27 Jun 2008

¿Arde Argentina?

Escrito por: Agustin Rangugni el 27 Jun 2008 - URL Permanente

"...Protestando, la Argentina ganó una reputación no del todo inmerecida: la de que sus gobiernos son siempre, por definición, inestables, y con frecuencia se caen ante de que los ciudadanos les voten en contra. (...) Es tan inexplicable la manera en que el gobierno está manejando estos problemas que muchos de quienes protestan piensan que es el gobierno mismo el que busca instalar un clima de “golpe de estado”."

El mundo entero está muy complicado. A los problemas de origen político se han sumado ahora los derivados del aumento del petróleo y de los alimentos. Combustibles caros, comida cara, malestares sociales diversos, todo enrarece el clima de la vida cotidiana en países ricos, en país emergentes y en países pobres. ¿Y en la Argentina? Este país todavía hoy exporta más de lo que consume; todavía los alimentos son baratos y abundantes. Por añadidura, el fisco dispone de reservas y el balance de las cuentas públicas es superavitario. La economía viene creciendo a tasas muy altas desde hace cinco años, con fuerte reducción del desempleo y mejora en los indicadores sociales. Pero en la Argentina el cuadro social es parecido al de muchos otros países del mundo: se extiende la protesta, aumenta el malestar, declina el apoyo al gobierno, se enrarece el clima político. ¿Qué pasa en la Argentina?

Es difícil responder esta pregunta tan simple. Pasar, no pasa nada. Excepto que el gobierno argentino ha desatado un vendaval de protestas, bloqueos, cese de producción y confusión generalizada, por su decisión de aumentar en forma inconsulta los derechos de exportación a los granos y oleaginosas. A partir de eso, el sector agropecuario -el gran pilar productivo de la economía argentina- entró hace tres meses en estado de protesta. Poco a poco, otros sectores comenzaron a protestar. Para entender un poco de qué se trata, es preciso tener algo en cuenta: en la Argentina siempre se protesta por algo.

En la Argentina de estos días protestan cada vez más grupos sociales. Protestan los productores agrícolas en las rutas, al mismo tiempo protestan los camioneros en las mismas rutas (porque al no haber despacho de la producción agraria no hay trabajo para ellos), protestan los simpatizantes del gobierno nacional (que eran muchísimos pero ahora son cada vez menos), como de costumbre en algunas provincias protestan los maestros de escuela porque ganan poco, en otras protestan los trabajadores del petróleo por el mismo motivo (un dato relevante: los maestros que protestan ganan poco más de mil pesos por mes, los petroleros ganan no menos de cinco mil, pero a todos, claro está, les parece poco), y de pronto salieron a protestar los humildísimos vecinos de un barrio de emergencia en Buenos Aires porque no les llega el gas a sus paupérrimas viviendas, protestan vecinos más pudientes porque algunos gobiernos locales aumentan los impuestos locales y podrían protestar -y tal vez lo hicieron- muchos otros. ¿Unos contra otros? De ninguna manera. ¿Todos contra el gobierno? Ni siquiera. Se protesta porque el mundo no es como cada uno quiere.

Protestando, la Argentina ganó una reputación no del todo inmerecida: la de que sus gobiernos son siempre, por definición, inestables, y con frecuencia se caen ante de que los ciudadanos les voten en contra. El gobierno argentino cree ver en este torbellino de protestas y paralización de la actividad productiva las señales de que se avecina una movida desestabilizante. Es tan inexplicable la manera en que el gobierno está manejando estos problemas que muchos de quienes protestan piensan que es el gobierno mismo el que busca instalar un clima de “golpe de estado”. La discusión se va desplazando, de ese modo, de un eje a otro.

En la sociedad, la inquietud crece. Se habla de desabastecimiento, se teme una ola de desempleo, se desactivan inversiones, la prensa dice que se desploma el precio de las propiedades inmuebles… El país que volaba a alta velocidad de crecimiento ahora también está en crisis, como el resto del mundo, o al menos eso creen sus habitantes. Pero los problemas de este país no son “importados” ni derivan de los problemas del mundo; son enteramente de producción propia, y no es fácil entender por qué se generan.

No es fácil entender a esta sociedad que sabe protestar mejor que cualquier otra cosa pero no sabe encontrar una fórmula para generar mínimos consensos sociales estables y traducirlos a gobernabilidad. No es fácil entender a un gobierno hace pocos meses ganador de una elección presidencial, que disponía de un fuerte respaldo en la opinión pública, que tenía a su disposición una economía de producción, un mercado mundial demandando con avidez sus productos, recursos suficientes para ejercer el poder con una comodidad que a muchos ya parecía excesiva -pero incuestionable-.

¿Está el gobierno de Cristina Fernández y del aparato político construido por Néstor Kirchner buscando su suicidio político? No hay explicación racional que pueda dar cuente de ello; pero algo así parece estar sucediendo. ¿Hay una oposición política a este gobierno que se muestre preparada para capitalizar sus errores o sus falencias? No se la ve en el horizonte.

Las miradas del público informado y de los comentaristas políticos se dirigen ahora a la vieja clase política que fue derrotada por Kirchner -o por otras fuerzas locales en distintas provincias-. También miran a dirigentes mediáticos, emergentes del mundo del espectáculo político, carentes de propuestas, de organización y de seguidores pero a la vez expertos en explotar la demanda televisiva de protesta y catastrofismo. Los perdedores y los excéntricos, ¿serán la alternativa política para un país sin dirigencia? Difícil imaginarlo, si esto no fuera la Argentina, siempre propensa a arder en los llamas que surgen de la extraña hoguera de la incapacidad de gobernar con consenso.

Hay también una reserva de dirigentes que han sido legitimados por el voto ciudadano: gobernadores, intendentes, legisladores. Pero todavía no han dado un paso al frente.

Manuel Mora y Araujo

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Incapaces, reinventan

Escrito por: Agustin Rangugni el 27 Jun 2008 - URL Permanente


Incapaces de gobernar sensatamente el presente, los Kirchner reinventan el peronismo del pasado.

La foto del miércoles en la plaza de Mayo era impagable. Cristina abrazaba a su marido Néstor, delante de miles de seguidores que inundaban la mítica plaza con las banderas blanquiazules. Emulando las viejas escenas de Evita y Perón, perfectamente ubicadas en el subconsciente argentino, Néstor Kirchner protagonizó el punto álgido de un estudiado melodrama y, en tono de tango arrabalero, le espetó "te amo mucho", fusionando definitivamente la alcoba y el poder.

En los entreactos de este escenificado clímax, todo se había cuidado al detalle, desde los amigos piqueteros, que tanto saben de secuestrar la calle, hasta las arengas a la patria, confundida la nación con el poder y el poder, con la persona. Peronismo puro, en el sentido mesiánico que puede contener el término.

A partir de esa imagen de una pareja de poder, en caída libre de popularidad, agarrados a todos los mecanismos institucionales que han conseguido controlar, Cristina y Néstor reinventaban el pasado, incapaces de gobernar sensatamente el presente. Y así, con el campo sublevado, los periodistas fustigados, la clase media fatigada, los sectores de la extrema izquierda sobreprotegidos, y las expectativas económicas rozando la inestabilidad, la familia K intentaba encontrar en el viejo peronismo la última salvación a su pertrecha popularidad. Si no son buenos gobernantes, que sean buenos actores de melodrama.

"Eso -me dice un ex diputado radical- siempre vende en mi país".

Se preguntaba no hace mucho el fino analista argentino Joaquín Morales Solá "¿quién manda en Argentina?", y su respuesta era tajante: Néstor concentra todo el poder, convertida su mujer en el instrumento para una "implícita reelección indefinida, que la Constitución argentina prohíbe". En la práctica, ese poder casi absoluto habría implicado decidir ministros, imponer medidas económicas, dirigir a piqueteros y, en definitiva, mandar desde el lecho, como si fuera la sombra alargada del despacho.

En una de las famosas 20 verdades del peronismo, el propio Perón dijo que "cuando un peronista comienza a sentirse más de lo que es, empieza a convertirse en oligarca", y esa metamorfosis parece definir hoy la pareja que gobierna la Casa Rosada. Poder casi absoluto, democracia de bajo perfil, amordazamiento de la oposición, persecución del periodismo libre, demonización de los sectores civiles opositores, confusión entre los intereses del país y los de sus gobernantes y, en definitiva, una presidencia que está más obsesionada en vigilar al ciudadano que en garantizar sus derechos.

El propio Perón, que lo dijo casi todo, también había dicho esto: "El hombre es bueno, pero si se le vigila es mejor". Y parece que los Kirchner cumplen a rajatabla las enseñanzas del líder, especialmente las que tienen que ver con el control y la vigilancia...

Lo peor es que Argentina, que es uno de los países más importantes de todo el continente americano, y cuya estabilidad es fundamental para la estabilidad de todo el cono sur, ha iniciado un errático proceso cuya derivada no parece ir a buen puerto.

En lo económico, los errores de los Kirchner se acumulan, sorprendentemente en un momento de magnífica bonanza. En lo social, la fractura parece evidente y no mejora con cada acción del Gobierno, sino al contrario.

El efecto K trabaja para ahondar dicha fractura, quizás convencidos de que el "conmigo o contra mí" aún les resulta útil. Sin embargo, ¿hasta cuando? Y en lo político, Argentina cabalga hacia un populismo de viejo cuño que, como aseguran los analistas, puede resucitar al peronismo más añejo, pero también dinamitarlo.

Dice nuevamente Morales Solá: "La ruina del peronismo pondría a Argentina a las puertas de una aventura autoritaria y populista". Ergo, la acercaría a la nefasta aventura chavista. De momento, lo que tenemos es un tango cantado en plena plaza de Mayo. Melodrama en estado puro. Y es que cuando falla la política, siempre queda el teatro.

Pilar Rahola

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24 Jun 2008

Defensora de victimas del terrorismo argentino reclama justicia en EEUU

Escrito por: Agustin Rangugni el 24 Jun 2008 - URL Permanente

ugni entrevisto en exclusivo a la Dra. Victoria Villarroel, Presidenta del Centro de Estudios Legales sobre el terrorismo y sus victimas en Argentina, que se encuentra en Washington, becada por la Embajada de los EE.UU., asistiendo al Curso de Contraterrorismo del CHDS (Center for Hemispheric Defense Studies).

Lic. Agustín Rangugni- Director Radio Miami Int’l. (www.radiomiami.us)


Con fuertes críticas a la política de derechos humanos instaurada por el gobierno de Néstor Kirchner y su sucesora Cristina Fernández ,Victoria Villarroel abogada y presidente del Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus victimas (Celtyv), cuestiona se otorguen mas derechos a los terroristas que a las victimas y destaca la necesidad de que se reconozcan los derechos humanos de las víctimas de los hechos terroristas.



“En la Argentina existieron diecisiete organizaciones armadas, cuyos integrantes terminaron, en gran parte, fusionados en Montoneros o en el ERP. Ellos recurrieron a los atentados como una táctica en su lucha para obtener el poder. Fueron responsables de más de 21.655 atentados terroristas”, explica Victoria Villarroel, recurriendo al recuerdo de aquellos dramáticos sucesos.

Alguien que puso bombas y asesinó a inocentes puede entablar un juicio contra el Estado, puede lograr la prisión y la condena de quienes lo reprimieron y, además, percibir una indemnización, pero sus víctimas, los ciudadanos argentinos y extranjeros que un día fueron protagonistas de un hecho que modificó irreversiblemente sus vidas, no sólo no gozan de ninguno de estos derechos, sino que están impedidos de recibir el reconocimiento moral de la sociedad.

Todas estas acciones están acompañadas por la connivencia entre el Gobierno y los organismos de derechos humanos. Estos deberían ser organismos no gubernamentales de control de la acción política del Gobierno, y no como pareciera, entes prebendarios destinados a acompañar su gestión política y a impedir el ejercicio de los derechos humanos para las miles de víctimas del terrorismo.

"El Estado le niega el derecho a la verdad y a la justicia a las víctimas de los terroristas, busca la total oscuridad a las victimas del terrorismo, así sus victimarios van a seguir gozando de la impunidad", dijo Villarroel en diálogo con Radio Miami Int’l. (www.radiomiami.us). "Las violaciones de los derechos humanos se cometen contra cualquier tipo de ciudadano, al no reconocer las vías judiciales a los reclamos de las víctimas de la guerrilla en los 70.

El Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (Celtyv) trata de subsanar esta terrible injusticia. Investiga los casos, los documenta, entrevista a las víctimas, a sus familias, recopila material de época y difunde, tanto en la Argentina como en el exterior, lo que realmente ocurrió aquí, cuando las organizaciones terroristas agredieron a toda la sociedad”, nos cuenta con visible entusiasmo.

Victoria Villarroel consagra su tiempo, su talento y su valor a una causa que no tiene abogados, porque no puede pagarlos: la de las víctimas del terrorismo argentino en los años 70 y muy especialmente de los más abandonados: las víctimas del terrorismo montonero y del ERP.

La Dra. Victoria Villarroel también Presidenta de la Comision de Abogados de Victimas del Terrorismo visitara Nueva York, donde asistirá a reuniones en la ONU. Esta prevista su visita a Miami desde el 30 de junio al 5 de julio, donde ofrecerá una conferencia y desplegara una intensa actividad de difusión mediante entrevistas con medios de comunicación, bajo la organización y auspicio de la Consultora R. Villasuso y Asoc. Int’l. y Radio Miami Int’l. (www.radiomiami.us).

22 Jun 2008

Caída de popularidad de Cristina arrancó en febrero

Escrito por: Agustin Rangugni el 22 Jun 2008 - URL Permanente

INFLACIÓN, INSEGURIDAD Y AGRO

Sergio Berenstein, director de Poliarquía, defendió los sondeos que confirman un descenso de la imagen de la Presidenta y su marido Néstor.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el titular del PJ, su esposo, Néstor Kirchner, abrazados saludan a la multitud durante el acto en Plaza de Mayo, el pasado miércoles 18 de junio. (Télam)

“La verdad que la tendencia a la baja en la imagen de la Presidenta viene definiéndose de manera bastante clara desde febrero, aún antes del conflicto por el campo, debido al incremento de la inflación”, expresó el consultor.

“En abril pasado hubo una caída aún más profunda, que decidimos no darla a conocer antes de determinar si era un fenómeno del momento”, señaló, y comentó que “la verdad que no dudamos de los resultados, a la encuesta la dimos a conocer en mayo, como lo hacemos habitualmente”.

Berenstein aconsejó no cuestionar los sondeos de opinión ni tomarlos como tendenciosos contra el oficialismo. “Es como cuando uno va al médico y le dicen que tiene el colesterol alto”, consideró.

“Estos cambios tan grandes en la tendencia de la opinión pública nunca están justificados por una sola causa”, dijo a radio América.

Entre las causas del descenso de popularidad de la gestión de Cristina Kirchner, Berenstein enumeró “la inflación, aún antes del conflicto con el campo, como la inseguridad”, además de un discurso agresivo del que “la clase media urbana y rural se ven alejados”.

Según el sociólogo de Poliarquía, los ciudadanos “reclaman mejoras institucionales, salir de la intervención del INDEC”, que se enfrentan las políticas vigentes que provocan “alejamiento de los electorados más moderados del Gobierno”

También Néstor Kirchner padece la imagen descendente de su esposa. “La sobreexposicion mediática, el protagonismo exagerado del ex presidente tuvo un costo muy importante. Los dos convergieron en el mismo discurso y en el mismo dispositivo confrontacional con el campo”, opinó Berenstein.

El consultor detalló que en la actualidad, el ex mandatario tiene una imagen favorable de 33 puntos “y es la primera vez desde que Kirchner asumió la presidencia en 2003 que tiene más imagen negativa que positiva”, advirtió.

Sobre los argentinos en general, manifestó “no somos muy pacientes. Por lo general estamos muy tentados a resultados rápidos”, aunque sopesó que “los primeros seis meses de la actual Presidenta no tuvieron mucho que ver con la agenda electoral, con las promesas de campaña”.

“(Luis) D’Elía espanta al electorado moderado. La Argentina tiene como característica un electorado que no quiere confrontación ni estar atado al pasado”, señaló Berenstein.

“La gente quiere mirar para adelante, quiere tener perspectiva de futuro, no alta inflación, alta confrontación, discurso autoritario. Para el electorado joven, que tiene de 18 a 25 años y que no vivió esto, parece que hubieran tomado el túnel del tiempo y hayan aparecido en 1974”, agregó.

www.radiomiami.us

21 Jun 2008

Duro editorial del diario El País contra la presidenta Kirchner

Escrito por: Agustin Rangugni el 21 Jun 2008 - URL Permanente

La mirada internacional del conflicto

El prestigioso matutino español dijo que se "enroca en posiciones altaneras y recurre a los más impresentables tics autoritarios del peronismo"; asegura que promueve "el mensaje del miedo"


Severas críticas quedaron plasmadas hoy una editorial del diario El País

sobre el accionar y los últimos discursos de la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, en el marco del conflicto entre el Gobierno y el campo, que ya lleva más de 100 días.

Pero el prestigioso diario español va más allá en las críticas. En un artículo titulado "Crispación argentina" estima que la protesta está "socavando la credibilidad económica del país sudamericano y decisivamente la imagen del Gobierno de los Kirchner".

La nota, que lleva un subtítulo que reza "los oscuros modos políticos de los Kirchner agravan su dilatado pulso con los agricultores", agrega además que lo que comenzó siendo un enfrentamiento por un "desmesurado" aumento de impuestos a las exportaciones de granos derivó "en la peor crisis política desde 2001".

El País critica fundamentalmente el estilo de la primer mandataria. "La presidenta Fernández no sólo no practica el diálogo político que prometió en campaña electoral. Al amparo de la debilidad institucional argentina se enroca en posiciones altaneras y recurre a los más impresentables tics autoritarios del peronismo para contrarrestar el creciente malestar en la calle", dice el párrafo más duro.

El miedo. Para el prestigioso matutino, hay una "burda manipulación que pretende que tras la sostenida y en ocasiones inadmisible protesta agropecuaria anida un golpe de Estado en ciernes". A esto lo califica como "el mensaje del miedo".

"Más allá de las razones de un Gobierno representativo para adoptar medidas impopulares está su obligación de explicarlas convincentemente y facilitar su debate parlamentario", afirmó el editorial con relación al envío al Congreso del proyecto oficial.

No obstante, el diario ibérico indicó que la Presidenta "parece estar más interesada en el enmascaramiento de la realidad". El ejemplo que poropone para ilustrarlo es "la manipulación de los datos de la inflación argentina".

"La deliberada ficción en que vive la tercera economía latinoamericana, consagrada en el nuevo índice de precios vigente desde este mes, constituye una muestra más del desprecio presidencial por los valores que dice defender", concluyó.

20 Jun 2008

Nadie hizo tanto por dividir el país

Escrito por: Agustin Rangugni el 20 Jun 2008 - URL Permanente

Si, en todo caso, se trataba de un discurso que se calentaría con el fuego de la multitud, ¿para qué ordenó entonces que la cadena nacional de radio y televisión transmitiera en directo su arenga de rupturas y demonizaciones? La cadena nacional se ocupó en dos días seguidos de Cristina Kirchner. Bill Clinton suele decir que los políticos hablan con la poesía y gobiernan con la prosa. Un problema insoluble y peligroso aparece cuando hablan y gobiernan sólo con la poesía de los héroes.

La crisis argentina sólo retrocedió un paso para avanzar dos: Cristina Kirchner rompió relaciones de hecho ayer con la dirigencia agropecuaria, un día después de haber accedido al pedido rural para que el Congreso tratara las retenciones. El extenuante y destructivo conflicto, que lleva ya cerca de 100 días, se agravó seriamente tras esas palabras de furia presidencial en la Plaza de Mayo. Los “cuatro señores a los que nadie votó”, como llamó a los dirigentes de las entidades rurales, quedaron en la intimidad fulminados por la aflicción y el fastidio luego de escuchar a la Presidenta en su discurso más agresivo y rupturista desde que ocupa la Jefatura del Estado. Pocas horas después, esa cólera de los ruralistas tomaba cuerpo con una ampliación del paro vigente hasta ayer y con un llamado a un virtual estado de asamblea permanente de los campesinos. "Pedimos que nos respeten", le devolvieron a la primera mandataria. La crisis ha escalado, en definitiva, algunos peldaños más desde la áspera tarde de ayer.

Los gobiernos se dedican, por lo general, a resolver problemas y no a organizar actos. Sin embargo, el kirchnerismo gasta desde hace tres meses más tiempo en preparar movilizaciones de adeptos que en solucionar las conflictos. El acto de ayer se programó para confrontar con movilizaciones del campo programadas para el mismo día que luego se suspendieron. Terminó siendo, implícitamente, una respuesta a los masivos cacerolazos del lunes.

¿Qué problemas se resolvieron ayer luego de que se llenara la Plaza de Mayo con personas movilizadas por intendentes del conurbano y por los sindicatos? Hubo muchas personas y muchos colectivos para trasladarlas. Algunos asistentes mostraron de manera tan patética su falta de entusiasmo político que abandonaron la histórica plaza antes de que la Presidenta terminara su discurso. Los pocos y raleados aplausos que hubo para esa oración presidencial indicaron también que muchos no sabían por qué estaban ahí.

El problema más serio que está creando está conducción de la crisis es una seria fragmentación de la sociedad. Ningún gobierno desde la restauración democrática ha hecho tanto como el de los Kirchner para dividir a la sociedad entre sectores medios y pobres. No puede -ni debe- ocultarse la clara diferencia social que existe entre los que protagonizan las marchas de ruralistas, o los cacerolazos en las ciudades, y las multitudes de personas que moviliza el kirchnerismo desde las regiones más pobres.

La Argentina es un país que se construyó sobre las bases de la movilidad y la integración sociales. La división de la sociedad entre sectores de distinta extracción económica tiene un nefasto precedente en la Venezuela de Hugo Chávez.

La Presidenta fracciona la sociedad hasta cuando hace su particular lectura de la historia. Creíamos, hasta ayer, que los actuales problemas argentinos se originaron hace 50 años. Cristina Kirchner lo corrigió en su discurso de la víspera: los conflictos del presente empezaron con el Centenario; es decir, hace casi 100 años, cuando, en verdad, se echaron los cimientos de la prosperidad argentina. Pero ¿qué tienen que ver los gobernantes de hace un siglo con la carencia de combustibles de hoy, con la inflación o con las retenciones de Martín Lousteau? Nada. Esa referencia sirvió sólo para perder el tiempo.

* * *
Esa versión parcial y descontextualizada de la historia la llevó también a vituperar sin sentido a la década del 90. El gobierno de esa década fue frívolo, insensible y con grandes dosis de corrupción pública, pero las retenciones se eliminaron por otros motivos. Simplemente, los precios de las materias primas estaban entonces al nivel del zócalo y las retenciones no tenían razón de ser.

La única alusión al diálogo con los ruralistas que hizo Cristina Kirchner fue para patearlo hasta el Bicentenario; faltan todavía dos años para ese aniversario y las góndolas están vacías aquí y ahora. Hizo una sola alusión a la clase media, para pedirle implícitamente que no lea los diarios ni vea la televisión, pero es evidente que los valores de esa plaza no son los valores clásicos de los sectores medios. El Gobierno se aísla cada vez más en el reducido aparato del peronismo, en lo que Néstor Kirchner llamaba despectivamente "el pejotismo".

Definitivamente, el matrimonio presidencial está convencido de que lo quieren echar del poder. La denuncia de golpismo sobrevoló ayer casi todas las palabras de la Presidenta, como lo había hecho el día antes en la particular conferencia de prensa de su marido. Pero la pareja gobernante está segura, al mismo tiempo, de que la victoria da derechos. De un lado está "el gobierno que ganó" y del otro "las corporaciones". Es el poder lo que se juega, y en ese juego no existe, para ellos, la política. La democracia como un sistema de vida (del que forman parte el diálogo, la negociación y el consenso con partidos opositores y con sectores disconformes) es un concepto abstracto e inasible para los Kirchner.

La Presidenta llegó a vincular la protesta rural y los cacerolazos con los golpes de Estado y con la cultura que creó la pasada dictadura, dijo. Esos movimientos sociales contestatarios de ahora están poblados de jóvenes que nunca vivieron en dictadura. Cualquier cultura se agota con el paso del tiempo y la Argentina vive en democracia desde hace 25 años. Sólo la obsesiva mirada en el pasado puede provocar tanta desorientación sobre las conflictivas cosas del presente.

Podrá decirse que todos los políticos se van de boca en una tribuna y que eso les pasó también a los dirigentes rurales en el acto de Rosario el 25 de Mayo, manifestación cuya magnitud el Gobierno no ha podido digerir aún. Pero la palabra de la Presidenta no puede compararse con los resbalones verbales de Alfredo De Angeli.

18 Jun 2008

Rosendo Fraga: PANORAMA POLÍTICO AL 17.06.08.

Escrito por: Agustin Rangugni el 18 Jun 2008 - URL Permanente

1. La Argentina vive la crisis política más grave desde 2001. Lo paradojal, es que entonces era consecuencia del corralito y el estallido de la convertibilidad y en cambio ahora, es la resultante de un manejo político equivocado por parte del gobierno. El conflicto campo-gobierno cumple esta semana 100 días, habiendo desperdiciado el oficialismo todas las oportunidades para encontrar una solución conciliatoria, como lo planteó el Episcopado 10 días atrás,- lo reiteró durante el fin de semana hablando del riesgo de fragmentación social,- el Gobernador de Santa Fe el socialista Hermes Binner en su entrevista con la Presidente el martes de la semana pasada y el Defensor del Pueblo (Mondino) en su fracasado intento de reunir a las partes en conflicto, rechazado por el gobierno. El paro de los transportistas que amenazó con desabastecer de alimentos y combustibles a las ciudades en pocos días y la detención de Alfredo De Angeli, con la escalada de reacciones que precipitó, más las denuncias de un golpe económico acusando de tener un rol decisivo en él al ex presidente Eduardo Duhalde, realizada por el líder piquetero oficialista Luis D Elía,- quien volvió a hablar de armarse en defensa de la Constitución, guerra y rendición incondicional,- y los cacerolazos del domingo por la noche, fueron manifestaciones del agravamiento de la crisis. Dicho dirigente, sostuvo que está en marcha un golpe como el que desplazó a Fernando De la Rua en 2001 y curiosamente, su adversario Alfredo De Angeli, dijo que la situación se encamina a ser como la que estalló a finales de dicho año. Pero la opinión más sensata sobre lo que está sucediendo la dio Hermes Binner, quien el fin de semana sostuvo que esta forma de gobernar llegó a su fin, refiriéndose a la del matrimonio Kirchner. Las declaraciones del Vicepresidente Cobos, convocando al diálogo y tomando distancia del gobierno, es una evidencia que se profundizan fisuras dentro del gobierno.

2. La realidad es que el conflicto se ha propagado más allá del campo. Al comenzar la semana pasada, los ruralistas se mantenían a la vera de las rutas, esperando el resultado de las gestiones de la dirigencia de las cuatro entidades para encontrar una solución. Pero los transportistas nucleados en la CATAC, entidad que representa a 140.000 dueños de un camión cada uno, convocó a un corte total por tiempo indeterminado, sin importar el desabastecimiento total de las ciudades,- algo que no realiza el campo para no enemistarse con la población urbana que en su mayoría le simpatiza,- para exigir tanto al campo como al gobierno una solución que permita reanudar la exportación de granos, reducida desde el inicio de la protesta del campo. Los transportistas se enfrentaron en algunos casos violentamente, con los camioneros del sindicato de Hugo Moyano, que representa a los empleados de las empresas de transporte de varios o más camiones, nucleadas en FADEEAC. Esta entidad, junto con dicho dirigente sindical, intentaron lograr un acuerdo, pero fracasaron por la intransigencia del gobierno. Al comenzar la semana y reanudarse la protesta del campo tras la detención y liberación de De Angeli, los transportistas de la CATAC parecieron ahora apoyar la protesta del campo, como ya había sucedido en Entre Ríos.

3. Pero la protesta también se anarquiza. Sin la detención de De Angeli, posiblemente se hubiera dividido el pasado fin de semana, entre dirigentes duros y moderados y entre entidades y autoconvocados. Dicha detención reestableció la unidad, aunque sólo precariamente. Los transportistas también están divididos, como se mencionó, entre los dueños de camiones de la CATAC y los empresarios de FADEEAC, con el sindicato de Moyano en una posición propia. Pero los cacerolazos que irrumpieron en la tarde del sábado en las ciudades en defensa de De Angeli y los que se repitieron el domingo, precipitaron el endurecimiento del gobierno, que parece temerle más a este tipo de manifestación que a los cortes del campo y los transportistas. El uso de la fuerza pública, mostró una política anárquica o por lo menos dual, por parte del gobierno. El Ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos (Aníbal Fernández), dijo públicamente que él había ordenado la detención de De Angeli, en base a una orden judicial confusa. La realidad es que fue liberado cuando la Gendarmería informó que no iba a poder retenerlo sin usar la violencia. En el puente que une Santa Fe y entre Ríos por la localidad de Victoria, 150 gendarmes tuvieron que retroceder frente a 10.000 manifestantes. Tanto en la Plaza de Mayo, como en la residencia de Olivos, la policía recibió orden de no actuar, dejando en manos de la acción directa de las agrupaciones kirchneristas, el desalojo de los caceroleros.

4. Hacia delante, la situación evoluciona peligrosamente. En el peronismo, crece la crítica y la oposición a Kirchner. Este se vio obligado a retirar su candidato para la interna del PJ de Santa Fe, para evitar una derrota a manos del candidato de Reutemann. En Córdoba, el Gobernador Schiaretti convocó a los intendentes a que apoyen y moderen la protesta del campo. En la provincia de Buenos Aires, el kirchnerismo se ve obligado a intensificar la presión sobre los intendentes del conurbano, para que movilicen gente para el acto convocado para llenar la Plaza de Mayo el miércoles, éstos muestran signos de fatiga. Dentro del gabinete, la radicalización de la crisis, aumenta el espacio político de los funcionarios más próximos al ex presidente, como se puso en evidencia en sábado en la Plaza de Mayo con la presencia de De Vido y Moreno. En la Cámara de Diputados, el oficialismo sigue sin lograr mayoría para aprobar la ley de emergencia agropecuaria impulsada por el Ejecutivo, mientras que la oposición insistirá esta semana con su proyecto para derogar el aumento de las retenciones del 11 de marzo. Gobernadores kirchneristas, intendentes del conurbano y la propia CGT, intentan hasta hoy lunes, que el gobierno suspenda los actos convocados por D Elia para el martes en Plaza de Mayo y el viernes en Rosario. Pero el ex presidente Kirchner probablemente seguirá radicalizando el conflicto, sin que la Presidente atine a moderarlo, si es que tiene un punto de vista diferente como algunos afirman. Pero será la dinámica del conflicto, con cortes, posible desabastecimiento, movilizaciones, violencia y represión, la clave de la velocidad de la crisis. El golpe denunciado por D Elia, acusando a Duhalde, al diario Clarín y las entidades del campo, agravó la crisis politica, además de precipitar los cacerolazos en todo el país.

5. En conclusión:

a) La Argentina vive la crisis política más grave desde 2001, aunque en este caso la economía no ha sido el detonante como en la anterior.

b) Al cumplir esta semana el conflicto campo-gobierno 100 días, este se ha propagado a otros sectores, como los transportistas, bordeando situaciones de violencia.

c) La protesta se va anarquizando, con disidencias en el campo y los transportistas, con cacerolazos que se suman espontáneamente y una política de represión ambigua y contradictoria, que muestra fisuras dentro del gobierno.

d) Hacia adelante, Kirchner posiblemente seguirá radicalizando el conflicto y será la disidencia del peronismo y la dinámica de la protesta los que irán determinando sus tiempos.

17 Jun 2008

ECONÓMIA ARGENTINA: UN PANORAMA CADA DÍA MÁS COMPLICADO

Escrito por: Agustin Rangugni el 17 Jun 2008 - URL Permanente

Los acontecimientos políticos de dominio público han complicado sensiblemente una situación que tiene su origen real en un modelo denominado “productivista” que en realidad no es más que keynesiano en toda su dimensión.

Naturalmente que insistir en las razones que hemos argumentado desde hace varios años sobre por qué el modelo económico elegido es inflacionario resultaría reiterativo. Del mismo modo, las causas de la escasez, que devienen como es sabido de los controles de precios y de las distintas trabas producidas por un intervencionismo a ultranza que convierte en impredecible cualquier escenario.

Dicho en otras palabras: nadie está demasiado dispuesto a arriesgar capital cuando las condiciones del mercado dependen no solamente de éste sino de decisiones políticas como por ejemplo producir aumentos en los impuestos a las exportaciones de características confiscatorias o directamente cerrar exportaciones. Y éstos no son más que ejemplos.

El panorama es decididamente complicado. Más bien es malo. Dejemos de lado acá comentarios sobre acciones políticas del sector que provinieren. Digamos sí que los problemas de escasez de energía o de productos de la canasta básica se han incrementado en estos últimos tiempos, pero no hansurgido

a raiz del problema del campo, como desde no pocos medios se difunde de manera recurrente.

La cuestión de las llamadas ganancias extraordinarias producidas por la escalada de los precios internacionales de los alimentos debe ser medida técnicamente, y no basarse en declamaciones, como ocurre.

Los gravámenes a las exportaciones que se aplican, no solamente devienen en confiscatorios por su magnitud, sino que se basan en ingresos brutos y no en utlidades. De modo tal que cualesquiera fueran éstas últimas, y cualquiera que fuera la calificación que quiera dárseles, en verdad no sabemos de qué montos estamos hablando.

No sabemos cuáles son esas utilidades, qué monto representan del ingreso bruto de los exportadores. Sí sabemos que el gobierno central ha reculado en los casos que él denomina como “pequeños y medianos productores”. Casos en los que directamente presume que las utilidades son menores, pero iguala en un determinado punto quiénes son los que obtendrían utilidades menores y presupone que en todos casos tales utilidades menores lo son en porcentajes idénticos. O en caso de ser diferentes no le interesa. Esto constituye de por sí una falacia técnica descomunal, ni observada, ni analizada, ni cuestionada por los principales referentes de la profesión dentro de las agrupaciones políticas, que sepamos.

Es decir que se toma como un dato que hay ganancias extraordinarias, se toma como un dato que en un punto de producción deja de haberlas, y se presume en ambos casos que los volúmenes porcentuales de tales ganancias son idénticos para todo el universo incluido. O, como decimos, la diferencia que pudiera existir no interesa.

Es por eso que en estas líneas no pretendemos incursionar en los aspectos políticos de la cuestión, sino señalar lo que a nuestro criterio constituye la norma básica de la gravabilidad de las ganancias: su determinación, contante y sonante.

Por su parte la provincia de San Luis ha planteado la inconstitucionalidad de las retenciones (impuestos) de exportación, en el sentido de que al ser aplicadas éstas se restan ganancias a las empresas, y de tal modo se resta volumen al impuesto a las ganancias que le corresponde a tales empresas, siendo éste último coparticipable. Es decir que lo que a nuestro criterio se plantea con un sentido técnicamente correcto es que, a partir de la reducción del ingreso bruto de los contribuyentes, se retrae la ganancia neta obtenida y el impuesto resultante, que debe ser coparticipado. De tal modo, de manera directa el porcentaje de retenciones deteriora los ingresos tributarios coparticipables y afecta ésto a la provincia.

Acá entran en juego otras cuestiones, como ser el hecho de que el gobierno central sostiene que la aplicación de retenciones está dentro del marco constitucional (artículo 4), y que además subsiste la llamada ley de emergencia económica.

El texto del artículo de la Constitución es el siguiente:

Art. 4º.- El Gobierno federal provee a los gastos de la Nación con los fondos del Tesoro nacional, formado del producto de derechos de importación y exportación, del de la venta o locación de tierras de propiedad nacional, de la renta de Correos, de las demás contribuciones que equitativa y proporcionalmente a la población imponga el Congreso General, y de los empréstitos y operaciones de crédito que decrete el mismo Congreso para urgencias de la Nación, o para empresas de utilidad nacional.

En una rápida lectura parece surgir claramente que los “derechos de importación y exportación” aportan al tesoro nacional y proveen por lo tanto a los gastos de la Nación. Pero acá entran en juego unas cuántas cosas que deben provenir de “las leyes que reglamentan su ejercicio”.

Porque hay que definir qué cosa serán los “gastos” de la Nación, y qué cosa las inversiones, y qué cosa resultará razonable y finalmente, y ya en otro orden, cuándo estaremos cayendo en la confiscatoriedad. Ello amén de determinar por ley la coparticipación federal de los impuestos, cosa que debería haberse hecho en 1996 y aún no se ha hecho.

Es una realidad que si este esquema no reconoce límites el daño que puede hacerse a los estados provinciales puede ser muy grande si la Nación abusa del derecho de recurrencia a los derechos de exportación. En realidad, el daño puede hacerse también a la Nación toda, porque el exceso de imposición provoca el desaliento de la inversión, como es sabido.

Consideramos que sería muy útil que la Corte Suprema se expidiera en este aspecto con la mayor rapidez posible. Porque más allá de lo que ocurriere es obvio que el enfrentamiento ha llegado a extremos en los que cuesta imaginar una forma de retorno.

Los planteos que se hacen desde el gobierno, y que se reiteran una y otra vez, son de que éste tiene el derecho de regular los mercados y de recaudar impuestos en defensa del interés común, para decirlo de una manera llana. Ello más allá de los argumentos políticos y de verdaderas chicanas tales como el planteo de que ciertos sectores “no quieren las retenciones” como origen de la disputa cuando claramente el motivo de ésta no son las retenciones sino el último incremento producido durante la gestión de Martín Lousteu en el Ministerio de Economía. Si bien también es cierto que son muchos los que están en desacuerdo con el régimen de retenciones a las exportaciones, comenzando por el propio gobierno kirchnerista, que ha dicho desde el año 2003 que las mismas son “distorsivas” y transitorias en tanto se supera la crisis económica.

Si bien la verdad es que las autoridades políticas no parecen muy afectas a respetar las decisiones de la Corte, como ha ocurrido en el caso de las jubilaciones, por ejemplo, es una realidad que la expedición en el sentido de lo planteado por San Luis es de una necesidad pública esencial.

La vieja jurisprudencia indica que gravámenes que superen 33 puntos del ingreso son confiscatorios. La presión tributaria en conjunto hace rato que ha superado (y por lejos) tal puntaje, sin que ocurriera absolutamente nada.

Y cuando decimos que hace rato no nos estamos refiriendo únicamente a los gobiernos del matrimonio Kirchner sino a varios años hacia atrás inclusive. Quizás falte definir cómo se debería considerar el porcentaje en cuestión.

Es decir que una medida directa como es el hecho de aplicar 35 o 40 puntos de retención sobre un ingreso bruto de exportación no implica siquiera la suma de gravámenes aplicables sobre utilidades, patrimonios, activos o cualquier otra base de medición. Simplemente es un porcentaje directo sobre un ingreso, que además no se aplica en todos los casos sino solamente cuando se exporta, lo cual por otra parte implicaría considerar la situación global de ingresos del contribuyente en cuestión, ya que lo que vende en el mercado local no está sujeto a retenciones, aunque su precio se ve afectado por tal gravamen.

Bien, más allá de estas disquicisiones y de la necesidad de resolver el conflicto con la intervención del Poder Judicial de la Nación, están en juego cuestiones muy concretas como la desaparición de los mercados de futuros, en razón de la aplicación de las llamadas “retenciones móviles” que significan, simplemente, que a mayor ingreso bruto se aplicará una mayor retención. En un mercado inflacionario, con un intervencionismo despiadado en los índices de parte del Instituto encargado de la medición de los mismos, resulta muy difícil contar con datos concretos, pero está claro que los costos de producción suben de una manera manifiesta, en tanto que los valores de exportación tienden a reducirse por aplicación de tales “retenciones móviles”. Este es el verdadero dilema planteado y la razón del origen del conflicto.

Las tibias modificaciones que ha encarado el gobierno muy a las cansadas y sin demasiada convicción no han sido tomadas favorablemente. Por otra parte el engorro burocrático que implica reclamar devoluciones de impuestos en los casos de los pequeños y medianos productores es una obviedad para cualquiera que simplemente ingrese a la página del Ministerio de Economía y lea las resoluciones. Con lo cual ni chicos ni medianos ni grandes están conformes. Y más allá de que hubiera una “rendición incondicional”, como ha dicho un conocido activista que regentea los sillones más cercanos al poder, lo cierto es que el incentivo a la producción exportable es virtualmente nulo. Y por lo tanto, aún así no se alcanzará una mejora sino un deterioro en la masa de producción exportable.

Una vez más el modelo intervencionista a ultranza produce más daño que beneficio. Y por ello debería ser revisado adecuadamente. Ello más allá de declaraciones y acusaciones de parte de oficialistas u opositores.

La recurrencia a los intervencionismos aplicados en otras latitudes suele ser una peligrosa arma de doble filo. Es conocida nuestra opinión acerca de que cualquier intervencionismo provoca reacciones en los mercados y acerca o aleja inversiones de unos sectores a otros. Pero el intervencionismo a mansalva, el intervencionismo “del pulgar” que sube o baja, no solamente provoca la acción de sectores corporativos por “no quedarse afuera”, sino que también genera esa incertidumbre patológica que todo lo paraliza, que es la que lamentablemente hemos empezado a vivir. Nadie sabe a quién le tocará en la próxima. Nadie sabe cuánto, cuándo y cómo.

Pero sí todos saben que inclusive cuando le toca a unos, les toca también a los demás. Cuando se llega a un cierto rango de intervención, nadie asoma su cabeza porque puede ser “descubierto” y convertirse en la próxima “víctima”. Esa es la realidad.

Y una reflexión final: no es con el miedo que se construyen las grandes naciones. Un principio tan básico parece que está siendo olvidado en la Argentina actual.

HÉCTOR BLAS TRILLO

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Julio Cobos, un protagonista inesperado

Escrito por: Agustin Rangugni el 17 Jun 2008 - URL Permanente

Martes 17 de junio de 2008

Hoy podría producirse una de las crisis más serias de un sistema institucional: la pérdida de confianza del Poder Ejecutivo en el vicepresidente de la Nación. Julio Cobos deberá resolver en la tarde de hoy si convoca por su cuenta a una reunión especial del Senado para tratar el aumento en las retenciones de la soja, tal como se lo pidieron los bloques opositores en la tarde del viernes. Esa convocatoria del vicepresidente era improbable hasta que se conoció su carta pública, anteayer, en la que reclamó una activa participación del Congreso para resolver el conflicto.

La gestión de Cobos era también rechazada por el peronismo hasta anoche, cuando el estallido de las cacerolas en el país doblegó a muchos dirigentes del propio partido oficial. “Las cosas han cambiado”, dijeron al final del día de ayer muy altas fuentes oficiales. Mientras otros exponentes destacados del oficialismo creían que la presidenta Cristina Kirchner reaccionaría positivamente hoy ante el fenómeno social de ayer, algunos conocedores de Néstor Kirchner aseguraban que éste redoblaría la apuesta. "En ese caso, el tiempo de descuento para el Gobierno habrá comenzado", dijeron empinados legisladores del oficialismo.

La irrupción masiva y nacional de las cacerolas sacó anoche al conflicto rural del centro de la escena y convirtió la situación en una crisis política mayúscula. "La gente está pidiendo diálogo, pero también está a un paso de pedir que se vayan", sentenció un peronista con largo conocimiento de las reacciones sociales.

Antes, varios senadores peronistas habían afirmado que el bloque oficialista de la Cámara alta sólo se enteró de la carta de Cobos cuando éste la hizo pública. El entorno más cercano del matrimonio presidencial también se sorprendió cuando le llegó la noticia de ese pronunciamiento del vicepresidente, en el que deslizó una velada crítica tanto a los dirigentes rurales como a la conducción oficial del conflicto.

La historia debe reconstruirse. En una nota formal a Cobos, todos los líderes opositores del Senado le reclamaron, en la tarde del viernes pasado, que él convocara por su cuenta para hoy a una reunión especial del cuerpo. La oposición no quiso pedirla, porque según el reglamento ese trámite debe hacerse con 48 horas hábiles de anticipación. El feriado de ayer hubiera llevado la reunión para el jueves o el viernes. Cobos tiene facultades, en cambio, para convocarla por su cuenta.

La nota opositora que ingresó al despacho vicepresidencial llevaba la firma del presidente del bloque radical, Ernesto Sanz; del socialista Rubén Giustiniani; de María Eugenia Estenssoro, de la Coalición Cívica; de Liliana Negre de Alonso, una "adolfista" de San Luis, y de Carlos Rossi, un "juecista" de Córdoba. Son todos los exponentes de la oposición al kirchnerismo. "Cobos no hará nada", se resignaron los firmantes en esas horas del viernes.

Sin embargo, el domingo el vicepresidente pidió públicamente la intervención del Congreso para resolver el conflicto. Ahora, las alternativas de Cobos son dos. Una significaría la convocatoria a esa sesión especial reclamada por la oposición. "Sería una indisciplina absoluta, una manera burda de cortarse solo. Los Kirchner lo echarán al día siguiente", adelantaron fuentes kirchneristas del Senado. Anoche algunos peronistas habían cambiado de opinión, pero se resistían a dejarle a Cobos la iniciativa.

La otra alternativa del vicepresidente consistiría en no hacer nada. En tal caso, la opacidad de su gestión se profundizaría aún más. "Quedaría simplemente como un charlatán, que dice lindas palabras en público pero que le tiembla la mano cuando debe ir a los hechos", anticipó un exponente opositor. La incógnita se resolverá esta tarde, a las 16.30, cuando Cobos deberá presidir una reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria, que integran los presidentes de todos los bloques.

El radical Sanz, adversario acérrimo de Cobos en Mendoza, no careció de picardía cuando ayer, rápido y categórico, apoyó al vicepresidente. En verdad, lo estaba empujando para que diera el salto definitivo del kirchnerismo.

Es probable que Cobos haya sido presionado por los radicales K para que se diferenciara de un gobierno con problemas de popularidad cada vez más catastróficos. De todos modos, debió existir también una decisión política propia del vicepresidente, porque él ha deslizado siempre que es consciente del delicado papel institucional que le toca jugar.

Es cierto, por otro lado, que los Kirchner no se llevaron bien con los vicepresidentes. Es una figura que evidentemente les estorba para el manejo concentrado del poder. El vicepresidente es, por otro lado, un funcionario con muy pocos menesteres constitucionales, pero que convoca expectativas sustanciales en momentos de intensa crisis política.

Son célebres las humillaciones a las que los Kirchner sometieron a Daniel Scioli como vicepresidente. Scioli capeó el temporal hasta que lo necesitaron para ganar arrolladoramente en la provincia de Buenos Aires. Scioli y Cobos son, de alguna manera, aliados y no pertenecen -ni pertenecieron nunca- al núcleo íntimo de confianza del matrimonio presidencial. No podían hacer de entrada, por lo tanto, el papel de sumisos empleados, que luego terminaron haciendo por presión de la máxima instancia política.

Cobos quemó las naves con el radicalismo, que lo expulsó de sus filas hace muy pocas semanas. Es posible que el vicepresidente esté rearmando los pergaminos para volver a su viejo partido o que, simplemente, haya decidido exponerse como una alternativa seria en medio de la crisis más profunda desde el derrumbe nacional de principios de siglo, agravada aún más a partir de anoche.


Joaquín Morales Solá - LA NACION

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16 Jun 2008

Luchar contra los Molinos de Viento.

Escrito por: Agustin Rangugni el 16 Jun 2008 - URL Permanente


La inflación es un fenómeno sociológico de origen esencialmente monetario,y no de márgenes corporativos de utilidad sectorial,ni tampoco se trata,mucho menos,de un fenómeno atribuible a aquellos mefistofélicos“Carteles”,propios de nuestra imaginería católica nazi-franquista,los cuales representaban a aquellos míticos”Gólems”,ó villanos medievales,culpables de subir los precios para asustar a los niños y a nuestras devotas amas de casa.

Todas estas descabelladas fantasías católicas medievales nunca fueron reales,pues ni siquiera lo fueron durante el poblamiento eslavo de las Selvas Hercínicas de Bohemia,Sorabia y Lusacia Oriental,porque incluso en aquel entonces la escasez y la carestía de alimentos fueron provocadas por las sequías,las nevadas y los saqueos,tal como todo lo ocurrido desde el medieval año 500 hasta el año 1000 después de Cristo en aquellas tres regiones densamente boscosas de Europa Central,pero no porque nuestros hermanos los eslavos fuesen villanos,ni brujos,ni subalternos del”Gólem”de turno,tal como los obispos de Moravia nos pretendían hacer creer,pues,como bien decía el Príncipe Tchek,sabio patriarca de nuestros hermanos:

…”Hacer una ley para criminalizar la carestía y la escasez de los alimentos es tan ridículo como hacer una ley para penalizar el resfrío;pues ante la llegada de las primeras nieves otoñales es obvio que recomenzará anualmente la carestía y la escasez en todos nuestros campos…soy Yo,como gobernante de nuestras tribus,quien no debe envilecer con engaños el valor de nuestra moneda,aun cuando hoy todos los príncipes cristianos de la vecina Germania asi lo hagan”…

De tan lóbrega tenida se desprende que solo es de la correcta comprensión del problema que depende la solución,pero el punto es si en verdad se desea resolver el problema,o,muy por el contrario,con muy mala intención se pretende postergar sus efectos para lograr,a largo plazo,la sociólisis masiva que conduce al estallido social que imponga la tan despreciable tiranía cursillista de la utópicamente"Casta"izquierda católica de la”Teología de la Liberación”,autodenominada en nuestra Argentina como”Montonera”.

Los acontecimientos acaecidos en la semana pasada muestran,a las claras,que estamos ante la evidencia de que el problema sociológico estrato-inflacionario,inducido por nuestro propio Estado Argentino,ha llegado para quedarse por muy largo tiempo,tal como hemos venido observando desde la malintencionada devaluación del año 2002.

Sorprende especialmente la falta de claridad técnica,observada en los funcionarios montoneros kirchneristas en general,y la hi pocresía de los que ocupan el Ministerio de Economía en particular.Si bien puede ser entendible,aunque de ningún modo justificable por el daño que infiere a los sectores más pobres de nuestra población,que el ala política del actual gobierno montonero acuse a nuestros incapaces empresarios,incluso con nombre y apellido,de pretender obtener ganancias excesivas,o”injustificadas”,a través de su trabajo honesto.

No parece propio de personas bien intencionadas que,la recientemente procesada ministra montonera del área económica,en su momento anunciare medidas artificiosas de fiscalización de precios,a cargo de los siempre corruptos intendentes bonaerenses,como parte de las ridículas”Medidas anti-Inflacionarias”encaradas por el gobierno nacional-sindicalista del payasesco Dr.Kirchner,medidas las cuales solo sirven para apagar el fuego con nafta.

Es obvio que,los chivos expiatorios de tales pecados monetarios del Estado Patrón,no son otros que los míticos”Carteles”,que solo existen en la pervertida imaginación de nuestros obispos y de nuestro payasesco presidente Kirchner,junto a los empresarios incapaces,quienes ilusoriamente pretenden ganar sus magros dineros,o incluso quizá muchísimo dinero,si es que alguna vez les fuera bien,y por tal simple expresión de deseos son los culpables sociológicos de la inflación;sin embargo,ninguno de ambos son quienes en verdad producen el fenómeno monetario de la inflación,y,por lo tanto,el razonamiento es,desde el vamos,de una paranoia profundamente malintencionada,pues asi es todo delirio de persecución,por no decir algo peor,pues tales delirios provienen de un medieval celibato cuya perversión no pretendemos discutir aquí.

Exorcicemos ahora a estas endemoniadas gárgolas de Praga(“Males Maléforum”)que pretenden hacer una danza vampiresca en nuestro Banco Central:Los primeros espíritus maléficos,es decir,los míticos”Carteles”,constituyen una imaginaria violación de las leyes de la libre-competencia que deberían ser sancionados tal y como corresponde…claro,el problema es que no se verifican en el campo de los números reales…no existen…son como el celibato sacerdotal…están solo en nuestra imaginación.

En cuanto a los utópicos márgenes de ganancia,nada tienen que ver con un proceso inflacionario aún analizado desde el punto de vista más elemental,pues nadie paga por un producto lo que no lo vale,y si paga por él,entonces es que lo vale.Es tan sencillo que cuesta creer que verdaderos técnicos y economistas católicos,plenos de montonera admiración por la tan elusiva virtud de la castidad,puedan caer en el discurso político de acusar a comerciantes,tan poco hábiles como nuestros compatriotas,de un problema monetario generado por la aberrante política estatal de sostenimiento de un tipo de cambio artificialmente alto.O falsamente competitivo,como le gusta decir a nuestro payasesco Presidente Kirchner.Lo cual implica volvernos competitivos sin serlo,porque siéndolo,no es necesario un tipo de cambio artificialmente elevado.Es como aquella monja andaluza misionando en una tribu de la Selva Africana,quien,ante las características de los negros,no entendía el porque ni la esencia de su tambaleante virtud.

Los ilusorios artilugios monetarios como el del falso tipo de cambio elevado artificialmente,se sostienen con espuria emisión de moneda no requerida por el mercado.Ese solo hecho produce inflación,y la viene produciendo desde la Antigua Atlántida de Platón hasta hoy,y ya hace viente mil años que se repite el mismo guiso encebollado.Pues la moneda excedente,como los tomates excedentes,o como el producto industrial que fuere,provoca baja de valor,precisamente por ser sobreabundante.Es por eso que el aire es gratis aún siendo imprescindible…Si,ya nuestros hermanos los guanches,quienes gobernaban la Atlántida hace veinte milenios atrás,describían este fenómeno monetario en estos mismos términos masónicos…en forma libre y aceptada…tal cual va a seguir siendo asi por toda la eternidad,pues es una ley tan natural como el Campo Gravitatorio unificado…en fin…

Tampoco es que queramos caer en lecciones elementales de economía,sino que nos preocupa sobremanera el sesgo acusatorio que han tomado los hechos.Enviar a intendentes,de conocida corrupción maffiosa,junto a grupos de personas del laicado a verificar precios es la antesala de cosas peores que ya hemos vivido,y varias veces.Que un incapaz comerciante criollo quiera vender un producto a un precio más elevado de lo que corresponda es cosa de él,y es nuestro derecho no comprarlo.Pero que el comerciante tema ser atacado,saqueado,sitiado por un piquete,o algo peor por el estilo,por vender libremente un producto al precio que quiera es gravísimo,pues,parafaseando el santo decir de nuestro Divino Redentor,es un atentado contra el derecho de propiedad individual y contra el derecho a la vida…Y cualquier semejanza con las retenciones móviles al agro no es mera casualidad…

Es verdad que se reitera oficialmente que de ninguna manera es éste el fin tan desesperadamente perseguido,pero dudamos de que alguien pueda estar tranquilo ante este sombrío panorama,máxime teniendo en cuenta como todo esto se vino repitiendo en Economía desde el hundimiento de la Atlántida hasta hoy…Pues asi lo describió el Coronel Rod Serling en su obra”La Dimensión Desconocida”(“The Twilight Zone”)…

Tampoco queremos caer en comentarios vagos de tinte futbolero,pero no podemos dejar de observar una realidad:El fariseo modelo económico kirchnerista de substitución de importaciones con tipo de cambio artificialmente alto ha llegado a su más peligroso punto de autodestrucción social de imposible retorno,porque los efectos no deseados,ó,como se dice ahora,los”Daños Colaterales”,son cada vez más inaceptables,y es necesario salir a corregir el problema con pésimos parches tecnocráticos,sobre los cuales podremos discutir,estar de acuerdo,ó no estarlo.Pero,aparte de dichos ridículos parches tecnocráticos,también se utilizan descabellados discursos de barricada socialmente altisonantes,subversivos,acusatorios y hasta clasistas...bueno,que otra cosa se puede esperar de un montonero…el olmo lo es justamente porque nunca da peras…

Los datos con que contamos muestran en Noviembre del 2005 un crecimiento del índice de precios del orden del 1,2%,valor que podrá disfrazarse un poco,y,de hecho,estimamos que no se corresponde con la realidad,pero que muestra a las claras que estamos escorando bajo nuestra zozobrante línea de flotación en un problema generalizado de suba de precios de toda nuestra economía argentina,es decir,de un proceso inflacionario solapadamente desatado,con tasas aun todavía bajas para nuestra historia de Golpes Militares recientes(De 1943 a 1983),pero descomedidas en el marco internacional…Lo cual nos descoloca ante el mundo civilizado…

Cabe autocuestionarse patrióticamente aquí:…¿Acaso los usurpadores militares que desastraron nuestra moneda argentina desde 1943 hasta 1983 no eran,quizá,tan criminalmente corruptos como lo son hoy ciertos miembros gramscistas de la Dictadura del Episcopado Católico,de la”Teología de la Liberación”,de la”Casta”izquierda montonera tercermundista,y del payasesco gobierno del melifluo Presidente Kirchner?...¿Es quizá este el misterio aereo no-identificado que aun hoy todavía no logran descifrar nuestros historiadores izquierdosos?...

Recordamos a quienes nos siguen en este razonamiento que,a principios de este año,nuestras estimaciones de incrementos de precios estaban en el orden del 13 o 14% para todo el ejercicio del año 2005,cosa que podrá morigerarse tal vez con los corsés sobre algunos precios”Pactados”con los incapaces supermercadistas,pero que,lo volvemos a repetir,no es más que una malintencionada postergación del gobierno.

Los productos que se venden en los supermercados,con ser cruciales para la vida ciudadana,no son ni el 10% de los bienes y servicios en general que maneja una economía.Tomar a tales establecimientos como el centro del problema es,además,limitante y francamente discriminatorio…aparte de malintencionado y falso…

Las bajas de precios acordadas por la Sra.Presidente llevan a preguntarse si los bienes producidos alcanzarán a satisfacer la demanda a tales precios reducidos,o si,en cambio,se producirá un brutal desabastecimiento que nos lleve al peor de los desastres.Porque una demanda excedente debe ser satisfecha,y para ello es preciso una producción adicional,que requiere de inversiones de capital gigantescas,las cuales vienen del extranjero.Basta el ejemplo del gas para comprender lo que queremos decir.

En nuestra Argentina han subido,y continúaran subiendo,todos los precios,sin parar,hasta que termine la emisión espuria de papel moneda,pero no asi los salarios de nuestros compatriotas más pobres.Y,tal como la voluptuosa espuma en aquellas cervecerías de Pilzen y de Budvar,todo sube,desde alquileres hasta taxímetros,desde tasas e impuestos hasta servicios médicos.Cabe preguntarse si algún inversor estaría dispuesto con este panorama a instalar un supermercado,por ejemplo,ó un ultramoderno tambo,ó una fábrica de aviones,ó la inversión de capital privado que fuere.

La preocupación del eternamente fracasado Dr.Lavagna respecto a la necesidad de promover inversiones era similar a la que muestra la Sra.Presidente.La búsqueda desesperada de aprobación del nuevo régimen de desgravación de ganancias invertidas en bienes de capital a punto de sancionarse,muestra claramente la paradoja de que es necesario lanzar ofertas para lograr lo que el mercado no logra:Más inversión.

Los márgenes de utilidad y las tasas geográficas de capitalización de las empresas son los posibles debido a obvias razones de mercado,no se pueden pretender imposibles pues forzar la realidad financiera es peor que detonar una bomba de hidrógeno en medio de la City porteña.Y es lógico que cada empresario pretenda ganar más dinero,porque para eso se dedica al comercio o a la producción.Que algunos precios suban debe ser convalidado por el mercado,es decir por la ley de la oferta y la demanda…asi como también por la ley de la causa,el efecto y la consecuencia…en forma libre y aceptada…y si no lo aceptamos quebramos…Y si no hay suficientes medios de pago,algunos precios bajarán.

Quien compra fideos deja de comprar carne.Así de sencillo.A menos que el Estado convalide el nuevo escalón con emisión espuria de moneda falsa,que es lo que viene ocurriendo.Si observamos el nuevo Presupuesto Nacional veremos que la inflación malintencionadamente estimada para el ejercicio anual del 2006 marca un tope máximo del 11%.Es decir que el propio Gobierno acepta que los precios subirán un 11%...¿Esto significa que si los precios son”Remarcados”hasta allí ello es razonable y no un abuso,pero si llegaran a ser incrementados un 12% sería irracional y abusivo?...¿Hasta adonde una mujer puede estár embarazada solo a medias?...

Hemos podido escuchar a conocidos infra-periodistas izquierdosos afirmando que la baja del 15% acordada con algunos empresarios demuestra que los márgenes de ganancia eran amplios y que pueden ser menores.¿Esto quiere decir que el fenómeno inflacionario desaparecerá si los comerciantes y empresarios ganan menos dinero?...¿O se limitará a un módico 11% que para tales infra-periodistas católicos”Está moralinamente bien”?...

Resaltamos este punto porque nos parece que tanto discurso,teleguiado con sádica y solapada malicia,contribuye a torcer la idea que el hombre común puede hacerse respecto de qué cosa es en realidad la inflación.Vender algo más barato aumenta su consumo,y si el precio no sube debe aumentar la producción,o el bien se agota,como el gas.Y para aumentar la producción,insistimos,hay que invertir gigantescas cantidades industriales de capital,el cual,como bien dice el viejo proverbio gaélico escocés:…”No se cosecha precisamente de los árboles sino del libre mercado mundial”...para lo cual hacen falta reglas de juego claras,estabilidad en las normas,seguridad jurídica,y no exponernos a que un piquete,o un grupo de saqueadores,comandado por el D’Elia que fuere,nos quite bienes y haciendas ante la mirada impávida de las autoridades,como ha ocurrido,y,tal como ocurrió en la”Dimensión Desconocida”del Coronel Rod Serling,de seguro va a seguir ocurriendo,lamentablemente,durante muchos años más.

Quienes cuentan con algunos años de edad tal vez recuerden que,allá por el año del Libertador de 1950,los almaceneros iban a parar a la cárcel de Villa Devoto por“Especular y subir los precios”.Nuestra moneda nacional tiene hoy 13 ceros menos que la vigente en 1968…¿Es esto culpa de especuladores y comerciantes deshonestos ó de los militares que nos gobernaron?...¿Acaso es combatiendo la honestidad del Capital como se combate la inflación ó es al revés?...

No solo estamos ante una ridícula lucha quijotesca y montonera contra los molinos de viento,sino que estamos en la infernal antesala de un problema sociológico mucho mayor.La inflación es el impuesto al idiota más injusto con el que peor se pueda insultar al contribuyente,y afecta primero que a nadie a quienes perciben remuneraciones fijas…es decir,a los más pobres de nuestros compatriotas…

Pretender derogar la ley de la oferta y la demanda es una vieja aspiración antinatural desde el romano emperador Diocleciano en adelante.El catastrófico resultado es por todos conocido.Al menos eso creíamos.Esperemos que la sensatez vuelva allí adonde parece haberse escurrido entre montoneras de borrasca callejera.Hemos tenido una recuperación industrial notable,y ya superamos incluso los niveles productivos de 1998,estos son los mejores de nuestra Historia desde 1945 hasta hoy,pero,con esta manera de emitir moneda espuria,el derrame en favor de los más pobres es monstruosamente imposible.Continuar creciendo implica morigerar el gasto público y hacer eficiente la administración,de manera que la asignación de recursos sea por lo menos buena.

La baja de los impuestos puede lograrse si el dinero proveniente de ellos no se malgasta,para poder contar con los servicios que presta el Estado sin tener que abonarlos dos veces,tal como ocurre con la seguridad,con la administración religiosa,ó con la justicia.Por ejemplo,bajar la carga pública que significa cumplir con innumerables exigencias de los entes corporativos de recaudación de impuestos,esto solo ya bajaría dramáticamente los costos de administración de cualquier empresa,sea esta pequeña,mediana,ó grande.El camino