Escrito por acastellano
15 Jul 2009 - Enlace
Guitarra rítmica y fresca
Así es la de Paco Heredia (Parets del Vallès, 1979) o al menos, así es la guitarra que toca en su primer trabajo discográfico, El niño de la bella sonrisa, publicado por Universal. Es un trabajo en el que destaca el ritmo vibrante, la agilidad de los dedos de Heredia sin descuidar las melodías, y que ofrece composiciones que siguen la senda de los grandes sin dejar de aportar su toque personal, con toques innovadores como la inclusión de bases programadas en algunos de los cortes (los tanguillos Dalí flamenco o la rumba Blue bossa).
Tangos, bulerías, tanguillos, soleá por bulerías, rumba, soleares y una rondeña son los palos elegidos para este debut discográfico, en el que Paco Heredia se ha rodeado de muchos y grandes colaboradores: las voces de Montse Cortés (que en las bulerías Tomateando hace un homenaje a la Paquera de Jerez con un cante profundo y sentido, además de cantar en otras bulerías del disco), Antonio de Montse, Genara Cortés y Guadiana, el bajo de Carles Benavent, o la flauta de Jorge Pardo, entre otros. Y Juan José Suárez Paquete, que hace de todo, desde encargarse de la producción a acompañar en la guitarra, con voces o incluso con la mandola.
Heredia, que además de formar parte de una familia de flamencos estudió guitarra en el Conservatorio Superior de Música del Liceo de Barcelona, muestra su dominio de las cuerdas en una soleá fresca, El loco de la guitarra, en la que suena un bajo (el de Benavent) muy rítmico que acompaña sutil, en el tiempo exacto, marcando con precisión el compás que la guitarra sigue de forma incombustible.
Hay también varios homenajes en este trabajo. El citado de Montse Cortés a la Paquera, que es a la vez un homenaje a Tomatito (Tomateando, por bulerías), pero también a otro de los grandes, si no el que más, de la sonanta, Paco de Lucía, (en Maestro Paco, también por bulerías). Y otro homenaje en forma de versión, una rumba caribeña con origen y título de bossa (Blue bossa), que escribió el trompetista y compositor de jazz Kenny Dorham, adaptada por Paquete y Heredia, que además cuenta con las programaciones de Yumitus.
En definitiva, El niño de la bella sonrisa es un trabajo bien hecho, de producción cuidada y composiciones interesantes, en el que queda evidenciado el control de la guitarra que tiene Heredia sin descuidar la interpretación.

Sin ser del todo flamenca en su discografía,
Los críticos que escriben de la Niña Pastori cantaora suelen echar en falta en su voz una mayor matización. María tiene una voz muy aguda, muy gitana, y suele instalarse en esas notas cuando canta, sin explotar los grandes matices que le pueden dar los tonos más bajos, o recorrer mayores escalas. Quizá la experiencia, quizá la conciencia, le han hecho paliar eso en parte en Esperando verte. La soleá (Lo fácil yo no lo quiero) es una prueba. Además de una mayor riqueza de voz, tiene un dolor contenido que le da mayor sabor. La calidad de la guitarra que le acompaña, la del jerezano 

