28 Ene 2008

No violencia activa (I): Una década "pacífica"...

Escrito por: Cordura el 28 Ene 2008 - URL Permanente

El día 30 del presente mes de enero se celebra, en honor a Mohandas Karamchand Gandhi (asesinado hace sesenta años), el Día Escolar de la No Violencia y la Paz.

Será sólo unos días después de que en Estados Unidos haya tenido lugar la festividad de
Martin Luther King, el líder negro (asesinado hace cuarenta años) que siguió la estela del gran apóstol indio de la no violencia.

Ambas jornadas, a cuál más inútil, se enmarcan estos años en la Década Internacional para una Cultura de la Paz y la No Violencia (2001-2010), decretada por la Asamblea de la ONU en 2000 y especialmente centrada en los niños del mundo. Sabido es que, a pesar de que casi nadie conozca siquiera la existencia de tan benéfica década, ésta se viene celebrando a bomba y platillo con una generosísima abundancia de fuegos artificiales (Afganistán, Chechenia, Irak, Sudán, Haití, el Congo, Kenia…). Para que no decaiga la fiesta hay programados todavía nuevos fastos, con ruidosas tracas adicionales, en otros puntos del planeta (Irán, quizá Kosovo…), antes de que concluya el pacífico decenio. Todo ello, aderezado con el bullicioso “terrorismo islámico”, algo más modesto pero no menos espectacular (que por algo lo ha orquestado el Comité de Festejos Imperiales, de modo que no falte ningún detalle de color ni de sana alegría).

* * *


«Porque el año 2000 debe ser un nuevo comienzo para todos nosotros. Juntos podemos transformar la cultura de guerra y de violencia en una cultura de paz y de no violencia.

»Porque esta evolución exige la participación de cada uno de nosotros y ofrece a los jóvenes y a las generaciones futuras valores que les ayuden a forjar un mundo más justo, más solidario, más libre, digno y armonioso, y con mejor prosperidad para todos.

»Porque la cultura de paz hace posible el desarrollo duradero, la protección del medio ambiente y la satisfacción personal de cada ser humano» (Manifiesto 2000 para una cultura de paz y no violencia).

Etcétera, etcétera.

* * *

Pero dejémonos de palabras huecas de burócratas más o menos bienintencionados y meditemos en las de un hombre que sí llenó de contenido práctico el vocablo ‘paz’, entregando la vida al hacerlo. En ellas encontramos las claves genéricas de la única actitud humana verdaderamente revolucionaria:

«Para mí, la no violencia no se reduce a un simple principio de orden filosófico. Es regla de toda mi vida. Es su soplo. […] Para no separarse jamás de este camino de la no violencia, hay que ponerse continuamente en manos de Dios, estar siempre dispuestos a la abnegación y a la más profunda humildad. Para practicar la no violencia, hay que ser intrépido y tener un coraje a toda prueba. […] No hay ninguna salida posible fuera de la verdad y la no violencia. […] Ni la falta de verdad, ni la violencia, sino únicamente la no violencia y la verdad pueden responder a la ley de nuestro ser» (Gandhi, Todos los hombres son hermanos, pág. 64).

20 comentarios · Escribe aquí tu comentario

ananias

ananias dijo

Analicemos las raíces de la violencia. Sin profundizar mucho, diría intuitivamente que se encuentran bien clavaditas en el corazón y en la mente del ser humano. A través de ellas, la violencia se alimenta día a día, chupando neuronas, interfiriendo en las relaciones sinápticas, destruyendo flujos sanguíneos y de pensamiento.

La violencia ha evolucionado con la sociedad, se alimenta de sus miembros y los trasciende. Llega a convertirse en un gran ecosistema en el que se desarrolla la vida de cada uno. Y muchos han llegado a ser inconscientes de su existencia. Viven en ella y se alimentan de ella. Y ella de ellos. Conforme nuestra sociedad "madura", los argumentos se hacen más sofisticados y contribuyen a la inconsciencia del imperio de la violencia (para garantizar su permanencia). La sofisticación de los argumentos y del lenguaje en general se solapan en el tiempo con el relativismo, la inconsistencia mental, la pereza para el razonamiento y se convierten así en argumentos vacíos, huecos, insustanciales, inoperantes, inútiles. La sociedad los adopta, los vota, los aplaude y sigue con su vida cotidiana, llena de violencia, sin padecer la más mínima disonancia cognitiva.

¿Cómo escapar de este marco?

marijose

marijose dijo

Son mucho más violentos los hombres, lo llevan en los genes (hay excepciones). Así ¿qué podemos hacer?

Vera

Vera dijo

Sr. Cordura: ¿A qué llamaríamos violencia? Porque no sólo la violencia lo inunda todo; yendo lejos me atrevería a decir que ES todo. Violencia es nacer, es morir, es alimentarse, es el medio, son los contextos, es cualquier relación interpersonal, uno consigo mismo, las pedanterías que se leen en los blogs... etc, etc.
Y yo me pregunto: ¿Y por qué no la violencia? ¿Porqué siempre hay que estar yendo contra natura?

Cordura dijo

Bueno, antes que nada es interesante constatar dos cosas:

1. Cuando el tema se torna más abstracto, parece que la polémica (que viene de ‘polemos’, guerra) se desvanece y repentinamente escasean los comentarios. ¿Un buen efecto de la no violencia?

2. Al menos aparentemente (juzgo por los nombres que leo), el asunto interesa más a personas del sexo femenino. Esto, siquiera de modo parcial, podría dar la razón a Marijose.

Ananias:

“Hijos de la ira” somos, como aseverase Pablo de Tarso (ver Efesios 2: 3) y recordase Dámaso Alonso. Culposos, con mala conciencia, de corazón bullicioso y guerrero... Sí, todo sale de ahí, no hay paz interior innata sino una dura lucha entre el “¡Debes!” (voz de la conciencia) y el “¡No puedo!” (clamor de nuestra naturaleza).

La alternativa es: 1. Solventar ese conflicto interior. 2. Aventarlo a diestro y siniestro (con un mecanismo básico: la transferencia de culpa a terceros).

Lamentablemente, muy a menudo optamos por la segunda. El resultado es un mundo cada vez más agresivo y violento, porque quienes lo integran no han pacificado sus corazones. Todo lo más, como bien dices, se han refinado las formas... pero no son más que formas: el mundo “civilizado” se finge tal en su estrecho marco a la vez que violenta al resto del mundo. Es más, de esta violencia sobre el resto del mundo depende su “civilización” (en cuyo seno también es reconocible la farsa). Los años presentes son paradigmáticos en este sentido.

¿Cómo escapar...? Admitiendo que dentro de mí no está la solución (mi vida y la historia general lo avalan). Acudiendo a donde está.

Marijose:

Si te refieres a la manifestación física de la violencia, o a la fuerza bruta, no creo que te falte razón. Pero el conflicto interior que acabo de mencionar existe por igual en hombres y mujeres. Y la tendencia a transferir la culpa a nuestros congéneres, también.

La violencia, como apunta Vera (aunque en cierto sentido va “demasiado lejos”), es mucho más que la agresión física. El egoísmo irrefrenado, la competitividad, el odio, la envidia, el afán de poder (sobre todo el afán de poder...) son formas de violencia, más o menos solapadas. Son ellas las que eclosionan en actos brutales, las que hacen del macrocosmos una extensión de nuestro microcosmos.

Vera:

Muy sabio. Es ésta una “vida” llena de violencia desde su mismo inicio, hasta su mismo fin. Porque es una “vida” de muerte, una “vida” sin Vida. Está envenenada de raíz. Por eso, hasta lo bueno tiene su lado malo. No hay pros sin contras. La Escritura llama a este veneno “pecado”. Lo impregna todo, causando dolor a toda la naturaleza, no sólo la humana (ver Romanos 8: 19-21).

Hay efectos (de momento) inevitables. Por ejemplo, el nacimiento y la muerte, ambos con algún grado de dolor, incluso de violencia (en la “muerte natural” incluso). O en la depredación entre los animales. Pero en la esfera humana, constitutivamente ética, existe algo que se llama responsabilidad por los propios actos. Yo no puedo, no debo, hacer daño a otro sin responsabilizarme de ello, en dos sentidos: 1. Reconocer mi autoría. 2. Responder por ella.

¿Por qué no la violencia, siendo tan natural como es? Porque hace daño. Si nuestra ‘natura’ está contaminada, quizá en algún grado debemos ir contra ella.

Considero que habéis planteado muy bien el problema: para llegar a la no violencia, es preciso preguntarse primero por la violencia.

Abi

Abi dijo

La no violencia es una estrategia más para conseguir imponer mis condiciones sobre las del otro.
Que yo sepa Gandhi apeló a la resistencia pasiva y desobediencia civil como estrategia para conseguir sus fines de independencia, unos fines políticos al fin y al cabo. Que no lo hiciera disparando tiros no quiere decir que no fuera violento. Lo único que carece de violencia es la negociación fruto de un diálogo sin cortapisas o condiciones previas.
Si todo lo que se obtiene con la no violencia fuera legítimo podríamos llegar a legitimar cosas absurdas
La no violencia me parece fantástico como ideal de vida; pero no como estrategia.

Cordura dijo

Planteas una cuestión de lo más interesante, Abi. No te falta razón en parte.

Yo no creo que Gandhi sea el Modelo por antonomasia a seguir. Él mismo se cuestionaba siempre su manera de proceder, buscando depurarla. Y se planteaba esos problemas que mencionas.

Ahora bien, dicho esto, es conveniente recordar:

1. Que la no violencia activa es incomparablemente menos dañina, al ser menos agresiva.

2. Que Gandhi enfatizaba siempre el respeto, e incluso el amor, hacia el "enemigo", asegurando que las acciones no violentas buscaban su bien tanto como el de sus oprimidos.

3. Que esto, en la medida en que fuera bien transmitido (a través de la transparencia, otro elemento en el que él ponía énfasis), permitía al opresor comprender que no había una voluntad violentista en el oprimido rebelde, sino de reivindicar la justicia.

4. Que las acciones promovidas por Gandhi respondían a injusticias CLAMOROSAS, de modo que resultaba evidente que la violencia estaba en ellas, y que quienes se rebelaban contra las mismas tenían toda la autoridad moral del mundo para hacerlo. (Es algo similar, salvando las distancias, a la expulsión de los mercaderes del templo por parte de Jesús: un acto de autoridad, no de violencia).

5. Que siempre procuraba evitar la ira, y cuando ésta aparecía él era el primero en desmarcarse de las acciones que él mismo había promovido.

Gandhi buscaba mucho mucho más que la independencia, Abi: defendía la dignidad humana. De hecho, durante muchos años respetó y admiró al Imperio Británico, promoviendo la colaboración con él, pero a la vez combatiendo sus maldades: actitudes racistas, por ejemplo. Sólo cuando la brutalidad imperial se le hizo más patente (en especial, tras la represión de las protestas contra el impuesto por la sal), llegó a la conclusión de que la independencia sería el mejor camino en pro de la dignidad (la cual, por cierto, ya había defendido de manera relevante en su experiencia sudafricana). No digo que acertase, pero demostró en la práctica la utilidad estratégica de la no violencia activa (Martin Luther King la confirmaría con su éxito en la lucha por los derechos civiles de los negros).

Por supuesto, Gandhi no era (propiamente) cristiano. Le influyó muy positivamente el Sermón del Monte para su concepción de la no violencia. Pero sus ideas y objetivos no eran exactamente los mismos que los del Maestro.

NV

NV dijo

«La no violencia como técnica de acción política puede ser utilizada con cualquier fin»

'La Albert Einstein Institution: no violencia según la CIA '
por Thierry Meyssan*

http://www.voltairenet.org/article123805.html#article123805

EL LOBO.

EL LOBO. dijo

CORDURA LO DE LA BARBARIE NO SERA POR LO DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL SIONISTA-MASONICO.

Cordura dijo

NV:

Se agradece ese enlace, de la siempre estupenda web de Meyssan. Ya conocíamos algo sobre las "revoluciones naranjas" orquestadas por el Imperio.

Naturalmente, cuando se reduce la no violencia a medio al servicio de la dominación (i.e., de la violencia), se desvirtúa por completo. La cita de Gandhi de arriba (en tono cuasinaranja, pardójicamente) afirma la centralidad que ha de tener esta actitud en el ser humano (él la llama el "soplo" de su vida, y desde luego se asemeja a una condición vital).

En ése y otros textos, Gandhi vincula estrecha e inseparablemente la no violencia con la verdad. Pero es obvio que esas estrategias imperiales se basan en la mentira y el engaño. Nada que ver con la no violencia real.

Hola, Lobo:

Ésa es, puede ser, sólo una de las manifestaciones de la barbarie. Pero, por no definirla en términos de sus agentes, podríamos decir que la barbarie se caracteriza por una orientación al totalitarismo basada en la política del miedo. Conlleva manipulación de la religiosidad, del patriotismo y de la identidad "civilizatoria".

Vera

Vera dijo

Después de leer sus intervenciones llego a la conclusión de que la única forma de salir de la espiral de violencia de la que somos y formamos parte es tener la mente puesta en amar a los demás o cuidar de ellos (forma que me gusta más pues eso de amar suele quedar muy grande). Pero también me pregunto si eso no genera también violencia pues yo puedo actuar sobre una persona con la sola intención de beneficiarla pero esa persona puede interpretar mi acción en un sentido diferente o incluso contrario. Está el clásico ejemplo del padre que riñe a su hijo. ¿No hay manera de resolver esto de una forma definitiva?

Pedro

Pedro dijo

Hola Cordura.

Ya que acudes tanto a mi blog he decidido visitar el tuyo y usarlo para recomendar a tus lectores a que visiten el mío. Un blog donde nos reímos del cambio climático, donde sacamos las meteduras de pata de 'El País', donde nos burlamos de las tonterías del Imperio Progre, como la persecución a los obesos y los fumadores, donde defendemos la Misa en latín...

http://blogs.periodistadigital.com/bokabulario.php

Cordura dijo

Vera:

Creo que ése es un buen camino, además de una manera positiva de afrontar los problemas. Pero habría que preguntarse por nuestra capacidad natural de amar (incluso a los enemigos: ver Mateo 5: 38-48). ¿Podemos hacerlo por nosotros mismos? ¿Nos "sale" de modo natural el cuidar por los demás?

Según la Escritura, el problema sólo se resolverá definitivamente cuando vuelva el Maestro y traiga un mundo nuevo. Entonces acabarán tanto dolor y tanta violencia (ver Apocalipsis 21: 4). Entretanto podemos seguir sus enseñanzas, a pesar de los riesgos. El propio Jesús señaló que no venía "a traer paz, sino espada" (Mat. 10: 34). No aludía a sus acciones sino a las reacciones que a veces suscitarían. Pero al final valdrá la pena (Mat. 24: 13).

¡Hombre, Pedro! Siéntete bien recibido:

Y descuida, que a diferencia de lo que sistemáticamente haces conmigo, no te borraré tus comentarios.

Eso sí, déjame decirte que reírse del cambio climático no es muy sensato, dados los perjuicios que está ocasionando (y lo que queda...). Por lo demás, ¿no crees que es mejor evitar el tabaco y eliminar el sobrepeso? Sobre todo por salud, pero también por causa de los costes económicos correspondientes.

No es cuestión de broma, amigo.

Un cordial saludo.

jjm

jjm dijo

Un cambio climático produjo
según dice Olagüe Ignacio,
al faltar en Arabia espacio,
la migración de gran flujo…

Esa es la razón fecunda
que en la ribera africana
hace que Arrianos se fundan
con Mahoma, ¡y se confundan!...

Y en la España visigoda
penetró la misma moda…
por esos hijos de Arrio
y ese calor temerario…

Muy comprensivos y buenos
llegaron a nuestros lares
esos pueblos sarracenos,
muy tolerantes, ¡sin pares!…

Hank

Hank dijo

Coño! "el epigramista". No quise pronunciarme antes para ver si en alguno usted me sorprendía... pero veo que no. Me temo que no veremos en usted ni a un Marcial, ni un Quevedo... de afilada pluma... Si levantara la cabeza Perez Creus o Manolito El Pollero...

No siga verseando
poetastro jjm
que se ve y se teme
que esta usted cagando.

Pedro

Pedro dijo

Estimado Cordura:

para que quede claro a tus lectores: yo no borro tus comentarios, sino los constantes anuncios de tu blog que colocas en el mío. Mis lectores ya están avisados de la existencia de tu blog.

El cambio climático existe desde que existe el mundo, porque el clima es cambiante por definición. Me río de la Teoría del Calentamiento Global elaborada por Al Gore, Greenpeace y compañía, una fuente de poder y dinero para quienes la han aflorado.

A mí no me gusta fumar ni hincharme de hamburguesas. En una sociedad en la que se promueve la libertad absoluta, sin responsabilidad, me parece contraditorio que se acose a los fumadores y comedores de bollería industrial mientras se aplaude el aborto y se pide la eutanasia.

Cordura dijo

Pedro:

Ojalá se tratase sólo de esos anuncios... que, por lo demás, encuentro legítimos: yo no tengo detrás el soporte mediático que tuviste tú al empezar. Quizá ya hayas olvidado muchos otros comentarios de hace meses que borrabas sistemáticamente (sólo porque en ellos “osaba” yo criticar a tu respetable iglesia). En todo caso, esto para mí es agua pasada.

La teoría del calentamiento global no la han elaborado ni Al Gore ni Greenpeace (en cuanto a "la compañía", habrías de especificarla). A lo sumo, se dedican a divulgarla y a denunciar dicho fenómeno. Un simple paso por la Wikipedia te ilustrará al respecto, siempre que lo hagas sin prejuicios ni afán de ganar a toda costa. Y no vengas con que la Wiki no es fiable, que si carece de nivel... pues ahí remiten a un montón de enlaces especializados.

No se trata de dogmatizar sobre ello, pero son sobradamente conocidos los efectos de la industrialización en el medio ambiente (el llamado origen "antropogénico"), está registrado el descenso de los hielos en los polos, las nuevas sequías de carácter prolongado, la proliferación de desastres naturales, los desequilibrios climáticos que suscitan paradójicas olas de frío... Un buen libro serio sobre el tema es la 'Enciclopedia de la ecología y la salud', del doctor Valtueña.

Soy contrario al aborto y a la eutanasia, y los denunciaré siempre que lo estime necesario. Ahora bien, eso no me impide simplificar el tema hasta el punto de faltar al respeto a los que tengan otra opinión acerca de ellos. Por lo demás, es una irresponsabilidad burlarse de quienes tratan de mejorar la salud de los españoles (y, de paso, reducir el coste consiguiente).

Somos libres de criticar y denunciar lo que nos plaza y a quien nos plazca. Pero, sobre todo si nos llamamos cristianos, hagámoslo con seriedad y rigor.

Un cordial saludo.

jjm

jjm dijo

To Mr. Hank:

Quevedo, ¡palabra oportuna!,
Marcial, ¡uno y latino!.
Creus cortó su destino
y el otro vivió de la pluma…

Lo del estribo, ¿le irrita?...
Eso argumenta Ignacio.
Los recorridos limita,
las jornadas y el espacio.
Se levantó la mezquita
con el arriano “Pancracio”…

am-bj dijo

Hola Cordura, me parece excelente el "espíritu" del artículo.
Esta frase es de Martin Luther King "la gran gloria de la Democracia Americana es el que nos otorga el Derecho a luchar por los derechos". Hasta Martin Luther King, si las palabras son totalmente exactas, puede estar bajo los efectos del secuestro subliminal de sus derechos más fundamentales que "EMANAN DE SU CONDICION HUMANA Y NO DE SU CIUDADANIA". Bueno esto puede dar una idea de las condiciones de los Derechos Civiles en los Estados Unidos de hace unas décadas, y que en el fondo no han cambiado de forma esencial.
Respecto a esto, Gandhi, Todos los hombres son hermanos, pág. 64, SI PERO EN TODO HAY CLASES. El sistema de castas en la India nunca fue puesto en cuestión por Gandhi, todo lo contrario lo APOYO explícitamente.
Saludos Cordura.

Cordura

Cordura dijo

Sobre MLK también quiero hablar en un futuro no lejano.

Un saludo, amigo.

jjm

jjm dijo

Si la verdad está ausente
¿la no violencia existe?...
Es como decir clemente
a un criminal, vaya chiste..

Pues, si no van hermanadas,
la verdad y no violencia…
van muy mal acompañadas,
no existirá la clemencia…

La primera violencia
fue maquillar la verdad…
Esa es la gran consecuencia
y nido de veleidad…

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