10 Ago 2008
La misión política del Maestro (I): ¿Hubo tal?
«Mi reino no es de este mundo.»(Juan 18: 36)
En la Era Neorreligiosa (ver también) se hace aún más necesario preguntarse si la religión ha de tener relación con la política (y, en su caso, en qué sentido, de qué manera y con qué límites, si es que debe haberlos). Como estamos en “Occidente”, como éste marca la pauta en el mundo, y como la cultura religiosa que suele asociársele es el cristianismo, para tratar el tema nos centraremos en éste.
Antes de abordar nuestro asunto, sentemos varias bases inexcusables:
1. El cristianismo es ante todo Cristo, y sin éste no hay cristianismo real.
2. Al hablar de Cristo, es ineludible que hablemos del Cristo bíblico, referencia esencial y suficiente.
3. En razón de ello, habremos de remitirnos al estudio de los Evangelios, y de la Biblia en su conjunto, como fuente privilegiada y básica para conocer la misión del Maestro, y si ésta tuvo o no una dimensión política.
Sobre esas bases analizaremos después si cabe hablar de un “cristianismo político” (incluso de una “cultura cristiana”) y de una misión política de los cristianos.
Ya anticipamos, para quien no esté sobre aviso, que el tema resultará espinoso. También, que nos distanciaremos de las corrientes más o menos al uso que utilizan al Maestro, distorsionándolo en mayor o menor grado, para fines más o menos confesables. Entre ellas será obligado referirnos a algunas contemporáneamente tan relevantes como la teología política, la teología de la revolución y la teología de la liberación –las tres ya declinantes–, pero con mayor atención aún, por su creciente actualidad, a todo el conglomerado agrupable bajo la etiqueta 'derecha cristiana' (movimientos “evangélicos” y fundamentalistas con implicaciones políticas, 'lobbies' cristianistas, 'teocons' y 'neocons' que instrumentalizan la religión).
¿Tuvo relación el Maestro con la política?
El énfasis de Jesús de Nazaret, a lo largo de todo su ministerio público, incidió en la transformación de los corazones. Veamos algunos ejemplos: 
«Arrepentíos, que el reino de los cielos está cerca» (Mateo 4: 17).
«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas! Porque limpiáis el exterior del vaso y del plato; y por dentro estáis llenos de robo y desenfreno. ¡Fariseo ciego! ¡Limpia primero el interior del vaso y del plato, para que el exterior también quede limpio!» (Mateo 23: 25-26).
«El que no nace de nuevo, no puede ver el reino de Dios» (Juan 3: 3).
Además, para el Maestro el hombre sólo puede progresar moralmente relacionándose estrechamente con él: «Separados de mí, nada podéis hacer» (Juan 15: 5; ver también 4: 13-14; 6: 48-51). Así pues, nuestra primera conclusión es que no serán reformas externas las que hagan mejorar real, profunda y duraderamente a las personas; y en tanto que son éstas las que forman la sociedad, tampoco a esta última. Debe haber un cambio del corazón (o sea, de la mente: ver Lucas 6: 45).
Sin embargo, no podemos ignorar que si ese positivo cambio individual se extendiese y aun se generalizase, tendría muy saludables consecuencias políticas. La política tiene que ver con la implicación y la gestión de los asuntos públicos (comunes, colectivos), no sólo con el gobierno o el estado (ver DRAE, acepciones 7-9). Pero no hay duda de que una conversión general de los corazones repercutiría también en este último.
Ahora bien, no pretendemos afirmar que en razón de ello el Maestro tuviera relación con la política. Hay otros detalles de su ministerio, mucho más directos, que sí apuntan en esa línea. Vamos a verlos esquemáticamente:
- Jesús señaló una y otra vez que su misión tenía como horizonte final el establecimiento de un nuevo reino (ver Mateo 4: 23; 6: 10; 6: 33; 10: 7; 12: 28; 13: 31-33; Marcos 9: 1; Lucas 4: 43; 9: 60; etc.). Como hemos visto en dos de las citas dadas arriba (la primera y la tercera), relacionó directamente ese reino con la transformación de los corazones (ver también, p. ej., Mateo 18: 3). Y sabemos, tanto por él como por quienes dieron testimonio de él, que sería él mismo quien implantase definitivamente el nuevo reino (su reino), a raíz de su retorno a la tierra (Daniel 7: 13-14; Mateo 16: 28; Lucas 1: 32-34; 17: 20-24; Juan 18: 36-37; 2 Timoteo 4: 1; 2 Pedro 1: 11; etc.).
- El Maestro se pasó buena parte de su vida pública hablando sobre la Ley de Dios y sobre asuntos públicos, e incluso debatiendo con los dirigentes políticos (y religiosos) de su tiempo, cuando no amonestándolos directamente (ejemplo de lo cual es la segunda cita de arriba). Ver ejemplos como: Mateo 5: 17-48; 12: 1-8; 15: 1-20; 17: 24-27; 19: 1-12; 23; Lucas 13: 31-32; 17: 20; 20: 1-8, 20-47; Juan 10: 34 (y buen número de otros, algunos ya citados antes). Pero recordemos que Israel era entonces una teocracia, donde política y religión estaban íntimamente unidas. En ella, la Ley de Dios era también la ley vigente en el terreno civil, de modo que debatir sobre ella y sus principios, y denunciar su interpretación e incumplimiento –cosas que solía hacer Jesús– era hablar de política. (Por cierto, buena parte de dichas prédicas e intervenciones, ya aludidas en referencias previas, mostraban una gran sensibilidad por los asuntos sociales, regulables políticamente).
- Determinados actos suyos tuvieron muy destacadas connotaciones políticas. Así ocurrió con la purificación del Templo (Juan 2: 13-22; Mateo 21: 12-13), que era el centro de la teocracia hebrea. Y, muy especialmente, con su entrada real en Jerusalén (Mateo 21: 1-11).
- Otros hechos directamente asociados con el paso de Jesús por este mundo también tienen una significación política. Así, los cálculos de los gobernantes hebreos que condujeron a su muerte (ver Juan 11: 47-50). O la adhesión a Roma que los tales estuvieron dispuestos a declarar con tal de quitárselo de encima (Juan 19: 15). O el letrero que Pilato se empeñó en poner sobre la cruz de Cristo (19: 19-22; lo cual, como sostiene el teólogo Oscar Cullmann en su obrita Jesús y los revolucionarios de su tiempo, evidenciaba que lo que a Roma le interesaba era el aspecto político del Maestro).
- Las predicciones de Cristo que incluyen detalles relativos a la historia política del pueblo hebreo y de la humanidad, o a hechos que requerirían el uso de poder político-temporal (ver Mateo 24: 6-9, 30; Lucas 13: 31-35; Juan 16: 2).
- Lo que podríamos llamar la “filosofía política” del Maestro, es decir: su visión básica acerca del poder del hombre sobre el hombre, que manifiesta explícitamente rechazar (Mateo 20: 20-28; Lucas 22: 24-27). De paso, delimita el campo del poder temporal (ver Mateo 22: 21) y subraya el valor de la libertad de conciencia (Lucas 9: 51-55; 11: 46; cf. Juan 8: 32).
Primeras conclusiones y cuestiones inmediatas
Hasta aquí, podemos concluir que, si bien para el Maestro la clave del progreso moral del ser humano en absoluto radica en la política, tanto su obra pública como las implicaciones de la misma, el significado histórico-religioso de su paso por la tierra y hasta sus objetivos supremos están fuertemente connotados de aspectos políticos.
A partir de aquí nos queda por ver, y no es poco, qué consecuencias y aplicaciones puede tener eso respecto a la misión de los cristianos, es decir, de los seguidores del Maestro. En particular, claro, en relación con el delicado asunto de si es legítimo que se impliquen políticamente. Aunque, dado que se les llama a seguir el ejemplo de Cristo (ver 1 Juan 2: 6), la cuestión es más bien qué tipo de implicación política deberían tener (lo que, además, exigirá matices sobre qué entendemos por “implicación política”).
De manera especial, aunque no exclusiva, habrá que preguntarse cuál ha de ser el papel que la iglesia de Cristo debe cumplir en relación con el poder político, habida cuenta de que su misión central no es otra que el anuncio del reino de Dios (ver Mateo 10: 7; 24: 14).
Sobre la marcha, será necesario seguir profundizando en la dimensión política de la misión del Maestro, foco iluminador de la de sus seguidores.
Pero de todo esto y de mucho más hablaremos en futuras entregas de la presente serie.
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43 comentarios · Escribe aquí tu comentario
f-menorca dijo
No se si hacerte un comentario ahora, o esperar al final, yo creo que voy a esperar, te iré leyendo, por darte una pista de lo que pienso, yo creo que el evangelista que lo tiene más claro es Juán, sobre todo en el capitulo 17 y 18, y tambien Timoteo 6. Saludos.
Cordura dijo
F-MENORCA:
Gracias por tu opinión, que me gustaría ver enriquecida en lo sucesivo (el tema merece profundizar mucho, claro). La mía es que los cuatro evangelistas se complementan, ofreciendo aspectos que, aunados, dan la imagen correcta del Maestro a este respecto.
Pero ya lo iremos desgranando, Dios mediante...
Un cordial saludo.
OEL ; ) dijo
"Otra vez el diablo le llevó a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrándote me adoras. Entonces Jesús le dijo: ¡Vete, Satanás! Porque escrito está: "AL SEÑOR TU DIOS ADORARAS, Y SOLO A EL SERVIRÁS." El diablo entonces le dejó (...)" Mateo 4:8-11 (LBLA). Las palabras en mayúscula son una referencia a Dt 6.13.
¿Qué relación crees que hay entre tener PODER POLÍTICO y ADORAR A SATANÁS? ¿Existe la ESTATOLATRÍA (adoración al Estado)? ¿Es posible darle autoridad al estado sin adoración?
Quizá lo contestes o hagas referencia a este versículo más adelante, o en los próximos post sobre el tema, pero, además de ser un tema muy interesante para reflexionar, creo que se relaciona con el análisis de cómo, porqué y/o par qué se involucra un cristiano en "política" (o con una "misión política".... que entiendo que no necesariamente es lo mismo).
Cordura dijo
OEL
:
Ésa que reproduces es la tentación política de Satanás al Maestro: pero “política” en el sentido de hacerse con el Poder en este mundo antes de cambiarlo. Lógicamente, implicaba una sumisión a Satanás (que era, además, quien se lo habría otorgado), pues no entrañaría un cambio de valores en el sentido del reino de Dios (o sea, que el auténtico rey, salvo nominalmente, no habría sido Cristo sino el propio Satán). [Además, la tentación misma, aprovechando la debilidad del Maestro tras su ayuno en el desierto, busca estimular en él un afán de poder (que es siempre violencia) sobre los seres humanos, cosa opuesta al carácter de Dios: ver 1 Juan 4: 8).]
Creo que en el caso de esta tentación sufrida por Cristo sí había una relación directa e indiscutible entre tener poder político (de esa manera) y adorar a Satanás; no en vano era éste quien se lo ofrecía (pero tengamos en cuenta que estaba implícito el abandono de la misión del Maestro como Salvador del mundo: de hecho, ése era el propósito real del Diablo). No creo, sin embargo, que en TODOS los casos exista esa misma relación. El Maestro, aunque es obvio que cuestionaba medularmente el Poder (véase Mateo 20: 20-28), no llamó en ningún momento a abolirlo, sino más bien a respetarlo (aunque poniéndole unos límites muy claros: Mateo 22: 21). Y lo mismo harán los apóstoles (ver sobre todo Romanos 13 y Hechos 5: 29).
Con todo, la estatolatría es un hecho. Existe en casos muy claros (que podríamos llamar extremos) como el nazifascismo o el estalinismo (éste aún presente en Corea del Norte, al parecer). Pero de manera más sutil se da en regímenes actuales tenidos por “democráticos”, como Estados Unidos (con su culto a la figura del presidente y a la supuesta división de poderes; por cierto, no me extraña que proliferen los 'Libertarians' por allí...). El “liberal-democratismo” de nuestro tiempo (en la práctica, la justificación de cualquier acto con el argumento de que se hace en nombre de la libertad y de la democracia) es el truco que “santifica” cualquier cosa que haga el estado “democrático”, y en particular el estado imperial. Tanto fuera como dentro de sus fronteras. Eso es, en el fondo, estatolatría, basada en la IDOLATRÍA AL PODER (que es lo que mueve a los magnates de este mundo, servidores del Diablo).
Distinto es que un dirigente ocupe el gobierno de un estado y lo utilice como un mal menor, procurando ampliar los márgenes de libertad de los ciudadanos y actuando realmente a su servicio. Una actitud así acabaría llevando en la práctica a la abolición del estado, o siquiera a su minimización (la violencia del hombre sobre el hombre quedaría reducida a su mínima expresión).
Pero, sí, habrá que seguir profundizando en todo esto.
Un cordial saludo.
JORGE dijo
Hola,
Vi tu comentario en nuestro pequeño godcast, y vine a visitarte para agradecertelo.
Cristo nos enseña a utilizar la política como una herramienta para algo más, y no quedarnos con ella como fin último. Lo dicen los evangelios y como tú dices, se complementan entre si.
Por ejemplo Mt 17,22-27, nos dice: "Mientras estaban reunidos en Galilea, Jesús les dijo: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres: lo matarán y al tercer día resucitará". Y ellos quedaron muy apenados. Al llegar a Cafarnaún, los cobradores del impuesto del Templo se acercaron a Pedro y le preguntaron: "¿El Maestro de ustedes no paga el impuesto?". "Sí, lo paga", respondió. Cuando Pedro llegó a la casa, Jesús se adelantó a preguntarle: "¿Qué te parece, Simón? ¿De quiénes perciben los impuestos y las tasas los reyes de la tierra, de sus hijos o de los extraños?". Y como Pedro respondió: "De los extraños", Jesús le dijo: "Eso quiere decir que los hijos están exentos. Sin embargo, para no escandalizar a esta gente, ve al lago, echa el anzuelo, toma el primer pez que salga y ábrele la boca. Encontrarás en ella una moneda de plata: tómala, y paga por mí y por ti".
En resumen, creo que Cristo nos Libera.
Gracias y bendiciones
rb dijo
Muy bonito todo el intento de asumir un carácter ‘algo relacionado’ con lo político en el Evangelio, pero hay que ser claros… lo político no es lo individual… si no se entiende esto no se entiende nada en politica…
El cristianismo no aborda el problema colectivo como tal, sino como ‘suma de individuos’… y eso no es real en política.
Una sola vez Cristo es puesto como juez… y sale por la tangente… juzgar a una adultera era fácil, pero… nunca se le puso ante juzgar a un criminal real, nunca dijo nada de que hacer en casos reales de conflicto, ante agresiones reales violentas, ante problemas que exigen soluciones mas alla de la postura individual, pues se trata de resolver problemas urgentes a comunidades.
Se que eso es un problema pero cuando un problema afecta a muchos y supera las nociones de buena voluntad, … el cristianismo no da opciones.
Buena voluntad es una gran cosa pero hay muchas cosas que no se arreglan con buena voluntad…
Jesus actuo 'politicamente' en el tema del Templo... de todas formas no esta claro en su enseñanza que esa actuacion sea trasladable a los problemas globales... o si?... hay otras partes que lo contradicen... en fin...
La política es el arte de lo POSIBLE no de lo PERFECTO ni de lo BONDADOSO en estado puro…
En fin… desde luego la politica es una desgracia a menudo, pero si dejamos a la comunidad a merced de quien quiera … y sino queremos eso … hay que imponerse a esos, cosa no siempre pacifica ni perfecta…
jjm dijo
La actividad política en Judea y en Galilea… y en el entorno de ellas, estaba estrechamente emparentada con las diversas sectas que habían ido apareciendo como estructuras en el pueblo judío.
Aunque hubiera tensión entre judíos y los representantes del pueblo romano (dominador), cada una de las sectas toleraba de manera diferente y dispar esta situación de dependencia.
Por otra parte hemos de suponer que los fariseos y saduceos… y demás competencia buscaban el bien común, aunque solo fuese el de su entorno (así nació la “política” ateniense quinientos años antes).
En este “paisaje social” imparte Jesús su Novedad y realiza su misión.
No creo que Jesús se enfrente a la política, al contrario, todos sus postulados encaminan al bien común. Y por el bien común el pastor se entregó.
El problema ahora y aquí son los medios viciados… que vician también los fines, o sea Maquiavelo versus Jesús.
Cordura dijo
RB:
El Maestro, amigo, ofreció la solución al problema de toda la raza humana (ver Juan 3: 16). Si eso no te parece colectivo... Por lo demás, arriba hemos ofrecido evidencias suficientes de las acciones y repercusiones político-colectivas de su vida y su obra (empezando por el anuncio de un nuevo Reino, con todo lo que ello implica, el cual ya está entre nosotros: ver Lucas 17: 21).
Tienes, me temo, una visión demasiado mundana de la política, lo que te impide comprender la visión bíblica. O que la comunidad de bienes de Hechos 2 y 4 era claramente una sociedad política, fundada en las enseñanzas de Jesús y abierta a todo el mundo.
Decir que el Maestro se salió “por la tangente” en el juicio de la adúltera supone no haber entendido ese pasaje de Juan 8, ignorando así los riesgos que corrió al oponerse a los lapidadores (y, aparentemente, a la Ley).
Eso de que “la política es el arte de lo posible” es la típica máxima reaccionaria que justifica todo tipo de barbaridades. Olvida, por ejemplo, que la política debe buscar el bien de la gente, y que es aquí donde ha de ponerse el énfasis.
El asunto de la purificación del Templo espero tratarlo no tardando mucho en un ‘post’.
JJM:
Sí, habrá que referirse a esos grupos político-religiosos del tiempo de Jesús.
No acabo de entenderte cuando dices: “No creo que Jesús se enfrente a la política.”
Cordiales saludos.
jjm dijo
Comentas: No acabo de entenderte cuando dices: “No creo que Jesús se enfrente a la política.”
Trataré de explicarme:
Hasta donde entiendo, la política nacida en cuna griega tiene como objetivo el bien común.
A lo largo de su ministerio Jesús delató y se enfrentó a una serie de inmoralidades, pero no recuerdo ningún pasaje en el que se enfrente al hombre político.
Otra cosa es que los políticos (más o menos hombres, como los demás) fuesen inmorales y no buscasen el bien común, sino el suyo propio. Repito: El problema ahora y aquí son los medios viciados… que vician también los fines, o sea Maquiavelo versus Jesús.
Cordura dijo
Supongo que quieres decir que no se enfrenta al hombre político en tanto que tal (o sea, que no cuestiona que hubiera políticos). Porque lo que sí está claro es que se enfrentó a los políticos de su tiempo (a Herodes, p. ej., lo llamó “zorro”, a los sacerdotes, saduceos y fariseos ya sabemos las cosas que les dijo, a menudo poco halagüeñas...).
Maquiavelo, en efecto, es la antítesis de Jesús en cuanto a los métodos propuestos. El Maestro estuvo dispuesto a morir con tal de no traicionar jamás la verdad (¡él mismo declaró ser la “Verdad”!, como leemos en Juan 14: 6).
Todo lo contrario de Maquiavelo o Bismarck, que fueron quienes crearon esa noción de la política como “el arte de lo posible”, que nos recordaba RB.
Saludos.
jjm dijo
Efectivamente se enfrentó a esos (más o menos hombres) que le daban migajas al pueblo (como hiciera Herodes el Grande cuando restauró el templo). Su hijo Antipas, al que Jesús definió como “zorra” sirvió en bandeja la cabeza del Bautista, por una danza, y ofreció al verdadero Templo (para él migajas), para poder congraciarse con el pueblo…
Y Pilatos (antecesor de Ibarretxe), hasta logró un referéndum para que el “pueblo” decidiera a quién había que otorgar la gracia.
Lo mismo que hay religiones y religiosos basura… hay políticos y partidos políticos basura. Pero eso no debe de invalidar ni la política ni la religión.
La política verdadera tiende siempre a lograr el bien común.
Abi dijo
Creo que una misión o propósito fundamental de Jesús de Nazaret debió ser, como muy bien dices, el de lograr transformar los corazones, en el sentido de limpiar nuestro corazón desde nuestro propio interior. Limpiar de todo efecto nocivo: egoísmo, odio, cobardía, falta de generosidad, avaricia, necia vanidad o ansia desmedida de poder, por ejemplo, es decir: purificar en una palabra.
Por eso Jesús creo que se dirigía de forma individual a cada una de las personas que le oían, a sabiendas de que las instituciones de poder están formadas por personas y que esa limpieza de corazón redundaría en la sociedad.
Pero si pensaba eso estaba equivocado y es sobrepasado por la realidad de las cosas.
La actuación individual del hombre no tiene nada que ver con su actuación cuando este mismo hombre se erige en hombre político. La política es actuación constante con consecuencias constantes y desastres constantes. Nunca la política será definida como un arte de contentar a todos y sí como un arte de defraudar a muchos.
Pero nada en la actuación de un líder está exento de connotación política, por más que quiera, y menos cuando se pretende la transformación de los corazones.
Él es político; pero sus seguidores no tienen por qué serlo.
En el campo de lo que conocemos por política, (gobierno de instituciones), el político debe argumentar a las masas para que confíen en él como su representante para cualquier cosa y las masas sólo tienen que decir sí o no; pero, en la política y el discurso de Jesús, las masas son llamadas a modificar sus hechos, su propia actuación partiendo de su conciencia, de su corazón. Son conscientes de que siguen un mensaje de alguien, el Maestro, que no les va a defraudar.
Por tanto el mensaje que dirige Jesús a la conciencia de cada uno es un mensaje político de mucha más trascendencia, que debe determinar todo comportamiento humano.
Y esa trascendencia es la que asustó al pueblo judío y los propios sacerdotes, que pidieron a voces su crucifixión a Pilatos, a pesar de que éste no vio motivo político alguno para condenarle.
El problema que existe es que seguimos tratando de vislumbrar una dirección política en el mensaje de Jesús que nos dé pautas de comportamiento político; cuando su mensaje no va estrictamente dirigido a la sociedad; sino a cada uno de nuestros corazones.
Eso es poner en valor la libertad de conciencia.
jjm dijo
A Abi:
Nos dice Abi:
“Creo que una misión o propósito fundamental de Jesús de Nazaret debió ser, como muy bien dices, el de lograr transformar los corazones, en el sentido de limpiar nuestro corazón desde nuestro propio interior. Limpiar de todo efecto nocivo: egoísmo, odio, cobardía, falta de generosidad, avaricia, necia vanidad o ansia desmedida de poder, por ejemplo, es decir: purificar en una palabra.”
Así es… Pero sólo una porción pequeña ha (CASI) logrado, al estilo paulino, esa transformación. Pablo declara su impotencia (Rom. 7, 24-25).
Más o menos, lo que hoy entendemos como política se cocinó en Atenas cuando los judíos colgaban sus arpas en las ramas de los sauces de las riberas del Eufrates. Hasta entonces, en todos los pueblos y culturas la religión era el aglutinante de la estructura civil…
Aquello que tomara cuerpo (más o menos) cuando coincidieron en el suelo ateniense
tres mentes especiales: Aspasia, Pericles y Efialtes. Al emerger Roma, el “Estado” se estructura fuertemente, y el senado cobra la importancia que vemos hoy.
Es en esa época, la del Imperio, cuando Jesús declara: mi reino no es de este mundo. Él no está contra Aspasia, el senado romano o la casta sacerdotal levítica. Él vino con esa norma (ley de dependencia), para asistir a todos los discapacitados (que somos todos, desde Adán para acá), bien provisto de €, no como la de Zapatero…
Fue en el siglo que dicen de “las luces”, cuando las estructuras siamesas (político-religiosas) sufrieron la primera convulsión, y especialmente en el ocaso de ese siglo (no con la Revolución francesa), con la primera Enmienda de la Constitución de los EE. UU.
Desde entonces para acá, no todo es política: buscar el bien de la polis (el bien común).
Desde entonces para acá, no todo es religión: en el caso del cristianismo, Las Buenas Nuevas.
Porque aquí la evolución si que es LENTA: (Rom. 7, 24-25).
rb dijo
Comprendo perfectamente el sentido de amor y de 'revolucion interior' de Jesus, y que ello es sin duda algo que influye enn lo publico a traves de lo privado.
Pero hay que ser ver la realidad en politica.
Decian "Eso de que “la política es el arte de lo posible” es la típica máxima reaccionaria que justifica todo tipo de barbaridades. Olvida, por ejemplo, que la política debe buscar el bien de la gente, y que es aquí donde ha de ponerse el énfasis".
Por supuesto, el arte de lo posible, que es una realidad guste o no (las realidades non on ni progresistas ni reaccionarias, son realidades, hechos), es ‘el arte de hacer LO MEJOR posible, o sea la política no trata de UTOPIAS, de hacer cosas imposibles de lograr. Eso no es política sino Utopia.
Intentar que los malvados se conviertan por un buen discurso cristiano es una Utopia. El malvado existirá siempre, y el agresor, y la injusticia, la miseria, la necesidad, los problemas… por tanto la política es lograr LA MEJOR solución POSIBLE, no la Perfecta ni la ideal pero imposible de lograr.
No se trata de que Jesus no hiciera lo correcto y lo valiente frente a la adultera, se trata de que no hay una solución ‘cristiana’ clara a temas como agresiones violentas, falta de viviendas, problemas que afectan a grupos numerosos y que no se pueden arreglar con solo buenas intenciones. Como dije es una lastima que en veza de una adultera no fuera un asesino, y que Jesus no expusiera su actuacion ante una agresión de un grupo violento contra una persona indefensa… ¿hubiera usado la fuerza propia (el milagro no es solución política, pues es ‘imposible’ de imitar), una vez el discursos pacificador fuera inutil
He leído muy bien:
"Por eso Jesús creo que se dirigía de forma individual a cada una de las personas que le oían, a sabiendas de que las instituciones de poder están formadas por personas y que esa limpieza de corazón redundaría en la sociedad.
Pero si pensaba eso estaba equivocado y es sobrepasado por la realidad de las cosas.
La actuación individual del hombre no tiene nada que ver con su actuación cuando este mismo hombre se erige en hombre político. La política es actuación constante con consecuencias constantes y desastres constantes. Nunca la política será definida como un arte de contentar a todos y sí como un arte de defraudar a muchos."
Al menos es consciente de que las soluciones posibles normalmente son incompletas, y a veces injustas para unos pocos, pero necesarias para otros muchos. Si no se hace nada aun es peor amenudo.
Ahora bien cuando dice:
"Por tanto el mensaje que dirige Jesús a la conciencia de cada uno es un mensaje político de mucha más trascendencia, que debe determinar todo comportamiento humano. "
Ese mensaje no es ‘politico’, es personal. Por supuesto si muchos asumen la bondad, siempre será mejor… pero aun cuando muchos asumieran la bondad, si no tenemos una política frente a los malvados ,
Lo de ‘determinar todo el comportamiento humano’ es una UTOPIA como una casa, y las utopías son muy bonitas de escribir y de enseñar, pero no se tomar por realidades… no a los espejismos.
violentos y los problemas cotidianos de enfrentamientos y necesidades… estaremos perdidos por mas ‘buenos’ que sean algunos.
Soñemos ideales, pero actuemos en la realidad….
Cordura dijo
ABI:
La ética sólo puede ser una, y lo mismo la verdad. Muchos creen que debe haber una ética individual, para la vida cotidiana, y OTRA social, para la vida pública, y en particular para la política. Pero eso es como creer en la doble verdad (o sea, en ‘A’ y ‘no A’ a la vez). Dado que tanto en una como en otra esfera lo que hay son individuos (personas), que son los únicos que VIVEN (piensan, sufren, lloran...), semejante doblez consagra la hipocresía, la corrupción, y contribuye a cauterizar las conciencias.
Lo sano es entender que la ética individual es la base de la ética social. Como bien recuerdas, las instituciones las forman las personas, así que éstas deben seguir rigiéndose por la ética individual.
Pero la ética individual no tiene por qué ser “individualista”, en el mal sentido de la palabra. No es egoísta, o, por mejor decir, “yoísta”, sino que reconoce en el “tú” a un individuo tan valioso como yo. Por eso, no es incompatible con tener una orientación social, incluso comunitaria. Así es la ética cristiana: “Amaos los unos a los otros...” “Si eres demasiado rico, vende tus bienes y lo que saques repártelo entre los pobres...” Fruto de esa ética y de esa orientación surge la comunidad de bienes que nos refiere Hechos 2 y 4. Pues aunque el Maestro, conocedor de la maldad humana, había dicho “A los pobres los tendréis siempre con vosotros” (Mateo 26: 11), de su mensaje se desprende INEXORABLEMENTE que no debemos consentir que haya personas que no tengan lo suficiente para vivir de forma digna.
Pero insisto: el Maestro no ignoraba que los seres humanos, presa de nuestra maldad y reacios de volvernos a Dios, no querríamos mejorar el mundo lo bastante como para que eso fuera una realidad. Nos invitó a ello, pero sin falsas esperanzas por su parte. Por eso anunció un plan que se llevaría a cabo con o sin nosotros: el del reino de Dios, que es la clave del tema que venimos tratando, y que un día se materializaría completamente (ver Lucas 6: 20; Apocalipsis 21: 4; etc.).
RB:
Tu reflexión no carece de lógica si no crees en Jesús, como parece ser el caso (una opción tan respetable como cualquier otra). Aun sin alardes, él dijo de sí mismo que era el Hijo de Dios (ver Mateo 26: 64; Juan 5: 25; 10: 30-36). Eso implica su divinidad y su poder. Por eso también afirmó que “separados de mí, nada podéis hacer” (Juan 15: 5).
Cuando el seguidor del Maestro se deja guiar por su poder, entonces no hay nada imposible para él (ver Filipenses 4: 13). Tú sigues hablando de posibilismo (como casi todos los políticos de la historia... y así nos ha ido), pero él no nos pidió ni un átomo menos que la PERFECCIÓN (ver Mateo 5: 48). Por lo demás, tú tiendes a restringir ‘política’ a lo que puede hacerse desde el control del estado, pero hay otros usos del término igual de relevantes (ver acepciones 8 y 9 del DRAE). Se puede influir muy positivamente en la sociedad, incluso se pueden cambiar ámbitos crecientes de la misma, sin necesidad de ocupar el estado (hay ejemplos históricos: el propio Maestro, y Wesley, y Gandhi, y Martin Luther King...).
El efecto es aún más abarcante cuanto mayor sea la dependencia del poder de Dios (pero mientras no creas en éste y en sus promesas, comprendo que tampoco creerás en aquello).
Por otra parte, no es cierto que no haya una solución cristiana a esos temas que citas (aparte de los detalles técnicos, claro): de los principios enseñados por el Maestro, si fueran seguidos, saldría una sociedad perfecta.
En cualquier caso, espero que en el futuro tengamos ocasión de ver cómo se articula esta visión del seguidor del Maestro con una sociedad que básicamente vive de espaldas a él (ahí entra decisivamente algo que cita Abi: el respeto a la libertad de conciencia).
Cordiales saludos.
Acido Fórmico dijo
Yo lo que creo es que los "estudiosos" de Cristo o teólogos como a ellos les gusta pomposamente llamarse como si los dioses pudieran ser estudiados, lo que creo repito es que en este artículo se han rebuscado deliberadamente los tres pies al gato, porque de tiempo inmemorial todos sabemos que el llamado Aisa al Nassari era tan analfabeto como un adoquín. No lo eran los profetas judíos redactores de la biblia ni el profeta Mahoma, que escribió el Corán de su puño y letra. Pero además, nadie ha podido aún probar que el Dios Único o los millones de dioses que el Hombre ha creado, existan realmente. Me quedo con el Monte Parnaso y el Olympo que son craciones literarias de primer orden, maravillosas y alegres sin el drama de un personaje que pretendío salvar al mundo de no se sabe todavía qué.
Acido Fórmico
Cordura dijo
ÁCIDO:
Tú sabrás, amigo/a, por qué llamas al Maestro “analfabeto como un adoquín”. Espero que no sea porque no escribía (algo que comparte con Sócrates, un gran filósofo de más de cuatro siglos antes que nunca alcanzó ni remotamente la sabiduría de aquél).
Por lo demás, aparte de que creas o no en la existencia de Dios y al margen de tus preferencias literarias, ¿es que no has reparado en el singular mensaje de Cristo?
Quizá no, pues afirmas que “pretendió salvar al mundo de no se sabe todavía qué”. Aunque tal vez lo que ignoras es el sufrimiento que impera en el mundo, objeto de las preocupaciones del Maestro.
Un cordial saludo.
jjm dijo
Nos comenta Cordura: “Sin embargo, no podemos ignorar que si ese positivo cambio individual se extendiese y aun se generalizase, tendría muy saludables consecuencias políticas”. ¿Pero puede darse ese caso (Pablo lo veía imposible), aquí y ahora? Lutero, en tiempos más recientes (un quinto del tiempo desde Efialtes a hoy), se enzarzó en una ardua disputa con Erasmo sobre el asunto: “Servo arbitrio versus libero arbitrio”.
Entiendo que en los tiempos de Tiberio, Judá (no ya Israel), no era una teocracia ya. Mi opinión es que el pueblo judío dejó de serlo en los tiempos de Samuel y Saúl, al establecerse la monarquía (aunque las normativas socio-religiosas formasen “simbiosis”).
Ciertamente lo más parecido a los ahora “partidos políticos” eran las diversas sectas, y la “constitución” era la Torá.
Sin embargo lo que hoy entendemos por POLITICA (gobierno de la polis basado en el bien común) tiene su origen en otro escenario.
La política verdadera tiende siempre a lograr el bien común. La otra, la que está al uso, es el subproducto natural de la incapacidad humana, hoy y “aquí” (Rom. 7, 24-25). Por esa razón es Maquiavelo el que impera.
Con el término “política” ocurre algo parecido que con “cinismo”.
Esa escuela que nació bien separada de la política, ahí tenemos el encuentro de Alejandro con Diógenes (si es que Alejandro era político…). Y sin embargo, la mayor parte de los que hoy tenemos por políticos (así como una porción excesiva de guías religiosos), concuerdan con la deformación que ha adquirido, hoy, ese término.
Cordura dijo
Bueno, no olvidemos que era Dios directamente quien escogía a los reyes, y así ocurrió con Saúl (ver 1 Samuel 9: 17; y con David: 1 Samuel 16: 1). Lo mismo que antes había hecho con los jueces (ver Jueces 13).
La teocracia nunca fue directa. Y se viene abajo con el rechazo al Maestro, “Rey de los Judíos” (ver Juan 19: 15, 21; Mateo 27: 11, 25).
Saludos.
jjm dijo
Flavio Josefo, a quien acepto como “testigo” valioso (sin que eso quiera decir que acepte su punto de vista), describe que los judíos habían optado por la TEOCRACIA.
Ese gobierno toma cuerpo en el Sinaí, delante de Moisés. Allí se establece este tipo de Gobierno, donde y cuando el pueblo dijera: haremos todo lo que el Señor nos diga. Allí empezó la teocracia por referéndum. ¡Ay! Ibarretxe…
Así fue hasta que los hebreos anhelaron un gobierno al estilo de sus enemigos, los filisteos (los palestinos de entonces)… 1ª de Samuel 8, 5. Allí la voz del señor se manifestó: no te rechazan a ti (Samuel), me rechazan a mí, no quieren REINE sobre ellos. Luego de una exposición política sobre las desventajas que traería el cambio de gobierno… al ver el empecinamiento del pueblo Dios accede a los deseos de la voluntad popular (otro referéndum ).
Ahora va lo más peliagudo:
¿Teocracia, con un tal Herodes, con una ocupación militar… y unos castigos de cruz, contrarios a sus propias normativas?.
Cordura dijo
La época de los jueces tiene algo de “anarquista” (de ahí que los anarcocapitalistas y otros 'Libertarians' de nuestros días la reivindiquen como antecedente para su sociedad sin estado, aunque suelen prescindir del gobierno de Dios). Es una época “más religiosa”, con menos poderes entre Dios y el hombre; se puede decir que “más teocrática”.
Es indudable que Dios quería para su pueblo ese régimen (ver 1 Samuel 8: 7-9). Pero también que accede enseguida a darles un rey, a pesar de recalcarles los males que traerá (ver 8: 10ss.; 12: 17; etc.). Ahora bien, con los reyes el pueblo hebreo sigue siendo el pueblo de Dios, al que él guía y conduce y en cuyo seno interviene de manera muy similar a como venía haciéndolo. La Ley divina sigue siendo la ley civil y el Templo, en una forma u otra (salvo, claro, en los periodos de cautividad o “desolación”), seguirá estando ahí como el centro del pueblo hebreo.
Insistamos en que es el propio Dios el que pone a los reyes (12: 13), quienes son sus “ungidos”; que el Señor deja claro que, en comparación con él mismo, el rey está al mismo nivel que el pueblo (12: 14, 25); y que él garantiza mantener la misma relación con su pueblo (12: 13-25). Además, los sacerdotes adquieren, si cabe, un papel más relevante para preservar esa comunicación (ver, p. ej., 13: 13-15; 16), al menos mientras su corrupción generalizada no abra paso a la preponderancia de los profetas como vínculos privilegiados con Dios.
Por distinguir, podríamos decir que en la época de los jueces hay una “teocracia (más) directa” y en la de los reyes una “teocracia del tipo ‘iglesia’-estado”.
Aunque se puede decir que, por culpa del pueblo, se asiste a una “desteocratización” progresiva, no obstante el régimen teocrático dura hasta Jesús, cuando a su muerte se rasga el velo del Santuario (ver Marcos 15: 38) y con el paso del testigo de Israel a la iglesia. La confirmación de que el pueblo hebreo ya no es, como tal, el pueblo elegido llegará con la invasión y destrucción romana ya en el año 70 d.C. [En época de los Herodes sabemos que el pueblo estaba bajo el yugo romano, pero éste no le impide a Israel desarrollar su propia cultura religiosa y mantener el Templo, centro básico de toda la vida del pueblo. Al menos los usos eran “teocráticos”, aunque es evidente que Dios ya había retirado su mano en gran medida... si no fuera porque, hecho hombre, vino a morar con ellos.]
Un cordial saludo.
jjm dijo
Al decir Cordura: “Por distinguir, podríamos decir que en la época de los jueces hay una “teocracia (más) directa” y en la de los reyes una “teocracia del tipo ‘iglesia’-estado”.” Veo que, efectivamente huele más a eso que a teocracia. Sería entonces una Iglesia-estado al estilo de los landers alemanes o la anglicana Inglaterra en los tiempos de Isabel I. Pero aun más complicado, porque la reina de Inglaterra daba el plácet a sus propios obispos, pero en la época de Jesús los sumos sacerdotes eran nombrados por los Herodes de turno o por los gobernantes romanos… que privaban a los sumos sacerdotes
hasta de sus ornamentos rituales, los cuales retenían en su poder, y solamente se los prestaban a los sumos sacerdotes para oficiar en los tiempos indicados por la Torá.
En todo caso la “iglesia” judía estaba bajo el imperio romano… pues el sumo sacerdote estaba a merced del poder ocupante.
Efectivamente, luego de acogerse al PACTO, los hebreos tenían los jueces que Dios les asignaba… y en los tiempos de Jesús los sumos sacerdotes que asignaba el poder foráneo.
Y volviendo al tema principal, la alternativa de Jesús era: dad al césar… Lo que yo os ofrezco es la ciudadanía de mi reino, que no es de este mundo. En boca de un testigo de Jehová sería algo así como: Os ofrezco algo más excelso que este “viejo sistema de cosas”. Esa es la alternativa del Maestro.
Cordura dijo
Cuando hablé de “teocracia del tipo 'iglesia'-estado” puse 'iglesia' entre comillas porque obviamente en ese tiempo aún no había tal, y lo que trataba de mostrar es que se combinaban lo que siglos después se llamaría “poder temporal” y “poder espiritual”.
Pero no perdamos de vista, para no caer en anacronismos, que aquél era, a la vez, el pueblo escogido de Dios (o sea, no meramente un pueblo que pretende serlo) y una configuración estatal. Eso nunca ha sucedido después tras el paso del Maestro por la tierra. (Y, por cierto, si el Hijo de Dios se hizo hombre en Israel y no en China o en Cartago, por algo fue: a pesar de que la “desteocratización” ya estaba muy avanzada, todavía era el único pueblo del mundo que oficialmente se regía por la Ley de Dios y en cuyo templo oficialmente moraba la divina presencia. El Maestro vendrá precisamente a mostrarles que no están a la altura de esa “oficialidad”: ver Juan 2: 16; Mateo 23: 37-38 [donde ya anuncia que la presencia de Dios se alejará de su seno]).
Un cordial saludo.
jjm dijo
Con el debido respeto al coordinador y moderador:
Entendiendo el aspecto del entrecomillado, podemos exponer que: el concepto de asamblea (que al fin y al cabo es la “iglesia”) ya se daba, al menos desde los Tiempos de Esdras…
Que desde la dominación griega (los Tolomeos), el diminuto territorio de los judíos es satélite de estos (que cometen aberraciones en su propio templo), luego dependerán de los territorios adjudicados a Seleuco, para posteriormente caer en manos romanas…
Lo que entiendo como abandono es lo siguiente: a partir de cristo, ya no hay judíos, ni griegos, ni gentiles; todos somos uno (iguales), ciudadanos potenciales del nuevo reino que Él anuncia… Se acabaron las “federaciones asimétricas maragalianas”, los privilegios territoriales de los “galeuska”.
Todos podemos ser ciudadanos del reino anunciado. Estamos invitados a ello.
La pregunta en el “referéndum para la ciudadanía” es: ¿quieres, realmente, pertenecer al reino global anunciado, donde realmente reina la justicia?. Ah!, regido teocráticamente.
Shalom
Abi dijo
Con nada vivió y nada quiso más allá de su propio mantenimiento físico.
Esta forma de vida no cuadra bien con la naturaleza humana, en la que el deseo prevalece sobre cualquier otra consideración. Deseo de poder, de riquezas, de placeres, etc... son los motores que guían la conducta humana, y, si les damos rienda suelta, nos alejan del ser interior, espiritual e intelectual, que debe ser nuestra divisa diferenciadora con cualquier otra especie.
El mensaje que Jesús lanza al hombre para hacerse puro de corazón pretende, de forma utópica por lo visto, que éste se despoje de sus ataduras animales e inclinaciones perversas y consiga que prevalezca la voz de su conciencia, una conciencia que ha sido instalada en el hombre por las fuerzas positivas del bien; pero que no logra evitar el acceso del mal en muchas ocasiones.
Pero, conociendo la naturaleza humana, de la que Él formó parte, ¿cómo siguió manteniendo el discurso y no entró en la pretensión de cambiar a la fuerza el estado de cosas, como le pedían?
Lo que la gente pedía a un profeta era que liderara un movimiento político o revolucionario que consiguiera hacerles libres y poder vivir de forma desahogada.
Quizá por eso no pidieron a Pilatos que le liberase.
Es lo que seguimos pidiendo ahora a fin de cuentas: más oportunidades de conseguir dinero para poder vivir con comodidades y un nivel aceptable de convivencia y seguridad. Eso se lo pedimos a la política; pero la política defrauda.
En teoría, la política debía manejar los asuntos comunes de la mejor forma posible; pero no sucede eso o si sucede es pura casualidad estadística. La política es arte porque cualquier construcción humana, por increíble y torpe que sea, siempre parece un arte para algunos; pero no hace lo posible; sino lo conveniente para quien la practica.
Por eso no veo a Jesús metiéndose en asuntos políticos, porque su mensaje no va hacia lo conveniente, (variable e inconstante en el tiempo); sino hacia lo permanente, hacia lo que acompaña al hombre toda su vida; hacia su conciencia.
jjm dijo
Y nos dice Abi aquí: “Pero, conociendo la naturaleza humana, de la que Él formó parte, ¿cómo siguió manteniendo el discurso y no entró en la pretensión de cambiar a la fuerza el estado de cosas, como le pedían?”.
Diez siglos antes (más o menos), cuando el pueblo hebreo quiso cambiar su estilo de gobierno, y se lo pidió a Samuel, el texto dice, en 1ª de Samuel 8, 7-21 (resumiendo): No es a ti a quien rechazan, es a mi. Accede a su cambio de gobierno, y nombra un rey que los rija…
En aquel referéndum fue escuchada la voz del pueblo, para su mal…
El referéndum para el nuevo reino es personal. La pertenencia a él se nos ofrece a todos, sin excepción.
No se trata de una monarquía constitucional y democrática, se trata de una monarquía teocratita. Y, al parecer, el PIB está bien asegurado y el “Pacto de Toledo” superado. Sin amenazas inflacionistas y sin riesgos de violencia de ningún tipo… Y todo eso sin revolución y refriega social alguna. Los primeros ciudadanos de ese reino en el primer siglo de nuestra era se saludaban así: ¡Maranata!.
pedro dijo
jesucristo era comunista
jjm dijo
¿Cómo quién fue comunista?
¿como Santiago Carrillo?...
Los famosos de esa lista
usaron bala y cuchillo…
Mira a Stalin, “Padrecito”
que exterminó por millones,
y Lenin, antes, repito
impartió de eso lecciones…
Decirlo queda bonito,
ignorando las cuestiones.
Vean la historia un poquito.
Y por todas las naciones
desde aquí a la del chinito
desdicen, bien, lo que expones
Cordura dijo
Yo suscribo el comentario de Pedro. “Dios no hace acepción de personas” es un lema igualitarista muy repetido en la Escritura. El antijerarquismo del Maestro (ver Mateo 20: 20-28) es otra evidencia. La forma de vida de los primeros cristianos, bajo la dirección de los apóstoles, también lo acredita (ver Hechos 2 y 4).
Nada que ver con el comunismo dominante en el siglo XX, por supuesto. Pero no creo que el marxismo-leninismo hubiera sido jamás posible sin una base bíblica, aunque distorsionada.
Cordiales saludos.
jjm dijo
El marxismo-leninismo
es un engendro falaz,
pues una cosa fue Marx
y otra después ese abismo.
Y te argumento lo mismo
sobre el antijerarquismo…
Nunca más jerarcas hubo
que ese sistema mantuvo…
Jerarcas del comunismo
camaradas secretarios…
y la plebe en el abismo.
Y anda que los comisarios
de ese igualitarismo…
“de los oprobios diarios”.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Por sus frutos se conoce
el ADN del árbol…
¿Ese fruto se parece
a los del Maestro en algo?.
T E R E dijo
QUIERO SABER EN QUÉ LUGAR DE EGIPTO SE BENERA LA IMAGEN DE" JESUS PENSANDO"
Cordura dijo
Lo siento, Tere: yo no puedo ayudarte. Pero quizá si investigas tú misma por ahí...
Un saludo.
lilianagreaciela dijo
hola no imagina mi soleda q tenjo nada solo dios cuando a blo con el me siento .
Cordura dijo
Si en algo podemos ayudarla, Liliana, no tenga problema en decírnoslo (si es posible, de manera clara para entender mejor).
Que el Señor la bendiga mucho.
Rosita dijo
En este sitio crepuscular,
testimonbios caducos
colocando estáis.
Lástima da
el trabajar
para ná.
Saluda:R.-
Cordura dijo
Al contrario, Rosita: a poco que vivamos, pronto veremos reverdecer esos Testimonios, en plena caducidad del tiempo en que vivimos.
Un saludo muy cordial.
Anónimo dijo
El primer evangelio escrito es el de Marcos. Alcanza nivel de implicación politica un sencillo pescador? Dificilmente en aquella época. Saludo
Rosita dijo
Sí, Marcos fue contemporáneo de Cristo.
Anónimo: los pescadores eran sencillos, pero sabios.
Sin embargo, para diagramar
la doctrina de la I.Católica
necesitaron a Saulo de Tarso,
quien había estudiado filosofía
y alcanzó lo que tú llamas
implicancia polçítica. Rosita.-
Cordura dijo
ANÓNIMO, no consta que Marcos fuera pescador. No estaba, de hecho, entre los discípulos directos de Jesús. Le conocemos por el libro de Hechos (capítulos 12 y 13), como uno de los compañeros del apóstol Pablo.
En cuanto a la pregunta que planteas, imagínate lo que tuvo que ser para pescadores como Simón Pedro, Andrés, Juan o Santiago pasar tres años junto a Jesús. A mí me cuesta concebir una universidad más instructiva y formativa tanto para adquirir sabiduría como para la práctica del activismo social. No es extraño que luego, como cuenta Hechos, se lanzaran de manera ardiente a la difusión del mensaje del Maestro, además de vivir conforme a unos esquemas que podemos llamar –valga la redundancia– comunismo cristiano (ver Hech. 2: 42-47; 4: 32-37).
ROSITA, no sé qué quieres decir exactamente con “diagramar”. En todo caso, la Iglesia Católica Romana (ICR) –cuyo origen propiamente dicho se remonta al siglo IV, con los privilegios recibidos del emperador Constantino– no tiene nada que ver con Pablo de Tarso excepto en el hecho de que pervirtió radicalmente las doctrinas paulinas (p. ej., y por citar la más importante, la justificación por la fe). El montaje político-religioso de la ICR es lo más opuesto que pueda imaginarse a las enseñanzas de Cristo y los apóstoles.
En cuanto al activismo de Pablo, quien ciertamente era conocedor de la filosofía y cultura de su tiempo (ver Hechos 17: 18, 28), no tiene tanto que ver con eso como con su estrecha relación espiritual con Jesús, la cual le movía a difundir de manera incansable el mensaje de Esperanza al mundo entero.
Salvando las distancias, esa es también la razón de ser de este modesto blog, aunque admito que a veces pueda parecer otra cosa. Fruto de una experiencia personal con el único Salvador del mundo. Hablar del cual, en la presente encrucijada histórica, será si cabe cada día más necesario en especial para tantos congéneres nuestros que hoy están “como ovejas sin pastor” (Marcos 6: 34).
Saludos cordiales.
Rosita dijo
Mira, me parece que estudiamos con biblistas distintos. Aprendí que Marcos era el más joven discípulo de Cristo, no sé si pescador. En cuanto a Pablo o Saulo de Tarso, sus cartas son buenas y en su contenido encontramos el esqueleto de la I. Católica. No fue contemporáneo de Cristo.Claro que el emperador Constantino afianzó la Ig. primitiva, pero a él lo sucedió Juliano el Apóstata, quien destruyó bastante. Y pensándolo bien, para discutir esto debiéramos estudiar arameo, como el biblista que me enseñó, porque casi todos los demás se basan en la Vulgata. Oye, no estoy discutiendo contigo, sólo te cuento lo mío. Rosita.
Cordura dijo
La cuestión, amiga Rosita, es poder documentar lo que decimos. Y aquí la primera fuente documental es la propia Biblia. Mejor preguntarle directamente a ella.
Sobre esa base, no se puede afirmar que Marcos fuera un discípulo directo de Cristo (sí que probablemente era muy joven, de lo cual parece haber indicios en Hechos 12 y 15). Eso sí, hay un pasaje en el propio Evangelio de Marcos que induce a pensar que quizá conoció físicamente a Jesús pese a no ser parte de su círculo íntimo: ver Marcos 14:50-52 (donde se habla de un joven, sin dar su nombre, que tuvo que escapar desnudo para evitar que lo prendieran).
En cuanto a Pablo, fue contemporáneo de Cristo, pero solo se entregó a él una vez que el Salvador resucitó y ascendió al Cielo, cuando el propio Pablo –sin duda joven– iba camino de Damasco (ver Hechos 9).
Constantino, más que afianzar, lo que hizo fue facilitar la apostasía de muchos cristianos, que desde entonces se aliaron con el estado (de ahí el nombre “Iglesia Católica Romana”), frente a las recomendaciones del propio Jesús (ver Mateo 22: 21). [Lo de Juliano se limitó a ser un interesante paréntesis de escasa fuerza, a cuyo término los romanistas retornarían con mayores bríos aún.]
En Nuevo Testamento fue escrito en griego. En arameo solo hay palabras sueltas, como algunas de las que pronuncia Jesús en la cruz.
Saludos cordiales.
Rosita dijo
Cordura, acepto lo que dices pòrque no tengo la Biblia en la mano ni mis apuntes de cursos, y no quiero equivocarme. Este tema es muy bueno, estimo que lo principal es , como lo hiociera Francisco de Asís, transformarse en instrumento de la paz de Dios, a través de la donación de sí mismo y del amor cristiano. Coherencia en el pensar, decir y obrar nos ayudarán, especialmente en momentos de crisis. Saludos en verdad fraternales. Rosita.-
Cordura dijo
Totalmente de acuerdo, Rosita. Un saludo en Jesús.
[De todos modos, será bueno que, cuando puedas, compruebes mis afirmaciones en la Escritura. Yo pudiera estar equivocado...]
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