España cañí III (...y última)
La topononimia nacional da para una enciclopedia. Pero como tampoco se trata de aburrir aquí va la tercera y última entrega de este recorrido por la España de nombres raros. No es ninguna estadística fiable, pero si me fio de la memoria, juraría que donde más nombres originales y simpáticos he encontrado ha sido en las dos Castillas y en León. La Rioja no se queda a la zaga. Y recuerdo también muchos topónimos disparatados en Galicia. Pero haberlos, haylos por todos lados. Me resultaría difícil quedarme con uno, pero si tuviera que elegir el top one de ellos creo que me decantaría por Manganeses de la Lampreana. Menudo nombrecito. Pinchando en él os sale una web donde explica su posible etimología.
La vida de un periodista de viajes no es tan glamourosa como se puede pensar. No andas todo el día de playa en playa tropical, ni de paraiso en paraiso, ni de un hotel de lujo a un restaurante cinco estrellas Michelin. Ni siquiera te acosan las teenagers en la playa de Malibu. ¡Qué más quisieramos! Lo normal es que te pegues buena parte del año dando tumbos por la España más cañí y rural, durmiendo en pensiones de mala muerte.
Me acordé de la de pueblos con nombre raro que veo a lo largo del año haciendo kilómetros por
esa España profunda por la que no pasan ni las autopistas ni los AVES. Y decidí hacerme una foto en cada uno de ellos. Aquí va parte de la colección, en absoluta primicia. Prometo atacar con más en próximos días (tengo fotos para aburrir, ni os imaginais la de pueblos que bautizo el señor del peyote con nombre original/curioso/raro a lo largo y ancho en este país).
