16 Oct 2008

¿Vivir o durar?

Escrito por: Ángeles Mastretta el 16 Oct 2008 - URL Permanente

A lo que hasta hace poco, los cantantes llamaban disco, ahora algunos le llaman “propuesta discográfica”. Parafraseándolos con horror, yo podría decir que esta pequeña historia que escribiré aquí abajo, es algo que dejé fuera de mi más reciente “propuesta bibliográfica”, llamada “Maridos”.
Y dice así:

Mientras contemplaba a su cónyuge, Sofía estaba echada en la cama, descansando de los trabajos que le había deparado su oficina.
En los últimos tiempos a su marido le había dado por hacer ejercicio con tal asiduidad y por tanto tiempo, que ella se aburría de mirarlo.
A Sofía le gustaba caminar en las mañanas y al aire libre. Andaba alrededor de un lago, concentrada en los árboles más que en sus pasos. Luego corría a bañarse, desayunaba como muerta de hambre y se iba a trabajar a un lugar pequeño dentro de la fábrica de instrumentos de precisión que manejaba como la última descendiente de una familia dedicada, por muchos años, al raro oficio de hacer bien las cosas.
Su marido era consultor económico de varias empresas. Había ayudado a invertir a casi todo buen empresario que podía haber en el país. Cuando terminaba de inventar negocios y hacer cuentas volvía a la casa y emprendía una caminata frente a la televisión. Ponía una película llena de muertos y heridos o un juego de futbol o el noticiero. Y de nueve a diez de la noche andaba por la banda de su caminadora. Sobre la barra en la que se podían apoyar las manos, había un tablero lleno de luces que medían la velocidad, las pulsaciones y el esfuerzo del caminante.
El había puesto la máquina en un ángulo de la recámara, porque ahí se sentía cobijado. No quiso tenerla en el cuarto que su hijo dejó libre al casarse. Sofía pensaba que no había nada más extravagante y horrible que ese aparato pero, ni remedio, lo dejó entrar como quien le abre la puerta a un socio incómodo.
Su marido y ella tenían de casados más de treinta años. Se querían. Ella, sin embargo, extrañaba un espacio remoto en el que tenía veinticinco y lo tenía a él a sus pies en lugar de tener los pies de él obsesionados con andar sobre una tira de hule mientras veía la televisión.
Habían llegado juntos hasta la época en que se pasa por la dulce lentitud de las horas como si ya hubieran pasado.
Afuera llovía y en otros tiempos ellos se habrían metido a la cama a prolongar unos abrazos que los dejaran exhaustos. Pero fueron cambiando las cosas y el sexo se había vuelto un juego menos azaroso y más parecido a una conversación que a una danza.
En todo eso pensaba Sofía la noche aquella, mientras su marido movía el mecanismo de la caminadora para convertir en una cuesta la posición horizontal de una vereda ficticia. También le subió a la velocidad de las poleas que la movían y puso todas sus fuerzas y su empeño en correr como un galgo compitiendo contra sus cincuenta y nueve años. Programó la máquina para veinte minutos de semejante esfuerzo.
Sofía lo miró hacer. “¿Qué necesidad?”, pensó. No volverían a tener treinta años por más andanzas que anduvieran.
--Mi vida—dijo estirándose como una lombriz al sol--. ¿Tú qué quieres? ¿Vivir o durar?

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

25 comentarios

Tags: , ,

25 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Manuel

Manuel dijo

¡La monotonía!
¿Que hacemos para superarla?
Vivir y dejar vivir

Anónimo

Anónimo dijo

vivir y durar

pacorro

pacorro dijo

Es el gran enigma. Creo q las dos opciones son válidas y van a perfilar nuestras actitudes frente a la salud. Sabiendo q la vida es finita y de cualquier forma muero, me da igual cuidarme y hasta q dure.....

Sabiendo q la vida es finita y de cualquier forma muero, intento hacer las cosas que pienso retrasen este final.

¿La solución? El Equilibrio...Ya hace miles de años que los orientales lo dijeron...Por aquí todavía nos cuesta...Otro aspecto es el placer que el estilo de vida te reporte...¿Por qué fumar es vivir..por ejemplo? A veces mis compañeros de trabajo se rien de mis ensaladas. Bueno, a mí las ensaladas y mojar pan, me gusta. No lo hago para durar...Pero cuando me enteré que ofrecen cierta probabilidad 'de durar' más, me dije...Qué bien más tiempo para comer más ensaladas...¡con lo q me gusta!

victoria

victoria dijo

En principio saludarte Angeles, y decirte, como dicen los argentinos que bueno que viniste. Me encanta como escribes.

Creo que lo importante no es que la vida te dé muchos años, sino sobre todo que los que vivas, los vivas bien y sobre todo pensr que la rutina es bonita yu hace cabriolas, lo malo es el día que esa rutina se pierde por alguna causa, por ejemplo enfermedad, entonces es cuando te das cuenta de lo bonita que es la vida.
Dá de tí lo mejor par que puedas recibir lo mejor de los demás. Un beso para todos.

Elena

Elena dijo

'Vivir o durar'... Bellísimo! He de reconocer que me ha dejado usted bastante transtornada con su pequeño relato. Imagino que todos los que tenemos cierta edad y una larga trayectoria matrimonial a nuestras espaldas nos sentimos de un modo u otro identificados con este pequeño relato. Y lo plasma usted de una manera tan hermosa, a pesar de la melancolía que traslucen sus palabras... Gracias por acompañarnos cada día.

tatiparga

tatiparga dijo

Vivir, aunque al vivir tengas que hacer cosas para durar.
Todos los que alguna vez se han propuesto cuidar físicamente, los que todos los primeros de enero se apuntan al gimnasio, dejan de fumar o comienzan una dieta (yo, sin embargo, la empiezo todos los lunes), lo hacen con la esperanza de alargar esa vida, pero esa vida que está llena de cosas que nos encantan y que no queremos de ninguna forma abandonar.
Los que mantienen esa inscripción a un gimnasio (y van), los que continúan mascando chicles en vez de fumar, o los que consiguen alargar su vigilia, lo hacen también porque les gusta, ¿cómo si no?, tampoco somos tan masoquistas.
El pasado lunes me llamó a casa una amiga en el preciso instante en que yo entraba por la puerta de hacer un poco de ejercicio. Cuando le informé, me contestó: “qué asco”, así, sin pudor alguno, y yo después de titubear le respondí que, en el fondo me divierto, me lo paso bien, si no ¿cómo podría llevar cinco años levantándome del sofá después de comer para salir pitando a coger el tren que me lleva 40 minutos hasta ese lugar?
Ahora bien, apostamos por durar para vivir, y vivir bien pues, cuando lo único que podamos hacer sea durar, entonces no.

Muchas gracias por hacernos disfrutar con tu relato y con las reflexiones que nos provocó.

mcjaramillo

mcjaramillo dijo

Durar para vivir leyéndola.

daniel

daniel dijo

Hace un par de semanas que estoy siguiendo una "dieta" no tan estricta y haciendo ejercicio, no por las tardes, sino por las mañanas antes de ir al trabajo, hago una caminata imaginaria idéntica a la que hace el personaje de tu relato. El motivo es que estoy un poco cansado de cargar adonde quiera que voy esta panzota que tanto me incomoda.

Creo que el secreto está en el ¿por qué lo hago? y no el ¿por quién?. Es indudable que vivimos en una sociedad que constantemente esta marcando estándares de buena presencia y belleza exterior. Y si hablamos de Europa creo que el caso se agudiza.

Yo quiero por todos los medios evadir ese motivo y hacerlo por sentirme mejor conmigo mismo, elevar mi autoestima, ir al trabajo con mas energía, con buena vibra, etc. Creo que funciona.

Por otro lado, prefiero dedicar las tardes a mi pareja, hablar, mirar tele, cocinar, hacer limpieza en casa y cosas por el estilo. Y es que al final, durante la semana es el único momento que tenemos para estar juntos.

Ojalá esto dure un tiempo considerable, porque generalmente creoa ser un poco egoísta con ella y lo lamento mientras ocurre.

Como han dicho antes, lo mejor es buscar siempre un equilibrio.

¿Vivir o durar?

En mi caso durar viviendo.

¡Qué difícil!

Alena.Collar.

Alena.Collar. dijo

Una quisiera vivir; durar no sé lo que duraré; pero mientras viva al menos estoy.
Durar sin vivir no es vivir. Vivir aunque se dure poco al menos deja la lucidez de ser.
Un cordial saludo.

El naúfrago de San Barandán

El naúfrago de San Barandán dijo

Vivir, vivir, todo lo posible y lo imposible, y si dura, pues mejor. De nada sirve durar si ya no se vive.

Ferran

Ferran dijo

La intensidad o la duración ¿no? No son excluyentes. Pero vivir no viene dado, no es una actitud de entrega, sino de complicidad; no tiene que ver con el abandono, sino con una conspiración sentimental. Sólo escapamos de la inercia con el esfuerzo: e incluso la pasión por la pareja implica exigirte esa actitud que escapa a la monotonía, a la complacencia en ir dejando que el tiempo fluya, confundiéndolo con el bienestar. Ese ejercicio físico reiterado parece la metáfora de un espacio vital vacío que se rellena con una actividad absurda, vagamente justificada por la salud, como si hacer el amor no fuera mucho más conveniente para el cuerpo y el espíritu.

Vivir sin estar viviendo...titulaba Cernuda un libro de exilio. Vivir sólo es convivir: con las cosas, con los animales queridos, con el hombre o la mujer que, sorprendentemente, te ha elegido cuando tú elegías. Durar no es permanecer, sino aparentar una conservación de gestos, de palabras, de costumbres como un ritual sin fe que sostienen los actos en vano.

Vivir...y procurar que dure lo más posible, mientras te preguntas cómo es posible que todo ese cuerpo te quiera.

satalia

satalia dijo

Prefiero poner vida a los años que años a la vida, esto siempre. Ojalá se junten las dos cosas, vida y años.

Jose Luis

Jose Luis dijo

Vivir, mientras me pueda valer por mi mismo. Durar por durar, nunca.En cuanto al como, debo estar conforme conmigo mismo y no resultar una carga o desagradar a los demas.

maria

maria dijo

cuando descubres que solo queda la nostalgia vas durando y aceptas que a veces es más facil durar que arriesgar a volver a vivr.

Estrella danzante

Estrella danzante dijo

Cuando sentí que vivía durando, decidí 'dejar de durar'.......... Aún no sé si mejor o peor, pero, viviendo estoy...: con mi soledad, mi nostalgia y mis dudas.., pero he dejado de marchitar..

koldo

koldo dijo

Eso lo decía Mafalda muy bonito: Prefiero un single de Los Beatles que un LP de Julio Iglesias.

ADORMAR

ADORMAR dijo

Falta una tercera opción la de CAMBIAR:

No es tanto cuestión de vivir , de durar como de cambiar.

Al cambiar también nos metemos en el interior de la novedad que ataca directamente la opción de comparar. Quizá ahí se encuentre su gran peligro.

La monotonía surge de la falta de cambio.

Así eso constituye un todo en la vida.

Hasta el viajar constantemente como si de una hormiga se tratara metiendo cosas en el hormiguero que te traes de fuera constituye más monotonía de lo mismo QUE exige un cambio radical en la forma de vida.

Conviertes en un sin sentido hasta el aire que te rodea cuando te sumerges entre el vivir o el durar sin intentar cambiar.

Muchas ancianitas de mente sacan a su perrito y se pasan el día en lo blogs luchando para hacerse un huequito.

Ya está han convertido un divertimento en un odioso mundo monótono.

VIVIR, DURAR, NO, MEJOR … : CAMBIAR.

Si no que eso mismo se lo pregunten a los cubanos sobre Fidel y que elijan sobre las tres propuestas.

Las dicotomías no suelen ser desde mi punto de vista adecuadas.

Si la palabra CAMBIAR no existiera me quedaría con vivir, pero me resulta difícil hacerlo siendo repetitivo. Romper los hábitos podría llevar hasta DISFRUTAR viviendo.

Un saludo.

Ligia Minaya

Ligia Minaya dijo

Así es, mi estimada Ángeles, muchos prefieren durar a vivir. Para mí, los años que me quedan por vivir, los viviré lo mejor que pueda. Reitero que me encanta leerte.

buscopeterpan dijo

Hola Angeles, te acabo de descubrir y creo que volveré a pasar por aqui' a menudo.
¡Cómo me identifico con la Sofia de tu relato!
Yo, si me limito a durar, muero. Hasta ahora siempre he elegido vivir, aunque suponga que las relaciones no duren.
Y yo también odio esas caminadoras.

Renée Domínguez

Renée Domínguez dijo

ESTO ME HIZO RECORDAR LA LETRA DE UNA CANCIÓN: "HONRAR LA VIDA" DE SANDRA MIANOVICH, HASTA MERCEDES SOSA LA HA CANTADO.

HAY UNA PARTE EN QUE DICE ALGO ASÍ COMO QUE NO SE TRATA DE DURAR Y TRANSCURRIR SINO DE HONRAR LA VIDA.

CREO QUE SOLAMENTE DURAR ES MUY TRISTE, LO ASOCIO A VACÍO Y SOLEDAD.

RENÉE, MONTEVIDEO, URUGUAY

Aurangel

Aurangel dijo

Estupendo!!!!!!
Sigue escribiendo!!!

angie

angie dijo

me opongo absolutamente a DURAR

DURAR...hay muebles q duran una eternidad

(como siempre ángeles... cómo nos entiendes)

kería aprovechar para agradecer tus sugerencias musicales (q´buena idea)

angie

Anónimo

Anónimo dijo

correcto

MarianaN dijo

Mientras vivimos a veces nos preguntamos si no estamos durando. Menos mal que son solo ráfagas fugaces de duda, que se las lleva el viento.
Vivir, siempre vivir, por más que cueste más que durar.
Saludos
:)

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login
Inserta un emoticono

Angeles Mastretta

Ángeles Mastretta es escritora. Quizás ninguna otra vocación le guste más. Sin embargo, también puede ser escucha incondicional, cantante insoportable, conversadora irredenta. Hace su trabajo sin la debida asiduidad, pero cuando quiere consigue abismarse en lo que ama. Nació y vive en México.

Sus libros son "Arráncame la vida", "Mujeres de ojos grandes"," Mal de amores", "Puerto Libre", "El mundo iluminado", "El cielo de los leones", "Ninguna eternidad como la mía" y "Maridos". Están publicados en todo el mundo de habla hispana y viajan con asiduidad por los idiomas varios de otros mundos. Han sido traducidos a veinte idiomas.

PALABRAS EN VOZ BAJA:

"Sólo la mano del deseo, sólo su aire fresco y estremecido, recorriéndonos, levantándonos a vivir"

Jaime Sabines

"A veces en medio de la noche, los recuerdos como luces de bengala, vuelven trascendental y policroma nuestra perplejidad."

Renato Leduc.

“Mi corazón lo diga

que en padrones eternos

inextinguibles guarda

testimonios del fuego”

Sor Juana Inés de la Cruz

Este blog

Avatar de Ángeles Mastretta

Puerto Libre

Quiero creer que a los puertos libres los rige un aire de tregua y fantasía propia de los lugares habitados por quienes saben que la vida es un largo juego de azar y paciencia. Quiero que éste sea un puerto libre.

Tiene un faro, pero no para guiar, sino para ir acompañando el viaje de quienes añoran la quimera y bendicen la vida. El viaje misterioso y desmemoriado de quienes tienen algo que contar.

ver perfil »

Por lo pronto Isaac Dinesen y Jane Austen

Santos de mi devoción

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):