06 Abr 2008

'Blogosfera' cristiana y red - II *

Escrito por: Ramon Bassas Segura el 06 Abr 2008 - URL Permanente

(...viene de ayer)

Los bloggers

Los blogs suelen ser de un solo autor, pero no siempre es así. Hay de matrimonios, de grupos, de amigos, algunos de corporativos... Pero la mayoría son estrictamente unipersonales: sospecho porque es más sencillo de obtener un control preciso y porque actúan como complemento tecnológico de atributos estrictamente humanos. Un complemento que puede reafirmar, manipular o corregir déficits de estos atributos: La imagen personal, por ejemplo, la comunicación con el entorno, las referencias propias, etc...

Esta clase de referencias propias, en la cultura actual, acostumbran a presentarse en forma de fragmento. Yo, blogger, soy un fragmento de un inmenso mar que es la red... pero lo que cuenta es este fragmento. A la vez, me nutro de fragmentos: me impacta un vídeo, una frase, etc... Las personas también fragmentamos la vida (y después queremos concilar la vida familiar y la laboral!), el saber, las relaciones personales (a veces también fragmentamos el matrimonio y nos casamos varias veces)... Y, como decía, nuestras referencias culturales son hechas de fragmentos que no sabemos casi como casar: nos importan demasiado por si sólo: un paisaje, un libro, una música, un partido, un club de fútbol... que a veces no atan con nada. Los blogs tienen éxito también en esta cultura de la fragmentación, participan, se presentan y construyen a base fragmentos (de tiempos, de texto, de sensaciones...); participan como fragmentos de otros agregadores o blogosferas (y aquí está la gracia)... pero tienen cierto anhelo de encuentro.

La identidad actual forma parte de esta cultura de la fragmentación. Yo puedo ser del Madrid y catalanista, vegetariano y accionista de una petrolera, católico y gay, fan de Juan Pablo II y no ir nunca a misa, casarme por el rito budista e ir a las procesiones de Semana Santa, gustarme Marilyn Manson y votar al partido conservador... Y también puedo tener una identidad rarísima (un freak, como ahora le llaman), con unos gustos peculiares, que sólo a la red encuentre una masa crítica que me entienda. La red no tan sólo participa de esta cultura de la identidad fragmentada, sino que la facilita... y la recompone.

Por poner un ejemplo. Mi identidad personal podría reunir todas estas condiciones que he dicho antes de que sólo encuentran coherencia en mi particularidad personal, en la grandeza de mi yo. Y en eso convierto mi blog. Pero, a través de agregadores, de blogosferas, de enlaces insospechados, de citas en otros blogs... encuentro en línea todos aquellos que comparten conmigo aquel fragmento.

Las redes de la red

Esta es la enorme posibilidad que tienen las blogosferas y que, de hecho, tiene la Iglesia: la de unir en red y transversalmente, sin muchos aspavientos, aquellos que comparten unos símbolos comunes, un mínimo común denominador por la vía de la identidad. Pero hay otras razones.

Otra de las características actuales de la cultura es la crisis de la idea de intimidad, como si todos fuéramos carne de cañón de las revistas de famosos o de los reality show. Una pretendida desinhibición pone a primer plano los detalles de las relaciones personales de cada cual, por ejemplo. Colgamos la ropa interior en la fachada de casa. Internet tiene gran éxito también por su papel en la aceleración de la desinhibición: hay cosas que nos atrevemos a decir en un chat, o en un correo, o en una web (más todavía si somos anónimos) y que nunca diríamos en persona. Los blogs no se escapan de ello. Sin contar demasiado en las amenazas, que están ahí, hay mucha gente que explica incluso la talla de sus bragas, o que sin pensárselo demasiado vierte algunos comentarios que un día quizás lamentará. Pero en el fondo reside una enorme necesidad de explicar al mundo que tú tienes una historia, que te pasan cosas y te afectan, que tu vida no es muy bien tuya pese a que defiendes el derecho a ser el único a poder gobernarla. Y, acariciando este deseo, emerge un alud de emociones, de exámenes sobre el grado de felicidad de nuestras vidas, de reclamo de empatía.

Esta es la otra gran oportunidad para los cristianos, es decir, aquellos quienes somos partidarios con más o menos éxito de la felicidad que emana de Jesucristo y el Evangelio. Hoy, la transmisión de los proyectos de felicidad no es ni mucho menos a través de la argumentación racional ni, obviamente, desde la imposición ni mucho menos desde el marketing acrítico. No es tampoco jerárquica ni generacional. Somos en una sociedad que busca en felicidad a través del lenguaje (y las actitudes ) emocionales. Destrás de los blogs, señores, hay un montón de emociones pixeladas a la espera de ser compartidas. La Blogosfera es un encuentro de emociones, un lugar de cultivo, y que atravessa con sus blogs el bosque espeso de internet.

:
* comunicación en el encuentro europeo de webmasters de los Jesuítas, el pasado día 4 en Barcelona.

(acceder aquí a la versión en catalán y en inglés)

(here english and catalan version)

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

eurotopia dijo

Bé, en lo de ser del Madrid i catalanista crec que t’has passat.
Felicitacions pel triomf del PSC

Ramon Bassas Segura dijo

Eurotrpia.
Gràcies. De fet, anava a dir de l'espanyol, però potser no s'hauria entès, vaig posar exemples un pèl exagerats, sí... però temps al temps...

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login
Inserta un emoticono

Sobre este blog

Avatar de Ramon Bassas Segura

El blog de Ramon Bassas

Ahora soy concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Mataró y 1r Teniente de Alcalde. También soy Primer Secretario del PSC de Mataró.

Poco a poco, construyo un personaje hecho de obsesiones y aficiones (y desafecciones). No sé si soy bien yo, este Ramon virtual, pero me gustaría que fuera útil esta exhibición de militancia, de sensaciones y de apuntes de ruta.

ver perfil »

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):