Hay 6 artículos con el tag viaje en el blog NuriaNomada. Otros artículos en La Comunidad clasificados con viaje

15 Nov 2009

LAS CHOLITAS BOLIVIANAS (SOMBREROS VIAJEROS)

Escrito por: nuri-9 el 15 Nov 2009 - URL Permanente

Bolivia es el paraíso para una coleccionista de sombreros como yo. Se veían bastantes cholitas, las mujeres con ropa tradicional: amplias faldas superpuestas que llaman polleras, mantones, sombreros de fieltro tipo bombín, negro o marrón, y largas trenzas anudadas en la espalda. Pregunté a una chica joven cuántas faldas llevaba puestas y me dijo que cuatro (¡) con las enaguas. En los mantones cargaban a los niños pequeños, o cualquier otra cosa, a modo de mochila. Todo eso les daba un aspecto bastante voluminoso.

El sombrero estaba muy por encima de la cabeza, poco encajado, parecía a punto de caerse en cualquier momento. En una librería de La Paz leí que eran del tipo de sombrero borsalino, más alto que el bombín, y era el que utilizaban las cholas, vocablo que designaba a las mestizas.

Un domingo fuimos a visitar el colorido mercado de Tarabuco, un pueblecito cercano a Sucre. Hombres y mujeres vestían ponchos y sombreros llamados “monteras”, probable herencia de los soldados conquistadores. Muchas mujeres llevaban otro tipo de sombreros negros con visera trasera, adornos y dibujos con cuentas de colores.

Cuando viajábamos en micro, las furgonetas colectivas, nos gustaba sentarnos en la parte de atrás para contemplar el panorama de sombreros y las largas trenzas de las mujeres bolivianas. Esa imagen será otro de los recuerdos de Bolivia.

© Copyright 2009 Nuria Millet Gallego

01 Nov 2009

LAS MINAS DE POTOSÍ

Escrito por: nuri-9 el 01 Nov 2009 - URL Permanente

Uno de los recuerdos más impactantes del viaje a Bolivia será, sin duda, la visita a las minas de plata del Cerro Rico en Potosí.
Las minas fueron descubiertas por los conquistadores españoles hace más de cuatrocientos años, y todo el Cerro estaba horadado con galerías, con riesgo de desplome. Era un laberinto subterráneo. Habían trabajado hasta 15.000 mineros, pero en la actualidad sólo trabajaban unos 4000 mineros. Decían que como mucho quedarían diez o quince años más de explotación.

En el Mercado Minero vimos todos los objetos y utensilios que compraban los mineros: botas, casco, lámparas, dinamita, mecha, cigarrillos, mascarillas...Como las minas estaban constituidas en régimen de cooperativa, eran ellos los que compraban su propio equipo y la mayoría prescindían de las mascarillas porque les molestaban para respirar y les daban calor.

Uno de los artículos que más me sorprendió fue el Alcohol Potable de 96º que bebían los mineros el primer y el último viernes del mes para ofrecer y pedir bendiciones a la Pachamama, la Madre Tierra (que falta les hacía), y al Tío, protector de la mina. Alcohol Potable de 96º!!! Como el de uso hospitalario para desinfectar. Y con buen gusto, según la etiqueta...No pude evitar probarlo...

Otro artículo imprescindible para el minero es la coca. Compraban bolsas de hojas de coca que había que mezclar con un catalizador alcalino para que desprendieran la sustancia. Hacían una bola y la masticaban todo el día para resistir el duro trabajo en la mina.

Visitamos los llamados Ingenios, las plantas donde se procesaba la plata, llenos de maquinaria polvorienta y ruidosa. En el Ingenio trituraban las piedras, las centrifugaban, las sumergían en sustancias químicas, la decantaban, secaban y finalmente obtenían el polvo de sulfato de plata. La ciudad colonial de Potosí, que es Patrimonio de la Humanidad, tenía las casas pintadas de colores intensos, tal vez para compensar el polvo y la negrura de las minas.

Después llegó el plato fuerte: la entrada en la mina. Estuvimos casi dos horas bajo tierra. En el primer tramo pudimos caminar erguidos por la galería, pero bajamos hasta el cuarto nivel y nos arrastramos y caminamos a cuatro patas por estrechas galerías. Respiramos polvo y gases tóxicos, de hecho salimos de allí con una fuerte ronquera en ese poco tiempo...

Encontramos varios grupos de mineros trabajando. Uno eran cuatro chicos jóvenes que empujaban una vagoneta cargada por los rieles. La vagoneta podía transportar hasta dos toneladas de mineral, y con la estrechez de la galería podían suceder accidentes como ser atropellado por una de ellas, porque en muchos tramos no había lugar para esquivarla. Los chicos tenían 16 años y trabajaban entre 8 y 12 horas al día. Todos mascaban coca con la mejilla hinchada, y sonreían y hacían bromas. Eran jóvenes pero sabíamos que en la mina también trabajan niños, aunque la legislación boliviana lo prohíbe y no los vimos.

Coincidimos con otro minero de 49 años, que llevaba 37 años trabajando allí, y estaba a punto de jubilarse; le pregunté si tenía hijos y si eran mineros. Siempre recordaré su mirada de orgullo al contestar que tenía siete hijos y que todos estudiaban.

© Copyright 2009 Nuria Millet Gallego

20 Sep 2009

SONRISAS DE BRASIL, y despedida

Escrito por: nuri-9 el 20 Sep 2009 - URL Permanente

Su sonrisa me atrajo como un imán. "Ven, que te hago unas trencitas como las mías", me dijo la chica desde la puerta de la peluquería. Estábamos en Salvador de Bahía, o Bahía, como la abrevian los brasileños. La ciudad está dividida por un risco en la Cidade Alta y la Cidade Baixa. En la Cidade Alta está la zona histórica con los barrios coloniales de Terreiro de Jesús, Pelourinho y Anchieta, repletos de iglesias y casas del s.XVII.

Nos alojamos en el hotel Pelourinho, una antigua mansión de techos altos con fachada pintada de verde manzana y blanco. La habitación tenía vistas al mar. El hotel, según decían, fue el decorado de la novela "Suor" de Jorge Amado.

El encanto de Bahía estaba en sus calles empedradas y edificios antiguos coloniales de colores pastel, y en sus gentes. Allí vimos ruedas de capoeira, una ceremonia de Candomblé, el antiguo ritual africano que practicaban los esclavos, y muchas otras cosas sobre las que prometo escribir. Estuvimos siete semanas en Brasil, y conocimos a gentes de nombres sonoros e inolvidables, como Washington, Vincesvindo, Wilson, Genara, Brenda, Normando, Juma, Batista o Norberto. El encanto del país también estaba en las sonrisas de sus gentes, como estas que os ofrezco como despedida. Llegó la hora esperada de otro largo viaje...

Gracias por seguir viajando conmigo, después de un año, y hasta pronto amigos.

© Copyright 2009 Nuria Millet Gallego

02 Jun 2009

EL BAÑO DE CLEOPATRA Y EL FUTURO

Escrito por: nuri-9 el 02 Jun 2009 - URL Permanente

Imaginaos el Baño de Cleopatra: una gran piscina de piedra circular con agua cristalina de manantial, rodeada de palmeras que se reflejan en la verde superficie.
Llegamos hasta allí en taxi-burro, un carromato cubierto con un toldillo y asientos laterales, desde el oasis de Siwa. No podía negarse que era un transporte tranquilo y ecológico.

Y en aquella agua verdosa y fresca me sumergí, sintiendo la caricia de las algas que crecían en el fondo. Fuera leyenda o no, el lugar era un rincón idílico, digno de una reina.

Pero Cleopatra, la soberana que intentó afirmar la independencia de Egipto ante Roma, representa el pasado. Creí ver el presente y el futuro en todas aquellas estudiantes reunidas en la explanada ante la Biblioteca de Alejandría.

Y aunque la tradición del velo negro se mantenga, es una pincelada en el presente. El futuro de Egipto se viste de colores claros. Ellas son el futuro.

© Copyright 2009 Nuria Millet Gallego

23 May 2009

LA BIBLIOTECA DE ALEJANDRÍA

Escrito por: nuri-9 el 23 May 2009 - URL Permanente

Siempre me ha gustado buscar lugares míticos. Como la desaparecida Biblioteca de Alejandría, destruida por un incendio. La actual Biblioteca se inauguró en el 2002, y las guías la describían con la forma de "un disco gigante inclinado incrustado en el suelo, como un segundo sol que emerge del Mediterráneo". La estructura metálica le daba un aspecto plateado y delante tenía un gran estanque de agua azul intenso. Era toda luz. Tenía gran altura y el techo inclinado estaba formado por cientos de ventanas formando una enorme claraboya. Tenía capacidad para ocho millones de libros. Impresionaba.


En las mesas grupos de mujeres con velos de colores estudiaban con sus apuntes desplegados. Otras llevaban el velo islámico en su versión integrista, sin conceder tan sólo una ranura para los ojos, y usaban guantes negros mientras utilizaban ordenadores de pantalla plana. Todo un contraste. Tradición y modernidad.


Y después de la Biblioteca, una buena opción era contemplar el mar en pareja, en el paseo que llaman La Corniche; ese Mar Mediterráneo que nos une y al mismo tiempo nos separa.

© Copyright 2009 Nuria Millet Gallego

11 Ene 2009

LA ARQUITECTURA DE LAS PALABRAS

Escrito por: nuri-9 el 11 Ene 2009 - URL Permanente

Las letras son la arquitectura con que se construyen las palabras. Veintinueve letras del abecedario construyen todo nuestro mundo de significados. Un pequeño andamiaje para crear, en combinaciones casi infinitas, nuestro lenguaje. Mil años antes de Jesucristo se produjo la invención del alfabeto, los iniciadores fueron los fenicios, y desde entonces el hombre no ha dejado de crear palabras y de escribirlas.

La fotografía superior corresponde al alfabeto de Geoffroy Tory, hacia 1520, utilizando los modelos arquitectónicos de Leonardo Da Vinci y de Durero, los volúmenes y la perspectiva.

Hay palabras que envilecen las letras que las forman, siglas odiosas como SS, temidas como KGB o DINA, terribles como HIV. Mis letras favoritas son la “L” de literatura (L de luz) y la “V” de viaje (V de vida). Son las que mejor expresan mi propio mundo. Me gustan las calígrafías árabes, los pictogramas y caracteres chinos, los jeroglíficos egipcios, los signos cuneiformes, las letras de los copistas medievales.

Guillaume Apollinaire (1880-1928) en sus Caligramas experimentó dibujando poemas con las palabras, construyéndolos con letras deformadas. Los llamó "ideogramas" y dibujaba objetos con el texto del poema. En la imagen el Caligrama dedicado a la Torre Eiffel parisina.

Hay palabras que se aman y palabras que se temen. Palabras necesarias como Amistad, como Democracia, como Emoción, como Felicidad, como Arte. Y palabras que dan miedo. Como Enfermedad, como Odio, como Muerte, como Alzheimer, Espina Bífida (que palabra más fea, como la lengua bífida). Hay palabras bellas y palabras feas. Hay palabras que se envidian y se desean, y palabras que se rechazan.

Las letras construyen las palabras, y las palabras nos definen, expresan nuestras ideas, nuestros sentimientos. No somos totalmente consciente de la importancia de las palabras. Sin palabras no existimos, no somos nada. El lenguaje es nuestro código de comunicación, pero el uso de las palabras nos diferencia. Sigamos jugando con el alfabeto y creando palabras.

¿Cómo no va a ser importante el alfabeto para letraheridos como nosotros?
Si quereis leer más sobre nuestro particular homenaje al alfabeto, podeis visitar los cuadernos de los amigos:

http://lacomunidad.elpais.com/usuarios/elefantefor

http://lacomunidad.elpais.com/aa-albors-arquitecto Juanjo Albors,  arquitecto de cabecera

http://lacomunidad.elpais.com/usuarios/ginebra-s

http://lacomunidad.elpais.com/usuarios/crguarddon

http://lacomunidad.elpais.com/usuarios/la-portada-invisible

© Copyright 2008 Nuria Millet Gallego

Sobre este blog

Avatar de NuriaNómada

NuriaNomada

Viajera vocacional, viajo en el tiempo y en el espacio. Admiro a viajeros como Alexandra David-Néel, Richard Burton o Ryszard Kapuscinski, cuya época y cuyos viajes son irrepetibles. Pero creo que aunque casi todo esté ya descrito y descubierto, un viajero siempre podrá ofrecer su mirada sobre aquello que ve y disfruta temporalmente.
El viajero es un testigo privilegiado y nuestros ojos tal vez pueden ver mejor las realidades lejanas gracias a los anteojos de los que nos precedieron.

Me gusta todo tipo de naturaleza (montaña y playa, selvas y desiertos, mares y ríos, lagos y glaciares), las ciudades históricas coloniales, las indumentarias y costumbres diferentes, la gastronomía, los mercados, las charlas con la gente y volverme invisible de vez en cuando para observar sin interferir. Me gustaría disponer de tiempo sin límite para viajar y escribir sobre lo que veo.
He sido trotamundos y he disfrutado en más de cincuenta países, y sigo buscando nuevos horizontes.

Me confieso letraherida, como lectora y como escritora. La literatura es parte importante de mi vida (también soy nómada en el vasto territorio de los libros) y tiene un pequeño espacio en este blog.
Bienvenidos.

"NOS TRANSFORMAMOS EN NUESTROS PROPIOS SUEÑOS"
LAWRENCE DURRELL

"...EL VIAJE PUEDE SEGUIR SIENDO AVENTURA PORQUE AVENTURA ES EL RECORRIDO DE LOS SUEÑOS. Y EL SUEÑO ES LA NATURALEZA QUE CONFORMA EL CORAZÓN DEL HOMBRE. SU DESTINO ES CUMPLIRLOS"
JAVIER REVERTÉ

"NO SE DESCUBRE SINO LO QUE SE HA IMAGINADO"
GASTON BACHELARD

© Copyright 2009 Nuria Millet Gallego
Licencia safe.creative.org.

ver perfil

Tags

Amigos y seguidores del viaje

  • lorenzo
  • joaquim
  • blasftome
  • afrika-anna
  • jose-carlos-ga-fajardo
  • danigago
  • José Ignacio Izquierdo Gallardo
  • Pere Estupinyà
  • Emilio Fuentes Romero
  • Manuel Cascales Guindos
  • juanmanuel
  • guendy2
  • viajealasantipodas
  • miabuelapepa
  • kovalam90
  • David Nogales

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

Feevy

Ídolos

  • Angel Pasos
  • jan puerta
  • loboyhombre
  • Rosa MaJiCor
  • sailingalea
  • eplavara

Texto