20 May 2012

CINE: "EL GRAN CARNAVAL" (BILLY WILDER, 1951)

Escrito por: MARIANO JUAN-R. el 20 May 2012 - URL Permanente

Bueno, uno no domina el inglés lo suficiente como para tener claro el significado de frases o expresiones singulares. Hay que acudir a los diccionarios, en especial, a los online que tan útiles son en la red y que han jubilado rápidamente a los que se tienen en casa con su aspecto ajado y ya muy fatigado los pobres. Es justo el caso de este formidable Ace in the Hole de Wilder, uno de los más desconocidos de su rutilante filmografía, entre otras cosas porque, según su director (y también productor), fue un fracaso de taquilla en la época de su estreno, a primeros de los 50. Tal vez tuviera mucho que ver en el mismo esa carta escondida, ese as en la manga que da título original en inglés a la película, y que no otra cosa implica que una ácida, corrosiva y tremebunda crítica a los medios periodísticos que tan bien conocía el cineasta por haber trabajado en ellos (crónica deportiva, de sucesos y crítica de cine en su juventud vienesa en los años 1924 y 1925, y poco después ya en Berlín), a la par que una devastadora denuncia, ojo, sin la ironía humorística marca de la casa que tanto suele humanizar sus historias, del infantilismo del público estadounidense siempre seducido por el feroz gatuperio de los espectáculos de masas y al que, tal vez, le horrorizó verse reflejado con tanta verdad en la pantalla. Lo cual explicaría probablemente el mencionado fracaso comercial. En todo caso, el gran Woody Allen le comentaría a Hellmuth Karasek, coautor con Wilder del formidable libro: Nadie es perfecto (Mondadori, 1993), que era una película fantástica y era una vergüenza que la película sea prácticamente desconocida en Estados Unidos (pp. 328-9).

Yo recordaba muy gratamente, a pesar de los muchos años transcurridos y de haberlo visto doblado en televisión, este soberbio drama interpretado por un magistral Kirk Douglas, como el reportero neoyorquino caído en desgracia que, debido a su conducta indómita, cierto alcoholismo y su desaforada ambición, se ve obligado a trabajar en un periódico marginal de Albuquerque, una pequeña localidad de Nuevo México, a la espera de explotar una posible noticia que le redima y devuelva a su mesa de redacción en New York con todo el prestigio recuperado. La energía desatada que alberga y el rictus exasperado de su rostro avizor parecen lanzarle al espectador un inequívoco mensaje: está dispuesto a todo por retornar a la cima mediática.

Y para ello se servirá de todos los trucos, estratagemas y añagazas del veterano periodista aunque, finalmente, los mismos acaben por hacerle ver lo realmente miserable que es, al estar sólo interesado en salvar la vida de un hotelero buscador de tesoros (amuletos, armas, cerámicas y útiles de ajuar doméstico), atrapado en una necrópolis india por un desprendimiento de rocas, en la medida en que el prolongado rescate, trocado en espectáculo cruel, contribuya a excitar al lector, incrementar la tirada del periódico local, atraer a las masas (y con ellas a los colegas del oficio) y volverle a poner definitivamente en órbita.

Con estos mimbres narrativos, el director de El apartamento teje una trama agobiante hasta la asfixia que, con un febril ritmo de acontecimientos, busca epatar forzosamente al espectador acomodaticio mediante un proceso de forzosa empatía que no le ahorra ninguna angustia ni malestar. La maravillosa fotografía en blanco y negro granuloso de Charles Lang contribuye a darle un aspecto aún más sombrío y amenazador a ese paisaje desértico sobre el que se recorta la gran montaña tumbal de las tribus indias. Los oportunos matices expresionistas sobre una atmósfera cargada de agitación manicomial, con los frenéticos automovilistas y curiosos a pie moviéndose como insectos por el escenario carnavalesco, el constante y horrísono barrenar de la expedición minera de rescate y, en fin, la propaganda dolosa y mendaz del sheriff corrupto en sempiterna campaña electoral reúnen todos los ingredientes para impactar y sobrecoger, entre atónito e irritado, al espectador de este demoledor y admirable drama del maestro Wilder.

No quisiera terminar sin hacer una mención, aunque breve, a dos estupendas actrices: una, Jan Sterling (Con sus mismas armas, Más dura será la caída), la esposa del hombre atrapado, atractiva, sensual, provocadora y un tanto casquivana (que diría Gabino Quintanilla, el inolvidable José Luis López Vázquez del Plácido de Berlanga); y la otra, Edith Evanson, una modesta actriz de reparto de las que no suelen mencionarse en los “créditos”, como la periodista especializada en gastronomía y crónica social del periódico local que da cobertura de la tragedia y que, dos años más tarde, sería una confidente entrañable del detective Dave Bannion (Glenn Ford) en esa absoluta obra maestra que es Los sobornados (Fritz Lang, 1953).
NB: la película está disponible en dvd en nuestro país, editada por la distribuidora de la Paramount con una magnífica copia en versión original (doblada también, cómo no) y subtitulada en castellano.

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2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Loulou

Loulou dijo

Cómo me gusta esta película, sí señor.

MARIANO JUAN-R. dijo

¡Y yo que me alegro de que te guste, Loulou!. Un saludo.

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EN ESTE BLOG VOY A ESCRIBIR DE MODO DESENFADADO SOBRE BUEN CINE Y LIBROS RECOMENDABLES, PERO TAMBIÉN DE LO QUE APETEZCA AL HILO DE LA PERIPECIA VITAL (MISCELÁNEAS AL FIN Y AL CABO), PROCURANDO NO FALTAR A LA CITA DEL FIN DE SEMANA CON NUEVAS ENTRADAS, SIEMPRE QUE A LA INSPIRACIÓN (¡ESA CANALLA!) NO LE DÉ POR IRSE A CORTAR EL CUPÓN.

TAMBIÉN IRÉ PUBLICANDO ALGUNAS FOTOGRAFÍAS ESTIMULADAS, SIQUIERA MIAJITA, POR AQUELLOS "MAGIC TIME" QUE TANTO CELEBRABA, SIN MORIGERACIÓN ALGUNA EL GRAN JACK LEMMON DE "DÍAS DE VINO Y ROSAS". AUNQUE AQUÍ SERVIRÁN, APARTE DE ESTÍMULO VISUAL, COMO PRETEXTO PARA ESCUCHAR CANCIONES PREDILECTAS O PARA DIVAGAR A VUELA TECLA.

Y BUENO, AMIGOS, YA SOLO QUEDA DAROS LA BIENVENIDA, SI NO CON EL "RANGOLI" BENGALÍ (VÉASE: "EL RÍO" DEL GRAN RENOIR), SÍ CON MI MEJOR DISPOSICIÓN. TENIENDO EN CUENTA, ESO SÍ, QUE LA VIDA ES "ONDULANTE" (MONTAIGNE DIXIT).

. . . . . . . . . . .

MATIZ ÚLTIMO (31 DICIEMBRE 2013): DIVERSAS Y ABSURDAS DIFICULTADES TÉCNICAS ME IMPIDEN SEGUIR PUBLICANDO EN ESTA COMUNIDAD, POR LO QUE DOY POR FINALIZADA ESTA AVENTURA CIBERNÉTICA DE CUATRO AÑOS (2010-13). GRACIAS A LOS VISITANTES, COMENTARISTAS Y AMIGOS "COMUNEROS". HA SIDO UN PLACER, SIN DUDA. Y COMO CREO QUE LA PERMANENCIA DEL BLOG ES UNA MODESTA CONTRIBUCIÓN AL BIEN PÚBLICO CULTURAL, QUE TANTO HAY QUE CUIDAR SIEMPRE, NO SERÉ YO QUIEN LO ELIMINE DE LA WEB.

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