaluz y, en lo que atañe a San Fernando, seis interpretaciones de la misma cosa. Cada una de ellas más o menos coincidente o discrepante con otras. Cada una de ellas distinta y matizada. Y, aunque parezca imposible, lo políticamente correcto es considerar que todas son bienintencionadas y buscan el bienestar de los ciudadanos de San Fernando. Que tengamos tantas interpretaciones como partidos políticos en la ciudad nos muestra que en política, por fortuna, no hay verdades absolutas sino opiniones distintas sobre un mismo asunto... Pero también, no seamos ingenuos, indica que se defienden intereses adosados a la sensibilidad de cada familia ideológica que tal vez sean ajenos a lo deseable para la ciudadanía. Pese a ello, tal diversidad nos enriquece porque sólo ocurre en las sociedades que se organizan en torno a la voluntad popular (o eso pretendemos), en las otras no hay debate, se construye un solo discurso y se impone. Nada más. Sin embargo, parece existir unanimidad en los seis partidos políticos de la ciudad a la hora de no utilizar abiertamente el concepto Patrimonio Histórico en relación con los Polvorines de Punta Cantera/Fadricas. Es decir, nadie parece querer introducir de forma visible esa nueva variable en la complicada ecuación que relaciona el desarrollo de la ciudad y la protección adecuada de nuestros valores históricos, ambientales y etnográficos.

El debate abierto en la ciudad (y en otras muchas ciudades del litoral andaluz, nosotros no somos una excepción) sobre el Plan de Protección del Corredor Litoral Andaluz lo ha vuelto a poner de relieve. Ni nuestros políticos ni la ciudadanía de La Isla demuestran ser conscientes del enorme valor patrimonial del Conjunto Histórico de los Polvorines de Punta Cantera. A nuestros representantes políticos no se les ve entusiasmados en darlo a conocer, ni en reconocer que el desarrollo integral de ese valor histórico es imprescindible para colocar a la ciudad en la cima de su singularidad. Sabemos que el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) otorga cierto nivel de protección jurídica e individual a algunos elementos de Punta Cantera, pero no protege el conjunto patrimonial de los polvorines, murallas y muelles. Y también sabemos que la máxima protección que podríamos conseguir para ese conjunto, es decir, la inclusión en el catálogo de bienes de interés cultural, tampoco es garantía absoluta para su protección... Véase el caso del enterramiento de la batería nueva de Alburquerque, un BIC que, pese a serlo, ha sucumbido a otros intereses.

Este tipo de actuaciones nos lleva a pensar que al final del proceso no gobiernan nuestros representantes electos sino los intereses económicos del inversor privado. Por eso abogamos por conseguir la máxima protección jurídica para el Conjunto Histórico de los Polvorines de Punta Cantera. Construir más o menos viviendas en los terrenos de Fadricas no hará de San Fernando una ciudad más atractiva. Pero desarrollar el conjunto de los polvorines manteniendo su identidad y su carácter sí conseguirá que San Fernando ofrezca al visitante algo realmente único e irrepetible en España. Ninguna de las ciudades de nuestro entorno tiene lo que tenemos nosotros en ese lugar: un promontorio rocoso que se adentra en el saco interno de la bahía, que alberga una aldea formada por 26 polvorines de distintas épocas constructivas y propósitos (desde 1730 hasta 1975), todos ellos comunicados por una red laberíntica de caminos y rodeados parcialmente por una muralla defensiva de roca ostionera levantada en el último tercio del siglo XVIII. El conjunto incluye dos puertos del mismo siglo. Uno se dedicó al comercio marítimo con las Américas, el otro al transporte de pólvora a las flotas armadas de Su Majestad borbónica. Ninguna ciudad de España tiene un conjunto así, susceptible de convertirse en un espacio absolutamente singular y único a poco que seamos respetuosos con la historia e inteligentes en su desarrollo económico.

Sin embargo, si el Plan del Litoral incluye expresamente Fadricas en su ámbito de protección lo hace por su condición de suelo urbano no consolidado, no por su valor patrimonial histórico, cultural, etnográfico y paisajístico... Es decir, no sólo nuestros políticos locales pasan de puntillas sobre el patrimonio de Punta Cantera, también lo obvia la Junta de Andalucía. Por lo que se ve, aquí nadie se siente concernido a considerar el valor patrimonial histórico de los Polvorines de Punta Cantera en lo que realmente vale, ni a estimular su conocimiento.Y me parece un inmenso error porque el futuro de San Fernando no está en construir más o menos Viviendas de Protección Oficial (VPO) en los terrenos de Fadricas, con más o menos trabas burocráticas y soportando injerencias de administraciones superiores en las decisiones municipales. El futuro de la Isla debería estar basado en un desarrollo adecuado, sostenible y respetuoso con el patrimonio que poseemos, porque es único.

Y para eso tenemos que hacer lo imposible para que los isleños sepamos y seamos plenamente conscientes de lo que guardamos en Punta Cantera. Habría que empezar por ahí, por dar a conocer. Sólo conociendo se puede defender cualquier cosa con honestidad, y exigir su protección.

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15 Nov 2013

Las flores huelen a torrijas de canela

Escrito por: Milano el 15 Nov 2013 - URL Permanente

En el Barrero las flores huelen a torrijas de canela. En el parque infantil, mientras las madres vigilan, conviven perros y niños, y no pasa nada. El sol cae como cada tarde, y una pareja recibe los últimos rayos tumbados en el césped. Ella es rubia y hace poco caso al chico. El perrillo se come las sobras de una merienda. En la mesa de al lado las madres hablan del trabajo y de lo bien que se portó la encargada con Chari, y que Chari tenía que haberse callado y dejar estar lo que estaba hecho. El muro trasero del observatorio está lleno de grafitis, pero de los que ensucian y hacen feo. Entonces es cuando el sol se filtra a través de las ramas de una acacia y llega hasta el banco, pero apenas calienta. Debe ser que estamos a mitad de Noviembre.

No parece que pase nada en el Barrero...

…pero esto debe ser un oasis en mitad de lo real. En el mundo pasan millones de cosas malas en este momento. Es cierto que esto es un valle de lágrimas, y también es cierto que no tenemos otro mundo para vivirlo. Uno llega a pensar en lo dichosos que son los ilusos que creen en mundos de luces y colores, pero yo no puedo, ni creo que debamos abandonarnos a las promesas de los iluminados de turno.

Maldita sea el día que vi a los soldados israelíes partir el brazo de un palestino con un adoquín hasta dejarlo descoyuntado… he estado escuchando los alaridos del palestino durante años. Y hace un mes vi y oí a unos salvajes quemar vivos a otros hombres… los apalearon salvajemente hasta meterlos en una zanja, la cubrieron de ramas secas y entonces prendieron fuego. Cada noche revivo la quietud del hombre ardiendo, sin fuerzas ni para gritar… y mientras se queman vivos, el gentío asiste al hecho como si fuera un espectáculo, el cámara se ríe bobalicón de los gritos de la mujer y un salvaje la vuelve a apalear hasta que cae en las llamas. ¡Tal crueldad es posible! Lo es. Eso, y cosas como esas, pasan muchas veces cada día… en cada conflicto armado y en cada lugar oscuro, cuando cualquier hombre sin moral se cree a resguardo de miradas.

Maldita sea el día que vi ese linchamiento. Hemos globalizado hasta la crueldad y la hemos banalizado, y se difunde en las redes sociales como algo normal…

…después de esto, los que especulan con el precio de los alimentos básicos y provocan hambrunas y sed en regiones enteras del planeta aparecen apacibles, como monjitas de la caridad.

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03 Oct 2013

Atardecer en el Barrero

Escrito por: Milano el 03 Oct 2013 - URL Permanente

El perrillo foxterrier corretea por el césped detrás de la pelotita. Antes, hace muchos años, no había césped, ni esto era un parque. Se llamaba el Barrero porque se extraía tal cosa para hacer ladrillos. Hoy se llama Campo de la Constitución… pero, por más que se intente, a esto se le sigue llamando el Barrero. Hay cosas que son como la senda de los elefantes, que permanecen y no pueden cambiar.

La dueña del perrito es una chica de pelo corto y pantalones vaqueros ajustados. Me parece que lo que quiere la chica es leer su libro en esta perfecta tarde otoñal... pero no va a poder ser porque el pequeño foxterrier es un histérico de las pelotitas y por más lejos que se la tira, más rápido vuelve para pedir más juego. Es tan simpático que resulta difícil no hacerle caso.

Al final —se veía venir— la chica abandona el libro y se dedica por entero a hacer feliz al perrillo...

Bueno, no es mala cosa dedicarse a esa tarea, a buscar la felicidad de alguien. Qué mejor asunto que ese, ¿no?

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02 Oct 2013

No es un parque romántico

Escrito por: Milano el 02 Oct 2013 - URL Permanente

El Parque del Oeste es un parque estrecho que discurre entre dos carreteras. Lo tapiza un buen número de acacias que cuando llega la primavera lo cierra hasta convertirlo en un túnel; luego, cerca ya del verano, deja una alfombra de flores amarillas que da gusto pisar. Al atardecer, las acacias tamizan los rayos decadentes y deja sombras alargadas. Las raíces tienen mucha vitalidad y se abren camino, y afloran, a través del asfalto... La vida siempre se abre camino, y el asfalto —aunque parezca pétreo— a menudo franquea el paso de cualquier brote verde.

La gente camina muy deprisa por el Parque del Oeste... Desfilan presurosas y sudorosas quemando calorías. No se ven paseantes cogidos de la mano, ni ‘deambulantes’ mirando las musarañas, ni cómplices sisando una mirada furtiva, ni amantes en mitad de un beso. Este es un parque poco romántico, solo se utiliza para quemar colesterol y por las noches ni siquiera en los rincones oscuros se arrullan los amantes... Pero es bonito al atardecer, y tiene vida.

Alguien ha construido una pequeña pista de escalada bajo los pilares de la autovía, sobre el hormigón, y unos jóvenes intentan atravesar el circuito colgándose de los brazos y balanceando el cuerpo sobre el vacío. Debe ser un ejercicio extraordinariamente difícil. Me ven tomándoles unas imágenes y se sienten reconfortados. Charlamos un momento y les muestro mi admiración por su esfuerzo. Todos necesitamos reconocimiento...

Por el Parque del Oeste caminan los caminantes, corren los corredores y pican los mosquitos. Son una mosquitos pequeños pero de reconocida mala leche. Aprovecho para saludar a mi pupila, la compañera química que asumió mi jubilación, que es una corredora de fondo, menuda e incansable... Le doy un par de besos y recuerdos para la gente que sigue en el tajo. Y cuando la veo alejarse trotando vuelvo a comprender que, es verdad, que la vida sigue...

...y desde un banco les observo pasar presurosos ‘…a todos los he visto perderse allá a lo lejos del camino y me he quedado solo, sin despegar los labios, en mi sitio…’

(Con mis saludos cordiales a León Felipe)

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26 Sep 2013

Vigilando al pueblo y protegiendo a los otros

Escrito por: Milano el 26 Sep 2013 - URL Permanente

En la frontera entre las dos Coreas, el ejército del norte no mira a su enemigo del sur. Mira hacia su propio pueblo… debe ser que no se fían de la gente desarmada y temen darle la espalda. O puede que sea una forma de despreciar descaradamente a los Estados Unidos y a la gente del sur. ¡Quién sabe!

Sea lo que sea siempre me ha llamado la atención este comportamiento. Sin embargo, en mi país pasa lo mismo y nadie se percata. Ocurre que la policía siempre encara a la gente como si fuéramos potenciales agresores de la clase que pasa por detrás… es decir, agresores de los representantes que ese mismo pueblo ha elegido. Si esto pasa —y pasa continuamente— algo indeseable ocurre en nuestra sociedad.

La calle Las Cortes es una calle noble que lleva hasta el Real Teatro de las Cortes, donde se constituyeron las mismas hace 203 años… esos parlamentarios españoles y americanos alumbrarían dos años más tarde la Constitución de 1812. Y eso fue en San Fernando, Cádiz.

En la fiesta del 24-S de este año —como en cualquier otro— había dos clases de personas, las que podían pasar por la calle Las Cortes y las que no podían. Por ella pasearon algunos políticos de mi pueblo, sus señoras, los señores y señoras que iban a ser homenajeados con una medalla (algunos son amigos míos, y con todo merecimiento) y los invitados al acto. La gente del común miraba y gritaba…

Este año asistí a la fiesta de cara a los fornidos policías, desde detrás de las vallas metálicas, rodeado de gente desesperada que ha sido expulsada del sistema, porque el sistema que amparan nuestros políticos no necesita para nada a esta parte del pueblo… es un sistema que ‘cosifica’ a la gente hasta convertirla en potenciales maleantes y subversivos que se dedican a insultar…

¡Y vaya si insultan! El insulto ridiculiza a los que visten sus mejores galas y diluye la entereza de los que asisten al acto, sobre todo cuando gritan: ¡Esto Sí Que Es Una Chirigota! Es claro que la fiesta no es la misma a uno u otro lado de la valla metálica.

Pero, tengo que reconocerlo, la fiesta a este lado es más divertida…

Video de las protestas

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22 Sep 2013

Estampas de la pesadilla neoliberal: Juan

Escrito por: Milano el 22 Sep 2013 - URL Permanente

Treinta años tiene ya Juan. Desempleado desde que terminó económicas y empresariales, como cientos de miles de españoles. Actualmente sirve comidas los fines de semana en un restaurante de su ciudad. El hijo de puta lo contrata dos horas los viernes y dos horas los sábados porque es lo mínimo que le permite la ley… pero le hace trabajar siete los viernes y siete los sábados. Entra a las siete de la tarde y sale, como pronto, a las dos de la madrugada. Le paga quince euros. Sí, sí, 15 €.

Aparte de ser un perfecto hijo de la gran puta el tío es un despreciable que trata con la punta del pié a sus empleados… Yo mando y yo impongo el miedo hasta despojaros por completo de vuestra autoestima. ¿Lo tenéis claro? Sí, lo tienen claro.

Los cocineros le duran invariablemente tres meses —algún alma inocente incluso le dura cuatro—. Simplemente se van porque sistemáticamente no les paga. Y cuando se marchan desesperados, el cabronazo sólo tiene que tomar el siguiente currículo del montón y llamar a la nueva alma cándida y desesperada… y uno imagina el alborozo en esa casa… ¡que me han llamado para cocinero de fulanito! ¡Pobre diablo!

A Juan, como es un tío educado, bien parecido y de buenas maneras le dice, como sincerándose el cabronazo, oye, que te he estado observando y creo que te voy a encargar de algunas cosillas más… vente por las mañanas que quiero que te hagas con la PDA y esto y lo otro… Pero es mentira, el hijo de la gran puta sólo quiere que friegue el suelo y prepare las mesas sin pagarle ni un solo euro más. Porque, además de cabrón, el tío es un miserable: en los tres meses que Juan lleva explotado, se ha quedado con todas las propinas.

Y cuando el lavavajillas no da más de sí, llama a una negrita para que friegue los platos durante las horas que sean necesarias… por seis euros. O los tomas o los dejas… pero decídete ya. Trata a la negrita como si fuera un despojo humano. El cabronazo ha aprendido estupendamente la técnica precisa para destruir la autoestima y la dignidad de sus “contratados”… y lo hace muy bien. Lo hace tan bien y tan profusamente que se ufana de que, como buen empresario, abrirá otro local en el centro de la ciudad… a este paso lo proclamarán emprendedor del año y hasta le endosan una medalla.

No sé… la pregunta evidente te sale de las entrañas: ¿Que por qué no arderá el puto restaurante con el cabrón dentro? Pues porque somos inmensamente mejores que este miserable, por eso. Al fin y al cabo hace lo que hace porque las leyes se lo permiten; de hecho, están rediseñadas para esto; la permisividad generalizada lo tolera; la anuencia y la connivencia de todos solapan los desmanes; el miedo paraliza cualquier asomo de contestación; los sindicatos miran para otro lado y la patronal le da palmaditas en el hombro… ¡Tú sí que sabes! ¡Este es el camino, compañero!

Y luego escuchamos decir por la tele al imbécil de turno: Estamos haciendo los deberes como hay que hacerlos, con responsabilidad. Y añade el gilipollas: Necesitamos emprendedores valientes, que se arriesguen en tiempos de crisis y sean capaces de crear puestos de trabajo…

¡Malas puñalás nos den!

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12 Sep 2013

La frontera de las espátulas

Escrito por: Milano el 12 Sep 2013 - URL Permanente

Esta mañana tuve que decidir si me levantaba a comprar una lavadora –que, por cierto, cada vez duran menos- o me iba a ver el “salto” de las espátulas hacía África para pasar el invierno.

Imagen de Javier Milla, tomada de http://www.limesplatalea.blogspot.com.es/

Y elegí la segunda opción, mucho más estimulante. A las nueve y media ya estaba en la Torre del Puerco (vieja torre almenara del siglo XVI, redonda, de realengo y de propósito militar) con Rocío y David, dos observadores voluntarios del Proyecto Limes Platalea, que estudian precisamente eso, el paso de las espátulas que han nacido en Europa hacia África. El asunto es que desde hace años se viene observando el paso de casi todas las aves migratorias —flamencos, cigüeñas y decenas de otras especies que servidor no sabría citar— por el corredor del Estrecho (Tarifa – Gibraltar), pero no se observan espátulas por ese corredor. La pregunta es inmediata: ¿por dónde pasan los 18.000 ejemplares que se suponen veranean en la península Ibérica?

Solamente el año pasado se tuvieron indicios de que el salto se produce por un estrecho corredor que va desde Torre Bermeja a Cabo de Roche. La Torre del Puerco está al final de la playa de la Barrosa, casi en la mitad de esa franja corredor. Por cierto, la Regencia española ofreció en 1811 a sir Thomas Graham, general de las tropas inglesas que lucharon junto a las españolas en la batalla de Chiclana, el Ducado del Cerro del Puerco, como pago a los servicios prestados por el inglés en la lucha contra Napoleón… pero el estirado inglés lo rechazó porque consideró indigno ser llamado con ese nombre. Él se lo perdió porque el lugar es idílico.

El observador en la ermita de Santa Ana, en lo más alto de Chiclana, que tiene a sus pies toda la bahía de Cádiz, nos avisaba: va para vosotros una bandada de 62 espátulas. Luego el observador en la Torre Bermeja, al inicio de la playa de la Barrosa, nos lo confirmaba. Y nosotros la comenzábamos a vislumbrar entre la Punta del Boquerón y el Castillo de Sancti Petri (un antiguo islote que ha sido templo fenicio dedicado a Melkart, luego lo fue al Hércules romano, y actualmente tiene la configuración de batería artillera del siglo XVIII – XIX, con su torre que también fue almenara)…

…apenas una línea blanca en la bruma del horizonte. Sólo Rocío y David, observadores avezados, la veían. Luego, ya más cerca, frente a la playa de la Barrosa, la bandada mantenía una lucha frenética por establecer el liderazgo, como un cardumen de peces sin orden aparente. Más tarde, a la altura de cabo Roche, cuando enfilaban África hacia el Cabo Espartel, ya habían establecido un orden y encaraban el salto organizadas. Ora se elevaban por encima de nuestro horizonte, ora bajaban hasta rozar físicamente el agua… Ensayos para encontrar la mínima energía necesaria para esa proeza que es atravesar el mar hasta el continente que espera en el sur. El entusiasmo de Rocío, la gravedad de David, las aves que inician un enorme viaje, que ensayan la mejor manera de sobrevivir a él… sinceramente, uno tiene la sensación de presenciar un espectáculo épico.

Bueno, ¿y eso para qué? Me han preguntado algunos amigos. ¿Qué coño importa que esos patos pasen por aquí o por Tarifa? —No son patos, joder… les digo— ¿Pa qué cohone gastarse un jodido euro en estas tonterías si lo que quiere la gente es trabajar…?

…mañana.

Mañana lo hablamos. Hoy voy a seguir, como dice Rocío, cerrando los ojos para ver volar los pájaros en mi cabeza.

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08 Ago 2013

Estampas de la pesadilla neoliberal – 2: Raimundo

Escrito por: Milano el 08 Ago 2013 - URL Permanente

Baldean las calles muy temprano y se forman riachuelos en los raíles del tranvía. Las palomas beben de ahí. Parece que a ellas les gusta, pero a servidor le incomoda mucho que se le moje la planta del pie. Ya sé que es una tontería, con la de cosas malas que pasan, pero no lo puedo evitar.


“Yo amo los mundos sutiles, ingrávidos y gentiles, como pompas de jabón…”
Gracias, Joan. Se es tan feliz con tan poco…

Poquitos son los paseantes a esas horas… y parecen que todos están atentos a la señal: las primeras vaharadas a churros. Cuando eso ocurre, los ciudadanos y ciudadanas salen al unísono y empiezan a llenar la terraza del 44…

…y justo a los diez metros sigue el mismo sin techo de hace unos días. Tal vez más atezado aún. Debe dormir por los alrededores. No se sabe qué cosa está fumando… no parece que tire bien y lo enciende de vez en cuando. Hoy el hombre mantiene una conversación con un contertulio imaginario; está de pie, delante de él. Me gustaría saber de qué hablan. Un sábado de estos le voy a preguntar a mi psiquiatra que de qué cosas solemos hablar en estos casos. Porque mi psiquiatra y servidor compartimos desayuno los fines de semana… él, media de sobrasada, y la otra media con paté; servidor, una entera de jamón y tomate (lo que toman ellas ya es más complicado) A lo mejor el hombre sin techo habla de lo mismo con su contertulio imaginario, sobre las cosas que le ponemos a la tostada. ¡Quién sabe! Lo más probable es que no exista demasiada diferencia entre unos y otros.


En la mesa de ahí detrás están contentos porque el Madrid le ha ganado al Chelsea de Mouriño, con dos goles de Cristiano… a esa mesa llega un señor que se llama Raimundo y es de Badajoz, pero vive ahora en Dos Hermanas, no tiene recursos y pide la voluntad para sacar adelante a su familia. Si no consigue nada –que es lo más corriente- se despide de los desayunantes y dice que lo comprende y que perdonen el incordio y la molestia. Es un hombre bien vestido y eso se está convirtiendo en lo habitual.

Cuando me llega el turno saluda para llamar mi atención. Buenos días, señor. Buenos días… Le escucho cortésmente la misma historia que había oído tres veces en otras tantas mesas. Y le invito a desayunar conmigo… se lo agradezco mucho, me dice. De corazón se lo agradezco, pero preferiría llevar esos euros a mi casa…

Esta vez me creo la historia. El problema es que hay una como esta cada veinte metros.

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El Blog del Milano

Sólo un homo sapiens venido a menos... y acostumbrao. Vive en la Vieja Isla de León (San Fernando), el Sur de España; y recuerda con frecuencia Villajovita, el barrio de su niñez, en Ceuta, allá por el norte de África. Algunas incoherencias, algunas fotos... y me parece que poco más. Así de simple son las cosas.

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