14 Nov 2007

Y ahora, el modelo peruano

Escrito por: Agustin Rangugni el 14 Nov 2007 - URL Permanente

Cuando le pregunté a Marcelo M. Giugale, un alto economista del Banco Mundial, qué países serán las estrellas económicas de América Latina dentro de veinte años, me quedé sorprendido por su respuesta: el primer país que mencionó fue Perú.

¿Perú?, le pregunté, algo incrédulo. Generalmente, cuando los economistas hablan de los países más exitosos de América Latina, el primer país que citan es Chile, que ha estado creciendo sostenidamente y ha reducido la pobreza de un 40 por ciento de su población hace dos décadas a un 15 por ciento actualmente, más que ningún otro país en la región.

Si uno pide otros ejemplos de países de la región que probablemente se destacarán en el futuro, generalmente citan a Brasil. Se trata de un gigante que se mueve hacia la modernidad a paso de caracol, pero -con más del 50 por ciento del producto bruto de Sudamérica- despierta grandes expectativas por el tamaño de su mercado, y su estabilidad económica.

Pero Perú, hasta ahora, había sido mencionado pocas veces como uno de los países del futuro. Más bien, ha sido asociado con escándalos políticos, desastres naturales, e incertidumbre política.

Las elecciones del año pasado tuvieron como contendientes al ex presidente Alan García, cuyo irresponsable populismo arruinó al país durante su primer mandato de 1985 a 1990, y Ollanta Humana, un ex oficial militar izquierdista que recibió el apoyo público del presidente narcisista leninista de Venezuela, Hugo Chávez.

Cuando García ganó por un pequeño margen, la comunidad empresarial de Perú celebró su victoria como el menor de los males, pero sin gran entusiasmo.

''Es un poco arriesgado mirar hacia 20 años, pero yo pondría mis ojos en países como Perú'', me dijo Giugale en una entrevista que saldrá proximamente en Oppenheimer Presenta.

''Los países que van a tener éxito son los que van a lograr un balance entre eficiencia económica y solidaridad social,'' dijo Giugale. ``Porque los que vayan por ese camino intermedio son los que van a poder tener más factibilidad política.''

Giugale, que citó a Colombia como otro de los países que quizás sorprendan para bien en el futuro, especialmente si logra que el Congreso de los Estados Unidos apruebe el acuerdo de libre comercio con ese país, agregó que Perú ya está mostrando cifras económicas muy saludables. En efecto, la macroeconomía peruana luce bien:

- Perú ha estado creciendo a un promedio del 6 por ciento anual en los últimos seis años, un período de crecimiento estable más largo que muchos países de la región. La Comisión Económica para América Latina de las Naciones Unidas está proyectando un crecimiento del 7.3 por ciento para el 2007, y del 6 por ciento para el 2008.

-La pobreza ha caído de 54 por ciento de la población en el 2001 a cerca del 44 por ciento actualmente, de acuerdo a cifras oficiales.

-La inflación es de cerca del 2.8 por ciento, una de las tasas más bajas de la región.

-Las exportaciones han crecido a un tasa promedio anual del 24 por ciento desde el 2001, incluyendo un crecimiento del 18 por ciento anual en exportaciones no tradicionales, incluyendo productos agrícolas y textiles.

-La inversión directa extranjera se ha disparado de $810 millones en el 2000 a $3,500 millones el año pasado.

Mi opinión: Perú tiene mucho camino por andar, especialmente cuando se trata de competir en la economía global. Esta semana, sin más, el nuevo ránquink del Foro Económico Mundial de las economías más competitivas del mundo coloca a Perú en el lugar 86 en una lista de 121 países, ocho puestos más abajo del lugar que ocupaba el año pasado.

Sin embargo, quienes son optimistas sobre Perú a largo plazo pueden estar en lo cierto. García ha tenido la sabiduría de continuar las políticas económicas de su antecesor, Alejandro Toledo, quien a pesar de su baja popularidad sentó las bases para un crecimiento duradero con reducción de las tasas de pobreza.

Este no es un dato menor en América Latina, que se ha caracterizado durante mucho tiempo por ciclos de auge y recesión, y en que muchos presidentes -como los actuales en Venezuela, Bolivia y Ecuador- se quieren convertir en padres de la patria, y crean nuevos modelos económicos supuestamente ''revolucionarios'' que les ayudan a concentrar poderes absolutos, pero al costo de destruir las economía de sus países e incrementar la pobreza a largo plazo.

Chile, y más recientemente Brasil, han abierto un nuevo capítulo en la historia moderna de América Latina: son países gobernados por la izquierda que están llevando a cabo políticas económicas responsables, atrayendo inversiones, creando las bases para un crecimiento a largo plazo y reduciendo la pobreza.

Perú, con sus características propias, ya se ha sumado a ese grupo, y efectivamente no sería raro que se convierta en una estrella económica de la región en un futuro no muy lejano.

07 Nov 2007

Ricardo Tribin Acosta; El Berrinche

Escrito por: Agustin Rangugni el 07 Nov 2007 - URL Permanente

De paso por Madrid encontré en el “subte” algo escrito por Ramón J. Sender que me despertó un jocoso interés. Decía el impreso que en un viaje en tren entre Tánger y Cádiz, lugares estos muy conocidos por el contrabando, a una pasajera le cayó una gota procedente de una caja que había en la parte alta del vagón. Esta se la llevó a la lengua y la saboreó con gran deleite diciendo “Que rico!!!. Es Scotch 20 años”. El dueño de la misma la miró con cierta sorna respondiéndole. “Perdón… es Fox Terrier, y de apenas dos meses”. Cuentan que de ahí a la pobre vieja le dio un gran “berrinche”, lo que en forma bien didáctica ha permitido definir claramente el significado de tan usada expresión.

Y no era para menos, pero lo simpático del caso es que del gusto se paso al disgusto, sucediendo sin embargo que el evento no había cambiado, excepto la definición del mismo. Y cuantas veces no nos sucede que nos da un “berrinche” por algo que al poco tiempo miraremos como sin importancia? Así es y pasa con frecuencia con nuestra forma de ver las circunstancias de la vida, lo que nos lleva a coger lucha por algo que, o bien no entendemos, ni tampoco asimilamos en un comienzo y que después pierde su significado y sensitividad.

Deteniéndonos en el tiempo podremos observar aquellas cosas que en el pasado nos mortificaban y que parecía no se superaran nunca, para verlas hoy como algo lejano y de lo cual poco o casi nada nos recuerda nuestra mente. El problema no esta en que sintamos o suframos un particular sentimiento negativo en un momento determinado, sino mas bien en como logramos superar lo que nos desagrada, mortifica e incluso nos resiente, para evitar, no el vivir el “berrinche” en si, mas si en el quedarnos “emberrinchados”

http://ricardotribin.blogspot.com

Miami, Noviembre 3 de 2007


Pierrot y Dumbolier- Alternativas para vivir mejor , libro de Ricardo Tribin Acosta es una elegía de amistad, motivación y espiritualidad, en conjunto con recomendaciones para su aplicación en la vida de las personas, todo en procura de un mejor modo de vivir. El libro se puede conseguir en BOGOTA: Librería Lerner. ESTADOS UNIDOS EN GENERAL: Barnes and Noble y Borders. MIAMI: Revistas Y Periódicos/ Books and Books/. Libreria Impacto/ La Moderna Poesía/ Ediciones Universal. CHICAGO: Giron Books.


Voto a la nada.

Escrito por: Agustin Rangugni el 07 Nov 2007 - URL Permanente

Rodolfo Windhausen
Ante el triunfo de Cristina Fernández de Kirchner en las elecciones presidenciales de la Argentina, cabe reflexionar sobre las consecuencias de la votación.

El Nuevo Herald (Miami): Voto a la nada. Por Rodolfo Windhausen

Es, fundamentalmente, un voto a la nada. No sólo porque la candidata fue prácticamente la única que no participó en ningún debate, sino porque tampoco dio a conocer nunca una plataforma electoral clara y coherente. ¿Cómo explicar, entonces, el triunfo de una continuidad que se parece a una dinastía hereditaria?

En parte, porque los argentinos viven engañados por una supuesta prosperidad que el oficialismo quiere presentar como un triunfo del gobierno de Néstor Kirchner. Los que cacarean que el presidente saliente consiguió acumular multimillonarias reservas en dólares en el Banco Central olvidan que gran parte de ese dinero- alrededor de 26,000 millones de dólares, según algunos cálculos-- se debe en realidad a acreedores varios, como los países del Club de París y los tenedores de bonos de España, Estados Unidos e Italia.

La aparente prosperidad fiscal proviene de unos impuestos inconstitucionales llamados ''retenciones a las exportaciones'', que son además una de las fuentes de la alarmante inflación que afecta a la Argentina, y se usa para mantener una tasa de cambio artificial mediante las compras que periódicamente hace el Banco Central para contener la carrera al dólar, síntoma típico de esa recurrente pasión argentina que es vivir de la inflación, especulando con el ``qué pasará mañana''.

El problema radica en que nadie lo dice. O pocos son los que se refieren al problema. De la misma manera, nadie cree en las cifras de inflación que Kirchner hizo manipular al Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

Aunque nadie cree en esas cifras, a los argentinos les encanta creer que viven en el paraíso y no pocos --casi el cincuenta por ciento-- son los que prefieren aceptar unos guarismos ficticios a aceptar la realidad. Es el mismo país que tiene casi igual porcentaje de habitantes por debajo de la línea de pobreza y en el que la delincuencia y la inseguridad ciudadana han producido una especie de acostumbramiento apático. ¿O es una forma más de escapismo para no enfrentar la realidad?

Lo cierto es que la Argentina acaba de aceptar y respaldar a una candidata que no tiene nada que ofrecer, dando su voto a una persona cuyas ideas le son desconocidas, salvo en lo que atañe a perpetuar el poder de una pareja matrimonial, que es virtualmente lo único que su triunfo asegura.

Tras 24 años de pseudo democracia, los argentinos han optado por dejar las cosas como están y seguir viviendo en el engaño. Un engaño que, como la historia ya demostró otras veces, vendrá seguido de una profunda desilusión, cuando los argentinos caigan en la cuenta de que la realidad es muy distinta a como ellos la sueñan.

APRENDA A LLAMAR A LA POLICIA en Republica Dominicana

Escrito por: Agustin Rangugni el 07 Nov 2007 - URL Permanente

Yo tengo un sueño muy liviano y en una de esas
noches noté que había alguien andando sigilosamente por el jardín de la
casa. Me levanté silenciosamente y me quedé siguiendo los leves ruidos que
venían desde afuera hasta ver una silueta pasando por la ventana del
baño. Como mi casa es muy segura, con rejas en las ventanas y trancas
internas en las puertas, no me preocupé demasiado, pero estaba claro que no
iba a dejar al ladrón ahí, contemplándolo tranquilamente. Llamé a la policía
e informé la situación y di mi dirección. Me preguntaron si el ladrón estaba
armado, de que calibre era el arma, si estaba solo o si ya estaba dentro de
la casa, etc. Aclaré que no y que de las características del arma no sabía
nada. Me dijeron que no había ninguna patrulla cerca para ayudar, pero que
iban a mandar a alguien en el momento que fuera posible. ¡¡Que si pasaba
algo que volviera a llamar!!Un minuto después llamé nuevamente y dije con
voz calmada:-Hola, hace un rato llamé porque había alguien en mi jardín. No
hay necesidad de que se apuren. Yo ya maté al tipo con un tiro de escopeta
calibre 12 que tengo guardada para estas situaciones. El tiro se lo pegue en
la cabeza, le volé la cabeza de un cartuchazo y ahora sus sesos están
regados por el jardín... Pasados menos de tres minutos, había en mi
calle:-5 patrullas de policía-1 helicóptero de la policía-Agentes
antimotines-1 unidad de Bomberos-2 patrullas de la Defensa Civil -3 de la
policía metropolitana- el equipo completo del famoso "Tonny con el
pueblo"-1 equipo de reporteros de Color Visión-1 equipo de fotógrafos del
Diario Libre-1 fiscal del Ministerio Publico -1 Diputado-2 concejales-y un
grupo de los derechos humanos encabezado por Rojas Nina.

Ellos agarraron al ladrón in fraganti, quien estaba mirando todo con cara de asombro.

Tal vez él pensaba que era la casa del Jefe de la Policía. En medio del tumulto, un
oficial se aproximó y me dijo:"Creí que había dicho que había matado al
ladrón" Y yo le contesté: "Creí que me habían dicho que no había nadie
disponible.¡¡¡¡¡Viva República Dominicana, carajo!!!!!!!!!!!

Maritza Carmen Peguero- Periodista

03 Nov 2007

Las vírgenes de Efeso

Escrito por: Agustin Rangugni el 03 Nov 2007 - URL Permanente

ESMIRNA, Turquía

Mi guía se llama Omar, profesor de lenguas y de historia. Viajamos en auto hasta las ruinas de la muy vieja ciudad de Efeso, unos 70 kilómetros al sur de Esmirna. Como es musulmán y muy culto, durante el viaje nos damos un banquete recordando las versiones que sobre Jesús y su madre desarrollan los Evangelios, el Corán y múltiples tradiciones, incluso algunas muy antiguas de carácter gnóstico, porque en Efeso, precisamente, comenzó el culto a María. Una línea narrativa asegura que allí pasó sus últimos años, llevada y asistida por el apóstol Juan. Otra afirma que se había quedado en Jerusalén.

Efeso fue construida en el extremo occidental de Anatolia, sobre las azules aguas del mar Egeo. Enfrenta las islas donde vivieron inolvidables filósofos, matemáticos, políticos y dramaturgos. Esa zona fue la patria, entre otros, de Tales de Mileto e Hipócrates de Cos. En la misma Efeso nació y escribió Heráclito, un pensador fundamental. También se dice que en Efeso nació Homero, pero su biografía es aún pura niebla. Ubicada en el cruce estratégico de Oriente y Occidente, Efeso reunía a los orfebres más cotizados del área, que se enriquecían con una febril producción de imágenes, medallas y otros objetos vinculados a la diosa Artemisa y su fabuloso templo.

Artemisa (Diana, en latín) era muy popular desde siglos inmemoriales, porque se identificaba con Cibeles, equivalente a la Madre Tierra, adorada en Anatolia desde el neolítico. Era una deidad de la vida, la muerte y la resurrección. Artemisa (Diana) emblematizaba la caza y la abundancia, la noche y su luna, así como el amparo maternal, aunque se mantenía virgen. Por eso a menudo se la representaba en compañía de animales; su cuerpo exhibía numerosas mamas y pisaba sobre una medialuna que, como veremos, alcanzó enorme significación. Le dedicaron uno de los templos más grandes de la antigüedad, construido por el rey Creso de Lidia, cuya fortuna dio origen a fantásticas leyendas. Fue tan hermoso ese edificio, que se lo incluyó en la lista de las siete maravillas del mundo.

Los espectáculos realizados en su honor al despuntar la primavera podían reunir hasta un millón de deportistas, músicos, actores y visitantes fervorosos. En el año 356 a.C. el templo fue destruido por el incendio que provocó un loco llamado Eróstato “para ser recordado en la historia”. Ese mismo día nacía en Macedonia Alejandro Magno. Cuando algún incrédulo preguntaba por qué la poderosa Artemisa había admitido la destrucción de su templo, los fieles contestaban que estuvo ausente porque se había marchado a Pella, para asistir al nacimiento de Alejandro. En agradecimiento, Alejandro pasó por Efeso, donde el templo se reconstruía a gran velocidad.

Efeso fue visitada tres veces por el apóstol Pablo, donde predicaba primero en las sinagogas para reclutar prosélitos, ya que era un rabino conocedor de la Biblia, y con su palabra elocuente convencía a muchos judíos de que Jesús era el Mesías. Luego predicaba en las plazas para atraer a los gentiles, que nada sabían de los patriarcas y profetas de Israel. Como judío iconoclasta, no se privaba de ser políticamente incorrecto y asegurar que los ídolos construidos por los humanos no eran divinos. Esto produjo nerviosismo entre los millares de orfebres que fabricaban y vendían imágenes de Artemisa (Diana) y su templo. Los Hechos de los Apóstoles narran el gran tumulto que organizó Demetrio en contra de Pablo, quien se vio forzado a huir precipitadamente de la ciudad con algunos de sus acompañantes. Durante el día y la noche resonó por sus calles el grito fanático de “¡Grande es Diana de los efesios!”. Diana o Artemisa resistió con odio las ideas abstractas que llegaban desde Jerusalén.

Según muchos historiadores, esa competencia explica la tradición que empezó a solidificarse en el siglo III respecto a María. Juan, el más joven de los apóstoles, había decidido trasladarse a Efeso. Se sostiene que llevó consigo a María, para cuidarla en sus últimos años, porque Jesús ordenó desde la Cruz: “Juan, ahí tienes a tu madre”, y a su madre: “Madre, ahí tienes a tu hijo”.

Varios siglos después, cuando el cristianismo se había convertido en la religión oficial, el emperador Justiniano mandó construir una basílica sobre la presunta tumba de Juan, en la colina de Ayasuluk, al este de donde había estado el templo de Artemisa. En cuanto a la madre de Jesús, los Evangelios no la mencionan después de Pentecostés, cuando el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles, por lo que se reprodujo lo ocurrido unos 1500 años antes, cuando la luz de la Torá descendió sobre el pueblo de Israel en el Sinaí.

Las investigaciones arqueológicas demuestran que, desde la prehistoria, ciudades y templos se levantaron sobre las ruinas de otros. Es un fenómeno humano que se dio en todo el mundo. Las catedrales católicas del Nuevo Mundo fueron construidas sobre los magníficos templos de incas y aztecas. Las mezquitas de Omar y El Aksa de Jerusalén, sobre los escombros del templo de Salomón y el reconstruido luego del exilio babilónico. El templo de Artemisa, sobre el de la arcaica Cibeles. Y por último, la Virgen María imperó sobre Artemisa.

Con mi guía Omar, evocamos más ejemplos de esta suerte de ley histórica que rigió en todas partes. Al llegar al sitio que se considera el último hogar de María, me estremecí. Irradiaba espiritualidad esa colina rodeada por un paisaje de ensueño entre altos pinos, higueras y olivares. La primera veneración formal de la Virgen comenzó en Efeso, precisamente. Se sostiene que de esa manera pudo acabarse con la oposición de los poderosos orfebres, que en lugar de Diana se dedicaron luego a fabricar imágenes de María, muchas veces pisando también sobre una media luna.

Durante siglos no se conseguía ubicar su tumba ni su vivienda. Una devota de Baviera, desprovista de educación, Catherine Emmerich, declaró en Semana Santa de 1822 que había aparecido en sueños para asegurarle que no pasó sus últimos años en Jerusalén, sino en Efeso. Pudo ver el mar Egeo y el camino que llevaba desde la iglesia dedicada a la Virgen hasta su enterrada casa, distante unos 500 metros. La revelación no fue tenida en cuenta hasta mucho más adelante, cuando unos investigadores buscaron entre los matorrales que rodeaban la iglesia y encontraron el lugar mencionado por aquella vidente. Las excavaciones reconstruyeron la modesta vivienda, que ahora es motivo de una incesante peregrinación. Enormes cruceros anclan en Esmirna y derraman millares de curiosos y devotos que ascienden la colina. La sobriedad de ese hogar, que para millones es sagrado, refulge con miríadas de velas encendidas a su alrededor. No menos impresionantes son sus paredes exteriores, cargadas de espesas enredaderas blancas que son los papelitos con solicitudes que dejan los fieles, que los adhieren unos sobre otros.

Las grandiosas ruinas de Efeso fueron excavadas apenas en un 15% y tienen aún mucho para revelar. Es impresionante la fastuosa biblioteca, de la cual se conservan columnas y frontispicios que quitan el aliento. Es enorme el anfiteatro, precioso el odeón, así como funcionales los sistema cloacales, la inteligente pavimentación con irregularidades para evitar el resbalón de los carruajes, un ágora para los mercaderes y otro para los políticos, baños, un gran estadio, el prostíbulo, monumentos, cisternas. El cercano río Meandro, con sus zigzagueos, dio lugar al uso de la palabra “meandro”, que se refiere a curvas y escondidos rincones.

Mientras respirábamos las moléculas cargadas de historia, discutí con Omar el potente emblema de la media luna, sobre la que pisaba Diana y luego también muchas imágenes de la Virgen María. Es el actual emblema del islam. Algunos musulmanes sostienen que representa la técnica de batalla usada desde los tiempos de Mahoma: el avance osado de una punta retrocede hacia el repliegue oportuno, y luego otro avance conduce a la victoria. Versiones más espirituales sostienen que representa la resurrección, porque entre sus extremos, que tienden a tocarse, se abre el espacio que devuelve a la vida.

En realidad, la luna y la media luna provienen de la remota antigüedad en Egipto, la Mesopotamia, Asia Menor y hasta la India. Existió incluso en La Meca, durante el largo período preislámico. Pero sólo fue adoptada en forma sostenida por los musulmanes a partir de la conquista de Constantinopla por los otomanos en 1453. Una leyenda cuenta que Mehmet II, el sultán que la incorporó a su imperio y la rebautizó como Estambul, había divisado una estrella cerca de una media luna durante esa histórica noche. A partir de entonces, se expandió como símbolo musulmán desde el Atlántico hasta Extremo Oriente. Estambul se convirtió en sede del Califato. La estrella de cinco puntas representaría los cinco pilares del Corán. Pero son también de cinco puntas la cristiana estrella de Belén y las doce estrellas que coronan a la Virgen... ¡Grande es Diana de los efesios, que exhibía la estrella de cinco puntas además de la media luna!

Cuando el avance otomano fue detenido en las puertas de Viena, los pasteleros festejaron el éxito con la invención del Halbmond, la media luna que los franceses llamaron croissant, pero que, pese a sus virtudes culinarias, deben a los austríacos. Pero ni en Efeso ni en Esmirna me dediqué a buscar medialunas, sino que di placer a mis papilas gustativas con las variedades de baclavá, que endulzan hasta la hiel, alternando con los gigantescos higos frescos que habrán degustado Heráclito, Alejandro, Pablo, Juan y quizá María. Le hago un guiño a Omar: esta excursión valió la pena, aunque del templo de Diana, la Grande de los efesios, sólo quede una columna. No ha muerto –responde–; fue subsumida por la Virgen María, a quien el Corán tiene gran respeto; es la más elocuente prueba de cómo evolucionan estos asuntos.

Por Marcos Aguinis
Para LA NACION