Escrito por acastellano
17 Jun 2011 - Enlace
El flamenco de paseo por Egipto
Morena de ojos azules. Así se llama el primer disco (Al Zarqa) del guitarrista egipcio Ali Khattab (El Cairo, 1977), que con tan sólo ocho años descubrió el flamenco y ya nunca más salió de él. Y la morena de ojos azules es su música: a medio camino entre su país de origen y el de adopción, el flamenco y las músicas árabes de las que él bebe. “Me encanta la palabra, me encanta el azul, y creo que es un título muy significativo para explicar la mezcla de músicas. Mi morena con los ojos azules es esta mezcla de las dos culturas”, explica.
Concebido durante los años que residió en Jerez y grabado en Egipto, los cortes se mueven sobre la base de la soleá, seguiriya, taranta, tangos y rumbas. Es el último disco que publicó Mario Pacheco antes de fallecer, en su discográfica Nuevos Medios, aunque Ali nunca llegó a conocerle. Con motivo de la publicación del disco, hablamos con el guitarista en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.
-Pregunta: Es tu primer disco. ¿Por qué hacerlo así, mezclando estilos?
-Respuesta: Esta música surge de una manera muy natural. No quiero hacer flamenco nada más. Me encanta el flamenco, me encanta escucharlo y creo que es perfecto como está. Cuando toco el laúd o la guitarra me sale el flamenco natural, porque escucho flamenco todo el tiempo, desde que tenía ocho años, y he venido muchas veces a España, a Andalucía y a Jerez. Creo que no es algo que uno hace intencionadamente, sino que sale solo. No puedo hacer otras cosas, esto es lo mío.
-P: ¿Cuándo fue tu primer viaje a España?
-R: En el año 97 ó 98. Las primeras veces que vine sólo quería ver y escuchar el flamenco. Pero descubrí que el flamenco no gira alrededor de la guitarra, que era la idea que yo tenía, sino que está basado en el cante. Así pregunté y pregunté dónde podía escuchar el cante más puro, para llegar a la raíz del flamenco, y me dijeron que en Jerez. Desde entonces he estado yendo y viniendo y en 2005, hasta el año 2007, me instalé allí.
-P: ¿Y cómo fue la inmersión en el flamenco jerezano?
-R: Pues acompañé al cante en peñas, también en Sanlúcar, muchas veces, con cantaores, baialores, otros guitarristas… Creo que para tocar bien hay que saber acompañar al cante y el baile, para comprender el compás, para entender los cambios, los tiempos, las dinámicas y las melodías, porque la guitarra es una imitación del cante. En Jerez entendí muchas cosas que me ayudaron con la guitarra.
-P: En esos años fue cuando se fraguó, además, este primer disco tuyo…
-R: Sí, he tardado en componerlo tres años, y en grabarlo seis meses. Empecé a componer en Jerez, pero lo grabé en El Cairo porque mi padre estaba muy enfermo y tuve que quedarme allí. Quizás el segundo disco lo grabe aquí. También por esas circunstancias todos los músicos con los que conté son de allí, pero traté de que sonase con instrumentos de aquí: hay bajo, y guitarra, melodías del flamenco…
-P: ¿Segundo disco? ¿Ya lo estás trabajando?
-R: Así es. Y creo que el título será Sin país. En el disco nuevo tengo la misma onda, la misma intención que en el primero. Es el mismo proyecto, pero introduzco otras líneas, como ritmos y melodías sufís y cante, también. Hay alegrías, unas bulerías muy moras, tangos, y quizás una seguiriya, pero con compás, sin cante.
(Ali Khattab presenta mañana su disco en la Noche Blanca del Flamenco a iniciativa de la Casa Árabe de Córdoba (Plaza de Abades, 02:30) y estará también en Madrid el próximo 8 de julio, dentro del festival Raks).








“Presta atención”. Nikela, una palabra en caló, da título a un disco que transita entre dos mundos, el flamenco y el jazz, y que ha publicado recientemente 


Diez cantes, cinco guitarras (las de Juan Requena, Rafael Rodríguez, Alfredo Lagos, José Luis Montón y Paco Cruz), siete palos (bulerías, soleá apolá, tientos, tangos, malagueñas, alegrías y fandangos) y dos versiones. Un disco que mira a Cádiz (por alegrías, por malagueñas del Mellizo, por tientos y con un homenaje a Juan Villar) pero se deja querer por la amplitud y profundidad que ofrece el flamenco. “El título es una metáfora del puente Carranza, yo llevo desde los 17 años viviendo fuera de Cádiz, y cada vez que llego y paso por el puente siento como si me asomara al balcón de mis sueños, porque ese sería mi sueño, vivir en Cádiz...” ¿Un título de añoranza? Un poco más que eso: “También es refiere a todo lo que yo he grabado en el disco, es como si me asomara a ver toda mi historia como cantaor”. José tiene una voz llena de sonoridad, un metal templado que raspa el corazón cuando rompe en su cante. Una voz modulada, a la que, seguro, le queda mucho por evolucionar y aprender, pero que parte del conocimiento y el sabor.
Es un homenaje en forma de disco, de nombre Con piel de manzana, y se publica el 3 de mayo (el 15 de abril estará disponible en iTunes). Son las canciones de
Orate: (coloq.) Persona de poco juicio, moderación y prudencia. Así lo define el diccionario de la
No es un instrumento flamenco, y desde luego, no suele protagonizar grabaciones discográficas. Y sin embargo, el bajista
Su toque limpio, preciso, respetuoso del compás y del silencio vuelve en un trabajo que apuntala un estilo ya definido, una manera de decir el flamenco que busca la melodía limpia que no se repite, que transita por su guitarra de tal manera que cada nota es imprescindible. En esta ocasión se hace acompañar por las voces de José Valencia, José Mercé, la Susi y Mamá Carmen para acometer un repertorio muy completo con dos bulerías, una canción a ritmo de soleá (que interpreta Mercé), una seguiriya, una deliciosa y delicada nana y una rondeña.
Miguel Soto Peña (Jerez, 1976), conocido profesionalmente como Londro, se ha curtido como cantaor para el baile (Belén Maya, Antonio Canales, Joaquín Grilo o Sara Baras lo han visto militar en sus compañías), pero gracias a 