Escrito por acastellano
22 Nov 2009 - Enlace
David Lagos, de buena cepa
Es hermano del guitarrista Alfredo Lagos, pero ya tiene una trayectoria en el cante como para presentarse por sí mismo. Nombres como Israel Galván, Andrés Marín, Cristina Hoyos y Belén Maya avalan su carrera artística. El cantaor jerezano David Lagos (Jerez de la Frontera, 1973) publica su primer trabajo discográfico, El Espejo en que me miro, con el sello discográfico Flamenco World Music. Un disco que pretende ser un homenaje a todos los flamencos de los que aprendió algo y una manera, también, de partir de esa base para poner su toque personal en el cante.
Se trata de un trabajo cuidado, grabado en Tarifa, y que cuenta con grandes colaboradores, como el cantaor jerezano Fernando de la Morena, con el que aparece en Gañán de punta y el guitarrista Moraíto, que colabora en el mismo tema. Alfredo Lagos a la guitarra, Carlos Grilo y Luis Cantarote a las palmas, Paco González en la percusión, el contrabajo de Pablo Martín y los taconeos de Mercedes Ruiz completan la nómina de artistas reunidos para la ocasión.
David Lagos tiene una voz de miel, osada desde el conocimiento, que busca y se requiebra sin ser gritona ni disonante. Pretende ser un paso adelante a todo lo que ya conoció el cantaor. Como ejemplo están el homenaje a Antonio el Sevillano, al que dedica un cante por milonga que se convierte en una bulería (Sólo la guitarra sabe) y que se resuelve con acierto aquí. También la colaboración con Fernando de la Morena, Gañán de punta, una trilla-soleá con gusto y hondura sazonada con el toque de Moraíto. El disco es una búsqueda personal, desde la experiencia y el contacto con los mayores. Con los grandes nombres del flamenco, a los que homenajea aquí, pero también con los cantaores anónimos, los que todavía disfrutan del flamenco en familia y que Lagos conoce a la perfección.

El cantaor descubre aquí también su faceta de letrista, que ha compartido hasta ahora con otros compañeros, como Miguel Poveda y Argentina. Bulerías, tangos, alegrías, malagueñas, cantes de levante y tonás pasadas por el personal tamiz de este flamenco. A La Paquera y a los cantaores de su generación dedica las bulerías introductorias, a Chacón las malagueñas, a Chano Lobato las alegrías. Pero aún hay más. Enrique Morente está presente en los Tangos de arena, unas letras de José Bergamín y Miguel Hernández que forman parte del espectáculo de Israel Galván Arena y que en dicho espectáculo canta el maestro granaíno en una versión libre.
(FOTOS: Flamenco World Music)



Zanjado el asunto, a lo que vamos. Regresamos de la mano de una de las voces jóvenes más laureadas y más comprometidas con el flamenco. La de Mayte Martín. Una cantaora con una gran personalidad, y con una voz de oro.
Pero no es solamente la visita a un clásico. "Lo que hace Alberto es poner unos arreglos de cuerda y convertir la zambra en una pieza de cámara y luego, Miguel, con ese modo de susurrar la canción... A mí me parece más que extraordinario, es impresionante este chico", dice con admiración Almodóvar. "Es muy importante esta canción al final de la película, porque se queda acompañando al espectador, que está ahí recomponiéndose".
Soberbia. Con cada coreografía, 
Queda algo más de una semana para el arranque del 