Comunidad de viajeros

Login | Crea tu blog

El blog de Paco Nadal

Hay 11 artículos con el tag tailandia en el blog El blog de Paco Nadal. Otros artículos en La Comunidad clasificados con tailandia

paco-nadal - 06 Ago 2008 -

Koh Tao: la isla chill out

El homo mochilerus es una especie que no está en vías de extinción porque se adapta rápido a los cambios de su entorno (no como el lince ibérico, que así le va al pobre). Si un entorno se vuelve caro y masificado, el homo mochilerus busca rápidamente un nuevo destino al que viajar. Eso ha pasado en el golfo de Tailandia. Si hace una o dos décadas Koh Samui era la isla barata, poco masificada y de buen rollito, ahora el destino favorito de miles de jóvenes veinteañeros de todo el mundo es … Koh Tao, a hora y media en barco de la primera.

Si venís por Tailandia no perderos el espectáculo de Koh Tao. Es una isla pequeña y perfecta, con playas idílicas, palmerales que se descuelgan hasta el mar, poco masificada (aunque el gremio del ladrillo ya está desembarcando) y con una única carretera que ni siquiera circunvala todo su perímetro.

Pero lo mejor de Koh Tao es su ambiente joven. Cada tarde, en la playa de Sai Ree, docenas de chiringuitos instalan hamacas, tumbonas y cojines sobre la arena; encienden velas y antorchas y ponen música chill-out o house en sus altavoces mientras centenares de jóvenes de medio mundo disfrutan de un atardecer apoteósico en este ambiente relajado. Puedes cenar pescado fresco en una mesa sobre la misma playa o tomar luego una copa en cualquiera de los chiringuitos. No es un lugar de marcha bakaladera; es la isla chill-out.

Koh Tao es famosa también por otras dos razones. Una: la Full Moon Party, una fiesta que como su nombre indica se celebra cada luna llena; la isla se pone a reventar de gente joven con ganas de fiesta toda la noche y es imposible encontrar un sitio para dormir (salvo debajo de una palmera, que tampoco está mal). Como el negocio prospera y una fiesta al mes parece poco, los hoteleros de la isla ya se han inventado la fiesta de la Luna Nueva, de la Media Luna, del Cuarto Creciente... (no estoy de cachondeo, es cierto).

Dos: Koh Tao es el sitio más barato del mundo para sacarse el curso de buceo (Open Water Divers); puedes conseguirlo por unos 120 € (en España vale del triple); se puede dormir por 12 € y comer por 2 €. Magnífico ambiente joven. Eso sí, si quieres ligar, el idioma oficial es el inglés; si no, no te comes una rosca.

En un comentario de un post anterior Zalbo me preguntaba ¿por isla neo-hippie te refieres a una isla donde se practique el naturismo, haya ambiente de comuna, sexo, drogas y rock n`roll? Ja. Qué más quisiera. Creo que por desgracia esas comunas están cuasidesaparecidas (que yo sepa, se intenta vivir aún así en la cala de San Pedro, en Cabo de Gata, o en los acantilados de Caños de Meca, en Cádiz. Pero no desde luego en Koh Tao.

No soy un experto en el movimento hippie, pero me parece que aquellos idealistas del flower power de los sesenta han sido sustituidos ahora por sus nietos: jóvenes veinteañeros con preparación universitaria y dominio de idiomas, mochileros de Lonely Planet que tiene el valor y el dinero suficiente para pasar tres o seis meses viajando por el mundo, pero con ideas pocos rompedoras. Durante esa experiencia viajera ligaran, beberan, fumaran y se tiraran a todo lo que se mueva. Pero a la vuelta seguirán sus estudios universitarios, se casaran y se estableceran. Como todos, por cierto. Los sesenta, y sus abuelos hippies, quedan ya muy lejos querido Zalbo.

paco-nadal - 04 Ago 2008 -

Diez años después, en Koh Samui

Veinte años no es nada, cantaba Gardel. Pero diez, en el mercado urbanístico son una eternidad. Y dan para cambiar la faz de una isla. Eso le ha pasado a Koh Samui. Sigue siendo una encantadora isla tropical con excelentes playas y paisajes perfectos de rocas de granito comidas por los palmerales.

Pero ya no es la isla hippie que conocimos hace diez años. Se ha masificado mucho, han crecido resort de lujo por todas partes, es difícil ver el mar desde la carretera cuando circunvalas la isla en moto o en coche porque todo el frente marino está tomado por hoteles y resort y la zona de Chaweng es como Lloret de Mar o Benidorm, pero en plan asiático.

De todas formas, si nunca has estado en una isla tropical del Golfo de Tailandia, Koh Samui no te defraudará. Un excelente hotel tipo resort con cabañas de lujo y vistas de fábula es el Napasai Hotel, en el norte de la isla, más asequible de precio que el megapijo, megafamoso y megacaro Four Season Hotel.

Si buscas algo más alternativo o neo-hippie (si es que aún existen los hippies) conozco otra isla cercana. Os lo cuento en el próximo post.

paco-nadal - 01 Ago 2008 -

Adiós bicicleta, adiós

He llegado por fin a Don Sak, el puerto del golfo de Tailandia donde se toman los ferrys hasta Ko Samui. Aquí dejo la bici. Me voy a Samui a descansar un poco, que me duelen hasta los músculos de DNI.

Una gran experiencia lo de viajar por Tailandia en bicicleta. A quien le guste este tipo de cicloturismo se lo recomiendo vivamente. Se pueden plantear muchos itinerarios: montañosos por el norte; más suaves, por el sur. Los conductores son bastante respetuosos, no pasas miedo en ningún momento, sobre todo porque hay buenos arcenes. En zonas con poca infraestructura turística siempre encuentras un paisano que te deja dormir o te alquila una habitación e incluso te dejan dormir en algunos templos. El paisaje es soberbio. Yo lo he hecho con bicicleta de carretera, alquilada en Tailandia junto al resto del equipo en Siam Bike Tours. Eso te obliga a ir por pistas asfaltadas. Estoy seguro de que también hay muchos itinerarios por pistas para bicicletas de montaña.
Hasta pronto. Ya os contaré como sigue Koh Samui.

paco-nadal - 31 Jul 2008 -

En Khao Sok

Es temporada de monzones en la costa del mar de Andamán. Eso quiere decir que llueve un día sí y al otro también…. y por en medio, vuelve a llover. Pedaleo totalmente empapado, ya ni me molesto en parar cuando los cielos se abren y dejar caer el diluvio universal sobre mi. Se que en cuanto salga el sol me volveré a secar. A cambio, en esta época la temperatura es más agradable, rara vez llega a 30 grados, y se hace más placentero ir en bicicleta. Hoy he llegado hasta el parque nacional de Khao Sok, después de pasar el primer puerto de montaña: unos 7 kilómetros de rampas que dan acceso al parque, sin demasiada dificultad pero ambientadas con otro aguacero tropical, por supuesto.

Khao Sok es un lugar más que recomendable si visitáis el interior de la Tailandia meridional (que es mucho más que playas y cocoteros). Tiene algunos de los paisajes más bonitos que recuerdo. Montañas picudas y aisladas que se elevan desde el valle comidas por la vegetación tropical. Es plena selva, pero en la pista de acceso al parque encotraréis todo tipo de servicios, desde sencillos lodges con cañabas de madera hasta cibercafés, salas de masajes y multitud de agencias de trekking que te organizan al instante unas excursión a pie por el interior del parque de tantos días como quieras. Es lo bueno de Tailandia. Si tienes dinero para pagarlo, no problem, my friend, se te puede organizar al instante lo que quieras.

paco-nadal - 30 Jul 2008 -

No es un monumento a la Marina

El barco que se ve en la foto era la mayor patrullera de vigilancia costera de la policía tailandesa y está ahora varado en medio de la selva, a 1,5 km. de la costa. Pero no lo ha puesto ahí la Marina real como atracción turística. Al POR 813 lo mandó hasta este lugar la ola del tsunami del 26 de diciembre de 2004. El gobierno decidió dejarlo allí como recordatorio de aquella tragedia.

Estoy recorriendo hoy con la bici la zona de costa tailandesa más castigada por aquel tsunami. Solo en Khao Lak murieron unas 2.500 personas, muchas de ellas turistas escandinavos a los que el muro de agua de 10 metros de altura les pilló en la playa o en sus bungalows de primera línea de costa. En toda Tailandia murieron unas 56.000 personas, aunque la cifra es seguro mucho mayor porque había en la zona numerosos trabajadores sin papeles de Birmania que no estaban registrados en sitio alguno.

Pedaleo sobrecogido. En primer lugar porque por muchas imágenes que hayas visto en la tele antes, aquí te das cuenta de la verdadera magnitud de la tragedia. El hotel en el que me alojé anoche quedó totalmente arrasado. Igual que todos los demás en kilómetros y kilómetros de playa. Los empleados me señalaban una construcción: ¿ve eso de allí?, pues no quedó nada. Y luego señalaban hacia otro lugar: ¿ve la piscina?, pues no quedó nada. Me sobrecoge la vulnerabilidad del ser humano antes estos fenómenos naturales. ¿Qué puedes hacer si una ola de 10 metros te pilla en bañador tumbado en tu toalla?

Pero me sobrecoge también la celeridad con la que Tailandia ha rehecho todas las infraestructuras. Si no fuera por los carteles que ahora avisan de vías de escape seguras en caso de nuevo tsunami y por algunos memoriales en recuerdo de las víctimas, nadie podría decir que por aquí paso una apisonadora en forma de agua. No veo ni un solo edificio aún derruido ni una evidencia del desastre. Hasta los grandes árboles de las zonas ajardinadas de los resort que resultaron abatidos por la ola han sido sustituidos por otros de igual porte replantados.

paco-nadal - 28 Jul 2008 -

Tailandia en bicicleta

La buena vida del tren se ha acabado. He vuelto en avión desde Singapur a Phuket (Tailandia), para empezar otro tipo de viaje. Quiero cruzar Tailandia de costa a costa en bicicleta. Me gusta viajar en bici porque significa ser parte del paisaje. Si viajas en bicicleta puedes oler el país, sentir la temperatura, pararte donde quieras a hablar con la gente. Eres parte del entorno, si llueve, te mojas; si hace calor, sudas. Además, a la población local le parece siempre tan exótico que visites su tierra en bici que te acogen de otra manera mucho más receptiva, más franca.

He empezado a pedalear esta mañana en el aeropuerto de Pukhet. Las bicis y el resto del equipo, en vez de cargarlos desde España las hemos alquilado en Tailandia, en Siam Bike Tours, que se han encargado de traernos hasta aquí lo necesario: bicis de carretera, alforjas, cascos, herramientas…
Hoy, primera jornada, he hecho unos 86 kilómetros hasta Khao Lak, una población costera en el mar de Andamán. Todo el trayecto discurre por carreteras asfaltadas, pero todas tiene un buen arcén, no hay demasiado tráfico, la gente conduce más despacio que en Europa y el parque automovilístico tailandés es bastante moderno y no pasas el día tragando malos humos de camiones desvencijados, como sí ocurre por ejemplo en Vietnam.

Eso, sí, se conduce por la izquierda, a la inglesa, y los primeros kilómetros no ganas para sustos cada vez que tienes que tomar un desvío o te incorporas de nuevo a la vía.

Lo dicho, de momento, una delicia pedalear por Tailandia. Y cuando acabas el día, buscas una sala de masajes (las hay en cada esquina del país, como en España los bares) y pides un foot massage, un masaje de pies y piernas. Por 250 bath, unos 3 euros, se tiran una hora entera contigo. Y te quedas como nuevo.

paco-nadal - 25 Jul 2008 -

El puente sobre el río Kwai

El Orient Express ha parado hoy en la estación del puente sobre el río Kwai. Sí, el genuino, el de la película de los silbiditos. Es un puente normal, perdido en un lugar remoto, cerca de la población de Kachannaburi, que no llamaría la atención si no fuera por el trágico papel que jugó en el frente del Pacífico durante la II Guerra Mundial.

Por una cuestión estratégica que es larga de explicar aquí, los japoneses se vieron obligados a construir una línea férrea entre Tailandia y Birmania a través de selvas impenetrables, ríos (entre ellos el Kwai, o Kwae, como se escribe en tailandés), montañas y zonas infectadas de malaria y otras enfermedades. Utilizaron como mano de obra a prisioneros de guerra, sobre todo holandeses, australianos, neozelandeses y británicos, y peones contratados en régimen de semiesclavitud en los países asiáticos que ya habían conquistado. Los ingenieros tenían previsto tardar cinco años en completar los 415 kilómetros de vía férrea entre los dos países, pero al final lo hicieron en solo 16 meses. A costa de matar literalmente de hambre y de esfuerzo a miles de hombres. Se calcula que unas 100.000 personas murieron durante las obras, 26.000 de ellas prisioneros de guerra occidentales. Me impresiona pasear por el cementerio que hay junto al puente, donde están enterrados unos 6.000 de aquellos jóvenes que fueron exterminados de manera ignominiosa por los japoneses. Es el cementerio más visitado y se ha convertido en una de las atracciones turísticas de la provincia de Kachannaburi, pero por desgracia no es el único, hay otros 160 como éste a lo largo de toda la vía férrea.

El puente ya digo no es gran cosa y por si no justifica el viaje, excepto para mitómanos del cine. El original, cuya construcción recoge la célebre película de David Lean de 1957, era de madera y se levantó entre 1942 y 1943. Un año después fue sustituido por otro de pilares de hormigón y traviesas de acero, que los aliados bombardearon en 1945. Los pilares que se ven aún hoy pertenecen a aquel segundo puente de 1944. Si venís no perderos el Museo de la Línea Férrea Thai-Burma, al lado del cementerio, un recordatorio de lo que fue la construcción de esa vía y un alegato contra los horrores de la guerra (y aún hay quien la justifica en la actualidad para “combatir el terrorismo”; ¡que vayan ellos; conmigo que no cuenten)

paco-nadal - 23 Jul 2008 -

Un dia en el Oriental Express

Viajar en un tren del Oriental Express es volver a una época en que el verbo viajar significaba mucho más que desplazarse entre dos puntos. También cambia la percepción del espacio, porque cuesta acostumbrase a ese plano único longitudinal que marca el estrecho pasillo de los vagones. Solo puedes ir para delante o para atrás, nunca para un lado. Pero salvado este pequeño problema espacial pronto te sumerges en la cotidianeidad de la vida abordo.

El desayuno te lo trae a la cabina el asistente de tu vagón. Una bandeja primorosa con servilleta de lino, fruta pelada, bollería, zumo natural y café americano. Luego te preparas para bajar a la excursión diaria; a la vuelta, almuerzo informal en uno de los restaurantes. Y por la tarde, tiempo libre para leer, ver el paisaje desde el vagón panorámico de cola o para lo que te de la gana. Viajar sin prisa. Y al anochecer, cena de gala en la mesa que te hayan asignado.

Por la ventana, como en un bucle sin fin, van desfilando los verdes infinitos del sudeste asiático. Verde amarronados, sucios y caóticos, a la salida de Bangkok; arrabales de chapa y polvo como los de todas gran ciudad que avergüenza aún más vistos desde el interior de estos lujosos vagones. Verdes ocuros y húmedos de la zona boscosas del río Mae Nam Klong, por las que el tren pasa despacio, salvando barrancos y quebradas de vértigo. Y verdes vivos y eléctricos, de una luminosidad especial de los arrozales del sur de Tailandia, el paisaje más bonto que hemos visto de momento. Inmensas planicies de horizonte fijo sobre las que levanta palmeras solitarias, como pentagramas perdidos en una partitura verde monocroma.

paco-nadal - 21 Jul 2008 -

Mejor con pantalones

Bangkok no es una ciudad para quedarse mucho tiempo; la mayoría de viajeros pasa por aquí porque aquí está el aeropuerto internacional, se quedan uno o a lo sumo dos días, y siguen viaje. Les entiendo, aunque el tema de la polucion y los atascos parece que ha mejorado (al menos estos días que paso aquí no veo tanto tráfico ni tan cargado el ambiente como otras veces). Además, en un país con tantas cosas que ver como Tailandia, si tienes poco tiempo (que es lo normal), tienes que priorizar.

Lo habitual es dedicar la mayor parte de la estancia en Bangkok a visitar el Palacio Real y el templo del Buda Esmeralda, un gigantesco conjunto de edificios blancos y pagodas doradas que fue residencia de la familia real desde el siglo 1782, cuando la dinastía chakri subió el poder. Chedis, pagodas, grandes salones, inabarcables pabellones recubiertos de oro y maderas preciosas, cientos de estancias y dormitorios hacen del Gran Palacio un sueño de cuento de hadas que tiene la virtud de trasladar al visitante – y suponemos que también a sus antiguos moradores, para eso fue construido – a un estado de serenidad y paz espiritual que contrasta con el caótico tráfago urbano que resuena tras su muros.

Pero suele estar tan lleno de gente que la visita se convierte en una especie de estancia ajetreada y sudorosa en un parque temático (con menos sombras que Terra Mítica). Mi consejo es que lo veáis rápido (satura tanta belleza) y vayáis al otro lado del río al menos concurrido pero delicioso templo de Wat Arun. Es uno de los más antiguos de la ciudad y tiene un prang (torre) de estilo khermer camboyano de 82 metros de altura que es una maravilla. Subir hasta la cima del prang (no se aconseja ir con falda, cuando lleguéis sabréis por qué) y deleitaros desde arriba de la mejor vista de Bangkok… sin agobios.

paco-nadal - 20 Jul 2008 -

Las alturas de Bangkok

He cenado en el Nigt Bazar, junto al mercado de artesanía nocturna, un lugar al aire libre donde solo acuden tailandeses y algunos pocos extranjeros en el que hay cientos de mesas y sillas rodeadas por docenas de chiringuitos de comida tailandesa donde tu mismo te compras los que quieras y te lo llevas a la mesa. Vamos, un merendero, pero en versión thai. Presidiendo la gran explanada hay un escenario con actuaciones en directo. Como la globalización ha llegado a todas partes, esta noche toca un conjunto de rock local que canta en inglés mientras tras ellos, una gran pantalla retransmite en diferido el partido ¡Real Madrid-Getafe!, aquel que ganó el Geta 0-1. ¡Decididamente, ya nada es lo que era!

Luego me he ido al hotel a disfrutar de un espectáculo único: Bangkok por la noche y desde las alturas. Me alojo en el Lebua at State Tower, uno de los mejores y más nuevos hoteles de la ciudad. Una pasada de lujo asiático donde en cada esquina aparece un empleado, ya sea para presionar por ti el botón del ascensor, para indicarte dónde está la recepción o para cambiarte el juego de almohadas. Pero lo mejor del Lebua son las vistas. Mi habitación está en el piso 56 y el balcón da directamente al río. Abro la puerta corredera y un olor caliente y especiado a río, a fritura, a humanidad, a selva.. a vida en definitiva.. sube desde la ciudad y choca en mi pituitaria con ese otro aire aséptico del aire acondicionado que sale del dormitorio.

Bangkok vibra allá abajo, entre las calles sudorosas, entre las luces rojas y blancas de los coches y los saamiaw, entre las ventanas iluminadas de los rascacielos, entre los claroscuros de los canales pobres y mal iluminados, entre las guirnaldas de colores de los khlong, los barcos-taxis, que parecen farolillos con vida propia que se movieran sobre la oscura S que forma el río, la única superficie no iluminada en esta noche mágica de Bangkok. Pienso en las miles de vidas que se están viviendo ahora mismo allá abajo en ese teatrillo humano: habrá gente amando, riendo, comiendo, llorando, naciendo, muriendo, matando, durmiendo o trabajando. Pero desde aquí arriba todo eso me resulta lejano, ajeno. Desde aquí arriba, esta noche calurosa y especiada, Bangkok es solo un murmullo de lentejuelas destellantes.

Avatar de paco-nadal

Sobre este blog

El blog de Paco Nadal

Paco Nadal es licenciado en Ciencias Químicas y Master en Periodismo por la Fundación El País/Universidad Autónoma de Madrid. Escritor, periodista, fotógrafo, director y guionista de documentales y sobre todo, culo de mal asiento desde que tiene uso de razón. Su estado natural es el perpetuo movimiento y cuando no está de viaje, suele enfermar. Colaborador habitual del suplemento El Viajero, de El País, y del programa Hoy por Hoy, de la Cadena Ser, escribe también con asiduidad en las principales revistas de viaje (Lonely Planet. National Geographic, Altair...).

paconadalsl@gmail.com

paco-nadal

ver perfil

¿Dudas viajeras? ¿Consultas para organizar tu próximo viaje? Pregúntamelas en Twitter (@paconadal). No es el típico consultorio, pero podría parecerlo.

    Buscar

    Amigos

    • Olmo Heras
    • blasftome
    • NuriaNómada
    • Jose Ramon Morales
    • fernando-flores
    • elefanteblancoster
    • Natalia Marcos
    • grey-photographer
    • sailingalea
    • romina-hidalgo
    • rosajc
    • juanmanuel
    • Declarado Demente
    • Rosa Niña Guerrera
    • estudiopotrony
    • Ilona Gogh
    • rusbel
    • buscopeterpan
    • justindbf
    • eli-zubiria
    • MABEL García
    • isaperezdelpulgar
    • igoarinon
    • Una ET en Euskadi
    • chdeltoro
    • carmen-frei
    • David Torres Bosque
    • ilogogh
    • Jesús del Río Luelmo
    • Sebastian Abeliuk Wolff
    • popochan
    • bandama4
    • viajealasantipodas
    • crguarddon
    • danifp
    • fernandomaria
    • linda
    • adelitatienza
    • starlaight33
    • juan-manuel-jimenez-garcia
    • Raquel sarangello@gmail.com Sarangello
    • Pablo  González Ferrer
    • Lita Gomez
    • Sherezade
    • mayka44
    • zar-linda
    • Corto Cortés Smith
    • mandir7
    • Coke Ruiz
    • frida-sonadora
    • cata
    • gloriainfinita
    • Victoriano Izquierdo
    • doblededamas
    • susanapdp
    • MARIANO JUAN-R.
    • ivan-gonzalez
    • lorenzo
    • Lucía Angélica FOLINO
    • apolvorinos
    • VerdeÁfrica
    • pipedi15
    • naveta-ohr
    • marenostrum
    • Lina Lavalle
    • maría
    • casadobatan
    • xaviervallverdu
    • azulmarino
    • Ana
    • Cristina Chereguini
    • manuviguera

    Suscríbete

    Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

    © Prisacom S.A. - Ribera del Sena, S/N - Edificio APOT - Madrid [España] - Tel. 91 353 7900