Koh Tao: la isla chill out
El homo mochilerus es una especie que no está en vías de extinción porque se adapta rápido a los cambios de su entorno (no como el lince ibérico, que así le va al pobre). Si un entorno se vuelve caro y masificado, el homo mochilerus busca rápidamente un nuevo destino al que viajar. Eso ha pasado en el golfo de Tailandia. Si hace una o dos décadas Koh Samui era la isla barata, poco masificada y de buen rollito, ahora el destino favorito de miles de jóvenes veinteañeros de todo el mundo es … Koh Tao, a hora y media en barco de la primera.
Si venís por Tailandia no perderos el espectáculo de Koh Tao. Es una isla pequeña y perfecta, con playas idílicas, palmerales que se descuelgan hasta el mar, poco masificada (aunque el gremio del ladrillo ya está desembarcando) y con una única carretera que ni siquiera circunvala todo su perímetro.
Pero lo mejor de Koh Tao es su ambiente joven. Cada tarde, en la playa de Sai Ree, docenas de chiringuitos instalan hamacas, tumbonas y cojines sobre la arena; encienden velas y antorchas y ponen música chill-out o house en sus altavoces mientras centenares de jóvenes de medio mundo disfrutan de un atardecer apoteósico en este ambiente relajado. Puedes cenar pescado fresco en una mesa sobre la misma playa o tomar luego una copa en cualquiera de los chiringuitos. No es un lugar de marcha bakaladera; es la isla chill-out.
Koh Tao es famosa también por otras dos razones. Una: la Full Moon Party, una fiesta que como su nombre indica se celebra cada luna llena; la isla se pone a reventar de gente joven con ganas de fiesta toda la noche y es imposible encontrar un sitio para dormir (salvo debajo de una palmera, que tampoco está mal). Como el negocio prospera y una fiesta al mes parece poco, los hoteleros de la isla ya se han inventado la fiesta de la Luna Nueva, de la Media Luna, del Cuarto Creciente... (no estoy de cachondeo, es cierto).
Dos: Koh Tao es el sitio más barato del mundo para sacarse el curso de buceo (Open Water Divers); puedes conseguirlo por unos 120 € (en España vale del triple); se puede dormir por 12 € y comer por 2 €. Magnífico ambiente joven. Eso sí, si quieres ligar, el idioma oficial es el inglés; si no, no te comes una rosca.
En un comentario de un post anterior Zalbo me preguntaba ¿por isla neo-hippie te refieres a una isla donde se practique el naturismo, haya ambiente de comuna, sexo, drogas y rock n`roll? Ja. Qué más quisiera. Creo que por desgracia esas comunas están cuasidesaparecidas (que yo sepa, se intenta vivir aún así en la cala de San Pedro, en Cabo de Gata, o en los acantilados de Caños de Meca, en Cádiz. Pero no desde luego en Koh Tao.
No soy un experto en el movimento hippie, pero me parece que aquellos idealistas del flower power de los sesenta han sido sustituidos ahora por sus nietos: jóvenes veinteañeros con preparación universitaria y dominio de idiomas, mochileros de Lonely Planet que tiene el valor y el dinero suficiente para pasar tres o seis meses viajando por el mundo, pero con ideas pocos rompedoras. Durante esa experiencia viajera ligaran, beberan, fumaran y se tiraran a todo lo que se mueva. Pero a la vuelta seguirán sus estudios universitarios, se casaran y se estableceran. Como todos, por cierto. Los sesenta, y sus abuelos hippies, quedan ya muy lejos querido Zalbo.
la faz de una isla. Eso le ha pasado a
He llegado por fin a Don Sak, el puerto del
aguacero tropical, por supuesto.
El barco que se ve en la foto era la mayor patrullera de vigilancia costera de la policía tailandesa y está ahora varado en medio de la selva, a 1,5 km. de la costa. Pero no lo ha puesto ahí la Marina real como atracción turística. Al POR 813 lo mandó hasta este lugar la ola del
La buena vida del tren se ha acabado. He vuelto en avión desde Singapur a
Bangkok no es una ciudad para quedarse mucho tiempo; la mayoría de viajeros pasa por aquí porque aquí está el aeropuerto internacional, se quedan uno o a lo sumo dos días, y siguen viaje. Les entiendo, aunque el tema de la polucion y los atascos parece que ha mejorado (al menos estos días que paso aquí no veo tanto tráfico ni tan cargado el ambiente como otras veces). Además, en un país con tantas cosas que ver como Tailandia, si tienes poco tiempo (que es lo normal), tienes que priorizar.
He cenado en el Nigt Bazar, junto al mercado de artesanía nocturna, un lugar al aire libre donde solo acuden tailandeses y algunos pocos extranjeros en el que hay cientos de mesas y sillas rodeadas por docenas de chiringuitos de comida tailandesa donde tu mismo te compras los que quieras y te lo llevas a la mesa. Vamos, un merendero, pero en versión thai. Presidiendo la gran explanada hay un escenario con actuaciones en directo. Como la globalización ha llegado a todas partes, esta noche toca un conjunto de rock local que canta en inglés mientras tras ellos, una gran pantalla retransmite en diferido el partido ¡Real Madrid-Getafe!, aquel que ganó el Geta 0-1. ¡Decididamente, ya nada es lo que era!