14 Ago 2007

Campillos: Aproximación a su intrahistoria (13)

Escrito por: Alfonso Valencia Lozano el 14 Ago 2007 - URL Permanente

Aceituneras de pío, pío

A fuer de ser merecedor de la desconfianza de alguno o de ser tildado de sindicalista por el mismo hoy vuelvo a la carga con el asunto de las aceituneras aun con el riesgo de parecer cansino. Uno de los paisajes de mi niñez es el ir y venir de las mozas del campo, ¡qué trabajos nos manda el Señor, levantarse y volverse a agachar!, dice la canción, esas aceituneras no sé si altivas pero si muy responsables y dejándose las rodillas por esos terronales de Dios. Incluso hace muchísimos años una murió en el tajo al caerle una aceituna en la boca e írsele por la tráquea. (Consultar tradición oral).

Estas líneas –y porque me place y por las facilidades que da la Red y porque no creo que esto sea hacer política, ni sectarismo, ni proselitismo, ni demagogia, etc.- son un homenaje a la mujer, que podría haber hecho extensible a la maestra, a la limpiadora de escaleras, a la magistrada y ¿por qué no? a las abnegadas y explotadas trabajadoras que ejercen el oficio más antiguo del mundo, pero no, esto va para las aceituneras, aquellas a las que cantábamos de niños:


Aceituneras del pío, pío,
Con los carzones de tu marío
.
O esta otra, ya más cargada de intencionalidad y de picaresca:

Aceituneras, del pío, pío
Debajo las naguas
Tienes un nío

Me quedo en el atrio del templo y cedo la palabra a Cristina, una mujer que debe ser campillera-emplea términos tan castizos y nuestros como “repeluco”, “pelona”. El repeluco es el repeluzno y la pelona es un término polivalente, sirve tanto para designar a la parca como a la mujer con poco pelo o, en este caso, al frío heladero, acepción esta última que no sé si estará recogida por la RAE. Debe serlo porque conoce muchas claves del pueblo. Maneja el castellano con la maestría, la claridad y la limpieza que son tan poco usuales en estos tiempos en que tanto predomina lo audiovisual. Y afortunadamente, para mis propósitos he encontrado este texto, que forma parte de otro de mayor extensión, dedicado, cómo no, a las aceituneras.


“Enero nos saluda cada mañana con esos aceituneros y aceituneras acomodándose en los tractores y vestidas como si fuesen a una guerra. Temprano, muy temprano, comienzan la batalla contra el frío, el frío que se mete en los huesos, que domina a las articulaciones y se multiplica en los filos ferrosos del remolque, convirtiendo su tacto en dolorosas caricias. En el tajo, comienza otra batalla y el primer palo al olivo mojado por la rociada o nevado por la pelona, se revuelve provocando un desagradable repeluco, el primer estrujón al telón frío con toda la intemperie de la noche en sus hilos, araña los dedos henchidos de padrastros, el primer contacto de las rodillas con las secas aristas de los duros terrones, es el primer navajazo contra esas carnes aún adormiladas y olvidadas al sufrimiento diario. Zarandea el carro de combate al olivo con sus pinzas, vuelan los proyectiles y se estrellan contra los telones, las varas cortan el aire como aspas de helicópteros, los infantes teloneros tienden las alfombras verdes para apuntar contra el nuevo objetivo y un ejército de manos rápidas con yemas desnudas, recogen el fruto caído y tirado en la retaguardia.
A mediodía el sol acude como aliado sudoroso y la batalla comienza a tomar tintes de victoria, ya no hace falta tanta ropa para defenderse. La costumbre vence al sufrimiento, el dolor se esconde en la dinámica caliente del cuerpo, y aunque acudirá más tarde a visitar sus descansos, las aceituneras y ellos, avanzan alegres hacia una nueva victoria segura, una nueva consecución, una nueva batalla ganada y llamada como todas: jornal”
…………..

Por la transcripción, AVL

9 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Francisco

Francisco dijo

Hola,

Pues a mi Campillos me trae a la memoria los tiempos de amenazas infantiles.
"Si no comes te voy a llevar a Campillos", "Si no estudias te voy a llevar a Campillos" me decia mi madre.

Para los de fuera de Malaga, parece ser que en Campillos habia un internado de estos que "la letra con sangre entra", estoy hablando de principios de los 70.

Nunca supe si ese internado realmente existio.

Un saludo

R.J

R.J dijo



Agradezco como siempre tu elegante prosa, ya la echaba en falta.

Prometo acordarme de tus aceituneras altivas la próxima vez que me pongan una aceituna por delante; como voy a poder olvidar ahora esa frase tan rotunda “el primer contacto de las rodillas con las secas aristas de los duros terrones”, repito para saborearlo, bien despacio “el primer contacto de las rodillas con las secas aristas de los duros terrones”, ahí queda eso, fantástico. Me uno a ti en tu sentido homenaje ¿el nombre de otra calle?

Como olvidar ahora la pelona (1), el frío (3) y el sudor (1), la dura batalla (3), el sufrimiento (2) y el dolor (2), el trabajo de sol a sol (de 8 a 2)… ¿qué diferencia verdad con las aceituneras de pío, pío, aquellas de los juegos florales?.

Por cierto, querido Alvallo ¿has cogido alguna vez aceitunas? Me encantaría que me dijeras que sí; ¿verdad que se siente una profunda pena ver los pocos terronales que quedan por esos olivares de Dios?. Por cierto, serán pronto de la Junta con tantas vías pecuarias y pepinillos en vinagre.

alvallo

alvallo dijo

A mi el sentido del humor me desarma fácilmente, como el que posees y exhibes en tu anterior artículo o epístola o artículo epistolar o epístola articular. Qué más da. Y si eres, con los datos que has ido aportando, quien yo creo que eres, aquí se cierra otro enigma similar al del pericón, no confundir con otro vocablo de parecida sonoridad, que nos impuso por h. que no con otro tipo de razones a don Camilo hasta en la sopa y que hoy dicen que anda entre fogones por esos dresdes de Dios.

Y si eres, R.J, quien parece ser que eres, es que perteneces a otra familia de las muy queridas para mi, del tipo de afectos dispensados a la de Gonzalo González de la Gonzalera. Esos datos solo los podían tener gente hermanada en los primeros cincuenta por mor de los estudios y por inquietudes personales parecidas.

Te agradezco los elogios pero leyendo lo último que has escrito creo que rozas la perfección en la claridad, en el estilo, en la argumentación. Si no lo eres, hubieras sido un buen abogado, de los que gustan a sus señorías, porque le ayudan en sus difíciles decisiones. Y dudo mucho que te despidas del foro o de otros foros posibles o de la práctica de la literatura, bien como un acto de pura creación o como vehículo para la exposición de asuntos como pudieran ser el estudio documentado de todo lo relacionado con nuestra historia, pasada o presente. Y si cuando la saeta está en el arco, ésta tiene que partir, las ideas que tienes en la cabeza tienen que ser expuestas, casi por necesidad, estando como estás dotado de arte de la claridad expositiva y del exorno de la misma.

Y dejo el uso y abuso del turiferario y me centro en la cuestión palpitante de las aceituneras que he utilizado como sustancia literaria qué duda cabe y para rememorar aquellos años de escasez. Seguramente ahora todo habrá cambiado, los horarios y los salarios serán distintos y habrá negociaciones que en muchos casos habrá obligado a que el fruto de quede en el árbol. Y como me has preguntado de paso, aunque creo que capciosamente, sobre si yo he cogido alguna vez aceitunas en el campo, de aquella manera cuasi heroica de diré que fui una sola vez, en vista de la visión romántica que yo tenía del asunto, a un olivar familiar en la carretera de Antequera, a la altura de la laguna Dulce, un día en que soplaba el viento Aquilón y te confieso que a la media hora estaba ya encaramado en el carro y cubierto de mantas. No pude soportar el intenso frío y no me importó el que dirán de los vareadores.


alvallo

alvallo dijo

Colegio San José

Comenzó su andadura hacia 1950 y hacia los años 70 y 80 alcanzó su máximo esplendor. Primero como “Academia San José” y después “Colegio San José”. En la actualidad creo que es regentado por una cooperativa de profesores y nada que ver con lo que fue. Sus anteriores propietarios hace tiempo que lo traspasaron cuando acabó su boom.

Por él han pasado miles de alumnos y muchos destacaron posteriormente en distintas facetas. Ahora mismo sólo recuerdo al juez de menores Calatayud, el cantante o algo así Bertín Osborne y el catedrático de Filosofía y escritor Julio Quesada al que pertenece el párrafo que reproduzco a continuación:

“Ahora bien, el escritor no bucea en la nada sino en el mundo: tal perfume nos evoca una mujer y unas circunstancias, esta música me lleva a un conocido demonio melancólico y esta otra a las alegrías de una tarde de cine infantil con los amigos, aquel proyecto juvenil no se cumplió pero han venido otros, en fin, este frío siempre me recuerda el internado de Campillos.”

Si quiere ver comentarios sobre dicho colegio-internado, del presente y del pasado, en la página www.campillos.net hay un hilo abierto titulado “San José.Colegio de Macías”.

AVL

César R. Docampo

César R. Docampo dijo

Quiero congratularme y felicitar a los lectores de ALVALLO en su nuevo "palenque": La Comunidad "Perfiles de un pueblo", pues tendrán la suerte de asomarse a una especie de mitología comparada, no siendo otra cosa que ese mundo estrechamente abigarrado en la memoria de quienes nacieron en Campillos.

Alfonso Valencia Lozano (ALVALLO) es el auriga pionero en agudas y notables reflexiones. Es el quinto evangelista. Él nos cuenta, no el Nuevo, sino el Antiguo Testamento de Campillos: avatares, costumbres y personas. Porque nació y vivió en calle Lavados (la primera semiente de aquellos carboneros de Osuna que un día aparecieron por alli), recuerda y nos muestra los recovecos, secretos y suburbios de su pueblo. Los lenguajes, los apodos, las soledades, los quebrantos, pequeños gozos y alegrías enjauladas, enfrentadas contra los vientos y las lluvias
que son el vivir. Cuanto ha sido, es y será siempre y en cada instante, desde el que acaba de nacer hasta Pedro Durán que ha cumplido 103 años, y es hoy el más longevo de Campillos.

ALVALLO capta y expresa el falansterio de muchísimas historias de aquellos tiempos arduos de cuando la guerra, el hambre, la emigración y el estraperlo, como si las vivencias de un pueblo formasen una comunidad, una residencia de mendigos y limosneros. Siendo, todos a una, la misma cosa: peregrinos de la claridad.

Y, porque en el verbo de ALVALLO no hay magia homeopática sino contaminante, las gentes, costumbres y folklore de Campillos, les prometo que (en su desnudez elegante) despertará el interés apreciable de todos ustedes.

Alguien dijo alguna vez que una chica preciosa, cuando está desnuda, vale más que un millón de estatuas.

Pásenlo bien. Con ALVALLO.
César R. Docampo

Lalo

Lalo dijo

Yo tuve la desgracia de estar en ese nido de buitres del Colegio San Jose y era terrible y ademas me pillo el 23 -F de 1981 allli y la mayor parte de los interno eran unos fachas que estaban euforicos pero al final se tuvieron que aguantar esa fue mi venganza.

Andrés Ayala Pinar

Andrés Ayala Pinar dijo

Yo repetí 8º allí, estaba en 8º I, año 82, soy de Murcia y mi tutor era D. Federico, y por la noche nos dormiamos con el takoneo del Patachula´y habá una chorva k estabamos todos pajeandonos a su salud, k eataba en el comedor, la enfermería k la llamabamos la CHOCHOLOCO, yo dormia en el dormitorio de la planta baja, mi compañero era de Alora, y al lado tenía a un colega de Benidorm k se llamaba Torrubia, mi viejo era locutor deportivo de radio, a lo mejor asi os acordais quien soy

Andrés Ayala Pinar

Andrés Ayala Pinar dijo

las hostias ke me dieron me ha hecho olvidar que estuve alli en el Verano del 80 en el colegio de arriba, que tenia un colega k lo echaron por fumarse un Porro en unos aseos k era de Madrid, yo estaba conb el, tuve suerte y no me ligaron, habia otro k le deciamos Travolta, y es que el pajaro era clavao ael, nos poniamos ciegos con la San Miguel de las maquinas k al final nos salian por la cara, y luego estuve en el cole viejo año 81 y entarabamos en la discoteca Don Juan Manuel, vaya un puelo de cacikes k era entoces

AVL

AVL dijo

En la madrugada antiguos alumnos tienen ataques de nostalgia de su niñez y se confiesan en el blog. Es una manera de recordar lo que se fumaban en los aseos o la ceguera que les acarreaba la sanmigué. Como Andrés firma con nombres y apellidos sus colegas se pueden poner en contacto con él para intercambiar recuerdos. ¡ Qué tiempos en que a ellos los instala en la madurez y a otros nos arroja a la senectud! .Pero por lo menos lo podemos contar, tocando, eso sí, mucha “maera”.

NB: Aparecen algunas palabras poco académicas, pero los que acceden al blog son personas- conozco a muchas- nada pusilánimes.

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Sobre este blog

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Perfiles de un pueblo

Nació en Campillos(Málaga)
Bagaje cultural: Maestro de Primera Enseñanza, Licenciado Filología Románica y buenas dosis de autodidactismo
Ocupación actual: Jubilado
Actividades: Entre otras, la recuperación del pasado a través de ejercicios literarios en lo que es ayudado por algunos con semejante inquietud
Ambiciones: Entre otras, recorrer el tramo final del camino en paz consigo mismo y con los demás.
Creencias: Las que han ido sobreviniendo y han permanecido
Ideología política:No sabe no contesta
Cualidad que valora en los demás: El uso del humor, de la ironía que no del sarcasmo
Rasgo que rechaza:La humillación gratuita del más débil

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