02 Abr 2009

Gobernar no deberá basarse en ninguna otra cosa que en la construcción de un conocimiento.

Escrito por: Magdalena Salamanca Gallego el 02 Abr 2009 - URL Permanente

La inteligencia depende de la relación que, por medio de los pactos, se articula con los otros. Si tomamos conocimiento como sinónimo de inteligencia podremos obtener la solución que se ha de tener en cuenta a la hora de gobernar, ya que guiar o dirigir a una comunidad no ha de sentar sus bases sino en la producción de pactos llevados a cabo en torno a un pensamiento, capaz de transformar la sociedad, la cultura o, incluso, al hombre mismo.

Es cierto, que el hombre adquiere conocimientos a lo largo de su desarrollo y evolución, pero no para todos los hombres el conocimiento es el mismo, por eso, no todos los hombres gobiernan o se dejan gobernar de la misma manera.

Si englobamos dentro del concepto de gobernar la posibilidad de regirse por una norma, regla o idea, nos damos cuenta que la figura del gobernador aportará a esa agrupación, sea cual fuere, su ideología, así que, la “forma” que irán tomando los pactos necesarios para hacer frente una forma de gobierno, dependerá de la ideología que respalde dicha construcción, es decir, de la ideología de sus gobernantes, pero sin olvidarnos que la construcción de un conocimiento se apoya en un pensamiento científico, político, económico y social, no en la ideología de sus gobernantes.

Cada uno de nosotros somos un pequeño gobernante hasta con nosotros mismos.

No hay nada que no se construya, todo adquiere para uno la categoría de construcción, y esto parece complejo cuando tratamos temas como la enfermedad, el maltrato, la insalubre condición de los indigentes, etc... Pero también detrás de todas estas articulaciones de la vida, también hay un deseo. Deseo que sin duda es el que nos hace adquirir un determinado conocimiento y, por tanto, se convierte en el gobernador de nuestra vida.

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6 comentarios Escribe tu comentario

Ahmad Abdul Latif dijo

magda
muchisimas gracias por añadirme. tu blog es maravilloso.

Magdalena

Magdalena dijo

Gracias a ti por visitar mi blog.

Emilio Dominguez dijo

Estoy en total acuerdo. El ser humano, desde que alcanza cierto nivel de conciencia tornandose consecuente y responsable, inicia su camino por la senda del conocimiento. Cuanto mayor sea, mejor podrá gobernarse, -y si es conveniente o necesario-, podrá gobernar a los gobernables...
Desde que el mundo es mundo, los conocimientos jamás han sido adquiridos con igualdad, cada ser hace acopio de los que tiene a su alcance, salvo aquellas personas que desean ver aumentados su saber cientifico....En ocasiones me pregunto, si el tiempo puede tener la facultad, de castigar esos silencios que guadan tantas almas, carentes de voluntad y decisión...¡ Si el corazón estuviera dotado del poder de la palabra, cuantos" misterios" dejarian de serlo !!!
Un saludo

Magdalena

Magdalena dijo

Me parece interesante, antes tus palabras, señalar que nadie enseña nada a nadie, que es uno el que aprende.

Emilio Dominguez

Emilio Dominguez dijo

Resulta evidente que es la persona quien aprende o decide hacerlo, pero compartirás conmigo, que para ello, necesita las herramientas, y en sus inicios la ayuda de la persona docente que será en definitiva quien le enseñará a dar sus primeros pasos por el saber científico.Del vulgar se encarga la propia vida. Un saludo

Magdalena

Magdalena dijo

Sin maestro no hay discípulo, es el que abre la posibilidad, pero el discípulo es el que elige al maestro.

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Psicoanálisis y poesía hoy

La poesía, la creación, el amor, el deseo, el trabajo, la paternidad, la maestría, la soledad, el dinero, la crueldad, la política, la ideología, el sexo, la diversión en general, el fútbol, la amistad, se ven definidos en frases, a veces, de una limpieza teórica increíble y, otras veces, se sienten tocados, puestos al descubierto, por frases comunes, inocentes y, tal vez, por eso parecen verdaderas. (Prólogo del libro Aforismos y decires 1958-2008 de Miguel Oscar Menassa)

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