19 Jul 2008
Argentina-COMPACTO Y DESTACADO Capsulas economicas
Dos cápsulas
El BCRA deberá seguir esforzándose por contener al dólar
El actual tipo de cambio entre el peso argentino y el dólar no refleja el deterioro del clima de negocios y las condiciones de mercado.
La sustentabilidad de la estrategia del Central es precaria.
Las tasas elevadas y los exiguos tipos de cambio a futuro —un auténtico seguro de cambio— que ofrece el Central estimulan el ingreso de capitales golondrina en busca de rendimientos altos al tiempo que se aseguran la compra de dólares al vencimiento.
Los futuros del dólar muestran una importante brecha según se compare la negociación en el mercado local o en el exterior.
-En Nueva York asegurarse la divisa a seis meses cuesta una diferencia de 9 centavos más. A un año supera los $ 3,42.
-Obviamente, la negociación del NDF —Non Delivery Forward— que se opera en Wall Street se hace sin intervención del BCRA.
-Esos contratos reflejan una tasa acorde a la realidad argentina, de entre 17 % y 18 %, mientras que la tasa implícita en el mercado local es de apenas entre 5% y 6% anual.
Inocultable enfriamiento de la economía
CAME informó una severa caída en las ventas minoristas de 18,3 % interanual en junio.
-Ya es la cuarta baja consecutiva.
-En el interior, la baja habría superado el 30 %.
En el mismo mes los patentamientos de automóviles cayeron 14 % respecto a mayo.
-Las ventas a concesionarios retrocedieron 11,9 % y las exportaciones 1,2 %.
-La producción se redujo 8,5 % respecto el mes previo y 7,7 % interanual; pero acumula una suba de 23,5 % en la primera mitad del año.
La presión tributaria en ascenso, las altas tasas de financiación, la erosión del poder adquisitivo de los salarios, el quiebre de la cadena de pagos y el aumento en el volumen de cheques rechazados y los menores límites de financiación disponibles han afectado significativamente la actividad económica.
Ø
Dr. Agustín A. Monteverde - Doctor en Economía, MBA, MEE. Profesor titular del CEMA, de la Universidad del Salvador y de la Escuela de Economía y Negocios Internacionales (UB). Consultor y directivo de diversas instituciones. Autor de libros y frecuentes artículos y columnas profesionales.
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07 Jul 2008
De Terror: La deuda externa argentina sube a más de 165.700 millones de dólares
El riesgo país se ha disparado por encima de los 600 puntos. “Expresa mucha desconfianza en el rumbo del país, y golpea con fuerza contra las expectativas de inversión.”
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) precisó en un comunicado que la deuda externa registrada a finales del primer trimestre del año fue 3.389 millones de dólares superior a la del cierre del cuatro trimestre de 2007, totalizando a finales de marzo pasado en 127.259 millones de dólares,
La deuda pública argentina, que a finales de 2004 era de 191.000 millones de dólares, bajó tras el canje y el pago al FMI* a 104.364 millones de dólares, equivalente al 67 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
En junio de 2005 Argentina concretó con acreedores privados un canje con el que achicó en un 65,4 por ciento pasivos de 102.000 millones de dólares en bonos impagos, en tanto que en enero de 2006 canceló toda su deuda de 9.500 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Un informe del Ministerio de Economía no computa en el total de la deuda los 26.500 millones de dólares de los tenedores de bonos que no aceptaron el canje. Sin embargo en algún momento esta situación deberá resolverse. Habrá que adicionarle intereses vencidos y descontarle algún porcentaje de quita, que seguramente no será menor que el ya aplicado al canje anterior.
Algunas estimaciones arrojan que debieran computarse unos 20.000 millones. A esto deben agregarse los 9.000 millones de lo que llamam ajuste automático, según se ha calculado más arriba. Por lo que la deuda ascendería a mas de $us 165.700 millones.
La estrategia oficial del desendeudamiento partía del supuesto que con este pago se compraba independencia frente al Fondo, sin embargo las trabas que este organismo está poniendo para concretar los acuerdos con el Club de París son apenas una indicación en sentido contrario. Desde su desembarco en el poder, la Pareja K demuestra su bipolaridad, ya que se muestra como adalid de ciertas “nacionalizaciones estratégicas”, como la petrolera donde sólo un empresario amigo del gobierno adquirió parte del paquete accionario de la ex estatal YPF (Repsol); pero no se sonroja al utilizar la palabra “soberanía” al cancelar en 2005 la deuda externa al FMI, cuyo interés era de 4% anual, para luego vender bonos por 5,600 millones de dolares a Venezuela con una tasa de 12%.
Argentina, que cumplió en 2007 cinco años con altas tasas de crecimiento de su PIB, ha vuelto a colocar deuda en los mercados financieros, mientras Venezuela hizo repetidas compras de bonos argentinos, con lo que el país no tuvo sobresaltos para hacer frente a sus compromisos.
Sin embargo, aún con superávit fiscal primario, la deuda externa equivale al 56% del PBI, mayor que en el 2001, cuando alcanzó US$ 144.222 millones. Aumentó un 6% en dólares el año pasado y acumula un total de 144.728,6 millones de dólares. De acuerdo a lo publicado recientemente por uno de los diarios más importantes del país, aunque se cancelaron vencimientos por US$ 2.778 millones, en el primer trimestre de 2008 la deuda pública se redujo en apenas US$ 236 millones.
Del total de la deuda, el 53,35% está contraído en moneda extranjera y el resto en pesos, en su mayor parte atada al CER, que sigue la variación del cuestionado Índice de Precios al Consumidor. Así, cada punto de inflación aumenta la deuda en casi 1.700 millones de pesos. Si el Gobierno hubiera admitido una inflación del 17% (el doble que lo declarado), la deuda habría aumentado otros 4.800 millones de dólares, reveló un informe de la consultora Econométrica.
Además el Gobierno debió emitir nueva deuda para sostener una suba de 46% del gasto público, a la vez que los ingresos no aumentaron en igual proporción y limitaron el superávit fiscal primario, que alcanzó para pagar intereses de la deuda pero no capital. El gobierno viene forzando la baja de la cotización del dólar, modificando la regla del “dólar alto” que hacia competitiva al sector industrial. Si bien la devaluación del peso reduce la deuda en dólares, la devaluación de la moneda norteamericana. contra el euro, el yen u otras divisas, la aumenta.
Así, el Gobierno reportó una reducción de US$ 237,3 millones por cambios en las cotizaciones. Un informe de la Fundación Mediterránea sostuvo que dichos movimientos aumentaron la deuda en 1629 millones de dólares. En este marco, debemos tener en cuenta los niveles alcanzados en la Argentina post-default por los indicadores sociales de indigencia y pobreza.
Durante el año 2002, la economía Argentina se contrajo el 10,9%, lo que sumado a los indicadores negativos de la recesión de cuatro años anteriores arrojó un resultado de pobreza e indigencia sin precedentes. Conforme cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos, del Instituto para el Desarrollo Social Argentino y de la Fundación Capital, en el año 2002 el 57% de la población argentina estaba ubicada en niveles de pobreza, y un 27,5% en situación de indigencia. Estos porcentajes corresponden a la población urbana argentina (28 grandes conglomerados urbanos).
Antes de asumir el “nuevo” gobierno de Cristina Kirchner, los porcentajes medidos de la misma forma ascienden respectivamente a un 47,8% y 20,5%. Estas cifras, medidas por distintas fuentes y con parámetros objetivos como son los niveles calóricos (canasta básica total y canasta básica alimentaria), arrojan incrementos brutales de pobreza y marginalidad en el país. Hoy estos y otros datos han vuelto más dramática la realidad. La morosidad esta aumentando en Bancos y Financieras.
La familia promedio argentina tiene una deuda de siete sueldos Cada hogar tiene hoy deudas por más de $ 9.000. En un contexto de inflación creciente y suba de tasas, preocupa a los analistas la capacidad de repago de los individuos Cada familia argentina hoy está endeudada por un monto promedio equivalente a sus próximos siete sueldos.
El dato –que en otra circunstancia pasaría inadvertido– ya comienza a preocupar a los analistas en un contexto donde la capacidad de repago de los particulares se ve amenazada por dos factores clave: la reciente suba en las tasas de los créditos y el repunte de la inflación (que deteriora el poder adquisitivo).
La bicicleta financiera volvió a escena
Con el dólar prácticamente bajando todos los días un centavo y las tasas de interés domésticas en pesos en niveles altísimos -más del 15 por ciento anual-, en los últimos días volvió la bicicleta financiera.
La operación consiste en colocar los pesos a esas altas tasas y asegurar el tipo de cambio mediante la compra de dólares "a futuro". La diferencia puede rendir más del 10 por ciento anual en dólares, más que triplicando la tasa de interés que rige internacionalmente, premiando a la "patria financiera", un calificativo que ganó el título de los diarios a lo largo del ministerio de José Alfredo Martínez de Hoz, en tiempos del Proceso militar.
“La Argentina necesita desactivar una bomba de tiempo”
Hay que quitar todos los alfileres que sostienen una economía bastante frágil, dice un experto.
De agravarse el conflicto con el agro, no habrá reservas que apaguen la presión sobre el peso . El tema es serio, asegura Daniel Muchnik, periodista económico, pues “Expresa mucha desconfianza en el rumbo del país, y golpea con fuerza contra las expectativas de inversión.” De acuerdo con información provista por el consultor Miguel Ángel Broda a partir de una investigación emprendida privadamente, entre el segundo semestre de 2007 y el primero de 2008 (un año) se fugaron del país 19.902 millones de dólares.
Es un poco menos de la deuda del país con los holdouts, los acreedores que no ingresaron en el canje de la deuda propuesta oportunamente por la Argentina, un paquete que queda por resolver. En tren de comparaciones, está por arriba de casi 19.000 millones de dólares que escaparon antes y después del colapso, entre el segundo semestre de 2001 y el primer semestre de 2002.
“Mientras este mecanismo sucedía el Banco Central tomó créditos del Banco Internacional de Pagos de Basilea por 5000 millones de dólares.” Deuda. Externa: De eso no se habla El gobierno nacional sostiene que las turbulencias financieras en el mercado mundial no afectarán mayormente al país, que la economía está sólida, pero al mismo tiempo ruegan que la crisis no tire hacia abajo los precios de las principales exportaciones (granos y petróleo).
En tanto los voceros del sector financiero ven con alarma el enfriamiento de la economía en relación con los 100 Días de conflicto con el campo, la caída de los bonos, el riesgo país se ha disparado por encima de los 600 puntos y lo ha alejado más del investment grade al que llegaron vecinos como Brasil y Perú, ven achicarse el superávit fiscal y auguran tiempos difíciles para el gobierno.
Omiten hablar del peso de la deuda, que ha regresado una vez vencido el período de gracia posterior a todo canje. Más aún en un mundo en el que se acabó el ciclo de dinero barato. En los próximos tres años vencen más de 40.000 millones que habrá que refinanciar a tasas elevadas. Así como están planteadas las cosas la deuda continúa siendo tan impagable como antes de la "gran negociación".
*El FMI acreedor privilegiado, a quien el mismo gobierno ha denunciado como co-responsable por las crisis económica y social que afectan al país".
Agustín Rangugni
Presidente Radio Miami Int’l.
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17 Jun 2008
ECONÓMIA ARGENTINA: UN PANORAMA CADA DÍA MÁS COMPLICADO
Los acontecimientos políticos de dominio público han complicado sensiblemente una situación que tiene su origen real en un modelo denominado “productivista” que en realidad no es más que keynesiano en toda su dimensión. Naturalmente que insistir en las razones que hemos argumentado desde hace varios años sobre por qué el modelo económico elegido es inflacionario resultaría reiterativo. Del mismo modo, las causas de la escasez, que devienen como es sabido de los controles de precios y de las distintas trabas producidas por un intervencionismo a ultranza que convierte en impredecible cualquier escenario. Dicho en otras palabras: nadie está demasiado dispuesto a arriesgar capital cuando las condiciones del mercado dependen no solamente de éste sino de decisiones políticas como por ejemplo producir aumentos en los impuestos a las exportaciones de características confiscatorias o directamente cerrar exportaciones. Y éstos no son más que ejemplos. El panorama es decididamente complicado. Más bien es malo. Dejemos de lado acá comentarios sobre acciones políticas del sector que provinieren. Digamos sí que los problemas de escasez de energía o de productos de la canasta básica se han incrementado en estos últimos tiempos, pero no hansurgido a raiz del problema del campo, como desde no pocos medios se difunde de manera recurrente. La cuestión de las llamadas ganancias extraordinarias producidas por la escalada de los precios internacionales de los alimentos debe ser medida técnicamente, y no basarse en declamaciones, como ocurre. Los gravámenes a las exportaciones que se aplican, no solamente devienen en confiscatorios por su magnitud, sino que se basan en ingresos brutos y no en utlidades. De modo tal que cualesquiera fueran éstas últimas, y cualquiera que fuera la calificación que quiera dárseles, en verdad no sabemos de qué montos estamos hablando. No sabemos cuáles son esas utilidades, qué monto representan del ingreso bruto de los exportadores. Sí sabemos que el gobierno central ha reculado en los casos que él denomina como “pequeños y medianos productores”. Casos en los que directamente presume que las utilidades son menores, pero iguala en un determinado punto quiénes son los que obtendrían utilidades menores y presupone que en todos casos tales utilidades menores lo son en porcentajes idénticos. O en caso de ser diferentes no le interesa. Esto constituye de por sí una falacia técnica descomunal, ni observada, ni analizada, ni cuestionada por los principales referentes de la profesión dentro de las agrupaciones políticas, que sepamos. Es decir que se toma como un dato que hay ganancias extraordinarias, se toma como un dato que en un punto de producción deja de haberlas, y se presume en ambos casos que los volúmenes porcentuales de tales ganancias son idénticos para todo el universo incluido. O, como decimos, la diferencia que pudiera existir no interesa. Es por eso que en estas líneas no pretendemos incursionar en los aspectos políticos de la cuestión, sino señalar lo que a nuestro criterio constituye la norma básica de la gravabilidad de las ganancias: su determinación, contante y sonante. Por su parte la provincia de San Luis ha planteado la inconstitucionalidad de las retenciones (impuestos) de exportación, en el sentido de que al ser aplicadas éstas se restan ganancias a las empresas, y de tal modo se resta volumen al impuesto a las ganancias que le corresponde a tales empresas, siendo éste último coparticipable. Es decir que lo que a nuestro criterio se plantea con un sentido técnicamente correcto es que, a partir de la reducción del ingreso bruto de los contribuyentes, se retrae la ganancia neta obtenida y el impuesto resultante, que debe ser coparticipado. De tal modo, de manera directa el porcentaje de retenciones deteriora los ingresos tributarios coparticipables y afecta ésto a la provincia. Acá entran en juego otras cuestiones, como ser el hecho de que el gobierno central sostiene que la aplicación de retenciones está dentro del marco constitucional (artículo 4), y que además subsiste la llamada ley de emergencia económica. El texto del artículo de la Constitución es el siguiente: Art. 4º.- El Gobierno federal provee a los gastos de la Nación con los fondos del Tesoro nacional, formado del producto de derechos de importación y exportación, del de la venta o locación de tierras de propiedad nacional, de la renta de Correos, de las demás contribuciones que equitativa y proporcionalmente a la población imponga el Congreso General, y de los empréstitos y operaciones de crédito que decrete el mismo Congreso para urgencias de la Nación, o para empresas de utilidad nacional. En una rápida lectura parece surgir claramente que los “derechos de importación y exportación” aportan al tesoro nacional y proveen por lo tanto a los gastos de la Nación. Pero acá entran en juego unas cuántas cosas que deben provenir de “las leyes que reglamentan su ejercicio”. Porque hay que definir qué cosa serán los “gastos” de la Nación, y qué cosa las inversiones, y qué cosa resultará razonable y finalmente, y ya en otro orden, cuándo estaremos cayendo en la confiscatoriedad. Ello amén de determinar por ley la coparticipación federal de los impuestos, cosa que debería haberse hecho en 1996 y aún no se ha hecho. Es una realidad que si este esquema no reconoce límites el daño que puede hacerse a los estados provinciales puede ser muy grande si la Nación abusa del derecho de recurrencia a los derechos de exportación. En realidad, el daño puede hacerse también a la Nación toda, porque el exceso de imposición provoca el desaliento de la inversión, como es sabido. Consideramos que sería muy útil que la Corte Suprema se expidiera en este aspecto con la mayor rapidez posible. Porque más allá de lo que ocurriere es obvio que el enfrentamiento ha llegado a extremos en los que cuesta imaginar una forma de retorno. Los planteos que se hacen desde el gobierno, y que se reiteran una y otra vez, son de que éste tiene el derecho de regular los mercados y de recaudar impuestos en defensa del interés común, para decirlo de una manera llana. Ello más allá de los argumentos políticos y de verdaderas chicanas tales como el planteo de que ciertos sectores “no quieren las retenciones” como origen de la disputa cuando claramente el motivo de ésta no son las retenciones sino el último incremento producido durante la gestión de Martín Lousteu en el Ministerio de Economía. Si bien también es cierto que son muchos los que están en desacuerdo con el régimen de retenciones a las exportaciones, comenzando por el propio gobierno kirchnerista, que ha dicho desde el año 2003 que las mismas son “distorsivas” y transitorias en tanto se supera la crisis económica. Si bien la verdad es que las autoridades políticas no parecen muy afectas a respetar las decisiones de la Corte, como ha ocurrido en el caso de las jubilaciones, por ejemplo, es una realidad que la expedición en el sentido de lo planteado por San Luis es de una necesidad pública esencial. La vieja jurisprudencia indica que gravámenes que superen 33 puntos del ingreso son confiscatorios. La presión tributaria en conjunto hace rato que ha superado (y por lejos) tal puntaje, sin que ocurriera absolutamente nada. Y cuando decimos que hace rato no nos estamos refiriendo únicamente a los gobiernos del matrimonio Kirchner sino a varios años hacia atrás inclusive. Quizás falte definir cómo se debería considerar el porcentaje en cuestión. Es decir que una medida directa como es el hecho de aplicar 35 o 40 puntos de retención sobre un ingreso bruto de exportación no implica siquiera la suma de gravámenes aplicables sobre utilidades, patrimonios, activos o cualquier otra base de medición. Simplemente es un porcentaje directo sobre un ingreso, que además no se aplica en todos los casos sino solamente cuando se exporta, lo cual por otra parte implicaría considerar la situación global de ingresos del contribuyente en cuestión, ya que lo que vende en el mercado local no está sujeto a retenciones, aunque su precio se ve afectado por tal gravamen. Bien, más allá de estas disquicisiones y de la necesidad de resolver el conflicto con la intervención del Poder Judicial de la Nación, están en juego cuestiones muy concretas como la desaparición de los mercados de futuros, en razón de la aplicación de las llamadas “retenciones móviles” que significan, simplemente, que a mayor ingreso bruto se aplicará una mayor retención. En un mercado inflacionario, con un intervencionismo despiadado en los índices de parte del Instituto encargado de la medición de los mismos, resulta muy difícil contar con datos concretos, pero está claro que los costos de producción suben de una manera manifiesta, en tanto que los valores de exportación tienden a reducirse por aplicación de tales “retenciones móviles”. Este es el verdadero dilema planteado y la razón del origen del conflicto. Las tibias modificaciones que ha encarado el gobierno muy a las cansadas y sin demasiada convicción no han sido tomadas favorablemente. Por otra parte el engorro burocrático que implica reclamar devoluciones de impuestos en los casos de los pequeños y medianos productores es una obviedad para cualquiera que simplemente ingrese a la página del Ministerio de Economía y lea las resoluciones. Con lo cual ni chicos ni medianos ni grandes están conformes. Y más allá de que hubiera una “rendición incondicional”, como ha dicho un conocido activista que regentea los sillones más cercanos al poder, lo cierto es que el incentivo a la producción exportable es virtualmente nulo. Y por lo tanto, aún así no se alcanzará una mejora sino un deterioro en la masa de producción exportable. Una vez más el modelo intervencionista a ultranza produce más daño que beneficio. Y por ello debería ser revisado adecuadamente. Ello más allá de declaraciones y acusaciones de parte de oficialistas u opositores. La recurrencia a los intervencionismos aplicados en otras latitudes suele ser una peligrosa arma de doble filo. Es conocida nuestra opinión acerca de que cualquier intervencionismo provoca reacciones en los mercados y acerca o aleja inversiones de unos sectores a otros. Pero el intervencionismo a mansalva, el intervencionismo “del pulgar” que sube o baja, no solamente provoca la acción de sectores corporativos por “no quedarse afuera”, sino que también genera esa incertidumbre patológica que todo lo paraliza, que es la que lamentablemente hemos empezado a vivir. Nadie sabe a quién le tocará en la próxima. Nadie sabe cuánto, cuándo y cómo. Pero sí todos saben que inclusive cuando le toca a unos, les toca también a los demás. Cuando se llega a un cierto rango de intervención, nadie asoma su cabeza porque puede ser “descubierto” y convertirse en la próxima “víctima”. Esa es la realidad. Y una reflexión final: no es con el miedo que se construyen las grandes naciones. Un principio tan básico parece que está siendo olvidado en la Argentina actual.
HÉCTOR BLAS TRILLO www.radiomiami.us
16 Jun 2008
Luchar contra los Molinos de Viento.
La inflación es un fenómeno sociológico de origen esencialmente monetario,y no de márgenes corporativos de utilidad sectorial,ni tampoco se trata,mucho menos,de un fenómeno atribuible a aquellos mefistofélicos“Carteles”,propios de nuestra imaginería católica nazi-franquista,los cuales representaban a aquellos míticos”Gólems”,ó villanos medievales,culpables de subir los precios para asustar a los niños y a nuestras devotas amas de casa.
Todas estas descabelladas fantasías católicas medievales nunca fueron reales,pues ni siquiera lo fueron durante el poblamiento eslavo de las Selvas Hercínicas de Bohemia,Sorabia y Lusacia Oriental,porque incluso en aquel entonces la escasez y la carestía de alimentos fueron provocadas por las sequías,las nevadas y los saqueos,tal como todo lo ocurrido desde el medieval año 500 hasta el año 1000 después de Cristo en aquellas tres regiones densamente boscosas de Europa Central,pero no porque nuestros hermanos los eslavos fuesen villanos,ni brujos,ni subalternos del”Gólem”de turno,tal como los obispos de Moravia nos pretendían hacer creer,pues,como bien decía el Príncipe Tchek,sabio patriarca de nuestros hermanos:
…”Hacer una ley para criminalizar la carestía y la escasez de los alimentos es tan ridículo como hacer una ley para penalizar el resfrío;pues ante la llegada de las primeras nieves otoñales es obvio que recomenzará anualmente la carestía y la escasez en todos nuestros campos…soy Yo,como gobernante de nuestras tribus,quien no debe envilecer con engaños el valor de nuestra moneda,aun cuando hoy todos los príncipes cristianos de la vecina Germania asi lo hagan”…
De tan lóbrega tenida se desprende que solo es de la correcta comprensión del problema que depende la solución,pero el punto es si en verdad se desea resolver el problema,o,muy por el contrario,con muy mala intención se pretende postergar sus efectos para lograr,a largo plazo,la sociólisis masiva que conduce al estallido social que imponga la tan despreciable tiranía cursillista de la utópicamente"Casta"izquierda católica de la”Teología de la Liberación”,autodenominada en nuestra Argentina como”Montonera”.
Los acontecimientos acaecidos en la semana pasada muestran,a las claras,que estamos ante la evidencia de que el problema sociológico estrato-inflacionario,inducido por nuestro propio Estado Argentino,ha llegado para quedarse por muy largo tiempo,tal como hemos venido observando desde la malintencionada devaluación del año 2002.
Sorprende especialmente la falta de claridad técnica,observada en los funcionarios montoneros kirchneristas en general,y la hi pocresía de los que ocupan el Ministerio de Economía en particular.Si bien puede ser entendible,aunque de ningún modo justificable por el daño que infiere a los sectores más pobres de nuestra población,que el ala política del actual gobierno montonero acuse a nuestros incapaces empresarios,incluso con nombre y apellido,de pretender obtener ganancias excesivas,o”injustificadas”,a través de su trabajo honesto.
No parece propio de personas bien intencionadas que,la recientemente procesada ministra montonera del área económica,en su momento anunciare medidas artificiosas de fiscalización de precios,a cargo de los siempre corruptos intendentes bonaerenses,como parte de las ridículas”Medidas anti-Inflacionarias”encaradas por el gobierno nacional-sindicalista del payasesco Dr.Kirchner,medidas las cuales solo sirven para apagar el fuego con nafta.
Es obvio que,los chivos expiatorios de tales pecados monetarios del Estado Patrón,no son otros que los míticos”Carteles”,que solo existen en la pervertida imaginación de nuestros obispos y de nuestro payasesco presidente Kirchner,junto a los empresarios incapaces,quienes ilusoriamente pretenden ganar sus magros dineros,o incluso quizá muchísimo dinero,si es que alguna vez les fuera bien,y por tal simple expresión de deseos son los culpables sociológicos de la inflación;sin embargo,ninguno de ambos son quienes en verdad producen el fenómeno monetario de la inflación,y,por lo tanto,el razonamiento es,desde el vamos,de una paranoia profundamente malintencionada,pues asi es todo delirio de persecución,por no decir algo peor,pues tales delirios provienen de un medieval celibato cuya perversión no pretendemos discutir aquí.
Exorcicemos ahora a estas endemoniadas gárgolas de Praga(“Males Maléforum”)que pretenden hacer una danza vampiresca en nuestro Banco Central:Los primeros espíritus maléficos,es decir,los míticos”Carteles”,constituyen una imaginaria violación de las leyes de la libre-competencia que deberían ser sancionados tal y como corresponde…claro,el problema es que no se verifican en el campo de los números reales…no existen…son como el celibato sacerdotal…están solo en nuestra imaginación.
En cuanto a los utópicos márgenes de ganancia,nada tienen que ver con un proceso inflacionario aún analizado desde el punto de vista más elemental,pues nadie paga por un producto lo que no lo vale,y si paga por él,entonces es que lo vale.Es tan sencillo que cuesta creer que verdaderos técnicos y economistas católicos,plenos de montonera admiración por la tan elusiva virtud de la castidad,puedan caer en el discurso político de acusar a comerciantes,tan poco hábiles como nuestros compatriotas,de un problema monetario generado por la aberrante política estatal de sostenimiento de un tipo de cambio artificialmente alto.O falsamente competitivo,como le gusta decir a nuestro payasesco Presidente Kirchner.Lo cual implica volvernos competitivos sin serlo,porque siéndolo,no es necesario un tipo de cambio artificialmente elevado.Es como aquella monja andaluza misionando en una tribu de la Selva Africana,quien,ante las características de los negros,no entendía el porque ni la esencia de su tambaleante virtud.
Los ilusorios artilugios monetarios como el del falso tipo de cambio elevado artificialmente,se sostienen con espuria emisión de moneda no requerida por el mercado.Ese solo hecho produce inflación,y la viene produciendo desde la Antigua Atlántida de Platón hasta hoy,y ya hace viente mil años que se repite el mismo guiso encebollado.Pues la moneda excedente,como los tomates excedentes,o como el producto industrial que fuere,provoca baja de valor,precisamente por ser sobreabundante.Es por eso que el aire es gratis aún siendo imprescindible…Si,ya nuestros hermanos los guanches,quienes gobernaban la Atlántida hace veinte milenios atrás,describían este fenómeno monetario en estos mismos términos masónicos…en forma libre y aceptada…tal cual va a seguir siendo asi por toda la eternidad,pues es una ley tan natural como el Campo Gravitatorio unificado…en fin…
Tampoco es que queramos caer en lecciones elementales de economía,sino que nos preocupa sobremanera el sesgo acusatorio que han tomado los hechos.Enviar a intendentes,de conocida corrupción maffiosa,junto a grupos de personas del laicado a verificar precios es la antesala de cosas peores que ya hemos vivido,y varias veces.Que un incapaz comerciante criollo quiera vender un producto a un precio más elevado de lo que corresponda es cosa de él,y es nuestro derecho no comprarlo.Pero que el comerciante tema ser atacado,saqueado,sitiado por un piquete,o algo peor por el estilo,por vender libremente un producto al precio que quiera es gravísimo,pues,parafaseando el santo decir de nuestro Divino Redentor,es un atentado contra el derecho de propiedad individual y contra el derecho a la vida…Y cualquier semejanza con las retenciones móviles al agro no es mera casualidad…
Es verdad que se reitera oficialmente que de ninguna manera es éste el fin tan desesperadamente perseguido,pero dudamos de que alguien pueda estar tranquilo ante este sombrío panorama,máxime teniendo en cuenta como todo esto se vino repitiendo en Economía desde el hundimiento de la Atlántida hasta hoy…Pues asi lo describió el Coronel Rod Serling en su obra”La Dimensión Desconocida”(“The Twilight Zone”)…
Tampoco queremos caer en comentarios vagos de tinte futbolero,pero no podemos dejar de observar una realidad:El fariseo modelo económico kirchnerista de substitución de importaciones con tipo de cambio artificialmente alto ha llegado a su más peligroso punto de autodestrucción social de imposible retorno,porque los efectos no deseados,ó,como se dice ahora,los”Daños Colaterales”,son cada vez más inaceptables,y es necesario salir a corregir el problema con pésimos parches tecnocráticos,sobre los cuales podremos discutir,estar de acuerdo,ó no estarlo.Pero,aparte de dichos ridículos parches tecnocráticos,también se utilizan descabellados discursos de barricada socialmente altisonantes,subversivos,acusatorios y hasta clasistas...bueno,que otra cosa se puede esperar de un montonero…el olmo lo es justamente porque nunca da peras…
Los datos con que contamos muestran en Noviembre del 2005 un crecimiento del índice de precios del orden del 1,2%,valor que podrá disfrazarse un poco,y,de hecho,estimamos que no se corresponde con la realidad,pero que muestra a las claras que estamos escorando bajo nuestra zozobrante línea de flotación en un problema generalizado de suba de precios de toda nuestra economía argentina,es decir,de un proceso inflacionario solapadamente desatado,con tasas aun todavía bajas para nuestra historia de Golpes Militares recientes(De 1943 a 1983),pero descomedidas en el marco internacional…Lo cual nos descoloca ante el mundo civilizado…
Cabe autocuestionarse patrióticamente aquí:…¿Acaso los usurpadores militares que desastraron nuestra moneda argentina desde 1943 hasta 1983 no eran,quizá,tan criminalmente corruptos como lo son hoy ciertos miembros gramscistas de la Dictadura del Episcopado Católico,de la”Teología de la Liberación”,de la”Casta”izquierda montonera tercermundista,y del payasesco gobierno del melifluo Presidente Kirchner?...¿Es quizá este el misterio aereo no-identificado que aun hoy todavía no logran descifrar nuestros historiadores izquierdosos?...
Recordamos a quienes nos siguen en este razonamiento que,a principios de este año,nuestras estimaciones de incrementos de precios estaban en el orden del 13 o 14% para todo el ejercicio del año 2005,cosa que podrá morigerarse tal vez con los corsés sobre algunos precios”Pactados”con los incapaces supermercadistas,pero que,lo volvemos a repetir,no es más que una malintencionada postergación del gobierno.
Los productos que se venden en los supermercados,con ser cruciales para la vida ciudadana,no son ni el 10% de los bienes y servicios en general que maneja una economía.Tomar a tales establecimientos como el centro del problema es,además,limitante y francamente discriminatorio…aparte de malintencionado y falso…
Las bajas de precios acordadas por la Sra.Presidente llevan a preguntarse si los bienes producidos alcanzarán a satisfacer la demanda a tales precios reducidos,o si,en cambio,se producirá un brutal desabastecimiento que nos lleve al peor de los desastres.Porque una demanda excedente debe ser satisfecha,y para ello es preciso una producción adicional,que requiere de inversiones de capital gigantescas,las cuales vienen del extranjero.Basta el ejemplo del gas para comprender lo que queremos decir.
En nuestra Argentina han subido,y continúaran subiendo,todos los precios,sin parar,hasta que termine la emisión espuria de papel moneda,pero no asi los salarios de nuestros compatriotas más pobres.Y,tal como la voluptuosa espuma en aquellas cervecerías de Pilzen y de Budvar,todo sube,desde alquileres hasta taxímetros,desde tasas e impuestos hasta servicios médicos.Cabe preguntarse si algún inversor estaría dispuesto con este panorama a instalar un supermercado,por ejemplo,ó un ultramoderno tambo,ó una fábrica de aviones,ó la inversión de capital privado que fuere.
La preocupación del eternamente fracasado Dr.Lavagna respecto a la necesidad de promover inversiones era similar a la que muestra la Sra.Presidente.La búsqueda desesperada de aprobación del nuevo régimen de desgravación de ganancias invertidas en bienes de capital a punto de sancionarse,muestra claramente la paradoja de que es necesario lanzar ofertas para lograr lo que el mercado no logra:Más inversión.
Los márgenes de utilidad y las tasas geográficas de capitalización de las empresas son los posibles debido a obvias razones de mercado,no se pueden pretender imposibles pues forzar la realidad financiera es peor que detonar una bomba de hidrógeno en medio de la City porteña.Y es lógico que cada empresario pretenda ganar más dinero,porque para eso se dedica al comercio o a la producción.Que algunos precios suban debe ser convalidado por el mercado,es decir por la ley de la oferta y la demanda…asi como también por la ley de la causa,el efecto y la consecuencia…en forma libre y aceptada…y si no lo aceptamos quebramos…Y si no hay suficientes medios de pago,algunos precios bajarán.
Quien compra fideos deja de comprar carne.Así de sencillo.A menos que el Estado convalide el nuevo escalón con emisión espuria de moneda falsa,que es lo que viene ocurriendo.Si observamos el nuevo Presupuesto Nacional veremos que la inflación malintencionadamente estimada para el ejercicio anual del 2006 marca un tope máximo del 11%.Es decir que el propio Gobierno acepta que los precios subirán un 11%...¿Esto significa que si los precios son”Remarcados”hasta allí ello es razonable y no un abuso,pero si llegaran a ser incrementados un 12% sería irracional y abusivo?...¿Hasta adonde una mujer puede estár embarazada solo a medias?...
Hemos podido escuchar a conocidos infra-periodistas izquierdosos afirmando que la baja del 15% acordada con algunos empresarios demuestra que los márgenes de ganancia eran amplios y que pueden ser menores.¿Esto quiere decir que el fenómeno inflacionario desaparecerá si los comerciantes y empresarios ganan menos dinero?...¿O se limitará a un módico 11% que para tales infra-periodistas católicos”Está moralinamente bien”?...
Resaltamos este punto porque nos parece que tanto discurso,teleguiado con sádica y solapada malicia,contribuye a torcer la idea que el hombre común puede hacerse respecto de qué cosa es en realidad la inflación.Vender algo más barato aumenta su consumo,y si el precio no sube debe aumentar la producción,o el bien se agota,como el gas.Y para aumentar la producción,insistimos,hay que invertir gigantescas cantidades industriales de capital,el cual,como bien dice el viejo proverbio gaélico escocés:…”No se cosecha precisamente de los árboles sino del libre mercado mundial”...para lo cual hacen falta reglas de juego claras,estabilidad en las normas,seguridad jurídica,y no exponernos a que un piquete,o un grupo de saqueadores,comandado por el D’Elia que fuere,nos quite bienes y haciendas ante la mirada impávida de las autoridades,como ha ocurrido,y,tal como ocurrió en la”Dimensión Desconocida”del Coronel Rod Serling,de seguro va a seguir ocurriendo,lamentablemente,durante muchos años más.
Quienes cuentan con algunos años de edad tal vez recuerden que,allá por el año del Libertador de 1950,los almaceneros iban a parar a la cárcel de Villa Devoto por“Especular y subir los precios”.Nuestra moneda nacional tiene hoy 13 ceros menos que la vigente en 1968…¿Es esto culpa de especuladores y comerciantes deshonestos ó de los militares que nos gobernaron?...¿Acaso es combatiendo la honestidad del Capital como se combate la inflación ó es al revés?...
No solo estamos ante una ridícula lucha quijotesca y montonera contra los molinos de viento,sino que estamos en la infernal antesala de un problema sociológico mucho mayor.La inflación es el impuesto al idiota más injusto con el que peor se pueda insultar al contribuyente,y afecta primero que a nadie a quienes perciben remuneraciones fijas…es decir,a los más pobres de nuestros compatriotas…
Pretender derogar la ley de la oferta y la demanda es una vieja aspiración antinatural desde el romano emperador Diocleciano en adelante.El catastrófico resultado es por todos conocido.Al menos eso creíamos.Esperemos que la sensatez vuelva allí adonde parece haberse escurrido entre montoneras de borrasca callejera.Hemos tenido una recuperación industrial notable,y ya superamos incluso los niveles productivos de 1998,estos son los mejores de nuestra Historia desde 1945 hasta hoy,pero,con esta manera de emitir moneda espuria,el derrame en favor de los más pobres es monstruosamente imposible.Continuar creciendo implica morigerar el gasto público y hacer eficiente la administración,de manera que la asignación de recursos sea por lo menos buena.
La baja de los impuestos puede lograrse si el dinero proveniente de ellos no se malgasta,para poder contar con los servicios que presta el Estado sin tener que abonarlos dos veces,tal como ocurre con la seguridad,con la administración religiosa,ó con la justicia.Por ejemplo,bajar la carga pública que significa cumplir con innumerables exigencias de los entes corporativos de recaudación de impuestos,esto solo ya bajaría dramáticamente los costos de administración de cualquier empresa,sea esta pequeña,mediana,ó grande.El camino a seguir es claro y conocido,pero de eso no se habla,al menos hasta ahora,debido a que la censura es común tanto a nuestros gobernantes montoneros como a nuestros curas.
Carlos A.Méndez-Thort
www.radiomiami.us
La crisis es más grave de lo que era
Los fantasmas de la crisis del 2001 han vuelto. Esos fantasmas no merodean la estabilidad del Gobierno de Cristina Fernández, al cual no le falta poder, como le faltó al de Fernando de la Rúa, para conducir la crisis. Los fantasmas se vinculan a un creciente malhumor colectivo y, sobre todo, a una peligrosa disgregación social, política e institucional que disparó el conflicto con el campo, al cual Néstor Kirchner y la Presidenta dejaron fluir con imprudencia y escasa responsabilidad. Hay una cuota de esa responsabilidad, bien inferior de la que le compete al Gobierno, que también convendría cargar sobre las espaldas de los dirigentes rurales. Fogonearon una protesta legítima, pero nunca supieron fijar límites. Cedieron siempre al calor y los aplausos de las muchedumbres. Esa protesta se les fue de las manos a la mayoría de ellos aunque asoman dos hombres con posibilidades ciertas de capitalizarla: Alfredo De Angeli, el líder de los autoconvocados, y Eduardo Buzzi, el titular de Federación Agraria, un viejo aliado del kirchnerismo. La correntada ha dejado más lejos a Luciano Miguens, de la Sociedad Rural, y a Mario Llambías, de CRA El Gobierno hizo un aporte invalorable para la entronización de De Angeli. La detención durante varias horas dispuesta a pedido del juez federal de Concepción del Uruguay, Guillermo Quadrini, reavivó las protestas en todo el país y algunas llegaron a tomar la forma de puebladas. Sonaron cacerolas en varias ciudades e, incluso, frente a la residencia de Olivos. Volvieron grupos de manifestantes opositores y kirchneristas a la Plaza de Mayo. El Gobierno quedó otra vez atónito, como le había sucedido al comienzo del conflicto y como le ocurrió a Kirchner cuando brilló por la mitad de su mandato la estrella efímera de Juan Carlos Blumberg. "Nos criticaron por no actuar. Nos criticaron por permitir el bloqueo de las rutas. Tratamos de despejar las rutas como lo hizo Rodríguez Zapatero (José Luis) y también nos critican", lamentaba anoche uno de los funcionarios que accede a la cocina del poder. Ocurre que el Gobierno ha actuado siempre en este conflicto tarde y mal. Desde ya es preciso dejar algo en claro: no podría existir objeción a la idea de asegurar el libre tránsito. Pero esa no es esa la historia de un Gobierno que, resguardado en la convicción del no uso de la fuerza, permitió en infinidad de ocasiones la proliferación de piquetes. El primer cálculo fallido sucedió semanas atrás. El pleito circulaba hacia una distensión cuando se dispuso en San Pedro la captura de varios productores y dirigentes de la oposición. Una solución no parecía ayer tan cerca, pero la detención de De Angeli ahuyentó cualquier esperanza. ¿Por qué razón sólo De Angeli cuando hubo en las últimas horas en el país más de 300 piquetes? Ese interrogante ayudó a calentar los ánimos. La orden de Aníbal Fernández, el ministro de Justicia, para liberar las rutas había llegado a todas las provincias afectadas. La única que reaccionó fue Entre Ríos. Su gobernador, Sergio Uribarri, tiene una estrecha relación con Cristina y con Kirchner. Habría otro condimento para sazonarlo todo. Kirchner está convencido de que la interna de la Federación Agraria ha tenido mucho que ver con el desmadre del conflicto. Esa interna la disputan Buzzi y De Angeli. La mano de la Justicia cayó sobre uno de ellos. El Gobierno se enfrentó a otros dos problemas en su propósito de liberar las rutas. No lo pretendió hacer al tercer día como Rodríguez Zapatero sino en el día 96 de la pelea. Ese prolongado desarrollo le produjo un enorme desgaste público y una pérdida considerable de capital político. En esas condiciones cualquier tarea resulta mucho más compleja. La mancha de la crisis se ha extendido desde ayer. Se discuten ya más cosas que los intereses del campo según lo desnudó el propio De Angeli. El jefe de los autoconvocados, como alguna vez lo hizo Blumberg, envió instrucciones a los legisladores sobre lo que deben hacer y reclamó una democracia distinta y federal. Es imposible divisar ahora en el horizonte un freno para esta crisis. Algo grave sucede en un país cuando cada conflicto se hace dramático e interminable.¿Alguien recuerda que desde hace dos años y medio está bloqueado el principal paso fronterizo con Uruguay? La rebelión nació por la instalación de Botnia en Fray Bentos, pero la pastera funciona con bastante normalidad desde el año pasado. Todas esas cosas nunca suceden por casualidad y dejan siempre sus huellas políticas. El matrimonio Kirchner posee un concepto blindado del poder donde el poder mismo resume la política. No concibe a esa política como un vehículo de diálogo y negociación, de avances y retrocesos en la búsqueda del objetivo deseado. El conflicto con el campo lo dejó en evidencia, aun cuando pueda aceptarse que la dirigencia rural también mostró cintura de yeso en momentos cruciales. El pleito con Uruguay parece otra demostración acabada: Kirchner y Cristina no tuvieron ni destreza ni paciencia para rehacer un diálogo que las ambivalencias de Tabaré Vázquez poco fomentaron. El dilema para el matrimonio presidencial es siempre tener que moverse del lugar en que se planta. Michelle Bachelet también sufrió en Chile el desafío de los camioneros por el aumento del combustible, pero no permitió que el conflicto escalara más de cuatro días y cerró un acuerdo cuando se cernía la amenaza del desabastecimiento. Rodríguez Zapatero fue más drástico en España y ordenó desalojar por la fuerza a los transportistas, con un lastre de dos muertos, detenidos y heridos. La oposición acompañó el restablecimiento del orden en España, aunque la prensa cuestionó al premier socialista. Sucede además en la Argentina una peligrosa desarticulación de las institucionesen casi todos sus niveles. Se conoce el desangelado panorama en el universo político y del poder, pero se descubre también una realidad análoga en instancias intermedias sociales y gremiales. Pululan los grupos definidos como autoconvocados que responden sólo al mandato de las asambleas plebiscitarias, alejadas de cualquier sentido orgánico. Los autoconvocados han tenido un enorme peso en la estrategia que debieron darse los dirigentes de las entidades rurales. Los autoconvocados del transporte fueron también los que ayudaron a agudizar el conflicto. Los asambleístas de Gualeguaychú son, en gran medida, una representación de autoconvocados. Cristina y Kirchner han enfrentado esa realidad de la peor manera. Se cerraron al diálogo, más allá de algún lenguaje esperanzador, y renunciaron a tratar de encarrilar la crisis. La crisis se colocó en la antesala del descontrol. No se puede circular en la mitad del país. Golpean los síntomas de desabastecimiento en ciudades y pueblos de las provincias más afectadas por el paro. El matrimonio pareció extraviar la noción verdadera sobre el conflicto, quizá porque ese conflicto tuvo un desarrollo y una participación en el interior difícil de mensurar desde la Casa Rosada o desde Olivos. No valen repasar los más de 90 días del pleito. Es suficiente detenerse en los episodios de la última semana. Las entidades rurales levantaron el paro, aunque la medida se cumplió en forma parcial. Un mínimo gesto oficial hubiera obrado como bálsamo sobre un mar de irritación. El Gobierno desechó primero la mediación del ombudsman Eduardo Mondino. No le alcanzó con el rechazo: lo hizo en términos duros y descalificadores. Cristina anunció de sopetón el supuesto destino social del dinero que pudiera recaudarse con la aplicación de las retenciones móviles. Los intentos informales para reanudar alguna negociación con las entidades rurales murieron siempre en la obstinación de Kirchner. El ex presidente puso una condición: que en los diálogos no participara Buzzi, que lidera la Federación Agraria. Esa pretensión no sólo bloqueó cualquier contacto: también permitió conservar la unidad de los ruralistas que, a esta altura, pende de un hilo fino. La política del Gobierno pasó en medio de la crisis a manos de Hugo Moyano y de Ricardo Jaime, el secretario de Transporte. Fue de alguna manera una admisión de que la política oficial se devaluó. El jefe de la CGT hizo llegar un mensaje a los dirigentes rurales acerca de la inminente apertura del diálogo. Habría sido una instrucción despachada por Julio De Vido. Pero en lugar del diálogo llegó la detención de De Angeli. Alberto Fernández, el jefe de Gabinete, intentaba anoche retomar los hilos de una negociación. "Hay que parar todo esto" , le dijo a Llambías. El dirigente de CRA asintió. El conflicto del Gobierno con el campo devasta a la Argentina. La sociedad asiste a ese conflicto entre perpleja y harta. El matrimonio Kirchner no abandona aún su porfía. La política flamea débil e impotente delante de un precipicio que asoma.
Néstor Kirchner y Cristina Fernández no salen de su intransigencia. Los dirigentes rurales casi han perdido el control de la protesta. Surge Alfredo De Angeli, líder autoconvocado, detenido ayer una horas. Esa decisión colocó al conflicto a un punto de máxima tensión.
Eduardo van der Kooy
www.radiomiami.us
15 Jun 2008
El riesgo de la desconfianza
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| El nerviosismo de mercado ha llevado a que se lo comparara, a mi juicio, equivocadamente, con la crisis vivida en 2001-2002. Pero pasados seis años, la situación, a priori, es mejor que la de entonces; por lo menos, diferente. El resurgimiento en números fue muy fuerte. Parece contar con respaldos más sólidos y bases más genuinas que en otras bonanzas del pasado. La economía va por el poco habitual sexto año consecutivo de fuerte crecimiento y el PBI por habitante es 20% superior al pico de 1998. Es cierto que se partió desde el subsuelo en 2002 y que la distribución del ingreso, la pobreza y la indigencia son bastante peores que las de aquel momento.
Hay reservas por 50.000 millones de dólares. No es un seguro contra todo riesgo (35.000 millones heredados por la Alianza no sirvieron en su momento) y es cierto que una parte importante tiene como contrapartida pasivos del BCRA. Pero es una caja equivalente a un año de importaciones, dos años de pagos de la deuda pública y 100% de los depósitos en los bancos. No deja de ser una "tranquilidad". La recaudación tributaria crece a razón de 40.000 millones de pesos por año y bate récords. Es cierto que gran parte de los ingresos están fuertemente ligados a distorsiones, a precios internacionales récord y al impuesto inflacionario. Es cierto también que la presión tributaria es altísima y que explotó el gasto público. Pero recaudar bien es otra "tranquilidad" que hoy está. Los términos de intercambio son los mejores de los últimos 35 años. Precios y cosecha récord son un buen reaseguro para que, una vez más, se cumpla la historia: con precios altos hay mucha más chance de que la economía ande bien que con precios bajos. Pero es cierto que, sin programa económico, se trata más de oxigenadores, y que está el conflicto abierto con el campo. Sin embargo, a pesar de los seis años de crecimiento económico, el alto nivel de reservas, el boom de recaudación y los términos de intercambio récord -todos factores "tranquilizadores"- también es cierto que hay temor. Las decisiones dentro de la Argentina y en el exterior se toman sobre la base de que los números vistos hasta aquí son buenos, pero frágiles. No se niegan, pero hay inquietud de cuánto podrá estirarse esta bonanza. Hay desconfianza, y es bastante generalizado. Un indicador de la "desconfianza interna" es la dolarización de portafolios. Entre noviembre 2007 y marzo 2008, antes del conflicto con el campo llegó a 600 millones de dólares por mes; con el campo de por medio, en abril y mayo, superó los 2000 millones al mes, que es un número superior a meses de 2002. No se trata de tener o no poder de fuego para "aniquilar a los especuladores" (entre ellos el hombre común, que quiere protegerse). Se puede aniquilar sin que eso signifique reganar la confianza. Un indicador de la "desconfianza externa" es el persistente alejamiento de la inversión extranjera. Con mayor "torta regional" llegó menos. Según la Cepal, diez años atrás, el 13% de la inversión extranjera en América latina elegía nuestro país. Actualmente, este porcentaje se redujo a apenas el 5%. Por ejemplo, en 1997 recibíamos el doble de inversión que Chile y hoy un tercio. Venían dos tercios de lo que iba a Brasil y hoy apenas viene un séptimo. Superábamos claramente a Colombia y Perú, y hoy estamos detrás. Son, por otra parte, estadísticas internacionales, para evitar cualquier tipo de discusión. Un indicador de "desconfianza mixta", interna y externa, es la sobretasa de interés que se le cobra al gobierno argentino para otorgarle financiamiento. Hoy supera los 900 puntos básicos, cuando las economías emergentes vecinas, no sofisticadas, pagan apenas 200. Esta enorme brecha la demanda incluso un gobierno "amigo" como Venezuela para poner plata. Es la sobretasa que pagaba la Alianza en abril de 2001. La pregunta es por qué prima la desconfianza en la Argentina, dentro y fuera del país, a pesar de los buenos resultados económicos. ¿Son tan fuertes los condicionantes a cada indicador positivo presentado al comienzo de esta nota? Hay más de una respuesta. La primera tiene que ver con la propia historia argentina. El antecedente de repudiar contratos y deudas es una carga pesada. Excede al actual gobierno. Pero el Perú de Alan García muestra que es remontable, si aparecen las ganas y muestras de querer ganar reputación. Aquí más bien fue al revés. Por ejemplo, tanto el Gobierno como el ex ministro Lavagna se adjudicaron la paternidad de una reestructuración de la deuda pública que no ha tenido final, ni con bonistas ni con gobiernos. La Argentina no ha podido financiarse más allá del mercado local (¿voluntario?) y Venezuela. Además, está la desconfianza externa que sembró la deuda en CER; el incumplimiento de los contratos de exportación de gas, trigo y carne; la alteración de la ley de estabilidad tributaria de la minería, y la falta de un marco regulatorio definitivo para las empresas proveedoras de servicios públicos. No fueron rupturas contractuales masivas como las históricas pero no recuperan una credibilidad que venía dañada. Una segunda respuesta es la "relativización de los resultados". Dos puntales del programa argentino, el superávit fiscal y externo, son avances extraordinarios para nuestra historia, pero, puestos en el contexto latinoamericano de "todos tienen superávit", dejan de ser una norma de calidad exclusiva de la Argentina. Todas las economías de la región crecen, tienen superávit fiscal y elevado nivel de reservas internacionales. No se trata del fenómeno chileno de los 80 y su democracia de los 90 que, "solito, contra viento y marea", lo distinguía del resto. Hoy tener buenos resultados y buenos fundamentos macroeconómicos es lo mínimo que hay que mostrar para no quedar fuera del club, es condición necesaria pero no suficiente para lucir menos riesgoso. La tercera respuesta sobre por qué se desconfía de la Argentina es la tasa de inflación alta. El "consenso mundial" considera sostenible en el tiempo que una economía crezca un 5% por año con una inflación de 5%, a que crezca 8% con una inflación de 25%. La combinación argentina (o la venezolana) es considerada riesgosa a mediano plazo. Las "tasas chinas" de altísimo crecimiento con baja inflación son un bicho raro en el mundo, muy difícil de explicar y emular. No hay país siquiera pretendiéndolo. A la Argentina, el rápido y fuerte rebote post 2001-2002, viniendo de las "híper" recesión, deflación y desempleo, la confundió sobre el arte de lo posible. Por otro lado, aún con "agroinflación" no es común la inflación de dos dígitos. Cuarto, la Argentina se ha ido aislando del mundo. La estrategia de "vivir con lo nuestro" no es la mejor en un mundo superlíquido, con una demanda firme y precios internacionales récord, como fue 2004-2007. Aislarse genera desconfianza en el resto del mundo. Esto va más allá de la leche, la carne o el trigo. Por ejemplo, se desaprovechó un escenario de alta liquidez internacional para diseñar seria y complementariamente un mercado de capitales local. Se ha hecho gala de que el financiamiento de estos años "fue la propia rentabilidad empresaria" y que entonces no hacía falta. No se trata de que los bancos "dejen de prestar para el consumo", sino del diseño, que incluyera al propio sistema bancario, de un mercado de inversión para sostener y financiar el crecimiento sin inflación, que aprovechara las extraordinarias condiciones internacionales. En materia de productos, la suba de precios de exportación para el país ayudó al programa, pero, como se ve en estos días, se le ha transformado en un verdadero martirio. El mundo ve a los países productores de alimentos y materia prima como grandes ganadores de este período histórico; y, por supuesto, la Argentina está entre ellos. Sin embargo, a diferencia de cómo lo han tomado Uruguay, Brasil o Chile, aquí se ha vuelto un verdadero problema, aun sabiendo que su producto estrella, la soja, no tiene prácticamente consumo en el pueblo argentino y, por lo tanto, en el costo de vida. Se han restringido las exportaciones y se ha desincentivado la producción de alimentos. De manera tal que se ha creado incertidumbre aun en el rubro en el que el país es claramente ganador, y la suba de precios internacionales terminó trayendo problemas. Finalmente, también genera desconfianza el rumbo económico elegido y la organización económica vigente. La Argentina luce, a los ojos del mundo y también de gran parte de los propios argentinos, cada vez más lejos del grupo formado por Brasil, Chile, México, Colombia, Perú y Uruguay, y más cerca del grupo de Venezuela, Bolivia y Ecuador. La línea divisoria está bien marcada. Lo de dos pelotones se ha hecho mucho más evidente después del burocrático (ya lo habían determinado la realidad y los mercados) investment grade de Brasil. Dado que, históricamente, en el concierto mundial Brasil y la Argentina han sido tomados como socios y considerados los dos "grandes" de América del Sur, el despegue brasileño deja mucho más al descubierto el rumbo diferente que tomó la Argentina. O sea, como se ha visto, la mayoría de los países de la región optó por subirse al tren del mundo que los "llevaba solito". En síntesis, más allá de la buena performance numérica del programa, hay temor y desconfianza por factores internos, externos y mixtos. La propia historia argentina, la relativización de algunos resultados comunes al resto de los países, la alta inflación, el aislamiento internacional y el tomar distancia del rumbo y de la organización económica del resto de la región hacen que la economía argentina esté en un escalón de riesgo más alto que el resto de las economías emergentes. Por supuesto lo anterior es modificable. Requiere vocación y decisión. Carlos MelconianEl autor, economista, es director de M&S Consultores.
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Piromaníacos de Mercado
El mundo vive hoy circunstancias particulares. Un conjunto de factores, temporales y permanentes, financieros, estructurales y estocásticos han llevado a que las instituciones internacionales estén seriamente preocupadas por una crisis alimentaria mundial.
El índice de precios ( alimentos) del FMI ha crecido 65%
La gran preocupación de instituciones internacionales como
¿Qué elementos se encuentran detrás de este abrupto crecimiento de los precios de los commodities alimentarios? Por el lado de la oferta, el clima seco explica parte de la pobre producción de los principales países exportadores de cereales en los últimos años. Además, los stocks mundiales de alimentos se encuentran en niveles históricamente bajos respecto del período 1980-2000 por la caída en las reservas mantenidas por instituciones públicas ante el incremento en el costo de almacenaje y una mayor integración global y financiera. Finalmente, el incremento en el precio del petróleo y sus derivados impactó de forma real en los commodities agrícolas al encarecer significativamente los costos de transporte.
Por el lado de la demanda, la «estrella» del recalentamiento de los precios
Existe, además, un componente financiero a partir de la integración global, mediante la cual los commodities en general se han convertido en un nuevo producto en la cobertura de las carteras.
Consecuentemente, la depreciación del dólar en el mundo (moneda en la que se expresan los precios) ha generado un factor adicional de presión al alza en los precios.
La recomendación de
Informe
Se han puesto prohibiciones de exportar, se han cerrado los registros de exportación, casi todas las exportaciones de alimentos tienen que pasar por el «canal rojo» en
Obviamente que la respuestade ley de gravedad de la economía (algo que en general
De esta manera, se agrava tanto el problema local de pobreza como el del mundo (
Y, por si las medidas que se aplican al agro no fueran lo suficientemente dañinas para nuestra producción
La idea del gobierno
Gastar más
Además -siguiendo con la tesis oficial-, por culpa de los países desarrollados que subsidian la agricultura, los pobres producen menos alimentos de los necesarios, lo cual agrava su pobreza estructural, cuando en realidad el Estado argentino quiere que se eliminen los subsidios en el mundo para subir las retenciones en estas playas y gastar más todavía.
Y lo que no tiene desperdicio por lo ridículo es la argumentación
José Luis Espert
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11 Jun 2008
La Argentina simulada
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Panorama económico de China
Crecimiento económico de China se desacelerará durante los próximos años
La economía de China probablemente ha iniciado ya una etapa de reajuste cíclico y su crecimiento se desacelerará en los próximos años, informó hoy martes una revista semanal citando al subdirector del Buró Nacional de Estadísticas, Xu Xianchun.
'A nuestro juicio, el año 2007 fue probablemente el punto máximo de la actual curva de crecimiento económico chino y la tasa de crecimiento bajará gradualmente a partir de este año', declaró Xu a la revista 'China Economic Weekly', gestionada por el periódico Diario del Pueblo.
La economía de China creció a una tasa por encima del 10 por ciento durante los últimos cinco años desde 2003, con un promedio anual de crecimiento del 12,4 por ciento.

Sin embargo, tal crecimiento no durará debido a la ley de los ciclos económicos, explicó Xu, quien agregó que la desaceleración empezará a notarse seguramente tras el punto máximo alcanzado en la curva de crecimiento.
'Globalmente, resulta poco frecuente que las economías mantengan una velocidad de crecimiento de dos dígitos durante cinco años. Hasta ahora, sólo Japón, Singapur y Hong Kong han tenido tal comportamiento', dijo Xu.
Otra señal de la ralentización del crecimiento económico de China radicaba en el hecho de que las instituciones financieras internacionales pronosticaron una tasa de crecimiento de China para este año inferior al nivel de 2007, que fue del 11,9 por ciento.
El funcionario señaló que esta vez, la fluctuación cíclica sería más moderada que durante el período comprendido entre 1990 y 1999, y que la economía china se desaceleraría paulatinamente durante los próximos años.
China registró un crecimiento económico anual del 7,9 por ciento en 1999, lo que constituyó el punto más bajo del ciclo 1990- 1999.
'El actual ciclo no ha terminado aún. Esperamos un nuevo período de baja actividad económica general, que creemos no será demasiado baja', precisó el funcionario.
De acuerdo con Xu, el pico en la inflación del actual ciclo económico se mostrará en 2009, dos años después del punto más alto registrado en la tendencia de crecimiento económico.
'Nos enfrentamos este año a una situación muy dura en términos de inflación. Esperábamos que el índice de la inflación bajara en el segundo trimestre, pero no ha ocurrido', dijo Xu.
El subdirector del citado buró añadió que la reducción de la inflación podrá tardar todavía más en llegar a causa del devastador terremoto que sacudió la provincia suroccidental de Sichuan el pasado 12 de mayo y que ha provocado la muerte de al menos 69.146 personas hasta el mediodía de hoy.
'Tenemos que prestar la mayor atención posible a la inflación, puesto que si su tasa llega a su nivel más alto en uno o dos años a partir de ahora, la economía china tendrá que hacer frente a una enorme presión', advirtió Xu.
La semana pasada, el Instituto de Investigación Financiera subordinado al Banco Popular de China, banco central del país, indicó en un informe que la economía nacional se había ralentizado como consecuencia de la crisis hipotecaria estadounidense, además de una serie de medidas de control económico y los desastres naturales sufridos este año.
El documento también señala que la presión por el aumento generalizado de precios sigue constituyendo el principal riesgo para la macroeconomía del país asiático.
El Indice de Precios al Consumidor subió el 8,2 por ciento en los primeros cuatro meses de este año, una cifra que supone el nivel más alto de los últimos 12 años y que está muy por encima del objetivo del gobierno del 4,8 por ciento para el año 2008.
La alta inflación se mantiene debido a los altos precios de los bienes y servicios, el aumento normal del coste de los recursos y la mano de obra, que se habían mantenido a un nivel muy bajo hasta ahora, y a los desequilibrios económicos estructurales.
La presión inflacionaria será fuerte durante todo este año, puesto que los precios de los bienes y servicios y de los alimentos todavía pueden crecer más. Además, se prevé que haya una mayor demanda de créditos durante el periodo posterior al terremoto.
'El gobierno debe continuar aplicando políticas prudentes para prevenir el crecimiento excesivo de los créditos y ofrecer un ambiente relativamente restrictivo para controlar la demanda total y estabilizar los precios', sugirió el informe.
El documento también sugería a las autoridades que pusieran en marcha reformas de los precios de los recursos a medio y largo plazo con el fin de aliviar las presiones de precios generadas por el modo de crecimiento extensivo y el consumo excesivo de recursos.
China ordena a compañías de carbón incrementar su producción para estabilizar precios
En medio de una escasez de carbón en algunas localidades de China, la Administración Nacional de Seguridad en Minas de Carbón emitió el domingo una circular urgente ordenando a las compañías de carbón incrementar su producción con la premisa de que se garantizará la seguridad en el trabajo.
La Administración solicitó a las minas estatales de carbón 'tomar medidas efectivas' para aumentar la producción de carbón y al mismo tiempo mejorar el manejo de la seguridad.
Señaló que las minas que se vieron forzadas a suspender su producción por el terremoto del 12 de mayo deben esforzarse para reanudar operaciones tan pronto como sea posible con un plan preparado para el control seguridad.
Debido al pronóstico de lluvias en el sur del país, la Administración exhortó a las minas a incrementar las inspecciones sobre sus instalaciones para prevenir cualquier inundación.
La Administración Meteorológica de China continuó esta mañana emitiendo advertencias de alerta naranja, el segundo nivel más crítico después de la roja, ante la posibilidad de tormentas en el sur.
Los gobiernos de Shandong, Shaanxi y Hunan, tres importantes provincias productoras de carbón en China, hacen esfuerzos para mantener estables los precios locales del carbón, algo que, en opinión de los analistas, ayudará a mitigar el creciente costo del carbón para reducir las pérdidas de los generadores de energía que dependen mucho del carbón.
China congeló el año pasado las tasas de electricidad para contener la inflación. Pero los precios del carbón son establecidos por el mercado.
Ante las perspectivas de reducción en el abasto de carbón, las empresas públicas de electricidad recibieron la orden de garantizar el suministro de energía para los Juegos Olímpicos y la reconstrucción luego del devastador sismo del mes pasado.
El país enfrenta una crónica escasez de energía, especialmente en el verano e invierno por los climas de extremo calor y frío. Las redes de energía enfrentan tiempos difíciles este año debido a que muchas instalaciones de transmisión de electricidad resultaron dañadas por las tormentas invernales a principios del año, y luego por el terremoto del 12 de mayo en el centro de China, el cual ha dejado cerca de 70.000 muertos y devastó comunidades enteras en la provincia de Sichuan.
La moneda china supera la marca de las 6,92 unidades frente al dólar
La moneda china, el yuan, siguió hoy martes la tendencia alcista de la jornada anterior y superó la marca de 6,92 yuanes por dólar, lo que supone un nuevo máximo en su cotización frente a la moneda estadounidense después que el país asiático reformara su política monetaria en julio de 2005.
El índice de paridad central del Renminbi, nombre oficial del yuan, se situó hoy en los 6,9199 yuanes por dólar, cotización que supone un alza de 39 puntos básicos frente a los 6,9238 del pasado viernes, según el Sistema de Comercio de Divisas de China.
Se trata de la cuadragésima segunda ocasión en que la moneda china logra un nuevo máximo frente al dólar estadounidense, ya que el yuan se ha apreciado en más del 5,5 por ciento desde comienzos de año, en comparación al 6,9 por ciento del año pasado.
A pesar de la desaceleración económica por la reducción de las exportaciones, las autoridades chinas continuarán impulsando una apreciación gradual del yuan frente al dólar con el fin de controlar la inflación, según los analistas.
Un informe de investigación publicado el 3 de junio por el Banco Popular de China, la entidad central del país, señaló que las presiones por las subidas generalizadas de precios siguen constituyendo el principal riesgo para la macroeconomía del país.
El yuan ganó hoy también 102 puntos básicos para situarse en las 10,7812 unidades por euro, y 520 puntos básicos frente al yen japonés para alcanzar los 6,4799 yuanes por cada 100 yenes japoneses.
Las bolsas chinas sufren las peores pérdidas en un año
Las bolsas chinas sufrieron hoy martes sus peores pérdidas en una sola jornada en más de un año, debido al nerviosismo que se extendió entre los inversores por el posible impacto de la última medida adoptada por las autoridades chinas para controlar los créditos.
El Indice Compuesto de la Bolsa de Shanghai, que cubre las acciones de tipo A (en moneda china) y B (en dólar estadounidense), cayó hoy un 7,73 por ciento para situarse en los 3.072,33 puntos al cierre de la jornada de hoy, con la mayor caída desde el 4 de junio de 2007, cuando el índice sufrió una pérdida del 8,26 por ciento.
Por su parte, el Indice Compuesto de la Bolsa de Shenzhen cayó un 8,25 por ciento, ó 968,07 puntos, para cerrar en los 10.765,91 enteros.
El volumen de transacciones combinadas alcanzó los 89.300 millones de yuanes (12.760 millones de dólares).
El Banco Popular de China (BPCh), el central del país, ordenó el sábado pasado a las entidades prestadoras que asignen más dinero para la reserva, en la que constituye la quinta vez este año que se aplica una medida de este tipo.
La tasa de reserva obligatoria de los depósitos bancarios se elevará en 0,5 puntos porcentuales el 15 de junio, y en otros 0,5 puntos porcentuales el 25 de junio, lo que la situará en un nivel récord del 17,5 por ciento.
Los valores de los bancos y compañías inmobiliarias, sectores que probablemente sentirán una mayor presión por dicho incremento, lideraron las pérdidas.
El Banco Industrial y Comercial de China, el mayor prestador del país, cayó un 8,35 por ciento para situarse en los 5,38 yuanes por acción, mientras el Banco de China, el segundo mayor prestador del país, perdió un 7,87 por ciento hasta los 4,33 yuanes por acción. El Grupo Vanke, la principal empresa inmobiliaria del país, cayó por debajo del límite diario del 10 por ciento.
Los valores del sector de petróleo también sufrieron importantes retrocesos en sus cotizaciones a pesar de los precios récord del crudo. Sinopec, el mayor refinador de crudo de Asia, registró una pérdida del 8,39 por ciento, mientras PetroChina, el mayor productor de petróleo del país, cayó un 6,06 por ciento.
Una cadena china de restaurantes cotizará en la bolsa de Hong Kong
La cadena líder de restaurantes ' Oveja pequeña' de Mongolia Interior (norte de China), hará su debut el jueves en la bolsa de Hong Kong, después de una exitosa Oferta Pública Inicial que recibió 71 veces más de las suscripciones posibles, anunció hoy la compañía.
La firma está ofreciendo 245 millones de valores a un precio de 2,68 a 3,68 dólares HK por acción. La compañía espera recaudar con la operación más de 462 millones de dólares HK (66 millones de dólares estadounidenses).
Los fondos recaudados podrían llegar hasta los 518 millones de dólares HK si se aplica la opción de ampliación de capital.
El Grupo 3i, la compañía europea líder del sector de capital de riesgo, posee una participación del 20,25 por ciento de la citada cadena china de restauración y planea añadir nuevos restaurantes, mejorar los establecimientos existentes y fortalecer su marca.
La cadena de restauración, con sede en Hohhot, capital de la región autónoma de Mongolia Interior, fue fundada en 1999 y gestiona cerca de 330 restaurantes en China, Estados Unidos y Japón.
Sus ingresos por ventas aumentaron un 35,1 por ciento frente al año anterior para situarse en los 949 millones de yuanes en 2007, con un incremento de las ganancias netas del 14,6 por ciento hasta los 91,2 millones de yuanes.
En 2008, la compañía prevé que sus ganancias alcanzarán los 125 millones de yuanes.
08 Jun 2008
Medvédev culpa a EEUU de la actual crisis financiera mundial
El presidente ruso, Dmitri Medvédev, ha culpado directamente a Estados Unidos de la crisis financiera que sacude la economía mundial, que podría ser "la más grave" desde la Gran Depresión de 1929.

a que se conmemoraba el nacimiento del Ejército. Todo pasa inadvertido. Todo es un sin sentido. Debe ser por eso que mientras un canal de televisión mostraba la detención de los ruralistas, otro informaba sobre el corte de la Avenida Lugones y General Paz acometido por estudiantes sin que se sepa la causa. Epígrafe en pantalla: “Complicada vuelta a casa. Estudiantes cortan calles”. Ningún fiscal tomó parte. En un ejercicio de sanidad apelé a la magia del zapping: hallé a Luis D’Elía vociferando frente a un periodista que su gente ganaría la toma de plazas públicas. No era la voz de aquel piquetero que bregaba por pan junto a Castells, sino que era la declaración de un funcionario oficial. Todo tan kafkiano que hasta resulta normal ver encaminarse a los dirigentes rurales u opositores hacia el proceso que narró el checoslovaco con tanta genialidad.