12 Jul 2009

La conmoción de los sanfermines

Escrito por: Cordura el 12 Jul 2009 - URL Permanente

«La ciudad de Pamplona, inmersa en su fiesta mayor, está conmocionada por la muerte en el encierro de ayer de Daniel Jimeno Romero, 27 años, nacido en Alcalá de Henares» (El País, 11.7.09).

* * *

¿Conmocionada? Bueno, es comprensible, ¿no?

Eso fue al cabo del cuarto encierro de este año. Antes, tras el segundo, la crónica elevaba sus loas a los intrépidos mozos que se juegan el tipo ante las bestias:

«Nacidos para correr en San Fermín […]. Hubo que esperar a la calle Estafeta para presenciar las carreras más hermosas de la mañana. En encierros como el segundo de los Sanfermines, más multitudinario que el de ayer, los auténticos corredores demuestran su clase para sortear el peligro.»

Y al día siguiente de la tragedia, otro cronista enunciaba, cual aséptico reportero de guerra, la telegráfica lista de daños causados y recompensas recibidas durante la séptima corrida sanferminera (con «lleno de “no hay billetes”»):

«Serafín Marín, de rioja y oro. Cuatro pinchazos y estocada atravesada. Aviso (silencio). En el cuarto, dos pinchazos, media atravesada y descabello. Aviso (bronca).

»David Mora, de blanco y oro. Aviso y bajonazo (silencio). En el quinto, estocada baja (saludos).

»Joselillo, de grana y oro. Estocada caída (oreja). En el sexto, tres pinchazos, cinco descabellos y dos avisos (ovación de despedida).»

Leo en una especie de guía de hoteles que los «encierros diarios en los que los valientes (y expertos) corredores desafían las leyes naturales corriendo delante de una manada de toros que son dirigidos en los 800 metros que van desde los corralillos de la cuesta de Santo Domingo hasta la Plaza de Toros»

Manadas de toros que van, sin saberlo, hacia su sacrificio final. Y que de camino a él, experimentan su particular via crucis taurino.

Esos valientes los manipulan, los acosan, los amenazan, los provocan, los agobian, se cuelgan de sus cuernos, les tiran de la cola, los apalean, los torean, los marean, los hacen tropezar, los aterrorizan, los vuelven locos, los conmocionan

Y los matan.

Pero todo eso, según parece, no “conmociona” ni a los artífices de esas hazañas ni a quienes los aplauden desde sus balcones o los jalean con regodeo ante sus televisores. No “conmociona” a los cientos de miles, millones incluso, que se desplazan cada año a Pamplona para asistir a los sanfermines.

Luego, cuando se produce el resultado nada sorprendente de alguna muerte humana (muchas menos de las que quizá cabría esperar), la cómplice superficialidad de cronistas y espectadores habla de una ciudad “conmocionada”. Los que no se conmocionan ante la barbarie infligida sobre los animales, lo hacen cuando éstos, muy de cuando en cuando, siegan una vida de la especie que los agrede. No parece impactarles la causa, sólo la consecuencia. Por lógica que resulte.

Conmocionada. Sí, pero, ¿cuánto? ¿Lo suficiente para poner fin a tanta atrocidad?

Titula otro cronista: «La muerte de un joven reabre el debate sobre la celebración de los Sanfermines.» De lo cual deduzco que ese debate ya se abrió antes pero después se cerró. ¿Pasará lo mismo ahora?

Esa orgía de festiva crueldad, legitimada por los cantos del suicida Hemingway y justificada por mor de la pervivencia del “toro de lidia”, no parece enfrentarse a serio debate alguno. Porque en este país, del que algunos quieren exigirnos que nos sintamos orgullosos, no se respeta a los animales.


Curiosamente, ese orgullo suelen reclamarlo con más énfasis los mismos que, en clave tradicionalista e identitaria, se aferran a las supuestas raíces “cristianas” de España. Ignorantes, acaso, de que el Dios en el que dicen creer, abominaría de esa crueldad. No en vano él selló una alianza con todas sus criaturas, animales incluidos (ver Génesis 9: 9-12).

Ese pueblo, del que más bien parece necio sentirse orgulloso, prefiere el espectáculo al respeto, antepone lo lúdico a lo ético, prioriza la fiesta sobre la dignidad (porque sólo siendo indigno se puede ser cruel, y más de manera tan gratuita). Y lo peor es que, en tanto que pueblo, quizá no tiene remedio.

Con todo, nunca dejemos de gritar “¡YA BASTA!”. Aunque un día nos traten como a los toros.

49 comentarios · Escribe aquí tu comentario

raravis dijo

El reyno de Navarra se toma a risa muchas cosas muy muy muy serias de la vida.
El espíritu navarro se deja ver en estas fiestas.
Contaría anécdotas de estas gentes que son a veces como niños bestias.
Por ejemplo un tipico hombre como un toro que todos los veranos iba a una casa de reposo a hacer un ayuno higienista para compensar sus abusos y excesos durante el año.
Estos machotes navarros, cual animales de una reserva especial, se jactan de comer como cerdos, beber como sanguijuelas, etcetera etcetera
Algunos tienen un corazón de niño
Pero son más bestias que las propias bestias.
Asi les va¡¡¡

Cordura dijo

Machotones los hay en Navarra y parece que ha de haberlos en toda España, amigo Esdrújulo

Mira esto ( extraído de http://www.youtube.com/watch?v=MTHHgxFOD_g ):

«Entiendo que los extranjeros que estais criticando los san fermines lo veais como una locura...hay que tener un par de cojones para meterse delante de los toros,vamos,ser Español.»

Para más ironía, la persona que lo dice firma “DerWerhmacht”.

Cordiales saludos.

raravis dijo

ay diossssss
que pais¡¡¡¡
jajajaja
cuando se acabará la pesadilla esta¡¡¡

a-casanova dijo

Mira proparoxitono, estos machotes navarros, se jactan de comer como cerdos, lo dices porque te lo han dicho ellos, o has puesto tu el adjetivo calificativo, porque si de verdad has tratado con navarros no creo que les pondrias esos adjetivos, y tu no se de donde seras pero seguro que tambien habra gente que se jacte de comer como cerdos lo que pasa claro mas vale meterse con el vecino ¿no?

Cordura dijo

Bueno, en cualquier caso el tema no es ése (a ver si vamos a empezar ahora con susceptibilidades regionalistas o similares), sino la vergüenza de los sanfermines. Y, en general, del maltrato a los animales en este triste país, no sólo en Navarra.

Por cierto, a este respecto resulta paradójica la expresión “Me gustan los toros”, pronunciada por gente partidaria de torturarla hasta la muerte. Los verdaderos “taurinos” somos quienes nos oponemos a tan sucia y violenta barbarie.

Cordiales saludos.

Flashman

Flashman dijo

Yo tengo clara una cosa: el que se pone delante de un toro sabe a lo que se expone, así que no merece mayor consideración cuando se produce una desgracia. Algo similar pensé hace poco viendo como a la montañera vasca Edurne Pasabán le habían amputado varios dedos de los pies producto de congelaciones tras coronar su último ochomil (a mí me gusta el montañismo, pero no hasta el punto de jugarme el tipo). Es como saltar la vía al paso del tren, o jugar a la ruleta rusa. No voy a sentir mayor respeto por su integridad que la que sienten los propios implicados, son libres de hacer con su cuerpo lo que les venga en gana.

Lo que me indigna es el uso de dinero público para promover éstos festejos bárbaros y trogloditas, las mismas administraciones públicas invirtiendo para amenazar la vida de sus contribuyentes. Total, un pequeño nº de víctimas en décadas es asumible si con ello aseguramos la diversión de millones. Si ésto tiene sentido que alguien me lo explique.

rb

rb dijo

La tragedia de verdad es que hay gente que no solo no se conmociona ante la sangre y la tortura a los animales sino que lo llaman Arte.... ESPECTACULO, eso es lo peor, que no solo no sienten sino que lo creen hermoso y pagan por ello....
Por eso los toros es peor que otros dramas con los animales, porque no se hace por comer, ni por necesidad, sino por 'placer', gusta verlo... eso es lo terrile

Luvi

Luvi dijo

Ciertas tradiciones envilecen a los pueblos llegando a convertirles en iconos, pero iconos de lo abominable.
Cada muerte de animales y personas recae en la conciencia (si la tienen) de los políticos que permiten estas salvajadas por el dinero y usando como escudo la "tradición".

Erprofe dijo

gran post Cordura. Es una auténtica vergüenza lo de las corridas de toros en este "santo" (por no decir puto) país. NOs llevamos las manos a la cabeza con la masacre de las focas en Canadá, o cuando matan ballenas en Japón, pero aquí tenemos una de las mayores barbaridades del planeta y "como es una tradición", "es arte", a los asesinos les llaman "maestros". Vamos, una verdadera vergüenza.
os dejo unos post sobre este tema, espero que os gusten, un abrazo.
http://lacomunidad.elpais.com/tara-merlin/2009/7/10/un-muerto-mas
http://lacomunidad.elpais.com/tara-merlin/2009/3/25/maltrato-animal

Cordura dijo

Estamos de acuerdo, Flashman. Hace unos años oí que en Cataluña, siendo Pujol presidente de la Generalitat, se había decidido dejar de prestar ayuda pública a los montañeros que se jugaban la vida por capricho. Me pareció de lo más razonable y sensato.

En todo caso lo peor es que, como señala en particular RB, los maltratos a los animales reflejan una profunda sed de crueldad en el ser humano; especialmente, por lo que se ve, en su variante española.

Ánimo con esa lucha, Luvi. Y gracias por tus contribuciones, Erprofe.

Lo dicho: no dejemos de luchar hasta erradicar esa barbarie o, cuando menos, avergonzar al máximo a quienes la ejecutan, aplauden y sostienen.

Manolete

Manolete dijo

SS, fiestas populares, toros, encierros... JODER!, pongamos una bomba y acabemos con este pais de mierda, de brutos y bestias... Vamos a hacernos anglosajones,... cristianitos y cuaqueros... tan amantes de los animales y bichos...
Alabaré, alabaré, alabaré...

Guillermo

Guillermo dijo

Además la supuesta "conmoción" debió de ser un brevísimo espasmo, pues el mismo día la alcaldesa de Pamplona, y con ella muchas otras personas conocidas y anónimas, dijeron que ese tipo de incidentes son normales en actividades de riesgo, que no debemos sorprendernos de que de vez en cuando muera alguien... y siguió la fiesta, todos tan alegres.

En lugar de que la "conmoción" les sirviera para reflexionar sobre la estupidez de estas prácticas, todos la aprovecharon para justificarlas, y entender que ese sacrificio humano al dios de la fiesta es en última instancia el móvil de la misma. Pude oír a sanfermineros que, aunque se cuidaban mucho de no festejar la muerte de ese pobre idiota de Alcalá, hablaban de la auténtica emoción que les había producido el encierro de ese día por la peligrosidad. En Navarra esta celebración es como un culto ancestral incuestionable; el que no se alegra por el culto a "San Fermín" es un marginal. Y en esta típica españolada paleta participan todos: navarristas, españolistas y vasquistas.

cristal

cristal dijo

El asco que me produce el pensamiento UNICO es el mismo que me viene cuando leo a tanto progre descafeinado. Los que os tapáis tanto la nariz por estas "prácticas" (menudo palabro) deberíais alistaros en la masonería francesa, tan amiga de hacer daño a nuestros intereses. Razón tienes Manolete. Vamos a quemar todo lo que nos queda de único, original y envidia de otros pueblos. La Semana Santa, la Fiesta Nacional, aprender bailes regionales, tocar las castañuelas, leer a García Lorca o admirar las estampas taurinas de F.de Goya. TODO a hacer puñetas para que estos dementes se queden tranquilos. Para que desaparezca de sus conciencias el complejo de paletos: tanto provincianismo mezclado del "bon faire". Tanto complejo con la bandera roja y gualda y tanto desprecio por nuestro pasado y nuestras tradiciones ¿en nombre de qué, ... del buen gusto? No hombre no !! quitaros el complejo de paletos luchando en otros frentes. Nadie tiene la culpa de vuestra asquerosa cursilería.

En cuanto al provocador que llama cerdos a los navarros, te diré que tu rabia no sirve para nada. Sencillamente: te jodes majo.
VIVA SAN FERMIN por los siglos de los siglos. OLE

Sanchista

Sanchista dijo

Si Sancho III levantara la cabeza mataría a todos sus "compatriotas". Y con razón.

Antitaurino

Antitaurino dijo

Quien firma como "cristal" es que ha tomado ídem y por esa razón escribe lo que escribe. Los antitaurinos os vamos a matar; haremos encierros con vosotros y os porculizaremos con nuestras banderillas en la plaza de toros. Hasta los cojones de la puta "FIESTA ESPAÑOLA". Gracias.

Cordura dijo

MANOLETE:

Hombre, alguna cosa sí se puede aprender de los anglosajones. Incluso de los cristianos (genuinos).

En todo caso, me llama la atención que te limites al sarcasmo en lugar de ir al fondo del asunto. ¿Por qué será?

CRISTAL:

¿Por qué será que tampoco tú vas al fondo del asunto? A poco que lo pienses, tus “razones” son mero sentimentalismo identitario, al que te aferras por inmoral y obsceno que resulte. Eso sí, regado con insultos, descalificación e imputación de intenciones (¿acaso hace falta ser progre para condenar la crueldad? ¿Hace falta tener complejo de paleto para llamar a las cosas por su nombre? ¿Es preciso estar demente para pedir sensibilidad y compasión?).

SANCHISTA, ANTITAURINO:

No sé de qué vais, pero vuestro violentismo favorece la mentalidad de los partidarios de la salvajada antitaurina (sí, “antitaurina”, pues la llamada fiesta nacional consiste en maltratar a los toros).

GUILLERMO:

Gracias por introducir algo de cordura en este hilo. A fin de cuentas, es lo que persigue este blog.

Cordiales saludos para todos.

Locaza

Locaza dijo

Para Cordura: Ya veo que eres de esos que creen estar en posesión de la verdad. Te metes con todos, tanto taurinos como antitaurinos. Y haces alguna excepción para cumplir con la cuota. Y no buscas introducir cordura, buscas polemizar para luego demostrar TU VERDAD. A otro perro con ese hueso. Buenas tardes.

Cordura dijo

No pretendo meterme con nadie, Locaza. Pretendo hacer recapacitar. Y admito que se intente lo mismo conmigo.

En mi intervención, además, trataba de ser ecuánime. Si critico la “fiesta nacional” es como manifestación de la barbarie que hay detrás. Por eso no puedo sino denostar también la actitud de quienes, declarándose contrarios a aquélla, muestran con sus palabras una barbarie similar

En cuanto a la verdad, ¿acaso no es obvio dónde se encuentra en este caso?

indi-tk dijo

Kaixo Cordura. Te devuelvo otro punto de vista:
http://lacomunidad.elpais.com/indi-tk/2009/7/14/sanfermines-tienen-solucion-
Gracias por tu comentario

Cordura dijo

Leo tu 'post', amigo Indi-Tk, y lo que cuentas sobre la “variante”. Pero pienso que en la medida en que el toro no piensa, no decide. Por tanto, se le sigue manipulando (y, como cuentas, “agobiando”, “bailándole”, etc.). La esencia sigue siendo la crueldad por puro placer.

La emoción del riesgo no justifica eso. Jamás el divertimento justifica la barbarie, del tipo y del grado que ésta sea.

Por lo demás, se agradece que, cuando menos, tu artículo esté lleno de matices.

Un saludo muy cordial.

indi-tk dijo

En lekeitio, la fiesta grande se celebraba con un ganso colgado de de una cuerda. Los asientes se colgaban de su cabeza hasta degollarlo por el peso. El ganso se removía, agonizaba… Al final, la fiesta se sigue celebrando, pero el ganso que se cuelga esta muerto de antemano. El objetivo del “juego” sigue siendo el mismo, descabezar al ganso, pero este ya no se remueve ni agoniza. Hay quien participa y quien no, pero ya no hay un sufrimiento como espectáculo.

Cordura dijo

No hay sufrimiento pero sigue habiendo algo similar a la crueldad y mucho morbo... Y todo por puro placer. Imagino que los participantes habrán bebido lo suyo antes de practicar tan bárbara gansada.

La “fiesta nacional” y todas sus variantes suelen caracterizarse por ser fiestas de alcohol y violencia.

indi-tk dijo

Entonces lo unico que hace falta es una ley seca y todos los males festivos solucionados... No se cordura, el alcohol, si que hay, algunos en exceso, otros solo el puntillo, otros nada...

Cordura dijo

Lo que hace falta es más seriedad, Indi. Pero no se me ocurrirá pedir peras a un olmo.

Saludos cordiales.

Cervantino

Cervantino dijo

Pues, si quieres seriedad, búscala en el Círculo Polar. Esto es lo que hay.

Arriba España

Arriba España dijo

Muy buenas

Mi firma es una licencia provocativa para animar la concurrencia, sabiendo que Cordura tiene hígado para provocaciones (y descalificaciones) mucho peores que ésta.

Mi reflexión principal se centrará en la cuestión que, para mí, es la más significativa: el desquiciamiento y la incoherencia de los medios, y como generan más desquiciamiento e incohencia en la sociedad a la que, supuestamente, «sirven». Voy a polemizar invitando a la reflexión (pues polemizar no es incompatible con la cordura, aquí Locaza ha estado muy desafortunada, aunque su opinión, desgraciadamente, esta muy extendida: de que la sensatez conduce a no polemizar nunca. Pues no. La verdaderamente sensato es polemizar y salir al paso de lo que está mal, y no dejar pasar tanta insensatez)

Antes del comentario principal, que colgaré después, diré que criticar o condenar la fiesta taurina no tiene porqué significar complejo o autodesprecio por ser españoles, ni querer convertir España en una prolongación de la Francia masónica ni de la Inglaterra liberal-conservadora. Algunos lo harán por eso, pero otros no. Conozco patriotas españoles que aborrecen esta fiesta, y señalan que es una vergüenza nacional.
Yo no pienso lo mismo. Tampoco digo que es una fiesta magnífica. Pero lo que sí comparto con aquellos que dicen que es una vergüenza es su ÁNIMO CRÍTICO con su país. Estaría bueno. Es totalmente impresentable defender una costumbre o una fiesta simplemente porque sea «nuestra», «nativa» o «nacional» (en el sentido etnográfico). Pero más aún impresentable que se acuse de falsos españoles (como Arzallus que condenaba como «vascos de mentira» a los no nacionalistas euscaldunes) o se les llame traidores entregados a costumbres extranjeras, a los que critican o condenan esa fiesta y pretendan prohibirla. Insisto: no estoy de acuerdo con prohibirla, pero menos estoy de acuerdo con llamar traidores extranjerizantes a los españoles que quieran prohibirla.

Además (antes de pasar al comentario principal) este tipo de acusaciones son ridículas y cobardes, cuando vivimos en una España que no está vendida, sino que se HA REGALADO, en estómago, corazón y mente, al Imperio usaco. Empezando por todos esos que van con banderitas rojigualdas y estallan en aplausos cuando ven pasar las barras y estrellas el 12 de Octubre. Esos españoles sí que son traidores. No los que critican (con razón o sin ella) las costumbres, fiestas, inercias o características dominantes en España. Si uno no es crítico y exigente con su país, en realidad no quiere un país mejor (es decir, no es un patriota) sino un nacionalero que se regodea en la mediocridad, la basura del ambiente y las miserias nacionales (por esa razón digo Arriba España y no Viva España).

Por eso, y ahora critico a Cordura, hay que comprender la reacción de Sanchista y Antitaurino. Es una respuesta violenta a una agresión violenta previa. Ambas violencias no se pueden rechazar por igual.

Arriba España

Arriba España dijo

Paso a la cuestión más importante, que, para mí, no es ni el sufrimiento de los toros ni el carácter nacional o no de los sanfermines.
Es el asunto de los duelos-escándalos generales, como el sufrido con la muerte (en circunstancias extrañas, por cierto) de M. Jackson. Vivimos una sociedad del todo desquiciada, y del todo incohente.

Viendo lo que ha pasado con todas las televisiones formando un coro enorme de plañideras por la muerte de un corredor de los Sanfermines. El madrileño al que le cogió un toro ¿Estaba acaso obligado a correr en Pamplona? ¿Estaba sirviendo a su patria? ¿Debía rescatar a unas familias de un incendio o a mineros sepultados en una galería? ¿Tenía que ganarse los garbanzos con eso?
No. Ese madrileño corría por gusto, corría por diversión, corría para demostrarse a sí mismo coraje, corría por lo que fuera, pero no por obligación sino por devoción. Así pues ¿Porque tanto duelo y tanta conmoción? Sarna con gusto no pica, como decía mi abuela. Y quien teniendo lecho duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo, decía también.
¿Acaso esas mismas televisiones-plañideras no hacían propaganda y no celebraron con entusiasmo desbordante el chupinazo de los Sanfermines? Entonces ¿a que viene tantas quejas y lamentaciones?

¿Pero que son los Sanfermines, sino eso mismo, jugarse el tipo corriendo con los toros?
¿No es eso mismo lo que buscan los que participan en esa fiesta: sensaciones fuertes?
¿No consiste en eso mismo la diversión, rozarte con astas que te pueden matar?
¿Pero que quieren los medios, que los toros tengan cuernos de goma?
¿Quieren que se suprima el «punto G» de la diversión sanferminera? Se acabaría entonces la diversión, y el espectáculo sería mucho menor para esas televisiones que se lamentan
¿Quieren que la gente sienta el roce de la muerte pero que no alcance a nadie? Sería pasteleo
¿Quieren que los corredores arriesguen pero sin riesgos? Eso es una contradicción completa
¿Pero que leches quieren los putos medios españoles?
¿Porque esa incoherencia tan grante y tan patética como cómica?
Pregunto finalmente ¿Acaso no quieren que nos volvamos aún más y más esquizofrénicos, con mensajes y actitudes completamente contradictorias, en el más puro estilo «1984»?

Cordura dijo

Ese concepto de patriotismo es suscribible, Arriba España.

Pero justo por mejorar España es menester caminar hacia la erradicación de la barbarie: sea la que agrede físicamente a los animales, o sea la que agrede verbalmente a las personas (por eso también merecen una crítica radical las actitudes de Sanchista y Antitaurino, aunque fíjate que en realidad no fui tan duro con ellos como con los otros).

También estoy de acuerdo en lo absurdo de tanta “conmoción”, y ya lo reflejábamos en el 'post'. Pero no lo puedo estar en obviar la cuestión de fondo presente en los sanfermines: el abuso por placer.

O sea, el mal no está en que quienes buscan riesgos y sensaciones fuertes luego se quejen (o quienes piensan como ellos). El mal está en buscarlos, y más si es a costa del sufrimiento de otros seres.

Un cordial saludo.

Guillermo

Guillermo dijo

Hoy mismo, en Radio Nacional de España en Navarra, ha habido una tertulia de cuatro periodistas, todos ellos forofos de la fiesta local (a eso se llama pluralismo en los medios). En referencia a la muerte del joven de Alcalá, uno ha dicho literalmente: "El encierro de Pamplona es tan grande, que este tipo de tragedias lo engrandecen y lo mitifican más" (algunos de éstos luego critican, con toda razón, los mitos de los nacionalistas, de los fanáticos religiosos, etc.).

Otro añadía: "Cada persona que entra sabe que puede estar muerto, y es su problema". Según ese criterio, por ejemplo, no debería obligarse a llevar cinturón de seguridad en los coches, pues el riesgo de matarse por no llevarlo es problema de cada cual; hay quien está en contra de esa norma, pero siendo que no agrede a la conciencia de nadie, considero que es más que sensata, pues favorece la seguridad general.

Por eso mismo, las autoridades deberían promover la supresión de los espectáculos no sólo peligrosos, sino sobre todo crueles. Claro que entonces aparece la sacrosanta Tradición, a la que la alcaldesa de Pamplona se refería hoy, alabando la actitud de la familia del finado por comprender "nuestras tradiciones" y respetar la fiesta a pesar de la tragedia. Qué odiosas son las tradiciones de los otros (que si el velo de las mujeres...), pero las nuestras que no nos las toquen.

Con mentalidades así, y con una mayoría de la población a favor de la barbarie, ciertamente hay poco que hacer a escala general. Pero se pueden ir sembrando semillas de cordura; quizá alguna mente que otra coincida o se sensibilice (y esto, LOCAZA, no es la pretensión de poseer la verdad absoluta, sino simplemente defender las convicciones con firmeza, y en la medida en que se creen positivas, tratar de promoverlas entre otros).

Otro de los contertulios decía que muchos visitantes de los sanfermines vienen y creen que no pasa nada, y este tipo de tragedias, "tristemente", es la única forma de que la gente sepa que los encierros tienen un riesgo. Esto ya supone tal culto a la tradición salvaje, que la roza la necrofilia.

sauerkraut

sauerkraut dijo

Buenas...
Han sonado l os cohetes, se ha abierto la puerta y hala, a correr por las calles de Pamplona. Joder, cuánta gente, cada día hay más. Muchos guiris y mucha priva. Ay qué agobio, no hay por dónde moverse. ¡Cuidado! Hala v

sauerkraut

sauerkraut dijo

Hala venga, pisotones, empujones y caídas por las roñosas aceras pamplonicas. Ya no sé por dónde colarme para seguir corriendo y corriendo. Espera, que por ahí hay un hueco. Eh, ¿de dónde ha salido ese tipo? Apártate mamón...Le pegado un buen viaje pero es que se me ha puesto en medio. Ah, por fin, un sitio amplio, me meteré por ese agujero.
(decalaraciones del toro "asesino").

Cordura dijo

Del toro asesinado, más bien (pues lo fue poco después).

Gracias por la exclusiva

Dardo

Dardo dijo

Llego tarde; no obstante voy a participar. Ciertamente hay mucho de hipócrita en lo de la conmoción por la muerte de un corredor. ¿Suspendieron las siguientes carreras?. ¡Claro que no!. Unos amigable matices a nuestro apreciado Cordura: a) aunque sé que en su fuero interno Vd. no puede opinar así, el post parece poner en el mismo nivel al corredor y al toro; bien podemos comprender que el defender la erradicación de la crueldad y el maltrato animal no puede llevarnos a dar igual valor al hombre frente a las demás criaturas; b) puestos a citar el Génesis Vd. bien sabe que en este libro sagrado se confiere al hombre (primero a Adán, luego a Noé) un señorío sobre el resto de las criaturas; éstas son medios; c) es cierto que la fiesta de los toros ha permitido la consolidación de la especie denominada "toro de lidia" debido al incentivo económico de este tipo de ganadería.

Nunca he asistido a una corrida de toros ni a ningún espectáculo donde se maltrate a animales. Sin embargo no me parece que la corrida de toros (pautada a través de todo un protocolo de actuación) se pueda comparar con las carreras o demás espectáculos con animales donde hay más descontrol. Es de celebrar que seamos tan sensibles; quiero pensar que también lo somos con otros tratos degradantes con los de nuestra propia especie (no lo digo por Vd. Cordura). Por último y respecto de la carreras de toros de Pamplona siempre he sido de la opinión de que no deja de ser una carrera de pueblo magnificada por obra de ese escritor norteamericano. Saludos cordiales.

Cordura dijo

Hola, Dardo, es grato reencontrarnos. (Qué tiempos aquéllos de ‘Libertad Dactilar’, ¿eh?). Y lamento no haber reparado en tu blog hasta ahora (salvo desmemoria, lo que también podría ser), que tiene una pinta excelente.

No llegas tarde porque el hilo está abierto. Si acaso, lo que llega tarde es la nueva actualización de este blog... je, je.

Evidentemente, no suspendieron la carrera del día siguiente (lo recogí de manera implícita, citando una reseña de ésta, pero seguramente debí remarcarlo, como bien haces tú).

Sobre a), estamos de acuerdo. Es más, si te fijas, el texto de cabecera incluye un enlace a un artículo de Guillermo Sánchez, mi compañero de ‘La Excepción’, en el que se subraya que el maltrato a los animales, incluido el “taurino”, es sobre todo dañino para quien lo efectúa (el ser humano, a fin de cuentas más consciente y autoconsciente, y por tanto más sensible e influible). Éste es, por supuesto, quien más nos preocupa, pero nunca al precio de la tortura de ningún otro ser vivo.

Sobre b), también es cierto... excepto en lo de “medios” (al menos si se entiende, como diría Kant, en el sentido de “meros medios”). Recordemos que antes de la Caída no había dominación en el sentido (brutal) que surgió después. Que el ser humano fue creado vegetariano (ver Génesis 1: 29). Que, como ya dijimos, y ya que mencionas a Noé, aun después de la Caída Dios sella una alianza con todas sus criaturas (Génesis 9: 9-12). Y que ese mismo Dios anuncia el castigo que sobrevendrá a quienes interpretan el señorío al que aludes como licencia para la destrucción (ver Apocalipsis 11: 18).

Sobre c), ¿no es mejor extinguirse que vivir para eso?

En cuanto a la comparación de las corridas de toros (y los encierros, también pautados) con otras orgías de crueldad, no creo que el elemento esencial de la misma sea el grado de control que tengan, sino precisamente la crueldad que muestran. Es más, el hecho de estar aquéllas pautadas tiene el triste efecto de legitimarlas, convirtiéndolas en “espectáculo artístico”, lo cual permite insensibilizar la conciencia ante la monstruosidad que encierran. (Todo lo cual lo digo sin prescindir de la barbarie adicional que implican otras fiestas menos “pautadas”. Pero es que éstas no son sino exceso sobre exceso).

Un saludo muy cordial.

Anónimo

Anónimo dijo

Es verdad que el hombre es más valorable que un animal. Eso no justifica que el hombre se divierta maltratando animales. Se justifica eticamente que el hombre(en conjunto no individualmente) haga uso de los recursos naturales no que los destruya sin pensar siquiera en su bienestar futuro. El espectáculo taurino es original en españa, eso no es una especie de condena que nos obligaria a ser sádicos y maltratadores para ganarnos el diploma de verdaderos españoles, diploma que genuinamente entregaron fascistas e imperialistas y que en el futuro tiene dudosa eficacia, porque evidentemente no vamos hacia el III reich o hacia al neoimperio español.
Por empeño en ser muy originales ni siquiera se nos ocurre adoptar un espectáculo taurino igual de artístico pero de menos violencia,al estilo portugués, sin sacrificios públicos. Esta supuesta originalidad conlleva el salvajismo. Esto es lo que nos hace "españoles": la brutalidad.
No gracias.

jesus

jesus dijo

He mandado el comentario anterior como anónimo por error.
No soy anónimo.
Me alegro de vivir en un pais donde hay tradiciones que puedan tener aspectos artísticos y originales, otra cosa es el salvajismo como espectáculo.
No me vale que los ingleses cazen zorros por tradición.
También la inquisición fue una duradera tradición en españa.Y la esclavitud en medio mundo.
No hay ni que prohibir los toros ni sacralizar a estas alturas sus aspectos salvajes.

Cordura dijo

La caza del zorro (con perros, que era la objetada) ya lleva varios años prohibida en Inglaterra.

No entiendo, Jesús, por qué dices que no hay que prohibir los toros (supongo que te refieres a las corridas que los torturan y aniquilan, claro). A mí me parece que sería una medida de higiene moral básica.

Pero no sueño... sería esperar demasiado de este triste país.

Un cordial saludo.

jesus

jesus dijo

Pienso que no hay mucho que salvar en el espectáculo taurino, a mi no me gusta, hay mucha idea retrógada de por medio. Pero acepto, que sin caer en el salvajismo, puede haber mucha tradición , sentir popular e incluso arte. En todo caso al menos hace falta una actualización desde hace mucho tiempo.
Mejor no prohibir, no creo que haya decidirse por el si o el no, rotundo.
Si persiste tal cual es hoy 200 años más acabará siendo tan ilegal como la esclavitud.
Saludos

Cordura dijo

Veo entonces, amigo Jesús, que las falacias de los “taurinos” (en realidad son los antitaurinos) tienen influencia sobre ti. Una pena.

Algo que es intrínsecamente malo y cruel, por más que se revista de arte o constituya una “tradición popular”, debería ser erradicado sin contemplaciones. El sufrimiento y la crueldad gratuita, de quien sea y contra quien sea, no deben durar ni un segundo más. Porque hace daño al que sufre y, aún más, al que hace sufrir.

Cordiales saludos.

Anónimo

Anónimo dijo

Me parece muy exagerada esa postura. Debemos llegar a prohibir, combatir, erradicar...
Ante cualquier disyuntiva siempre hay una solución,que para ser entendible ha de ser simple,clara y rotunda. Esta si es una falacia descomunal. Muchas veces hay que dejar hacer aceptando las razones de los demás, aunque forzando límites.
Me ratifico en lo dicho, reconozco los toros tienen aspectos aceptables. No creo en ningún recetario que indique que aspectos de la vida son correctos y cuales no. A veces las cosas tienen pros y contras, casi siempre, aunque eso no encaje muy bien con los mítines políticos o los discursos monolíticos.Estamos demasiado acostumbrados a suponernos en una guerra de extremos donde se acepta la exageración y la mentira.
Saludos

Cordura dijo

Insisto: Algo que es intrínsecamente malo y cruel, por más que se revista de arte o constituya una “tradición popular”, debería ser erradicado sin contemplaciones. El sufrimiento y la crueldad gratuita, de quien sea y contra quien sea, no deben durar ni un segundo más. Porque hace daño al que sufre y, aún más, al que hace sufrir.

Y si no es así, dame argumentos, amigo, en lugar de escandalizarte porque exagero.

Entre el extremo de la crueldad y el extremo de la no crueldad, yo no tengo dudas. Y no me conformo con “tres cuartos de crueldad”, ni con “media crueldad”... Porque no quiero que nadie sea cruel conmigo ni debo, por tanto, serlo yo con nadie.

Ni una pizca.

Un cordial saludo.

jesus

jesus dijo

Puedo estar de acuerdo en la crueldad que rodea al toreo. Pero siquiera tacticamente no pienso sea beneficioso el negar cualquier aspecto positivo que lo rodee . En general el prohibir conlleva muchas veces rebeldía, huyendo de toda argumentación, además si algo lo desea mucha gente( no solo lo tolera) yo a eso le llamo algo "popular" y merece al menos respeto y cautela.
El toreo es algo muy original, seguro que mejora el turismo. Vende valentía y arte conjuntado
está muy enraizado popularmente y representa o representaba una salida gloriosa para cualquier desheredado. No acabo de creerme estas ventajas pero veo que merecen respeto.
Dejemos que las cosas lleven su curso, y más vale combatir ahora el fútbol, las revistas del corazón o cualquier otro opio del pueblo.
No puedo defender el toreo pero hay tantas cosas mucho más graves(las guerras ,el hambre, la destrucción ambiental..) que no es la primera coacción que yo acometeria.
Saludos

Cordura dijo

"tácticamente", “si lo desea mucha gente”, “mejora el turismo”, “vende arte y valentía”...

Argumentos (pseudo)pragmáticos con los que se puede justificar cualquier atrocidad (desde el toreo hasta la victoria electoral de Hitler en 1933, pasando por las guerras napoleónicas...).

La verdad, la justicia y la misericordia, ¿no deben ir antes que la popularidad?

“Dejemos que las cosas lleven su curso, y más vale combatir ahora el fútbol, las revistas del corazón o cualquier otro opio del pueblo.”

¿Por qué?

“hay tantas cosas mucho más graves(las guerras ,el hambre, la destrucción ambiental..) que no es la primera coacción que yo acometeria...”

Claro, acometerías antes (“ahora”, has dicho) contra el fútbol, ¿no?

Por cierto, en este blog es fácil comprobar que nos preocupan aún más las guerras y el hambre, pero, ¿acaso luchar contra éstas impide hacerlo contra el toreo, o viceversa? Tener una correcta escala de valores no implica ser estrictamente monotemático.

Te he pedido argumentos, amigo Jesús... Pero eres libre, claro.

jesus

jesus dijo

Entendamonos, no estoy contra la esencia moral del fútbol como deporte, pero no puede parecerme bien que con lo que mueve un transpaso se pudieran evitar 50.000? muertes(pongase la cifra que corresponda)de hambre. (90 millones de euros entre 50.000 toca a unos 1.800 euros, muchos los querrían, muchísimos subsisten con 1 euro al día)
El toreo ,como no diria Jesulin, es un poco lo mismo pero al revés. Quizás su esencia moral no es tan buena pero sus consecuencias reales no son tan desastrosas.
Si no ves ningun argumento en lo que digo, puede ser mi culpa o la tuya.
No me parece ir al kick de la cuestión el apelar a Hitler para desacreditar lo popular. Seguro que Hitler tenía una idea muy particular e irrespetuosa de lo popular.No digamos que porque Hitler utilizó la democracia es aconsejable la dictadura.
Saludos

Cordura dijo

Sobre el fútbol también nos hemos ocupado aquí (ver “Derrota de España”, http://lacomunidad.elpais.com/periferia06/2008/7/1/derrota-espana) y en otras partes (p. ej., “Zidane vale mucho más”, http://javzan.freehostia.com/actualidad/AGO2001.htm#a1).

Pero, como ves, no es óbice, no tiene por qué serlo, para hablar también de las torturas contra los toros, que son sin duda más crueles.

Yo creo que cualquiera que se escuda en lo “popular” para transigir con la crueldad está aplicando el mismo principio que Hitler, amigo Jesús.

Prefiero lo de tu tocayo, ése que, lejos de ampararse en la “popularidad” (y llegó a tener mucha), decía: “¿De qué le servirá al hombre ganar todo el mundo, si pierde su alma?” (Mateo 16: 26).

Al punto de que estuvo dispuesto a morir en una cruz.

Cordiales saludos.

jesus

jesus dijo

Me quedo con que no debe haber crueldad con ningún animal, englobando en ese conjunto también a todo el que sea defensor de las esencias salvajes de la fiesta.
Hablando de los toros tambien se puede hablar de la caza, sin despertar susceptibilidades nacionales en ese caso y hablando también de algo "popular".
Establezcamos prioridades.Primero acabemos con el hambre,después con el maltrato de las mujeres, después con la caza y el toreo....La moral supongo admite prioridades. Más vale 3/4 de moralidad que absoluta inmoralidad.
Te seguiré leyendo, aunque no siempre estemos de acuerdo.
Saludos.

Cordura dijo

La moral admite, incluso exige, prioridades. Pero no me exime de hacer TODO (no sólo 3/4) lo esté en mi mano hacer respecto a algo cuando estoy abordando ese algo.

En cualquier caso, ésta es sólo mi opinión.

Un saludo muy cordial y gracias por seguir leyendo (que no me entere yo... ).

Dardo

Dardo dijo

Reencuentro si; aunque yo te sigo siquiera a destiempo (antes en Debate 21 y por la Excepción y ahora en este blog). Confieso también mi simpatía (también recuerdo aquel debate en Libertad Dactilar); considero de referencia tu discurso en punto a valores; siempre me ha parecido sugerente y lúcida tu opinión pese a lo aceradas de algunas de tus reflexiones.

Luminosa la hermenéutica sobre Génesis y Apocalipsis (instituidos vegetarianos y alianza con todas las criaturas y acabad en su día con los corruptores de la Tierra). Sí, tienes toda la razón, debemos evitar sufrimientos innecesarios a los animales.

Pero a propósito de la necesidad del sufrimiento, te diré quesobre la fiesta de los toros sí sería justo apuntar que la lidia no tiene como fin el sufrimiento de estos animales; a diferencia de otros "espectáculos" donde la crueldad es la propia causa y objeto de la congregación "festiva". La misma experimentación en laboratorios con animales ocasiona sufrimiento pero tampoco es esta la causa del ensayo clínico; ni tampoco sacrificarlos para su consumo o para servirnos de su piel para vestirnos (como se ha hecho desde el paleolítico). Creo que es condenable la sevicia sobre los animales, tengo dudas sobre si es posible extender esta cautela a situaciones en las que hay un sufrimiento pero no es este su objeto.

La lidia, a mi modo de ver, entronca con un pasado agrario y ganadero donde el hombre debe reafirmar su señorío sobre las demás criaturas (señorío donde incluyo facultades y obligaciones morales, claro). Digo que conecta con nuestra tradición de supervivencia y esto fácilmente se ve como en muchas ocasiones vemos fiestas que no son otra cosa como la sublimación de una tarea antigua (por ejemplo conducir los toros desde la dehesa a una zona donde estabularlos).

Sobre c). Recordad que mientras vive, el toro no es un ser espiritual y no tiene conciencia de su destino; es decir, no puede representarse la angustia que supone ser lidiado. Es en el momento en el que sufre. Si es indultado vivirá como semental sin problemas.

Por último. Creo que este debate (debates como estos) son muy interesantes para que nos convenzamos del sufrimiento de los animales y que es un deber moral nuestro minimizarlo. Lo digo en el sentido de que más que con la prohibición (intervencionismo) habría que ir por la vía de la concienciación. Algo ya se ha avanzado (ya no tiran a la cabra desde el campanario).

Saludos cordiales. Y continua así, necesitamos mentes lúcidas y que a la vez tengan corazón.

Cordura dijo

Dardo:

Estamos de acuerdo: “más que con la prohibición (intervencionismo) habría que ir por la vía de la concienciación”. Con vistas a la erradicación de esa barbarie, claro. Y para eso, para concienciar, tratamos el tema en este humilde medio.

También estoy de acuerdo en que las corridas no tienen como fin u objeto básico la crueldad. De paso, quizá convenga recordar que tampoco ésta constituye el fin de muchos asesinatos (la mayoría) o incluso violaciones (cuyo objeto es más bien el placer, o la búsqueda de una satisfacción, o la reafirmación de la personalidad... aunque también haya casos de sadismo puro y duro, y aun entonces...). Podríamos hablar también de las guerras, por ejemplo (y de cómo se distingue, por lo general de manera hipócrita, entre “justas” e “injustas”, otra manera de disimular la crueldad).

De cualquier modo, volviendo a las corridas de toros y al margen de su origen (podríamos acabar en la Grecia antigua o incluso más atrás), sabemos que el fin actual es la diversión de los espectadores. O sea, de nuevo el placer.

Pero con crueldad, en todo caso. Pues si el fin del espectáculo es, como digo, la diversión, el fin inmediato de la lidia propiamente dicha es matar al toro una vez mareado, debilitado y torturado.

En razón de ello, no veo una diferencia esencial entre la lidia y arrojar cabras desde el campanario. La diferencia radica sólo en que las corridas han ritualizado más el proceso y lo han maquillado de modo que provea cierta salvaguarda (pseudo)moral contra la acusación de la conciencia.

Que haya “indultados” no justifica la existencia del toro de lidia. Para empezar, eso refleja que el ser humano (en particular, el español) es tan arrogante como para permitirse disponer si va a “ejecutar” o no, previa tortura, a un pobre animal. Pero además la salvación de muchos “indultados”, incluso la de la mayoría de los toros “de lidia”, no justifica que una minoría sea salvajemente maltratada y aniquilada. Para eso, y más recordando la falta de conciencia de los toros sobre su destino (según mencionas), es mejor evitar que se reproduzcan más y que desaparezca esa especie (la cual, según se dice, sólo sirve para ser objeto del cruel divertimento humano).

Cordiales saludos y, como decía la Falange, ¡siempre adelante! (pero en la buena dirección ;)).

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