19 Jul 2008

CAMBOYA, LOS TEMPLOS EN LA JUNGLA

Escrito por: NuriaNomada el 19 Jul 2008 - URL Permanente


La visita de los templos de Angkor, las viejas piedras entre la verde vegetación, se queda grabada para siempre en la memoria. Pasamos tres días enteros recorriendo los templos, en dos motos alquiladas. Boram y Chetra fueron nuestros simpáticos conductores. La moto era el transporte ideal porque van a poca velocidad, puedes disfrutar del paisaje y alivias el calor.
La primera parada fue el impactante Angkor Wat. Un amplio foso de agua lo rodeaba. La civilización khmer tenía un complejo sistema de regadío. La avenida que conducía hasta el templo era larguísima; leímos que tenía 475 de longitud y 9,5m. de anchura. A lo largo de toda la avenida había una balaustrada de piedra con forma de serpiente, la mitológica Naga, y a ambos lados estaban dos estanques con nenúfares flotantes. Al fondo aparecían las tres torres principales, de piedra oscura, y el resto de torres asomando por los laterales. El entorno era muy húmedo y verde. Era un templo enorme, nos sorprendió su gran tamaño.
Recorrimos durante horas el laberinto de galerías. Había muy pocos turistas, y de vez en cuando nos cruzábamos con un monje de túnica azafrán. Las paredes de las galerías tenían bajorrelieves muy bien conservados, considerando que eran del s. X. Representaban escenas de la mitología hindú: guerreros luchando, figuras en elefantes, hombres en barcas...En las paredes había muchas apsaras, una especie de capillas esculpidas en la piedra con bailarinas de pechos redondos y descubiertos, y aretes en los tobillos. Cuando salía el sol iluminaba las figuras y bajorrelieves dándoles una tonalidad dorada.

Seguimos visitando el Angkor Tom, que es una ciudad fortificada con cinco puertas. Las puertas impresionaban porque parecían una entrada a la selva, y delante tenía cincuenta y cuatro estatuas de dioses y demonios, casi todas decapitadas por el expolio que sufrió Camboya después de la guerra. Dentro de la ciudad de Angkor Tom recorrimos los templos Bayon, Bapturon y la Terraza de los Elefantes.

El Templo de Bayón, pese a lo leído, fue otra gran sorpresa. ¿Cómo no va serlo encontrar en la jungla doscientas caras de piedra sonrientes? Las caras estaban esculpidas en los cuatro lado de las cincuenta y cuatro torres góticas que formaban el conjunto. Como había varios niveles podías acercarte junto a ellas. Cada cara tenía la altura de una persona. Los labios eran gruesos, sonriendo, y las orejas alargadas. Decía que las caras representaban a su constructor, Jayavarman VII. Por todas partes había perfiles y rostros observándonos. Eso convertía al templo en único.
Vimos la salida del sol frente al Bayón. La luz iluminó sus caras de un tono amarillo pálido. Todo estaba en silencio, estábamos prácticamente solos (solo había diez guiris más, dispersos entre las piedras) y se oía el canto de algún pájaro en la jungla.

El Bapturon tenía forma de pirámide y representaba el Monte Meru. Caminamos por la Terraza de los Elefantes, de 350m. de longitud, donde celebraba las ceremonias el rey del imperio Khmer. Pasé todo el día preguntándome cómo una cultura capaz de construir aquellos templos tan magníficos había pasado del esplendor a la decadencia y destrucción.

Visitamos muchos más templos de forma relajada, entrando en las pequeñas capillas done un monje quemaba incienso, sentándonos en las antiguas piedras para leer, charlar, tomar frutos secos y simplemente contemplar el espectáculo. Encontrábamos algunos niños, o a algún guía oficial y guardián del templo, vestidos con un uniforme gris con un brazal blanco en la manga. Pero eran muy discretos y no imponían sus servicios.


Mi templo favorito fue Ta Prom, una simbiosis entre la naturaleza y la arquitectura. Había más árboles de lo que pensábamos creciendo sobre muros y puertas, abrazándolos, desplegando sus tentáculos. A veces parecían resquebrajar las piedra, y otras apuntalarlas. Creo que había sido un acierto no talar aquellos magníficos y altos árboles de gruesos troncos, que embellecían el conjunto del templo y le añadían encanto. Era salvaje. Esa es una de las imágenes que me quedaron grabadas con más fuerza.

5 comentarios Escribe tu comentario

Sonia

Sonia dijo

Me gusta la foto del árbol con sus raices sobre los muros del templo, casi formando otra pared. Es verdad que parecen tentáculos.

viajealasantipodas dijo

Hola nurianomada. he visto tu comentario en mi blog y me ha gustado las cosas que has destacado de el, pues son muy importantes y caracterizan mi dia a dia en este largo viaje. te acabo de anadir como amiga. por cierto, veo que a ti tambien te gusta escribir largo y tendido sobre lo que ves. yo tambien visite angkor hace algunos anos y por supuesto quede impresionado. me interesa mucho la epoca pre-colonial de indochina. ah, y una de las razones mas importantes por las que se cree que desaparecio esta cibilizacion en camboya es el hecho de que sobreexplotaron la pesca en el lago tonle-sap, que se conecta con el mekong. este lago era la principal (y casi unica) fuente de proteinas para una poblacion, que crecio exponencialmente durante muchos anos y bla, bla, bla (ya me estoy enrollando de nuevo). bueno, y ya que has mencionado el monte meru, estate pendiente de mi proximo articulo. me ha gustado el post. gracias por anadirme

un saludo nomada!

blasftome dijo

Impresionante esa mezcla de arquitectura y naturaleza. De ciencia-ficción, casi.

NuriaNomada dijo

Hola Blas, veo que estás atento. Es verdad que algunos de los templos con sus tentáculos de raices parecen un sueño, irreales o de ciencia-ficción. Ya han talado algunos árboles porque amenazaban los muros milenarios.

Viajealasantipodas tienes un nombre muy largo..,como tu envidiado viaje. Sí que me gusta escribir, y esto son sólo un par de páginas de mi cuaderno de viaje. Parece que si no escribes, se pierde algo. Por cierto, el lago Tonle Sap y sus palafitos se merecen otro post. A mí también me atrajo Indochina, estuve en Vietnam y en Laos, y no me importaría nada volver...mañana mismo. Buena suerte en tu viaje.
Un saludo nómada a los tres.

Javier

Javier dijo

La foto del árbol es como entrar en un sueño.

Escribe tu comentario

Si prefieres firmar con tu avatar, haz login

Sobre este blog

Avatar de NuriaNomada

NuriaNomada

Viajera vocacional, viajo en el tiempo y en el espacio. Admiro a viajeros como Alexandra David-Néel, Richard Burton o Ryszard Kapuscinski, cuya época y cuyos viajes son irrepetibles. Pero creo que aunque casi todo este ya descrito y descubierto, un viajero siempre podrá ofrecer su mirada sobre aquello que ve y disfruta temporalmente.
Me gusta todo tipo de naturaleza (montaña y playa, selvas y desiertos, mares y ríos), las ciudades históricas coloniales, las indumentarias y costumbres diferentes, la gastronomía, los mercados, las charlas con la gente y volverme invisible de vez en cuando para observar sin interferir. Me gustaría disponer de tiempo sin límite para viajar y escribir.

"NOS TRANSFORMAMOS EN NUESTROS PROPIOS SUEÑOS"
LAWRENCE DURRELL

"NO SE DESCUBRE SINO LO QUE SE HA IMAGINADO"
GASTON BACHELARD

ver perfil

Fans

  • janpuerta
  • Camino

Ídolos

  • Angel Pasos
  • guillem-domingo
  • Oriol Sabata
  • jan puerta
  • José Ignacio Izquierdo Gallardo
  • Emilio Fuentes Romero
  • juanmanuel
  • loboyhombre

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):