25 May 2007

INVITACIÓN A CENA CON CÁMARA

Escrito por: pon-la-mesa el 25 May 2007 - URL Permanente

¿A ver, quién quiere probar pasta con brécol y anchoas?
La receta de mi super amiga Elena os hará soñar.
Lo único que pido: una cámara. Los primeros dos en apuntarse ganan.

BIZCOCHO DE NARANJAS

Escrito por: pon-la-mesa el 25 May 2007 - URL Permanente


El otro día, el viernes, un grito de dolor me sorpendió con las manos
agarradas a la moka intentando cerrarla para hacerme mi primer cafetitoo cafelito o cafecito de la jornada. A eso de las diez. El grito dedolor venía de la habitación de mi amigacompañeradepiso Romina. Elgrito decía: «La puta mierda». y por cierto era la voz de miamigacompañeradepiso Romina.

Romise había quedado bloqueada de la espalda y no se podía mover. Trasllamar la ambulancia, tras su llegada, tras la bajada de Romi-estatuade sal por los 67 escalones que separan nuestra puerta del portal de lacomunidad (por supuesto, vivimos en un tercero sin ascensor), tras elviaje en ambulancia con la sirena puesta, tras esperar cuatro horas ytras el sanguich de la máquina, tras escuchar el desahogo decuatro viejitas y un viejito que esperaban desde toda la vida, trascontestarles, movida por una especie de fuerza oculta del sitio, frasescomo «desde luego la salud lo es todo», tras elcuento del Teorico de la Cola en Urgencias que me habló de una supuestaprima suya (o de alguien más, da igual, me imaginé la Prima Universal,la de las anécdotas) que murió de dolor de
garganta esperando su turno, tras la hoja de alta por fin en las manos de
Romina estatua más plástica, tras buscar la salida, tras laenésima cola agotadora para un taxi (vaso medio lleno: «pero ¡yaestamos afuera!») y tras la cola en la farmacia para comprar losmedicamientos, tras poner Romi en la cama un poco tristolita, hepensado: «Qué puedo hacer para que Romi se sienta un poco mejor?

¡Un bizcocho!

Aquí va el bizcocho que preparé, apto para el desayuno y un dulce
despertar…lálálá

(Ah,otra cosa: Romina es celiaca, así que busqué una receta por Internetque no llevase harina de trigo (hubiera sido el golpe final para lapobre), el resultado fue muy agradecido por ella y los numerososperegrinos que
vinieron a visitarla buscando la Verdad.)

Atención: para hacer una tarta o un bizcocho o cualquier tipo de cosa
que haya que hornear, a parte de tener bastante confianza con el horno,
conocerle, saber interpretar sus ruiditos y sus lucecitas, hay que tener una
báscula que mida con precisión. Admito que el orden y la programaciónno son mi fuerte, pero cuando me pongo a cocinar un postre de estos (ylo hago con un humor particular, digamos tendiente al gris) meconvierto en una super precisa. El cambio de personalidad que conllevaesta receta es parte de la terapia.

INGREDIENTES:
100 gramos de harina de maíz

70 gramos de maizena
4 huevos

250 gramos de azúcar (aunque yo pondría un poco menos)
2 naranjas gorditas

½ sobre de levadura
PREPARACIÓN:
Prended (Romina es argentina) el horno.
Lavad bien las naranjas. Esprimidlas en una taza, filtradel zumo y volcadlo en un tazón añadiendo, antes de tirar las carscarasen la basura, un poco de ralladura de sus piel para que el sabor sea finalmentemás definido. Añadid las yemas y el azúcar, mezclad hasta obtener unacrema suave y homogénea. Poned también la harina de maíz, la maicenamezcladas con la levadura. Dad vueltas enérgicas con una cuchara. Enotro tazón, batid las claras a punto de nieve con una pizca de sal yluego
añadidlas a la crema de antes lentamente y con el amor dibujado envuestros rostros. Mezclad de manera delicada de arriba abajo duranteunos minutos.

Amor en vuestros rostros. Si en ese momento un mosquito entrase a vuestra cocina, vosotros empapados de dulzura ni siquiera lo notaríais y a él les pareceríais unos boludos.

También , como esta tarta ha sido horneada por primera vez en honor de
Romina y para conjurar su mal día, no os vendría mal exclamar de vez en cuando: «me va a salir barbara, che».

Untad una tartera con mantequilla y salpicad con harina, de manera que
la harina se pegue a la mantequilla que a su vez está pegadita al fondoy a las paredes de la tartera, de manera que la tarta NO se pegará.Perdonadme el lío pegajoso. Volcad vuestra crema en la tartera yhornead (horno a 180 grados) durante 45-50 minutos.

Dejad enfriar el bizcocho antes de comeroslo.
Consejo: podéis cortarlo en el medio y poner una ligera capa de
mermelada.Optimo con café con leche.
Y con mate (por supuesto).

LINGUINE LIMÓN Y JENGIBRE (rigurosamente cítricas)

Escrito por: pon-la-mesa el 25 May 2007 - URL Permanente

Liliana es amiga mía de toda la vida y vive en Bolonia. En el insituto nos tomaban por hermanas.

Hacemeses, deseperada y descuidada por falta de tiempo y de fantasía, leenvié un correo desde mi piso barcelonés, para pedirle algún consejogastronómico. El alioli me estaba matando.

Liliana me aconsejó esta receta sencilla y veraniega. Se tarda apenas 10 minutos en prepararla.

INGREDIENTES

Linguine (otra vez, ya lo se, es que me encantan)

1 limón

Pan seco

Raíz de jenjibre

Menta fresca (el domingo Manolo, hombre de rasto, vermú y sardinas, me regaló una maceta de menta!)

Un vaso de vino blanco

Cebolla

Aceite

PREPARACIÓN

Ya sabéis: poner a hervir el agua.

Enuna sartén preparad un rico soffritto: media cebolla cortada finemente,aceite de oliva virgen extra, una nuez de mantequilla si queréis, sal.Poned a fuego bajo.

Cuando la cebolla esté transparente, poned un poco de zumo de limón exprimido, rallad un poco de su piel y un poco de jengibre.

Digo un poco por que cada uno sabe cuánto y cómo le gustan estos dossabores, yo por ejemplo he puesto bastante ralladura de limón yjengibre ya que me gusta la consistencia final de la salsita.

Cuandoesté chispeando el aceite en la sartén, echad medio vaso de vino blanco(por supuesto tenéis guardada una botella de vino medio baratito paraestas ocasiones) y contad hasta 10.

Mientras tanto, el agua ha llegado a hervir y es hora de echar la pasta (ya lo de siempre)

LasLinguine suelen tardar unos 10 minutos. Pero os aconsejo un truquito:poned unas tres o cuatro cucharadas del agua de la pasta en la sartén yescurrid las linguine un minutito antes de que estén a punto (lasprovad y averiguad que están todavía ligeramente duritas en el centro,¡hay duritas de corazón!) y ponedlas en la sartén, para que acaben dehacerse con el agua mixta a la salsa de limón. Justo cuando pongas lapasta en la sartén aromática, debeis subir el fuego. Allegroma non troppo, así es. Mezclad con energía: el objetivo de esta fase esque la pasta chupe la salsa y se aliñe bien de sabor y riqueza (wow).
Rallad un poco de pan viejo (duro) y seguid mezclando de manera que se toste un poco.

Linguine con tomatitos y espárragos

Escrito por: pon-la-mesa el 25 May 2007 - URL Permanente

Holaa todos. De vuelta de un puente-no-puente, pues yo he trabajado peromis padres no y entonces han considerado bien venir a verme a Madrid.Vuelvoa las páginas descuidadas de mi blog. ¡Perdonen! Voy a intentarreconquistar vuestros estómagos con una receta muy primaveral y depinta bastante patriótica, como me hizo notar mi amiga de piso, ya querecuerda el patrio tricolore (verde blanco y rojo). Os juroque, comida a parte, soy la última persona que soltaría un discursopatriótico, entonces dejemos los temas nacionalistas, que aquí nopintan nada. Una receta sencilla, rápida y fresca. (Ya comprobada porla exquisita confianza de Manolo, Diablillo y la luchadora porlalibertad de prensa)

INGREDIENTES

Linguine(sigue válida la misma recomendación de siempre: las marcas italianasson vuestro valioso aliado para un resultado final que proporcione gozoa vuestro paladar hambriento yseguridad a vuestra auto confianza en lacocina). Calculad una dosis media de 100 gramos por persona. 80 gramossi os empieza a preocupar la prueba bikini para el verano.

Pomodorini,es decir tomatitos cherry (creo que son la pieza fuerte de la nevera enesta estación. Igual que la camiseta de algodón negro es la piezabásica de cualquier guardarropa. Son ricos, medianamente económicos yse cocinan fácilmente. En fin, pegan con todo. Una pasta aliñada coneste prodigio de la naturaleza o de la manipulación genética – segúndónde los conseguís – siempre quedará buena y fresca. Abajo os cuentocómo los cocina mi madre)

Espárragos de los verdes (para 4 personas yo puse 17 espárragos, y me parecieron bastante)

Una pizca de azúcar (mejor si de caña, pero no seré tan estricta como para no tolerar el azúcar blanco)

Sal

Aceite de oliva extra

Poquísima mantequilla

Una cabeza de ajo

Pimienta negra en granos para moler (enpolvo casi no sabe a nada, así que merece la pena invertir en un molinode madera que se pueda recargar de granos de pimienta – en el rastrovalen unos diez euros. Vuestra comida ganará un punto muy casero yautentico. Seguro que al dar el toque final al producto de vuestrosesfuerzos, moliendo la pimienta encima del plato humeante, os saldráuna sonrisita tonta de satisfacción: “Que bueno soy, je je”. Estosaspectos auto-peloteros, finamente psicológicos, resultan muyimportantes a la hora de ponerse a cocinar. Si confiáis en vosotrosmismos, lo podréis todo. ¡Dejémonos de frases como: “Pero yo no puedo,soy tan torpe…!”. Todo el mundo puede aprender. Ay, ¡qué incurableoptimista soy!)

Bueno si tenéis todos los ingredientes, podemos empezar.

PREPARACIÓN

Primer paso de siempre: poned a hervir una olla con abundante agua. ojo: sólo agua. Tapadla.

Lavad tomatitos y espárragos.

Cortadlos tomatitos (de aquí en adelante: “tmt”, si no me resulta demasiadolargo y me da pereza) a mitad. Disponed los tmt con la mitad cortadahacia abajo y la joroba hacia arriba en una sartén antiadherente. Elfuego debe ser bajísimo. Salpicad con una cucharita de aceite virgenextra y poned también una cabeza de ajo y una nuez de mantequilla.Aliñad con un puñaditode sal y una pizca de azúcar (es lo que le quitael ácidoa los tmt).

Paraos un instante en admirar qué graciosos resultan los tmt así puestos, todos juntitos y redondos. ¡Tan perfectos!

Bueno, tras la contemplación, a trabajar otra vez. Hay que cortar los espárragos.

Cortad la parte final del tallo, la más blancucha y dura. Dejad enteras las puntas y cortad a julienne (es decir, en tiritas) el resto del tallo. Añadid a los tmt en la sartén. Bien, ánimo.

Mientrastanto, el agua estará hirviendo. Levantad la tapa de la olla (con latapa puesta, hierve más de prisa, por obvias cuestiones determodinámica) y averiguad: si hierve echad un puñado de sal. De locontrario, esperad un poco.

Cuandoel agua esté saladae hirviendo (hervir significa HERVIR, conburbujitas, no casi a punto de hervir) es el momento de la pasta. Echadlas linguine.

Cuidado que no se pasen. Cuando estén listas escurridlas.

Enseguida, echad las linguine en la sartén (tiene que ser bastante anchacomo para que quepa todo cómodamente), manteniendo el fuego prendido ybastante alto (fuerte). Añadid un hilo de aceite de oliva virgen extra,moled un poco de pimienta y mezclad con cuidado.

Esdecir: sin romper las linguine y esparciendo bien el aliño de tmt yespárragos. Le linguine tienen que chupar la salsita y su sabor.

Bastan unos dos minutos. Ya está. ¡Servid y comed todos!

EVITANDA

Ah,otra barbaridad que me he dado cuenta hacéis los españoles con la pasta(¡pobre pasta!): a veces la ponéis en el plato y esperáis diez minutosantes de empezar a comerla…o incluso la ponéis en un tupper y lalleváis al trabajo. ¡Muy mal! La pasta hay que comerla humeante ycaliente. Por lo menos la mayoría de las veces (ya hablaremos de la Pasta fredda para el calor del verano en la época del global warming).

Perolo peor de lo peor, la mortificación más definitiva que la pasta puedasufrir, es cuando, todos alegres, la disponéis en un plato juntita aotras cosas. Otras cosas que suelen ser un huevo estrellado con patatasfritas y chorizo o una ensalada de lechuga, cebolla fresca y garbanzos.Por favor: no me hagáis eso. Cada cosa en su momento. La pasta semerece un plato entero sólo para ella. Lo demás se come antes odespués. Jamás de los jamases al mismo tiempo.

La más popular en el extranjero: LA CARBONARA

Escrito por: pon-la-mesa el 25 May 2007 - URL Permanente

En seguida os diré que la Carbonaraortodoxa no tiene nada que ver con los “espaguetis a la carbonara” quepreparáis en España. Por lo menos con los que se venden en los menús delos restaurantes para empleados.

Los Spaghetti alla Carbonarason el plato fácil por excelencia. El típico que saben cocinar aquellospadres de otra generación que han tenido una madre que les preparabahasta el café y les planchaba los calzoncillos y se han casado conmujeres que trabajan y que pretenden, con razón, compartir las tareasdomésticas. Bueno, los padres de la generación del cambio lo único quesaben preparar es, justamente, la Carbonara.

Porsupuesto es anécdota personal. Para no dejar morir de hambre a mí y ami hermano, mi padre se ha especializado en eso. Entonces, en homenajea mi padre (Antonio):

INGREDIENTES:

1 huevo por cada comensal

Parmigiano reggiano

Panceta cortada en cubitos (comprarla suelta, pero la ya cortada también vale)

Spaghetti (la dosis estándar es de 100 gramos por persona)

Aceite de oliva virgen extra

Pimienta negra y sal

PREPARACIÓN