24
Jul
2008
El poder de la sugestion
La autosugestión está definida como la influencia que se ejerce en forma controlada por la imaginación sobre los procesos físicos y mentales del ser humano. En principio debe existir un deseo voluntario para hacer uso de estas herramientas a fin de lograr resultados positivos, entendiéndose que todos tenemos la posibilidad de hacer uso de ella, ya que hemos nacido con esa capacidad, nuestra pericia para autosugestionarnos es, por cierto tan vieja como el mismo hombre, solo que en las últimas décadas ha sido estudiada con mayor interés, de hecho la industria de la publicidad la usa cada día.
Está demostrado científicamente lo fuerte que puede llegar a ser el poder de la sugestión, adicionalmente hay otras formas mucho más sutiles en las cuales las influencias externas pueden determinar nuestros pensamientos. “En todos los aspectos de la vida se van plantando códigos-mensajes en la mente que luego de cierto tiempo moldean en las personas necesidades, opiniones, percepciones y hasta recuerdos''
Claro que tenemos opiniones propias. Pero la gente que creemos con autoridad nos influencia fácilmente. “Cuando los medios de comunicación, un siquiatra o cualquier otra persona que consideremos informada nos convence de una idea aparentemente increíble, muchos la aceptamos como una verdad porque damos por sentado que los expertos saben más que nosotros” Una vez que ese mensaje se planta, el subconsciente entra en funcionamiento, “La idea se fija e influye en nuestra percepción en relación al mundo que nos rodea. Aunque se vea y oiga algo, el cerebro lo interpretará reflejando lo que le han sugerido”. No es un secreto que las campañas publicitarias que vemos en televisión, prensa o revistas apelan a recursos para lograr que el público termine diciendo: “Yo quiero eso”. Y “Las investigaciones demuestran que mientras más se oye o ves algo, más gusta; por eso las compañías te bombardean con anuncios”. Piensa: cuando compras un refresco, ¿optas por una marca desconocida o por la que ya conoces? Tu sentido de identidad también puede ser afectado por otros mensajes o figuras.
Una de las etapas más importantes en la vida, surge en los primeros seis años, todo lo que se aprenda en ese periodo, nos durara el resto de nuestra existencia, por eso es delicado el constante bombardeo de sugestiones que ejercen los padres y familiares cercanos a un niño, pues sin darse cuenta le estarán marcando con sus miedos, temores, fobias o manías, “No andes descalzo, te enfermaras, eso te hará daño, no toques eso, es sucio o asqueroso, vístete, no debes estar desnudo, y pare usted de contar la cantidad de sugestiones que recibimos, y que luego es asimilado inconscientemente, y esto sin entrar en detalles de momentos traumáticos que pueden afectar la estabilidad sicológica y emocional del niño o la niña.
Esta metodología puede ayudarnos a lograr un dominio suficiente que nos capacite en esa constante búsqueda para vivir una existencia más feliz y saludable, permitiéndonos al mismo tiempo las posibilidades de lograr desarrollar toda nuestra potencialidad. En primer lugar debemos apreciar la existencia de los niveles de razonamiento de nuestra mente, algunos fuertemente vinculados al “consciente”, otras en el “subconsciente” y ambas controlan toda la gama de emociones, sentimientos y repuestas a las funciones normales en nuestra vida cotidiana.
Para lograr efectivamente que sean asimiladas las instrucciones que se le envíen al subconsciente, a través de nuestra mente lúcida, debe cumplirse con ciertas reglas básicas para lograr ciertamente los objetivos de la autosugestión, así pues, antes de embarcarnos en un tratamiento por este método, es necesario dominar y comprender cuales son los elementos y características que conforman este proceso, el grado de entrenamiento que logremos para el buen uso de este poder, que está latente en todos nosotros, marcara la diferencia. César Eduardo Álvarez R.
23
Jul
2008
HOMBRE HOMOSEXUAL
La orientación sexual entre los humanos se define como un comportamiento, interacción y atracción erótica hacia individuos del sexo opuesto, y tienen como premisa básica, muy influenciada por factores sociales y religiosos, como la búsqueda en la multiplicación de la especie. El interés que puede mostrar un hombre, o mujer hacia su propio sexo, es considerado desde hace mucho tiempo como “Homosexualidad,” etimológicamente esta palabra es un híbrido del griego “Homo” que en realidad significa igual y a veces se confunde con el significado latino de “hombre”, lo que supone sugerir una relación carnal y sentimental entre personas similares, con frecuencia se usan los términos gay para referirse a los hombres con esta inclinación, y lesbianas para referirse a las mujeres que sienten atracción o aman a personas de su propio genero Desde 1973 la comunidad científica internacional considera que esta conducta no es una enfermedad, como había sido considerada por mucho tiempo. Es bueno destacar la situación legal y social de las personas que se autodenomina homosexual, esta varía mucho de un país a otro y frecuentemente continúa siendo objeto de polémicas, represión o discriminación.
El término que define la homosexualidad fue empleado por primera vez en 1869, desde entonces, esta inclinación tanto en el hombre, como en la mujer, se ha convertido en objeto de intenso estudio y debate: inicialmente catalogada como un trastorno o patología que debía ser tratada y curada, pero actualmente gracias a los avaneces en la medicina y la investigación en el campo de la sexología se han abierto caminos como forma integral necesaria para comprender tales fenómenos en la conducta humana, la biología, genética, e historia, además de la sicología, siquiatría y sexología, nos han permitido comprender mejor esta situación así como sus variaciones culturales en la identidad y prácticas eróticas de los seres humanos.
No se conocen las verdaderas causas que marcan la orientación sexual de una persona, aunque algunas teorías apuntan a que podría ser una repuesta innata, hay teorías en el papel que juegan las hormonas, o la herencia genética investigada por Simón Le Vay entre otros, por esta razón se trabaja en la búsqueda de información sobre las experiencias vividas por cada individuo durante el desarrollo en la infancia, los estereotipos en las relaciones con amigos, familiares y los padres, quienes podrían tener influencia en los cambios sexuales a temprana edad, marcado por el medio social, sugestión o ejemplos asimilados en edades hasta los 6 años.-
La psiquiatría incluyó inicialmente la homosexualidad entre los trastornos que podían y debían ser tratados clinicamente. Richard von Krafft-Ebing, uno de los padres de la psiquiatría moderna y a quien el propio Sigmund Freud reconocía como una autoridad, la consideró incluso una enfermedad degenerativa en su obra “Psicopatía Sexuales” escrito en 1886. Los trabajos científicos de Freud, tras la llegada del psicoanálisis dieron como resultado algunas posturas que consideraba patológicas no sólo las prácticas sino incluso la mera apariencia afeminada. Por ejemplo, en sus Tres ensayos sobre la teoría de la sexualidad, Freud incluyó la homosexualidad entre las "perversiones" o "aberraciones sexuales", en sus propios términos, equiparados al fetichismo, así como las prácticas sádicas o masoquistas. A juicio de Freud, esto era consecuencia de una clara manifestación por falta de desarrollo sexual y psicológico que se traducía en la fijación de la persona en un comportamiento previo a la "madurez heterosexual"
Sin embargo, Freud posteriormente llegaría a reconsiderar su posición con el tiempo, hasta el punto de que en su conocida Carta a una madre americana, no dudó en afirmar que la homosexualidad "no era un vicio, ni un signo de degeneración, y no podía clasificarse como enfermedad", Señaló que perseguir la homosexualidad era una "gran injusticia y una crueldad", y que el análisis a lo sumo serviría para devolver la armonía a una persona si se sentía infeliz o neurotica, independientemente de si era homosexual o no.
Psicoanalistas como Alfred Adler y Carl Gustav Jung, en discordancia con Freud, se pronunciaron de manera más estricta. Los posteriores psicoanalistas no sólo modificaron estos juicios, sino que los acentuaron a la vez que aplicaban la terapia reparativa. Por ejemplo, en los años cuarenta Sandor Rado afirmó que la homosexualidad era un trastorno hacia las personas del sexo opuesto, por lo que se consideró susceptible ser tratada como otras sintomatologías similares. Ya en los años sesenta Irving Bieber y otros psiquiatras, partiendo del análisis derivado de la experiencia de trabajar con un considerable número de homosexuales, afirmaron que esta conducta era un trastorno psicológico derivado de relaciones familiares traumaticas durante el período edípico. En esa misma década, Charles Socarides defendía, por el contrario, la tesis de que la homosexualidad se originaba en una época pre-edípica y que, por lo tanto, resultaba mucho más patológica de lo que se había pensado hasta entonces. Socarides es considerado una figura cuestionable dentro del movimiento gay. La posterior revisión y negación de esos juicios médicos de científicos como el doctor Alfred C. Kinsey, cuyas tesis fueron severamente criticadas por la ciencia psiquiátrica de aquel entonces.
Así, posteriormente los estudios científicos realizados por Kinsey concluyeron que, analizados tanto el comportamiento como la identidad, la mayor parte de la población parece tener por lo menos alguna tendencia bisexual (atracción hacia personas tanto de uno como de otro sexo), aunque ordinariamente se prefiere un sexo, Kinsey y sus estudiantes consideraron que sólo una minoría del 10% sostenía una tendencia completamente heterosexual. De la misma manera, sólo una minoría aún más pequeña al 5% podia considerarse completamente bisexual. Estudios ulteriores han querido demostrar que el informe de Kinsey había exagerado la prevalencia de la bisexualidad en la población; pero todavía su idea goza de una gran aceptación.
Algunos pensadores en estudios sobre este tema, siendo más famoso el filósofo francés Michel Foucault (aunque algunos hayan argumentado que sus ideas sobre esta materia han sufrido distorsión), atacan la idea que identidades sexuales tales como la homosexualidad, la heterosexualidad o la bisexualidad tengan cualquier existencia objetiva. Dicen, en su lugar, que son construcciones sociales. Este punto de vista teórico se llama teoría queer. Un argumento frecuente es que la homosexualidad pre moderna era diferente de la moderna, pues estaba estructurada por edad, sexo o por clase social, en lugar de ser igualitaria. Los críticos contestan que, aunque la homosexualidad de épocas distintas haya tenido rasgos distintos, el fenómeno básico ha existido siempre y no es una creación de la sociedad actual.
Una de las últimas teorías propuestas para la homosexualidad se basa en la llamada selección social. Propuesta por la profesora de biologia de la Universidad de Stamford Joan Roughgarden, esta teoría se enfrenta a la teoría de Darwin. Básicamente niega la reducción de la diversidad a dos sexos, uno masculino agresivo y otro femenino sumiso. Citando numerosos ejemplos del reino animal y de culturas distintas a la occidental, mostrando que la naturaleza y las diferentes sociedades ofrecen soluciones sorprendentes a la sexualidad: peces con varios tipos diferentes de machos o cuyos componentes cambian de sexo en caso de necesidad; mamíferos que tienen a la vez órganos reproductores masculinos y femeninos. En el caso de la biología humana, afirma que la existencia de homosexuales, transexuales y hermafroditas no es más que una variación natural que se integra perfectamente en la diversidad mostrada por los demás animales. La expresión humana de esta diversidad se encontraría en comunidades muy diversas.
Las personas que generalmente tienen una orientación heterosexual pueden sentir deseos leves u ocasionales hacia personas del mismo sexo, del mismo modo que aquellos que generalmente tienen una orientación homosexual pueden sentir deseos leves u ocasionales hacia personas del sexo opuesto.
Hay personas con orientación homosexual que, por las condiciones de intolerancia y violencia o de difícil acceso a otras personas del mismo sexo, mantienen relaciones heterosexuales. La represión, la homofobia y la postura de la mayor parte de las religiones obliga a los homosexuales a esconder su orientación fingiendo ante la sociedad ser heterosexual, sin embargo, autores como el doctor Joseph Nicolosi refieren que, si muchos homosexuales ocultan su orientación erótica, no se debe tanto a la represión social, que no se niega como factor determinante, sino a que tal inclinación en sí misma representa para quien la experimenta, una condición de incompatibilidad tanto a las bases sociales establecidas como a su particular sistema de valores morales, es decir, que existe un conflicto entre lo que se es y lo que se quiere, ser según la educación familiar que se haya dado, así como a ciertos grados de desorden en la identidad sexual.
La actividad sexual con una persona del mismo sexo no se debe considerar necesariamente homosexualidad como tal, sino un comportamiento que no todos los que desean a personas del mismo sexo se identifican como homosexuales o bisexuales. Algunos tienen relaciones eróticas a menudo con personas del mismo sexo pero son y se definen como heterosexuales. Es entonces importante distinguir entre comportamiento, deseo e identidad homosexual, los cuales no siempre coinciden. Por ejemplo, en algunos sitios segregados por sexo pueden aparecer relaciones homosexuales "clandestinas", aunque el comportamiento sea heterosexual fuera de allí. Lo mismo puede ocurrir por razones económicas o ajenas a la voluntad.
El informe Kinsey informaba que un 37 por ciento de los varones estadounidenses admitían que habían experimentado un orgasmo al tener contacto íntimo con otro de su mismo sexo. La mayor parte de los estudios al azar efectuados en los Estados Unidos y en Europa occidental estiman que alrededor del 18 por ciento de los hombres y las mujeres admiten haber tenido alguna experiencia homosexual, y que alrededor del 12 por ciento admiten su preferencia por experiencias exclusivamente con su mismo sexo. Un 10 por ciento busca otras alternativas en juegos fantasiosos de esclavitud o masoquismo, para lograr su satisfacción erótica.- César Eduardo Álvarez R.
20
Jul
2008
¿MUJER HOMOSEXUAL?
Hoy hablaremos sobre un tema hasta hace poco considerado tabú, por muchas sociedades conservadoras, aunque todavía existen ciertos rezagos según veamos si es Oriente o en el Occidente, el homosexualismo femenino, continua siendo tema de discusión, en una próxima entrega, lo haremos en relación al hombre, solo habría que imaginar cómo pudo ser la vida de los primeros homínidos, esos que hace 4 millones de años recorrieron praderas, montes, selvas y ríos, los Australopitecos, también nos siembran dudas el Homo Hábilis, el Erectus, el Sapiens, y finalmente los Sapiens-sapiens.
Las historias y narraciones sobre la isla de Lesbos, actualmente conocida como Mitilene, en Grecia, donde vivía una mujer conocida como Safo, dedicada a escribir poesías apasionadas y dedicadas principalmente a sus amigas, llevando una existencia rodeada exclusivamente de otras mujeres, lo cual valió para que la etiquetaran como homosexual
El sufijo “ismo” dentro de la palabra “Lesbianismo” parece significar “partidario de” Proporcionando la idea de que la organización comunitaria de los homosexuales buscaba la promoción de su conducta; apartada de la sociedad que tiene la creencias según la cual la homosexualidad es voluntaria e indeseable, así se fue imponiendo el concepto de homosexualismo. Existe una historia bíblica que trata del amor familiar, entre Ruth y Noemí. Que también se puede confundir como una verdadera declaración de amor en sentido más explícito, entre dos personas de su mismo sexo, razón por la cual se debe ser cuidadoso al leer sobre estos temas, para no sacar conclusiones prejuiciadas
“No insistas más en que me separe de ti. Donde tú vayas, yo iré; donde tú vivas, yo viviré; tu pueblo es mi pueblo, tú Dios es mi Dios; donde tú mueras, moriré y allí me enterrarán. Juro hoy solemnemente ante Dios que sólo la muerte nos ha de separar.
Muchas personas podrían confundir este relato como una relación lésbica, mas si se lee el contexto de todo el libro de Ruth, nos podemos dar cuenta que se trata de un amor entre madre e hija, sentimiento absolutamente noble y hermoso.
En la mayoría de las culturas antiguas se ha considerado a las lesbianas como inexistentes, a diferencia de la homosexualidad masculina, considerada hasta hace poco como enfermedad además perseguidos y castigados duramente por ello. En Roma y Grecia el lesbianismo era aceptado con normalidad, existían baños públicos para mujeres, quienes a pesar de ser casadas, deseaban en algún momento mantener contacto sexual con otras similares, estos lugares contaban con chicas esclavas que satisfacían sus deseos lésbicos, pero con la expansión del cristianismo, este tipo de relaciones fueron decreciendo lentamente.
Mientras las mujeres han sido perseguidas por adúlteras o prostitutas, nunca lo fueron por su orientación sexual, este tipo de sentimiento siempre era clandestino, un gran secreto, en este aspecto se podría considerar que las lesbianas han sido marginadas por omisión, al no reconocer su propia existencia. El auge en las últimas décadas de los sectores feministas, quienes han luchado durante mucho tiempo por el reconocimiento del lesbianismo, ha permitido que ellas puedan manifestar libremente sus inclinaciones, históricamente siempre han estado involucradas en la lucha por los derechos de las mujeres.
En los años 1970 con el surgimiento del feminismo moderno, el separatismo lésbico logro gran popularidad en Occidente, donde grupos de mujeres vivían juntas en sociedades comunales. Algunas encontraban espacios libres en estos tipos de sociedades liberadoras. Otras como Kathy Rudy, remarcó que los estereotipos que se desarrollaban en la colectividad separatista lésbica fue lo que la hizo dejar el grupo.
En 1949, Simone de Beauvoir afirmó: “Una no nace mujer, sino que se hace”. Su reflexión abrió todo un nuevo campo de indagación intelectual sobre la interpretación de la igualdad y la diferencia de los sexos, que hoy es tema de revistas, libros, debates políticos, políticas de diversidad empresarial y seminarios académicos y movimientos sociales en todo el mundo. Los Estudios sobre “Comportamiento sexual” no sólo estudian la desigualdad hacia las mujeres, sino que han abierto nuevos campos de investigación sobre masculinidad y diversidad sexual.
La Unión Europea, comprendida en sus 27 estados, no tiene una política común que afecte a los derechos del colectivo LGBT, pero si trabaja para evitar la discriminación. LGBT es un término usado para referirse a las personas Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales.
La cultura lésbica ha crecido tradicionalmente incluida dentro de las tradiciones femeninas, y muy ligada a la cultura de las mujeres. Durante muchos años, y en épocas más difíciles que las actuales, la cultura de estas se ha desarrollado en diferentes campos, como la músicas, poesía, siendo escritoras o artistas. Todas ellas se han camuflado dentro de la cultura utilizando sus rasgos combinados con lo femeninos. Dado que las lesbianas son consideradas un grupo social minoritario, se habla muy a menudo de subcultura lesbiana, lo cual no significa una situación de inferioridad presupuesta, sino algo que es parte de la propia esencia de las lesbianas, respecto al mundo heterosexual mayoritario.
A comienzos del siglo XX tanto en Londres como en París, en una atmósfera y un clima intelectual y artístico resplandeciente, se crearon las primeras comunidades de mujeres poetas, escritoras y artistas, con algunas de las damas parisinas más conocidas de la época. Las escritoras de la primera mitad de 1900 utilizaban frecuentemente mensajes cifrados como una forma de enmascarar la temática lésbica; personajes que cambian de sexo como en Orlando de Virginia Woolf, muchas novelas con historias entre hombres gays, como Marguerite Yourcenar; historias abiertamente de sentimientos entre su propio sexo, algunas de ellas escritas bajo seudónimos como el caso de Patricia Highsmith y su libro “Carol” donde perfectamente nos podemos dar cuenta de esta situación.
Finalmente habría una pregunta para hacernos: ¿Quién tiene derecho a decidir lo que sienta, le guste o haga? Un ser humano que llega a este mundo a “Vivir” en pleno uso de sus facultades y con el principio jurídico de que la libertad, es un derecho consagrado e inalienable. El respeto a la convivencia y las normas sociales en lugares públicos, no está en discusión, pero tienen límites en los momentos en los cuales hacemos uso de nuestra intimidad o privacidad.- César Eduardo Álvarez R.-
18
Jul
2008
JUEGOS PELIGROSOS
Aquella amistad no era buena, pero Gabriela no prestaba atención a nada de lo que ocurría a su alrededor, ajena a los peligros que le acechaban, tampoco escuchaba las recomendaciones de su abuela, había cumplido dieciséis años y en las ocasiones que Doña Filomena le reclama sus llegadas tardes, siempre inventaba alguna mentira, o simplemente ignoraba a la anciana, quien por su prolongada edad no disponía de fuerza y coraje suficiente como para lograr controlarla. Gabriela había quedado huérfana, sus padres fallecieron en un accidente automovilístico, la abuela comentaba lamentándose con sus amigas o vecinas “cuando era pequeñas resultaba fácil controlarla, pero ahora, no”.
Su amiga y compañera de colegio Teresa Malvar, tenía la costumbre de conseguir dinero fácil a cualquier costo y sin importarle como, o con quien, a veces se prestaba para bailar ante grupo de hombres, en orgias privadas, a cada uno le exigía dinero a cambio, en cierta ocasión logro hacerse amiga de una mujer que la satisfacía con creces en todo, esta a cambio la usaba para sus placeres sexuales, aunque ella no era lesbiana, aceptaba las inclinaciones de esta dama por un buen pago.
Gabriela por seguir a su amiga entro a este juego, también se involucro con Olga y en ocasiones igualmente aceptaba participar en tales juegos eróticos, fue así como llego al círculo de relaciones personales donde se vio embelesada ante la personalidad de Genisu, era un seudónimo, y así le conocían todos sus allegados, un hombre alto, de figura atlética, no superaba los 32 años, ojos y cabellos negros, en verdad eran muy pocos los que realmente sabían a ciencia cierta quién era y a que se dedicaba.
Un día Genisu invito a Gabriela a un restaurante, este se comportaba como todo un galán, atento y considerado, la muchacha quedo impresionada al verlo conducir un lujoso BMW, así que fácilmente cayó en sus redes, sin poder imaginar que tenia al frente un demonio disfrazado de ángel, la velada resulto agradable, compartieron y disfrutaron de la buena comida, luego al final decidieron irse a caminar por la vereda de playa roja, para apreciar el atardecer que en ese lugar resultaba impresionante y espectacular.
Pero tanta belleza no duro mucho, estaban solos en aquel lugar excitante, de pronto Gabriela comenzó a perder la noción de la realidad, como si no lograra controlar su voluntad, obedecía a Genisu en todo, casi automáticamente, este la llevo nuevamente al automóvil y se retiraron de la playa, la muchacha no tenía fuerza para reaccionar, no sabía que ocurría en ella, treinta minutos más tarde entraron a un local grande y espacioso, el hombre la tomo de la mano y la condujo a una habitación donde habían colocados en diversos lugares, aparatos y objetos extraños, pronto descubriría para que servían, en la habitación había otra mujer vestida en forma extraña, con correajes de cuero negro y semi desnuda.
La mujer desvistió a Gabriela, atándola de manos a lo alto en un gancho firmemente sujetado al techo, casi no lograba tocar el piso. Allí comenzó un juego mezclado con dolor y placer. Al final cuando Genisu y su amiga habían logrado satisfacerse lo suficiente, la soltaron de sus amarras, le ordenaron vestirse y el hombre la llevo de regreso a la ciudad. La droga que había utilizado Genisu en Gabriela es nueva, un producto conocido en los bajos fondos como escopolamina (Llamada vulgarmente “Burundanga”) es un producto elaborado en Colombia y no tiene olor ni sabor, pero produce efecto durante unas 6 horas, en la cual la persona afectada pierde la noción de todo, y al recuperarse no logran recordar absolutamente nada de lo sucedido.
Gabriela tuvo que ser ayudada para encontrar la puerta de su casa, durmió todo el resto de la tarde y la noche, pero el día siguiente descubrió que su cuerpo presentaba marcas extrañas, había sido torturada y no lograba recordar absolutamente nada de lo ocurrido, en un esfuerzo por salir de sus dudas fue en busca de Genisu, quien se mostro ofendido por el desplante que supuestamente ella le había hecho la tarde anterior, al haberse ido con un extraño sin ninguna explicación. Con inteligencia el hombre logro manipularla, protegiéndose de cualquier sospecha en su contra.
Gabriela le comento lo que había encontrado en sus pechos y nalgas, las piernas, su espalda, rogándole que la ayudara a recordar, e identificar al extraño con quien se había ido, el hombre se mostro decido a colaborar y asumió una actitud de sorprendido, cuando la muchacha le mostro las huellas en su cuerpo. A la semana siguiente Genisu, había viajado a otra ciudad, por asunto de negocios y Gabriela no logro encontrarlo más.
Seis meses más tarde, Teresa toda aturdida por la noticia en sus manos y que había logrado conocer le llevo un diario a Gabriela, en el aparecía Genisu, como responsable por la muerta de una jovencita, a quien había torturado en una orgia de licor y sexo, la víctima había sido afectada por una droga que pocos conocían, y al parecer Genisu tenía muchas víctimas en sus manos, pues utilizaba el mismo modus operandi, conquistaba inicialmente a las chicas y luego las sometía a sus aberraciones, pero en esta ocasión por error la muchacha había fallecido ante los excesos del hombre. Gabriela recordó su anterior experiencia y unió cabos que finalmente le hicieron ver el peligro a que había estado expuesta. También ella sin saberlo había participado de esos juegos peligrosos.- (Esta historia está basada en hechos de la vida real, los nombres han sido cambiados) César Eduardo Álvarez R.
07
Jul
2008
EL COMPLEJO DE ELECTRA
Entre los conflictos emocionales investigado por Sigmund Freud, quien se inspiro para denominarlo “Complejo de Edipo” en un personaje de los mitos en la Grecia clásica, usando ese nombre, se refiere a los problemas emocionales que se generan en la infancia de todo ser humano, haciendo énfasis que afectaba mas a los varones, cuando por un lado sienten una atracción sexual inconsciente hacia su madre, y simultáneamente por el otro percibe un sentimiento de rechazo involuntario hacia el padre. Este proceso generalmente se da en los primeros seis años de vida del niño, forma parte de la etapa llamada “Fálica” o “Pre-genital” en el desarrollo de la libido.
Esta situación conflictiva debe ser reprimida para favorecer el desarrollo natural de la sexualidad del niño. Pero cuando tal situación se dirige al inconsciente, entonces se pone en funcionamiento el llamado complejo de castración, que aporta al niño una respuesta rudimentaria al enigma que le plantea su diferencia anatómica ante los dos sexos. El tener o no pene, que el niño atribuye al cercenamiento de este en la niña, teme perder también su pene como castigo a sus actividades sexuales, lo cual provocará una intensa angustia de castración. En la niña, la ausencia de pene es percibida por ella como un daño que, según el psicoanálisis, ella misma intentará negar, compensar o reparar durante su desarrollo.
El interés del niño por los genitales desaparece durante el llamado periodo de latencia, pero reaparece después. Durante este tiempo le otorga especial atención y recibe entonces la amenaza de castración por parte de la madre, quien busca reforzar su autoridad con la ayuda del padre o del médico. Al principio no presta oídos a la amenaza, el cual pasa por el retiro del pecho materno temporalmente, y luego definitivo. Cuando ve a una niña, advierte la posibilidad de la castración y la amenaza adquiere su efecto con posterioridad, al intentar tomar a la madre y sustituir al padre. O hacerse amar por el padre.
La persecución del Edipo en cualquiera de los sentidos determina la castración, y surge la lucha entre el narcisismo hacia una parte de su cuerpo, y la investidura libidinosa al objeto. El Yo del niño se extraña del complejo. Se sustituye la investidura del objeto por la identificación, se proyecta a la autoridad del padre y de la madre, y se forma el núcleo del Súper yo, que severamente prohíbe el incesto y el retorno de las investiduras de objeto. Las aspiraciones libidinales son desexualizadas y sublimadas por una parte, inhibiéndolas en sus metas y mudadas por mociones tiernas. Se inicia el periodo de latencia, describiendo este proceso como represión, si bien a futuro requiere el Súper Yo, que en este caso está en formación. Más que represión, es cancelación y destrucción del complejo. Relación entre organización fálica, complejo de Edipo, amenaza de castración y periodo de latencia.
La niña percibe que su clítoris es un pene pequeño, que ya crecerá pero, al asumir que las mujeres grandes lo poseen, intuye que ha sido castrada. Si la angustia no existe, el Súper Yo se instituye como resultado de la educación y la influencia externa es ambivalente, ella se acerca al padre y sustituye la madre, su complejo culmina en el deseo del recibir el regalo de un hijo de su padre, el cual permanece en lo inconsciente como el del pene y son la base para su futura función sexual.
La actitud comprensiva de los padres ayuda a solucionar este conflicto y el hijo puede salir del complejo de Edipo. En el mejor de los casos, el niño trata, en su deseo, de superarlo, de parecerse a su rival. Acaba entonces por identificarse con él, en una especie de solidaria convivencia, en la que el padre se vuelve un modelo para el niño. Lo mismo ocurre entre la niña y su madre.
Es necesaria la comunicación fluida con el niño para disminuir dicho complejo. Es frecuente que el pequeño tenga sueños eróticos o sexuales, dependiendo de la edad, hacia su padre o madre, quienes deberían por consiguiente infundir el corte del "cordón umbilical" que puede en el futuro convertirse en una obsesión que podría destruir el vínculo con alguno de sus padres, o buscar pareja a través de una persona mucho mayor para reemplazar a éstos. A pesar de que la mayor parte de los psicoanalistas freudianos no aceptan como complejo el de Electra, es importante poder denominar y diferenciar el mismo del niño a la niña, ya que poseen distintos rasgos y posesiones que deben ser tratadas de forma distinta entre uno y otra.
cesar eduardo alvarez rengifo
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