21 Jul 2008

La "nueva Íngrid"

Escrito por: Agustin Rangugni el 21 Jul 2008 - URL Permanente


LOS COLOMBIANOS fueron los primeros en advertirlo. Luego los franceses cuando, minutos después de haber descendido del avión que la llevó a París, vieron cómo ella le tomaba una mano a Sarkozy y empezaba a hablar con una segura elegancia ante el micrófono. "Hubo una estupefacción general", escribió Le Monde.

En efecto, en vez de una Íngrid Betancourt quebrada irremediablemente por un calvario de seis años, como había sido vista en la última y agónica imagen suya difundida por las Farc, tanto los franceses como los colombianos la encontraron sin rastro del horror vivido por ella en las selvas. Al contrario, la vieron sonriente, lúcida, serena, con un extraordinario dominio de sí misma y con dos rasgos que rara vez van juntos: un fino sentido político y algo que parece tocar los extraños linderos del misticismo religioso. "La Mandela colombiana", escribió el analista venezolano Moisés Naim.

¿Qué cambió realmente en ella? Quienes la conocimos desde niña -o para ser más exactos, desde cuando era una adolescente de quince años-, recordamos ciertos rasgos suyos que han perdurado desde siempre: carácter, inteligencia, audacia y ambición. La herencia jugaba en ella el innegable papel de inducirla a buscar un destino trascendente. Tanto su padre como su madre se habían impuesto siempre empresas generosas. Gabriel, su padre, fue el fundador del Icetex. Cuando murió, arrasado por el secuestro de su hija, estaba empeñado en sacar adelante un ambicioso proyecto de unidad latinoamericana. Yolanda, su madre, rescató de la miseria, con sus albergues, a centenares de niños que hoy, convertidos en hombres maduros, la siguen llamando 'mamá'.

Su inteligencia, que habría podido florecer silvestre, enredada en frondas retóricas como ocurre con frecuencia en el mundo de nuestros personajes políticos, tuvo un valioso soporte de rigor gracias a su formación francesa. En "Sciences Po", como llaman en Francia al Instituto de Ciencia Política donde ella pasó varios años, el método para exponer tesis e ideas es tan importante, o más, que el conocimiento mismo. Un joven profesor y cercano amigo suyo en ese Instituto fue Dominique Villepin, futuro Primer Ministro de Francia.

Siempre me pareció que tanto Íngrid como Astrid, su hermana, eran como una réplica de mis propias hijas. Tan francesas, como colombianas, unas y otras se casaron en París, vivían en los mismos parajes, iban a las mismas discotecas y sus destinos parecían seguir un rumbo más bien apartado de su país de origen. Con Íngrid uno alcanzó a llamarse a engaño. Casada con Fabrice Delloye, por un tiempo creí que iba a llevar la vida fácil y relumbrante de la joven esposa de un diplomático francés en lugares tan paradisíacos como las islas Seychelles o en Los Ángeles, ciudad donde alguna vez los visité, de paso para Taiwán. Como lo escribí alguna vez, todavía la recuerdo en el volante de su automóvil mientras me enseñaba en Hollywood los palacetes de cuento de hadas donde vivían los actores y actrices más famosos. No imaginaba entonces que su vida iba a dar un viraje de 180 grados.

La de ayer y la de hoy

Lo dio, en efecto, al decidir su inesperado regreso a Colombia. Cuando me habló en Bogotá de su proyecto de iniciar una carrera política, la miré con lástima. "Nadie te conoce, le dije. Eso no es tan fácil. ¿Quién va a votar por ti?". Seis meses después obtuvo la votación más alta entre los candidatos a la Cámara en Bogotá. Hoy todos sabemos cómo lo consiguió: sus denuncias sobre el sida moral que padecía el país, la entrega de preservativos -como símbolo de esa lucha- a los automovilistas que circulaban por la carrera once de Bogotá, los nombres de personajes que debían ser investigados por cargos de corrupción dados valerosamente por ella en entrevistas de radio y televisión. Los medios no pudieron ignorarla. Tampoco los electores.

Ahí estaba presente su decisión y su audacia, la misma que la llevó más tarde a escribir un testimonio de lo vivido por ella en un libro rápidamente convertido en best seller en Francia: La rabia en el corazón. También esa audacia, que no se detenía ante riesgos, la puso en manos de las Farc cuando se dirigía a San Vicente del Caguán en febrero de 2002.

Si bien estos rasgos relevantes de su personalidad la acompañaron siempre, ¿por qué hablar hoy de una nueva Íngrid? Porque en ella el ímpetu beligerante y los efectos puramente escénicos se imponían a veces sobre la serenidad y la reflexión. Era "ayatólica", dicen hoy muchos de quienes fueron sus colegas en el Congreso; es decir, pendenciera, provocadora, terca. Hoy, al reaparecer tras seis años de horror, esos rasgos candentes de entonces parecen haber quedado sepultados para siempre en la selva. Íngrid es más aguda y profunda.

Dos elementos intervinieron, sin duda, en ese cambio suyo que hoy provoca asombro en todas partes: su calvario y el misticismo religioso al que acudió como única protección para afrontarlo.

Del calvario sufrido habla muy poco. "Todo eso quedará en la selva", se dijo a sí misma cuando vio desde la ventanilla del helicóptero por última vez el paisaje donde había transcurrido su cautiverio. Se ha limitado a decir que fue tratada peor que un animal, que tuvo siempre la muerte muy cerca y que sus carceleros, 'César' y 'Gafas', eran "malvados, sanguinarios, casi sádicos". Encerraban a los rehenes en cajones de madera. Sabemos también que estuvo a punto de morir por haberse negado a comer. De esa agonía suya nos quedó la imagen difundida por las Farc cuando Chávez les pidió pruebas de vida de los secuestrados, así como la carta remitida en esa misma fecha a su madre. La salvó de la muerte el cabo segundo William Pérez. "Se puede morir", les advirtió Pérez a sus captores. "¿Y qué?, le respondieron. Si se muere, la enterramos y se acabó".

Cuatro intentos suyos de fuga fueron salvajemente castigados por las Farc, encadenándola noche y día. Pero la rutina fue tan atroz como esas cadenas. Jamás tuvo agua caliente y cada mañana resultaba un humillante martirio hacer fila para 'chontear' (hacer sus necesidades en un hueco inmundo). Hormigas, escorpiones, fiebres, diarreas, cadenas y candados cada noche: no es extraño que muchas veces ella y sus compañeros de cautiverio pensaran en el suicidio. Si no lo hizo fue por los mensajes que recibía cada madrugada de su madre, sus hijos, su esposo y del propio Fabrice Delloye, y por la manera como se refugió en su fe religiosa. Durante mucho tiempo tuvo la Biblia al alcance de sus manos, hasta que le fue decomisada por sus captores junto con las fotografías de sus hijos.

La firmeza, única vía

Gracias a la fuerza de su carácter y a su fe en Dios pudo afrontar con extraordinaria dignidad las humillaciones y sevicias sufridas. De esa actitud suya debió tener noticias 'Raúl Reyes' cuando en uno de los correos descubiertos en su computador hablaba del "temperamento volcánico" de Íngrid y de que era "provocadora y grosera con los guerrilleros que la cuidan". La verdad, como lo recuerda el filósofo francés André Gluksmann, es que la libertad cobró para ella más importancia que la vida. "De ahí su opción inquebrantable (que se opone al pacifismo que profesaba antes de su descenso a los abismos) a favor de la liberación militar con sus riesgos y sus peligros", escribió Gluksmann.

Días y noches de reflexión fueron el sustento del admirable y sorprendente sentido político que ahora aflora en sus declaraciones. Tanto, que hasta le ha permitido entender y apoyar la política del presidente Uribe, cuya reelección -ha dicho- desalentó a las Farc; les impidió respirar un nuevo aire. Por la misma razón no condena un tercer mandato. Cariñosamente se aparta de la posición asumida por su propia familia frente al Gobierno. Yolanda, su madre, Astrid y el propio Fabrice vieron siempre a Uribe como un obstáculo para lograr el famoso acuerdo humanitario. Desde luego, era la reacción natural de una familia desesperada. Muchos compartimos su angustia, pero al mismo tiempo nos dábamos cuenta de que las Farc no buscaban realmente la liberación de Íngrid. Esperaban con el despeje y una lenta negociación, salpicada de condiciones, ventajas militares y políticas al servicio de su estrategia de guerra. Ahora sabemos que esa visión era compartida por la propia Íngrid. Conoce bien a las Farc, sus trampas y maniobras.

Muy lejos de cualquier Síndrome de Estocolmo, ella alberga la convicción de que la firmeza es la única vía frente a la guerrilla. Conociendo como nadie a las Farc, sabe que el apaciguamiento de nada sirve si sus comandantes no conocen y aceptan su derrota. No descarta la paz como objetivo último. Sabe mejor que nadie cómo puede llegarse a ella. "Es importante -ha declarado- mantener la presión militar". Piensa que el barniz ideológico de las Farc encubre un proceso de aguda descomposición interna. Los ostentosos privilegios que tienen sus comandantes, producto del dinero del narcotráfico, contrasta con el acoso y la penuria que viven sus militantes de base, en su mayoría 'raspachines'.

Dentro de esta realidad que lleva a las Farc por un camino sin salida militar, Íngrid nos ha sorprendido al señalar el nuevo papel que podrían jugar los presidentes Chávez y Correa. Si ellos llegaron al poder por una vía electoral no pueden alentar una lucha armada en Colombia. También, luego de lo sucedido, Íngrid llega a vislumbrar un cambio en la política de nuestros vecinos.

La misma sutileza le ha permitido reconocer no solo el papel decisivo jugado en su rescate por el presidente Uribe, sino también el de Francia y el presidente Sarkozy. "La operación extraordinaria, perfecta, insuperable del Ejército colombiano es también producto de vuestra lucha", le dijo al mandatario francés, con lo cual, de paso, esquivó las controversias internas que su rescate produjo en el mundo político de Francia.

"¿Carisma, gracia, inteligencia?", se pregunta Le Monde al comentar las palabras de Íngrid Betancourt. Y tanto en Francia como en Colombia se formulan preguntas sobre su destino político. Ella misma no lo sabe. Su objetivo inmediato es la vida con los suyos y la lucha por la liberación de los rehenes que quedaron en la selva. Pero es obvio que su aparición cambia las cartas del juego político colombiano. Su índice de popularidad es muy alto, apenas superado por el del presidente Uribe. Su posición rompe las divergencias conocidas entre amigos y opositores del Gobierno. Íngrid considera que el Polo Democrático puede verse en aprietos porque la posición de sus dirigentes con relación a las Farc tiene un tinte poco claro.

¿Candidata a la Presidencia? Puede que sea prematuro plantearlo. Pero decida lo que decida, es evidente para todos los colombianos que con ella, con la nueva Íngrid, habrá que contar en el futuro.


Plinio Apuleyo Mendoza es periodista, escritor y ex embajador en Francia.

19 Jul 2008

Piden cárcel para Chávez en Colombia

Escrito por: Agustin Rangugni el 19 Jul 2008 - URL Permanente


Bogotá, 17 de julio.- Entrevistado hoy por RCN radio y por la Cadena Súper de Colombia, el dirigente político venezolano Alejandro Peña Esclusa, propuso en esta ciudad la creación de una Comisión Internacional de la Verdad, de muy alto nivel, capaz de enjuiciar y de llevar a la cárcel a los cómplices de las FARC, entre ellos Hugo Chávez, Daniel Ortega y Rafael Correa.

Peña Esclusa, presidente de la asociación civil Fuerza Solidaria, explicó que quienes aparecen registrados en el computador de Raúl Reyes son tantos y tan poderosos, que resulta imposible para cualquier país enjuiciarlos y encarcelarlos. "Hace falta constituir una fuerza de tarea internacional, que investigue el contenido del computador de Reyes, haga las denuncias correspondientes, acuda a La Haya, viaje por toda América, y promueva la conformación de un gran movimiento latinoamericano en contra de los aliados de las FARC".

Para fundamentar mejor su propuesta, Peña Esclusa está distribuyendo en Colombia una edición limitada de su más reciente libro, El Foro de Sao Paulo contra Álvaro Uribe, y dando a conocer un documental titulado Hugo Chávez: una amenaza real, elaborado por el capítulo salvadoreño de Fuerza Solidaria.

El dirigente venezolano opinó que el llamado de Chávez a las FARC de abandonar los fusiles es "hipócrita". Añadió que "Chávez está disimulando, porque se siente acorralado por el computador de Reyes, pero nunca había sido tan peligroso como ahora, que se siente descubierto. Chávez, Ortega y Correa, están conspirando para desestabilizar al gobierno de Colombia", dijo.

Interrogado sobre la unidad de la oposición venezolana contestó "me parece muy bien que la oposición se una para lanzar candidatos, pero me parece importante que también se una para salir de Chávez este mismo año. Esperar hasta el año 2012 para un cambio de gobierno significa la destrucción del país y de toda América; porque el gobierno venezolano está utilizando los recursos petroleros para desestabilizar toda la región"

A continuación, se anexa el audio de una de las entrevistas, realizada por el ex ministro Fernando Londoño, en su programa, La Hora de la Verdad.

La Hora de la Verdad

http://fuerzasolidaria.org/WebFS/Multimedia/EntrevistaLondonoAPE20080716.html

El triunfo de la decencia

Escrito por: Agustin Rangugni el 19 Jul 2008 - URL Permanente


Juan Luis Font, siempre inteligente –aunque con frecuencia demasiado cortoplacista en sus enfoques–publicó el 4 de julio un extraño comentario a propósito de la tan exitosa liberación de los rehenes retenidos cruelmente durante años por las FARC de Colombia.

Para nada alude al profundo drama humano que conmueve y edifica a la opinión pública mundial, sino a una vertiente política muy secundaria como lo es otra posible reelección de Álvaro Uribe.
Inclusive su primera frase (“hay momentos en que es impensable que Dios no sea de derecha”) me parece una ligereza irrespetuosa para todos quienes creemos en la existencia de un Dios que no puede guiarse por nuestros minúsculos prismas ideológicos del momento, sino a lo sumo por aquellos que en nuestra infinita inferioridad llamamos analógicamente morales o éticos y para la eternidad.

El triunfo de los involucrados en una liberación tan estupenda a escala humana, así como de quienes unánimemente la aplaudimos, es, simplemente, el triunfo de la decencia.

Por los todavía inmersos en el relativismo moral –“el fin justifica los medios”– de la dialéctica marxista por supuesto que no se aprecian los quilates del espíritu en ese rescate, pero nunca he creído a Juan Luis uno de ellos, dado el desinteresado idealismo con que lo he visto reaccionar ante otros eventos públicos.

Sobre todo, mucho menos entre aquellos que aprobaron y aún ejecutaron innobles secuestros en nombre de una justicia que decidieron criminalmente honrar con el apelativo de “popular” y que todavía se mueven entre nosotros.

Lo “decente”, del latín decet, esto es, lo apropiado o lo debido, responde siempre a una visión del largo plazo, es decir, de las consecuencias últimas y para los más de cada acto libre nuestro.

Desde este ángulo, lo decente ha sido pocas veces fácil de reconciliar con el ejercicio del poder de cualquier índole que fuere (según insistiera Lord Acton, “el poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente”). La liberación de Íngrid Betancourt y de otras 14 víctimas de monstruosos secuestradores es una de esas pocas ocasiones, y los periodistas, tan críticos de los fallos ajenos, deberíamos ser los primeros en poner igual o mayor énfasis en sus infrecuentes aciertos, como lo hizo el mismo día Karen Cancinos en su columna.

Además contrasta la forma mesurada y hasta modesta con que se han expresado los protagonistas de esta rara historia con el oportunismo de adversarios charlatanes del Gobierno colombiano, tales como Hugo Chávez y Evo Morales. En este sentido, aunque a algunos pudiera parecer inaceptable, creo menos indigno el silencio sepulcral de Fidel y Raúl Castro, Daniel Ortega y Rafael Correa.

No quiero hacer de esta diferencia de perspectiva con Juan Luis una polémica que sería superficial e innecesaria, porque no lo amerita. Sólo quiero subrayar que lo que acaba de ocurrir en Colombia es una oportunidad maravillosa y casi inaudita de recuperar nuestra fe en la naturaleza humana.

Armando de la Torre

14 Jul 2008

Los temas que Betancourt prefiere callar

Escrito por: Agustin Rangugni el 14 Jul 2008 - URL Permanente



Los abusos de los guerrilleros y el distanciamiento con Clara Rojas:
La libertad de la ex rehén de las FARC aumenta las especulaciones sobre su vida en la selva y sus relaciones íntimas.
Infierno es la palabra que más ha repetido Ingrid Betancourt para describir los 6 años, 4 meses y 9 días que permaneció secuestrada por la guerrilla colombiana. Aunque su locuacidad y presencia han impresionado desde el primer momento cuando fue rescatada, el 2 de julio, hay temas sobre los que no se ha pronunciado, al menos públicamente, y han levantado una serie de rumores y especulaciones.

Ya sea por simple morbosidad o por real interés, la pregunta que muchos querían formular finalmente salió de la boca del reconocido periodista estadounidense Larry King: ¿Fue usted maltratada sexualmente?

"Hay cosas que pasan en la selva que deben quedarse en la selva", fue la única respuesta de Betancourt. La ex rehén ha sido en extremo cuidadosa al referirse a temas como ése.

"No he dicho nada a mi familia: mis hijos y mi madre no saben absolutamente nada de las condiciones de mi detención, y no es porque no tenga ganas de decirles, es porque no consigo físicamente sacarlo de mí", relató a la radio internacional francesa Europe 1.

La prensa ha tratado de develar las supuestas desavenciencias de Betancourt con Clara Rojas, quien fuera su compañera de fórmula presidencial y con la que fue capturada en 2002.

Cuando Larry King le pregunta: "Clara tuvo un hijo, un pequeño Emmanuel. ¿Estuvo involucrada... le salvó la vida al niño?" Ingrid evade nuevamente la pregunta: "No quiero hablar mucho de eso, Larry. Pienso que hay cosas que pasan en la selva que deben dejarse en la selva".

Más tarde un locutor de la radio colombiana RCN, al entrevistar a Rojas, le cuenta que King hizo esa pregunta porque le llegaron versiones de prensa colombiana de que Betancourt habría dicho que un día, presa de la desesperación, Clara, habría intentado ahogar a Emmanuel en un río y que Ingrid lo había impedido. Rojas extrañada, respondió que no entendía porqué su compañera habría dicho una cosa así. "Yo no sé de dónde ella saca eso, pero obviamente Ingrid también tiene algo de teatro... Se lo digo muy respetuosamente".

La relación entre ambas mujeres ha estado llena de versiones contradictorias. Aunque ninguna de las dos se ha referido al tema, al menos públicamente, su amistad se comenzó a deteriorar cuando intentaron una fallida fuga del campamento.

Clara Rojas cuando fue liberada en enero de este año confidenció que Ingrid le tejió unos mitones a su hijo y que le cantaba canciones de cuna en francés.

El viernes al responder a RCN dijo que con Ingrid escasamente se saludaban y que el contacto con ella y el niño era prácticamente "cero". Indicó que ella estaba en el sector para no fumadores, explicando que había otro sitio donde se juntaban todos los que sí fumaban.

Sin embargo, tuvieron un cálido reencuentro la semana pasada cuando Clara fue al aeropuerto a esperar con un ramo de flores y posteriormente le llevó a Emmanuel, antes de que Ingrid partiera a París. Aun así, Clara en RCN dice que si Ingrid fuera ahora candidata a la presidencia, ella no la votaría.

Entonces, ¿dónde y por qué se produce el supuesto quiebre entre ambas? Tal vez la respuesta la tenga un tercer personaje: el ex senador Luis Eladio Pérez, quien fue liberado en enero pasado por las FARC y quien es amigo íntimo de Betancourt. Ya en marzo, en declaraciones a la revista "Paris Match", Pérez señaló que "por razones que le pertenecen, Ingrid no quiere ni ver ni escuchar de Clara".

El marido despreciado

Juan Carlos Lecompte, el esposo de Ingrid Betancourt, fue el primero en llegar al aeropuerto de Catam para recibirla.

Pero su desilusión fue mayúscula tras recibir un frío abrazo. El publicista reconoció que "el amor por mí pudo habérsele acabado en la selva", pero también cree que la actitud de Ingrid se debe a los chismes que le han hecho llegar, como que mantuvo secretas relaciones sentimentales.

"Fuimos amigos entrañables, nos separamos en agosto. Durante ese tiempo él fue mi apoyo, mi escudero, mi hermano".

INGRID BETANCOURT
sobre Luis Eladio Pérez

"No me corresponde a mí juzgar si me merezco ese premio, pero te aseguro que siento toda la responsabilidad de esto (la libertad de los rehenes)".
INGRID BETANCOURT
sobre el Nobel de la Paz

"No me voy a cortar el pelo sino el día que el último secuestrado de mis compañeros llegue a casa. Cada centímetro de este pelo que crecía eran meses de cautiverio".
INGRID BETANCOURT

Un gran respaldo

A diferencia de Lecompte, Fabrice Delloye, el padre de los dos hijos de Ingrid, se ganó el corazón de su ex mujer durante los últimos años.

Como diplomático, realizó muchas gestiones por la liberación de Betancourt, sobre todo en Europa, pero sin mayor estridencia.

Y como padre de Melanie y Lorenzo obtuvo todo el reconocimiento de Ingrid, como quedó expresado en una carta que la ex rehén escribió a su madre el año pasado.

En la misiva, Betancourt señalaba: "Yo sé que Fab ha sufrido mucho por mí. Pero que su sufrimiento tenga alivio en saber que él ha sido fuente de paz para mí. (...) Dile a Fab que en él me recuesto, sobre sus hombros lloro, en él me apoyo para seguir sonriendo de tristeza, su amor me hace fuerte. Porque está él al frente de las necesidades de mis hijos, puedo terminar de respirar sin que me duela tanto la vida".

12 Jul 2008

Uribe traza a Chávez las líneas rojas en la cumbre de Paraguaná

Escrito por: Agustin Rangugni el 12 Jul 2008 - URL Permanente


Durante dos horas, ambos presidentes abordaron cara a cara la colaboración en temas militares y de inteligencia, en comisiones binacionales, tras el rescate de Ingrid Betancourt.

DOS ACTITUDES
Chávez serio, y en momentos contrariado, estrechó la mano de Uribe que llegó a la cumbre de Paraguaná con el general Freddy Padilla.

De forma significativa, Álvaro Uribe llevó a la cumbre de Paraguaná en Venezuela al general Freddy Padilla de León, comandante de las Fuerzas Militares, hombre clave en la Operación Jaque en un gesto de velada advertencia de que no permitirá a Hugo Chávez las injerencias a las que se atrevió en un pasado muy reciente utilizando a la senadora Piedad Córdoba.

Uribe
, en un análisis no compartido por algunos de sus colaboradores más íntimos en Casa de Nariño -la Presidencia colombiana-, involucró a Hugo Chávez en la crisis de los rehenes para internacionalizarla. Obró de buena fe, en una operación inteligente pero arriesgada, sabiendo que ponía una vela a Dios y otra al diablo para intentar desbloquear la cuestión más crucial desde que asumió la Presidencia de Colombia.

El caso del niño Emanuel y Clara Rojas

Inicialmente Chávez mostró su emoción por el gesto, cuando el presidente le hizo el encargo en un encuentro en la residencia del campo del presidente marcado por esa admiración enfermiza de Chávez hacia Bolivar, a quien idolatra más allá de un examen histórico riguroso.Fidel Castro, astuto en reflejos que no han doblegado la enfermedad que le consume, ordenó a los servicios secretos cubanos que apoyaran esa mediación para recomponer la imagen de quien representa hoy paraCuba el tutor que fue en su día la URSS poderosa deBreznev.

De los protagonistas de primera línea, Néstor Kirchner, de manera incauta, apoyó lo que fue un show mediático montado por Chávez en el que llegó a involucrar aOliver Stone para que filmara para la posteridad el momento de su máxima gloria como nuevo Libertador de los pueblos de América. Luiz Inácio Lula da Silva yMichelle Bachelet mostraron sus recelos porque conocen las dos caras del personaje a quien sufren en todo tipo de cumbres y reuniones. Ni a Lula da Silva ni a Bachelet les sorprendió por tanto el coraje de DonJuan Carlos, a quien admiran, cuando pegó su puñetazo en la mesa en la Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile - "¿Por qué no te callas?"- a quien falta al respeto por sistema y envilece todo tipo de reuniones actuando como gamberro de tabernas.

Castro fue el primero que reculó al ver el dessastre de la operación de rescatar a Clara Rojas de Chávez que se fustró inicialmente porque el niño que se buscaba -Emanuel, el hijo de la colaboradora de Ingrid Betancourt, nacido en la selva- ya había sido entregado por la organización terroristas de las FARC. Después, de forma cruel para Chávez, la inteligencia colombiana empleó el espíritu de su show para utilizar la misma medicina con las FARC.

Esta vez no fueron los hombres de Chávez los que llegaron. Se trataba de los comandos del general Padilla engañando a Gerardo Antonio Aguilar, alias César, y Alexander Farfán, alias Enrique Gafas, los miembros del frente primero de las FARC, crueles carceleros de Ingrid Betancourt, detenidos en la Operación Jaque.

Vencedor y vencidos

Difícilmente otro lider político hubiera reaccionado como Uribe a quien hace poco Cháveztachó de "cizañero y mentiroso" señalando que un capo como Vito Corleone ocupaba la Presidencia de Colombia. Pero Uribe, y se engañan quienes creen que es un líder débil y de aspecto enfermizo, ha acertado más que nunca en esta cumbre al no convertir su victoria en humillación del derrotado. Ya les dije que vendría el momento de situar a vencedor y vencidos en la noticia espectacular de la liberación de Ingrid Betancourt. Y el momento llegó.

Desde que pisó territorio venezolano, Uribe se mostró distendido y cordial frente al aspecto hosco de Chávez, contariado a tener que hacerse su primera foto con Uribe, y no con Ingrid en el Palacio de Miraflores como soñaba. Pero Chávez no es el único en la foto de familia de los vencidos con las horas bajas de Evo Morales en Bolivia; Daniel Ortega en Nicaragua; Rafael Correa en Ecuador; y Cristina Fernández de Kirchner en Argentina, los hombres y la dama que de manera más ciega le secundaron en sus planes de injerencia en Colombia para que las FARC dejaran de ser una organización terrorista y se convirtieran en partido político en un proyecto salido de programas de Alo Presidente, más cerca de un reality de late night que de un programa formativo para sus conciudadanos como han sido y son en Estados Unidos las charlas radiofónicas semanales de sus presidentes.

Rectificación obligada sobre las FARC

Paraguaná no es una cumbre de pasar página. Uribe llevó al general Padilla para subrayar a Chávez, y esto es lo más novedoso e inteligente, la importancia de reactivar comisiones conjuntas de cuestiones militares y asuntos de inteligencia, algo que considera el presidente colombiano como una prioridad que pondrá en dificultades a Chávez por el apoyo que hay de sus generales de ser leales con Colombia, un país especialmente hermano para Venezuela. La segunda cuestión es la aplicación de unos criterios de estabilidad para los intercambios y acuerdos comerciales que no pueden estar al vaivén de los humores del inquilino del Palacio de Miraflores.

Lógicamente bajo la mesa de esta cumbre han figurado todas las patatas calientes de los ordenadores malditos de Raúl Reyes, los correos electrónicos comprometedores y todo tipo de injerencias y desmanes sobre los que Chávez no tiene otra alternativa que la prudencia y el silencio en un momento de descrédito que presagia un nuevo revolcón en la próxima consulta electoral de Venezuela, razón última que explica el carácter compungido del presidente venezolano para de nuevo prometer amistad eterna a quien hasta hace poco juraba no volver a mirarle a la cara.

El Semana Dgital

www.radiomiami.us

Uribe traza a Chávez las líneas rojas en la cumbre de Paraguaná

Escrito por: Agustin Rangugni el 12 Jul 2008 - URL Permanente


Durante dos horas, ambos presidentes abordaron cara a cara la colaboración en temas militares y de inteligencia, en comisiones binacionales, tras el rescate de Ingrid Betancourt.

DOS ACTITUDES
Chávez serio, y en momentos contrariado, estrechó la mano de Uribe que llegó a la cumbre de Paraguaná con el general Freddy Padilla.

De forma significativa, Álvaro Uribe llevó a la cumbre de Paraguaná en Venezuela al general Freddy Padilla de León, comandante de las Fuerzas Militares, hombre clave en la Operación Jaque en un gesto de velada advertencia de que no permitirá a Hugo Chávez las injerencias a las que se atrevió en un pasado muy reciente utilizando a la senadora Piedad Córdoba.

Uribe
, en un análisis no compartido por algunos de sus colaboradores más íntimos en Casa de Nariño -la Presidencia colombiana-, involucró a Hugo Chávez en la crisis de los rehenes para internacionalizarla. Obró de buena fe, en una operación inteligente pero arriesgada, sabiendo que ponía una vela a Dios y otra al diablo para intentar desbloquear la cuestión más crucial desde que asumió la Presidencia de Colombia.

El caso del niño Emanuel y Clara Rojas

Inicialmente Chávez mostró su emoción por el gesto, cuando el presidente le hizo el encargo en un encuentro en la residencia del campo del presidente marcado por esa admiración enfermiza de Chávez hacia Bolivar, a quien idolatra más allá de un examen histórico riguroso.Fidel Castro, astuto en reflejos que no han doblegado la enfermedad que le consume, ordenó a los servicios secretos cubanos que apoyaran esa mediación para recomponer la imagen de quien representa hoy paraCuba el tutor que fue en su día la URSS poderosa deBreznev.

De los protagonistas de primera línea, Néstor Kirchner, de manera incauta, apoyó lo que fue un show mediático montado por Chávez en el que llegó a involucrar aOliver Stone para que filmara para la posteridad el momento de su máxima gloria como nuevo Libertador de los pueblos de América. Luiz Inácio Lula da Silva yMichelle Bachelet mostraron sus recelos porque conocen las dos caras del personaje a quien sufren en todo tipo de cumbres y reuniones. Ni a Lula da Silva ni a Bachelet les sorprendió por tanto el coraje de DonJuan Carlos, a quien admiran, cuando pegó su puñetazo en la mesa en la Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile - "¿Por qué no te callas?"- a quien falta al respeto por sistema y envilece todo tipo de reuniones actuando como gamberro de tabernas.

Castro fue el primero que reculó al ver el dessastre de la operación de rescatar a Clara Rojas de Chávez que se fustró inicialmente porque el niño que se buscaba -Emanuel, el hijo de la colaboradora de Ingrid Betancourt, nacido en la selva- ya había sido entregado por la organización terroristas de las FARC. Después, de forma cruel para Chávez, la inteligencia colombiana empleó el espíritu de su show para utilizar la misma medicina con las FARC.

Esta vez no fueron los hombres de Chávez los que llegaron. Se trataba de los comandos del general Padilla engañando a Gerardo Antonio Aguilar, alias César, y Alexander Farfán, alias Enrique Gafas, los miembros del frente primero de las FARC, crueles carceleros de Ingrid Betancourt, detenidos en la Operación Jaque.

Vencedor y vencidos

Difícilmente otro lider político hubiera reaccionado como Uribe a quien hace poco Cháveztachó de "cizañero y mentiroso" señalando que un capo como Vito Corleone ocupaba la Presidencia de Colombia. Pero Uribe, y se engañan quienes creen que es un líder débil y de aspecto enfermizo, ha acertado más que nunca en esta cumbre al no convertir su victoria en humillación del derrotado. Ya les dije que vendría el momento de situar a vencedor y vencidos en la noticia espectacular de la liberación de Ingrid Betancourt. Y el momento llegó.

Desde que pisó territorio venezolano, Uribe se mostró distendido y cordial frente al aspecto hosco de Chávez, contariado a tener que hacerse su primera foto con Uribe, y no con Ingrid en el Palacio de Miraflores como soñaba. Pero Chávez no es el único en la foto de familia de los vencidos con las horas bajas de Evo Morales en Bolivia; Daniel Ortega en Nicaragua; Rafael Correa en Ecuador; y Cristina Fernández de Kirchner en Argentina, los hombres y la dama que de manera más ciega le secundaron en sus planes de injerencia en Colombia para que las FARC dejaran de ser una organización terrorista y se convirtieran en partido político en un proyecto salido de programas de Alo Presidente, más cerca de un reality de late night que de un programa formativo para sus conciudadanos como han sido y son en Estados Unidos las charlas radiofónicas semanales de sus presidentes.

Rectificación obligada sobre las FARC

Paraguaná no es una cumbre de pasar página. Uribe llevó al general Padilla para subrayar a Chávez, y esto es lo más novedoso e inteligente, la importancia de reactivar comisiones conjuntas de cuestiones militares y asuntos de inteligencia, algo que considera el presidente colombiano como una prioridad que pondrá en dificultades a Chávez por el apoyo que hay de sus generales de ser leales con Colombia, un país especialmente hermano para Venezuela. La segunda cuestión es la aplicación de unos criterios de estabilidad para los intercambios y acuerdos comerciales que no pueden estar al vaivén de los humores del inquilino del Palacio de Miraflores.

Lógicamente bajo la mesa de esta cumbre han figurado todas las patatas calientes de los ordenadores malditos de Raúl Reyes, los correos electrónicos comprometedores y todo tipo de injerencias y desmanes sobre los que Chávez no tiene otra alternativa que la prudencia y el silencio en un momento de descrédito que presagia un nuevo revolcón en la próxima consulta electoral de Venezuela, razón última que explica el carácter compungido del presidente venezolano para de nuevo prometer amistad eterna a quien hasta hace poco juraba no volver a mirarle a la cara.

16 Jun 2008

Uribe y Chávez sellan la paz

Escrito por: Agustin Rangugni el 16 Jun 2008 - URL Permanente

Ambos líderes se reunirán «en los próximos días» tras meses de enfrentamiento por las FARC
El presidente colombiano, Álvaro Uribe, escenificará «en los próximos días» su reconciliación con Hugo Chávez en una reunión que hasta hace sólo unas semanas parecía imposible. Esta reconstrucción de las maltrechas relaciones bilaterales, que entraron en una fase crítica en otoño pasado, se debe a la marcha atrás del presidente de Venezuela con respecto a su posición sobre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El líder bolivariano, que llegó a pedir que la guerrilla fuera excluida de la lista de organizaciones terroristas, defiende ahora que el grupo armado es un anacronismo en Latinoamérica.

Uribe certificó su disposición a sellar la paz con su homólogo venezolano en un acto retransmitido por televisión en la noche del pasado sábado, madrugada de ayer en España. «Quiero reiterar los agradecimientos al presidente Hugo Chávez por los comentarios recientes que bastante ayudan para que Colombia rápidamente gane la paz definitiva». El mandatario confirmó el encuentro con su colega «en los próximos días para tratar todos los temas de la agenda con la hermana República Bolivariana de Venezuela». Fuentes de la presidencia colombiana adelantaron que la cita tendrá lugar antes del 15 de julio en territorio venezolano, bien en la frontera o en Caracas.

El reencuentro será posible después de que Chávez haya variado completamente su política sobre las FARC. El líder bolivariano sorprendió la semana pasada al enviar un mensaje al nuevo jefe de la guerrilla, Alfonso Cano, en el que le pedía que liberara a los secuestrados «a cambio de nada». A renglón seguido, el presidente caribeño proclamó que la lucha armada «pasó a la historia» en América Latina.

El giro de 180 grados en el discurso de Chávez todavía es objeto de análisis tanto en Venezuela como en Colombia. Varios observadores, sin embargo, coinciden al considerarlo «un repliegue táctico» para evitar que sus supuestos vínculos con las FARC, registrados en el ordenador de Raúl Reyes, antiguo número dos del grupo armado, perjudiquen al chavismo en las elecciones regionales y municipales del próximo 23 de noviembre. Triunfar en estos comicios es vital para el Gobierno bolivariano, que ya sufrió un varapalo en el referéndum de diciembre pasado sobre la reforma constitucional que lo hubiera podido perpetuar en el poder. Por otro lado, los éxitos militares del Ejército colombiano, que confirmarían la tesis de Bogotá de que «no falta mucho tiempo para la derrota de la guerrilla», pueden haber sido otro contundente argumento para el cambio.

El Gobierno venezolano, además, es consciente de que su líder cuenta con un 50% de apoyos en el país, pero también tiene presente que en los últimos cuatro años su nivel de popularidad ha bajado un 20%. Con el viraje a la moderación, el Ejecutivo confía en recuperar el terreno perdido ante una oposición que empieza a cobrar fuerza. Una de las causas del malestar nacional, y de la pérdida de prestigio internacional de Chávez, hay que buscarla en los probables nexos con el grupo armado. Según los datos hallados en el ordenador del abatido número dos de las FARC, el líder bolivariano podría haber financiado a la guerrilla con 300 millones de dólares (195 millones de euros).

Golpes mortales

Luis Vicente León, experto de la firma de sondeos Datanálisis, considera que «Chávez sabe que los golpes que ha dado el Gobierno colombiano a la guerrilla son mortales». Por ello, el líder bolivariano ha optado por «no hundirse con el Titanic, más aún cuando la mayoría de la población venezolana no apoya a las FARC». Por su parte, Edmundo González Urrutia, ex diplomático y consultor internacional, sostiene que el presidente caribeño destaca por su «gran olfato político». «Sabe que para retomar su papel de mediador en el conflicto colombiano, necesita recomponer su imagen internacional que se vio asociada a este grupo rebelde», justifica Urrutia. Pese a las evidentes diferencias ideológicas entre los jefes de Estado de Colombia y Venezuela, ambas naciones vecinas mantenían unas relaciones que, sin ser excepcionales, entraban en los parámetros de normalidad diplomática y muy fluidas en el campo económico.

www.radiomiami.us


08 Jun 2008

EE UU y la UE preparan una cumbre en la que hablarán sobre Cuba y Venezuela

Escrito por: Agustin Rangugni el 08 Jun 2008 - URL Permanente

Washington quiere que el texto final de la cita incluya un mensaje sobre el respeto a los derechos humanos con 'menciones concretas' a ambos países.

Estados Unidos negocia con la Unión Europea (UE) la posibilidad de incluir alguna crítica expresa a Cuba y Venezuela en la declaración conjunta con la que los socios transatlánticos cerrarán su cumbre del próximo martes en Eslovenia, según informaron fuentes comunitarias citadas por EFE.

"Es un tema abierto que se está debatiendo acaloradamente", explicó otra fuente diplomática en Bruselas.

Washington desea que el texto final de la cumbre incluya un mensaje sobre el respeto a los derechos humanos y el estado de derecho en Latinoamérica, con "menciones concretas" a Cuba y Venezuela.

Los países europeos mantienen distintas posturas sobre esta posibilidad, pues mientras unos no quieren incluir alusiones precisas, otros, como la República Checa, se muestran a favor de la línea estadounidense, indicaron fuentes comunitarias.

Probablemente —señalaron— el párrafo referente a América del Sur será bastante general, aunque no se descarta que incluya alguna mención específica sobre Venezuela, Colombia y Bolivia.

En el caso cubano, los gobiernos de la Unión no quieren anticipar el debate interno que acaban de comenzar para revisar sus sanciones diplomáticas contra La Habana.

Este proceso, que se celebra una vez al año, podría desembocar el próximo día 16 en la retirada de las sanciones, adoptadas en la primavera de 2003 para protestar por el encarcelamiento de 75 disidentes y congeladas desde 2005.

Al respecto, la administración de George W. Bush ha pedido explícitamente a Bruselas que no retire las sanciones.

El interés estadounidense por introducir en la cumbre una crítica expresa al régimen cubano deriva, según fuentes europeas, de una "reactivación" de las cuestiones más "ideológicas" en Washington, al acercarse el final del mandato del presidente Bush, que acudirá a la cita de Eslovenia.

Fuentes comunitarias aseguraron que Estados Unidos y Europa coinciden en lo "fundamental" respecto a Cuba, pues apoyan una transición democrática y el respeto de los derechos humanos. Las diferencias se centran, apuntaron, en cómo alcanzar esos objetivos.

Según la agenda prevista para la Cumbre Transatlántica del próximo martes, los mandatarios debatirán sobre Latinoamérica durante el almuerzo de la reunión, en el que también abordarán la situación en otras regiones como Oriente Medio y África.

26 May 2008

El sucesor de Marulanda en las FARC

Escrito por: Agustin Rangugni el 26 May 2008 - URL Permanente

Un antropólogo que supera los 60 años de edad sería quien reemplace al fallecido líder de la agrupación rebelde, según informaron militares colombianos.

El ministerio de Defensa colombiano confirma el fallecimiento de 'Manuel Marulanda'

“Alfonso Cano”, el alias del antropólogo colombiano casi sexagenario Guillermo León Sáenz, es previsiblemente el nuevo jefe máximo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), según fuentes militares.

Según un comunicado del ministerio de Defensa colombiano, Pedro Antonio Marín, más conocido como “Manuel Marulanda” o “Tirofijo”, habría fallecido el 26 de marzo pasado, en circunstancias aún no aclaradas. En el mismo texto se adelantaba que las FARC habían designado a su sucesor: "Alfonso Cano".

Varios analistas afirman que “Cano”, miembro de la agrupación rebelde desde hace 31 años, es considerado uno de los ideólogos de las FARC y llegó a esa guerrilla campesina desde Bogotá.

Sáenz o "Cano" nació el 22 de julio de 1948 en Bogotá, estudió Antropología en la Universidad Nacional de la capital colombiana y actualmente es el jefe político del Bloque Occidental y miembro del Secretariado (jefatura máxima) de las FARC.

Antes de ingresar a las filas de la guerrilla, perteneció al Partido Comunista Colombiano (PCC) y fue su "comisario político".

Desde el 2000, es el responsable del Movimiento Bolivariano de la Nueva Colombia, un proyecto político de la principal guerrilla colombiana.

"Alfonso Cano", de barba muy tupida y gafas redondas, tiene 47 órdenes de captura y una "circular roja" de la Organización Internacional de la Policía Criminal (INTERPOL) bajo cargos de rebelión, terrorismo, homicidio y secuestro.

Representó a las FARC en los diálogos frustrados con el Gobierno del presidente César Gaviria (1990-94) en Caracas y en la localidad mexicana de Tlaxcala, en 1991 y 1992.

Francia satisfecha por la muerte de Marulanda

Por otra parte, el gobierno francés, a través de su ministra de Derechos Humanos, Rama Yade, se mostró esperanzado de que el anuncio de la muerte del máximo líder del grupo guerrillero colombiano facilite la liberación de la rehén colombo-francesa Ingrid Betancourt.

"Obviamente si esta información es confirmada nosotros la recibiríamos con gran satisfacción, con la mayor alegría, porque sería el fin, o espero que sea el comienzo del fin, del calvario de Ingrid Betancourt", informó la ministra Yade a la Radio J.

Las FARC mantienen como rehén hace seis años en medio de la selva colombiana a Betancourt, una ex candidata presidencial.

Reportes sobre la muerte de Marulanda o sobre la posibilidad de que haya caído enfermo han salido a la luz pública en otras ocasiones, pero nunca fueron confirmados.

"La información (sobre la muerte de Marulanda) aún no es oficial y no ha sido confirmada por las FARC, de modo que preferiría ser precavida en este momento," sostuvo Yade, cuyos comentarios apresurados la metieron en problemas con anterioridad.

Las FARC confirmaron la muerte de "Tirofijo"

Escrito por: Agustin Rangugni el 26 May 2008 - URL Permanente

La guerrilla colombiana emitió un comunicado corroborando la versión sobre la muerte de Pedro Antonio Marín, mítico fundador del grupo armado. Afirmaron que murió a fines de marzo, de un paro cardíaco.

El anuncio de la muerte de "Manuel Marulanda" en la prensa colombiana. (www.semana.com)

La versión lanzada ayer sostenía que Pedro Antonio Marín, "Manuel Marulanda Vélez", "Tirofijo", el mítico fundador de la guerrilla de las FARC, estaba muerto. Pero el grupo insurgente recién lo confirmó hoy, a través de un comunicado.

La muerte habría sido en una región de la selva colombiana y los guerrilleros afirmaron que sufrió un paro cardíaco, el 26 de marzo pasado. Así lo había afirmado una fuente anónima revelada por el ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, quien señaló: "Ya debe estar en el infierno, donde están todos los terroristas".

Marulanda era un robusto campesino de 78 años, que además fue carnicero, panadero y tendero, y empuñó las armas en 1964. Durante unas frustradas negociaciones de paz con el gobierno de Andrés Pastrana (1999-2002), Marulanda fue visto por última vez en el sur colombiano. El documento de las FARC anuncia también que el comando del grupo será asumido por Alfonso Cano.