Hay 1 artículo con el tag peleas en el blog Un día cualquiera. Otros artículos en La Comunidad clasificados con peleas

18
Mar 2009

ANTE UNA PELEA: ¿CÓMO NO MORIR EN EL INTENTO?

Escrito por: princesadelnilo1964 el 18 Mar 2009 - URL Permanente

pelea de pareja

Realmente sabemos ¿qué es ser diplomático? Pues, no es una técnica tan sólo de los diplomáticos internacionales, pues sería una gran forma de enfrentarnos a esas disputas que toda relación de pareja atraviesa alguna vez en su vida y no sólo en la pareja, pues ¿quién no ha discutido alguna vez con la familia?. Cuando surgen desavenencias y ninguna de las partes se pone de acuerdo para aclararlas la cosa pinta mal. Sabemos que el estar en desacuerdo no es sinónimo de que la relación esté mal, pues es lógico que no siempre se coincida en lo que se piensa o cree. Pero lo ideal sería poder sentarse tranquilamente, sin reprimirse y expresar lo que sentimos. Sin embargo, sabemos que eso es muy difícil, pues cuando se está lleno de resentimientos y comienzan los descalificativos, es cuando se nos olvida todas aquellas cualidades que tiene esa persona. Siempre deberíamos de saber que el argumento es el principal protagonista de la disputa. ¿Quién no ha usado descalificativos, ironías, burlas y sarcasmos en una riña? Pero el problema además se agrava cuando una de las partes se niega a escucharte y no da opción a que expreses tus puntos de vista. Es decir: te han juzgado y sentenciado, sin poder tener un abogado que te defienda. ¡Vamos a lapidarla, que ha sido mala! Dicen los psicólogos que cuando la palabra y la disputa se han vuelto destructivas, lo mejor es parar y dejarla para otra ocasión. ¿Por qué?, sencillamente para que ambas partes tengan tiempo de recapacitar. ¿Nos hemos fijado que una disputa comienza con un tema, pero que concluye con otro? Siempre salen los típicos “trapos sucios” y esto lo único que ocasiona es que la pelea se agrave más aún de lo que estaba en un principio. Lo ideal sería que tan sólo los ciñéramos al tema que nos lleva y dejar el pasado, que por eso se llama así. Más yo me pregunto, ¿decimos siempre lo que nos molesta?, pues realmente no lo hacemos casi nunca y eso nos ocasiona que después saldrá de nuevo todo a la vez y al final discutimos por cualquier motivo. ¿Nos damos cuenta que en la mayoría de las peleas intentamos convencer a la otra parte de nuestra razón? Cuando la solución ideal sería llegar a un acuerdo, aceptando y respetando lo que piensa la parte contraria. Tampoco es solución dejar de hablarse y que uno de los dos se vaya a otro dormitorio a dormir, pues eso si lapida la relación.  Por otro lado, ¿nos hemos parado a pensar que muchas veces la mirada dice una cosa y la voz que sale de nuestra boca dice lo contrario?. ¿Nos hemos puesto alguna vez en el lugar del otro? A eso se le llama ser empático. ¿Qué normas deberíamos seguir para que la disputa sea todo lo constructiva posible? En primer lugar, buscar el momento adecuado, pues no tiene sentido comenzar una pelea cuando uno de los dos tiene prisa por irse al trabajo, o regresa agotado del mismo, pues la disputa se convertirá en destructiva. Jamás meter a terceras personas. Usar el pronombre personal “yo”, y ser responsables de lo que diremos y pensemos. Llamar a la otra parte por su nombre y, desde luego, evitar descalificativos. Desde luego, nadie es adivino mi mago, por lo que habría que preguntar lo que piensa y siente la otra parte. A cada queja que tengamos deberíamos explicar el cambio que nosotros queremos del otro. Por último, no seamos hipócritas ni egoístas y asumamos nuestra parte de “culpa” y busquemos la solución si es que es aún viable el hacerlo. Hay una frase de Ruth Wolf, que dice así: “No hay que abandonar el campo de batalla, porque quien huye de las discusiones no hace más que eternizar los problemas”. ¿A que todo esto queda muy bonito?, pero ¿somos capaces de llevarlo a cabo? Quienes nos han visto pelearnos, ¿no crees que tengan el derecho de vernos reconciliados?