Escrito por acastellano
14 Ago 2009 - Enlace
Elegancia y emoción en los Jardines de Sabatini
Aurora Vargas es una señora del cante. Una de esas pocas flamencas que dominan la escena y no dejan indiferente al público. Se exhibe en los cantes festeros pero imprime carácter, tensión y sentimiento en todo lo que hace. Anoche lo volvió a demostrar en el ciclo Madrid Flamenco de los Veranos de la Villa, que tiene lugar estos días en los Jardines de Sabatini de Madrid.
Arrancó por alegrías, como suele hacer en sus recitales, unas alegrías clásicas que ella domina y disfruta con poderío. Tiene una voz arrolladora, de fuerte personalidad, adolorida y poderosa. Acompañada por las palmas de sus habituales Eléctrico y Rafa Junquera y por la guitarra de Diego Amaya, que ejecutó un toque preciso, clásico, acompasado y al servicio de la gran voz que acompañaba, Vargas puso la intensidad desde la primera nota que salió de su garganta.
Después vino la soleá, larga y sentida. Tanto, que al acabar el cante la sevillana no sabía ni qué decir. “Me emocionao un poquito”, reconocía al público que se deshacía en aplausos y oles. Cantar en Madrid, explicó, le hacía recordar sus inicios en el flamenco en el tablao de los Canasteros, de Manolo Caracol, para quien también quiso tener un recuerdo especial anoche.
La intensidad no bajó después del momento mágico de la soleá. La mantuvo en los tangos y la transmitió a la seguiriya. En este cante, poco habitual en una cantaora de la que se dice que domina los palos más festeros, Vargas se terminó de romper y derrochó fuerza y sentimiento. Los mantuvo en las bulerías, para las que se adueñó del escenario. Sin micro, con micro, en el micro de la guitarra… Aurora Vargas llenó de duende el escenario. Cada cante en la hora y pico que estuvo en el escenario fue puro derroche, una lección de maestría. Aún quiso dar más y cerró por tonás, unas tonás que en su garganta sonaron negras como pocas.
La lección de cante de Aurora Vargas estuvo precedida por el buen hacer de una bailaora joven y clásica, la malagueña Luisa Palicio, que en tan sólo dos bailes mostró que es una digna heredera de la escuela sevillana, esa escuela de baile preciosista, de disfrute, de braceo colorista y quiebros de cintura, de emoción contenida y manejo de la escena. Palacio bailó por soleá con bata de cola y por guajiras vestida de blanco, con gracia, soltura y emoción. Demostró su destreza con el mantón, también con el abanico. Hizo un baile elegante y sensual, arropado por las voces rotas de Moi de Morón y Juan Reina y la guitarra de Rafael Rodríguez.


El lunes se presentó el festival de flamenco de la Comunidad: La SUMA Flamenca. Esta vez, la cuarta edición, el encuentro durará un mes y medio: entre el 7 de mayo y el 20 de junio. Serán 63 espectáculos en 30 espacios escénicos. El presupuesto, este año, más reducido que el anterior: 825.000 euros. La explicación, según Santiago Fisas, consejero de Cultura, Deporte y Turismo de la Comunidad de Madrid, está en la crisis. Los artistas cobran menos para que no caiga la calidad. Pero las cifras solo significan que habrá mucho flamenco. Más importante que eso es el cartel. Habrá buen flamenco en abundancia, en todos los rincones de la Comunidad.
La 
Habrá muchos momentos especiales con seguridad. Y no sólo por lo completo que es el cartel. Un duelo de pianos flamencos, por ejemplo, entre Diego Amador y Mie Matsumura (con el baile de Leonor Leal y Rafael Campallo). O el ciclo La música de los Espejos, el diálogo de poesía y cante que ya se ha convertido en un clásico en este festival y que este año une a la escritora Elvira Lindo con el cante de José Mercé y la poesía de Antonio Gala con el arte de la trianera Esperanza Fernández.
Esta noche, a las 24h, se retransmite en Canal Sur 2 la gala de entrega de los Premios Giraldillo de la 
El
Todo está listo para el XVII Festival de Flamenco CajaMadrid que todos los años tiene lugar en la capital. Arrancará el 20 de este mismo mes, más tarde lo habitual (su mes suele ser enero), según han explicado desde la organización, por esperar a que estuvieran listos los nuevos Teatros del Canal, en los que tendrán lugar los recitales. Primera polémica. Alejandro Reyes, director del festival, se quejaba en la presentación del festival que el nuevo teatro tiene menos capacidad (840 asientos en la Sala Principal frente a los 1.100 del Teatro Albéniz, su anterior ubicación). También, de que el teatro no está en el centro y que la anterior sede, el Albéniz, tiene una gran tradición entre los madrileños aficionados al flamenco, un público que no se sabe si querrá cambiar de lugar.
La segunda polémica tiene que ver con la "contraprogramación", como lo ha llamado José Manuel Gamboa, productor, guitarrista y miembro de la
La noticia se anunció ayer en la
Esta mañana se ha presentado el
En cuanto a los espectáculos, serán un total de 59. Todos destacables, pero algunos, especialmente. El arranque, el viernes 27 de febrero, corresponderá a la bailaora granadina 