Por Bloguerías

30 Sep 2011

Escrito por acastellano

30 Sep 2011 - Enlace

El recuerdo de Morente, en Boronía

¿Estás en Sevilla? Apunta un plan para esta tarde: la presentación del último número de la revista cultural Boronía, dedicado al recuerdo de Enrique Morente. A las 20.30, en la sede del Instituto Andaluz de Flamenco en la Iglesia de Santa Lucía. (C/ Santa Lucía, 10) En la presentación estará el responsable del proyecto, Gabriel Núñez, pero también habrá un recital a cargo de Tomás de Perrate, Antonio Malena y Malena Chico. La entrada es libre hasta completar aforo.

Homenajes a Morente, desde que nos dejó, ha habido muchos y los seguirá habiendo, necesarios todos. ¿Por qué es especial el que aglutina Boronía? Porque reúne los recuerdos, sentimientos y reflexiones de un grupo de personas vinculadas de alguna manera con el cantaor, bien por conocimiento personal, bien por relación profesional, bien como aficionados. Cerrado por el propio Morente, que habla en una entrevista, el libro está dividido en tres partes. Núñez ha recopilado recuerdos por escrito de autores como los periodistas Miguel Mora, Diego A. Manrique o Balbino Gutiérrez, músicos como Christina Rosenvinge, José Ignacio Lapido y Josemi Carmona, y otros nombres que a muchos le sonarán: Blanca Li, Javier Latorre, Juan Verdú, Valderrama, Gerardo Núñez...

Ente tanta firma interesante, Núñez ha colado de manera bastante inconsciente, diría yo, un texto que firmo yo, en el que explico, con una fuerte nostalgia, que nunca conocí al hombre, pero siempre adoraré al cantaor. “No quiero que me hagas una valoración de la figura de Morente”, me dijo cuando se puso en contacto conmigo. “Quiero que cuentes un recuerdo personal, un momento mágico que hayas vivido con su cante, lo que significa para ti este cantaor”. Qué difícil no elogiarle, qué difícil reducir el texto a una vivencia personal. Pero así, Boronía es un mapa de recuerdos, un puzzle de voces variadas y variopintas, todas válidas para recordar al maestro.

Una lectura muy recomendable para recordar, a través de los recuerdos de muchos, 57 voces, y revivir al maestro, que nunca se irá del todo mientras escuchemos su voz. Una lectura para revivir, y descubrir, esta tarde en Sevilla.

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

27 Jun 2011

Escrito por lacomunidadpais

27 Jun 2011 - Enlace

Concurso: Define tu lugar más flamenco

Con motivo del lanzamiento de la caja de discos Atlas del flamenco (Universal Music) proponemos a los lectores de este blog nuestro primer concurso. El premio, obviamente, es una caja con los diez discos en los que el músico e investigador Faustino Núñez (Vigo 1961) ha recopilado lo mejor de la historia del flamenco organizado por los lugares en los que mayor desarrollo ha tenido el arte jondo.

El concurso, que estará activo entre hoy lunes, 27 de junio, a las 12.00 y el lunes 4 de julio a las 23.59, consiste en lo siguiente: se trata de elegir uno de los lugares de esta colección (Cádiz, Los Puertos, Jerez, Sevilla y su provincia, Málaga, Córdoba y Granada, Murcia Almería y Jaén, Huelva y Badajoz) y ponerle una definición que explique por qué es para ti el lugar más flamenco. Un ejemplo: Cádiz, la sal y el compás o Murcia, la sensibilidad de la mina.

Para participar, tienes que registrarte en Eskup y dejar en Concurso flamenco tu propuesta. La que nos parezca más original será la ganadora.

Atlas del flamenco está a la venta desde el pasado 7 de junio. Es una recopilación que reúne los estilos más genuinos de cada comarca cantaora, interpretados por las figuras más representativas de cada uno de estos estilos (artistas como Camarón de la Isla, Fosforito, Sabicas, Carmen Linares, La Sallago, Paco de Lucía, Lebrijano o Juan Habichuela, entre otros). Ha sido desglosado en 10 volúmenes, incluido un último disco titulado Otros lugares en el que se engloban aquellos estilos inclasificables desde el punto de vista geográfico, inspirados en músicas de origen cubano o argentino. Además, la colección contiene un libreto de 120 páginas con textos realizados y temas seleccionados por Faustino Núñez.

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

17 Jun 2011

Escrito por acastellano

17 Jun 2011 - Enlace

El flamenco de paseo por Egipto

Morena de ojos azules. Así se llama el primer disco (Al Zarqa) del guitarrista egipcio Ali Khattab (El Cairo, 1977), que con tan sólo ocho años descubrió el flamenco y ya nunca más salió de él. Y la morena de ojos azules es su música: a medio camino entre su país de origen y el de adopción, el flamenco y las músicas árabes de las que él bebe. “Me encanta la palabra, me encanta el azul, y creo que es un título muy significativo para explicar la mezcla de músicas. Mi morena con los ojos azules es esta mezcla de las dos culturas”, explica.

Concebido durante los años que residió en Jerez y grabado en Egipto, los cortes se mueven sobre la base de la soleá, seguiriya, taranta, tangos y rumbas. Es el último disco que publicó Mario Pacheco antes de fallecer, en su discográfica Nuevos Medios, aunque Ali nunca llegó a conocerle. Con motivo de la publicación del disco, hablamos con el guitarista en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

-Pregunta: Es tu primer disco. ¿Por qué hacerlo así, mezclando estilos?
-Respuesta: Esta música surge de una manera muy natural. No quiero hacer flamenco nada más. Me encanta el flamenco, me encanta escucharlo y creo que es perfecto como está. Cuando toco el laúd o la guitarra me sale el flamenco natural, porque escucho flamenco todo el tiempo, desde que tenía ocho años, y he venido muchas veces a España, a Andalucía y a Jerez. Creo que no es algo que uno hace intencionadamente, sino que sale solo. No puedo hacer otras cosas, esto es lo mío.

-P: ¿Cuándo fue tu primer viaje a España?
-R: En el año 97 ó 98. Las primeras veces que vine sólo quería ver y escuchar el flamenco. Pero descubrí que el flamenco no gira alrededor de la guitarra, que era la idea que yo tenía, sino que está basado en el cante. Así pregunté y pregunté dónde podía escuchar el cante más puro, para llegar a la raíz del flamenco, y me dijeron que en Jerez. Desde entonces he estado yendo y viniendo y en 2005, hasta el año 2007, me instalé allí.

-P: ¿Y cómo fue la inmersión en el flamenco jerezano?
-R: Pues acompañé al cante en peñas, también en Sanlúcar, muchas veces, con cantaores, baialores, otros guitarristas… Creo que para tocar bien hay que saber acompañar al cante y el baile, para comprender el compás, para entender los cambios, los tiempos, las dinámicas y las melodías, porque la guitarra es una imitación del cante. En Jerez entendí muchas cosas que me ayudaron con la guitarra.

-P: En esos años fue cuando se fraguó, además, este primer disco tuyo…
-R: Sí, he tardado en componerlo tres años, y en grabarlo seis meses. Empecé a componer en Jerez, pero lo grabé en El Cairo porque mi padre estaba muy enfermo y tuve que quedarme allí. Quizás el segundo disco lo grabe aquí. También por esas circunstancias todos los músicos con los que conté son de allí, pero traté de que sonase con instrumentos de aquí: hay bajo, y guitarra, melodías del flamenco…

-P: ¿Segundo disco? ¿Ya lo estás trabajando?
-R: Así es. Y creo que el título será Sin país. En el disco nuevo tengo la misma onda, la misma intención que en el primero. Es el mismo proyecto, pero introduzco otras líneas, como ritmos y melodías sufís y cante, también. Hay alegrías, unas bulerías muy moras, tangos, y quizás una seguiriya, pero con compás, sin cante.

(Ali Khattab presenta mañana su disco en la Noche Blanca del Flamenco a iniciativa de la Casa Árabe de Córdoba (Plaza de Abades, 02:30) y estará también en Madrid el próximo 8 de julio, dentro del festival Raks).

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

16 Jun 2011

Escrito por acastellano

16 Jun 2011 - Enlace

El mejor cante de Arcángel

Paco Arcángel (Huelva, 1977) está en su mejor momento de voz y de cante y anoche lo demostró en los Teatros del Canal, dentro de la Suma Flamenca. Está pasando un momento duro en lo personal, y esto se reflejó también en su recital, que hizo con más intensidad y pasión si cabe. Es un cantaor que conoce la tradición como pocos, que sigue estudiando, y que investiga hacia dentro para proponer nuevas formas, nuevos caminos para el cante de siempre.

Acompañado de Miguel Ángel Cortés a la guitarra, su cómplice en la aventura renovadora (también los Mellis a palmas y coros y Agustín Diassera a la percusión), Arcángel se entregó al cante más sentido. Arrancó con una canción por bulerías que dio paso a una soleá morentiana pero con el sello muy personal de este cantaor joven de voz aguda que, con el tiempo, ha ganado en profundidad y ha trascendido sus cualidades naturales. Tiene capacidad para hacerlo, pero anoche Arcángel quiso dejar a un lado los juegos de filigrana y la profusión de melismas para entregarse al cante más adolorido, que él llevaba por las notas más altas y los tonos bajos, según le iba pidiendo el cuerpo.

Todo en el cante de anoche de Arcángel, que volverá a Madrid el día 29 acompañando, en el Teatro Real, a Mauricio Sotelo, sonó a nuevo y a sorpresa. Por fandangos abandolaos, por alegrías, en la que la guitarra de Miguel Ángel Cortés dio, si cabe, mayor protagonismo y enjundia al cante (y que levantó al público de sus asientos para ovacionar a ambos), en una seguiriya intensa desde el ayeo, por soleares y unos fandangos de su tierra dedicados a su madre, recientemente fallecida.

Sonidos blancos y carentes de profundidad

Juan Valderrama arrancó la noche. Presentaba su más reciente disco, Sonidos blancos y eso prometía hacer, flamenco en la línea que siguieron su padre, Juanito Valderrama, y otros artistas como Pepe Marchena o Pepe Pinto. Precisamente por presentar este trabajo discográfico, quiso hacer una primera parte de canción aflamencada, que es lo que lleva fundamentalmente su disco, algunas compuestas por él y otras por Luis Pastor. Con una de este autor, Me llamo Juan Valderrama, abrió la noche de pie en el escenario, acompañado por las guitarras de Daniel Casares y Rubén Levaniegos, la percusión de Manuel Luque y las palmas del grupo Jaleo. Le siguieron Quererte , Qué verdad tan grande, Ya no quedan héroes, los Tangos de Enrique, que él ha escrito para homenajear a Morente, y las Alegrías del juguete roto, para las que se hizo acompañar en el escenario de la bailaora, Pilar Astora.

Pero el público que acudió anoche a ver a Valderrama no estaba interesado en esta suerte de canción flamenca que el cantante/cantaor propone y desde el primer momento y con mucho entusiasmo le gritaron desde el patio de butacas para que cantase flamenco o incluso algunos de los éxitos de su padre. Él les respondía, “claro, a eso he venido”, “las cosas se irán aflamencando”.

Pero el flamenco no llegó, a pesar de que, tras las primeras canciones, Valderrama se sentó en una silla de enea y, micrófono en mano, La Rosa que popularizase Marchena, recogida y con gran profusión de melismas en sus versos. Hizo una seguiriya por Tomás Pavón, malagueña, taranta y levantica y cerró por fandangos. Hizo cantes bonitos, pero carentes de profundidad. En efecto, Valderrama tiene una voz blanca, muy dotada para hacer, de la manera más natural, juegos de velocidad y melismas en los tercios. Pero el flamenco es algo más que eso, y a este joven cantaor le falta profundidad. Lo que Valderrama propone sigue siendo canción aflamencada, un acercamiento al flamenco, pero le falta rebuscarse en su dolor, mirar más hacia dentro del cante, más que hacia el adorno. Para renovar el flamenco primero hay que curtirse en el estudio. Valderrama le puso ganas y de voz, estuvo correcto, pero eso en el flamenco, no es suficiente.

En el cierre por fandangos, que resolvió rápido, estuvieron especialmente acertados los guitarristas, que hicieron un auténtico duelo interpretativo, de velocidad y gusto.

(Foto: Bienal de Flamenco de Sevilla – Luis Castilla)

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

13 Jun 2011

Escrito por acastellano

13 Jun 2011 - Enlace

Nikela: del flamenco al jazz

“Presta atención”. Nikela, una palabra en caló, da título a un disco que transita entre dos mundos, el flamenco y el jazz, y que ha publicado recientemente Flamenco Jazz Company, grupo aglutinado alrededor del piano de Pedro Ojesto y la guitarra, flamenca de David Cerreduela (y cuya lista de componentes completan el bajista Josemi Garzón, el percusionista Fernando Favier y los cantaores Israel Fernández y Miguel de la Tolea). “El título se me ocurrió a mí”, explica Josemi Garzón. “Yo propuse la idea de buscar una palabra en caló, porque hay muchas que utilizamos sin saberlo, dentro del lenguaje coloquial. Nikela me parecía una palabra mestiza, es como ‘mira’, ‘presta atención”. Pedro Ojesto añade a la explicación: “Seguro que tendrá muchos significados, porque a mí me suena a niquelado, algo que está redondo, bien hecho. Suena bien, la palabra”.

Aunque es el primer disco que publica esta formación, en realidad, el grupo de músicos no es nuevo, ni sus componentes unos recién llegados. “Nosotros llevamos mucho tiempo trabajando juntos”, me explica Pedro Ojesto, “y la idea de hacer el disco estaba ya cuajada desde hace tiempo, pero el empujón definitivo nos lo ha dado la Fundación Orange”. En este trabajo, el grupo parte del flamenco, y sus temas, casi todos, se organizan por tanto por palos (tangos, bulerías, soelares, rumba y jaleos), todos con una interpretación muy rítmica, a los que ponen voces dos cantaores de rajo muy gitano, pero se mueve en esa línea fronteriza entre lo jondo y el jazz. “Al ser el primer disco, quizás estamos energéticos”, explica Garzón. “También influye que Fernando (Favier, percusionista) y yo, que somos la base rítmica, hemos estado muchos años acompañando a Joaquín Cortés, Antonio Canales… Son muchos bailaores, y quieras que no, el punto rítmico está ahí”.

(Foto: Mariano Gutiérrez / Flamenco Jazz Company)

Esto no significa, explica a continuación Garzón, que le hagan ascos a los palos más libres. “Yo llevo cuatro o cinco años trabajando sobre los cantes libres en el piano”, aclara Ojesto. “Pero para entrar a tocar flamenco en el piano hay que entrar tal como es, por eso a los pianistas nos ha costado tanto, porque no hay tradición. Luego ya, con el tiempo, le buscas sus propios recursos”.

El piano suena en cortes como en la soleá clásica Eres tú la melodía, o en las bulerías Yepa, más cercanas al jazz. Sin embargo, “para darle color, que no suene todo igual”, como explica Ojesto, también hay temas en los que no suena, como en los jaleos Bella calí. También cabe en este trabajo un homenaje a Miles Davis en una soleá (que surge precisamente del estándar de jazz de Davis) a la que pone letra Luis Pastor, Blue in green. “Esta versión nuestra viene de largo, venimos tocándola desde hace años, y el tema siempre nos ha sonado por soleá”, explica Garzón. “La letra se la pedimos a Luis Pastor y aunque le costó, cogió la métrica, entendió muy bien la idea, y le escribió una letra muy bonita”, añade Ojesto. “A la hora de cantarla, Israel la entendió como una soleá. Le hemos hecho cirugía musical, pero surgió de una manera muy natural”.

Además de Pastor, en este disco hay espacio para otro compositor habitual del flamenco: Juan Antonio Salazar, que firma temas como Bohemio (“una rumba que cantó Potito hace muchos años y a Miguel le apetecía cantar”, explica Garzón) y Los niños soldados. “Salazar es de los pocos compositores flamencos que hacen letras que por un lado son flamencas y por otro tienen actualidad”, explica Ojesto. “Es flamenco, pero hace canciones, cosa muy poco habitual. A nosotros nos encantó, nos identificamos con el espíritu musical, porque lo hacemos desde la alegría”.

Recopilado el material, lo de menos fue grabarlo. “Nosotros somos músicos de estudio y grabar es divertido. No es lo más complicado”, explica Garzón. “Lo más largo es darle forma a los temas y encontrar el camino del material”. “A nosotros nos gusta grabar en directo, todos juntos, no hacemos nada prefabricado sin errores”, añade Ojesto.

Y esa frescura de la grabación se reflejará, claro está, en los conciertos que tienen previstos para presentar el disco. En Madrid comenzarán esta noche, en el Café Central, donde estarán una semana completa. “Cuando tenemos un escenario grande nos gusta llevar un bailaor”, explica Ojesto, “que es Pol Vaquero, que no está en el grupo porque sólo viene cuando hay espacio para actuar”. Vaquero no estará en Madrid, pero les acompañará en otras fechas. “Él comunica muy bien nuestra música, porque la baila, no le acompañamos nosotros en el baile, sino al revés”.

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

10 Jun 2011

Escrito por acastellano

10 Jun 2011 - Enlace

El lamento de Estrella por Morente

Difícil deshacer el nudo que Estrella Morente nos ha provocado en el corazón a los que hemos ido a verle a los Teatros del Canal, con su cante por soleá. Su voz, su dolor, me sigue estremeciendo horas más tarde. El lamento por su padre perdido, seis meses después, es grave, no tiene alivio. Y Estrella lo trasladó a su voz y ofreció, como apertura del festival Suma Flamenca, el mejor homenaje que le podía hacer al maestro: entregarse en cada una de las notas de un recital sobrio, flamenco por derecho, que cerró ataviada con mantón entonando un pregón de viva voz.

Con un vestido negro cubierto por unos tules rosas, entró Estrella con paso lento, grave en su caminar, a un escenario en el que le esperaba su familia flamenca: las guitarras de su tío, José Carbonell, Montoya y la de su primo Monty, Pedro Gabarre en las percusiones y su hermano Enrique, su tío Antonio Carbonell y Ángel Gabarre, habituales acompañantes de Enrique padre, en los jaleos y las palmas. Quiso empezar con uno de sus temas más recientes. De pie interpretó Caza al alcance, inspirado en un poema de San Juan de la Cruz, que recientemente hizo junto al pianista Michael Nyman, en la gala de entrega de los Premios de la Música. Y en seguida, se sentó en una silla de enea y entró al flamenco. Primero por fandangos de Granada, rápidos, directos, llevados por las palmas para pasar después a los tangos. Los hizo con mucho acierto, con gran movimiento de su voz más desenvueltos en los tonos medios, concentrada, sentida, con entrega.

Tras los tangos, llegó la desazón porque Estrella se entregó a la soleá. Morente, sola en el escenario con la guitarra de Montoya, entró por derecho a un cante que dejó ver el dolor tan fuerte que ha dejado la pérdida del maestro. Con una fuerza desbordante, estremecedora, entró en el ayeo, y ya desde ahí, nos dejó un nudo en el estómago y el corazón para el resto de la noche. La solemnidad de este palo, al que siguieron malagueña y una seguiriya precedida por un suspiro que sonó sin consuelo, llenó de negrura los rincones de la sala. En la seguiriya quiso cantar a la muerte de su padre (“Qué pena más grande tengo que le dejaste morir solito en el hospital”). Con un cante descorazonador, de fuerza, que contiene el lamento del mundo y en el que Estrella demostró su mejor hacer.

Y lo que parecía que iba a ser un respiro, se terminó convirtiendo en un lamento aún más profundo cuando Estrella dejó solo en el escenario a Montoya, que homenajeó a Morente interpretando su Estrella en la guitarra, una Estrella que la cantaora hizo también al volver al escenario, ahora vestida de pantalón negro y camiseta con la silueta de su padre y una chaqueta de lamé plateada. Antes, por fandangos y colombiana y unas sevillanas dedicadas a Lola Flores (en las que hubo trazos de las coplas más populares de la tonadillera, pero también un recuerdo para Antonio y Lolita Flores), sacaron de Estrella la pasión que aún le quedaba en su interior. Aquí, la negrura se difuminó, aunque no el lamento, y siguió Estrella con su dolor en la garganta arriesgando, jugando con algunos de los giros que hacía su padre, entregada.

Para concluir el recital de emociones eligió un bolero de Chavela Vargas, La noche de mi amor, interpretado por bulerías. Estrella dio rienda suelta a su histrionismo, con baile, golpes de melena y cante a capella, adolorida como animal herido, levantando al público de sus asientos con una ovación cerrada que le obligó a volver y cantar una vez más, ataviada de mantón, y cerrar así con un pregón.

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

02 Jun 2011

Escrito por acastellano

02 Jun 2011 - Enlace

Universo Galván

Si Solo es la esencia de Israel Galván (Sevilla, 1973), La Curva, presentada anoche en Madrid dentro del Festival de Otoño en Primavera en Matadero (y que podrá verse hasta el 5 de junio), es la completa sinfonía de su baile, su concepto de la danza y del flamenco. Si en Solo reivindicaba el silencio y la música de los objetos, en La curva añade, en un alarde casi de barroquismo, el piano contemporáneo de Sylvie Courvoisier, el cante telúrico de Inés Bacán y el compás, al que todos contribuyen pero es dirigido por el observador, enlace y generador de atmósferas que es Bobote, que en esta ocasión, además, actúa como alter ego de Galván.

(Foto: Félix Vázquez)

El bailaor reitera en este montaje su pasión por la música de los objetos. Comienza con su chaqueta, que cerrada o abierta forma parte de su baile y le ayuda a apuntalar el compás. Pero también las sillas, las piedras de sal, la harina, la mesa, las tarimas… Un escenario que a primera vista parece estar medio desnudo, en el desarrollo de la danza se termina convirtiendo en un actor más, que interactúa y participa y sobre todo: suena. Con el apoyo en la dirección de escena de Txiki Berraondo, Galván aprovecha los espacios para transformar una y mil veces el lugar en el que baila, y transitar, como decía unos días antes de la presentación del espectáculo, en esa curva extraña que va de la caracolá lebrijana a un club de jazz en Nueva York, pasando por la calle o un espacio casi mágico en una nube de harina.

Todos los elementos característicos del baile de Galván están en La Curva. Todos esos modos de su flamenco reconstruido y arrastrado a su esencia: los perfiles, las hojas que caen, las suelas percutidas, los golpes inesperados de cadera, el toro, su singular braceo. Y con todos estos elementos que tanto ha costado entender al público, si es que alguna vez han llegado a ser comprendidos, Galván baila al son que le marca un piano que suena a arpa, a instrumento de percusión, a música disonante, flamenca o Latin jazz, pero también baila por las bulerías más festeras, una nana, una seguiriya o esas singulares sevillanas que marca en una silla de tijera atravesada en su cuello.

Y en toda esta gravedad, en esta tensión que plantea el bailaor, aún deja un resquicio de alivio para el espectador, un guiño, una mueca, una traza de humor que salpica el espectáculo y que resulta liberador al terminar, en un particular fin de fiesta con Bobote, que cierra con una sonrisa y las eternas ganas de más.

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

23 May 2011

Escrito por acastellano

23 May 2011 - Enlace

Los recuerdos de Carmen Linares

Que la gran dama del cante publique disco siempre es una buena noticia para el flamenco. Que además, sea un directo, es aún mejor, porque no lo había hecho hasta ahora. Carmen Pacheco (Linares, 1951) ha decidido recordar sus 40 años de carrera con un resumen en concierto, un espectáculo presentado en el Teatro de la Maestranza de Sevilla el pasado mes de febrero.

El nuevo disco se llama Remembranzas, igual que un poema de Juan Ramón Jiménez que ella cantó, junto a Juan Carlos Romero, en su último trabajo discográfico, Raíces y alas y que ahora ha vuelto a grabar. Lo publica en su propia discográfica, Salobre, una casa que inauguró precisamente con Juan Ramón.

Este álbum, que se pone a la venta el jueves 26 de mayo, coincide con el Premio a toda una vida que acaba de recibir de la Academia de las Ciencias y las Artes de la Música. La de Linares ha construido una carrera sólida, fundamentada en tres pilares que definió muy bien José Fernández Torres, Tomatito, en la entrega del premio: “Por reivindicar el papel de la mujer, por llevar el cante clásico junto con el moderno, por cantar a los grandes poetas, este merecido premio es para Carmen Linares”.

Como en el caso de Raíces y alas, Remembranzas sale a la calle con una edición muy cuidada, en un formato que, además de los cantes, incluye un amplio libreto con las letras y dos textos: uno, firmado por José Luis Ortiz Nuevo, que ejerce en el concierto de narrador y otro, la historia del concierto, firmada por los productores: Miguel Espín (marido de la cantaora), Miguel Espín Pacheco (hijo de Carmen Linares) y Pablo Martínez Samper, compañero de Espín Pacheco en la productora Cabofaro.

El recorrido por la carrera de Carmen Linares arranca en las canciones populares de Lorca y la Argentinita que ella grabó en 1993. “Fue un disco que me gustó muchísimo, porque me salí un poco de todos los trabajos que yo venía haciendo. Fue un poco rompedor en mi carrera, y además gustó al público mucho”, nos explica ella en entrevista. “Lo llevamos al terreno del flamenco, y lo actualizamos. Fue un trabajo que a mí me ha dado muchísimo prestigio”. De este trabajo están en este concierto el Romance Pascual de los Peregrinitos, que abre el disco y las Sevillanas de Lorca, que lo cierra.

(Carmen Linares en la presentación de su disco, en la sede de la Sgae. Foto: Efe)

También se acuerda en este trabajo de la Antología de la mujer en el cante (1996), una recopilación de cantes de mujer que nadie nunca antes había grabado y en la que se hizo acompañar de las mejores guitarras del flamenco. “Siempre digo que hay un ante y un después de la Antología, ha sido un trabajo muy importante para mí”, explica ella. Para este disco elige una Seguiriya y las Cantiñas, en las que además, aparece el primer invitado especial: el baile de Javier Barón. “Su baile por alegrías y su baile por soleá son sus bailes por excelencia, sobre todo las alegrías. Así que se lo puse fácil: Javier tu baile son las alegrías, baila el tiempo que tú quieras, que yo canto. También cantaron dos palmeras que venían conmigo: Ana María (González) y Rosario (Amador), porque cantan muy bien y también porque hay que dar sitio a la gente joven.

Además de Barón, este concierto tuvo un invitado muy especial, un cantaor que además de admirarle, es un buen amigo: Miguel Poveda, que se unió en La luz que a mí me alumbraba (Canto de los desengaños, una composición de Juan Carlos Romero con letra de Ortiz Nuevo) y el Canto de la resignación, que Linares grabó en el disco Un ramito de locura y que a Poveda le gustó tanto cuando la escuchó que decidió incluirla en su disco Tierra de calma.

El disco continúa con un repaso a los grandes poetas a los que Carmen ha dado voz: Juan Ramón Jiménez (en su disco Raíces y alas), Federico García Lorca (en su espectáculo, junto a la coreógrafa Blanca Li, sobre Poeta en Nueva York) y Miguel Hernández (en su montaje más reciente, Oasis abierto). ¿Por qué cantar a los poetas? “Después del disco que Enrique Morente le hizo a Miguel Hernández vimos que ahí había un camino que no estaba explorado y que era fantástico”, explica la cantaora. “Tener esos grandes poetas, tenerlos ahí y no utilizarlos, no cantarlos y no darlos a conocer, para mí es un lujo hacerlo”.

Del espectáculo sobre Poeta en Nueva York elige además la cantaora uno muy especial, que dedica a su compadre Morente, por granaínas, Asesinados por el cielo. “Enrique tiene una forma muy especial de hacer ese cante, y yo le quería recordar así. Cuando lo monté para el estreno, en Granada, Enrique estaba con nosotros y luego dije: este poema tiene que ser para Enrique, porque hay mucho de él ahí”.

Morente fue una de las personas que sobrevoló Sevilla la noche del concierto. Un lugar muy especial para el flamenco, sin ninguna duda, en el que Carmen Linares tardó en entrar: “Yo llevaba ya tiempo cantando, pero no sé por qué, Sevilla no era una ciudad donde me llamaran para cosas importantes. Pero hubo una Bienal que me pilló muy bien, porque estas cosas, el flamenco es una cosa muy visceral, muy emotiva, que se tienen que dar muchas cosas para que tú consigas transmitir y llegarle al público. A partir de ahí, de esa Bienal, entré en Sevilla por la puerta grande, y tenemos un matrimonio, un noviazgo, no sé qué, que a mí me quieren mucho en Sevilla y a mí me encanta esa ciudad”.

Escucha las Sevillanas de Lorca y el Canto de la resignación, incluidos en el disco de Carmen Linares Remembranzas.

¿Quieres conocer los gustos musicales de Carmen Linares? Consulta sus respuestas en nuestro Audiomatón.

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

15 Abr 2011

Escrito por acastellano

15 Abr 2011 - Enlace

El Festival de La Unión apuesta por los artistas más mediáticos

Farruquito, Estrella Morente, Diego el Cigala y Tomatito. Este es el cartel para las galas del Festival Internacional de Cante de las Minas de La Unión, que este año, en su edición número 51, tendrá lugar entre el 3 y el 13 de agosto. Un año después de cumplir medio siglo, la apuesta, no hace falta ser muy listo para llegar a esta conclusión, es hacer taquilla en un momento de crisis que, entre otras cosas, ha hecho que el ciclo de conciertos se reduzca un día.

El arranque, en cualquier caso, después del Prólogo del día 3, es la actuación de los ganadores del concurso de 2011: Miguel Ortega, premio Lámpara Minera (cante), Francisco Moncayo, premio Bordón Minero (guitarra), Jesús Fernández, premio Desplante (baile) y Abdón Alcaraz, premio El Filón (instrumental: piano). El día 5 arrancan las galas, con la actuación de Pitingo, un artista que forma parte de la historia de este festival porque pasó por su concurso de cante.

El certamen, un referente para los artistas que comienzan en el flamenco, se abrió para las inscripciones el pasado mes de febrero. “Ya se han inscrito más de cien participantes”, explicaba ayer en una rueda de prensa en el Corral de la Morería en Madrid, el alcalde de La Unión, Francisco Bernabé. Este año, la recta final (semifinales y final) y segunda parte del Festival tendrá lugar entre el 10 y el 13 de agosto.

Y mientras tanto, las actividades culturales, que incluirán actuaciones en la recientemente restaurada mina de Agrupa Vicenta Bernabé adelantó ayer que por este escenario natural pasarán Rocío Márquez y Manuel Cuevas, ambos poseedores de la Lámpara Minera y que presentarán sus nuevos trabajos discográficos.

Además de esto, un homenaje a Japón, la entrega de los Castilletes de Oro a Alejandro Sanz, Ferrán Adriá y Antonio Grau Mora Rojo el alpargatero (a título póstumo) y un homenaje a Enrique Morente, Castillete de Oro 2010, que contará con la presencia de toda la familia Morente y en el que se proyectará el documental de Emilio Ruiz Barrachina Morente, Picasso.

Puedes consultar aquí el cartel completo del Festival Internacional de Cante de las minas.

FOTO: EFE (Juan Carlos Hidalgo)

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

25 Mar 2011

Escrito por acastellano

25 Mar 2011 - Enlace

Los sueños de José Anillo

José Anillo (Cádiz, 1978) es, como tantos otros, un cantaor joven curtido en el cante para el baile. Hace tiempo que quería dar el salto adelante, que su cante fuese el protagonista, y ese sueño lo ha plasmado en un disco, el primero, Los balcones de mi sueño. “El disco es una carta de presentación, ahora todo el mundo puede conocerme”, comenta él con una sonrisa en una amena charla que tiene lugar en Madrid.

Diez cantes, cinco guitarras (las de Juan Requena, Rafael Rodríguez, Alfredo Lagos, José Luis Montón y Paco Cruz), siete palos (bulerías, soleá apolá, tientos, tangos, malagueñas, alegrías y fandangos) y dos versiones. Un disco que mira a Cádiz (por alegrías, por malagueñas del Mellizo, por tientos y con un homenaje a Juan Villar) pero se deja querer por la amplitud y profundidad que ofrece el flamenco. “El título es una metáfora del puente Carranza, yo llevo desde los 17 años viviendo fuera de Cádiz, y cada vez que llego y paso por el puente siento como si me asomara al balcón de mis sueños, porque ese sería mi sueño, vivir en Cádiz...” ¿Un título de añoranza? Un poco más que eso: “También es refiere a todo lo que yo he grabado en el disco, es como si me asomara a ver toda mi historia como cantaor”. José tiene una voz llena de sonoridad, un metal templado que raspa el corazón cuando rompe en su cante. Una voz modulada, a la que, seguro, le queda mucho por evolucionar y aprender, pero que parte del conocimiento y el sabor.

Pero a mí, lo que más me impresiona de este cantaor es su energía, sus ganas de desarrollar su carrera, su valentía y seguridad en sí mismo. Este disco es la prueba, un trabajo en el que él ha trabajado como productor y que ha editado y publicado gracias a su tenacidad, prácticamente sin apoyos, y en cuya promoción también le va la vida. “Como no te tires a la piscina no te mojas, y como no te arriesgues y no apuestes por ti mismo no va a apostar nadie”, justifica él. “Y como tú vas a valorar lo tuyo no lo va a valorar nadie”. Además agrega, “hoy me alegro, la verdad, porque mi trabajo es mío y no me lo va a ningunear nadie”.

Este trabajo de sus sueños está dedicado a Enrique Morente, uno de los que sí quiso ayudarle con este disco y que no pudo hacerlo antes de dejarnos huérfanos de su arte. “En los dos últimos meses de vida de Enrique yo ya tenía el disco grabado y masterizado y ya no tenía ni un duro”, cuenta Anillo. “Y yo iba a las casas discográficas, porque yo no podía editarlo, a intentar a que alguien me lo sacara. Y un día llamé a Enrique y se lo conté. Ya había hablado yo antes con otras personas del flamenco reconocidas y no me echaron ni puñetera cuenta, pero Enrique, cuando le llamé me dijo: Como amigo, aficionado y veterano de esto, tengo la obligación de ayudarte”. Y habló, por él, con todos sus conocidos. “Hablé con él durante dos meses a diario. Él me había dicho que me iba a hacer el prólogo… Pero creo que la lucecita la dejó ahí, porque están pasando cosas muy singulares”.

Los balcones de mi sueño arrancó hace diez años, como una idea, una maqueta, un título y un sueño, pero comenzó a materializarse hace algo más de un año. La mayor parte de las letras son del cantaor, así que desde el principio sabía qué cantes quería grabar. Pero en el proceso, me cuenta, también hubo espacio para la sorpresa. “Los fandangos camperos de Juanito Varea [ Consuelo la granaína], los escuché en un disco que me compré en el Rastro y me dejaron enamorados”, así que se lanzó a grabarlos. Pero historia curiosa pertenece a los tientos. “Les pusimos de título Cambio de planes porque son unos tientos recuperados”, explica el cantaor. Los iba a grabar su hermana, Encarna Anillo, en su disco Barcas de plata, pero se perdieron en el camino cuando la producción pasó a manos de José. “Tampoco podíamos grabarlos otra vez porque teníamos mucho trabajo, así que los he recuperado yo para grabarlos en mi disco”.

Las dos versiones son lo menos flamenco del disco, pero las dos tienen una historia muy especial. “La Canción de las simples cosas es un regalo, porque es un tema que a mi novia le gusta de siempre, es su preferido. Así que es mi regalito para ella”, explica el cantaor. ¿Y Soñar contigo, de Tony Zenet? “Es que me encantó cuando la escuché”, explica Anillo. “Le escribí a su myspace y le dije que quería grabar el tema, así por las buenas: Hola, soy cantaor, me encanta tu canción y quiero hacer una versión. Y me contestó su productor, Juan Ibáñez, de la Warner, que habían estado escuchando el Myspace, donde yo tenía algunas cosas y que les había gustado. Total, que les dije que quería conocer a Tony personalmente, para darle las gracias, lo vi aquí en Madrid y resulta que el percusionista se llevó dos años trabajando con mi hermana…”.

Esa hermana, Encarna Anillo, tiene mucha presencia en la vida y en el disco de José. Hace algunas voces, y es autora de algunas de las letras. “Sería de muy tonto no tenerla en el disco, cantando como canta”, afirma rotundo. “Además que yo empecé en el mundo discográfico y en el cante por ella. Yo cantaba en mi casa y no me escuchaba ni mi padre, porque a mí me daba mucha vergüenza cantar. Y ella empezó bailando con cinco años y cada vez que iba a una academia… A mi hermana se la rifaban en las academias de baile. Ella no quería que le cantara nadie más que yo. Y después ella empezó a cantar porque me imitaba”.

Y sin embargo, ella grabó su disco antes que él, pero él lo produjo y le acompañó en Carta de una salvaora, un homenaje a la Salvaora de Manolo Caracol. “Esa experiencia, junto con la de mi disco y ser padre, ha sido una de las responsabilidades más grandes que he tenido, porque era encargarme de la carrera de una artista como mi hermana”.

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

Sobre este blog

Avatar de acastellano

Si eres curioso, simpatizante o aficionado al inabarcable mundo del flamenco, asómate en este blog a lo que se cuece por sus caminos de la mano de la periodista de EL PAÍS Ángeles Castellano.
Si quieres contactar con la autora, escribe un correo a info @ porbloguerias.com. Puedes seguirlo también en Twitter: http://www.twitter.com/porbloguerias y en Facebook: https://www.facebook.com/Porbloguerias

Ver perfil

Buscar

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

Amigos

  • fernando-navarro
  • dario-manrique
  • Francisco Reinoso Cobo
  • jdminguell
  • Álvaro Pérez
  • rjcano
  • rosajc
  • Luis Pablo Beauregard Alday
  • rlendinez
  • Lucía Angélica FOLINO
  • prodriguez
  • angelmartinezx2
  • casajuntoalrio
  • juan-manuel-jimenez-garcia
  • pobretv
  • La mirada turbia
  • interstockbroker
  • Juan Antonio Delgado Serrano
  • juanmanuel
  • MONICARLOS http://soniricpop.tk
  • chinalaine2
  • Beatriz Rubio
  • landahlauts

Mis tags

ElPais.com Cultura

Esperando Contenido Widget ...