|
Divagaciones
Ironizo con los primeros renglones en un intento de poner coto al discurso puramente filosófico en que se estaban convirtiendo las colaboraciones de alguno de los más asiduos. Y como mucho de lo que sigue es una reposición de lo anterior expresamente para este Blog podemos decir, a toro pasado, que el cónsul Jesús Luna, hijo del diputado Luna Anoria, uno de los fusilados ilustres de Campillos sólo por sus ideas políticas, murió unos días más tarde de un infarto.
“He llegado a la conclusión de que todo el material eidético que estamos manejando hace que no sepamos calcular el distanciamiento que suele producirse entre el concepto y el ser y que hayamos dado lugar a que nuestra armadura cognitiva con el nivel metalingüístico de que la estamos dotando” me esté incapacitando para comprender a Nadrox- con problemas para la digestión de lo dicho por otro-, a Barquero que ruega que no se hable de política , cuando todo es pura política. Y conocer a su para mi ilustre abuelo es hacer política retroactiva. Después el pragmático y clarividente Jesús Luna da en la diana recomendándonos dejemos la filosofía, su rama metafísica, y nos bajemos al ruedo de la vida real donde las cosas como diría un castizo andan “mu mal”.
Una vez más el ciclón César ha irrumpido poniendo, intentando poner un teórico orden entre un servidor y el joven y brioso Nadrox y he comenzado el ininteligible párrafo anterior para poner de manifiesto, ya algún lector del foro lo advirtió hace tiempo, que o hablamos en cristiano o solo va a seguirnos una reducida minoría que sea aficionada a lo puramente teorético.
Me he prometido a mi mismo dejarme de veleidades antiaznarianas del que solo sé que es un personaje del guiñol si eso me va atraer la cólera de algunos admiradores suyos. Mi capacidad de adhesión hacia nada ni nadie hace tiempo que desapareció y menos hacia los especimenes que produce la lucha política aunque pueda parecer lo contrario.
Me quedo a la espera de crónicas tan sabrosas como la que envió el otro día A.V.G, de casta le viene al galgo. Recuerdo una anécdota-recordar a una persona es revivirla- que me refería su padre, le gustaba contar sus batallitas de la guerra civil en la que llegó, por sus conocimientos de topografía, a Teniente del Ejército del Gobierno legítimo de la República que, como sabemos, fue finalmente derrotado. Emprendió la huida y llegó corriendo hasta cerca de Valencia donde fue hecho prisionero. Y yo le preguntaba: “Tío, ¿por qué corrías tanto - Porque volar no podía.”. Trasladado a la cárcel de Jaén se libró del paredón porque un hermano suyo que había quedado en la zona rebelde consiguió unos avales que unos señores de orden le proporcionaron. Muchos años después a un hijo suyo que estaba haciendo la mili con gran aprovechamiento en las Oficinas fue suspendido automáticamente de su empleo cuando por casualidad se enteraron de los antecedentes del padre, aunque este hecho no fue tan grave como lo sucedido a Antonio Machado que en 1941 fue desposeido de todos sus derechos pasivos como catedrático por la apología que hizo de la República durante los años de la guerra, cuando ya había muerto (+1939, Colliure).
Escrito en Málaga, al final del día, cuando ya los últimos objetivos han sido cumplidos, reina el silencio y los demonios familiares están descansando.
A.V.L
|
1 comentario · Escribe aquí tu comentario
César Rodríguez Docampo dijo
Dice Alfonso Valencia Lozano recordando a su tío cuando había escapado de Campillos hasta Valencia donde fue hecho prisionero:
-Tío, ¿por qué corrías tanto?
-Porque volar no podía.
Trasladado a la cárcel de Jaén se libró del paredón..."
. . .
Amigo ALVALLO, ¡qué duras tuvieron que ser aquellas historias! Igual que en el caso de Antonio Machado, cruzando la frontera francesa con cinco pesetas en el bolsillo, un catedrático de Enseñanza Media. Nos quedó su verso inmortal, un grito de soledad. Recuerdo que en la Facultad de Filosofía de la Complutense, tan sólo Aranguren y Pilar Palomo nos hablaban de él. En la Universidad de Comillas, ni nombrarlo, que es todavía peor que atacarlo y condenarlo. Sí. Yo recuerdo que los jesuítas nos prohibían leer CAMINO de José Mª. Escrivá, y entonces, a escondidas, todos leímos Camino. Hasta yo me sabía textos de memoria, como por ejemplo, éste: "¿Has visto caer las hojas en el Otoño? Así caen las almas en la eternidad. Un día, el alma caída serás tú".
Lo cual demuestra que prohibir es publicitar. Esto tampoco lo saben los del PP, cuando todos a una le gritan a Zapatero que cese a Magdalena Álvarez. Ya sabe Zapatero lo que tiene que hacer: ¡Reafirmarla en su puesto!
Pero quiero volver a tu tio y a Machado. Y ofrecerle al padre de tu primo A.V.G. estos versos del mejor poeta del pueblo humildes y los olmos de Soria. Vaya, Alfonso, por el hermano de tu padre:
"Hablo, sollozo, deliro...
Sé de la risa y el llanto.
Con las bocas rojas, canto.
Con los ojos negros, miro.
Con los amantes, suspiro,
y río con los guasones.
Son mis notas goterones
de agua fresca en el rosal...
Y tengo toda la sal
de España en mis lagrimones"
Saludos desde tierras del marqués de Estella.
César R. Docampo
Escribe tu comentario