06 Jul 2008

La caja (2ª parte)

Escrito por: Griseo Mitran el 06 Jul 2008 - URL Permanente

-Dime, ¿De dónde has sacado esa arma?
-¿Y qué te importa? - dijo apuntando al torso de su victima. - ¿Prefieres que comience con el estomago o por la entrepierna?
-¿No crees que estás llevando esto demasiado lejos? Quiero decir...
-No querías decir nada. - interrumpió.

Disparos.

Al principio era difícil disparar, había que acostumbrarse al golpe de retroceso. Desde pequeño su padre, un fanático de las armas, le había enseñado a disparar botellas vacías. El era inocente, no tenía culpa de los hechos.

Había conseguido su billete de avión justo horas después de matarla. Se había ocultado en casa de un viejo conocido del bar que frecuentaba. El era inocente, no tenía culpa de los hechos. El día después volaría a los E.E.U.U.

Al intentar coger el avión la policía le capturó y le llevaron a comisaría. Las huellas y los vecinos le delataron.

-Y bien, ya que le hemos contado nuestra versión díganos cual es la suya.
-Empezó como un juego. Debía saber que había dentro de su caja. No creo que puedan llegar a entenderlo.
-Entiendo. Cuente, cuente. Siempre he tenido una mente que mira más allá.
-Un día la abrí y... Sorpresa, no había nada. Entonces apareció de la nada en el espejo y luego en las caras de todas las gentes de la calle. Todos eran ella. Rápidamente cerré la caja y...
-Lo siento, no puedo entenderlo.
-Dejalo, deja que siga contando.
-¡Era real! Juro que era real. Cuando cerré la caja la magia despareció pero ella estaba allí enfrente mía. Y entonces siguió el juego. Ella dijo “Ves como no había nada.”, desapareció, y al día siguiente empezó a desaparecer gente. Gente importante en mi vida... Vosotros sabéis de que hablo, ¿No?
-Si, estamos investigando esos casos de desapariciones. En todas las casas había una caja abierta, y una nota que decía que si alguien cerraba alguna de las cajas, moriría dentro de 24 horas. De hecho Emilio cerró la primera que encontramos y murió 24 horas después. Nadie se ha vuelto a atrever a cerrar alguna de las cajas desde entonces.
-Veinticuatro cajas, veinticuatro personas desaparecidas. Una por cada caja aparecida. Y ninguna forma de sacarlas de aquel mundo de desapariciones. Yo seguía teniendo la caja, la primera caja, y la abrí para encontrar a mi mujer días después de las veinticuatro desapariciones. Ella volvió a aparecer en el espejo, rápidamente cerré la caja y ella apareció junto a esas veinticuatro personas, justo enfrente mía. ¡Lo había conseguido! Pero ella... ella...
-Tranquilícese, ¿Qué pasó?
-No puedo. No puedo estar tranquilo. Nunca lo estaré. La maté, ¿Saben? La maté porque la quería, porque no soportaba que la controlase. ¿Cómo podré vivir con la conciencia tranquila durante el resto de mis días?
-¿Qué la controlaba?
-¡Ellas! ¡Las cajas! De la caja salió una voz que le dijo que debía de hacer: matar a los veinticuatro desaparecidos.

<<Comenzó a morir gente en nuestra habitación. Ella los mataba disparándoles con una pistola que sacó del bolso. Ella había matado ya cinco personas cuando saqué la pistola de la cómoda y le apunté. Ella me miraba y yo no moría, sentí como una sensación de poder. Directamente me dijo:

-No interrumpas y dejá que terminé.
-¿Quién es el de la caja?
-No te importa. No hagas tonterías.

Disparé dos veces a la caja, rompiéndose ésta en varios pedazos y desapareciendo a su vez todas las personas menos ella.

-Acabas de cerrar el portal para siempre. Hijo de puta.
-¿Y tú?, que los ibas a matar a todos.
-Pero tú los has condenado para siempre a la vida.
-No te entiendo.
-Nunca lo entenderás.

De repente de los restos de la caja salió otra vez la voz, y ordenó: “Mátale y todos ellos morirán.”

-Dime, ¿De dónde has sacado esa arma?
-¿Y qué te importa? - dijo apuntándome. - ¿Prefieres que comience con el estomago o por la entrepierna?
-¿No crees que estás llevando esto demasiado lejos? Quiero decir...
-No querías decir nada. - me interrumpió.

Disparé antes que ella y salí huyendo del lugar.>>

-Bien, bonito relato. Ahora lleváoslo, muchachos.
-¡Qué! ¡Pero si soy inocente!
-Eso lo decidirá el juez.

Y tres hombres lo sacaron de la sala de interrogatorios para meterle en el calabozo.

-Tal vez... Quién sabe si es cierto.
-Un calabozo, un juicio rápido y al psiquiátrico.
-Pero, ¿Y lo que contó? Tal vez deberíamos de hablar con algún psicólogo o con alguien que sea capaz de investigar mejor su mente.
-Por favor, no me vengas con chorradas. Está claro lo que pasó. El tío se obsesionó con el tema del asesino de las cajas de los periódicos y se hizo una paranoia en su cabeza finalizando ésta con la muerte de su mujer.
-Interesante reflexión.
-Ya lo creo. Bueno, este éxito me ha dado hambre, reflexiono que bajemos al bar a tomar algo.
-Si, a mí con la captura también me ha venido el apetito.

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Personalidad múltiple es un blog como otro cualquiera. No trata de personalidades múltiples, pero si de temas múltiples. Es decir este no será un blog de un sólo tema. Lo mismo escribo un relato que me expando en un articulo de opinión sobre algo, o que me lió a hablar de música, o a contar chistes, o a hablar de tu abuela,... o vete a saber que cosa.

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