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  <title>Blog de Robert Tom&#xE0;s</title>
  <updated>2009-10-20T12:53:00+02:00</updated>
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    <title>Elinor Ostrom (Premio Nobel de Econom&#xED;a) y los bienes comunes</title>
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    <updated>2009-10-20T12:56:55+02:00</updated>
    <published>2009-10-20T12:56:55+02:00</published>
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    <content type="html">&lt;p&gt;La reciente concesi&#xF3;n del Premio Nobel de Econom&#xED;a a Elinor Ostrom ha causado cierto asombro en los c&#xED;rculos acad&#xE9;micos, ya que la autora no era muy conocida ni el tema del que se ocupa, los bienes comunes, ha gozado hasta la fecha de inter&#xE9;s para la gran mayor&#xED;a de economistas.  Esta concesi&#xF3;n reafirma un cierto giro en la concesi&#xF3;n de este premio hacia posiciones cr&#xED;ticas con el pensamiento econ&#xF3;mico dominante (neoliberal), cuyos hitos m&#xE1;s notables son Paul Krugman (2008) y Joseph Stiglitz (2001), lo que ha suscitado la r&#xE1;pida reacci&#xF3;n y el aplauso de los sectores progresistas.&lt;br /&gt;
En todo caso, lo que la recientemente premiada estudia es ese espacio entre la propiedad privada y la p&#xFA;blica, que suele designarse de forma ciertamente vaga como &#x201C;bien com&#xFA;n" o &#x201C;procom&#xFA;n&#x201D;, y que reivindica como un espacio de gesti&#xF3;n de recursos m&#xE1;s eficaz que el Mercado (bienes privados) y el Estado (bienes p&#xFA;blicos cuyo ejemplo, ahora famoso a nivel mundial, es el Tribunal de las Aguas de Valencia, encargado, desde el siglo X, es decir, bajo el dominio &#xE1;rabe, de regular la distribuci&#xF3;n de las aguas de riego y dirimir las disputas que puedan surgir.&lt;br /&gt;
Este ejemplo nos alerta sobre la noci&#xF3;n de bien com&#xFA;n que utiliza Elinor Ostrom, es decir, la que designa un &#xE1;mbito de gesti&#xF3;n de recursos, m&#xE1;s eficiente, a una escala reducida que la gesti&#xF3;n privada o la p&#xFA;blica.&lt;br /&gt;
Sin embargo, la reducci&#xF3;n del bien com&#xFA;n a una instancia eficiente de gesti&#xF3;n de recursos limita esta noci&#xF3;n a un &#xE1;mbito econ&#xF3;mico, raz&#xF3;n por la cual la premiada, que no es economista, ha recibido el Premio Nobel de Econom&#xED;a.&lt;br /&gt;
Podemos hacernos una idea de la contribuci&#xF3;n de Ostrom a trav&#xE9;s de un texto cuyo enlace se encuentra en  http://www.eumed.net/cursecon/economistas/Ostrom.htm con el t&#xED;tulo Dise&#xF1;os complejos para manejos complejos, y que EUMED ha introducido con su diligencia habitual.&lt;br /&gt;
La autora se inspira en los sistemas naturales, en particular desde el punto de vista de la biodiversidad, de manera que &#x201C;si la caracter&#xED;stica distintiva de los sistemas naturales que se busca manejar es la complejidad, entonces resulta esencial dise&#xF1;ar y proponer mecanismos de regulaci&#xF3;n y de gobierno igualmente complejos para esos sistemas&#x201D;, lo que traspondr&#xE1; a la econom&#xED;a. As&#xED;, &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#x201C;Bajo condiciones adecuadas, los mercados sanos se presentan como sistemas complejos, polic&#xE9;ntricos y con una gran interacci&#xF3;n entre individuos, de manera que se aumentan notablemente los niveles de productividad. Los esfuerzos por alcanzar los mismos niveles de productividad en sistemas de direcci&#xF3;n centralizada han fallado repetidamente, y de manera dram&#xE1;tica&#x201D;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El fallo tanto del Mercado como del Estado consistir&#xED;a en que no son capaces de tener en cuenta las caracter&#xED;sticas espec&#xED;ficas  &#x201C;de los sistemas f&#xED;sicos circundantes, las distintas visiones culturales del mundo, y las relaciones econ&#xF3;micas y pol&#xED;ticas que existen en cada regi&#xF3;n.&#x201D; de manera que existen unas reglas particulares que son las que han mantenido la vigencia de diferentes sistemas comunales a lo largo del tiempo.&lt;br /&gt;
As&#xED;, concluye Ostrom ,&#x201C;los usuarios locales son buenos administradores de sistemas en peque&#xF1;a escala para el manejo de los recursos&#x201D; puesto que conocen bien los aspectos espec&#xED;ficos de la ecolog&#xED;a local y pueden idear las reglas para esas circunstancias particulares&#x201D;. Sin embargo, tambi&#xE9;n nos advierte de que &#x201C;la visi&#xF3;n rom&#xE1;ntica de que cualquier cosa a nivel local se hace mejor que al nivel nacional o incluso global, no resulta &#xFA;til como base para un esfuerzo al largo plazo para mantener la biodiversidad.&#x201D;&lt;br /&gt;
Obviamente, y debe insistirse en que el &#xE9;nfasis de la autora se centra en la biodiversidad, las instancias locales no siempre tienen los conocimientos cient&#xED;ficos necesarios y la intervenci&#xF3;n de instituciones de nivel nacional o internacional puede resultar en muchos casos imprescindible. En este contexto explica el ejemplo del &#x201C;papel que el Servicio Geol&#xF3;gico de los Estados Unidos ha desempe&#xF1;ado en el desarrollo de instituciones locales m&#xE1;s eficientes para el manejo del agua subterr&#xE1;nea&#x201D;, dando informaci&#xF3;n a los usuarios, en vez de gestionar directamente el agua, cuyo contraejemplo es la agencia estatal de la India.&#x201D; As&#xED;, &#x201C;una lecci&#xF3;n importante para el futuro que se obtiene del estudio del pasado, es la importancia de las instituciones locales en la mezcla de instituciones responsables de la conservaci&#xF3;n de la diversidad biol&#xF3;gica al largo plazo.&#x201D;&lt;br /&gt;
 &#xBF;Qu&#xE9; lecciones podemos extraer nosotros a partir del examen de este texto? Una fundamental: en ning&#xFA;n momento se cuestiona al Mercado sino que, en aras de una gesti&#xF3;n eficiente de los recursos y, en su caso, de la biodiversidad, existen &#xE1;mbitos locales en los que una gesti&#xF3;n colectiva es la m&#xE1;s adecuada, de manera que los bienes comunes quedar&#xED;an como una tercera forma de gesti&#xF3;n, en definitiva bajo la conocida forma de las cooperativas. Esta visi&#xF3;n no pone en cuesti&#xF3;n la implacable l&#xF3;gica econ&#xF3;mica del crecimiento ilimitado y la consecuente depredaci&#xF3;n de la naturaleza (considerada como mero dep&#xF3;sito de recursos naturales). En cambio, existe una tradici&#xF3;n, a&#xFA;n viva, de defensa de los bienes comunes (los commons) no como una mera instituci&#xF3;n de gesti&#xF3;n, sino como parte indiscernible de las comunidades. Una muy buena ilustraci&#xF3;n de este punto de vista que podemos encontrar r&#xE1;pidamente en la Red: &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#x201C;Commons: m&#xE1;s all&#xE1; de los conceptos de bien, derecho humano y propiedad.&lt;br /&gt;
&#x201E;El espacio de gesti&#xF3;n de los commons es un espacio donde decidimos c&#xF3;mo&lt;br /&gt;
comprometemos nuestra libertad&#x201C; Gustavo Esteva. Entrevista con Gustavo Esteva sobre el abordaje y la gesti&#xF3;n de los bienes comunes. por Anne Becker Diciembre del 2007. Ciudad de M&#xE9;xico&#x201D;&lt;/p&gt;
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    <title>De nuevo la reforma de las pensiones</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/robert-tomas00/2009/4/27/de-nuevo-reforma-las-pensiones</id>
    <updated>2009-04-29T16:22:55+02:00</updated>
    <published>2009-04-27T13:09:01+02:00</published>
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    <content type="html">&lt;p&gt;En el ultimo n&#xFA;mero del suplemento &#x201C;Negocios&#x201D; , correspondiente al peri&#xF3;dico El Pa&#xED;s del domingo 26 de abril de 2009, aparece un art&#xED;culo firmado por Carmen Alcaide, economista y ex presidenta del INE, titulado &#x201C;La necesaria reforma de las pensiones&#x201D;.  Como era de esperar por parte de los autores que machaconamente insisten en la necesidad de reformar el sistema  p&#xFA;blico de pensiones, la autora subraya &#x201C;la falta de sostenibilidad del sistema a medio plazo y la necesidad de acometer con tiempo la reforma del mismo&#x201D;. Entre las medidas que propone, y as&#xED; como quien no quiere la cosa, la siguiente: &#x201C;Actualizaci&#xF3;n de las pensiones por debajo del IPC&#x201D;.&lt;br /&gt;
Esta medida me sugiere un comentario y tres posibles interpretaciones.&lt;br /&gt;
Comentario: una actualizaci&#xF3;n por debajo del IPC es m&#xE1;s bien una desactualizaci&#xF3;n, si actualizar significa &#x201C;hacer actual o de actualidad una cosa&#x201D; (Mar&#xED;a Moliner). Referida a las pensiones o a los salarios, suele significar mantener, en la actualidad, la misma capacidad de compra o poder adquisitivo, que en a&#xF1;os anteriores, de forma que el aumento de las pensiones (o de los salarios) iguale al del IPC. Tambi&#xE9;n se habla de actualizar los precios respecto a la subida de los costes. No me imagino que un empresario pretenda actualizar sus precios por debajo de sus costes. As&#xED; pues, lo que la autora quiere decir es, sencillamente, &#x201C;P&#xE9;rdida del poder adquisitivo de las pensiones&#x201D;.&lt;br /&gt;
&#xBF;Cu&#xE1;l es el sentido de esta propuesta? Caben, a mi juicio, tres posibles interpretaciones.&lt;br /&gt;
Primera interpretaci&#xF3;n: La econ&#xF3;mica&lt;br /&gt;
Dec&#xED;a Mariano Rajoy, debatiendo con Jos&#xE9; Lu&#xED;s Rodr&#xED;guez: &#x201C;La econom&#xED;a lo es todo. La econom&#xED;a est&#xE1; por encima de cualquier otra consideraci&#xF3;n&#x201D;. Desde esta perspectiva, que seguramente la autora comparte, la &#x201C;actualizaci&#xF3;n&#x201D; propuesta ir&#xED;a efectivamente dirigida a mejorar la econom&#xED;a, ya que disminuir&#xED;a (proporcionalmente) el gasto p&#xFA;blico por este concepto, contribuyendo al equilibrio presupuestario.&lt;br /&gt;
Segunda interpretaci&#xF3;n: La ecol&#xF3;gica.&lt;br /&gt;
Sin embargo, la propuesta va m&#xE1;s all&#xE1; de lo econ&#xF3;mico pues tiene una dimensi&#xF3;n ecol&#xF3;gica innegable: la disminuci&#xF3;n de la presi&#xF3;n demogr&#xE1;fica. La reducci&#xF3;n del poder adquisitivo de las pensiones conducir&#xE1;, en un plazo m&#xE1;s o menos largo, a la defunci&#xF3;n por falta de alimentos de los pensionistas m&#xE1;s d&#xE9;biles, como en el cuento del que acostumbr&#xF3; a su asno a comer cada d&#xED;a un poco menos, hasta que, cuando estaba ya perfectamente adaptado, se muri&#xF3;. Cabr&#xED;a quiz&#xE1;s, desde el punto de vista de la jerarqu&#xED;a eclesi&#xE1;stica, considerar la &#x201C;actualizaci&#xF3;n&#x201D; una forma de eutanasia pasiva, pero en un estado laico las consideraciones de este tipo est&#xE1;n fuera de lugar.&lt;br /&gt;
Tercera interpretaci&#xF3;n: la ostentaci&#xF3;n. Sin despreciar las anteriores interpretaciones podemos arriesgarnos a sugerir una tercera, mucho m&#xE1;s sutil y personal: la ostentaci&#xF3;n. Sabemos que no basta con ser rico: tambi&#xE9;n hay que parecerlo. Hay formas de ostentaci&#xF3;n groseras, como por ejemplo, la exhibici&#xF3;n de joyas de gran valor. Otras m&#xE1;s elegantes, como  la ligada al arte. Finalmente, la m&#xE1;s sutil de todas,  la m&#xE1;s intelectual y sofisticada: la que practica nuestra articulista. Al propugnar una reducci&#xF3;n del poder adquisitivo de las pensiones est&#xE1; manifestando, indirectamente, que ella es una persona que no est&#xE1; preocupada por su jubilaci&#xF3;n ya que dispone de una riqueza suficiente para no temer ninguna contingencia econ&#xF3;mica en su vejez. Se me objetar&#xE1; que una ostentaci&#xF3;n que de hecho nada ostenta es un ox&#xED;moron, pero ni do&#xF1;a Carmen ni yo estamos para sutilezas.&lt;/p&gt;
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    <title>De la dificultad de pensar el decrecimiento (II)</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/robert-tomas00/2009/4/24/de-dificultad-pensar-decrecimiento-ii-</id>
    <updated>2009-04-24T12:18:41+02:00</updated>
    <published>2009-04-24T12:18:41+02:00</published>
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    <content type="html">&lt;p&gt;Dec&#xED;a ND en su comentario:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#x201C;Nosotros ya hemos llegado al cenit de nuestro consumo, y por ello podr&#xED;amos considerar frenarlo o incluso reducirlo. Pero &#xBF;y los que no s&#xF3;lo no han llegado a &#xE9;l si no que a&#xFA;n est&#xE1;n muy lejos de alcanzarlo?&#x201D;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No es una pregunta que pueda contestarse f&#xE1;cilmente y menos a&#xFA;n con brevedad. Seguramente el uso de la palabra &#x201C;decrecimiento&#x201D; no es afortunada, puesto que ha sido tomada como el t&#xED;tulo de una estrategia de actuaci&#xF3;n inmediata cuando, desde mi perspectiva, no es m&#xE1;s que la forma de destacar la oposici&#xF3;n al crecimiento por el crecimiento que caracteriza a la modernidad occidental, y que se inscribe en la  corriente de oposici&#xF3;n al capitalismo. La emergencia de los movimientos ecologista ha propiciado el &#xE9;nfasis en los l&#xED;mites materiales del capitalismo, descuidando la dimensi&#xF3;n social y pol&#xED;tica. De ah&#xED;, creo, el car&#xE1;cter del debate que se suscita en torno al decrecimiento y que la intervenci&#xF3;n de ND refleja claramente. As&#xED; que, en el &#xE1;mbito de este comentario, intentar&#xE9; ofrecer algunos elementos de reflexi&#xF3;n, puesto que un tratamiento m&#xE1;s riguroso requiere un trabajo de mayor envergadura, por lo que se me excusar&#xE1; el car&#xE1;cter simplificador de la siguiente exposici&#xF3;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;1.    Occidentalocentrismo, consumismo y caricatura&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;V&#xE9;ase la siguiente noticia, aparecida el elmundo.es/mundomotor:&lt;br /&gt;
&lt;em&gt; El fabricante indio de autom&#xF3;viles Tata Motors, perteneciente al conglomerado industrial Tata Group, ha presentado, en el Sal&#xF3;n del Autom&#xF3;vil de Delhi, el autom&#xF3;vil m&#xE1;s barato del mundo, que se lanzar&#xE1; al mercado indio a finales de este a&#xF1;o con un precio cercano a los 1.700 euros (2.500 d&#xF3;lares). Ratan Tata, el presidente del grupo indio del mismo nombre, ha hecho realidad su proyecto: ofrecer a la sociedad india un veh&#xED;culo de cuatro ruedas para cuatro o cinco plazas que, gracias a un precio inferior a 2.000 euros, puedan estar al alcance de una gran mayor&#xED;a. Finalmente, ese coche es ya una realidad y fue presentado el jueves en la jornada inaugural del Sal&#xF3;n del Autom&#xF3;vil de Nueva Delhi. El Nano ser&#xE1; un modelo destinado al mercado local aunque podr&#xED;a llegar a exportarse, en una segunda fase, a alg&#xFA;n mercado emergente. Ser&#xED;a una quimera su importaci&#xF3;n a Europa puesto que &lt;/em&gt;&lt;strong&gt;no superar&#xED;a la normativa de seguridad ni la de emisiones &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;que implican un substancioso encarecimiento del coche.&lt;/em&gt; (yo subrayo).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una primera reflexi&#xF3;n, ilustrada por esta noticia, da cuenta del occidentalocentrismo impl&#xED;cito en la idea de que nosotros (es decir aqu&#xED;: la cultura occidental moderna) somos la referencia universal, los adelantados del progreso. Los que les mostramos el camino a los dem&#xE1;s y, ahora, la meta: ya hemos llegado al nivel de consumo m&#xE1;ximo, a su cenit. Aqu&#xED; se podr&#xED;a hacer una rese&#xF1;a de las cantidades y calidades de bienes cuyo consumo por habitante se muestran como componentes del est&#xE1;ndar universal.&lt;br /&gt;
La segunda: el resto de pa&#xED;ses ha de seguir el mismo camino, es decir, aumentar el consumo a la mayor velocidad posible. Nosotros nos paramos y esperamos que lleguen los dem&#xE1;s; mientras, les suministramos la caricatura del consumo occidental.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;2.    La idea de que Occidente detenga su crecimiento (o decrezca un poco), mientras que el resto de pa&#xED;ses crecen hasta el nivel m&#xE1;ximo (determinable , por ejemplo, en t&#xE9;rminos de huella ecol&#xF3;gica), es ilusoria.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En efecto, en primer lugar, plantea el problema en t&#xE9;rminos meramente cuantitativos, como si de lo que se tratara fuera simplemente de mantener un nivel de consumo dado en funci&#xF3;n de los l&#xED;mites materiales, energ&#xE9;ticos y ambientales. La sola proposici&#xF3;n de detener el crecimiento es ya de por s&#xED;, aislada de cualquier otra consideraci&#xF3;n, enormemente dr&#xE1;stica, incluso m&#xE1;s a&#xFA;n que la de poner en pr&#xE1;ctica estrategias de decrecimiento, tanto en Occidente como en el resto del mundo. Alg&#xFA;n autor (Philippe Saint-Marc, citado por Serge Latouche, Le pari de la d&#xE9;croissance,Paris: Fayard,2006, p. 98. Hay versi&#xF3;n espa&#xF1;ola) contempla un estado estacionario, para Francia, en los a&#xF1;os 60. As&#xED; en 1961 todav&#xED;a, la huella ecol&#xF3;gica  de Francia correspond&#xED;a a la de un solo planeta, mientras que hoy d&#xED;a corresponde a tres&#x201D; (Latouche, p. 107).&lt;br /&gt;
El atractivo de una propuesta como &#xE9;sta reside en que no retrotrae el mundo del decrecimiento a la Edad Media o la Edad de Piedra, como sugieren algunos cr&#xED;ticos, sino que plantea un escenario que todav&#xED;a puede ser recordado por muchas personas.&lt;br /&gt;
Se trata de una especie de congelaci&#xF3;n del capitalismo en un estado anterior, supuestamente &#xF3;ptimo, sin tocar en modo alguno sus caracter&#xED;sticas esenciales. As&#xED;, el decrecimiento entendido como una estrategia de aplicaci&#xF3;n inmediata, no ser&#xED;a m&#xE1;s que la puesta en pr&#xE1;ctica de un conjunto de medidas t&#xE9;cnicas consistentes en el redise&#xF1;o de los procesos productivos para obtener una cesta de consumo &#xF3;ptima (por ejemplo la de los a&#xF1;os 60 en Francia), suponiendo que la l&#xF3;gica del capital se someter&#xED;a d&#xF3;cilmente a estas exigencias. O lo que es lo mismo, dicha estrategia se basa en la premisa de que existe un capitalismo benefactor que ha sido pervertido por algunas almas corruptas, tesis que coincide, casualmente, con el diagn&#xF3;stico que se pretende difundir acerca de la actual crisis. (V&#xE9;ase, por ejemplo, en El Pa&#xED;s de 28/10/2008, el art&#xED;culo de Ant&#xF3;n Costas: &#x201C;Salvar al capitalismo de sus depredadores&#x201D;)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;3.    El derecho al consumo como un nuevo derecho humano&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otra de las premisas impl&#xED;citas es la de que el consumo es un &#x201C;derecho humano&#x201D; y que, por lo tanto, todos los pueblos del mundo pueden leg&#xED;timamente reclamar un nivel de vida como el occidental (decrecido).  La noticia  sobre el autom&#xF3;vil TATA para pobres constituye el ejemplo m&#xE1;s destacado de este enfoque (junto con la genial idea del ordenador para pobres, como se recordar&#xE1;): m&#xE1;s significativo me parece incluso, que tal noticia no haya suscitado, por lo que s&#xE9;, cr&#xED;ticas contundentes, lo que manifiesta hasta qu&#xE9; punto estamos imbuidos de consumismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;4.    Apunte final: el decrecimiento como diagn&#xF3;stico, no como estrategia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estar a favor del decrecimiento significa la denuncia de la modernidad occidental como aquella cultura que se ha configurado en torno a la esfera econ&#xF3;mica como instancia aut&#xF3;noma, separada y dominante, sometida al l&#xF3;gica del crecimiento ilimitado a partir de la propiedad privada y el mercado, es decir, el capitalismo.&lt;br /&gt;
No existe pues una &#xFA;nica v&#xED;a para escapar a este sistema explotador y depredador, sino que cada pueblo, cada cultura, ha de encontrar la suya.&lt;br /&gt;
El decrecimiento no es una estrategia sino una denuncia. Para decirlo a&#xFA;n de manera m&#xE1;s contundente: la riqueza es el problema.&lt;/p&gt;
</content>
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    <title>APUNTES SOBRE EL LLAMADO &#x201C;PLAN BOLONIA&#x201D;</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/robert-tomas00/2009/4/3/apuntes-sobre-llamado-plan-bolonia-</id>
    <updated>2009-04-06T12:47:07+02:00</updated>
    <published>2009-04-03T17:13:50+02:00</published>
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    <author>
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    <content type="html">&lt;p&gt; 1.    Habr&#xE1; que felicitar a las autoridades pol&#xED;ticas y acad&#xE9;micas por haber conseguido que sus medidas de destrucci&#xF3;n de la Universidad P&#xFA;blica sean conocidos como la aplicaci&#xF3;n de un denominado &#x201C;Plan Bolonia&#x201D;. De este modo se ha conseguido presentar a los que critican y se oponen a la estrategia ministerial como un conjunto de individuos irracionales, antieuropeos, vagos, potencialmente violentos y manipulados. Por eso se magnifica el comportamiento de los estudiantes, sobre todo cuando es violento, y se silencia, por ejemplo, la creciente aportaci&#xF3;n de  profesores y personal de administraci&#xF3;n y servicios; si acaso, se les alude como una minor&#xED;a de indolentes. Por ello hay que insistir en rechazar el apelativo de &#x201C;antibolonia&#x201D; y afirmar que se trata de un movimiento de defensa de la Universidad P&#xFA;blica.&lt;br /&gt;
2.    Las actuales medidas encaminadas a destruir la Universidad P&#xFA;blica se inscriben en una trayectoria muy larga. Sucintamente habr&#xE1; que mencionar los siguientes aspectos.&lt;br /&gt;
2.1.    La conversi&#xF3;n, en un primer momento, de la Universidad P&#xFA;blica heredada del franquismo, en otra al servicio del Capital, se enmarca, con las singularidades propias del  caso espa&#xF1;ol, en la ofensiva general contra el Estado del Bienestar, de acuerdo con el principio liberal de que hay que privatizar todo lo privatizable. As&#xED;, hemos sido testigos de la conversi&#xF3;n de ese Estado proveedor de servicios sociales para toda la sociedad, de acuerdo con el propio proyecto liberal, en un Estado asistencial, es decir, un Estado para pobres, lo que ha implicado el doble movimiento de desprestigio y precariedad, por un lado, y mercantilizaci&#xF3;n y privatizaci&#xF3;n por otro. La Sanidad nos ofrece ejemplo y espejo en el que mirarnos.&lt;br /&gt;
2.2.     Por lo que se refiere en concreto a la Universidad, la primera medida que indica ya hacia donde se va a encaminar consisti&#xF3; en la adopci&#xF3;n de las caracter&#xED;sticas b&#xE1;sicas de la Universidades anglosajonas y ,sobre todo, las estadounidenses. En particular la estructuraci&#xF3;n en Departamentos en detrimento de las Facultades; es decir, una nueva orientaci&#xF3;n basada en la investigaci&#xF3;n en detrimento de la docencia.  Lo que significa: a/ Teniendo en cuenta que la Universidad, como toda instituci&#xF3;n en la sociedad actual, se configura en funci&#xF3;n de la l&#xF3;gica econ&#xF3;mica, el &#xE9;nfasis en la investigaci&#xF3;n sugiere que las empresas podr&#xE1;n utilizar la Universidad p&#xFA;blica para nutrirse de innovaciones privatizables. La culminaci&#xF3;n de esta perspectiva es la emigraci&#xF3;n de las competencias universitarias desde el Ministerio de Educaci&#xF3;n al de Universidades e Investigaci&#xF3;n (lo que tambi&#xE9;n se ha producido en Catalu&#xF1;a) b/ La reducci&#xF3;n del peso de las Facultades ha tenido como consecuencia una desvalorizaci&#xF3;n de la docencia. Desde hace a&#xF1;os se escucha la cantinela de que &#x201C;los m&#xE9;ritos de investigaci&#xF3;n han de ponderar el 95% y los de docencia el 5% &#x201C;, por lo que el profesorado ya sabe a que atenerse. Por otra parte, seg&#xFA;n he o&#xED;do personalmente de boca de un gerente: &#x201C;Las Facultades no son m&#xE1;s que un conjunto de titulaciones&#x201D;. c/ No menos grave es el efecto de esta nueva regulaci&#xF3;n sobre la vida universitaria y, particularmente, la de los estudiantes, tanto por lo que se refiere a la configuraci&#xF3;n de un espacio f&#xED;sico y relacional que re&#xFA;ne a todos los participantes y potencia las actividades colectivas, como por el hecho de que, como consecuencia, se pierde el horizonte de la participaci&#xF3;n pol&#xED;tica lo que ha conducido, como sabemos, a la p&#xE9;rdida de los m&#xED;nimos referentes de gesti&#xF3;n democr&#xE1;tica, tal como de forma incipiente se configuraron el la Universidad del postfranquismo.&lt;br /&gt;
2.3.    La semestralizaci&#xF3;n de los planes de estudio a principios de los 90 representa otra vuelta de tuerca: Se aumenta as&#xED; el n&#xFA;mero de asignaturas, reducidas ahora apenas a un trimestre de clases; se multiplican los ex&#xE1;menes; se aumenta la carga de trabajo; se densifican los horarios, lo que impide la liberaci&#xF3;n de tiempos para los actos culturales y, en general, las actividades no acad&#xE9;micas pero muy importantes para a formaci&#xF3;n; etc.&lt;br /&gt;
2.4.     En otro orden de cosas, pero no menos importante, la privatizaci&#xF3;n tiene como uno de sus pilares fundamentales (de forma similar a la Sanidad) la figura del gerente y la adopci&#xF3;n de criterios de gesti&#xF3;n privada. (Ver el art&#xED;culo de Miquel Caminal &#x201C;La sumisi&#xF3;n de la Universidad p&#xFA;blica&#x201D; EL PA&#xCD;S (Catalu&#xF1;a) 21 de mayo de 2008)&lt;br /&gt;
3. La actual ofensiva no es pues nueva. Por lo que se refiere a la privatizaci&#xF3;n puede consultarse el art&#xED;culo de Francisco Fern&#xE1;ndez Buey, Catedr&#xE1;tico de Filosof&#xED;a Moral y Pol&#xED;tica de la Universitat Pompeu Fabra, publicado en Barcelona Metr&#xF3;polis y accesible en la Red:http://www.barcelonametropolis.cat/es/page.asp?id=23&amp;amp;ui=139. &#xDA;nicamente a&#xF1;adir, porque creo que no ha sido enfatizado suficientemente, que la actual estrategia ministerial consistente en aplicar una reforma a coste cero significa una directa degradaci&#xF3;n de las Universidades p&#xFA;blicas, culminando as&#xED; el proceso de la creaci&#xF3;n de la Universidad P&#xFA;blica para pobres y potenciando &#x2013;ahora ya s&#xED;- las Universidades Privadas.&lt;/p&gt;
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    <title>De la dificultad de pensar el decrecimiento (I)</title>
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    <updated>2009-03-23T17:36:25+01:00</updated>
    <published>2009-03-23T17:36:25+01:00</published>
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    <content type="html">&lt;p&gt;A ra&#xED;z de unas entregas anteriores, un lector [ND] me ha enviado un comentario que sintetiza alguna de las objeciones que se plantean con respecto a la opci&#xF3;n por el decrecimiento. Por un lado, respecto a la posibilidad de que el decrecimiento sea una opci&#xF3;n de futuro; por otro, la situaci&#xF3;n en la que quedar&#xED;an los pa&#xED;ses pobres. Aqu&#xED; tratar&#xE9; &#xFA;nicamente la primera de estas cuestiones y dejar&#xE9; la segunda para m&#xE1;s adelante, aunque he de se&#xF1;alar que ambas van &#xED;ntimamente unidas. Ni que decir tiene que no pretendo tener las respuestas; lo que sigue no es m&#xE1;s que una contribuci&#xF3;n a la discusi&#xF3;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; El resumen de su planteamiento es el siguiente: pudiendo ser deseable,  el decrecimiento se enfrenta con un obst&#xE1;culo fundamental: la incapacidad de que la sociedad occidental renuncie al consumo de forma voluntaria; as&#xED;, decrecimiento para ser posible, deber&#xED;a ser impuesto a partir de una reducci&#xF3;n de la oferta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Efectivamente, es irrealista concebir una conversi&#xF3;n masiva de esta &#x201C;clase media desideologizada y con un papel mucho m&#xE1;s consumista que productivo&#x201D; [ND](o esta &#x201C;peque&#xF1;a burgues&#xED;a planetaria&#x201D; en palabras de Agamben) a un modo de vida no consumista, o, como dicen los partidarios del decrecimiento,  a la &#x201C;simplicidad voluntaria&#x201D;. Antes que la imposici&#xF3;n, v&#xED;a reducci&#xF3;n de la oferta (y a la que me referir&#xE9; m&#xE1;s adelante), el llamamiento a una disminuci&#xF3;n individual del consumo, en el seno de un aparato productivo-medi&#xE1;tico que determina las pautas de adquisici&#xF3;n, no puede tener m&#xE1;s que efectos marginales. Si hemos de contemplar un cambio social, hemos de ser conscientes de sus implicaciones. Lo dec&#xED;a ya Ivan Illich (La convivencialidad. Barcelona: Barral, 1974 [1973], p&#xE1;gina 31):&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#x201C;La transici&#xF3;n pues a una sociedad convivencial ir&#xE1; acompa&#xF1;ada de extremos sufrimientos: hambre para algunos, p&#xE1;nico para los otros. Tienen el derecho a desear esta transici&#xF3;n s&#xF3;lo aquellos que saben que la organizaci&#xF3;n industrial dominante est&#xE1; en v&#xED;as de producir sufrimientos a&#xFA;n peores, so pretexto de aliviarlos. (&#x2026;) La convivencialidad no tiene precio, pero se debe saber muy bien lo que costar&#xE1; desprenderse del modelo actual. El hombre reencontrar&#xE1; la alegr&#xED;a de la sobriedad y de la austeridad, reaprendiendo a depender del otro, en vez de convertirse en esclavo de la energ&#xED;a y de la burocracia todo poderosa&#x201D;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y es que el paso desde una sociedad de crecimiento  hasta lo que Illich denomina una &#x201C;sociedad convencial&#x201D; supone una transformaci&#xF3;n radical. En otras palabras, no se trata de un problema t&#xE9;cnico, sino de una cuesti&#xF3;n mucho m&#xE1;s profunda: cultural, en el sentido m&#xE1;s radical de la palabra. O para decirlo esta vez con Raimon Panikkar, no estamos en una &#xE9;poca de cambio sino en un cambio de &#xE9;poca.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para que la soluci&#xF3;n que propone el comentador, a saber, la reducci&#xF3;n de la oferta, es claro que siendo t&#xE9;cnicamente factible, los obst&#xE1;culos son pol&#xED;ticos, econ&#xF3;micos y culturales. Esta es la l&#xED;nea que expuse en este Blog (La crisis y la opci&#xF3;n por el decrecimiento), al mencionar el informe de la Fundaci&#xF3;n Dag Hammarskj&#xF6;ld titulado &#x201C;What Now&#x201D; y preparado con ocasi&#xF3;n de la S&#xE9;ptima Sesi&#xF3;n Especial de la Asamblea de las Naciones Unidas que tuvo lugar del 1 al 12 de septiembre de 1975, documento que coincid&#xED;a con alguna de las propuestas de Rajendra Pachauri, quien &#x201C;permanece al frente desde 2002 del Panel Intergubernamental sobre Cambio Clim&#xE1;tico de la ONU y dirige el Instituto de Recursos Naturales y Energ&#xED;a de India&#x201D;, y Premio Nobel de la Paz (2007).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Todo aquello que significa una obligatoriedad, en nuestras actuales sociedades, significa una actuaci&#xF3;n del Estado. Sin embargo tenemos la experiencia de que los intentos de transici&#xF3;n pac&#xED;fica hacia sociedades no capitalistas han acabado de forma sangrienta: baste recordar figuras como las de Salvador Allende, Omar Torrijos o Thomas Sankara. Todo proyecto que signifique acabar con la l&#xF3;gica del crecimiento y el beneficio, por muy democr&#xE1;tico que sea, est&#xE1; abocado a la oposici&#xF3;n por cualquier medio de las fuerzas del poder. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo -y esta es la diferencia con anteriores momentos- la amenaza &#x201C;ecol&#xF3;gica&#x201D;, es decir, el agotamiento de los recursos energ&#xE9;ticos, biol&#xF3;gicos y materiales, junto con el deterioro del medio ambiente, es inminente, y exige tomar medidas como, por ejemplo, se est&#xE1; planteando a prop&#xF3;sito del cambio clim&#xE1;tico. Es posible que el peligro de un deterioro del nivel de vida sea finalmente el acicate m&#xE1;s poderosos para una aceptaci&#xF3;n de un cambio de forma de vida; aunque el horizonte est&#xE1; abierto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Frente a la ineludible necesidad de controlar y limitar el uso de energ&#xED;as y recursos materiales, las opciones que se ofrecen desde las instancias de poder, adornadas con la ret&#xF3;rica de la sostenibilidad, son &#xFA;nicamente aquella que pretender perpetuar el actual estado de cosas. En otras palabras, se trata, desde la &#xF3;ptica dominante, de seguir con la l&#xF3;gica del crecimiento ilimitado del beneficio y el consumo  mediante la reducci&#xF3;n de todo ello a problemas meramente t&#xE9;cnicos. Ejemplo claro: el renovado clamor por la energ&#xED;a nuclear como energ&#xED;a limpia e inagotable y/o, si se agotara &#x2013;el uranio tambi&#xE9;n es un recurso escaso- se conf&#xED;a en que los avances de la ciencia y la tecnolog&#xED;a proporcionar&#xE1;n el recambio energ&#xE9;tico adecuado en su momento, en una actitud que puede calificarse perfectamente de religiosa, en el sentido de que substituye la raz&#xF3;n por la fe. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dado por otro lado el desapego cada vez mayor por la pol&#xED;tica, fomentado con descaro por todas las instancias de poder, la posibilidad de reg&#xED;menes totalitarios y tecnocr&#xE1;ticos no es absoluto excluible. Por todo ello, el decrecimiento no debe verse &#xFA;nicamente como una opci&#xF3;n t&#xE9;cnica, sino como una forma de expresar la oposici&#xF3;n radical a una sociedad capitalista, consumista y depredadora, y plantear otra sociedad en la que el crecimiento no sea el imperativo, y en la que no seamos consumidores sino ciudadanos..&lt;/p&gt;
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    <title>Gaza/Holocausto</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/robert-tomas00/2009/3/2/gaza-holocausto</id>
    <updated>2009-03-02T20:01:59+01:00</updated>
    <published>2009-03-02T20:01:59+01:00</published>
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    <content type="html">&lt;p&gt;1. En http://lacomunidad.elpais.com/casajuntoalrio/2009/2/5/gaza-vista-jon-sistiaga-que-israel-queria-que, se pueden ver unos muy interesantes y estremecedores videos sobre Gaza, que recogen entrevistas realizadas por Jon Sistiaga. De entre todo lo que se cuenta me ha llamado la atenci&#xF3;n algo que puede parecer poco importante, pero que encuentro enormemente significativo, y que se encuentra en el primero de los videos que aparecen en este Web. En &#xE9;l, el periodista, entre otras entrevistas, habla con Haim Jelim Gobernador israel&#xED; [de la ]regi&#xF3;n Eshkol. La trascripci&#xF3;n es la siguiente:&lt;br /&gt;
(Primer corte, minuto 6:09)&lt;br /&gt;
Pregunta: [&lt;em&gt;la voz del periodista se oye al fondo, como si fuera la continuaci&#xF3;n de una conversaci&#xF3;n ya iniciada antes de la grabaci&#xF3;n&lt;/em&gt;]No he entendido muy bien lo de Pavlov &#xBF;C&#xF3;mo era la teor&#xED;a?&lt;br /&gt;
Respuesta: La teor&#xED;a es muy simple: da luz, al final va a entender que la comida est&#xE1; ac&#xE1;. Dales  golpes con la guerra. Decidles que cada vez que se recibe un misil ellos van a recibir  una bomba de una tonelada, hasta que entiendan que la &#xFA;nica que hay es sentarse y hablar.&lt;br /&gt;
(&lt;em&gt;Cambio a otra entrevista, tras la cual se enlaza con la anterior&lt;/em&gt;)&lt;br /&gt;
(segundo corte: 7:50)&lt;br /&gt;
(&lt;em&gt;El gobernador parece que se ha dado cuenta de que ha dicho algo inconveniente y prosigue&lt;/em&gt;):&lt;br /&gt;
Respuesta: La teor&#xED;a de Pavlov es otra cosa, con los perros&#x2026;hay seres humanos del otro lado, hay seres humanos en este lado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;2. La deshumanizaci&#xF3;n del adversario, su animalizaci&#xF3;n expl&#xED;cita en este caso, ha sido el requisito previo que permite que las atrocidades cometidas por el ej&#xE9;rcito israel&#xED; hayan podido realizarse sin escr&#xFA;pulos morales, ya que la guerra no era contra personas sino contra animales. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;3. A aquellos que se indignan por la comparaci&#xF3;n entre la actuaci&#xF3;n de la Alemania Nazi y la del Estado de Israel les recomiendo la lectura del libro de Zygmunt BAUMAN, &lt;em&gt;Modernidad y Holocausto&lt;/em&gt;, Madrid: Sequitur, Tercera edici&#xF3;n, 2006 (Original, 1989), del que basta aqu&#xED; citar estos dos p&#xE1;rrafos:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#x201C;Una vez deshumanizados , y por lo tanto, anulados como sujetos potenciales de exigencias morales, se contempla a los objetos humanos de las tareas burocr&#xE1;ticas con indiferencia &#xE9;tica (&#x2026;) Los objetos deshumanizados no pueden tener una &#x2018;causa&#x2019; y mucho menos una causa &#x2018;justa&#x2019; ni tampoco &#x2018;intereses&#x2019; que deban tomarse en consideraci&#xF3;n ni tampoco pueden apelar a la subjetividad.&#x201D; p. 129-30&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#x201C;El Estado jud&#xED;o intent&#xF3; utilizar los recuerdos tr&#xE1;gicos como certificado de su legitimidad pol&#xED;tica, como salvoconducto para todas sus acciones pol&#xED;ticas pasadas y futuras y, sobre todo, como pago por adelantado de todas las injusticias que pudiera cometer&#x201D; p. 13&lt;/p&gt;
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    <title>La crisis: &#xBF;Socialismo para los ricos y capitalismo para los pobres?</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/robert-tomas00/2009/2/25/la-crisis-socialismo-los-ricos-y-capitalismo-los</id>
    <updated>2009-03-02T17:18:08+01:00</updated>
    <published>2009-02-25T19:37:03+01:00</published>
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    <content type="html">&lt;p&gt;La expresi&#xF3;n &#x201C;socialismo para ricos&#x201D; se refiere al hecho de que, en el capitalismo, los beneficios se privatizan mientras que las p&#xE9;rdidas se socializan. No podemos, sin embargo, conformarnos con esta observaci&#xF3;n. Desde los inicios del capitalismo el Estado ha intervenido constantemente en la econom&#xED;a; obviamente, en favor de los ricos, esos ricos que, hasta ahora mismo, profesaban una fervorosa adhesi&#xF3;n a la libertad de mercados y condenaban cualquier intromisi&#xF3;n del Estado. Una transmutaci&#xF3;n de valores de tal envergadura nos invita a reflexionar sobre las caracter&#xED;sticas de la actual crisis m&#xE1;s all&#xE1; de los acontecimientos inmediatos. En este sentido, intentar&#xE9; argumentar c&#xF3;mo el capitalismo ha de entenderse en un contexto cultural m&#xE1;s amplio, el de la modernidad occidental; como es esencialmente inestable, como ya dijo Marx; que requiere la intervenci&#xF3;n permanente del Estado, como ya viera Adam Smith y teorizara con m&#xE1;s detalle y precisi&#xF3;n Keynes; y que a esta inestabilidad esencial se une ahora &#x2013;aunque se trata de ocultar o minimizar- el agotamiento de recursos y la degradaci&#xF3;n ambiental; que todo ello hace imposible e indeseable la continuaci&#xF3;n del capitalismo; y que es el momento de preocuparse seriamente de encontrar alternativas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;Econom&#xED;a, capitalismo y crisis en e contexto de la modernidad&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para empezar, conviene que aclare en qu&#xE9; sentido utilizo las diferentes nociones que voy a emplear. En particular, entiendo por capitalismo el hecho de que la  modernidad se caracteriza, entre otras cosas por el hecho de que la econom&#xED;a, es decir, el mercado autorregulado, se ha constituido en una esfera social separada, aut&#xF3;noma y dominante, en especial respecto de la esfera pol&#xED;tica y de la &#xE9;tica, de modo que la l&#xF3;gica econ&#xF3;mica es la que impregna el conjunto de la sociedad. Esto se ha convertido en algo tan  evidente e incuestionable, que una afirmaci&#xF3;n como esta: &#x201C;La econom&#xED;a lo es todo. La econom&#xED;a est&#xE1; por encima de cualquier otra consideraci&#xF3;n&#x201D;, pudo ser pronunciada por Mariano Rajoy en su debate televisado del 3 de marzo de 2008 con Jos&#xE9; Lu&#xED;s Rodr&#xED;guez sin que &#xE9;ste, ni cualquier otro comentarista, hiciera ni tan siquiera menci&#xF3;n alguna, por lo que debe interpretarse, como acabo de se&#xF1;alar, que la frase expresaba una verdad indiscutible.&lt;br /&gt;
Otra manera de decir lo mismo, pero desde posiciones cr&#xED;ticas, es afirmar que &#x201C;todo es mercanc&#xED;a&#x201D;, cosa que ya se&#xF1;al&#xF3; Marx y, por lo cual, escribe en el primer p&#xE1;rrafo de El Capital: &#x201C;Por eso, nuestra investigaci&#xF3;n arranca del an&#xE1;lisis de la mercanc&#xED;a&#x201D; ( p. 3)&lt;br /&gt;
Que todo sea, o tienda a ser, mercanc&#xED;a, significa, fundamentalmente, que desaparecen las propiedades singulares y concretas de las cosas para convertirse en substancias abstractas. Una mercanc&#xED;a es algo que se produce para ser intercambiado y, esencialmente, en el capitalismo para obtener un beneficio, de modo que se puede afirmar que la l&#xF3;gica econ&#xF3;mica se manifiesta, por una lado en la producci&#xF3;n de beneficio, es decir, en la obtenci&#xF3;n de esta abstracci&#xF3;n m&#xE1;xima que es el dinero; y por otra, y es lo que hace &#xFA;nica a la cultura occidental, en el de crecimiento ilimitado, es decir, la asunci&#xF3;n, igualmente indiscutida, de que crecer en bueno en s&#xED; mismo.&lt;br /&gt;
Una econom&#xED;a de mercado basada, hay que recordarlo, en la propiedad y la iniciativa privadas, lo que significa que est&#xE1; sometida a las decisiones individuales y no coordinadas de los individuos, subordinados a la l&#xF3;gica del crecimiento, es intr&#xED;nsecamente inestable. De ah&#xED; que siempre el capitalismo (el mercado capitalista)  ha podido funcionar gracias a la constante intervenci&#xF3;n por parte del Estado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;Estado y capitalismo (Socialismo para ricos)&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ya lo dec&#xED;a el propio Adam Smith:&lt;br /&gt;
&#x201C;El gobierno civil, en cuanto instituido para asegurar la propiedad, se estableci&#xF3; realmente para defender al rico del pobre, o de quienes tienen alguna propiedad contra los que no tienen ninguna&#x201D; (&lt;em&gt;Investigaci&#xF3;n sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones&lt;/em&gt;. M&#xE9;xico ,FCE [1776], p. 633 )&lt;br /&gt;
Por otro lado, como se&#xF1;al&#xF3; Karl Polanyi ( &lt;em&gt;La grande transformation&lt;/em&gt;, Paris, Gallimard, 1983 (1944);hay versi&#xF3;n espa&#xF1;ola), el Estado es el que hizo posible, por un lado, la transformaci&#xF3;n en mercanc&#xED;as de la tierra, el trabajo y el dinero y, por otro, mediante una continua intervenci&#xF3;n, evit&#xF3; la autodestrucci&#xF3;n a la que el mercado autorregulado le abocaba. O en otros t&#xE9;rminos, el Estado actuaba como capitalista colectivo, ya que la racionalidad individual &#x2013;contra el mito liberal- se transformaba en irracionalidad colectiva. As&#xED;, por ejemplo, la regulaci&#xF3;n del mercado de trabajo desde el siglo XIX, -que suscit&#xF3; las vehementes protestas de los capitalistas que ve&#xED;an limitada su &#x201C;libertad&#x201D; de explotaci&#xF3;n- garantizaba a los mismos disponer de una mano de obra en condiciones adecuadas.&lt;br /&gt;
A pesar de todo, como sabemos ya por propia experiencia, el capitalismo, en la medida en que se debilita la regulaci&#xF3;n del  Estado, vuelve a caer en crisis m&#xE1;s o menos profundas y, a lo que se ve, inesperadas.&#xBF;C&#xF3;mo es posible que a estas alturas se est&#xE9; produciendo una crisis que ya se compara abiertamente con la de los a&#xF1;os 30? Para responder r&#xE1;pidamente y aparcar un tema que dar&#xED;a para una amplia discusi&#xF3;n, puede decirse que la incorregible fe de los neoliberales en el mercado, la codicia, elevada a virtud por un capitalismo sin &#xE9;tica, y la absoluta falta de oposici&#xF3;n pol&#xED;tica han cegado a unos y otros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;El retorno de Keynes&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo que se denomin&#xF3; &#x201C;pacto keynesiano&#x201D;, supuso la intervenci&#xF3;n del Estado en una doble faceta: por una lado, mediante la regulaci&#xF3;n de la demanda efectiva a trav&#xE9;s del presupuesto; por otro, mediante el Estado del Bienestar. Dicho pacto y, en general, el keynesianismo, funcion&#xF3; en un contexto de un crecimiento econ&#xF3;mico espectacular hasta la crisis del petr&#xF3;leo y, sobre todo, hasta los a&#xF1;os 80 y la ca&#xED;da de la Uni&#xF3;n Sovi&#xE9;tica. A partir de ah&#xED;, el triunfo del neoliberalismo es aplastante: avanza a grandes pasos la desregulaci&#xF3;n financiera; se ataca y se va desmontando el Estado del Bienestar y, como consecuencia, el crecimiento da lugar a un ampliaci&#xF3;n de la brecha entre pobres y ricos, tanto a nivel nacional como internacional. Las causas del pacto keynesiano dejaron de existir, en la medida en que, econ&#xF3;micamente, ya no hac&#xED;a falta un suministro de mano de obra cualificada por parte del Estado, y, pol&#xED;ticamente, porque hab&#xED;a desparecido el peligro de que la clase obrera se entregara a veleidades socialistas.&lt;br /&gt;
Tras la euforia neoliberal ha llegado la crisis y, con ella, el retorno de Keynes.&lt;br /&gt;
No hace falta insistir en ello: los programas de todos los gobiernos, con  algunas y variaciones, se basan en dos tipos de medidas. Por un lado, un fuerte impulso al gasto p&#xFA;blico en inversi&#xF3;n productiva; por otro, un aumento significativo del gasto social, todo ello, en una muy keynesiana perspectiva de generar confianza.&lt;br /&gt;
Lo que se plantea desde todos los gobiernos, desde posiciones m&#xE1;s o menos keynesianas, no es m&#xE1;s que el intento de capear la crisis para volver a la senda del crecimiento sin l&#xED;mites; en otras palabras, se trata de apuntalar el capitalismo y mantener en lo esencial las actuales estructuras de poder.&lt;br /&gt;
Por otra parte, desde posiciones de izquierdas se defiende  la intervenci&#xF3;n del Estado, centrado sobre todo en promover el consumo de los trabajadores y las medidas sociales, frente al apoyo a los bancos y al consumo de las clases medias altas. Este punto de vista finalmente propone una soluci&#xF3;n a la crisis en la que los sacrificios no recaigan sobre los trabajadores sino sobre los m&#xE1;s ricos. Sin embargo, el objetivo es el mismo: tras la crisis, restaurar el capitalismo y el crecimiento, aunque con un Estado del Bienestar reforzado y un consumo creciente de los trabajadores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;Las alternativas: la perspectiva del decrecimiento&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No parece que la actual crisis sea un fen&#xF3;meno casual y pasajero. Ya he se&#xF1;alado como la inestabilidad es cong&#xE9;nita al capitalismo, pero tambi&#xE9;n hay que insistir en el hecho de que este sistema econ&#xF3;mico es, sobre todo, explotador, depredador y productor &#x2013;a trav&#xE9;s de la escasez- de la ilusi&#xF3;n de un bienestar para todos, a trav&#xE9;s de un consumismo exacerbado.&lt;br /&gt;
Por otra parte, y a diferencia de las crisis anteriores, actualmente nos encontramos en un contexto nuevo y mucho m&#xE1;s grave: el derivado de la perspectiva a corto plazo del agotamiento de los recursos naturales, energ&#xE9;ticos y materiales y la destrucci&#xF3;n acelerada del medio ambiente cuya expresi&#xF3;n m&#xE1;s llamativa (aunque no la &#xFA;nica) es el cambio clim&#xE1;tico.&lt;br /&gt;
Aunque es comprensible que, desde las posiciones de la izquierda cl&#xE1;sica, se defienda al Estado del Bienestar, como si fuera &#xFA;nicamente una conquista de la clase obrera, no se sale con ello de la paradoja de que el crecimiento del nivel de vida de los trabajadores es, justamente, un elemento clave en el mantenimiento del capitalismo.&lt;br /&gt;
Para escapar esta contradicci&#xF3;n insoluble, la &#xFA;nica soluci&#xF3;n renunciar al mito del consumo creciente, no s&#xF3;lo por la perversidad que ello supone (y el espejismo que representa), sino porque, como se ha dicho, los l&#xED;mites materiales, energ&#xE9;ticos y ecol&#xF3;gicos impiden ya considerar seriamente la perspectiva de un crecimiento ilimitado.&lt;br /&gt;
Es decir, se trata, en t&#xE9;rminos generales, de sustituir la l&#xF3;gica del crecimiento ilimitado por la del equilibrio, lo que significa subordinar ( o a&#xFA;n disolver) la econom&#xED;a a los imperativos colectivos. Dicho de otra forma, en partir de lo concreto colectivo en vez de lo abstracto global: en definitiva, un cambio cultural que, desde hace unos a&#xF1;os, viene simbolizado por a consigna del decrecimiento.&lt;br /&gt;
Ya existe alguna bibliograf&#xED;a sobre el tema, (por ejemplo,  Serge Latouche, &lt;em&gt;La apuesta por el decrecimiento&lt;/em&gt;, Icaria Editorial, Barcelona, 2008), que constituye una completa exposici&#xF3;n por parte de uno de los principales protagonistas de la formulaci&#xF3;n de este tema. A este libro, y a una posterior elaboraci&#xF3;n propia me remito para no alargar este escrito.&lt;/p&gt;
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    <title>La crisis y la opci&#xF3;n por el decrecimiento</title>
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    <updated>2009-01-22T18:04:41+01:00</updated>
    <published>2009-01-22T18:04:41+01:00</published>
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    <content type="html">&lt;p&gt;Uno de los aspectos de la actual crisis es que obliga, de un modo u otro, a replantear todas las ideas y las pr&#xE1;cticas vigentes hasta el momento, y no s&#xF3;lo las econ&#xF3;micas. En esta perspectiva no es sorprendente que se llegue a afirmar la necesidad de &#x201C;refundar el capitalismo&#x201D; o, m&#xE1;s modestamente, &#x201C;reformar las instituciones financieras&#x201D;.  En todo caso, parece llegado el fin de una &#xE9;poca de dogmatismo generalizado bajo la &#xE9;gida del pensamiento llamado, para entendernos, neoliberal, y se abre una necesaria &#xE9;poca de reflexi&#xF3;n sin cortapisas.&lt;br /&gt;
Contra la actual tendencia a limitar la discusi&#xF3;n a las medidas para salir de la recesi&#xF3;n y paliar sus consecuencias m&#xE1;s inmediatas, hay que recordar e insistir en el contexto en el que se inscribe esta crisis y, en particular, sus dimensiones m&#xE1;s estructurales. Dicho de otro modo, la urgencia de la crisis econ&#xF3;mica actual no ha de hacer olvidar (como parece que se pretende) la importancia de los componentes culturales, sociales y ecol&#xF3;gicos.&lt;br /&gt;
En esta perspectiva, es oportuno comentar la entrevista a Rajendra Pachauri, quien &#x201C;permanece al frente desde 2002 del Panel Intergubernamental sobre Cambio Clim&#xE1;tico de la ONU y dirige el Instituto de Recursos Naturales y Energ&#xED;a de India&#x201D;, y Premio Nobel de la Paz (2007),  publicada en El Pa&#xED;s de 12 de enero de este a&#xF1;o.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;1.    Las pol&#xED;ticas dise&#xF1;adas para hacer frente a la crisis econ&#xF3;mica deben enmarcarse y ser coherentes con aquellas destinadas a hacer frente a los condicionantes ecol&#xF3;gicos y, en particular, los que se derivan del cambio clim&#xE1;tico.&lt;br /&gt;
Esto significa, en primer lugar, que no basta un pol&#xED;tica gen&#xE9;ricamente keynesiana, de inversi&#xF3;n p&#xFA;blica, sino que dicha inversi&#xF3;n debe ir destinada, no s&#xF3;lo a la creaci&#xF3;n empleo y demanda efectiva, sino que debe concretarse en inversiones que se dirijan a cambiar las pautas de producci&#xF3;n y consumo, de forma que estas se adapten a las exigencias ecol&#xF3;gicas. As&#xED;, por ejemplo, como menciona el economista indio, deber&#xED;a invertirse &#x201C;en la investigaci&#xF3;n de energ&#xED;as renovables&#x201D; y a &#x201C; crear empleos ecol&#xF3;gicos&#x201D;.&lt;br /&gt;
Desde esta perspectiva es absurda la recomendaci&#xF3;n  del presidente de la Generalitat de Catalunya, Jos&#xE9; Montilla, quien declar&#xF3; a una emisora de radio, que los catalanes que pudieran gastar, lo hicieran: &#x201C;esta gente que puede consumir y que se tiene que cambiar el coche lo tendr&#xED;a que hacer&#x201D;, para que se mantuvieran en la medida de lo posible, los puestos de trabajo, sin importar qu&#xE9; se consumiera.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;2.    A la vez &#x201C;debemos unirnos en la b&#xFA;squeda de un nuevo modelo de consumo y producci&#xF3;n&#x201D;, y menciona algunas medidas, encaminadas a evitar el derroche de agua y energ&#xED;a, como por ejemplo, limitar el uso de calefacciones y aires acondicionados, el coche, y el consumo de carne.&lt;br /&gt;
Es interesante recordar aqu&#xED; como ya en 1975, en el contexto de la denominada &#x201C;crisis del petr&#xF3;leo&#x201D; se propusieron medidas similares, cuyo eco fue imperceptible, y que se inscriben en la misma l&#xED;nea de pensamiento que ejemplifica Rajendra Pachauri.&lt;br /&gt;
Me refiero al informe de la Fundaci&#xF3;n Dag Hammarskj&#xF6;ld titulado &#x201C;What Now&#x201D; y preparado con ocasi&#xF3;n de la S&#xE9;ptima Sesi&#xF3;n Especial de la Asamblea de las Naciones Unidas que tuvo lugar del 1 al 12 de septiembre de 1975. Recordemos que en aquellos a&#xF1;os se discut&#xED;a la necesidad de un Nuevo Orden Econ&#xF3;mico Internacional, a ra&#xED;z del impulso de los Pa&#xED;ses en Desarrollo. Centr&#xE9;monos en los aspectos concretos antes aludidos.&lt;br /&gt;
El informe propone varias medidas (ejemplificadas en el caso de Suecia, como ejemplo de pa&#xED;s desarrollado), a saber:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;i/ Establecer &#x201C;un l&#xED;mite m&#xE1;ximo de consumo de carne&#x201D; , a partir del conocimiento del coste energ&#xE9;tico que supone la producci&#xF3;n de prote&#xED;na animal. Ahora, en 200), podemos a&#xF1;adir un argumento m&#xE1;s: seg&#xFA;n el economista indio, &#x201C;Hay una gran emisi&#xF3;n de gases de efecto invernadero en el proceso para comer un filete, que comienza con el alto consumo en pastos -lo que exige deforestaci&#xF3;n- y en agua que requiere criar una vaca y contin&#xFA;a por llevarla al matadero, guardar su carne en c&#xE1;maras frigor&#xED;ficas, transportarla y cocinarla.&#x201D;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;ii/ Establecer &#x201C;un l&#xED;mite m&#xE1;ximo en el consumo de petr&#xF3;leo&#x201D;, medida que no merece ya la pena comentar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;iii/ &#x201C;Uso m&#xE1;s econ&#xF3;mico de los edificios&#x201D;, a partir de la racionalizaci&#xF3;n del uso de los espacios y de los recursos constructivos. Actualmente, como sabemos las soluciones respecto a las variables ecol&#xF3;gicas han sufrido un avance importante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;iv/  &#x201C;Mayor duraci&#xF3;n de los bienes de consumo&#x201D;. Esta propuesta es especialmente interesante. Entre las medidas que se sugieren cabe destacar:&lt;br /&gt;
a/ Obligatoriedad de una vida media m&#xED;nima para los diferentes tipos de productos.&lt;br /&gt;
b/ Responsabilidad y garant&#xED;a de por vida de los productos por parte del fabricante.&lt;br /&gt;
c/ Facilidad de reparaci&#xF3;n por el propio usuario&lt;br /&gt;
d/ Cita textual &#x201C;Algunos productos b&#xE1;sicos (por ejemplo, ropa de trabajo, zapatos, bicicletas) de muy alta calidad deber&#xED;an ser asequibles y vendidas a precios de coste (lo que probablemente requerir&#xED;a una intervenci&#xF3;n gubernamental&#x2026;)&lt;br /&gt;
f/ Y seguramente la propuesta m&#xE1;s radical: &#x201C;No a los autom&#xF3;viles de propiedad privada&#x201D;. Y sigue &#x201C; El autom&#xF3;vil es, para lo mejor o para lo peor, un s&#xED;mbolo de la vida moderna industrial. No parece ni necesario ni aconsejable prescindir de esta herramienta flexible y t&#xE9;cnicamente avanzada (&#x2026;) Pero debe controlarse su uso para prevenir que se extienda como un c&#xE1;ncer&#x201D;. Se propone a continuaci&#xF3;n haya un control p&#xFA;blico, por ejemplo, no permitiendo el tr&#xE1;fico automovil&#xED;stico individual en el centro de las ciudades; para el tr&#xE1;fico intermedio, los ayuntamientos alquilar&#xED;an coches a precios reducidos (el mismo principio, por cierto, que el &#x2018;bicing&#x2019;); limitaci&#xF3;n de velocidad a 90 kil&#xF3;metros por hora fuera de las ciudades, simplemente mediante la limitaci&#xF3;n al uso de veh&#xED;culos m&#xE1;s veloces (un enfoque que se aplica ya en EE.UU.); obviamente se aumentar&#xED;a el transporte p&#xFA;blico. Todo ello redundar&#xED;a en el ahorro energ&#xE9;tico, el descenso de accidentes,  y la reducci&#xF3;n de la contaminaci&#xF3;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;3. Como se ve, no se ha avanzado mucho por lo que se refiere a las propuestas, aunque ahora existen argumentos m&#xE1;s elaborados y asentados, en particular por lo que respecta al cambio clim&#xE1;tico.&lt;br /&gt;
Est&#xE1; claro &#x2013;ya lo estaba en 1975, hoy en d&#xED;a a&#xFA;n m&#xE1;s- que obst&#xE1;culos no son de tipo t&#xE9;cnico sino cultural. As&#xED;, cuando Rajendra Pachauri afirma que &#x201C;debe haber una convergencia en los niveles de vida&#x201D;, est&#xE1; claramente diciendo que los pa&#xED;ses ricos deben reducir su consumo, lo que implica el fin del consumo indefinido. Tras esta afirmaci&#xF3;n, la entrevistadora le pregunta:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#x201C;P &#xBF;Considera que Occidente aceptar&#xE1; limitar su consumo?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;R. S&#xE9; que es dif&#xED;cil pero ser&#xE1; peor si no lo hace porque no se puede tener un mundo dividido. La brecha conducir&#xED;a al terrorismo, a la ira, al resentimiento de los pa&#xED;ses m&#xE1;s pobres por las dram&#xE1;ticas consecuencias que sufrir&#xE1;n por un cambio clim&#xE1;tico que no han provocado. La huida de la sequ&#xED;a y de la hambruna provocar&#xED;a millones de refugiados.&#x201D;&lt;br /&gt;
(&#x2026;)&lt;br /&gt;
&#x201C;El reto es usar la tecnolog&#xED;a y los precios, al tiempo que modificamos el estilo de vida. Ya hemos abusado demasiado de la naturaleza.&#x201D;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#x201C;P. &#xBF;Cu&#xE1;les son las prioridades?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;R. Hay que cambiar los valores y la filosof&#xED;a de la vida.&#x201D;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En otras palabras, y sin utilizar el t&#xE9;rmino, el economista indio est&#xE1; afirmando la necesidad de emprender la v&#xED;a el decrecimiento, que &#x201C;sin renunciar a la buena vida&#x201D;, opte por una &#x201C;simplicidad voluntaria&#x201D;.&lt;br /&gt;
Los obst&#xE1;culos no son t&#xE9;cnicos &#x2013;hay medios suficientes para ello- sino, mucho m&#xE1;s importantes, culturales, sociales y pol&#xED;ticos. Pero el cambio es inevitable.&lt;/p&gt;
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    <title>La crisis: un mundo keynesiano</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/robert-tomas00/2008/12/19/la-crisis-mundo-keynesiano</id>
    <updated>2008-12-19T18:58:23+01:00</updated>
    <published>2008-12-19T18:58:22+01:00</published>
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    <content type="html">&lt;p&gt;Viene el t&#xED;tulo a cuento de una afirmaci&#xF3;n, recogida en un art&#xED;culo publicado en El Pa&#xED;s de 18 de diciembre, titulado &#x201C;Debemos consumir pero no podemos&#x201D;, y que el articulista (Llu&#xED;s Pellicer) pone en boca de  Jos&#xE9; Garc&#xED;a-Montalvo,  catedr&#xE1;tico de Econom&#xED;a Aplicada de la Universidad Pompeu Fabra, concretamente: &#x201C;En teor&#xED;a, y en un mundo que hoy es keynesiano, se deber&#xED;a consumir m&#xE1;s&#x201D;.&lt;br /&gt;
1. Posiblemente bastantes lectores del art&#xED;culo se preguntar&#xE1;n que significa la expresi&#xF3;n &#x201C;un mundo keynesiano&#x201D;, y aunque no se lo pregunten, es bueno, al hilo de la afirmaci&#xF3;n, reflexionar sobre la crisis actual.&lt;br /&gt;
Dicho sea de forma sucinta, un mundo keynesiano significa que, contra el postulado fundamental de la econom&#xED;a liberal, a saber, que en el mundo reina la escasez, estamos en un mundo (y una crisis) de abundancia. Abundan todo tipo de bienes que no encuentran comprador, desde viviendas hasta ropa, desde autom&#xF3;viles hasta comida, desde materias primeras hasta trabajadores; y lo que es m&#xE1;s importante, la crisis, se autoalimenta, de forma que todas las previsiones apuntan a que la abundancia de har&#xE1; cada vez mayor en los pr&#xF3;ximos meses. De ah&#xED; la recomendaci&#xF3;n gen&#xE9;rica, que m&#xE1;s a delante habr&#xE1; que matizar, de que se consuma, pues tal es el objeto del art&#xED;culo que estoy comentando.&lt;br /&gt;
Hay que insistir en que esta situaci&#xF3;n parad&#xF3;jica, la crisis en medio de la abundancia, pone de manifiesto la incapacidad del an&#xE1;lisis econ&#xF3;mico convencional para entender la crisis. Como se ha mencionado m&#xE1;s arriba, los economistas liberales explican que la econom&#xED;a es una ciencia de los recursos escasos, y en esta premisa basan sus an&#xE1;lisis y recomendaciones, premisa que, como acabamos de ver no se ajusta a la realidad. De ah&#xED; la afirmaci&#xF3;n de que el mundo es hoy keynesiano.&lt;br /&gt;
Correlativamente, la salida de la crisis, es decir, la vuelta a una econom&#xED;a capitalista normalizada (en crecimiento) ha de basarse en el instrumental anal&#xED;tico keynesiano.&lt;br /&gt;
Sin embargo, la receta keynesiana no se limita a un vago y gen&#xE9;rico aumento del consumo, sino que implica que sea el Estado quien inyecte un fuerte gasto en la econom&#xED;a, pero teniendo en cuenta el efecto concreto de este gasto, pues ha de procurarse que incida en aquellos sectores que, en plazo breve, puedan crear numerosos puestos de trabajo que den un impulso a la demanda tanto de bienes de consumo como de inversi&#xF3;n. Por eso los gobiernos est&#xE1;n lanzando planes de inversi&#xF3;n en obras p&#xFA;blicas, fundamentalmente, pues &#xE9;ste es un tipo de gasto generador de empleo a corto plazo, a pesar de incurrir en d&#xE9;ficits presupuestarios elevados, lo que, por cierto, va radicalmente en contra de los postulados liberales tradicionales.&lt;br /&gt;
2. Pero podemos llevar la reflexi&#xF3;n m&#xE1;s all&#xE1; de la simple constataci&#xF3;n del diagn&#xF3;stico de la actual crisis.&lt;br /&gt;
El articulista, y los diferentes economistas entrevistados, van todos ellos en la misma direcci&#xF3;n: &#x201C;los economistas recomiendan no caer un una vor&#xE1;gine psic&#xF3;tica y consumir, pero de forma racional y sin endeudarse&#x201D; Lo que se desprende de esta afirmaci&#xF3;n y del conjunto del art&#xED;culo (&#xA1;desde su mismo t&#xED;tulo!) es la necesidad de consumir para salir de la crisis.&lt;br /&gt;
Dos observaciones al respecto:&lt;br /&gt;
Primera: la crisis, seg&#xFA;n un amplio consenso, se origina en un consumo excesivo y basado en el endeudamiento (el cual fue generosamente promovido por los bancos). &#xBF;Era esta conducta irracional? No parece que todo el mundo, en particular los responsables econ&#xF3;micos y financieros, actuaran irracionalmente. Al contrario y, volviendo a planteamientos keynesianos - aunque no s&#xF3;lo-  la racionalidad individual desemboca en la irracionalidad colectiva del mercado. La crisis no fue consecuencia de la irracionalidad, sino de comportamientos individuales racionales no coordinados: el mercado libre, autorregulado.&lt;br /&gt;
Segunda: &#xBF;Qu&#xE9; significa la repetida insistencia en el consumo? Algo aparentemente obvio, pero que s&#xF3;lo lo  es si admitimos que el capitalismo es el &#xFA;nico modelo de econom&#xED;a y de sociedad posible: lo importante es consumir, m&#xE1;s y m&#xE1;s. No importa qu&#xE9; se consuma, mientras se consuma. Si el consumo se frena, llega la crisis, y con la crisis, el descenso del consumo. &#xBF;El consumo? En efecto, si por consumo se entiende el gasto en bienes que, aparentemente satisfacen las necesidades humanas. &#xBF;Pero que necesidades son &#xE9;stas, que, forzosamente han de ir aumentado continuamente para poder seguir aumentado correlativamente el consumo, o sea el gasto, y la producci&#xF3;n? &#xBF;No ser&#xE1;, m&#xE1;s bien, que el sistema est&#xE1; preso en, una &#x201C;vor&#xE1;gine psic&#xF3;tica&#x201D; del crecimiento por el crecimiento mismo?&lt;br /&gt;
Cuando se dice que &#x201C;debemos consumir&#x201D; se nos est&#xE1; diciendo, sencillamente, que debemos gastar todo lo que podamos (racionalmente, eso s&#xED;) para que el sistema funcione y se perpet&#xFA;e.&lt;br /&gt;
Quiz&#xE1;s lo m&#xE1;s racional ser&#xED;a invitarnos a satisfacer nuestras necesidades, individuales y colectivas, con el menor gasto posible, pero no parece que esta sea la l&#xF3;gica de este capitalismo, ni siquiera en un mundo keynesiano&lt;/p&gt;
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    <title>La crisis: tiempo de milagros</title>
    <id>http://lacomunidad.elpais.com/robert-tomas00/2008/12/18/la-crisis-tiempo-milagros</id>
    <updated>2008-12-18T12:16:41+01:00</updated>
    <published>2008-12-18T12:16:41+01:00</published>
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    <content type="html">&lt;p&gt;Una de las consecuencias m&#xE1;s inesperadas de la presente crisis es, sin duda,  la irrupci&#xF3;n de lo milagroso. &#xBF;Acaso no es un milagro la conversi&#xF3;n de George W. Bush qui&#xE9;n declar&#xF3; &#x2013;seg&#xFA;n cita El Pa&#xED;s del mi&#xE9;rcoles 17 de diciembre en su portada-  &#x201C;He abandonado los principios de la econom&#xED;a de mercado&#x201D;? No ha de extra&#xF1;arnos mucho este abandono de la idolatr&#xED;a, dado que se produce en un contexto en que el espect&#xE1;culo de tintes espirituales ha adquirido un singular protagonismo.&lt;br /&gt;
As&#xED;, a semejanza de las procesiones que, con ocasi&#xF3;n de la pertinaz sequ&#xED;a del pasado a&#xF1;o, se organizaban para pedir al Ser Supremo el milagro de la lluvia, los trabajadores de diversas empresas amenazadas de cierre salen en manifestaci&#xF3;n para reclamar el milagro de la supervivencia de las plantas productivas y el mantenimiento de los puestos de trabajo. Incluso, con devoci&#xF3;n semejante al peregrino que va a Lourdes en busca de la curaci&#xF3;n milagrosa, el presidente de la Generalitat ha ido a Santuario de las Supremas Empresas Multinacionales para implorar la gracia, lo que no parece haberse producido.&lt;br /&gt;
Del mismo modo que es mas f&#xE1;cil que un camello pase por el ojo de una aguja ,que un rico entre al reino de los cielos, m&#xE1;s f&#xE1;cil es que llueva cuando se sale en procesi&#xF3;n, que las empresas capitalistas cambien de l&#xF3;gica, aun cuando se lo imploren trabajadores y pol&#xED;ticos.&lt;br /&gt;
Nunca ha sido objetivo de las empresas la creaci&#xF3;n de puestos de trabajo, sino la producci&#xF3;n de beneficios, por lo que, tanto la cantidad como la calidad de trabajadores a emplear, y la propia situaci&#xF3;n de sus plantas productivas, han sido consecuencia de las decisiones individuales de las empresas. Por eso el paro es un fen&#xF3;meno inevitable, aunque a veces se produzca una escasez de trabajadores que la inmigraci&#xF3;n suplir&#xE1; inmediatamente. Por eso se alzan voces empresariales pidiendo flexibilidad, es decir la capacidad de contratar y despedir cuando se quiera. Por eso, aunque nos parezca una incongruencia, se acaba de plantear (y afortunadamente derrotar) la propuesta de la jornada de 65 horas, que significa sobre todo la posibilidad de negociaci&#xF3;n individual. Por eso, como los trabajadores dependen para su contrataci&#xF3;n de las decisiones de los capitalistas, y estas de las expectativas de beneficio, los trabajadores no tienen m&#xE1;s remedio que pedir a qui&#xE9;n puede decidir que se mantenga la producci&#xF3;n, la inversi&#xF3;n y los puestos de trabajo. Por eso, conseguirlo, ser&#xED;a un milagro.&lt;/p&gt;
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