10 Ene 2009

¿SOMOS TODOS RACISTAS? CON RESPECTO A UN TRABAJO PUBLICADO EN SCIENCE SOBRE EL RACISMO.

Escrito por: Alejandra Menassa de Lucía el 10 Ene 2009 - URL Permanente

Un trabajo publicado en Science, de las Universidades norteamericanas York, Yale y British Columbia “demuestra” que a pesar de que nos confesamos no racistas, luego nuestras conductas lo son. Distinguen una ideología consciente racista de un “racismo visceral” y dicen que mientras que la ideología es educable, no lo es el racismo visceral. Ese es básicamente el resumen de este trabajo.

Todos somos racistas, porque por estructura todos somos narcisistas, Freud nos lo decía en sus trabajos: Psicología de las Masas y Análisis del yo y El malestar en la cultura. Son conocidas por todos las luchas entre vecinos: franceses y españoles, los vecinos de un pueblo con su colindante, los vecinos de bloque unos con otros. Incluso entre vecinos en esta Comunidad. Freud lo llamó el narcisismo de las pequeñas diferencias. La diferencia con el otro, es vivida como una crítica a las propias costumbres, maneras, etc. y una invitación a modificarlas, y esto genera agresividad. Esa es la explicación de que lo diferente lo primero que nos provoque sea rechazo.

Estos datos no son exactamente desesperanzadores: reconocer la realidad es lo único que nos permite poder transformarla. Eso es lo dado, la tendencia natural, para escapar a lo dado, hay que hacer un trabajo, en este caso el trabajo sería aprender a tolerar las diferencias. Aún así, una cuota de racismo inconsciente: de los hombres hacia las mujeres y de las mujeres a los hombres, de los blancos a los negros, o viceversa, del que tiene una ideología e izquierdas al de derechas y viceversa….es inevitable.

Últimamente el mundo se maneja con una concepción de la erradicación de los fenómenos no deseables: vamos a erradicar la guerra, vamos a erradicar el maltrato, vamos a erradicar el racismo. Nada de esto es posible de ser erradicado totalmente, pero si es posible que el problema sea menos numeroso. Luego volveremos a ello.

De todas maneras, quería señalar algunos sesgos que encuentro que tiene este trabajo: uno de ellos es que es un grupo diferente de personas a las que se interroga que a las que se pone en la situación donde se deduce de su actuación una conducta racista, y luego comparan ambos grupos, no es la misma persona la que dijo que no era racista que la que actuó de manera racista después, entonces decir que hay una disociación entre el racismo consciente y el inconsciente, basándose en esto, es arriesgado, aunque el resultado coincida con la realidad, el propio planteamiento es dudoso.

Otro sesgo es que dicen que no existe racismo consciente porque los sujetos así lo dicen en la entrevista. Si esta entrevista se hubiera hecho en la época esclavista, donde estaba bien visto decir que los humanos de raza negra eran inferiores, los encuestados lo habrían manifestado abiertamente, pero en esta época eso no está tan bien visto, socialmente se condena el racismo, “el que dirán”, condiciona las respuestas del sujeto (la mayoría de las veces inconscientemente, no digo que las personas entrevistadas mientan deliberadamente, pero sin darse cuenta, se dejan arrastrar por la corriente de opinión dominante, no somos tan libres como pretendemos). Muy poca gente va a confesar abiertamente sus inclinaciones racistas. Creer a pies juntillas las declaraciones sin analizarlas puede inducir a error.

De todas maneras, claro está que hay un racismo inconsciente y un racismo consciente y que al parecer la educación incide más en el racismo consciente que en el inconsciente, según deducen los autores. Pero después nos dejan en la estacada porque ¿cuál es la aplicación práctica que se puede desprender de este trabajo?: no paree haber ninguna: la conclusión sería: somos visceralmente racistas y no hay nada que hacer. La educación no parece servir.

Aquí es donde el psicoanálisis puede proponer algo diferente. Cuando Freud llega al reconocimiento de una realidad del sujeto: Todos somos racistas, es una interpretación, es decir: la posibilidad de transformarnos. Si los humanos aceptáramos nuestro racismo inconsciente, nuestras acciones serían más justas, cuando algo humano no se acepta, eso no aceptado y reprimido, conduce nuestras acciones, nuestra vida. Por no querer aceptar que algo racistas somos, al final terminamos actuando de manera racista.

La tolerancia de las diferencias se puede trabajar, podemos reconocer la agresividad que nos produce la diferencia con el otro y no dejar que esta agresividad sea motor de nuestras acciones.

Dra. Alejandra Menassa

alejandramenassa@telefonica.net

www.alejandramenassa.com

7 comentarios · Escribe aquí tu comentario

casajuntoalrio dijo

¿Cuál sería la estructura que nos hace racista y que no es adquirida y fruto del medio sociocultural?
Salud bajo la nieve

Alejandra Menassa

Alejandra Menassa dijo

El puro narcisismo, cuando el otro piensa o actúa diferente que nosotros, sentimos que nos dice: no es como tú lo haces, sino como lo hago yo, vivimos las diferencias con el otro como críticas a nuestras acciones o a nuestra manera de pensar, y eso nos genera agresividad. Civilizarse es aprender a aceptar esas diferencias. Por eso insisto en que la tolerancia de las diferencias es el único camino para aminorar el racismo y que este no conduzca nuestras acciones. Hay además otras cosas que se podrían discutir: ellos concluyen que la educación no influye, no estoy en absoluto de acuerdo, porque la educación no es solo transmisión de conocimiento, también lo es de afectos, de sentires, de concepcíones, de prejuicios, una sociedad educada en la tolerancia a las diferencias sería mucho menos racista, por supuesto, por eso, no ya el psicoanálisis personal, sino el psicoanálisis como teoría para leer la realidad es un arma de transformación social. Él nos enseña no sólo que las mujeres somos diferentes a los hombres, sino que los hombres son diferentes entre sí, de otros hombres y las mujeres entre sí y lo que es más importante: ni siquiera uno es igual a sí mismo de un día para otro.
El quid está en la aceptación de la diferencia. La igualdad sólo de derechos, de salarios, pero no de pensamiento, de afectos, de ideología. No se pueden globalizar estos últimos. Es un poco el pensamiento de Bush: estáis conmigo o contra mí. No , si yo pienso diferente, no es por oposición a otro, no es en contra de otro, es por que pienso diferente y punto. No sé si aclaro algo o confundo más.
Si las mujeres trabajáramos para termianr con "el machista que llevamos dentro" o los humanos en general con el "racista que llevamos dentro", sería mucho más eficaz que cuando pensamos que racistas son sólo los otros, o machistas son sólo los hombres, etc...

casajuntoalrio dijo

Me das que pensar Alejandra...creo que no tengo muy claro lo que dices ni tan siquiera cual es la línea que separa lo claro de lo oscuro. Creo que hay pocas cosas innatas...tal vez cierto narcisismo, cierto espíritu de supervivencia, ciertas pulsiones . Pero eso no creo que deba derivar necesariamente en racismo,machismo u odio a lo diferente. Creo que esto está más relacionado con los usos y los distintos tipos y grados de desarrollo sociocultural. El tema es muy interesante y da para mucho... Gracias por hacernos pensar
Un saludos sobre(bajo) la nieve

A.D.C.

A.D.C. dijo

Tal vez si no quisiéramos ser mejores de lo que somos, bajara nuestro nivel de agresividad.
No nacemos ni buenos ni malos pero existen en nosotros las condiciones de posibilidad de hacer cosas buenas y cosas malas, se trata de una decisión, y una decisión es un acto y su proceso de trabajo.
Freud nos dice que la identificación edípica es aquella por la cual el sujeto transciende la agresividad constitutiva de la identificación a la propia imagen.
La tendencia a la agresión es tal que la preeminencia de la agresividad en nuestra civilización se la confunde habitualmente en la moral media con la virtud de la fortaleza.
La promoción del yo en nuestra existencia conduce a realizar cada vez más al hombre como individuo, es decir en un aislamiento tal donde sólo están él y su propia imagen, situación que conlleva el nivel más alto de agresividad, situación anterior a la grupalidad que el número cinco que introduce el Edipo nos enseña. Un humano sólo no es un humano.
Gracias Alejandra por plantear siempre temas que hacen pensar.

Alejandra Menassa

Alejandra Menassa dijo

Hola Casa, me es muy grato poder conversar contigo, y gracias A.D por tus palabras que introducen nuevos elementos para pensar. No hay nada innato en nosotros, el narcisismo tampoco. Así que ahí estamos de acuerdo. Cuando digo estructura, la estructura se produce, no es una estructura prefabricada, innata, se produce en el devenir de la constitucion de cada uno como sujeto y el narcisismo es algo necesario, porque igual que todos los humanos tenemos dientes de leche que se nos caen y nos salen los definitivos, igual todos pasamos por un momento de nuestra constitución necesariamente narcisista, amarnos un poco es necesario, pero siguiendo con lo que decía Amelia, el narcisismo tiene que ser legislado. Narciso es uno con su imágen, y entonces pienso que el otro me quiere quitar el lugar, o cosa semejantey ahí empieza la pelea. Pactar es lo único que restringe el narcisismo humano, cuando pacto con el otro, ya no hay agresividad, porque no legisla el narcisismo, legisla el pacto. Sería la puntuación por lo simbólico (los pactos) de lo imaginario (yo y el otro). No pretendo concluir, es un tema abierto claramente

Helena Trujillo

Helena Trujillo dijo

Un artículo muy interesante que lleva a pensar sobre lo acaecido estos días en la Comunidad (de El País) y en la Comunidad (mundo, Israel, Gaza...).
También son muy interesantes los comentarios que ha suscitado dicho artículo, porque ellos muestran las dudas que todos tenemos al respecto de este tema tan complejo.
Estoy totalmente de acuerdo con eso de que no hay nada innato en nosotros, simplemente nuestra predisposición orgánica a ser humanos, que tiene que desarrollarse a través del contacto con otros humanos (recuerden los casos de niños salvajes que poco recuerdan a un ser humano). Que exista una predisposición implica que luego cada uno tiene que realizar el trabajo de constituirse como humano, en este sentido buenos o malos podemos ser todos, como comentaba A.D.C. De cómo pasemos cada uno de nosotros por nuestro proceso de desarrollo, donde constituimos lo que somos, cómo pensamos, cómo deseamos, de cómo nos amamos y de cómo amamos, se producirá la persona que somos, aunque Freud ya decía que nada de lo humano nos es ajeno, por lo que si existe el racismo, en todos nosotros, de un modo u otro, ha de estar ese sentimiento que, por otro lado, a veces simplemente sirve para darnos cuenta de que somos,todos, diferentes.
Pensaré y estudiaré más sobre el tema. Gracias.

Alejandra Menassa

Alejandra Menassa dijo

Gracias Helena. me gustó lo de la predisposición orgánica a ser humanos.
Un beso

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login
Inserta un emoticono

Sobre este blog

Avatar de Alejandra Menassa de Lucía

____PSICOANÁLISIS Y MEDICINA

En este blog se intentará una visión distinta de los avatares de lo humano: también sus procesos de enfermar, que incluya la Medicina y el Psicoanálisis. Como creemos que pretendía Freud, se trata de ver qué nos enseña la enfermedad: - fobias, histeria, neurosis obsesiva, enfermedades psicosomáticas, trastornos de angustia o ansiedad, depresión-, de la normalidad del sujeto. No se trata por tanto de "patologizar" lo normal, sino de "normalizar" lo patológico. Los mecanismos psíquicos son los mismos en los sanos y en los enfermos, es el resultado de estas operaciones lo que es diferente. Enfermamos por algo propiamente humano que no queremos aceptar. Empezaremos con una serie de textos de varios autores bajo el título de Medicina y Psicoanálisis

ver perfil »

Fans

  • cauci66
  • noalmaltrato

Ídolos

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):