Por Bloguerías

Hay 35 artículos con el tag enrique morente en el blog por-bloguerias. Otros artículos en Comunidad El Pais clasificados con enrique morente

Escrito por acastellano

30 Sep 2011 - Enlace

El recuerdo de Morente, en Boronía

¿Estás en Sevilla? Apunta un plan para esta tarde: la presentación del último número de la revista cultural Boronía, dedicado al recuerdo de Enrique Morente. A las 20.30, en la sede del Instituto Andaluz de Flamenco en la Iglesia de Santa Lucía. (C/ Santa Lucía, 10) En la presentación estará el responsable del proyecto, Gabriel Núñez, pero también habrá un recital a cargo de Tomás de Perrate, Antonio Malena y Malena Chico. La entrada es libre hasta completar aforo.

Homenajes a Morente, desde que nos dejó, ha habido muchos y los seguirá habiendo, necesarios todos. ¿Por qué es especial el que aglutina Boronía? Porque reúne los recuerdos, sentimientos y reflexiones de un grupo de personas vinculadas de alguna manera con el cantaor, bien por conocimiento personal, bien por relación profesional, bien como aficionados. Cerrado por el propio Morente, que habla en una entrevista, el libro está dividido en tres partes. Núñez ha recopilado recuerdos por escrito de autores como los periodistas Miguel Mora, Diego A. Manrique o Balbino Gutiérrez, músicos como Christina Rosenvinge, José Ignacio Lapido y Josemi Carmona, y otros nombres que a muchos le sonarán: Blanca Li, Javier Latorre, Juan Verdú, Valderrama, Gerardo Núñez...

Ente tanta firma interesante, Núñez ha colado de manera bastante inconsciente, diría yo, un texto que firmo yo, en el que explico, con una fuerte nostalgia, que nunca conocí al hombre, pero siempre adoraré al cantaor. “No quiero que me hagas una valoración de la figura de Morente”, me dijo cuando se puso en contacto conmigo. “Quiero que cuentes un recuerdo personal, un momento mágico que hayas vivido con su cante, lo que significa para ti este cantaor”. Qué difícil no elogiarle, qué difícil reducir el texto a una vivencia personal. Pero así, Boronía es un mapa de recuerdos, un puzzle de voces variadas y variopintas, todas válidas para recordar al maestro.

Una lectura muy recomendable para recordar, a través de los recuerdos de muchos, 57 voces, y revivir al maestro, que nunca se irá del todo mientras escuchemos su voz. Una lectura para revivir, y descubrir, esta tarde en Sevilla.

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

Escrito por acastellano

19 May 2011 - Enlace

La gala del chascarrillo

Aburrida, falta de ritmo, sin emoción y con un presentador pretendidamente simpático pero con unas bromas que rozaron el absurdo. Así fue, anoche, la gala de los XV Premios de la Música, esa que tanto se había cacareado que se dedicaría al flamenco. Visto lo visto, mejor que dejen al flamenco por el caminito por el que iba y no lo mezclen con propuestas chuscas como la de anoche. Mucho más tras oír las palabras del presidente de la Academia, Eduardo Bautista: “Estamos celebrando la grandeza del flamenco. Es enorme la responsabilidad que tenemos como conjunto de naciones y pueblos un patrimonio universal que es reconocido absolutamente por todo el mundo”.

En lo que respecta al flamenco, tan sólo hubo dos momentos (duplicados) de emoción, pero era bastante previsible que así sería, ya que tuvieron que ver con dos grandes artistas que eran homenajeados anoche: Carmen Linares y Enrique Morente, por motivos, obviamente, diferentes.

Ver a un gran guitarrista como Tomatito, curtido en grandes escenarios de todo el mundo, emocionado al punto de que no le salían las palabras para entregar el Premio a toda una vida a Carmen Linares fue muy emocionante, muy a pesar de que le tocó intervenir tras la chusca presentación de Toni Garrido, que pareció una broma de mal gusto: “Una mujer de Jaén, aceitunera y altiva”. Tomatito enumeró los méritos de la de Linares: “Por reivindicar el papel de la mujer, por llevar el cante clásico junto con el moderno, por cantar a los grandes poetas, este merecido premio es para Carmen Linares”.

Con el auditorio en pie, a una Carmen Linares muy emocionada le costó arrancar: “Estoy muy nerviosa, esto me ha superado. Es un premio muy importante porque me lo dan mis propios compañeros y es importante para mí para seguir luchando por el flamenco. Este ha sido un año de luces y sombras, para el flamenco y para mí personalmente. Aquí estamos, tenemos que seguir adelante apoyando este arte y quiero dar las gracias a mis maestros, a todos los artistas que me han enseñado tanto, ellos son los que nos han allanado el camino. Soy muy afortunada de haber podido expresarme con una música como es el flamenco, una de las mejores músicas del mundo. También quiero dar las gracias y dedicar el premio a mi familia, a mi marido y a mis hijos. Muchas gracias y viva el flamenco”, dijo.

La actuación, esa versión de La danza número cinco de Granados, junto al piano de Iván Melón Lewis, fue uno de los momentos de mayor intensidad de la gala. El baile de Carmen Amaya, proyectado como fondo, y el de Belén López, acompañaron con mucha emoción el ya de por sí emocionante cante de Linares.

Todas las actuaciones fueron flamencas. Fue el único elemento que relacionó la gala con la dirección de Javier Limón. Además de Carmen Linares, actuaron un grupo de percusionistas al inicio (que hicieron unas bulerías a tres) que fueron los responsables, además, de las cortinillas musicales (bastante insustancial todo), doce guitarristas, comandados por David e Israel Cerreduela, que interpretaron una versión del Entre dos aguas de Paco de Lucía, y Estrella Morente, que acompañada al piano de Michael Nyman, ofreció un bocado de lo que será su próximo disco. Un disco que no parece, por lo visto anoche, que haga volver a la hija mayor del maestro Morente a la senda del flamenco, porque lo que hizo anoche, con pasión y acierto, no tuvo nada que ver con lo jondo, ni en la interpretación de Estrella ni en la composición en sí.

Eso sí, la de Linares y Morente salvaron las actuaciones. Son dos animales de escenario, con una fuerte presencia y muchas tablas, y menos mal, porque le pusieron un poco de emoción a una gala completamente anodina.

Antes de actuar, Estrella, junto a sus dos hermanos, Soleá y Enrique, recogieron el premio a mejor álbum flamenco para el disco Morente+flamenco de su padre Enrique, precedidos por unas imágenes del gran maestro cantando tremendamente emocionantes. Estrella tuvo unas palabras muy sentidas sobre el premio que recogía: “Recogemos un premio que compite con la máxima actualidad de la música”, pero sobre todo, sobre su padre: “Mi padre era la música. Nuestra casa era la música. Si hay alguien músico en esta vida ese ha sido Enrique Morente. Viva Enrique Morente. Viva la música”.

Además de esto, el premio a la mayor labor de difusión (que recayó en el periodista Alfonso Eduardo Pérez Orozco, toda una vida dedicada al flamenco) y los dos premios a los festivales más importantes del flamenco (el de Cante de Las Minas, de La Unión y la Bienal de Sevilla) que fueron recogidos por un político en campaña (el alcalde de La Unión) y un director general –de la Bienal- haciendo campaña por el equipo de su jefe, el alcalde de Sevilla, muchos otros artistas no necesariamente premiados por su trabajo en el flamenco tuvieron palabras sobre este arte. Así fue con Chano Domínguez, pianista gaditano, que recogió el premio a Mejor Álbum de Jazz por su disco Piano ibérico: “Tengo que agradecer este premio primero que todo a los compositores que me han inspirado para hacer este disco, los primeros que hicieron piano flamenco: Albéniz, Granados, Falla… Para ellos va dedicado este premio…”

También con el compositor, productor y arreglista Joan Albert Amargós o con la cantante La Shica, que dijo sobre Enrique Morente que fue “un cantaor que fue tan moderno que nunca estuvo de moda”.

El pueblo de Lorca y las manifestaciones por una democracia real que tienen lugar en toda España desde el domingo pasado, también tuvieron un hueco en una gala tan sosa como insustancial con mínimos destellos de emoción.

(FOTOS: EFE)

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

Escrito por acastellano

28 Abr 2011 - Enlace

'Morente + Flamenco', Premio de la Música 2010

La gala de entrega de premios no es hasta el próximo 18 de mayo, pero hoy, la Academia de las Artes y las Ciencias de la Música ha dado a conocer los Premios de la Música de este año. La categoría de Mejor disco flamenco, informa EFE, ha recaído sobre Enrique Morente y su Morente + Flamenco, el segundo de los dos discos en directo editados en los últimos años.

Morente competía con dos nombres consagrados: José Mercé, con su disco Ruido (Warner, 2010), y Cañizares y sus Cuerdas del alma. Es curioso que, con lo prolífica que ha sido la carrera del maestro Morente, que se nos fue a finales de año, hasta el final de su carrera no editó ningún disco en directo. Al parecer, al maestro no le gustaba que le grabasen, siempre dijo que era algo que le desconcentraba.

El segundo, que nos ocupa (el primero se estrenó a finales de 2009) cubre de 1984 a 1994, los años en los que Morente estaba mejor de voz y en los que todavía no se entregaba a la experimentación. Participan figuras como: Mario Maya, Manolo Sanlúcar, Pepe Habichuela, Paco Cortés, Rafael Riqueni, Alain Pérez y Montoyita.

José Mercé competía con su último trabajo discográfico, Ruido, un disco que sigue la senda abierta con sus dos superventas: Aire, Lío y Confí de fuá, producido por Isidro Muñoz. Un disco de flamenco para todos los públicos con pocos momentos de profundidad.

El tercer contendiente era el guitarrista Cañizares, con sus Cuerdas del alma, publicado por Sony Music. Este es un disco fundamentalmente de guitarra, con una idea musical que le da sentido del primer corte al último, de sonidos amables y palos sobre todo fiesteros.

Por otro lado, la lista de premiados contiene a otros dos artistas muy relacionados con el flamenco: el pianista Chano Domínguez (mejor disco jazz) y Joan Albert Amargós, que ha recibido el premio a Mejor arreglista por su trabajo en el disco del guitarrista Tomatito, Sonanta Suite, grabado junto a la Orquesta Nacional de España.

Los premios más flamencos

Este año, la gala de los Premios de la Música, que alcanza la 15 edición, estará dedicada al flamenco y la memoria de Morente, y ahora, además, se sabe que ha sido premiado. Los galardones se entregarán en el Teatro Coliseum de Madrid el próximo 18 de mayo a las diez de la noche. "Queremos rendir tributo a todos los que aman y amamos el flamenco, y en concreto, a alguien que nos ha dejado recientemente y al que añoramos con mucho pesar: Enrique Morente, un creador con mayúsculas", dijo en la presentación de los premios Eduardo Bautista, presidente de la Junta Directiva de la Academia.

Los galardonados, votados por los propios autores e intérpretes miembros de la Academia, recibirán su galardón en una ceremonia que presentará el periodista Toni Garrido y que será retransmitida por La 2 de TVE.

Los detalles se han ido conociendo poco a poco. Lo último en saberse, los premios de hoy. Pero antes, la Academia dio a conocer que dos festivales convertidos casi en instituciones del flamenco recibirán, compartido, el Premio a la labor de Difusión de la música: la Bienal de Flamenco de Sevilla, en pie desde hace 30 años, y el Festival Internacional de Cante de las Minas de La Unión, que el año pasado cumplió 50 años, y cuyo cartel para este verano fue presentado en Madrid hace un par de semanas. La gala tendrá la colaboración especial de Javier Limón, productor y músico muy estrechamente ligado a los artistas del flamenco como, entre otros, Paco de Lucía.

Pero sin duda la gran protagonista será la gran dama del cante, Carmen Linares, que este año recibe el Premio a toda una vida. La cantaora prepara ahora su próximo disco, una grabación del concierto que ofreció recientemente en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, un recorrido por toda su trayectoria musical. La de Linares, tras conocer el premio, daba las gracias al flamenco en una entrevista concedida a EL PAÍS, y hablaba así de su gran amigo, Enrique Morente, el segundo protagonista de los Premios: "Para mí ha sido uno de los mejores artistas que ha dado el flamenco. Es una pena, era como un chiquillo, tenía una ilusión y una cantidad de cosas que darnos... Y le hemos perdido", recuerda. ¿Un momento con Enrique? El bautizo de su segunda hija, Soleá, de la que Linares y su marido son padrinos. "Fue en Granada, de estos bautizos multitudinarios. Él iba por la calle y veía a gente conocida y les iba invitando... Lo pasamos tan bien, era una persona tan entrañable..."

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

Escrito por acastellano

25 Mar 2011 - Enlace

Los sueños de José Anillo

José Anillo (Cádiz, 1978) es, como tantos otros, un cantaor joven curtido en el cante para el baile. Hace tiempo que quería dar el salto adelante, que su cante fuese el protagonista, y ese sueño lo ha plasmado en un disco, el primero, Los balcones de mi sueño. “El disco es una carta de presentación, ahora todo el mundo puede conocerme”, comenta él con una sonrisa en una amena charla que tiene lugar en Madrid.

Diez cantes, cinco guitarras (las de Juan Requena, Rafael Rodríguez, Alfredo Lagos, José Luis Montón y Paco Cruz), siete palos (bulerías, soleá apolá, tientos, tangos, malagueñas, alegrías y fandangos) y dos versiones. Un disco que mira a Cádiz (por alegrías, por malagueñas del Mellizo, por tientos y con un homenaje a Juan Villar) pero se deja querer por la amplitud y profundidad que ofrece el flamenco. “El título es una metáfora del puente Carranza, yo llevo desde los 17 años viviendo fuera de Cádiz, y cada vez que llego y paso por el puente siento como si me asomara al balcón de mis sueños, porque ese sería mi sueño, vivir en Cádiz...” ¿Un título de añoranza? Un poco más que eso: “También es refiere a todo lo que yo he grabado en el disco, es como si me asomara a ver toda mi historia como cantaor”. José tiene una voz llena de sonoridad, un metal templado que raspa el corazón cuando rompe en su cante. Una voz modulada, a la que, seguro, le queda mucho por evolucionar y aprender, pero que parte del conocimiento y el sabor.

Pero a mí, lo que más me impresiona de este cantaor es su energía, sus ganas de desarrollar su carrera, su valentía y seguridad en sí mismo. Este disco es la prueba, un trabajo en el que él ha trabajado como productor y que ha editado y publicado gracias a su tenacidad, prácticamente sin apoyos, y en cuya promoción también le va la vida. “Como no te tires a la piscina no te mojas, y como no te arriesgues y no apuestes por ti mismo no va a apostar nadie”, justifica él. “Y como tú vas a valorar lo tuyo no lo va a valorar nadie”. Además agrega, “hoy me alegro, la verdad, porque mi trabajo es mío y no me lo va a ningunear nadie”.

Este trabajo de sus sueños está dedicado a Enrique Morente, uno de los que sí quiso ayudarle con este disco y que no pudo hacerlo antes de dejarnos huérfanos de su arte. “En los dos últimos meses de vida de Enrique yo ya tenía el disco grabado y masterizado y ya no tenía ni un duro”, cuenta Anillo. “Y yo iba a las casas discográficas, porque yo no podía editarlo, a intentar a que alguien me lo sacara. Y un día llamé a Enrique y se lo conté. Ya había hablado yo antes con otras personas del flamenco reconocidas y no me echaron ni puñetera cuenta, pero Enrique, cuando le llamé me dijo: Como amigo, aficionado y veterano de esto, tengo la obligación de ayudarte”. Y habló, por él, con todos sus conocidos. “Hablé con él durante dos meses a diario. Él me había dicho que me iba a hacer el prólogo… Pero creo que la lucecita la dejó ahí, porque están pasando cosas muy singulares”.

Los balcones de mi sueño arrancó hace diez años, como una idea, una maqueta, un título y un sueño, pero comenzó a materializarse hace algo más de un año. La mayor parte de las letras son del cantaor, así que desde el principio sabía qué cantes quería grabar. Pero en el proceso, me cuenta, también hubo espacio para la sorpresa. “Los fandangos camperos de Juanito Varea [ Consuelo la granaína], los escuché en un disco que me compré en el Rastro y me dejaron enamorados”, así que se lanzó a grabarlos. Pero historia curiosa pertenece a los tientos. “Les pusimos de título Cambio de planes porque son unos tientos recuperados”, explica el cantaor. Los iba a grabar su hermana, Encarna Anillo, en su disco Barcas de plata, pero se perdieron en el camino cuando la producción pasó a manos de José. “Tampoco podíamos grabarlos otra vez porque teníamos mucho trabajo, así que los he recuperado yo para grabarlos en mi disco”.

Las dos versiones son lo menos flamenco del disco, pero las dos tienen una historia muy especial. “La Canción de las simples cosas es un regalo, porque es un tema que a mi novia le gusta de siempre, es su preferido. Así que es mi regalito para ella”, explica el cantaor. ¿Y Soñar contigo, de Tony Zenet? “Es que me encantó cuando la escuché”, explica Anillo. “Le escribí a su myspace y le dije que quería grabar el tema, así por las buenas: Hola, soy cantaor, me encanta tu canción y quiero hacer una versión. Y me contestó su productor, Juan Ibáñez, de la Warner, que habían estado escuchando el Myspace, donde yo tenía algunas cosas y que les había gustado. Total, que les dije que quería conocer a Tony personalmente, para darle las gracias, lo vi aquí en Madrid y resulta que el percusionista se llevó dos años trabajando con mi hermana…”.

Esa hermana, Encarna Anillo, tiene mucha presencia en la vida y en el disco de José. Hace algunas voces, y es autora de algunas de las letras. “Sería de muy tonto no tenerla en el disco, cantando como canta”, afirma rotundo. “Además que yo empecé en el mundo discográfico y en el cante por ella. Yo cantaba en mi casa y no me escuchaba ni mi padre, porque a mí me daba mucha vergüenza cantar. Y ella empezó bailando con cinco años y cada vez que iba a una academia… A mi hermana se la rifaban en las academias de baile. Ella no quería que le cantara nadie más que yo. Y después ella empezó a cantar porque me imitaba”.

Y sin embargo, ella grabó su disco antes que él, pero él lo produjo y le acompañó en Carta de una salvaora, un homenaje a la Salvaora de Manolo Caracol. “Esa experiencia, junto con la de mi disco y ser padre, ha sido una de las responsabilidades más grandes que he tenido, porque era encargarme de la carrera de una artista como mi hermana”.

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

Escrito por acastellano

09 Feb 2011 - Enlace

El disfrute de Miguel Poveda en Madrid

Anoche, Miguel Poveda abrió el Festival de flamenco Caja Madrid en el Teatro Circo Price con un recital en el que demostró que se encuentra en su mejor momento como cantaor. Hizo disfrutar al público presente, que abarrotaba la sala (con todo vendido desde semanas antes), pero sobre todo, demostró lo mucho que él disfruta con el cante jondo. Este gran cantaor, con un éxito que se ha trabajado a base de estudio y buen hacer, fue el dueño del escenario y llevó a los presentes por donde quiso. Su grupo, compuesto por las guitarras de Jesús Guerrero y Juan Gómez Chicuelo, las palmas de Luis Cantarote y Carlos Grilo y las percusiones de Paquito González, es una máquina de precisión de sentimiento y compás, que genera el ambiente necesario para que el cantaor se luzca.

(FOTO: BERNARDO PÉREZ)
Y digo que el cantaor llevó la noche por los derroteros que quiso. Tuvo tiempo para todo. Para homenajear al gran maestro Morente, de quien dijo que aún le cuesta hablar en pasado, con unos fandangos en los que incluyó unas letras que él escribió al maestro y una versión tremendamente emotiva de La aurora de Nueva York por bulerías, uno de los temas contenidos en el mítico disco Omega que Morente hizo junto a Lagartija Nick a partir del Poeta en Nueva York de Federico García Lorca. También tuvo tiempo de homenajear a los grandes nombres del flamenco, tanto por alegrías (en las que incluyó unas letritas que cantara Camarón de la Isla) como por tangos de Triana, en los que, entre otros, se acordó del Titi.

Poveda está en un momento de su carrera en la que es capaz de hacer lo que quiere. Sonar festero, pícaro y alegre y cambiar de golpe a la gravedad requerida para cantar por soleares o seguiriyas. Tiene en su voz todos los matices, el grito y el susurro, la alegría y el desasosiego, en los tonos altos de una voz que comienza a tostarse y que siempre tuvo carácter y en los más bajos. Su capacidad de abordar el cante quedó más que demostrada en los dos grandes momentos de la noche: por seguiriyas y malagueñas, un cante que acometió por petición del público y en el que entró dos veces, después de una broma con Chicuelo, y en el que sin embargo, una vez dentro, fue capaz de trasladar al público los sonidos más negros que este palo requiere.

Tuvo un momento para reconciliar en el escenario a dos enemigos profesionales de la época: Antonio Mairena y Pepe Marchena, a los que unió por soleares, con la del Charamusco, creación de Mairena, y otra más lírica y no menos sentida de Marchena. También para recrear una obra discográfica, probablemente, la más conseguida de su carrera discográfica flamenca (coplas a parte): del disco Tierra de calma, que hizo junto a Juan Carlos Romero, interpretó de pie la farruca (Tierra de calma) y una letra de tangos que últimamente él gusta hacer por bulerías, en la última ronda (Buenas intenciones).

También, cómo no, apareció la copla, con los Cuatro capotes de Antonio Gallardo por bulerías, cantada con el único acompañamiento de las palmas, y una adaptación por bulerías de A ciegas, con la que además, aprovechó para saludar a Pedro Almodóvar (director de la película Los abrazos rotos en la que Poveda interpreta esta copla), presente en la sala.

Poveda llevó al público por donde quiso, insisto, en una noche que arrancó con pitos y gritos de protesta por parte del respetable de los laterales, que se quejaban de no tener visibilidad. Los organizadores del festival, que se presentó como un homenaje a Enrique Morente, quisieron proyectar los diez primeros minutos del documental que el fallecido cantaor grabó, y que aún no se ha estrenado, sobre el barbero de Picasso. Cuando Poveda pisó el escenario, el público se volvió a quejar, pero el cantaor logró contentar a todos.

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

Escrito por acastellano

02 Feb 2011 - Enlace

El Festival de Cante de Las Minas abre concurso

Como cada año desde hace ya 51, el Festival de Cante de Las Minas de La Unión abre los plazos para su prestigioso concurso de cantes mineros. El Ayuntamiento de la localidad murciana ha dado a conocer las bases, los formularios y las fechas, que pueden ser consultadas y descargadas en la web del festival, en este enlace. El plazo para inscribirse en las diferentes categorías del concurso estará abierto hasta el próximo 15 de abril, salvo para la competición de Instrumentista Flamenco, que amplía el plazo hasta el 15 de junio. Las pruebas selectivas se desarrollarán desde mediados de mayo hasta mediados del mes de julio.

Las bases no explican quiénes forman parte del jurado, pero sí se reflejan las dotaciones de los premios. Los más importantes son:

-La Lámpara Minera (cante), 15.000 euros
-El Bordón Minero (guitarra): 6.000 euros
-El Desplante (baile): 10.000 euros
-El Filón (instrumentista): 7.000 euros

La gran final tendrá lugar, como cada año, durante el Festival, que este año se celebrará entre el 3 y el 13 de agosto. No han trascendido los nombres de las actuaciones, porque probablemente aún no están cerradas del todo, pero sí a quiénes irán este año los máximos reconocimientos del festival, en una decisión que seguro que va a traer cola. Después que en 2008 el Castillete de Oro fuese para Miguel Poveda, en 2009 para el guitarrista Vicente Amigo y en 2010, para Enrique Morente, este año será para el músico Alejandro Sanz ("por su pasión y defensa del flamenco, como ha demostrado a lo largo de toda su trayectoria personal y profesional", recoge el comunicado facilitado por la organización del Festival), el cocinero Ferrán Adriá ("uno de los mejores embajadores de la cultura española, y por ende flamenca, en los cinco continentes, además de un gran aficionado al cante jondo", según el mismo comunicado) y al cantaor local Antonio Grau Mora, Rojo el Alpargatero, a título póstumo.

Sinceramente, y esto es una opinión personal, entregar el reconocimiento al máximo exponente de la cocina española, me parece cuando menos, pintoresco, y desde luego, no sé en qué lugar deja a Rojo el Alpargatero, una figura fundamental para la supervivencia de los cantes mineros. Ponerlo al mismo nivel flamenco que a Adriá y Sanz me parece a todas luces innecesario y poco acertado. Está bien abrir el festival a un público más amplio, probablemente no tan conocedor pero más impresionable por nombres de trayectoria reconocida en otros campos, pero considero que en el campo en el que el Festival de las Minas es único, esto es, los cantes minero levantinos, quedan muchos flamencos por reconocer.

Escuela de cantes mineros

Por otro lado, el Ayuntamiento de La Unión ha logrado poner en marcha un proyecto en el que ha estado trabajando en los últimos años: La Escuela de Arte Flamenco de la Fundación Cante de las Minas, que nace con vocación de prestar tanto enseñanza reglada, es decir, reconocida por el Ministerio de Educación, como estudios específicos de perfeccionamiento, "con una especial incidencia en el ámbito de los cantes mineros y de Levante", según recoge su web.

Lo interesante de la propuesta, como en otros casos de enseñanza de flamenco, está en la nómina de profesores, que incluye a la cantaora unionense Encarnación Fernández, que domina como pocos los cantes de su tierra, y su hijo en la enseñanza de la guitarra, Antonio Muñoz Fernández, que además ganó el concurso de guitarra (el Bordón Minero) en 1989.

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

Escrito por acastellano

13 Dic 2010 - Enlace

Lamento por la pérdida del gran quejío

Se nos fue Morente. La noticia era esperada, pero no por eso duele menos. Después de una jornada larga en la redacción, recordando lo mejor del maestro, su voz sonaba en el coche por soleares precisamente a eso, a soledad en la que nos deja el maestro, y el quejío, estremecedor, era acompañado por unas leves gotas de lluvia otoñal como si el mismo cielo sintiese esos ecos profundos como propios. A mí el pellizco me sobrecogió el viernes, cuando aún albergaba esperanzas de su recuperación, cuando aún esperaba el milagro, pero la idea de no volver a escuchar ese lamento del Albaicín encima de un escenario, me rompió el pecho y me estremeció las tripas. Hoy ha fallecido Enrique Morente, el cantaor, el maestro, el más joven de los mayores del flamenco, y nos dejó a todos los aficionados un poco más huérfanos.

Yo soy joven. No puedo narrar cómo fueron aquellas noches interminables en los tablaos madrileños, esas en las que compartía cartel con Camarón y Carmen Linares, esas que acababan en las ventas de las afueras de Madrid. Yo no puedo presumir de amistad con el maestro, como si harán mañana algunas firmas ilustres. Y con razón. La suya era una amistad para presumir. Yo no podré contar mis vivencias, porque no estaba, aquella noche en el San Juan Evangelista en la que salió de la sala escoltado por la policía que, digamos, le invitó amablemente a pasar la noche en el calabozo por haber dedicado unos fandangos libertarios a Carrero Blanco, asesinado ese mismo día.

Tampoco podré hablar de aquellas noches maravillosas en La Unión, como las que me contó el verano pasado Pepe Cros, un gran aficionado y admirador del granadino, que me decía: “Con Enrique Morente me he tirado hasta las once de la mañana y lo he dejado en la parada de taxis para que se lo lleven. Enrique además de un gran cantaor es un bohemio, y le gusta atender a la gente. Él es un sabio del flamenco, de lo poco que queda. Y también compitió en La Unión pero no llegó a la final, y fue el primer cantaor que cantó en una silla, porque aquí la gente cantaba de pie. Su garganta es una caja de música, y su cabeza es una cosa prodigiosa”.

Lo que sí puedo contar cómo me sorprendía cada vez que le escuchaba hablar. Con ese hilillo de voz, con esa conversación pausada, humilde, Morente transpiraba la sabiduría del que es listo y ha vivido mucho. Como cuando le entregaron el Castillete de Oro, máxima distinción del Festival de Las Minas, y después de la presentación que de él hicieron, tras una pausa en la que esbozó una socarrona sonrisa, sólo se atrevió a decir con una voz de la que se intuía una larga noche anterior. “Vaya, he tenido la sensación por un momento que el hombre del que estaban hablando era otro, que no podía ser que estuvieran hablando de mí”. Era un hombre libre, al que le gustaba disfrutar del tiempo sin planes ni relojes.

También fue un artista generoso. Llegó a crear una casa de discos, la de los Probeticos, artistas que siempre tienen que mendigar. Él animó a un joven Miguel Poveda, del que en un momento sólo se resaltaba ser de origen payo y catalán, a cantar en este idioma tan ajeno al flamenco (ánimo que se traduciría en un disco conmovedor, Desglaç). Tuvo también palabras elegantes para un joven bailaor Israel Galván, cuando nadie alcanzaba a comprender su deconstrucción del flamenco: “Es el más viejo de los bailaores jóvenes”, dijo de él.

Precisamente de Morente se podría decir que era el más joven de los cantaores viejos, porque nunca se detenía. En este 2010 he tenido oportunidad de verle cantar muy seguido, y nunca un recital fue igual a otro. Su grandeza radicaba en su capacidad para modificar los cantes siempre con acierto, para estremecer con un ay dicho en su sitio, ni antes ni después, desgarrado sin necesidad de sonar exagerado, al filo pero nunca roto, sentido y dolido. Ese era Enrique Morente sobre el escenario. Libre y estremecedor. Creador y no recreador, porque cada cante era único cada noche. Recuerdo algunas en las que al maestro parecía que se le quebraba la voz, que estaba roto, que le faltaba el aire, que no llegaba. Y a la nota siguiente, en el cante, cualquiera que fuera, malagueña, soleares, seguiriyas o tangos, su voz renacía plena de fuerzas para pellizcarme directamente el corazón.

Morente en el escenario era una enciclopedia del flamenco. Todas sus creaciones de laboratorio en el estudio, arriesgadas, siempre empujando un poco más lejos que el anterior, tenían una traducción en las tablas, una traducción que enlazaba, directamente y de la manera más natural, con el arte de los grandes, los viejos, las fuentes del flamenco. Por eso era respetado por todos, puristas y renovadores.

Que el rock hoy llore la muerte de Morente como si fuera uno de ellos me congratula. Que tantos que no conocen el flamenco reconozcan la grandeza del maestro, no hace más que engrandecer su figura. Su arte era tan poderoso que pudo convencer a los modernos, esos que desprecian o se cansan del flamenco por ser difícil de abarcar, por ser oscuro, radical y arcaico. Me alegra que hoy suene el Omega, aquel disco que grabó a partir de Poeta en Nueva York, de Federico García Lorca, la música de Leonard Cohen y la compañía de Lagartija Nick. Afortunadamente, Morente fue mucho más. Ojalá sirva este trabajo para acercar a los profanos a una vasta discografía, esa que empieza homenajeando a los maestros, esa que puso patas arriba el flamenco del siglo XX y lo metió directamente en el XXI sin olvidar nunca la fuente.

Hoy todos lloramos su pérdida. Y mi llanto es amargo, maestro, quiero verte una noche mágica más… Si cierro los ojos, puedo empezar a oirla…

Puedes escuchar aquí la selección de este blog de 15 cantes imprescindibles para recordar a Morente en Spotify .

(FOTO: CRISTÓBAL MANUEL, EL PAÍS)

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

Escrito por acastellano

09 Sep 2010 - Enlace

Flamenco en los Grammy

Un año más, se dan a conocer los nominados de los premios para las discográficas, esto es, los Grammy Latino. Es la décimo primera edición, cuya gala de entrega se celebrará el 11 de noviembre. La lista de nominados incluye la categoría de Mejor disco de flamenco, pero este año, además, aparece un disco de flamenco en una de las categorías generales, la de Mejor Ingeniería de Grabación para un Álbum. El nominado es José Mercé con su último trabajo, Ruido, distribuido por EMI.

En cuanto a la categoría de Mejor álbum flamenco, los nominados son:

-Ruido, de José Mercé.

-El sentido del aire, del guitarrista Juan Carmona, un disco en el que participan artistas como Con Duquende, Chano Dominguez, Montse Cortés, Joaquin Grilo y Paquete. Publicado por Harmonia Mundi.

-Morente Flamenco, de Enrique Morente, primer trabajo discográfico en directo del maestro en el que aparecen las voces de sus tres hijos y que recogen grabaciones de juventud del cantaor.

-Sonanta Suite, del guitarrista almeriense Tomatito, publicado por Universal. Tomatito aparece aquí acompañado por la Orquesta Nacional de España dirigida por Josp Pons.

-Española, de Niño Josele, guitarrista del que recientemente ha dicho Chick Corea: "Es el heredero de Paco de Lucía".

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

Escrito por acastellano

30 Abr 2010 - Enlace

"Vivo flamenco, sueño flamenco"

El guitarrista flamenco José Fernández Torres, Tomatito (Almería, 1958) estuvo ayer en la redacción de El País y charló con los lectores. Venía a presentar su nuevo trabajo discográfico, Sonanta Suite, que ha grabado junto a la Orquesta Nacional de España dirigida por Josep Pons.

Los lectores le han preguntado por el disco, y estas son algunas de sus respuestas:

"Sonanta significa guitarra en el argot flamenco, y suite ya la gente sabe lo que es, se refiere a lo clásico; y lo que me aporta es la satisfacción de haber hecho tocar flamenco, gracias a Joan Albert Amargos, que fue el traductor entre la música flamenca y el clásico, y al director Josep Pons, a una formación como la Orquesta Nacional de España. Es un honor que hayan tocado mi música”.

"Del Sonanta suite de 2004 a este ha habido algunos pequeños arreglos y hemos metido nuevos temas como Adiós Nonino y Two much. ¿Lo que más me gusta tocar en orquesta? Me gusta mucho la soleá”.

”Es un proyecto que viene desde 2005, hice una serie de conciertos, alrededor de 14 o 15, y ya tenía los arreglos hechos. Tenía todas las ganas y la curiosidad de hacer tocar flamenco a la Orquesta Nacional”.

-¿Cambia el toque cuando uno acompaña a una orquesta de cuando uno acompaña a un cantaor? ¿Cómo?
”Bueno, es distinto, claro. Hay que tener alma para las dos cosas. Lo bonito está en estar junto al otro músico con el que estás tocando”.

-¿Por qué tanto interés en grabar con una orquesta? Con la calidad de guitarrista que tienes, ¿para cuándo un disco en el que sólo haya guitarra, sin aditivos, flamenco puro del que tú sabes?
”Próximamente estaré empezando a grabar un disco flamenco. El disco con la orquesta era necesario para plasmar mi música con la Orquesta Nacional, en este caso, y hacerles tocar flamenco al mundo del clásico”.

-¿Por qué has elegido a tu hija para que te acompañe con su cante? ¿Qué crees que tiene de especial su voz, aparte de la flamencura que le corre por las venas?
”He elegido a mi hija porque he visto que su voz es dulce y pega muy bien con la orquesta por su timbre de voz y afinación, parece otro instrumento más”.

-¿Cuáles son los guitarristas clásicos que más te han influenciado en tu carrera y en este disco en particular?
”Hay guitarristas muy buenos, pero entre los actuales, el catalán Carles Trepat, por mencionar sólo a uno de lo ellos.

Pero además, los lectores le han preguntado por su visión del flamenco y sus artistas favoritos:

-¿No te parece que los guitarristas flamencos jóvenes suenan todos un poco igual? ¿Quiénes te parecen más interesantes, a quiénes hay que seguir la pista?
”Ahora se están cuajando, más adelante veremos. La preocupación de ellos ahora mismo debería ser tocar flamenco con mucha técnica. ¡Si no tienes técnica no puede tocar!”

-¿En qué palo te sientes más cómodo? ¿A qué otros guitarristas flamencos admiras, quitando a Paco de Lucía?
”En la bulería me siento más cómodo, y admiro a guitarristas como Vicente Amigo, Niño Josele, Paquete, Josemi, Pepe Habichuela, etc.”

-¿Cuál es el último disco que has comprado?
”El último disco que he escuchado es Morente Flamenco”.

-¿Purismo o innovación? ¿Vale todo en el flamenco? Y por último... ¿Es el duende arte gitano o por el contrario está al alcance de todos (japoneses incluidos?
”Las dos cosas, sin purismo no puede haber innovación. No todo vale en el flamenco, porque no hay que perder la flamencura y hay cosas que no son tan flamencas. La balanza está en los gitanos y en los payos, si no hubiera esa balanza no existiría el flamenco, como don Antonio Chacón y Manolo Caracol, o Manuel Torres, o la Niña de los Peines.”

-Cuando escuchas el silencio en tu interior, ¿suena flamenco? Gracias por abrirnos la puerta de tu corazón. Un amigo.
Suena flamenco, vivo flamenco, sueño flamenco. ¡Viva el flamenco!.

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

Escrito por acastellano

29 Nov 2009 - Enlace

Morente, en directo y en familia

Es difícil abarcar a Enrique Morente (Granada, 1946) en un solo post. Este blog está salpicado con entradas sobre él, pero es complicado resumir su obra y su significado en cuatro párrafos. Inteligente, bohemio y por encima de todo libre, defensor de la democracia y la poesía, decir que Morente es un creador incansable no significa descubrir la pólvora.

En estos días publica un disco, Flamenco en directo, una recopilación de cantes hechos sobre el escenario de la última década (salvo uno, grabado a principios de los 90). Con motivo de esta publicación, en la que se incluye una nana con sus tres hijos (Estrella, Soleá y Enrique hijo), su mujer, Aurora Carbonell, sus nietos Estrella y Curro y un coro de niños, EL PAÍS SEMANAL publica hoy una entrevista en la que el cantaor muestra cómo es su casa además de otras historias del llamado Ronco del Albaicín.

Tangos, soleares, malagueñas, tientos, serranas, granaínas, fandangos naturales y alegrías. Un disco con un repertorio clásico; clásicamente morentiano, con perdón por la pedantería, en el que se hace acompañar las guitarras de Juan y Pepe Habichuela, Rafael Riqueni, David Cerraduela, Juan José Suárez Paquete y ningún adorno más. Flamenco en directo tiene la impronta del momento, el sabor de un recital en una noche fresca de verano al aire libre o el ambiente cerrado de la taberna y la fiesta.

Con un solo tema creado para la ocasión, una nana dedicada a las madres. Preludio a la nana que aparece en este disco parece ahora el más reciente trabajo de Vicente Amigo, quien contó con los tres hijos y el padre, acompañados por Alejandro Sanz, en la rumba Y será verdad.

Libre, creador y aficionado

"El cantaor que desde el rigor más exigente y la libertad más radical ha llevado el flamenco por caminos prohibidos", dice de él Miguel Mora en La voz de los flamencos, libro en el que el periodista construye un diccionario flamenco en la voz del granaíno. Enrique Morente ha hecho de todo en el flamenco. Llegó a Madrid con 15 años para empaparse de los cantaores que mandaban en el momento: Pepe de la Matrona, Antonio Chacón, Bernardo el de los Lobitos… Trabajó en tablaos de la capital como Café de Chinitas o Zambra y en 1967 grabó su primer disco, Cante flamenco, acompañado por Félix de Utrera a la guitarra.

Siempre renovador, para evitar las críticas de los más puristas atribuía sus propias variaciones a cantaores viejos que había escuchado en el camino. Siempre agradecido a los maestros anteriores, los homenajeó en trabajos como Homenaje a Antonio Chacón (1978) o en Morente - Sabicas, un disco que grabó junto al guitarrista cuando éste vivía sus últimos momentos (se publicó después de su muerte).

Fue el primer cantaor en recibir el Premio Nacional de Música, en 1994. Hizo una misa flamenca, con textos de San Juan de la Cruz, Fray Luis de León y Lope de Vega y se acercó a la música clásica dos veces: con la Fantasía del cante jondo para voz flamenca y orquesta, estrenada en el Teatro Real de Madrid en 1986 y el Allegro soleá y fantasía del cante jondo (reeditada recientemente en la discográfica fundada por Morente, Discos Probeticos).

Pero Morente fue descubierto por el gran público gracias a una colaboración en el rock con su disco Omega, grabado en 1996 junto a la banda granadina Lagartija Nick y reeditado el año pasado. El disco, realizado a partir de Poeta en Nueva York, de Federico García Lorca, supone también un homenaje a Leonard Cohen, primero en poner música a dichos poemas y del que tomó algunas melodías para este trabajo.

Su último trabajo publicado, Pablo de Málaga, supuso otra vuelta de tuerca para el granadino: hizo flamencos los escritos de Picasso, volviendo a demostrar su capacidad para innovar y reinventarse.

Y si todavía queda alguien que se pregunte por qué Morente tiene un lugar en la historia del cante del siglo XX, se pueden argumentar más razones: Porque es uno de los cantaores más versátiles. Porque ha logrado mantener una carrera cimentada en la tradición pero innovadora, en la que ha dejado más que un sello propio. Por ser uno de los primeros en introducir la poesía culta española en la métrica del flamenco y dejar testimonio en discos y espectáculos. Porque es sensible e inteligente, al flamenco y a otras artes, y su voz, sin ser un cantaor especialmente dotado, se mueve con soltura y transmite sentimiento sin buscar el olé gratuito.

(Aquí puedes ver la galería de fotos de EL PAÍS SEMANAL)

Morente el patriarca

Enrique Morente es referencia para los jóvenes, que le citan como maestro y adoptan algunas de sus innovaciones en los cantes para hacerlas suyas. Pero entre sus herederos también los hay que llevan su mismo apellido: sus hijos Estrella, Soleá y Enrique.

Estrella (29 años) y Soleá (24 años) debutaron en el cante con cuatro años en una grabación de su padre, en una iniciativa similar a la que ahora ha tenido con sus nietos. Estrella, la mayor, la única de los tres con una carrera consolidada en el flamenco, grabó además a los siete años acompañada por Sabicas. Siendo adolescente, formó parte del equipo de la grabación del Omega, poniendo el contrapunto femenino a la voz desgarrada de su padre. Después de editar cuatro discos, tiene un hueco propio en el flamenco, producida y acompañada siempre por su padre.

También Enrique hijo (19 años) parece querer hacer una carrera en el flamenco. Desde hace unos años acompaña a su padre y a su hermana en los recitales para hacer palmas y coros y recientemente ha debutado como cantaor junto a Juan Habichuela nieto.

FOTO: JAVIER SALAS (EL PAÍS SEMANAL)

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

Sobre este blog

Avatar de acastellano

Si eres curioso, simpatizante o aficionado al inabarcable mundo del flamenco, asómate en este blog a lo que se cuece por sus caminos de la mano de la periodista de EL PAÍS Ángeles Castellano.
Si quieres contactar con la autora, escribe un correo a info @ porbloguerias.com. Puedes seguirlo también en Twitter: http://www.twitter.com/porbloguerias y en Facebook: https://www.facebook.com/Porbloguerias

Ver perfil

Buscar

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

Amigos

  • fernando-navarro
  • dario-manrique
  • Francisco Reinoso Cobo
  • jdminguell
  • Álvaro Pérez
  • rjcano
  • rosajc
  • Luis Pablo Beauregard Alday
  • rlendinez
  • Lucía Angélica FOLINO
  • prodriguez
  • angelmartinezx2
  • casajuntoalrio
  • juan-manuel-jimenez-garcia
  • pobretv
  • La mirada turbia
  • interstockbroker
  • Juan Antonio Delgado Serrano
  • juanmanuel
  • MONICARLOS http://soniricpop.tk
  • chinalaine2
  • Beatriz Rubio
  • landahlauts

Mis tags

ElPais.com Cultura

Esperando Contenido Widget ...