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[Acerca de Santiago Carrillo]
Recurriendo al sobado tópico: descanse en paz, pero de la lectura del buen artículo de Juliá (y no sólo de él, claro está) uno no saca otra conclusión que la de que fue un auténtico estalinista prácticamente toda su vida y que su contribución pactista-reformista en la transición tuvo mucho de prestidigitación política interesada. El electorado español lo tuvo en cuenta en seguida, sin duda, entre otras cosas porque lo del "eurocomunismo" fue un camelo absoluto y las depuraciones y expulsiones siguieron funcionando con eficacia, como por otra parte no puede dejar de ser en un partido comunista.
(publicado el 18 de septiembre de 2012 en mi cuenta de "facebook")
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[Sobre la hipotética independencia catalana]
Un estado de las autonomías como el presente que tanto ha hecho por consentir (ojo, y fomentar, hablo de los partidos mayoritarios nacionales) este "cantonalismo" confederal de facto y, sobre todo, la deslealtad con la España democrática no puede tener otra deriva que la que se va constatando: una especie de "balcanización" de la península ibérica. Ahora bien, confío en que la "sangre" nacionalista-independentista no llegue al río y que cada cual se ande caliente, que diría don Francisco. Pero yo me pregunto: ¿llegado el momento, que llegará, el resto de españoles no tendremos nada que opinar al respecto?, ¿cuál sería la mayoría absoluta cualitativa para reconocer esa factual independencia? ¿no vendrá después la "independencia" del Ampurdán?. En fin, un escenario para mí indeseable, pero que si se diera habría que asumir democráticamente.
Lo malo es que los problemas reales de la vida (la economía, el trabajo, la educación, el respeto al medio ambiente, los derechos humanos, etc.), esos que están encubiertos con la añagaza de la "cuestión nacional" soporífera y recurrente, seguirían esperando al día siguiente de la supuesta independencia, agravados más aún por la desidia, incuria y la estafa de la clase política, catalanista en el caso.
Ya acabo, porque no me quiero alargar y el "asunto" aburre, creo que habría que disponer todos los medios para permitir ejercer el derecho de optar por la independencia a todas aquellas CCAA, regiones, provincias, comarcas, demarcaciones, parroquias, aldeas, distritos y pueblos que no deseen permanecer en una España que se caracterice por defender el principio de absoluta igualdad política de todos los ciudadanos españoles. Aquí es donde quiero yo ver a España (y reconocerme en ella): un estado en donde no haya la más mínima discriminación ni privilegio histórico, económico, social, etc. O sea, y en fin, un auténtico estado federal con estricta igualdad de derechos y obligaciones de los españoles pertenezcan a la CCAA que pertenezcan. Vale.
Saludos cordiales.
(13 Septiembre 2012, 16:32: publicado en el blog de Eurotopia)

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Hola, Mercedes. En mi no lejana experiencia como maduro universitario de Historia (plan antiguo de Filosofía y Letras), estudiando además con el objetivo de ser docente en la materia, pude comprobar varios de los "milagros" que se producían dentro de las aulas: un alumnado que en su mayoría adoptaba posturas absentistas, que no participaba ni intervenía en las clases, aunque, eso sí, no armaba broncas ni bullas (era el turno de tarde con importante presencia de trabajadores), y se limitaba a darle al copieteo de apuntes. Y un profesorado en el que había de todo como en botica, desde el actor histriónico de tremebundos gestos y manoteos de extremidades hasta el profesor-robot que parecía reproducir un texto excesivamente rumiado y casi saliéndole humo de las neuronas por "recurrentitis". En fin, "fazañas" propias del entorno muy, en efecto, socarrado de contexto y actores.
Tal fue la experiencia que se me quitaron las ganas de hacer todo lo posible de entrar en el "mandarinazgo" departamental y eso que tuve unas relativas posibilidades de quedarme ("ad calendas graecas", desde luego), tanto en la Autónoma como en el Instituto de Historia del CSIC (en donde había obtenido una beca de formación del profesorado universitario, de tipo predoctoral a mis cuarenta y pocas castañas que se dice pronto).
Bueno, todo esto, para no alargarme más, era para animarte a seguir con ganas a pesar de todos los inconvenientes departamentales, institucionales, jerárquicos, de infraestructura, de alumnado (y de secundaria, ay, mamá), etecé de los eteceses. Ya sabes de mi impertérrita cinefilia. Y por eso recurro a ella, de nuevo, a mí me animó mucho ver la estupenda "El club de los poetas muertos" de Peter Weir, sí, de verdad de la buena, y de hecho fue meses después de verla cuando inicié mi segunda aventura universitaria. No me arrepiento para nada a pesar de los "fallos" mentados. Y si yo pudiera estar dando clases como tú, me lo tomaría como un reto cotidiano, una interpretación lo más novedosa posible de la clase en sí, el "programa" procuraría incumplirlo en la medida de lo posible y les daría, como te digo, un recital histriónico absoluto a los estudiantes en forma de compromiso, honestidad, exigencia y amistad.
En fin, buenos consejos que, tal vez, sean meramente utópicos, Mercedes, pero que no me quitan la convicción de seguir considerando la enseñanza y la docencia como un arte mayor para elegidos, gente vocacional como tú manifiestas ser. No lo dudo, como tampoco de que hay rachas, épocas, transiciones de desmoralización, duda, desconfianza, pero que son normales en una profesión tan exigente y de desgaste como esta. Insisto, ánimo, suerte, vista y a levantar el telón que empieza la función y no se puede decepcionar al público.
Un abrazo.
(09 Septiembre 2012, 18:14: publicado en el blog de Mercedes)

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Vaya bombón, no helado, sino bien cálido con sus coletas, su lunar y su mirada pizpireta toda ella que es una barbaridad de encanto (me la pido la foto y la copieteo ya mismo con todo el morro). Ya lo creo y los "compas" de pupitre bien majetes las critaturas también: se nota el vínculo sanguíneo. Ahora, la escuela tal parece que el mismísimo Antonioni (ya que lo he mencionado recientemente por estas cosas del "titanlux") le hubiera dado más de una mano de pintura archirroja de las suyas a lo "Blow-up".
Y el adminículo ese de afilar minas (en español de España y no de La Argentina, ¿eh?), verás, yo tampoco quiero sacerle mucha punta al asunto, pero te doy indicio cinéfilo: es el que utilizaba Jean-Louis Tritignant para meter el dedo en él (¡ay, mamá!) en esta del Scola que se llama: "La terraza" (recomendable sin duda a pesar del estropicio digital). Qué más, qué más, a sí, lo más importante de todo: que me ha encantado esta tu "vuelta" al cole comunero y el tono y el salero dan pistas muy lúcidas de que los derroteros van por excelente camino.
Besos y abrazo fuerte.
(09 Septiembre 2012, 17:34: publicado en el blog de Gloria F.T.)
FOTOGRAFÍAS: Trampantojo con palomas (Plaza de la Paja, Madrid) - Escudo nobiliario (Madrid de los Austrias) - Estatua de Isabel II (Plaza de Ópera, Madrid) - Parque El Capricho (Madrid)