13 May 2008
Como en una película, pero con miedo
Viajaba en el Cercanías un afternoon de julio. No sé cómo llamar en castellano a esa franja horaria que va entre las 14:30 y las 16:30. Volvía de trabajar, aún sin comer. Iba en un asiento en el mismo sentido que la marcha, el que da al pasillo.
En una de estas estaciones en que entra y sale mucha gente, cambio de compañeros de butaca. Se van dos y llega uno. Se sienta en el asiento de enfrente, pero junto a la ventana. Tiene rasgos hindúes, pero es alto, y está fornido. Juega con un móvil caro. Está jugando a enfocar con la cámara. Noto que me está enfocando a mí. Hago como que no me importa, como que no me incomoda porque no me he dado cuenta, porque estoy tras unas gafas de sol que le impiden saberlo. Aunque cada vez es más complicado fingir que no me doy cuenta. Porque comienzan a escucharse los disparos. Agacho la cabeza, miro hacia el pasillo. Me miro a mí. No lo entiendo. Hoy llevo unos vaqueros y una camiseta negra sencilla con cero escote. Comienza a estirar la pierna hasta tocarme el pie. Basta. Me levanto. Sólo queda una estación para bajarme, así que decido esperar de pie junto a la puerta. Prefiero evitar un numerito. Odio los numeritos.
Al bajarme del tren lo miro por última vez: está en su asiento, jugando con el móvil. Cruzo las vías, salgo de la estación, y comienzo a andar hacia mi casa. Y lo veo. Se ha bajado y va detrás de mí avanzando a grandes zancadas. Aprieto el paso. Hace un calor insoportable, y la calle está desierta. Paso junto al supermercado pero no me meto, no quiero pecar de paranoica. Error. Sigo subiendo, casas y más casas, y nadie por la calle. Lo oigo detrás. Más cerca. Ya llega. Me sujeta el hombro con la mano.
- Espera!
- ¿Qué quieres?
- ¿Podríamos hablar?
- ¿Necesitas algo?
- Ser tu amigo.
- Ahora no puedo, lo siento.
Me doy la vuelta, y sigo caminando. Me vuelve a sujetar.
- ¿Pues cuándo?
- Tengo que volver a casa, me están esperando, no puedo.
Me lo tengo que quitar de encima pronto porque a mi casa se llega enseguida, y no quiero que sepa dónde vivo. Nadie por la calle. Joder, la gente nunca está cuando se la necesita….
- Sólo quiero hablar contigo, que seamos amigos.
Sí, claro, porque así sin conocerme de nada, tengo pinta de ser, tras estas gafas, una gran conversadora, a la par que inteligente, culta, y buena persona, que es sin duda lo que te atrae de mí para comenzar una bonita amistad desinteresada… sexualmente hablando. Esto fue lo pensé, no lo que le dije:
- Eso no existe
- ¡Escucha!, ¡me he bajado del tren sólo por ti!
He de reconocer que el detalle romántico sí ha sido. Es de esas cosas que una sueña con que le pasen algún día, pero en los sueños, ella nunca está cagada de miedo…
- Me siento muy halagada, de verdad, esto no me había pasado nunca, pero yo no te he pedido que bajaras, yo ahora no puedo. Tengo dos hijos y me están esperando en casa. (No quería tener que recurrir a circunstancias personales, pero dada su insistencia, creí ingenuamente que un par de criaturas eran capaces de asustar al más pintado)
- ¿Tú dos niños? No, me estás engañando…
- No, no te estoy engañando…
- Bueno, no importa, ya te he dicho que sólo quiero hablar. Si no puedes hoy, dame tu teléfono y quedamos otro día. Por favor! Por favor!
- Mejor me das tú el tuyo. ¿Cómo te llamas?
- Alí.
- Yo Patricia.
Me da dos besos.
- Ya, dime… 6..5..1..2..3…4..5..2..8
- ¿Me llamarás?
- ¡Claro!
- ¿Cuándo?
- Pues no sé, algún día…
- No, algún día no! ¡Mañana! Por favor, llámame mañana.
- Claro, Alí, mañana. Cuando tú quieras. Ahora me tengo que ir, de verdad.
- ¿Me vas a llamar?
- Claro, Alí.
Me coge la mano y la besa. Sus ojos brillan. Me dice adiós, hasta mañana, y se da la vuelta, y se va hacia la estación.
Yo me quedé mirándolo mientras se alejaba dando saltos de alegría, girándose de vez en cuando para decirme adiós agitando los brazos. Yo también le dije adiós antes de borrar su número de mi agenda, cuando desapareció en la estación para no verlo más.
Sobre este blog
Reflexiones
PatAlgunas veces la cabeza se me llena de pensamientos. En tiempos los fui escribiendo, en papeles que he ido guardando y perdiendo, como se pierde todo aquello que no se comparte. Quizás alguien haya reflexionado sobre las mismas cosas y se vea reflejado, quizás no y le den qué pensar, o quizás sí y haya llegado a otras conclusiones (que espero comparta...)
¿Quién soy? Una mujer, una persona, una más de las que madrugan cada mañana y viajan espachurradas en un vagón de metro cada mañana y cada tarde, y se cruzan por la calle con cientos de personas como las que puedan estar leyendo ahora, como tú, una más dentro de este mundo, con su cabecita propia, con sus ideas, con su corazón y su mundo. Tan igual y tan distinta. Como todos.
Mis artículos quizás puedan decir más....
Patricia
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25 comentarios · Escribe aquí tu comentario
Señor Capullo dijo
Un poco paranoica, tú, no? El chico sólo quería hablar... Detrás de las gafas de sol, con vaqueros y sin escote, obviamente no quería nada sexual...
Bueno, va... eso no me lo creo ni yo. Pero para la próxima, quédate donde haya gente... una calle desierta llena de portales no es la mejor opción. Y recuerda que los genitales masculinos son nuestro punto débil... y la nuez, aunque eso puede ser mortal, si le das fuerte...
Un beso
Pat dijo
Opté por algo menos peliculero. Si diciéndole que sí al chico me lo sacaba de encima, para qué usar la violencia... sobre todo cuando el posible adeversario te dobla en peso y te saca dos cabezas. Que es lo que asusta. Si se pone bruto, qué coño hago. Al final resultó sólo estar un poco loco. Un beso
Señor Capullo dijo
Dice un dicho que "desde que se inventó la patada en los cojones, ya no hay un hombre más grande que otro"... otro, que me gusta más, dice: "la violencia es el último recurso del incompetente", y es verdad, casi nunca es una opción. Desde luego resolviste el entuerto con la menor cantidad de golpes posibles... lo único que a lo mejor arriesgaste un poco...
Pacorreitor dijo
¿La hora de la siesta?
Tú fíate de los raros y no corras que verás.
Pat dijo
Sr K, pues la verdad es que me sentí un poco culpable viéndole partir con todas esas ilusiones... pero preferí eso antes que los golpes.
Pacorreitor, ¿correr? ¿a las 16 de la tarde, cuesta arriba, en pleno mes de julio, y con sandalias? Tú lo flipas. Podría haberlo intentado, pero sólo me habría servido para sudar, porque me habrían dado alcance de todas todas. Y fiarme... no me fie ni un pelo. Si no, me habría ido a tomar un café con él, si total, por charlar un rato....
Señor Capullo dijo
¿Sandalias? Eso no lo habías dicho... ¿Tú no sabes que los tobillos de mujer es una de las zonas más eróticas que existen? Si es que...
elefantefor dijo
No sé si es una historia de amor, una historia violenta resuelta sin violencia o una alianza de civilizaciones, pero es una gran historia.
Gracias y besos.
elisa- dijo
Pues al final te salió bien Pat. A mí me pasó algo muy parecido una vez e hice lo mismo, unas semanas después me lo volví a encontrar y me puso de vuelta y media en medio de la calle y me entró un miedo ... y es que Bonn no es Madrid, es como Salamanca o más pequena y las probabilidades aumentan.
Un beso
un-espanol-mas dijo
Coincido con Pacorreitor ... la hora de la siesta. En cuanto a la vivencia me hubiera metido en el super ... ademas dar conversacion a uno, que hay mucho pirao suelto . Y ademas sabe donde te bajas en el tren ... ufff eso si que es tension. Un beso.
anamgrs dijo
Sí te salió bien, calmosa e inteligente, muy bien, mujer de recursos. Un beso.
Pat dijo
Elefantefor, supongo que es una historia en la que hay un poco de todo... A mí en el fondo me alegra haberla vivido, es así como literaria... mira, podría habérmela dejado para un jueves. Aunque eso sería hacer trampa.
Elisa, pues vaya. Qué corte, un numerito... de todas formas, es lo normal, es lo menos que puede hacer uno cuando una desconocida lo rechaza... (hay cada grillao...)
Juan, YO NO DI CONVERSACIÓN. No fui yo la que lo anduvo persiguiendo desde el tren hasta la calle, etc... por otro lado... si desde julio no ha vuelto a aparecer... malo será... después de todo, a mí después de todo me pareció un pirao inofensivo. Aunque esas chifladuras imponen.
Ana, tengo por norma no perder la calma más que con mis hijo, y porque no me dejan otra opción ;-))
Cástor Olcoz dijo
Pat, a mí no me sorprende tu reacción. Yo la incluyo en las decisiones que tomamos empujados o con la excusa de la prisa. Prisa que en tu caso es cierta. Nos falta tiempo para atender situaciones anormales. Cuando nos ocurren situaciones parecidas, no iguales, a los hombres, nos escudamos en la prisa pero subyace el egoismo. ¿Qué podías hacer? Un abrazo
pat dijo
Cástor, no eran sólo las prisas, era la desconfianza. Si me hubiera encontrado con un amigo sí habría sacado tiempo para un café. Un beso
Pato Blanco dijo
Tu estás muy viajada y no me encaja tu reacción si comparo estas sensciones con las de aexclusion (¿fuiste tú la que nos lo presentó o se me ha ido la pinza?).
No encaja.... Lo que realmente pasó es que: aún en el asiento, te bajaste las gafas y echándote un poco hacia adelante, con una fija mirada de esas que tienes en la recámara le dijiste: sayonara beibi...
pat dijo
Pato, no termino de ver la relación que tiene Acesexclusión (JBC) con esto... no sé si lo que no te encaja fue la sensación de inseguridad, el miedo... ya ves que a pesar de los viajes, hay cosas que le siguen a una sorprendiendo y dejando fuera de juego. Y eso tampoco está mal. No me gustaría que llegara el día en que nada fuera capaz de hacerme sentir novata. Un abrazo.
Pato Blanco dijo
Bueno, siendo mi redacción la que es, has seguido el hilo.
El placer (¿solo?) está en el riesgo. Insisto. Sólo pudo posar lo que escribí antes. O sino, en "fair play". Alí ganó y tocaba reconócerlo.
A tu "recommnet": [Voz de ordenador] Buchkkkk¡¡¡ Respuesta inválida... uso indebido de "arma femenina"...
Pat dijo
Ah, eso... bueno, sí, sentí pena al verlo marchar, pero no me dejó otra opción después de no aceptar por las buenas un simple no por respuesta... Bueno, el sr K hablaba de patada en ciertas partes, aunque a mí la violencia...también me recomendaron correr (que en mi caso no habría servido de mucho), y para entrar al supermercado era tarde. Que de perdidos al río me podría haber tomado un café. Pero el miedo hace recurrir a la artillería pesada, como ves... Yo habría preferido que aceptara el no a la primera.
sailingalea dijo
A mí me pasó algo mucho más suavito hace muchos años y al leer tu texto me ha venido a la cabeza... es fácil opinar pasado el tiempo y viéndolo todo como si de una película se tratara, pero en el momento es más difícil. Lo que más me ha llamado la atención es que yo también rechacé la idea de meterme en una tienda y lo hice -como tú- para no parecer una paranóica (¿parecer, a quíen??), lo que más me cuesta es entender porqué reaccionamos así si la única persona que juzgaría nuestra acción seríamos nosotras mismas -tú, yo- ya que nadie más sabría por qué entramos...
en fin, los vericuetos del alma humana, supongo
Ornitólogo dijo
Es triste que sea este el único modo de conseguir amigos. Aunque la amistad no depende de como se conozca al otro, sino de la relación que después se establezca.
Un poco de miedo si da!!
Pat dijo
Silvia, supongo que la charla interna es: no, no puede haberse bajado del tren por mí, eso es una chorrada, aunque si lo ha hecho, y me meto en el supermercado, y me monta una escena, aunque.. ¿qué te hace pensar que va a haber una escena?... Y para cuando termina una de pensar gilipolleces ya se ha pasado la entrada al súper.
Ornitólogo, no sé muy bien a qué te refieres con "este". Nunca hay un único modo de conseguir amigos. Se pueden encontrara en el trabajo, en un curso, en internet, etc, etc... incluso hay desconocidos amigables que me han dado conversación en un viaje en metro o tren, o autobús, o en la sala de espera del médico, o en el parque mientras juegan los enanos. Pero, buscar amigos fotografiando con un móvil, tratando de hacer piececitos, y protagonizando una persecución.... en fin, no sé, a mí me dio qué pensar...
laluna dijo
Bueno, a mi me paso casi lo mismo un dia pero con un chico de Ghana que me pidio fuego y me empezo a seguir por la calle diciendome tambien que queria ser mi amigo. Que le diera mi telefono. Yo me emparanoye bastante tambien y como encima llevaba maletas le dije que no tenia el movil encima y que no me acordaba de mi numero, no fuera que lo sacara, el me lo quitara y saliera corriendo y yo encima me quedara con cara de gilipollas con las maletas en la mano. Ahora que lo pienso suena racista, pero es que a mi no me '"asalta" la gente por la calle para que sea su amigo.
Le dije lo mas amablemente que pude que esas no eran formas de buscar amigos, y encima en ingles, porque aunque paso en España, el chico no hablaba muy bien español. Con lo que la gente de alrededor me miraba pero no sabia que pasaba.
Al final llegaron mis amigos en coche a recogerme y el se fue, pero fue bastante incomodo, porque ademas yo no paraba de decirle que no vivia en esa ciudad y que no le iba a poder llamar.
Si es que somos irresistibles, Pat. Eso o hay un grupo organizado de extranjeros hacedores de amigos anonimos..........
laluna dijo
por cierto, que lo del afternoon, pues que toda la vida se ha llamado hora de la siesta o hora de comer!!
Pat dijo
La luna, es que decir a la hora de la siesta queda mal. Y peor aún si es a diario... En cuanto a los "acosos y derribos", chica, no sé qué decirte...
violeta- dijo
Jo, q miedo!!!
A mi me han pasado un par de parecidas, pero no tan heavys!!!
La verdad, tu historia me da escalofríos!!! Yo me habría metido en el super...
En la primera de mis historias, me pareció "notar" algo de persecución y como a mi me da igual que me tachen de paranoica, me metí en la primera tienda que encontré.
La segunda fue en el súper, un turista "anglosajón" (no sé si de USA o de UK, pero parecía un jugador de rugby) mulato se me puso al lado (cestita de ruedas junto a cestita de ruedas) y empezó a preguntarme cosillas de pasillo en pasillo y al final me invitó a cenar... y yo flipando en colores. Al menos aceptó de buenas y a la primera mi negativa...
saludos!
Daniel MacGill dijo
La verdad es que creo que la cosa empezó mal con las fotos.
Quiero decir, puedes mostrar interés en alguien, puedes ser educado e impulsivo a un tiempo, puedes decidir que son cuatro días y que tal vez esa persona con la que te cruzas es LA persona. ¿Por qué no intentarlo? ¿Por qué no hablar?
En fin, yo sé que, puesto en esa tesitura, no hablaría ni del tiempo. Pero yo siempre he sido un desastre para esas cosas. Pero lo que nunca, nunca, nunca se puede hacer es violar la intimidad de una persona de esa forma, porque es agresivo, desconsiderado y grosero. Y alguien que no para en estas consideraciones no presenta muy buenas credenciales. Así que supongo que al final tuviste suerte de que la cosa quedara ahí.
De todos modos, supongo que habrá a quien le gusten los hombres así... que digo yo que... ejem... no es por mí, es para una amiga... peroooooooo... ése es el teléfono de verdad? Y sabes si Alí tenía pinta de.... de... ambidextro? Ein?
Bueno, mira, al menos podemos reírnos. Un beso cortés.
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