hoy comienza el rodaje de feminité du bois en la temblorosa y canaria isla de el hierro. dirigida por baz luhrmann (moulin rouge, australia, gladiator 3) cuenta en el papel protagónico con oscarwinneractress gwyneth paltrow y el patrocinio de serge lutens, perfumista y médici postmoderno.
en principio, las autoridades culturales europeas no entendieron
muy bien el porqué de un remake de stromboli (ingrid bergman <3 roberto rosellinni) ambientado en el pasado precolombino de su territorio más ultraperiférico. a lo mejor por eso dijeron que sí, que topalante, que bendisión, abuela.
la primera escena es un exterior, nocturno. gwyneth, ataviada con fibras naturales 100% orgánicas y de lo más autóctonas (con el twist de stefano pilatti para ysl) canta en idioma guanche, reinventado para la ocasión, una llamada a la madre tierra, mother nature. gwyneth alza los brazos y se mueve como la brisa marina hasta doblar y convertirse en una sabina milenaria. o al revés, ya lo decidirán en la postproducción digital 3d. demasiado para los dioses guanches, dormitantes hasta entonces.
pero, qué coño... se le oye bramar a la bilingüe actriz desde su roulotte blanco roto, segundos después del primer terremoto con el que se desperezan los dioses, indignados. y con razón. naaa, dice gwyneth, asomada a la puerta en negligé con la boca abierta y los ojos como platos viendo explotar el volcán que tiene delante. se desatan los gritos, las carreras, el pillaje, los ajustes de cuentas, el menudeo... caos y destrucción al ritmo de las bombas volcánicas que surcan el estrellado cielo con objetivos aleatorios, certeros. sigue rodando, exige fuera de sí el director al cámara. el pelo de la paltrow, vol-au-vent, iluminado por las explosiones mientras cae imparable por un rocoso acantilado, escena final de la peli, subrayado por la canción nominada al oscar atis tirma, featuring mónica naranjo, sobreactuadísima hasta para sus fans en el youtube de rigor.
los títulos de crédito y el homenaje póstumo, sobreimpresos sobre la imagen de gwyneth, semiataviada de princesa guanche, a modo de ofelia sobre el azul marino del mar océano, desde donde nunca debimos salir.
yo es que soy muy educado. y si un día leo bajo tierra que los delfines me esperan esta noche en el zoo, pues no les hago esperar. porque los delfines son muy puntuales. a las 23:15 horas, central europe time, una voz de teléfono anunció que el show estaba a punto de empezar. miré a la cabina de sonido con la esperanza de ver locutar en directo, micrófono en mano, a aramis fuster, pero el apagón analógico no me lo permitió. la susurrante y pronunciante de cada sílaba voz nos advirtió que estábamos a punto de presenciar una aventura sin igual, algo que se despertaría nuestra memoria y que permanecería en ella para siempre. adelante. la sintonía de los cazafantasmas iluminó a un cuerpo de baile vestido con mallas de esqueletos y pelucas afro. estupor. saliendo y asustando a niños que no entendían nada, llegaron a reunirse frente a la grada central, atestada, y empezar una coreografía digna del más visto youtube. más aplausos gratuitos y convencidos avisan de la llegada de los cazadores de fantasmas, pistolas de agua en mano. gritos ante los disparos. bailan juntos y hacen como que luchan. ganan los buenos y se van todos. entonces aparece supermán sobre un módulo piscinero. aplausos. saluda al respetable y hace como que salta al vacío. un poco antes de que otro superman aparezca en el borde de la piscina y acabe en el agua, aupado por los delfines amaestrados. abierta la caja de pandora, alrededor de la piscina iluminada por un aficionado a los toros se suceden números musicales inspirados por películas de ayer, hoy y siempre. desde así habló zaratustra, antorchas en mano a titanic, pasando por E.T. (dedo iluminado el muñeco, acaba siendo transportado en barca de plástico blanco por los esforzados delfines), gladiator (la cuota homoerótica del show), la guerra de las galaxias (las bailarinas llevan capas blancas y caretas de soldados imperiales, un darth vader sin casco espera al borde de la piscina con un aro blanco en mano por el que pasan los delfines). con tanto despliegue despropositado cuesta centrarse en los números de natación sincronizada que salpican la superficie iluminada. pero el show es global. 360. los piratas del caribe, la historia interminable (como el granizado de fresa, incluído en el precio de la entrada) y muchas otras bandas sonoras de pelis más te transportan ojiplático hasta el final del show. la agente aplaude y se levanta para irse apresurada, por mucho que los delfines sigan llamando la dispersa atención de su audiencia. 20 euros y un sueño cumplido después, me levanto y me voy. nos vamos todos. dándole de nuevo la razón a anita obregón, cuando dijo que todo lo que se puede pagar es barato.
panda bruni es un plantígrado bicolor
que vive en el sur de europa
a caballo entre el siglo 20 y el 21.
comenta las cosas que le gustan
y que no le gustan,
con una periodicidad (hey!) aleatoria,
como todo.