21 Abr 2012
RIGA MEDIEVAL


Siempre me han gustado las ciudades que conservan restos de su pasado, en la Vieja Europa y fuera de ella. Riga es una de esas ciudades; al pisar sus calles empedradas uno se sumerge en otras épocas históricas. Es la capital de la República Báltica de Letonia. Perteneció a la antigua URSS hasta 1991, cuando se independizó del gigante ruso. La ciudad está a orillas del mar Báltico, junto al río Daugava, al que cruzan tres puentes. Tiene un Castillo, una Catedral Ortodoxa y varias iglesias góticas como la Iglesia Luterana de San Peter.
La ciudad antigua que llaman Vecriga está considerada Patrimonio de la Humanidad. Son calles medievales adoquinadas con edificios con buhardillas y chimeneas. Pasear por aquellas calles era como estar metidos dentro de un cuento. Dormimos en un convento de seiscientos años de antigüedad.

La Plaza Ratslaukuns es el corazón de la parte vieja. Allí está la Casa de las Cabezas Negras, de 1344, un edificio de ladrillo rojo y curiosa arquitectura. En tiempos fue una casa de fraternidad de los mercaderes solteros alemanes. Su patrón negro era San Mauricio. Fue destruida en 1941 y reconstruida siete años más tarde por los rusos.


Después de una nevada primaveral disfrutamos de la gastronomía del país, el salmón estaba presente en todas las cartas, pero con el frío también apetecían las carnes como la que nos sirvieron a la piedra y flambeada.
Además, Riga es la ciudad europea con mayor número de edificios modernistas, otro motivo más para visitarla.

© Copyright 2012 Nuria Millet Gallego
15 Jul 2011
UNA PINTA ESCOCESA



Los pubs que encontramos en Edimburgo eran de lo más acogedor. Interiores cálidos y abigarrados, con reservados y asientos de cuero, decorados con botellas, posavasos variados y objetos antiguos.
Había pubs en antiguas librerías o viejos bancos reciclados, con imponentes fachadas clásicas de altas columnas como si fuesen la entrada a un templo hedonista y misterioso. Os muestro algunos en estas fotos.
En todos podía degustarse una buena pinta de cerveza, equivalente a 550cc. y otro tipo de bebidas alcohólicas más potentes, como el famoso whisky de malta escocés. Casi todos los pubs eran restaurantes y ofrecían el típico “fish and chips” u otros platillos, como las sabrosas patatas rellenas de atún.
Lo que tenían en común era el gran ambiente en todos ellos. Aunque eché de menos la música en directo de los pubs irlandeses, Escocia era un lugar fantástico para disfrutar no sólo de sus pubs y su cerveza, sino también de su historia y sus verdes paisajes.
Brindo con y por vosotros, que leeis estas líneas.


© Copyright 2011 Nuria Millet Gallego
03 Jul 2011
DETALLES ESCOCESES

En Edimburgo descubrí que tenía una enfermedad llamada “Map pox” o “Viruela del Mapa”, muy contagiosa entre adultos. La medicación es inútil, pero la enfermedad no es fatal. Las víctimas deben comprar mapas para aliviar temporalmente sus síntomas, consolarse y relajarse. No os preocupéis por mí…Este cartel estaba en el escaparate de una simpática librería en la que vendían fascinantes mapas antiguos.

Callejeando encontré numerosos comercios con kilts, las típicas faldas escocesas de cuadros. Las originales son artesanas y de pura lana de oveja, pero con los nuevos tiempos han proliferado las tiendas con faldas sintéticas “made in China”. El tartán es el patrón de diseño de los cuadros. Servían para diferenciar los clanes. Un bolso de cuero llamado sporran, unos gruesos calcetines de lana y una gorra completan el atuendo tradicional. Los botines blancos, con botonadura negra corresponden a soldados en el cambio de guardia en el Castillo. Había gran variedad de faldas y complementos, y en un escaparate una foto recordaba al maduro actor Sean Connery, uno de los escoceses a quien mejor le sientan las faldas.



Por las calles medievales pueden verse circular autobuses de dos pisos públicos y otros que realizaban tours turísticos por la ciudad. También circulaban modelos de taxis antiguos, con aire retro, decorados al gusto del propietario.

Este hombrecillo sentado ante un escritorio, escribiendo con pluma, y forjado en hierro, era el anunciador del Museo de Escritores. Edimburgo ha sido la cuna de numerosos escritores como Walter Scott, Robert Louis Stevenson, Arthur Conan Doyle o la más reciente J.K. Rowling, la autora de la saga de Harry Potter. Después de experimentar el húmedo clima de la ciudad pensé que era un lugar ideal para escribir, en un interior acogedor, tras los cristales protectores de viejos ventanales.

© Copyright 2011 Nuria Millet Gallego
19 Jun 2011
EL CASTILLO DE EDIMBURGO
Edimburgo es una ciudad que atrapa. Sus callejones con edificios medievales, sus pasadizos, sus pubs, su autobuses de dos pisos, sus chimeneas, sus cementerios, su atmósfera lluviosa y sus gentes te hacen desear el volver algún día.
Lo más espectacular es el imponente Castillo de Edimburgo, situado en una colina, dominando la ciudad. Se llega a él subiendo la Royal Mile o Milla Real, una calle adoquinada, evocadora y repleta de monumentos de la Edad Media, comercios y pubs.
Los orígenes del castillo se remontan al s. XI. En él vivió el rey Malcom III. Pero es más conocido por haber sido la residencia de la reina María Estuardo. Una reina que cayó en desgracia. Su marido, Lord Damley mató a su amante, el secretario italiano David Rizzio con más de cincuenta puñaladas, un crimen pasional. Cuenta la leyenda que las manchas de sangre sobre el suelo del castillo reaparecieron durante muchos siglos. La verdad es que todavía podía observarse la madera más oscurecida en el lugar donde se cometió el crimen. María fue acusada de conspiración y pasó los últimos 19 años de su vida en prisión antes de ser condenada a muerte y decapitada.


Allí vimos las joyas de la corona y el cañón Mons Meng, de más de 500 años de antigüedad, capaz de proyectar balas de 150 kg. a tres kilómetros de distancia.
También visitamos las prisiones, donde se hacinaron casi unos mil prisioneros de guerra, la mayoría capturados en el mar. Dormían en hamacas o en delgados colchones, y en su ración diaria de alimentos se incluían dos pintas de cerveza, tal vez necesaria para resistir las duras condiciones.
Después de recorrer todos los rincones, sentí que aquellas piedras nos hablaban del pasado; era un castillo impregnado de historias de la realeza y de historias reales de vidas de otros tiempos.
© Copyright 2011 Nuria Millet Gallego
15 Ago 2010
LOS ACANTILADOS DE MOHER


Del viaje a Irlanda es imposible olvidar los impresionantes acantilados de Moher. Un camino bordeaba la costa junto a las altas paredes de roca negra, tapizadas de hierba en la parte superior. Eran paredes verticales con una altura de 205 metros.
En el extremo norte estaba la Torre de O’Brien, un torreón circular, y otro más destruido en la parte sur. Aves blancas sobrevolaban la zona. Al fondo, lejana, se veía la espuma de las olas rompiendo contra la pared rocosa. Y en el horizonte las islas de Arán. El Atlántico erosionaba la roca incesantemente.


Dormimos en Doolin, un pequeño pueblo de casas con tejadillos inclinados, donde todavía puede escucharse hablar en idioma gaélico. Allí disfrutamos de una Guiness y escuchamos un cuarteto de músicos formado por una gaita, un violín, guitarra y tambor.
Pero antes vimos los acantilados de la Península Loop Head, en el fin del mundo, donde se ubicaba un faro que resistía el paso del tiempo. Un lugar para sentir la majestuosa naturaleza.
© Copyright 2010 Nuria Millet Gallego
01 Ago 2010
LAS BODEGAS DE BULGARIA


Melnik era el pueblo más pequeño de Bulgaria, con sus 300 habitantes, conocido por los vinos de la región. Además era una reserva arquitectónica y una auténtica ciudad museo. Era un pueblo encantador con una calle principal con casas a ambos lados del río, y unas pocas calles subiendo las colinas.
La base de las casas estaba construida con piedra arenisca dorada y las plantas superiores estaban pintadas de blanco con balcones y marcos de ventanas de madera oscura. Los balcones estaban sostenidos por largas vigas de madera oblicuas, a modo de travesaños. Y los tejados eran de tejas rojas.
El entorno también era bonito, muy verde y rodeado de unos peñascos angulosos y picudos de piedra arenisca. Decían que esas formaciones naturales le daban un carácter daliniano.
Fuimos a visitar la Casa Kordopulov, la mansión de un mercader de vinos, construida en 1754, y restaurada al estilo del s.XIX. Era una casa enorme de altos techos de madera tallada, con vidrieras de colores y decorada con tejidos tradicionales búlgaros de gran colorido. Había una gran sala con alfombras y asientos bajos con cojines alrededor, que recordaba el estilo turco. Las fronteras de Turquía y Grecia estaban próximas, y se notaba la influencia del periodo de dominación turco, durante más de cuatro siglos. La casa tenía una bodega con túneles excavados a lo largo de 180 metros que recorrimos entre grandes toneles.
Después visitamos las Bodegas Mitkno, donde degustamos un vino envejecido en tonel de cedro. Lo acompañamos de tortas con queso fresco, olivas negras, miel y mermelada de higos. El bodeguero nos explicó que la madera de cedro y de castaño, cuyos nombres conocía en castellano, era la mejor para criar el vino. Por la noche cenamos en una vieja taberna a la luz de las velas y volvimos a degustar los caldos búlgaros acompañado de platos tradicionales. Un placer más del viaje por Bulgaria.
Como resulté finalista del concurso un Año sabático en La Rioja, he querido contaros sobre otras bodegas del mundo. Hasta septiembre no se conocerá al ganador...
© Copyright 2010 Nuria Millet Gallego
21 Mar 2010
EL ORGULLO DEL MAR NEGRO

En la ruta por Bulgaria quisimos conocer la costa del Mar Negro. Desde Burgas cogimos un autobús hacia Sozopol. La guía la describía como “una de las gemas de la costa del Mar Negro”. Era una ciudad histórica y bonita, aunque bastante turística, con dos playas en forma de media luna. Nos alojamos en un hotel de estilo soviético, reformado y pintado con colores amarillos y alegres que lo hacían más luminoso. Aquellos colores borraban el gris de la época comunista, que concluyó en 1990.

Al día siguiente fuimos a Nesebar, que estaba considerada el orgullo del Mar Negro y era Patrimonio de la Humanidad. Nos gustó más que Sozopol, tenía muchas iglesias bizantinas y las calles empedradas. Estaba repleta de tiendas. Las más interesantes eran las de antigüedades: cámaras de fotos, máquinas de escribir, teléfonos, molinillos, joyas de plata, monedas, cascos de soldados alemanes, insignias nazis, relojes de bolsillo y viejos pasaportes, entre cientos de cosas. Uno de los relojes tenía la cara de Hitler en la esfera, objeto de deseo para mitómanos enfermizos. Nosotros compramos una cámara antigua rusa, para la colección. Curioseé los envejecidos pasaportes con sus fotos y nombres del pasado; fue una sensación extraña tenerlos en mis manos.
Las gaviotas no dejaban de oírse, sobrevolando los tejadillos de tejas rojas. Pensé en todas las guerras por las que había pasado el país, contra bizantinos, rusos y otomanos, y en todas las novelas que había leído y que sucedían en el mítico Mar Negro.

© Copyright 2010 Nuria Millet Gallego
14 Mar 2010
BULGARIA, UNA NOCHE EN EL MONASTERIO DE RILA
La primera noche en Bulgaria la pasamos en el impresionante Monasterio de Rila. Un autobús nos había llevado desde Sofía, la capital, a Blageovgrov. Allí cogimos un taxi hasta el monasterio. El trayecto duró dos horas, atravesando verdes montañas con niebla en las cimas. En alguna de las cumbres vimos nieve. Nos recibieron unos monjes ortodoxos, totalmente vestidos de negro, con faldones largos y un birrete en la cabeza. En el monasterio había trescientas celdas para monjes, invitados y peregrinos. Javier y yo éramos los únicos que nos alojamos en una de ellas. Espartana es el adjetivo más adecuado para describir la sencilla celda, con dos camas, una mesa, un armario y lavabo. Pero con las mejores vistas a las montañas y las cúpulas de la Iglesia de la Natividad.
Por la noche iluminaron los pasillos con arcos donde estaban las celdas. Lo único que rompía el silencio era la fuerte corriente de agua del río cercano. En el mes de mayo dormimos con pijama y dos mantas; se notaba que estábamos a 1.147m. de altura.
El Monasterio de Rila tenía cinco pisos y era un gran conjunto de cúpulas, claustros, arcos, balcones porticados y un laberinto de escalinatas. Era del s.X, reconstruido en los s.XIII-XIV y completado en el s.XIX. Todo en piedra y madera. Se merecía la categoría de Patrimonio de la Humanidad.
A las 6.30h. estábamos en la Iglesia del monasterio escuchando los cánticos de los monjes. Impresionaba su atuendo negro y el revoloteo de sus faldas cuando se movían. Había un grupo de monjes, una pareja de ancianos cuidadores, un monaguillo joven y nosotros dos. Uno de los monjes tenía una melena leonina rizada y canosa, y larga barba. La anciana encendía las velas de los altos candelabros, y barría los alrededores, arrancando los trozos de cera del suelo. La Iglesia estaba repleta de coloridos iconos y pinturas murales.
Durante la oración los monjes retiraron un manto y apareció un ataúd de madera que abrieron con llave. Todos se fueron acercando uno a uno, santiguándose ante la tumba., Luego la cerraron, la cubrieron con el manto y continuaron con sus cánticos. A saber qué reliquias guardarían ahí. Procuramos ser discretos y permanecimos sentados en las sillas del coro. Y desde aquellos asientos centenarios contemplamos aquella escena repetida en el tiempo desde tiempos inmemoriales.

© Copyright 2010 Nuria Millet Gallego
04 Ene 2010
NOCHEVIEJA EN LISBOA, AÑO NUEVO EN COIMBRA
En Portugal no se sigue la tradición de las doce uvas en Nochevieja; se sustituyen por pasas. En la Praça do Comercio de Lisboa, a orillas del Tajo, celebramos el cambio de año contemplando fuegos artificiales.



Y el primer día del nuevo año, partimos hacia Coimbra, una antigua ciudad universitaria dividida en dos por el río Mondego. En la Universidad, fundada en 1290, y una de las más antiguas de Europa, se respira historia. Puede visitarse la impresionante Biblioteca Joanina, una joya con 120.000 volúmenes.
Las casas de la parte Alta de Coimbra están escalonadas a orillas del río. Es una ciudad de calles estrechas y empedradas, de aire melancólico y romántico. Sus fachadas blancas con tejadillos de tejas rojas, recuerdan a la bonita Oporto.

Disfrutamos de la gastronomía en sus tascas: bacalao, polvo (pulpo), lulas (calamares), arroz tamboril (con rape).., y escuchamos fados en una antigua capilla. Otro día visitamos la cercana Alcobaça, y su Monasterio, Patrimonio de la Humanidad. Volvimos con buen sabor de la escapada a Portugal, y fue una buena manera de acabar y empezar el año, viajando, y entre amigos.
Feliz año 2010 para todos!
© Copyright 2010 Nuria Millet Gallego
20 Dic 2009
BRINDIS EN OPORTO

Busqué entre mis fotografías alguna que me evocara estas fiestas navideñas que se acercan, y encontré esta imagen de una cena en Oporto, donde hace un tiempo degusté un bacalao asado con patatas, con vinho branco.
Oporto es una bonita ciudad en la desembocadura del Duero, y está considerada Patrimonio de la Humanidad. La ciudad tiene encanto, conserva los tranvías rojos y amarillos, las casas están escalonadas y tienen fachadas de azulejos. Las dos orillas del río están comunicadas por un puente de estructura metálica, el Puente de Luis I, construido en 1886 por una sociedad belga siguiendo los planos de uno de los antiguos ayudantes de Eiffel. Desde la Torre de los Clérigos hay buenas vistas de la ciudad.

En el río vimos los rabelos, los barcos que transportaban las barricas de vino de Porto. Visitamos varias bodegas en la ribera del río, con toneles inmensos. La visita incluía la degustación de vino.
Curioseamos libros en la preciosa librería Lello & Irmao, de 1906. Tenía una colorida vidriera modernista en el techo y una escalinata de madera. Allí vimos el libro de José Saramago “Viaje a Portugal”, que habíamos leído antes de emprender el viaje. También es interesante la librería del Palacio de la Bolsa. No hay que dejar de tomarse un pingo, como llaman allí al cortado, o un capuchino en el antiguo Café Majestic. Es un café de 1921 que te transporta a otros tiempos, con espejos, molduras de yeso y mesas de mármol.
Como despedida de Oporto nos regalamos otra buena cena frente al río. Hay un montón de tascas y restaurantes por la zona de la Plaza de la Ribeira. Probamos un delicioso arroz tamboril, que es un arroz caldoso con rape, caldo verde, y polvo (pulpo) asado, acompañados de un fresco vinho branco. Y después de eso volvimos con nuevas energías a nuestra vida cotidiana.
Vuelvo a Portugal. En Lisboa y Coimbra iniciaré el nuevo año, y brindaré por todos y cada uno de vosotros. Gracias, amigos, por acompañarme en este año y medio de viajes. Que seais felices.
© Copyright 2009 Nuria Millet Gallego
Sobre este blog
NuriaNómada
NuriaNómada
El viaje es más que ocio o entretenimiento, es desplazarse a lugares que formaron -o que formarán- parte de nuestros sueños. Todos llevamos un mapa propio, es el mapa de nuestros sueños. Sigo dibujando mi mapa.
Soy una viajera vocacional y literaria, viajo en el tiempo y en el espacio. Admiro a viajeros como Alexandra David-Néel, Richard Burton, David Livingstone o Ryszard Kapuscinski, cuya época y cuyos viajes son irrepetibles. Pero creo que aunque casi todo esté ya descrito y descubierto, un viajero siempre podrá ofrecer su mirada sobre aquello que ve y disfruta temporalmente.
El viajero es un testigo privilegiado y nuestros ojos tal vez pueden ver mejor las realidades lejanas gracias a los anteojos de los que nos precedieron.
Me gusta todo tipo de naturaleza (montaña y playa, selvas y desiertos, mares y ríos, lagos y glaciares), las ciudades históricas coloniales, las indumentarias y costumbres diferentes, la gastronomía, los mercados, las charlas con la gente y volverme invisible de vez en cuando para observar sin interferir. Me gustaría disponer de tiempo sin límite para viajar y escribir sobre lo que veo.
He sido trotamundos y he disfrutado en más de setenta países, y sigo buscando nuevos horizontes.
Me confieso letraherida, como lectora y como escritora. En cada viaje me acompaña mi cuaderno de ruta y varios libros sobre el pais que visito. La literatura es parte importante de mi vida (también soy nómada en el vasto territorio de los libros) y tiene un pequeño espacio en este blog.
BIENVENIDOS!
"NOS TRANSFORMAMOS EN NUESTROS PROPIOS SUEÑOS."
LAWRENCE DURRELL
"ENTRE LOS DONES DE LA TIERRA HAY POCOS PLACERES COMPARABLES A LA ALEGRÍA DE ENTRAR EN CONTACTO CON UN NUEVO PAÍS, UNA RAZA COMPLETAMENTE EXTRAÑA Y COSTUMBRES CONTRARIAS. TANTO DA QUE SE HAYAN ESCRITO BIBLIOTECAS ENTERAS; CADA NUEVO ESPECTADOR ES, PARA SÍ MISMO, UN NUEVO CORTÉS."
RUDYARD KIPLING
"CADA CONTINENTE SERÁ UNA ASIGNATURA, CADA PAÍS UNA LECCIÓN, CADA SITUACIÓN UN EJEMPLO, CADA PERSONA UN EJERCICIO."
"CUANDO VIAJO EXPERIMENTO QUE EL TIEMPO ES MÍO. NO CONCIBO UNA ACTIVIDAD MÁS APASIONANTE QUE LA DE VIAJERO."
JORGE SÁNCHEZ
"...EL VIAJE PUEDE SEGUIR SIENDO AVENTURA PORQUE AVENTURA ES EL RECORRIDO DE LOS SUEÑOS. Y EL SUEÑO ES LA NATURALEZA QUE CONFORMA EL CORAZÓN DEL HOMBRE. SU DESTINO ES CUMPLIRLOS."
JAVIER REVERTÉ
"LA DIFERENCIA ENTRE PAISAJE Y PAISAJE ES POCA, PERO HAY UNA GRAN DIFERENCIA ENTRE LOS QUE LO MIRAN."
RALPH WALDO EMERSON
"NO SE DESCUBRE SINO LO QUE SE HA IMAGINADO."
GASTON BACHELARD
© Copyright 2012 Nuria Millet Gallego
Licencia safe.creative.org.
Tags
Categorías
- Antropología
- Argentina
- Australia
- Autorretrato
- Aventuras
- Belice
- Bolivia
- Brasil
- Bulgaria
- Burkina Faso
- Camboya
- Carteles viajeros
- Chile
- China
- Costa Rica
- Diarios de viaje
- Ecuador
- Egipto
- Escocia
- España
- Etiopía
- Europa
- Filipinas
- Francia
- Guatemala
- Honduras
- India
- Indonesia
- Irlanda
- Isla Mauricio
- Japón
- Jordania
- Kenya
- Laos
- Letonia
- Literatura
- Madagascar
- Malaysia
- Maldivas
- Mali
- Marruecos
- México
- Mochileros
- Momentos
- Mongolia
- Myanmar
- Namibia
- Nepal
- Panamá
- Paraguay
- Polonia
- Portugal
- Reflexiones
- Rusia
- Senegal
- Siria
- Sombreros viajeros
- Sri Lanka
- Sueños
- Tanzania
- Thailandia
- Tibet
- Tunez
- Turquía
- Uruguay
- Venezuela
- Vietnam
- Zambia
- Zimbawe
Enlaces
- Antología relatos
- Áfricaenelmundo
- El viaje de Ulysshes
- El viajero Jorge Sánchez
- Entre trenes y andenes (El viaje de María y Benjamín)
- Entrevista viajera
- Las milletinadas de Laura
- Libros para viajar
- Los viajes de mi amiga Aventurer@
- NuriaNómada en Altaïr
- NuriaNómada en Viajeroteca
- Portal de Mujeres Viajeras
- Relatos
- Trip troupe
- Tu vida en un libro
- Viajes de Nuria Trotamundos
- Viamedius, relatos de viajeros
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
Archivos
- Mayo 2013
- Abril 2013
- Marzo 2013
- Febrero 2013
- Enero 2013
- Diciembre 2012
- Noviembre 2012
- Octubre 2012
- Septiembre 2012
- Agosto 2012
- Julio 2012
- Junio 2012
- Mayo 2012
- Abril 2012
- Marzo 2012
- Febrero 2012
- Enero 2012
- Diciembre 2011
- Noviembre 2011
- Octubre 2011
- Septiembre 2011
- Agosto 2011
- Julio 2011
- Junio 2011
- Mayo 2011
- Abril 2011
- Marzo 2011
- Febrero 2011
- Enero 2011
- Diciembre 2010
- Noviembre 2010
- Octubre 2010
- Septiembre 2010
- Agosto 2010
- Julio 2010
- Junio 2010
- Mayo 2010
- Abril 2010
- Marzo 2010
- Febrero 2010
- Enero 2010
- Diciembre 2009
- Noviembre 2009
- Octubre 2009
- Septiembre 2009
- Agosto 2009
- Julio 2009
- Junio 2009
- Mayo 2009
- Abril 2009
- Marzo 2009
- Febrero 2009
- Enero 2009
- Diciembre 2008
- Noviembre 2008
- Octubre 2008
- Septiembre 2008
- Agosto 2008
- Julio 2008
- Junio 2008








