24 Ago 2008
La caja 3
-Oh si, es cierto. Me comporté mal. Más bien debía de haberte cortado en pedazos y esparcir tu cerebro por las paredes.
-Pero, ¿Y el perdón?
-¡Qué perdón! ¡Has tardado ocho meses y sólo me has traído una puta caja! Anda, y lárgate de una vez.
Le empujó y cerró la puerta con llave para impedir de que él entrara. Fuera como fuera él ya tenía la mercancía, y Héctor tenía su dinero, su asqueroso dinero. Heroína... paquetes y paquetes de heroína.
Abrió la caja que contendría los paquetes de heroína y dentro no había nada. Salió corriendo a la calle, y vio a Héctor en las caras de todas las personas.
-¿Pero que narices?
Rápidamente, volvió a su casa, cerró la puerta con llave y volvió a mirar la caja, y dentro seguía sin haber nada. Cerró la caja y la tiró por la ventana. La caja se abrió en el aire y soltó paquetes y paquetes de heroína en el aire. Corrió a la calle en busca de los paquetes y vio a varios policías que los observaba detenidamente. Cerró los puños, miró la caja abierta y vacía, y los paquetes de heroína en el suelo o en las manos de los agentes.
-¿Ha visto de donde ha caído todo esto?
-No tengo ni la menor idea, agente. Yo sólo pasaba por aquí.
-Se le ve un poco sudado...
-Es que estaba haciendo footing.
-¿Con esa ropa?
-Si, no tengo mucho dinero.
-¿Y por qué no lleva zapatillas de deporte, es malo correr con esos zapatos?
-Ya le he dicho que no tengo mucho dinero.
-¡Ni para unas zapatillas de deporte! ¡Usted se viene a comisaría!
-Pero si ya le he dicho que no sé nada.
-Eso ya lo veremos... en comisaría.
Lo esposaron y lo subieron en un coche de patrulla.
13 Ago 2008
Ella se fue
Eanos. Eanos sostenía aquella pistola como cuando un niño sostiene una de agua, es decir con inocencia, con la conciencia tranquila, como si no fuera a hacer el trabajo de la guadaña, como si esto no fuera nada más que un juego a punto de terminar. Fuera como fuese toda esa corteza era mentira. Eanos, maldito hipócrita. Fallaste a tus amigos y te uniste a nuestros enemigos, luego dijiste que no era tu intención hacernos daño. ¿Qué no era tu intención? Por favor, de entre todas las innumerables excusas que habitan en la historia de la mala imaginación tuviste que elegir esa. Nadie te cree, y menos ahora.
Eanos estaba decidido a matarme, no era mi culpa, sólo cumplí con mis instintos y él estaba tan cabreado porque ya no tenía a la bestia del sol a su lado, porque ahora ella era un sueño, un espejismo del pasado, un reflejo de todo lo que fue pero ya no es. Hace tiempo yo seguí mis propios pasos, y sin ayuda vencí mis miedos y mis desgracias diarias, ¿Qué culpa tengo de que él no sea tan aventurero como para seguir los suyos?
Pecado, exclusión, muerte, siempre en ese orden, nunca olvides el orden, pues en tu vida es lo segundo más importante para mantener tu cordura. Pero para mi ya daba igual, la entropía flotaba en el aire y yo la aspiraba. ¿Qué es de la cordura cuando tienes a un ser invencible como Eanos delante tuya y apuntándote con un arma? El maestro de la bestia del sol con esa apariencia de no haber roto un plato en su vida, con sus múltiples heridas interiores sangrándole... Deseoso de destruir cada espejo en el que se reflejé su pasado.
-¿Algunas ultimas palabras?
-No se me ocurre nada más que decir que en vez de un guerrero de Hades pareces un juguete de los caprichos de tu nuevo jefe.
-Oh, por favor. ¿Eso era todo lo que tenías que decir? Vamos, estás a punto de morir.
-Ya te he dicho que no se me ocurre nada. Sólo pienso en odio.
-Eso no me importa.
-La ida de Eriaka te hizo daño, lo sé.
-Mentira.
-Admítelo. Estás destrozado. Ella te importaba, esa es la verdad. No era la bestia, era ella, no digas que todo estaba en tu cabeza porque sé que niegas continuamente lo que fue evidente a nuestros ojos. Ella nunca fue elegida por Hades, fue elegida por ti. Eanos, aún tienes tiempo de cambiar el rumbo y volver a ser el de antes.
-Nadie me importa ahora, ¿Entiendes? Ni ella... Ni cualquiera.
Eanos ahora cambió su mirada, era más duro y decidido. Había aprendido algo de sus nuevas amistades. Evidentemente le habían manipulado, y ya ni ella podría detenerle. La gran Eriaka jamás se atrevería a matar a su maestro.
-¡Nada me importa! ¡Me oyes! - gritaba Eanos. - ¡Nada me importa! ¡Ni tú vida! ¡Ni la de ella! ¡Ni la de todos esos malditos idiotas! ¡Ya ni me importa esta mierda de planeta!
Y disparó. Eanos había matado a uno de sus antiguos íntimos amigos, sus manos ya no eran manos limpias y estaban manchadas de una sustancia horrible parecida al color y el olor de los excrementos, la cual se llamaba culpabilidad, y dicha sustancia se la restregaba por la cara, la boca, los ojos y las orejas, con orgullo, siempre con orgullo.
Y al final de un largo trayecto pude ver una luz en el camino de ida, pero no de vuelta, a mi nuevo hogar.
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CURIOSIDADES: Esto es un capítulo descartado de un relato largo que estoy haciendo que se llama: la noche no era mala hasta que llegó el amanecer. En mi otro blog están las dos primeras partes (para el que se aburra un rato: si buscas bien encontrarás el índice de capítulos de dicho relato largo en mi otro blog), ahora estoy escribiendo la tercera y última parte, y este capítulo no encaja en esa última parte, más que nada porque el tema es otro diferente y si colocase este capítulo habrían demasiadas cosas que no encajarían. El relato largo trata de... mejor que lo descubra el que tenga curiosidad, lo único que diré es que tiene poco que ver con este capítulo descartado. Por cierto, todo esto me recuerda que tengo que corregir las faltas de ortografía de la primera parte de dicho relato (la segunda parte está corregida), cuando empecé el relato fue cuando empecé a aprender reglas de ortografía seriamente (la lengua del bachillerato no sirve de mucho si eres de esos estudiantes que olvidan lo que estudia y si estudias ingeniería lo normal es que lo poco que uno se acuerde se le olvide si no practica).
06 Ago 2008
El ataque de los donuts gigantes (Parte 3)
Parte 1: http://lacomunidad.elpais.com/personalidad-multiple/2008/7/15/el-ataque-los-donuts-gigantes-parte-1-
Aquel año fue un año duro, se había divorciado e ido de fiesta en fiesta buscando el olvido en una copa de más.
Ahora estaba en una fiesta, hundida en un asco por todo lo que sucedía alrededor. Todo le asqueaba y no sabía el porqué, hace años le encantaba ser como ellos, como los que dicen tonterías y piensan chorradas propias de la edad, sin embargo ya no. Se sentía pasada y atrasada, y por eso bebía y bebía, buscando la comprensión en el único hombre que le hacía caso: el alcohol.
Pero nada de eso era nuevo, todos en la fiesta estaban borrachos y hacían tonterías, todos menos ella que era la penosa que cuando se emborrachaba, lloraba, gritaba y discutía. Pero esas discusiones para ella no eran chorradas, como lo eran las discusiones del resto de la gente. No señor, no era lo mismo discutir sobre “No me digas que soy fea porque antes tienes que ver a tu marido” que hablar a gritos sobre “Que corbata es la adecuada para ir a una reunión en Pekín”. Pero lo cierto es que si ambas conversaciones saliesen de su boca con las palabras que ella usaba, si tendrían sentido, y no serian chorradas, por mucho que otra gente dijeran que eran chorradas.
Tras varias discusiones y peleas, Angela terminó saliendo a patadas de aquella fiesta.
Estaba sola, sentada en la puerta, pero nada de eso era nuevo. Tal vez era que quería hacerse daño, que tenía la necesidad de querer sentir esa pena para ahogar otra pena, para terminar deduciendo que era más patética que aquellos idiotas. Porque ellos eran gente, y ella no.
En esto que alzó su mirada al cielo, para ver la luna y recordar aquellas dulces palabras que le decía su ex-marido cuando ambos estaban muy enamorados y miraban la luna llena de noche. Pero en vez de la luna vio algo inusual, vio...
“Ja, ja, ja,... Ballena has roto la silla con tu culo gordo nada más sentarte, eso te pasa por tomar tantos donuts, gorda.”
Esas fueron las únicas palabras dulces de su ex-marido que Angela pudo recordar cuando vio aquel donuts glaseado gigante acercarse a ella.
-Esto no está pasando, eso es la luna, eso es la luna, he bebido demasiado y eso es la luna.
De repente un foco de luz, proveniente del donuts, la iluminó. Rápidamente se levantó y pegaba golpes en la puerta para que la abrieran, y gritaba cosas como:
-¡Abrid! ¡Os arrepentiréis! ¡Juro que os arrepentiréis! ¡Los extraterrestres! ¡El fin del mundo está cerca! Joder, ¡Abrid la puerta ya!
-¿Quién estará pegando en la puerta?
-Bah no sé, yo no pienso abrir. Seguro que es algún vecino predicador al que no le dejamos dormir.
-Pues yo tampoco abriré.
-Ala, pues yo menos.
Y nadie abría la puerta, sus manos estaban cansadas y doloridas, y al rato descubrió que sus manos, pies, brazos, torso,... y en definitiva todo su cuerpo, estaban hechos de donuts glaseado. Lloraba, lloraba lagrimas de grasa, y no podía coger un pañuelo para secárselas porque lo había manchado con la grasa que ahora formaba parte de todo su cuerpo.
Sintió que algo la elevaba por lo aires, y observó que era la luz que procedía del donuts, fuera lo que fuera no era normal lo que le estaba pasando, qué absurda forma de morir para una persona tan cuerda y desgraciada, qué forma más tonta de cagarla, haber ido a aquella fiesta, haberse puesto a criticar y no disfrutar nada para luego morir de aquella forma: fusionándose con el cuerpo de aquel donuts gigante, chocando su piel contra la de aquella cosa y sintiendo como aquella luz la derretía transformándola en un montón de grasa que el donuts se echó en su cuerpo, absorbiendo ese liquido por los poros de su piel naranja.
Tres horas después, la gente salió de la casa en grupos, para terminar siendo devorada por un donuts gigante glaseado:
-Colega... ¿Dónde está mi coche?
-Tío, ¿Eso de ahí arriba que es?
-No sé, ¡Corré Forrest!
Y el donuts los elevó, los transformó en compuestos de donuts y se los tragó.
-Te he dicho mil veces que no te limpies las babas con la camisa.
-Lo sien...
A ellos les pasó lo mismo.
-¿Y quién me va a llevar a casa ahora?
Ídem.
-Mi casa... Teléfono... ¿Donuts?
Igualmente le pasó a E. T.
03 Ago 2008
Bucle en la lluvia
Cada segundo, cada instante parecía una eternidad. Caía la lluvia, como un castigo, como un
Definelo, describelo, intentalo, ¿Qué es el amor? / Bueno, malo, feo, raro, intenso extraño
acompañante a su llanto y a su sinceridad. Sinceridad, tan fría como una piedra, tan verdadera
¿qué es? / ¿Acaso es pensar que igual no hay otra? / ¿Acaso es teñir todo de color rosa? / ¿O
como la muerte.
acaso. acaso es llorar en noches a solas? / No quiero que me llames, pero no quiero que me
Y su sombra inundaba la sala, la silenciaba y pedía admiración, pues la derrota de los sueños
ignores, / No quiero que me ames...pero no quiero que me odies.. / No quiero que me hables,
había sucedido y la sombra de la realidad era tan grande que empequeñecía hasta al sol.
pero deseo escuchar tu voz / No quiero que me mientas...en eso el experto soy yo... / ¿Qué es
Tan lejos, tan distante, tan fría, tan viva,... Y sin embargo tanto sin perdón. Llovía, ¿Te acuerdas
el amor? ¿Una sonrisa o una lagrima? / ¿Una alegría o una lastima? / Y lastima cada vez
verdad? ¿Te acordaste que llovía y no llevaba paraguas? Qué me dijiste hace tiempo que la
mas... / ¿Qué es el amor? ¿En qué consiste? / ¿Quién lo invento? / Es un dulce hola...o es un
gente previsora suele ser gente despistada, y que el llevar siempre un paraguas en la mochila
futuro adiós... / Un cabello tirado en mi almohada, sigue apareciendo / Cuando mas hace
podía ser sinónimo de ser el despistado que se dejó el paraguas dentro de la mochila y la
sufrir... / Y entre tantas mentiras pasadas...y entre ese, tu mar de lagrimas.. / La verdad...como
mochila en casa. ¿Te acuerdas? Dudo que lo recuerdes.
prenda de vestir... / ¿Qué es el amor? ¿Es la luna hermana, es el sol / o es la lluvia que ahora
No recuerdas, no sabes, no entiendes,... ¿Qué era el amor? Ni yo lo entiendo, sólo sé que
observas al otro lado de la ventana? / Veras hermano, te daré un consejo, y así reza, / piensa
aquello no podía ser lo que en películas llaman amor, tan frío, tan distante, tanta timidez,... Y
con el corazón...siente con la cabeza.. / Besos dulces que te amargan, asta que casi no existe, /
una razón tan aplastante. No, no quiero saber que es el amor, quiero saber que era el amor, que
Mucho tiempo controlando, sentimientos muy tristes / No quiero sentirme extraño, ya no
era para ti en aquel instante. En aquel momento en que destripaste y sentiste la gloría mientras
quiero sufrir mas, / No quiero mas sentir...culpabilidad.
yo sentí ahí la derrota, y yo seguro que te sentiste bien al perderme, estoy tan seguro de ello.
Mía, creo que la culpa es mía / por no hallar la armonía / entre cuerpo y mente fría... / Fría,
Seguro que esos ojos no miraban a donde quería, sino a una pared al lado mía.
mi cama otra vez fría / y mi pasión vestida / y un amargo verde sea... / Sea así como Dios
¡Y aquella risa! ¡Qué significaba aquella risa! Ridículo, sólo era eso, sólo era yo el mono de
quiera que sea / una página más, una vida detrás / una cara que cambia / y una almohada
feria, el perro guardián, el durmiente con una mano anclada al pecho, aliviando al corazón,
que espera / ¿Por qué vivo siempre mirando al ayer? / Paso página otra vez... / ¿por qué no
suplicándole que dejara de gritar en mi pecho que no era conveniente que nadie supiera. ¡Qué
la encontré? / Y dime por qué vivo siempre mirando al ayer / ¿en qué me equivoqué? / y dime
estúpido! ¿Qué nadie supiera el qué? ¿Una mentira que quería gritar a los cuatro vientos?
por qué incluso así me siento bien... / Mira, date la vuelta y mira / atrás quedan mentiras / y
Porque ya no sé que estaba pasando, me olvido y arrugo la hoja mientras la tiro a la basura y
otra soledad respira / Otro tipo de soledad hace presencia, / no fue el amor no fue su ausencia
vuelvo a ver tu foto... La foto de aquella orla de instituto de aquel maldito curso, 2001-2002. Y
/ fue la paciencia colmada / inundada ya tu copa te preguntas / ¿Por qué vivo siempre
aquel chico a tu lado, "hacían buena pareja" - decían todos. No, nunca hicieron buena pareja,
mirando al ayer? / Paso página otra vez... / ¿por qué no la encontré? / Y dime por qué vivo
nunca, ¿me oyes? nunca hicisteis buena pareja. Él era feo e idiota y tú preciosa y encantadora.
siempre mirando al ayer / ¿en qué me equivoqué? / y dime por qué incluso así me siento
Y he vuelto a vivirlo varias veces, he sentido el calor de la mano anclada al pecho otra vez, y
bien... / me siento bien... / y no olvidé / como puede ser... / me siento bien... / y no olvidé... /
cada vez que pierdo me acuerdo de ti, y cada vez que pierdo me acuerdo de ti, y cada vez que
como puede ser... / ¿Por qué vivo siempre mirando al ayer? / Paso página otra vez... / ¿por
pierdo me acuerdo de ti, y cada vez que pierdo me acuerdo de ti, y de la repetición de esta
qué no la encontré? / Y dime por qué vivo siempre mirando al ayer / ¿en qué me equivoqué? /
maldición que no se acaba, de este bucle sin sentido ni fin. A las afueras de la espiral todo
y dime por qué incluso así me siento bien... / me siento bien... / y no olvidé... / como puede
parece tener sentido, pero el giro y la velocidad angular están aún ahí, la vida sigue y dura y
ser...
dura, como las pilas Duracell.
Nada, para ser feliz / Nada, para subsistir / Nada, que no haga sufrir / Nada, que pena de mi. /
Eres la maldición del hombre de pie, eres la primera y el iterador del bucle, ¿Cuándo se llega a
Y no tengo nada / Y no quiero nada / Nada en mis deseos / En mi futuro nada. / Nada, para
la condición de fin? ¿Al final de la espiral?
ser feliz / Nada, para subsistir / Nada, que no haga sufrir / Nada, que pena de mi. / Y no tengo
Pasaste al lado mía con el brazo en la cintura de aquel ser que se reía de forma humillante,
nada / Y no quiero nada / Nada en mis deseos / En mi futuro nada. / Tuve miedo yo de todo /
mientras llovía a cantaros en aquel día, en aquel fatídico día en que horas antes me concediste
Tengo miedo ahora de nada / Me arrodillo y rezo / Pa que no les falte nada / No les faltes
una verdad, una certeza que me hundió en un vacío. Y lo recuerdo, ¡Ya ves que lo recuerdo!
nada / Tu ni tu mirada / Dulce cuando hay miel / Agria cuando hay hiel / Siento tu presencia y
Anclado en mi memoria, con un pie en el pasado y otro en un futuro vació, se juegan las cartas,
estoy bien / No seré feliz hasta salir de aquí no puedo mentir / Lo siento no seré feliz hasta
se apunta con el arma y luego se tira por la ventana. Es tan triste mirar atrás teniendo una vida
salir de aquí prefiero morir.
por delante, es tan triste que se tenga en cuenta quince años de vida antes que sesenta y cinco
restantes.
Triste, tan penosa como mi timidez de aquellos "maravillosos" años en los que puse tierra a un
concepto que creí que se llamaba amor, pero ¿Qué es el amor? Ilusión perdida para encontrarla
de frente otra vez en otra persona, pero ¿Y la inocencia? No lo sé, supongo que se ahorcó tras
ver como no me saludaste cuando pasate con aquel ser al lado mía. Cuando dejaste de
hablarme, te alejaste, y sin embargo se lo contaste a todos. Sintiendo más ridículo al dar una
hoja de papel a una persona que tal vez murió en ese instante, murió la que no existía, murió mi
amor, y nació otra. Esa otra que se lo contó a otras, y esas otras que se lo contaron a otros que
me dijeron que “que mal gusto” y se burlaron. Siempre se habían burlado pero no así, no de
aquella manera, no de esa forma que me acompaña cada vez que se repite el bucle, cada vez
que gira la espiral y siento que el circulo es más grande, pesado y difícil.
Te fuiste niña, pasaste de largo, pensaste que era lo mejor y yo volví con el alma partida, la ropa
empapada, el corazón roto,... Y pensando que en el fondo de todo no quisiste hacerme daño.
[El texto en cursiva son las letras de las siguientes canciones: (Kannon - ¿Qué es el amor?), (Kannon – Mirando al ayer) y (Kannon - Nada)]
27 Jul 2008
El ataque de los donuts gigantes (Parte 2)
Hace mucho tiempo, en una galaxia llamada Bimbo, en un planeta con forma de... de algo muy pornográfico de lo que no se puede hablar por culpa del horario infantil (Piensen en los niños, joder, piensen en los pobres y jodidamente inocentes niños que puedan leer este jodido blog). En ese lugar el general Gujero, un American donuts gigante, se preparaba, junto a su ejercito, para su gran ataque contra el planeta tierra.
Los seres humanos eran realmente detestables y es que se comían a los hijos de los habitantes del planeta en que habitaban los Donuts, incluso se comían a los bebes, a quienes llamaban los Donetes. Pero en especial había un tipo de humanos que representaba una clara amenaza y eran los policías americanos, era increíble la gran cantidad de hijos asesinados por culpa de esta subespecíe, de ese germen de la humanidad, de esos... Eran tantas las palabras que se decían en contra de esos seres en el planeta de los Donuts, y hay que tener en cuenta que poco a poco su especie se estaba extinguiendo como los dodos.
-¿A quién tenéis que dejar como el cacao de un bollicao en verano fuera de la nevera?
-A los humanos.
-¿Quienes somos?
-Los Bollicaos.
-No, he dicho ¿Quiénes somos?
-Los Xuxos.
-Vamos a ver tontos del agujero redondo, estaremos aquí repitiéndolo hasta que contestéis bien. ¿Quiénes somos?
-Las Magdalenas.
-¿Quiénes somos?
-Los nudos de hojaldre.
Claro que tenían un gran problema y es que al ejercito aún no les quedaba claro quienes eran de los productos de la galaxia Bimbo. Así que el general se pasó un día, veintitrés horas y treinta y nueve minutos preguntando “¿Quienes somos?” hasta que acertaron de pura casualidad.
-¿Donuts?
-¡Si! ¡Por fin!
-No jodas. – repitieron todos a la vez.
-Pues yo me siento caña porque soy castaña. - dijo una donuts glaseada.
-Y yo pan integral, no te jode. Pero ¿Estáis seguros que no eramos Xuxos? - dijo un donuts de chocolate.
-¡Callaos! ¡Orden en las filas! Bien, ya que ha quedado claro quienes son nuestros enemigos y quienes somos nosotros, ahora ¿Sabéis que haremos con los humanos?
-No, señor.
-Pues nos los comeremos. Al igual que ellos hacen con nuestros tiernos y sabrosos hijos de chocolate, glaseados y demás variedades ricas en grasa e hidratos de carbono. Ja, ja, ja,... JA, JA, JA, JA, JA,... Muahahahahahaaaaa... Oh Bimbo, como mola esto de reír como un villano. Vámonos, que ya hemos perdido mucho tiempo.
-Señor, yo tengo una pregunta señor.
-Bien, bien. Pregunte soldado Con Nata.
-¿Dónde está nuestra nave?
-Pues yo te lo diré, en ninguna parte. Si somos donuts gigantes para que narices vamos a tener nariz, sólo tenemos que insertar estos propulsores en nuestro lateral y viajaremos al planeta tierra.
-Señor, tengo otra pregunta señor.
-Diga, Con Nata.
-¿Cómo hemos hecho estos propulsores si no tenemos ni manos ni pies?
-No sé, preguntale a la lavadora que ha hecho este relato. Alguna otra pregunta estúpida más que no tenga nada que ver con el dudoso nivel intelectual de una lavadora.
-Señor, ¿Es cierto que con lo que ha dicho acaba de romper el cuarto muro?
-Vayámonos ya. Colocaos los propulsores, sólo tenéis que saltar sobre ellos, como podéis observar son curvos de tal forma que se adaptan perfectamente a vuestro lateral. Con los propulsores podéis viajar en el tiempo y en el espacio, además de poder lanzar luces, el poder de convertir en compuestos de Donuts y Donetes a los humanos durante un corto periodo de tiempo, y por último y más importante el poder atraerlos a nosotros para devorarlos. Suban y viajen.
Y cuando todos los soldados se colocaron en la base de los propulsores, estos se fijaron a su lateral y volaron a la velocidad de la luz, hacía el planeta tierra.
[Continuará...]
15 Jul 2008
El ataque de los donuts gigantes (Parte 1)
Conducía bebido y no llevaba puesto el cinturón de seguridad, “¿Para que ponérselo si de todas formas el destino estaba cerca?”, pensaba. Hacía eses en la calzada y derrapaba, dejando huellas en la carretera. Suerte que conducía por una carretera que atravesaba una región poco habitada, y por tanto había poca gente por los alrededores.
De repente frenó en seco, pues enfrente suya vio una fuerte luz y pensó que era otro vehículo contra el que se iba a pegar una buena ostia. Al poco de frenar descubrió que la luz era tan potente que le cegaba y no podía distinguir que era exactamente lo que tenía enfrente, y como no se movía abrió la ventanilla y dijo mientras apretaba varias veces la bocina: “Cabrón muévete.” Nada, ni caso. Ahí seguía la luz tan potente y quieta como antes.
Al protagonista la situación se le estaba volviendo insoportable, los ojos no paraban de lagrimear, le dolía algo la cabeza, y debía de llegar rápido a su destino (es decir su casa). Su mujer le estaba esperando, le había dicho que no más de una copa y que no más de las una en la fiesta, y ya que había roto una de sus promesas por lo menos no debía de romper la otra. Con esa presión decidió que lo mejor era salir del coche para ver que pasaba.
Ahí estaba un coche delante del suyo, y la luz enfrente de éste. Se trataba de una luz extraña, demasiado luminosa. De repente se apagó la luz, y observó que el conductor del coche que estaba delante del suyo estaba muerto. Tras el macabro hallazgo miró enfrente suya, a donde antes estaba la luz, y en lugar de dicha luz estaba volando en el cielo un... ¡Un donut gigante glaseado!
Rápidamente se metió en su coche y se fue a toda velocidad para su casa. Miró por el retrovisor y observo que el donut gigante le seguía. “He bebido demasiado, sólo es eso... Alucinaciones, seguro.”, se decía a si mismo en voz alta. Llegó a su casa, miró hacia atrás y seguía viendo el donut gigante. “Alucinaciones, alucinaciones,... Son sólo alucinaciones...”
Entonces abrió la puerta, se fue al salón y su mujer seguía allí tumbada en el sofá esperándolo. Se acerco a darle un beso y vio que su mujer tenía: manos, pies y cabeza en forma de donut glaseado. Soltó de su mano las llaves de la casa y salió corriendo. La mujer le seguía, el donut gigante también le seguía, su perro con torso de donut y ojos de donut también le seguía.
Y siguió corriendo hasta que se miró las manos y vio dos grandes donuts en vez de manos. Se paró en seco, el miedo le había paralizado las piernas y gritó.
-¿Por qué corres? ¿Por qué gritas? - preguntaba su mujer a lo lejos. Ella se acercó, su físico volvía a ser el de siempre, al igual que el del perro, y al igual que el de la luna llena (la cual ya no era un donut gigante). Cuando la mujer estuvo lo suficientemente cerca de su marido gritó y huyó al ver la cara, manos y pies de su esposo con aspecto de un donut glaseado. Él la siguió, hasta que ella y el perro se encerraron en la casa. Él se quedó en la calle.
Media hora después volvió a hacer su aparición el donut gigante, él cual lanzó un foco de luz que elevó al protagonista por los aires y lo introdujo dentro del donut, fusionándose con él. Entonces fue cuando descubrió que era el comienzo de una nueva era. La era de los donuts gigantes.
(Continuará...)
06 Jul 2008
La caja (2ª parte)
-Dime, ¿De dónde has sacado esa arma?
-¿Y qué te importa? - dijo apuntando al torso de su victima. - ¿Prefieres que comience con el estomago o por la entrepierna?
-¿No crees que estás llevando esto demasiado lejos? Quiero decir...
-No querías decir nada. - interrumpió.
Disparos.
Al principio era difícil disparar, había que acostumbrarse al golpe de retroceso. Desde pequeño su padre, un fanático de las armas, le había enseñado a disparar botellas vacías. El era inocente, no tenía culpa de los hechos.
Había conseguido su billete de avión justo horas después de matarla. Se había ocultado en casa de un viejo conocido del bar que frecuentaba. El era inocente, no tenía culpa de los hechos. El día después volaría a los E.E.U.U.
Al intentar coger el avión la policía le capturó y le llevaron a comisaría. Las huellas y los vecinos le delataron.
-Y bien, ya que le hemos contado nuestra versión díganos cual es la suya.
-Empezó como un juego. Debía saber que había dentro de su caja. No creo que puedan llegar a entenderlo.
-Entiendo. Cuente, cuente. Siempre he tenido una mente que mira más allá.
-Un día la abrí y... Sorpresa, no había nada. Entonces apareció de la nada en el espejo y luego en las caras de todas las gentes de la calle. Todos eran ella. Rápidamente cerré la caja y...
-Lo siento, no puedo entenderlo.
-Dejalo, deja que siga contando.
-¡Era real! Juro que era real. Cuando cerré la caja la magia despareció pero ella estaba allí enfrente mía. Y entonces siguió el juego. Ella dijo “Ves como no había nada.”, desapareció, y al día siguiente empezó a desaparecer gente. Gente importante en mi vida... Vosotros sabéis de que hablo, ¿No?
-Si, estamos investigando esos casos de desapariciones. En todas las casas había una caja abierta, y una nota que decía que si alguien cerraba alguna de las cajas, moriría dentro de 24 horas. De hecho Emilio cerró la primera que encontramos y murió 24 horas después. Nadie se ha vuelto a atrever a cerrar alguna de las cajas desde entonces.
-Veinticuatro cajas, veinticuatro personas desaparecidas. Una por cada caja aparecida. Y ninguna forma de sacarlas de aquel mundo de desapariciones. Yo seguía teniendo la caja, la primera caja, y la abrí para encontrar a mi mujer días después de las veinticuatro desapariciones. Ella volvió a aparecer en el espejo, rápidamente cerré la caja y ella apareció junto a esas veinticuatro personas, justo enfrente mía. ¡Lo había conseguido! Pero ella... ella...
-Tranquilícese, ¿Qué pasó?
-No puedo. No puedo estar tranquilo. Nunca lo estaré. La maté, ¿Saben? La maté porque la quería, porque no soportaba que la controlase. ¿Cómo podré vivir con la conciencia tranquila durante el resto de mis días?
-¿Qué la controlaba?
-¡Ellas! ¡Las cajas! De la caja salió una voz que le dijo que debía de hacer: matar a los veinticuatro desaparecidos.
<<Comenzó a morir gente en nuestra habitación. Ella los mataba disparándoles con una pistola que sacó del bolso. Ella había matado ya cinco personas cuando saqué la pistola de la cómoda y le apunté. Ella me miraba y yo no moría, sentí como una sensación de poder. Directamente me dijo:
-No interrumpas y dejá que terminé.
-¿Quién es el de la caja?
-No te importa. No hagas tonterías.
Disparé dos veces a la caja, rompiéndose ésta en varios pedazos y desapareciendo a su vez todas las personas menos ella.
-Acabas de cerrar el portal para siempre. Hijo de puta.
-¿Y tú?, que los ibas a matar a todos.
-Pero tú los has condenado para siempre a la vida.
-No te entiendo.
-Nunca lo entenderás.
De repente de los restos de la caja salió otra vez la voz, y ordenó: “Mátale y todos ellos morirán.”
-Dime, ¿De dónde has sacado esa arma?
-¿Y qué te importa? - dijo apuntándome. - ¿Prefieres que comience con el estomago o por la entrepierna?
-¿No crees que estás llevando esto demasiado lejos? Quiero decir...
-No querías decir nada. - me interrumpió.
Disparé antes que ella y salí huyendo del lugar.>>
-Bien, bonito relato. Ahora lleváoslo, muchachos.
-¡Qué! ¡Pero si soy inocente!
-Eso lo decidirá el juez.
Y tres hombres lo sacaron de la sala de interrogatorios para meterle en el calabozo.
-Tal vez... Quién sabe si es cierto.
-Un calabozo, un juicio rápido y al psiquiátrico.
-Pero, ¿Y lo que contó? Tal vez deberíamos de hablar con algún psicólogo o con alguien que sea capaz de investigar mejor su mente.
-Por favor, no me vengas con chorradas. Está claro lo que pasó. El tío se obsesionó con el tema del asesino de las cajas de los periódicos y se hizo una paranoia en su cabeza finalizando ésta con la muerte de su mujer.
-Interesante reflexión.
-Ya lo creo. Bueno, este éxito me ha dado hambre, reflexiono que bajemos al bar a tomar algo.
-Si, a mí con la captura también me ha venido el apetito.
02 Jul 2008
Vida EMOcional
( http://www.frikipedia.es/friki/EMO )
Llegó el día. Como todos los días al despertarse se dijo “¿Qué importa? La vida es un sueño, una espiral descendente, una triste sombra larga que acabará en un suspiro, en una pequeña brisa. Nadie llorará el día de mi muerte, al menos nadie que me importe.” Diciéndose esto se pasó un objeto en su muñeca izquierda, era el filo de una hoja de papel higiénico. Miraba la hoja de papel, para él era un objeto frágil cualquier movimiento brusco lo podría romper, y para él, él era tan débil como una rosa.
Imaginó que todo era un ensayo, su vida después de todo no era más que un teatro, o al menos eso pensaba. Pensaba ahora que todo formaba parte de una función improvisada. “Pero no tenía sentido el que esto fuese un ensayo, entonces debía ser parte de la función. Si, eso es, todo formaba parte de la función.”
¿Y la muerte? Le obsesionaba. Veía todos los días el telediario y lloraba con cada noticia. Lo mismo era un atentado terrorista en Irak, una matanza y violación de una niña de ocho años, que el que España ganase la Eurocopa, o que perdiese la formula uno, o que estuvieran ensalzando a un gran cocinero. En ese caso último caso lloraba más que en todos los demás “¿Por qué le ridiculizaban al pobre alabándolo? No tenía sentido, si es tan grande no debía de ensalzarlo. ¿Acaso en su tiempo alababan a Picaso o a Van Goth? No. Pues entonces él estaba siendo un mal cocinero para el mundo por culpa de esos periodistas.”. Y veía así las noticias, tras ese flequillo que le servía, según él, de “Abismo EMOcional” para poder descifrar la vida tal y como era y no como la muestran lo demás.
Todos los días se le caía la tostada con mermelada encima de su camiseta de rayas negras y rosas, y estrellitas blancas, también perdía el autobús para ir al instituto, y llovía cuando él salía al recreo, y no importaba si nada de eso pasaba por qué para él había pasado (también era un mentiroso compulsivo, incluso se convencía a si mismo de sus propias mentiras). Sus compañeros de clase le pegaban, siempre le pegaban. Si estaban en clase y todos estaban quietos y sin hacer nada, él imaginaba que le pegaban para que así siempre le pegasen a todas las horas del día. Era masoquista, bisexual, zoofilico, peluchefilico,... ¡Incluso su sueño era tirarse a toda su familia junta! Pero nunca lo conseguiría porque su vida era una espiral descendente.
No sólo le golpeaban sus compañeros de clase, sino que le suspendían sus profesores con notas entre cero y uno (golpeándole, de esta forma, EMOcionalmente). Lo que no sabía es que en realidad a sus profesores le daba pena el chaval y hablaron con los padres y algunos compañeros de su clase, para arreglar las cosas. Entonces decidieron hacer de esa triste y corta vida un largo camino soleado para el pobre EMO. De esta forma, todos los días le saludaban e intentaban que participase en clase y en los juegos y conversaciones del recreo activamente. Esto provocó que se fuese al servicio montones de veces gritando “¡Lo haré! ¡Me las cortaré! ¡Aaaaa! ¡Auxilio! ¡Hay un charco de sangre amarilla en el suelo!”. Adriana, la chica más guapa, envidada y envidiable (leáse 90 - 60 - 90), le pidió una cita. Cuando se lo propuso, él se hecho a llorar (gritando que quien le gustaba era Leonardo Dicaprio) y se tiro por la ventana.
Llegaron la policía, y telecinco. Afortunadamente el chico no había muerto y telecinco pudo entrevistarle, pudiendo sacar su caso de abusos escolares de la semana. Telecinco también entrevistó a todos los implicados, denunciaron a los profesores por aconsejar, denunciaron a la chica por ofrecerse de aquella forma, denunciaron a los alumnos por saludarle, y a los padres porque si. Telecinco no sabía que ocurrió realmente, pero tampoco le importaba. Incluso había un video en youtube de la caída del EMO, que el mismo EMO había filmado con su móvil y colgado en internet mientras estaba en el hospital. Dicho video lo pusieron treinta veces durante esa semana, de las cuales el 90% de las veces lo habían puesto en el programa de Ana Rosa Quintana y en Está pasando.
Ahora sostenía aquella hoja de papel. Estaba solo en casa, nadie le quería, nadie le comprendía (aunque en realidad sus padres le querían pero para él no le querían). Tenía un cascaron de huevo en la cabeza, como el emo de Calimero, pero sabía que Calimero no era emo y como no lo era eso hacía descender más la pendiente de su espiral descendente. Y se dijo “Esto es sólo un ensayo.”, y se pasó el filo de una hoja de papel higiénico por la muñeca. En ese momento su mano se desprendió de su muñeca, las venas estaban saliendo de su brazo y todas las tripas también salían de éste. Él chillaba como una maricona y se tiró por la ventana.
Se despertó, las paredes eran blancas y una extraña luz venía de un techo blanco. ¿Y su flequillo? No estaba. “¡Mi abismo EMOcional! ¿Cómo veré ahora las cosas sin él?” Vestía de verde fosforito y con pantalones azules. Levanto su mirada, cosa que le costó hacer durante treinta minutos (era la primera vez que levantó su mirada desde que era EMO), y vio lo que se sospechaba ¡Estaba en el cielo! ¡Y todo el mundo era feliz y alegre! Se intentó arrancar las venas con sus dientes pero no podía. Seguía llorando y gritando “¡Dicaprio salvame!” mientras Dios y Jesus bailaban la conga sonrientes con tías 90-60-90, alrededor del EMO, a ritmo de salsa.
16 Jun 2008
Mujer sin nombre.
Siempre empezando a oír al orador. Llegan la multitud de gentes en grupos y luego tímidamente de dos en dos para terminar llegando en uno en uno. Poco a poco se va llenando del todo la sala. Muchos llegan tarde otros estaban ahí desde hace cinco minutos.
Él estaba sentado junto a una chica morena de ojos verdes, bastante atractiva. Era de esas chicas que, como diría Millas, "lleva escrito en la frente el destino de algunos hombres".
Y todos los días en el mismo sitio y a las 16:30 de la tarde, al lado de ella. Fue inventándose una vida sobre ella en su imaginación.
Se llamaba Clara y vivía soltera en la ciudad, trabajaba de camarera en algún bar cercano y estudiaba en su misma carrera pero ya estaba terminando.
O tal vez se llamaba Claudia y en ese caso tenía novio, vivía con él y sólo le quedaba una asignatura de la carrera.
Puede que se llamase Inmaculada, y estuviera arraigada a su hogar y a su madre tanto que vivía con ella y la cuidaba como si fuera su deber durante todos los días de su vida. En ese caso sería soltera pero era una mujer a la antigua, con una mentalidad como la de los años veinte.
Claro que si se llamase Silvia sería peor. Ella se liaría con un tío para después engañarle con otro, tendría un sentido de la responsabilidad nulo, y no querría estar en casa ni un segundo.
¿Y si se llamaba Elena? Si era así, se pasaba los días y las horas llorando en su colchón por un exnovio que la dejó esperando en el altar. Y vivía en lo alto de un rascacielos, desilusionada y encadenada a su pasado.
Pero no, se llamaba... ¿Cómo se llamaba? ¿Cómo se podía llamar si aquel perfume parecía venido del cielo? Si sus labios parecían hechos de caramelo; si en cada línea de su folio escribía con trazos finos y redondeados; si el viento que entraba por la ventaba jugaba con su cabello, acariciando y desordenando uno a uno cada pelo; si en sus ojos parecía brillar otro sol; si aquella piel parecía repleta de azúcar; si cada vez que preguntaba al profesor, su voz sonaba como una música celestial;... ¿Cómo se podía llamar?
No lo sabía. Sólo sabía que esa mujer era de las "que llevan escrito en la frente el destino de algunos hombres". De esas que te suelen dejar tirados en algún bar de mala muerte con un tinto en la mano y cantando borracho canciones sin sentido ni sinfonía a la luna llena. Por eso ella era, es y será una mujer sin nombre.
15 Jun 2008
Atrapados en un viernes trece.
Si no hubiese nacido un viernes trece tal vez sería una persona diferente, con una mente más cerrada, unas emociones más típicas, una forma de ser más predecible, un cariño normal,... Si, tal vez el que se alinearan los astros y que fuese viernes trece tenga algo que ver en mi forma de ser.
Voy caminando por la calle. Hoy es viernes trece y día de mi cumpleaños, también se han alineado los astros. ¿Casualidad? No lo sé, tal vez este día esté marcado. O puede que sólo sea la casualidad. Aunque casualidad es sólo un observar al dedo que señala la luna, en este mundo repleto de estadísticas y mediciones que intentan atraparla entre rejas y predecir su comportamiento. Tal vez nada en este mundo sea casualidad sino una sucesión de acontecimientos de los cuales si no observamos algunos llamaremos al resultado final casualidad. Si, tal vez esa sucesión de acontecimientos sea la luna tapada por ese dedo al que llamamos casualidad.
Aún así no me aseguro y sigo pensando en los astros y las casualidades. Es la única forma de tener una esperanza, para que este destino no esté marcado. Para que así asegurarme que no exista un libreto lleno de nombres y acontecimientos en las manos de algún ser demoníaco o celestial.
Llego al establecimiento: “La pitonisa: lectura de la mano, bolas de cristal y amuletos, tarot,...”. Entro dentro del local. Al abrir la puerta suena la típica campana colgada encima de ésta. Veo a la anciana propietaria de la estancia, sentada en el suelo, jugando al tarot. Observo como levanta la primera de las cartas y sale la de la muerte. Ella levanta la mirada observándome con detenimiento. “Es viernes trece” pienso, ¿Lo sabrá?.
-He venido a que me lea la mano. - digo levantando mi mano izquierda hacia ella, y enseñándole la palma. De la palma de mi mano se abre un ojo con un iris del color mismo color que las llamas y la mujer se paraliza de miedo.
Poco a poco se va convirtiendo en piedra. Es su mayor temor, vivir para siempre inmovilizada. Es viernes trece, es mi día, no es culpa de un Dios que se cumpla, pues no existe la casualidad, sino una sucesión de acontecimientos, de los cuales no vemos unos cuantos, a los que la gente llaman la casualidad.
Salgo de la tienda y sigo caminando. Gente enterrada viva, mafiosos que mueren al ser descubiertos por chivatos, otros que fallecen de tristeza al ver morir a sus seres queridos, bichos que devoran cuerpos,... No es mi culpa, es viernes trece, es mi día no él de ellos.
Y cuando el día termina, justo a las doce de la noche miró la palma de mi mano. El ojo se abre y explota todo mi cuerpo en pedazos. Se acabo el viernes trece, se desalinearon los astros, se acabo mi día, se acabo mi vida.
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Nota del autor: Dedicado a todo aquel que anteayer (viernes trece) tuvo un mal día.
Sobre este blog
Personalidad múltiple
Griseo Mitran
Personalidad múltiple es un blog como otro cualquiera. No trata de personalidades múltiples, pero si de temas múltiples. Es decir este no será un blog de un sólo tema. Lo mismo escribo un relato que me expando en un articulo de opinión sobre algo, o que me lió a hablar de música, o a contar chistes, o a hablar de tu abuela,... o vete a saber que cosa.
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