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    <body>&lt;p class="MsoNormal"&gt;

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;Uno de los secretos mejor guardados de la cada vez m&#225;s competitiva oferta tur&#237;stica salvadore&#241;a es la bah&#237;a de Jiquilisco. Catalogada por la UNESCO como Reserva de la Bi&#243;sfera, la bah&#237;a ofrece a quien la visita la posibilidad de rencontrarse con la naturaleza y tambi&#233;n permite conocer de primera mano c&#243;mo se vive en una comunidad pesquera.&lt;/strong&gt;






&lt;p class="MsoNormal"&gt;

&lt;hr&gt;

&lt;p class="MsoNormal"&gt;Por Roberto Valencia



&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Todo era diferente hace unas horas. El agua ha sustituido al asfalto; hay lanchas y cayucos donde antes hab&#237;a autobuses y carros; manglar en vez de cemento; verde en lugar de gris; quietud y no zozobra. El hace unas horas eran las agresivas calles de San Salvador. Y el ahora es un lugar llamado bah&#237;a de Jiquilisco, reducto de exuberante naturaleza situado a poco m&#225;s de &lt;st1:metricconverter productid="100 kil&#65523;metros" w:st="on"&gt;100 kil&#243;metros&lt;/st1:metricconverter&gt; de la capital de El Salvador. Tan cerca y tan lejos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;

  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;Es una bah&#237;a paradis&#237;aca pero no muchos lo saben.


  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&#8212;&#191;Y el turismo lo ven como oportunidad o como amenaza?


  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&#8212;Para nosotros ser&#237;a una oportunidad todo y cuando el turista venga a observar nuestros recursos, no a da&#241;ar. La apuesta aqu&#237; es el turismo sostenible, el ecoturismo &#8211;dice Cristabel Flores, directora de Codepa, una ONG que trabaja en y por la bah&#237;a desde hace 11 a&#241;os.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;

  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;Turismo sostenible, dice.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;

  

&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;

  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Bautizado por &lt;st1:personname productid="la Nobel" w:st="on"&gt;la Nobel&lt;/st1:personname&gt; chilena Gabriela Mistral como el Pulgarcito de Am&#233;rica, El Salvador es el m&#225;s chiquito pa&#237;s latinoamericano y tambi&#233;n el m&#225;s densamente poblado. Con estas variables no resulta tan sencillo hallar lugares donde el hombre no haya dejado su impronta. Situada en la zona oriental, en un departamento llamado Usulut&#225;n, la bah&#237;a de Jiquilisco representa la mayor extensi&#243;n de &lt;/span&gt;manglares de todo El Salvador. Estos son sus n&#250;meros: 635 km&#178; repartidos entre seis municipios, temperatura promedio mensual superior todo el a&#241;o a los &lt;st1:metricconverter productid="20 &#65456;C" w:st="on"&gt;20 &#176;C&lt;/st1:metricconverter&gt;, decenas de especies de reptiles y mam&#237;feros, cientos de especies de aves. Esteros y canales laber&#237;nticos, playas blancas e infinitas, islas desiertas e islas habitadas.


  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;En su curr&#237;culum destacan dos nombramientos. Desde 2005 forma parte del listado de humedales de importancia internacional Ramsar. Y en 2007 &lt;st1:personname productid="la UNESCO" w:st="on"&gt;la UNESCO&lt;/st1:personname&gt; le otorg&#243; el t&#237;tulo de Reserva de &lt;st1:personname productid="la Bi&#65523;sfera. Pese" w:st="on"&gt;la Bi&#243;sfera. Pese&lt;/st1:personname&gt; a estas credenciales, y a que est&#225; a menos de dos horas de la capital, la bah&#237;a apenas est&#225; presente en la cada vez m&#225;s competitiva oferta tur&#237;stica salvadore&#241;a.


  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;Walter Rojas, de la gerencia de &#225;reas naturales protegidas del Ministerio de Medio Ambiente, prefiere destacar el importante papel ambiental que cumple la bah&#237;a, y le apuesta tambi&#233;n a un turismo limitado: &#8220;Uno de los sue&#241;os es fomentar el ecoturismo, ese turismo que comparte con las comunidades, que ayuda a los pobladores y les genera fuentes de ingreso&#8221;.


  

&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;

  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;Amanece en la bah&#237;a. El sol no ha salido, pero ya clarea. En la comunidad &lt;st1:personname productid="La Pirraya" w:st="on"&gt;La Pirraya&lt;/st1:personname&gt; comienza el vaiv&#233;n de lanchas que singulariza a los asentamientos pesqueros. Para las m&#225;s grandes y atrevidas es hora de regresar. Llegan una tras otra, cargadas con el fruto de una larga noche en mar abierto. Para las m&#225;s peque&#241;as, al contrario, el amanecer es el arranque de la jornada, el momento ideal para adentrarse en la bah&#237;a y probar suerte. Pero todas, grandes y peque&#241;as, tienen en com&#250;n la dependencia del mar y los vistosos colores.


  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;El mar ahora est&#225; calmado y plateado. En la orilla los primeros en llegar desembarcan grandes peces. Hay bagres, jureles y pargos, pero en poca cantidad. La pesca, dicen todos por ac&#225;, est&#225; cada vez peor. Sentado sobre la arena, Jos&#233; Ovidio Perdomo, don Ovidio, observa, quiz&#225; a&#241;orando los largos a&#241;os en los que &#233;l tambi&#233;n fue pescador. Alguien muestra orgulloso un robalo de casi medio metro.


  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&#8212;&#191;Y a&#250;n puede ser m&#225;s grandes?


  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&#8212;S&#237; &#8211;responde&#8211;. Hay veces que hasta de &lt;st1:metricconverter productid="60 libras" w:st="on"&gt;60 libras&lt;/st1:metricconverter&gt;. Por ah&#237; tienen tendido uno de 25.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;

  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;Don Ovidio naci&#243; junto al mar y todo indica que morir&#225; junto al mar, en &lt;st1:personname productid="La Pirraya. Tiene" w:st="on"&gt;La Pirraya. Tiene&lt;/st1:personname&gt; 58 a&#241;os, es bajito, los ojos claros y la piel requemada. Ahora trabaja como guardarrecursos, pero antes le toc&#243; de pescador, camaronero, tortuguero y curilero. Es la voz de la experiencia.


  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&#8212;Don Ovidio, &#191;y donde se compran estas lanchas?


  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&#8212;Aqu&#237; mismo se la pueden fabricar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;

  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;Rosendo Castillo &#8211;56 a&#241;os, grueso y cachucha en la cabeza, como casi todos en la bah&#237;a&#8211; fabrica lanchas de fibra de vidrio, las m&#225;s solicitadas. Su taller, por llamarlo de alguna manera, est&#225; sobre la l&#237;nea de playa. Es una humilde construcci&#243;n de palma y madera con techo de l&#225;mina que apenas sirve para proteger de la lluvia y el sol las lanchas en ciernes. &#201;l y sus cuatro ayudantes est&#225;n construyendo ahora una con nevera, para poder pasar varios d&#237;as en altamar. Es de las que m&#225;s trabajo requieren. Tardar&#225;n nueve d&#237;as y cobrar&#225;n 3,500 d&#243;lares por el trabajo.


  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&#8212;A &lt;st1:personname productid="La Pirraya" w:st="on"&gt;La Pirraya&lt;/st1:personname&gt; &#8211;dice Rosendo, orgulloso&#8211; el primero que vino es un cu&#241;ado m&#237;o que por all&#237; vive. Despu&#233;s me vine yo.


  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;st1:personname productid="La Pirraya" w:st="on"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;La Pirraya&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;, de hecho, es una comunidad joven y a la que solo se puede llegar en lancha. Hasta hace unas d&#233;cadas ac&#225; no hab&#237;a casas. Pero en los primeros a&#241;os de la guerra civil que afect&#243; a El Salvador en la d&#233;cada de los 80, decenas de familias desplazadas&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;terminaron aqu&#237;. Hoy la conforman m&#225;s de 200 familias que en su gran mayor&#237;a dependen del mar. &lt;/span&gt;


  

&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;

  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;En &lt;st1:personname productid="La Pirraya" w:st="on"&gt;La Pirraya&lt;/st1:personname&gt; no hay discotecas ni restaurantes de cinco tenedores ni polideportivos ni museos ni parques de atracciones. Lo que sobra es sol, playas, pescado y tranquilidad. Es un lugar ideal para eso que algunos llaman turismo antropol&#243;gico. Eso s&#237;, el billar que atiende Esperanza Rivas, el &#250;nico en toda la comunidad, permite degustar al final del d&#237;a, sobre la arena y por un d&#243;lar, la cerveza m&#225;s fr&#237;a y agradecida que uno pueda imaginar.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;

  

&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;

  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;El taller de Rosendo est&#225; a mitad de camino entre el singular muelle de madera y el vivero de tortugas. Desde hace a&#241;os funciona en este sector de la bah&#237;a una red de guardarrecursos que entre mayo y diciembre est&#225;n pendientes de los desoves de diferentes especies de tortuga marina: carey, golfina, prieta y baule. Don Ovidio fue por a&#241;os el encargado del vivero, labor en la que hoy le ha sustituido un joven de 17 a&#241;os &#8211;tambi&#233;n de &lt;st1:personname productid="La Pirraya" w:st="on"&gt;La Pirraya&lt;/st1:personname&gt;&#8211; llamado Mois&#233;s Garc&#237;a.


  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&#8212;&#191;Y cu&#225;nto tarda en nacer la tortuga carey?


  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&#8212;El manual que nos han dado &#8211;responde don Ovidio&#8211; dice que entre 55 y 60 d&#237;as despu&#233;s de la puesta, pero, aseg&#250;n la temperatura que tenemos actualito aqu&#237;, yo s&#233; que nacen siempre a los 55 d&#237;as. Eso yo lo tengo aqu&#237; &#8211;y se se&#241;ala con satisfacci&#243;n la sien.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;

  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;Para dentro de cuatro d&#237;as esperan que una nidada eclosione.


  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;Debido a la merma en las poblaciones, El Salvador decidi&#243; el a&#241;o pasado prohibir todo tipo de comercializaci&#243;n de los huevos de tortugas. Este vivero ofrece a los pobladores tres d&#243;lares por cada docena que llevan, y el 100% de las tortugas que nacen son liberadas al mar. Adem&#225;s del beneficio medioambiental, la precisi&#243;n de don Ovidio para conocer las fechas de eclosi&#243;n de los huevos han convertido las liberaciones de tortugas en un prometedor reclamo tur&#237;stico.


  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;Algo similar est&#225; ocurriendo con los paseos en lancha o en kayak por el manglar. En coordinaci&#243;n con el Ministerio de Medio Ambiente, las distintas cooperativas y asociaciones comunitarias que conforman Codepa comienzan a ver el fil&#243;n. Ya se est&#225; ofreciendo a los pocos turistas que llegan, por ejemplo, que sean ellos mismos los que recolecten entre el lodo las conchas para luego elaborar c&#243;cteles.


  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;Adentrarse en el manglar es toda una experiencia. Con un buen gu&#237;a y marea alta, uno puede llegar en lancha a canales de agua por los que apenas pasa la embarcaci&#243;n. Sea la hora que sea, ingresar en este laberinto de ra&#237;ces supone un contacto directo con uno de los ecosistemas m&#225;s productivos del planeta. La vida se respira. La temperatura baja de forma s&#250;bita y el sol se desvanece, al punto que las c&#225;maras fotogr&#225;ficas comienzan a exigir el flash para garantizar im&#225;genes iluminadas.


  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&#8212;Entre m&#225;s caminemos para adentro, m&#225;s cerrado &#8211;advierte Miguel Rodr&#237;guez, el lanchero.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;

  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;Es hora de retirarse. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;

  

&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;

  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;El manglar circunda Puerto Parada, el cant&#243;n al que se dirige la lancha y que funciona como una de las dos puertas de acceso y salida a toda la bah&#237;a. La otra es Puerto El Triunfo, otro municipio en el que tener una lancha es m&#225;s codiciado que tener un carro.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;

  

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;Al llegar a Puerto Parada, un grupo de j&#243;venes ha formado cadenas humanas que se tiran de forma vertiginosa pero sincronizada los cocos llegados a bordo de una barcaza. Hay bromas y buen humor. Los cocos, la &#250;nica actividad agr&#237;cola en todo el sector oriental de la bah&#237;a, terminar&#225;n casi todos en San Salvador. Al fin de cuentas, la capital y su asfalto y sus carros y su cemento y su gris y su zozobra est&#225;n a menos de dos horas. Tan cerca y tan lejos de la bah&#237;a.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;



&lt;p class="MsoNormal"&gt;

&lt;hr&gt;

&lt;p class="MsoNormal"&gt;Esta cr&#243;nica apareci&#243; publicada en la edici&#243;n de octubre de la revista Panorama de las Am&#233;ricas.



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    <title>Bah&#237;a de Jiquilisco. Tan cerca y tan lejos.</title>
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&lt;p class="MsoNormal"&gt;Tint&#237;n y Guacaladita, los socorristas amarillos que la trajeron al hospital, sienten que su trabajo ha finalizado. Entregaron a la paciente estabilizada y rellenaron la ficha exigida. La ambulancia espera fuera. No hay tiempo para despedidas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;


  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&#8212;V&#225;monos, que hay otro accidente&#8230; &#8211;ordena Tint&#237;n, el radio en la mano.

      &lt;p class="MsoNormal"&gt;&#8212;&#191;Ad&#243;nde?

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&#8212;En el bulevar Constituci&#243;n y calle al Volc&#225;n.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;


&lt;p class="MsoNormal"&gt;Y otra vez las luces. Y otra vez la sirena. 

  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;

  &lt;p class="MsoNormal"&gt;*****

    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Asociaci&#243;n Comandos de Salvamento Guardavidas Independientes de El Salvador naci&#243; jur&#237;dicamente el 20 de agosto de 1962, un lunes, d&#237;a en que se publicaron sus estatutos en el Diario Oficial. Un par de a&#241;os antes, el socorrista Edgar Cornejo D&#237;az y un grupo de conocidos hab&#237;an decidido crear su propio cuerpo de socorro al margen de la disciplina de Cruz Roja, el &#250;nico referente de la &#233;poca. Para diferenciarse, ti&#241;eron de verde la cruz. Y comenzaron. 


&lt;hr width="100%" size="2"&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Este post es el inicio de una larga cr&#243;nica publicada el 6 de septiembre de 2009 en la revista S&#233;ptimo Sentido, de El Salvador. Si quiere leerla entera, pulse &lt;a href="http://robertogasteiz.blogspot.com/2009/09/la-respuesta-amarilla.html" title="http://robertogasteiz.blogspot.com/2009/09/la-respuesta-amarilla.html" id="link_0"&gt;ac&#225;&lt;/a&gt; . 


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    <body>Gooooool.

Se han conocido hace unas horas y ahora m&#237;ralos, abrazados como si fueran amigos de toda la vida. Son adem&#225;s abrazos sentidos, de esos que quiz&#225; ni se atreven a dar a sus madres. El grupito lo integran cuatro. Uno es un aspirante a fil&#243;sofo del f&#250;tbol, huesudo, cuarent&#243;n y ojeras perpetuas; otro es un joven alto, gordo y con lentes, con cara de no haber roto un plato; hay tambi&#233;n un periodista treinta&#241;ero de ojos claros y gesto serio, de esos que viven obsesionados con su trabajo; y el cuarto es un alguien con camisola azul que subi&#243; de la fila de delante. Extra&#241;os abraz&#225;ndose. Y no son los &#250;nicos. Todos alrededor gritan saltan celebran animan enloquecen. El Salvador ha marcado gol.&lt;span lang="ES-SV"&gt;

&#8212;&#161;&#161;&#161;Incre&#237;ble!!! &#161;&#161;&#161;Sin palabras!!! &#161;&#161;&#161;Incre&#237;ble!!! &#161;&#161;&#161;Incre&#237;ble!!!...&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;

El aspirante a fil&#243;sofo se desga&#241;ita bandera en mano. &#201;l es el m&#225;s expresivo. Tiene los ojos desorbitados y la lengua azul.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;

La histeria colectiva se canaliza hacia gritos un&#225;nimes de El Salvador, El Salvador. Comienza a remitir de a poquito. Contin&#250;an las sonrisas, los arrumacos, las miradas de complicidad, mientras cada quien trata de recuperar su pedazo de cemento. Tambi&#233;n los cuatro. Por megafon&#237;a se escucha la Voz. Anuncia el autor del gol y el resultado. Un nuevo rugido. El estadio entero celebra, pero la celebraci&#243;n es m&#225;s en este sector. La grada se ha transformado en una gran hermandad. Reina esa sensaci&#243;n que llaman felicidad. Nadie dir&#237;a que son las mismas personas que hasta hace unos minutos estaban tir&#225;ndose orines unos a otros, rif&#225;ndose, vejando a las pocas mujeres que llegan, insult&#225;ndose, irrespetando el himno contrario, degradando a los jugadores negros, descamisando a quien comete el pecado de no ir de azul o blanco.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;&lt;o:p&gt;

&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;*****&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span lang="ES-SV"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;&lt;o:p&gt;
&lt;/o:p&gt;Hasta se parece al verdadero. Las hab&#237;a desde dos d&#243;lares, pero por siete he conseguido una que incluso trae bordado el escudo. Tiene la corona de laurel...

&lt;/span&gt;&lt;hr size="2" width="100%"&gt;&lt;span lang="ES-SV"&gt;
Este es el inicio de la cr&#243;nica publicada el 31 de mayo en la revista S&#233;ptimo Sentido, de El Salvador. Si te ha interesado, puedes terminar de leerla &lt;/span&gt;&lt;a href="http://robertogasteiz.blogspot.com/2009/05/pasion-y-orines-en-vietnam.html" title="http://robertogasteiz.blogspot.com/2009/05/pasion-y-orines-en-vietnam.html" id="link_0"&gt;pulsando ac&#225;&lt;/a&gt; &lt;span lang="ES-SV"&gt;. &lt;/span&gt;</body>
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    <title>Pasi&#243;n y orines en Vietnam</title>
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    <body>Por Roberto Valencia&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt; &lt;HR id=null&gt; &lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;Suspenda esta lectura unos segundos. Cierre los ojos primero y piense en el Caribe, imag&#237;neselo...&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;En serio, h&#225;galo...&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;[...]&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&#191;Qu&#233; im&#225;genes vinieron a su mente? D&#233;jeme intentarlo. Islas en medio de un mar imposible, verde, azul y transparente. Arenas blancas finas en playas infinitas v&#237;rgenes. Una barca de remos. Sosiego. Palmeras de troncos largos y curvos coronadas por penachos de grandes hojas. Y de los troncos cuelga una hamaca, y de los penachos cuelga la sombra sine qua non. Detr&#225;s, un sol perpetuo. Y un cielo intenso salpicado por nubes t&#237;midas. Y una brisa agradecida que levanta olas diminutas. Y dos pel&#237;canos.&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;Otra opci&#243;n es encender su computadora e introducir la palabra Caribe en el buscador de im&#225;genes Google. El resultado ser&#225; similar. &lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;Hay lugares consensuados en el imaginario colectivo. Incluso quien nunca los ha visitado se atrever&#237;a a describirlos. Ocurre con la Ant&#225;rtida, el Sahara o el altiplano andino, y pasa tambi&#233;n con el Caribe, que es el que nos ocupa. En el reparto de estereotipos, al Caribe no le fue tan mal en realidad. En las agencias tur&#237;sticas de Europa y Norteam&#233;rica se vende como lo m&#225;s parecido al para&#237;so. Por eso el boom de cruceros y de hoteles &#8220;All Inclusive&#8221; y Canc&#250;n y Santo Domingo y Roat&#225;n y Cartagena de Indias. Millones de personas pagan cada a&#241;o cientos, miles de d&#243;lares por unas vacaciones que les permitan regresarse con el mar imposible, las playas infinitas y el sol perpetuo en sus c&#225;maras.&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;Pero los lugares como Marlinda seguir&#225;n escondidos.&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&lt;/SPAN&gt;

&lt;SPAN lang=ES-SV&gt; &lt;DIV style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;***&lt;/SPAN&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;/SPAN&gt; &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;Tiene veinticinco a&#241;os y se llama Juana Isabel Caicedo. Es alta, espigada, larga cabellera y poderosa dentadura, m&#225;s blanca por el contraste. Ella y los dem&#225;s ac&#225; son negros. Juana Isabel trabaja para una ONG holandesa que hace un par de a&#241;os abri&#243; un hogar para ni&#241;os marginados. El edificio impone. Es blanco como nieve y tan grande que hace ver a&#250;n m&#225;s desdichadas las casas de alrededor. Est&#225; en primer&#237;sima l&#237;nea de playa. Apenas hay unos seis metros entre el punto donde esta tarde mueren las olas y la barrera de rocas que levantaron.&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&#8212;&#191;Y para qu&#233; las piedras?&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&#8212;Es por las inundaciones &#8211;dice Juana.&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;Por las inundaciones.&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;***&lt;/SPAN&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;Caribe es el nombre del mar y, por extensi&#243;n, las costas que salpica tambi&#233;n son Caribe. Es un mar extenso, m&#225;s que M&#233;xico. Sus aguas ba&#241;an 21 pa&#237;ses y no menos de...&lt;/SPAN&gt;

&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 12pt; FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-SV; mso-fareast-language: EN-US; mso-bidi-language: AR-SA"&gt; &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt; &lt;HR id=null&gt; 

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;Si quiere leer entera esta cr&#243;nica sobre las condiciones de vida en una comunidad del Caribe colombiano y ver fotograf&#237;as pulse &lt;A id=link_0 title=http://robertogasteiz.blogspot.com/2009/03/el-paraiso-feo.html href="http://robertogasteiz.blogspot.com/2009/03/el-paraiso-feo.html"&gt;aqu&#237;.&lt;/A&gt;

&lt;/SPAN&gt;



&lt;/SPAN&gt;</body>
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    <title>El para&#237;so feo</title>
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    <body>&lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;Por Roberto Valencia&lt;/SPAN&gt;

&lt;SPAN lang=ES-SV&gt; &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt; &lt;HR id=null&gt; 
 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;Magaly L&#243;pez, Mar&#237;a Espinoza y un tal Rafael Correa se vieron ayer (30 de octubre) en la entrada oriental de catedral metropolitana, en San Salvador. Los junt&#243; el azar y Monse&#241;or Romero. El fugaz encuentro ocurri&#243; al filo de la 4 de la tarde, en un espacio poco m&#225;s grande que el que hay dentro de un ascensor. Despu&#233;s, cada quien sigui&#243; con lo suyo. 

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;Magaly L&#243;pez tiene 10 a&#241;os. Nada sabe de cumbres de juventud ni cosas de esas. Trabaja. Junto a su hermana F&#225;tima llega a diario a catedral desde la residencial Altavista, en Ilopango. Venden &#8211;intentan vender&#8211; unas calcoman&#237;as con motivos religiosos, dos sobres por el d&#243;lar. Para aprovechar el tir&#243;n Romero, su madre las deja en las entradas a la cripta. Magaly no pudo endosarle ninguna al se&#241;or de impecable saco que se le acerc&#243;, le acarici&#243; la cabeza y le sonri&#243;. &lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&#8212;&#191;Y sabes qui&#233;n es &#233;l? &#8211;le pregunt&#233; despu&#233;s.&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&#8212;No.&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;Mar&#237;a Espinoza llega a catedral cada d&#237;a desde hace cinco a&#241;os desde El Rosario, cerca del aeropuerto. Se sienta en la entrada oriental de 2 de la tarde a 5 y media. Monse&#241;or Romero, dice, genera movimiento. Ayer estaba en su banquito de pl&#225;stico con su huacal&#243;n lleno de elotes, tamales y atol cuando un tal Rafael Correa se baj&#243; de un potente carro granate. Vio frente a sus narices c&#243;mo saludaba a la ni&#241;a.&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&#8212;&#191;Y usted sabe qui&#233;n vendr&#225; hoy? &#8211;le hab&#237;a preguntado media hora antes.&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&#8212;No.&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;Rafael Correa, presidente de la Rep&#250;blica del Ecuador, se ausent&#243; de la XVIII Cumbre Iberoamericana, de la colonia San Benito, para ir al centro de San Salvador, a catedral metropolitana. Su deseo era conocer el mausoleo bajo el que se encuentran los restos de Monse&#241;or Romero. Baj&#243; de su potente Toyota Prado granate y, con la connivencia de su equipo de seguridad, salud&#243; a una ni&#241;a llamada Magali frente a una vendedora de elotes llamada Mar&#237;a. Seguramente el encuentro no se repita nunca.&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;Despu&#233;s entr&#243; en la cripta, raudo. Dej&#243; a los periodistas que lo acechaban sin las ansiadas declaraciones. Tambi&#233;n hab&#237;a curiosos. A la salida, y entre empujones, alcanz&#243; a decir que Monse&#241;or Romero es un ejemplo de vida para los latinoamericanos, que quisiera que la Iglesia siguiera m&#225;s su ejemplo. Lo dijo con la voz casi apagada por gritos de viva Rafael, de vivan los gobiernos de izquierda, de Correa, Correa. &lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV&gt;Todo ocurri&#243; en apenas 12 minutos. Despu&#233;s, el tal Rafael Correa regres&#243; a la cumbre a proponer una nueva arquitectura financiera regional. Magaly se qued&#243; vendiendo calcoman&#237;as a dos por el d&#243;lar; y Mar&#237;a, vendiendo &#8220;atolyelotes, tamales&#8221; a $0.25, $030 y $.035.&lt;/SPAN&gt;



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    <title>Rafael Correa visita el mausoleo de Monse&#241;or Romero</title>
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    <body>&lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 12pt"&gt;&lt;FONT face="Times New Roman"&gt;La isla es tan peque&#241;a que cabe en un billetera. Es chiquita, y la empeque&#241;ece a&#250;n m&#225;s su destierro en el m&#225;s inmenso de los mares, el oc&#233;ano Pac&#237;fico. Una aguja de tierra en un pajar de agua. Est&#225; lej&#237;simos de todo. No tiene hoteles ni carreteras ni buses ni estadios de f&#250;tbol ni puerto ni cementerio. No tiene casi nada. Lo &#250;nico que sobra es vida. Y esa es su grandeza, aunque no se pueda apreciar en un billete.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 12pt"&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 12pt"&gt;&lt;FONT face="Times New Roman"&gt;Desde 1997, y por decisi&#243;n del Banco Central, los costarricenses ven el dibujo de una peque&#241;a isla grabado en sus billetes de 2,000 colones. Aparece en el anverso junto a la cabeza de un investigador llamado Clodomiro Picado Twight. En el reverso, nadan en el vac&#237;o un delf&#237;n y un tibur&#243;n que tiene por cabeza un martillo al que llaman tibur&#243;n martillo. Son dos de los habitantes de un lugar donde el hombre no ha sabido asentarse en cinco siglos. Quiz&#225; a su aislamiento deba su grandeza.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 12pt"&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 12pt"&gt;&lt;FONT face="Times New Roman"&gt;La isla cumple buena parte de las caracter&#237;sticas que se suponen a una isla desierta. Hay cocos y cocoteros, cangrejos, sol, p&#225;jaros, revoloteos y hasta parches turquesa en el mar que la acorrala. Lo que estropea la estampa es que all&#237; donde el estereotipo pide playa, lo que se ve son acantilados; all&#237; donde pide arena fina y blanca, lo que se ven son paredes rocosas y verticales.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 12pt"&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 12pt"&gt;&lt;FONT face="Times New Roman"&gt;Es la Isla del Coco, una isla natural, casi cruda.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;

&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 12pt"&gt;&lt;FONT face="Times New Roman"&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 12pt"&gt;&lt;FONT face="Times New Roman"&gt;Si te interesa esta cr&#243;nica, l&#233;ela entera pulsando &lt;A id=link_0 title=http://robertogasteiz.blogspot.com/2008/07/crnica-de-un-viaje-isla-del-coco.html href="http://robertogasteiz.blogspot.com/2008/07/crnica-de-un-viaje-isla-del-coco.html"&gt;aqu&#237;.&lt;/A&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;









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    <title>Cr&#243;nica de un viaje a la Isla del Coco, en Costa Rica</title>
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    <body>&lt;DIV style="mso-element: dropcap-dropped; mso-element-wrap: around; mso-element-anchor-vertical: paragraph; mso-element-anchor-horizontal: column; mso-height-rule: exactly; mso-element-linespan: 2"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 11pt"&gt;&lt;FONT face="Times New Roman"&gt;Por &lt;STRONG&gt;Roberto Valencia&lt;/STRONG&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV style="mso-element: dropcap-dropped; mso-element-wrap: around; mso-element-anchor-vertical: paragraph; mso-element-anchor-horizontal: column; mso-height-rule: exactly; mso-element-linespan: 2"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 11pt"&gt; &lt;HR id=null&gt; &lt;/SPAN&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV style="mso-element: dropcap-dropped; mso-element-wrap: around; mso-element-anchor-vertical: paragraph; mso-element-anchor-horizontal: column; mso-height-rule: exactly; mso-element-linespan: 2"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 11pt"&gt;&lt;FONT face="Times New Roman"&gt;Hasta el rey de Espa&#241;a ha o&#237;do hablar del nuevo puente de Cacaopera.&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 11pt"&gt;&lt;FONT face="Times New Roman"&gt;No es una exageraci&#243;n literaria. A Juan Carlos Alfonso V&#237;ctor Mar&#237;a de Borb&#243;n y Borb&#243;n-Dos Sicilias, a Juan Carlos I, alguien le cont&#243; que un majestuoso puente comunica dos rec&#243;nditos caser&#237;os del municipio de Cacaopera, en El Salvador. Desde hace seis meses, caudaloso el r&#237;o Torola ya no es obst&#225;culo para los escasos &#8211;escasos&#8211; vecinos de esa zona. Quiz&#225; por eso, el rey sinti&#243; la necesidad de felicitarlos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 11pt"&gt;&lt;FONT face="Times New Roman"&gt;&#8212;Quiero expresar mi calurosa enhorabuena a las comunidades salvadore&#241;as del departamento de Moraz&#225;n, cuyas comunicaciones, econom&#237;a agr&#237;cola, desarrollo tur&#237;stico y bienestar social se ver&#225;n multiplicados por la construcci&#243;n del puente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 11pt"&gt;&lt;FONT face="Times New Roman"&gt;La felicitaci&#243;n la oyeron las 300 personas que la ma&#241;ana del 16 de enero estaban en el Teatro Real de Madrid. Estaba la ministra de Cultura, estaba la presidenta de la Comunidad de Madrid... Ramiro Cortez, Ramiro, la escuch&#243; recostado en una silla de pl&#225;stico negro y aluminio. Viaj&#243; desde Centroam&#233;rica hasta Espa&#241;a, y lo sentaron a tres metros del rey. Como le hab&#237;an sugerido-ordenado d&#237;as atr&#225;s, iba vestido para la ocasi&#243;n. Llevaba un saco azul marino, zapatos bien lustrados, una camisa blanca abotonada hasta el cuello y corbata a rayas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 11pt"&gt;&lt;FONT face="Times New Roman"&gt;&#8212;El rey es grande, pero... ser&#225; que yo no estoy acostumbrado a estar con personalidades as&#237;, yo lo miraba como que &#233;ramos iguales... en la sociedad. Le salud&#233;, le di la mano, y hablamos un poquito.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 11pt"&gt;&lt;FONT face="Times New Roman"&gt;Fue muy poco lo que hablaron. No hubo tiempo para los detalles ni para la pol&#233;mica. No hubo tiempo para contar la interesante historia que hay detr&#225;s del puente de Cacaopera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 11pt"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;FONT face="Times New Roman"&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;********

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 11pt"&gt;&lt;FONT face="Times New Roman"&gt;O&#237; hablar por primera vez de ese puente el 4 de marzo en la ma&#241;ana, mes y medio despu&#233;s de que lo elogiara en Madrid Juan Carlos I. Fue en la Embajada de Espa&#241;a en este peque&#241;o pa&#237;s centroamericano. Ante su inminente marcha del pa&#237;s, el embajador saliente, Jorge Hevia, invit&#243; a desayunar a los periodistas que trabajamos en El Salvador y que tenemos&lt;SPAN style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/SPAN&gt;pasaporte espa&#241;ol. &lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 11pt"&gt;&lt;FONT face="Times New Roman"&gt;El puente de Cacaopera fue parte de lo comentado por Hevia. Lo cit&#243; como un ejemplo del poco eco medi&#225;tico que tienen algunas obras construidas por la cooperaci&#243;n espa&#241;ola. No fueron estas sus palabras, pero lo que quiso decir fue que la inauguraci&#243;n de un puente que lo conoce hasta el rey hab&#237;a pasado sin pena ni gloria por la agenda period&#237;stica nacional.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;

&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 11pt"&gt;&lt;FONT face="Times New Roman"&gt;(...)&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;HR id=null&gt; 
&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 11pt"&gt;&lt;FONT face="Times New Roman"&gt;Te invito a leer la cr&#243;nica entera en este &lt;A id=link_1 title=http://robertogasteiz.blogspot.com/2008/05/una-ejemplo-de-la-cooperacin.html href="http://robertogasteiz.blogspot.com/2008/05/una-ejemplo-de-la-cooperacin.html"&gt;blog&lt;/A&gt;.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;

&lt;SPAN lang=ES-SV style="FONT-SIZE: 11pt"&gt;&lt;FONT face="Times New Roman"&gt;Se agradecen los comentarios y las cr&#237;ticas.&lt;/FONT&gt;&lt;/SPAN&gt;</body>
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    <title>Un ejemplo de la cooperaci&#243;n espa&#241;ola en el tercer mundo</title>
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    <body>&lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;&lt;BIG&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;&#201;l cree que poco se puede hacer ya. Han pasado m&#225;s de siete a&#241;os desde el terremoto de 2001 y el templo est&#225; igual. Igual de mal. Grietas, muebles apilados, l&#225;minas, maleza, soledad, decadencia. Por todo eso pidi&#243; como favor una copia de las fotograf&#237;as que ilustran este reportaje. Es posible, dijo, que sean de las &#250;ltimas que se hagan: &#8220;Las queremos por si se cae, para tener un recuerdo&#8220;. Aunque dolido por tratarse de una parte de su vida, &#233;l cree que ya poco se puede hacer para evitarlo.&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

&lt;/BIG&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;Es la iglesia El Carmen, la de las dos torres que apuntan hacia el cielo, la que se gan&#243; el honor de ser uno de los emblemas de Santa Tecla. En 2010 se cumplir&#225;n &#8212;se cumplir&#237;an&#8212; 100 a&#241;os desde que se termin&#243; su portada, en madera y de estilo neog&#243;tica, la que durante d&#233;cadas ha convertido este edificio en el referente cat&#243;lico de la joven ciudad. Un siglo de primeras comuniones, de funerales, de coros, de bautizos y de bodas. Todo se detuvo aquel 13 de enero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;Hoy, el templo est&#225; como est&#225;, y despu&#233;s de haber escuchado a los voceros de las instituciones que m&#225;s tienen que decir sobre su futuro &#8212;Iglesia cat&#243;lica y Consejo Nacional para la Cultura y el arte (CONCULTURA)&#8212;, la met&#225;fora que mejor se ajusta a la situaci&#243;n de El Carmen es pensar en ella como en uno de esos reos estadounidenses condenados a muerte, esos que esperan vestidos de naranja el d&#237;a de su ejecuci&#243;n.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;Quien pidi&#243; las fotograf&#237;as como un recuerdo es Andr&#233;s Salvador Carranza O&#241;a. Para sus feligreses y conocidos es simplemente el padre Chambita. Desde hace 17 a&#241;os &#233;l es el p&#225;rroco, pero est&#225; ligado a ella desde mucho tiempo antes. Nacido en Burgos &#8212;provincia espa&#241;ola famosa por su imponente catedral g&#243;tica&#8212;, lleg&#243; a El Salvador en 1956. &#201;l es parte de ese grupo de jesuitas sin los que resulta dif&#237;cil explicar la historia reciente del pa&#237;s. Le gusta hablar, escarbar en sus recuerdos y llamar &#8220;mi hermano&#8220; a sus interlocutores. Es alto, delgado y, a pesar de su espesa barba vencida por las canas, aparenta menos de los 71 a&#241;os que tiene. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;&#201;l fue el gu&#237;a para el recorrido, para mostrar c&#243;mo est&#225; el templo siete a&#241;os despu&#233;s de que se estremeci&#243;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;Incluso antes de entrar, El Carmen llama la atenci&#243;n. Sus torres pueden verse de varias cuadras a la redonda. La direcci&#243;n es avenida Manuel Gallardo y 1.&#170; calle poniente, arteria que la alcald&#237;a rebautiz&#243; como la calle Padres Jesuitas. En salvadore&#241;o, es la que est&#225; dos cuadras al norte del parque Daniel Hern&#225;ndez, frente a la parada de bus del Banco Agr&#237;cola.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;Desde esa parada, a trav&#233;s de una puerta gris, se ve casi toda la fachada. La madera luce vieja y arrugada, como un papel que se ha secado despu&#233;s de estar mojado. Se echa en falta la imagen de la virgen, que la bajaron tras el terremoto. Ahora est&#225; junto al hangar anexo, donde el padre Chambita y otros jesuitas celebran misa todos y cada uno de los d&#237;as de la semana. Salvo esa puerta gris, toda la verja que rodea lo que podr&#237;a considerarse el atrio est&#225; cubierta con oxidadas l&#225;minas de zinc, como si se quisiera ocultar la decadencia. Al otro lado, hay helechos&lt;SPAN style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/SPAN&gt;queri&#233;ndose adue&#241;ar de las agrietadas paredes exteriores, hay troncos, hojas y ramas secas esparcidas por el suelo, y hay un par de matas de guineo que uno no sabe bien qu&#233; hacen ah&#237;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;


 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;Las l&#225;minas de zinc est&#225;n rematadas con alambre de espino o alambre razor. Pero no sirvi&#243; de mucho. Desde hace poco m&#225;s de un a&#241;o el templo cuenta con alarma. La instalaron despu&#233;s de que unos ladrones se llevaron un buen n&#250;mero de bancas, la Carmela y poco falt&#243; para que tambi&#233;n desapareciera la Chaleca. Ellas son dos de las tres campanas que estaban en las torres.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;Una vez dentro de El Carmen, el panorama cambia. El padre Chambita lleva un casco pl&#225;stico gris que de poco le servir&#237;a si el edificio se viene abajo, como teme, y narra con pasi&#243;n c&#243;mo fue el d&#237;a del terremoto. Por la pared que desapareci&#243; casi por completo, la oriental, salieron unos estudiantes que estaban de visita en el templo. El gigantesco hueco de 12 metros de longitud sigue ah&#237;, cubierto por una endeble estructura de l&#225;minas. Se coloc&#243; en 2001, y nadie ha hecho nada m&#225;s desde entonces. Sin ellas, se ver&#237;an las matas de guineo de fuera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;No est&#225;n las alineadas bancas, y la nave parece por ello m&#225;s larga y m&#225;s desnuda. Se mire donde se mire, no hay m&#225;s de tres metros de pared sin grietas o sin agujeros en toda la mitad inferior. La situaci&#243;n cambia en la mitad superior, la sostenida por las columnas, que no ha perdido su encanto. Si se mira a algunas partes del suelo, uno se encuentra con las evidencias de que alg&#250;n animal ha estado arriba. Si se mira hacia arriba, se ven palomas de Castilla revoloteando. Ni el alambre de p&#250;as ni la alarma han frenado a estos animales, los que m&#225;s ganaron con el t&#225;cito abandono de una iglesia que era la candidata n&#250;mero uno para convertirse en la catedral de Santa Tecla. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;En toda la estructura hay luz natural m&#225;s que suficiente, y tiene mobiliario eclesi&#225;stico de madera amontando en la parte delantera. La sensaci&#243;n ah&#237; dentro es tambi&#233;n de decadencia, pero es distinta a la que se tiene fuera. La nave y sus 32 columnas mantienen intacto su poder de seducci&#243;n, ese que durante m&#225;s de nueve d&#233;cadas estuvo al alcance de cualquier feligr&#233;s o visitante. Ahora est&#225; bajo llave.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;El recorrido termina en las entra&#241;as del templo, que El Carmen las tiene en sus dos emblem&#225;ticas torres. Son, escribieron los entendidos, las que menos sufrieron aquel 13 de enero. Son de madera, y no de adobe o mamposter&#237;a, como los muros colapsados. Pero que no les afectara tanto el terremoto no significa que gocen de buena salud. Un siglo es mucho tiempo para la madera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;Para subir, la entrada est&#225; en una puerta casi oculta y situada en la parte inferior de la torre derecha. Dentro, hay distintos bloques de escaleras y hay oscuridad. Sobra la oscuridad. Algunos pelda&#241;os se mueven, la madera est&#225; agujereada y cruje. Todo eso, unido al hecho de ser un edificio cerrado por peligro de colapso, hace que la incertidumbre sea dif&#237;cil de vencer. Hay tramos, los m&#225;s altos, en los que la oscuridad hace a uno ir a tientas. Y ni el sonido de las palomas ni su olor contribuyen a la tranquilidad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;Antes de llegar al primer nivel, si es que se puede llamar as&#237;, el padre Chambita explica la primera sorpresa: &#8220;La fachada que hoy vemos es una fachada a&#241;adida. La fachada principal es un triple arco, porque El Carmen iba a ser al principio mucho m&#225;s baja, neocolonial, y la que se ve es la a&#241;adida&#8220;.&lt;SPAN style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/SPAN&gt;En las entra&#241;as se ve con claridad lo que quiere explicar: un muro macizo y oculto tras la estructura de madera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;El segundo nivel es el tejado de la nave, con l&#225;minas de zinc blancas marcadas por el &#243;xido. Es el lugar donde estaban las campanas y la imagen de El Carmen. Desde ah&#237; arriba, se ve el pecado que se cometi&#243; al construir las residenciales que trepan las cordillera del B&#225;lsamo; se ve la renovada iglesia de la Inmaculada Concepci&#243;n; se ve el bullicioso mercado; se ve el volc&#225;n de San Salvador; se ven decenas de tejados donde hay m&#225;s l&#225;minas que tejas. En definitiva, se ve Santa Tecla, la ciudad creada v&#237;a decreto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;A&#250;n se puede subir m&#225;s, hasta las estilizadas c&#250;pulas de las torres. Hay m&#225;s escaleras, pero ya no merece la pena. Lo que se intuye arriba, entre la oscuridad, es solo una mara&#241;a de vigas y tablas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;Ah&#237; termina el recorrido, y empiezan las preguntas. &#191;Se puede salvar El Carmen? &#191;Por qu&#233; no se ha hecho nada en siete a&#241;os? &#191;Y si ocurriera otro terremoto ma&#241;ana? En funci&#243;n de a qui&#233;n se le pregunte se obtienen respuestas distintas, contrapuestas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;Hay un chiste por ah&#237; que dice que cuando en El Vaticano se va la luz, el dominico se sienta a reflexionar sobre la luz y las tinieblas, el franciscano se arrodilla y saluda a la hermana oscuridad, y el jesuita sale y arregla los fusibles. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;En 2001, la Compa&#241;&#237;a de Jes&#250;s, que administra El Carmen desde 1914, no se qued&#243; de brazos cruzados. All&#237; han rezado, cantado y orado Ignacio Ellacur&#237;a, Jon Sobrino, Segundo Montes, Nacho Mart&#237;n Bar&#243;, Chema Tojeira&#8230; Tambi&#233;n Jon Cortina. Ingeniero adem&#225;s de sacerdote, fue quien encabez&#243; el equipo que evalu&#243; los da&#241;os. &#8220;Despu&#233;s de haber estudiado la estructura, me vino el padre Jon, una persona que era todo coraz&#243;n, y con unos lagrimones en su cara me dijo: &#8216;Chamba, el templo no se puede salvar&#8217;&#8221;, recuerda el p&#225;rroco. Las conclusiones de este estudio fueron concluyentes: demoler la estructura existente, y recuperar los materiales decorativos para una nueva edificaci&#243;n. Entre lo salvable estaban la fachada y sus torres.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;En CONCULTURA no dan credibilidad a este estudio. H&#233;ctor Serme&#241;o, director nacional de Patrimonio Cultural, dice tener otros tres que aseguran que, si se interviene, no habr&#237;a que demoler nada. Cita como argumento lo ocurrido en 1986 con la bas&#237;lica del Sagrado Coraz&#243;n de San Salvador, la situada en la calle Arce. Muy parecida a El Carmen en cuanto a estilo y materiales, se da&#241;&#243; aquel fat&#237;dico 10 de octubre, se intervino, y hoy est&#225; m&#225;s parada que nunca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;Las acusaciones entre una y otra parte van m&#225;s all&#225;, bastante m&#225;s all&#225;. El padre Chambita afirma que un dinero que hizo llegar para El Carmen a trav&#233;s de CONCULTURA la estadounidense Fundaci&#243;n Getty se estaba consumiendo m&#225;s en gastos de administraci&#243;n que en las necesarias obras. Serme&#241;o, por su parte, no se queda atr&#225;s. Cuando se le pregunt&#243; por la pared que no existe, esta fue su respuesta: &#8220;Puede que la est&#233;n botando de noche. Piedra por piedra, y adobe por adobe. &#191;Qui&#233;n me asegura a m&#237; que no han permitido el ingreso para hacerlo?&#8220; Con esa insinuaci&#243;n, est&#225; acusando a los jesuitas de destruir el templo, su templo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;As&#237; est&#225;n las cosas entre los actores llamados a ayudar a El Carmen. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;Por un lado, la comunidad jesuita, que es la usufructuaria de un templo que pertenece al arzobispado de San Salvador, dice no poder asumir los costos ni siquiera de lo que el estudio de Jon Cortina concluy&#243;. Con cifras preliminares de 2001, era alrededor de $1 mill&#243;n lo que hab&#237;a que invertir para demoler lo inservible, conservar lo conservable y levantar un edificio nuevo. &#8220;Antes del terremoto, el sue&#241;o era que terminara convirti&#233;ndose en la catedral de Santa Tecla, pero hoy no merece la pena hacer un gasto de millones en invertir en una cosa que no va a poder ser iglesia&#8220;, se sincera el padre Chambita. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;El Gobierno, a trav&#233;s de CONCULTURA, dice estar interesad&#237;simo en su conservaci&#243;n, pero ese inter&#233;s no se traduce en d&#243;lares. El art&#237;culo 32 de la Ley Especial de Protecci&#243;n de Patrimonio Cultural permite expropiar un bien &#8220;cuando el propietario o tenedor no cumpla con las medidas de conservaci&#243;n&#8220; o &#8220;cuando haya sido declarado monumento nacional&#8220;, petici&#243;n que en siete a&#241;os no ha llegado a la Asamblea. &#8220;Los propietarios siguen sin presentarnos alternativa de reconstrucci&#243;n&#8220;, responde&lt;SPAN style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/SPAN&gt;Serme&#241;o al sugerirle la pasividad de la instituci&#243;n que representa.&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;En lo que ambos est&#225;n de acuerdo es en que para cualquier cosa que se quiera hacer por El Carmen habr&#237;a que realizar m&#225;s estudios, actualizar las cifras e invertir una desconocida pero elevada suma de dinero que ni la Compa&#241;&#237;a de Jes&#250;s ni CONCULTURA est&#225;n, hoy por hoy, dispuestos a poner sobre la mesa. Se perdieron ya siete a&#241;os, y este es un pa&#237;s en el que cualquier d&#237;a puede temblar. Por eso la met&#225;fora sobre el reo vestido de naranja esperando el d&#237;a de su ejecuci&#243;n.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;El padre Chambita, 17 a&#241;os de p&#225;rroco y 51 desde que se instal&#243; por primera vez en la residencia anexa a El Carmen, cree que poco se puede hacer ya, y no lo intenta ocultar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;&#8212;A usted &#191;que le gustar&#237;a que hubiera aqu&#237; dentro de 50 a&#241;os?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;&#8212;Pues... un buen centro cultural, abierto a la religi&#243;n y a los religiosos, algo as&#237; como una extensi&#243;n de la UCA.&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;







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    <title>Heridas sin cicatrizar del terremoto de 2001</title>
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    <body>&lt;SPAN lang=ES-TRAD&gt;&lt;BIG&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD&gt;&lt;BIG&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD&gt;&lt;BIG&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD&gt;&lt;BIG&gt; &lt;P class=MsoBodyText2 style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD&gt;Mucho que decir sobre los punches&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoBodyText2 style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;/BIG&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;/BIG&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;/BIG&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;/BIG&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD&gt;&lt;EM&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD&gt;&lt;BIG&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD&gt;Incluso en un pa&#237;s como El Salvador, al que llaman Pulgarcito de Am&#233;rica, hay zonas que suenan lejanas para quien vive en su capital. Una de ellas es el llamado Bajo Lempa, el delta del r&#237;o m&#225;s importante, donde se est&#225; cuajando un conflicto que tiene a una variedad de cangrejos &lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;&#8212;&lt;/SPAN&gt;llamados punches&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;&#8212;&lt;/SPAN&gt; como involuntarios protagonistas. Es esta una disputa que suena lejana, distante, pero que ilustra por qu&#233; el medio ambiente salvadore&#241;o est&#225; como est&#225;. Mal.&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoBodyText2 style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;/BIG&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;/EM&gt;&lt;/SPAN&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt; &lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD"&gt;  &lt;HR id=null&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Hay conversaciones que duelen. Esta tuvo lugar el 13 de febrero, tras haber pasado el d&#237;a escuchando quejas de los pescadores artesanales en la desembocadura del r&#237;o Lempa, en confianza. Aquella es zona que depende en gran medida del punche, un cangrejo que supo hacer del manglar su h&#225;bitat y que hoy en d&#237;a intenta sobrevivir a sus principales enemigos: el mapache y el ser humano. Hay poco que decir sobre a qui&#233;n deber&#237;a tenerle m&#225;s miedo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;&#8212;El mapache &#8212;habla Jos&#233; Mario Mart&#237;nez&#8212; es listo. Cuando el punche est&#225; en la trampa, le hace as&#237; con una manita, mete la otra, y ya, saca el punche.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;&#8212;Solo le hace falta fabricar las trampas, &#191;no?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;&#8212;Solo fabricarlas, s&#237;, pero son buenos los mapaches. Yo, cuando los hallo, los mato y me los como asados, o en sopa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;&#8212;Ah, pero se refiere a que son buenos de sabor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;&#8212;S&#237;, ahhh.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;&#8212;Y, aparte del mapache, &#191;qu&#233; hay por aqu&#237;? &#191;Hay venados?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;&#8212;No, se los acabaron. Mire, cuando se dieron los Acuerdos de Paz aqu&#237; hab&#237;a una especie de venados... y se los acabaron los grandes, porque a veces nos piden a los pobres que respetemos el ambiente y los grandes no respetan.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;&#8212;&#191;A qui&#233;n se refiere?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;&#8212;A los grandes, a los cuelludos. Cuando acab&#243; la guerra ven&#237;an hasta siete y ocho tiradores en grandes carros...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;&#8212;...a matar venados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;&#8212;S&#237;, a matarlos, y se llevaban cinco o seis. Este muchacho &#8212;y se&#241;ala a un hombre cuarent&#243;n que r&#225;pido asiente con una sonrisa&#8212; tiene una foto en la que hay tres venados colgados de un solo. A nosotros nos daban 50 pesos por arriarlos hacia donde estaban ellos disparando. Nos daban los 50 colones, y nos dejaban el animal despu&#233;s de quitarle las piernas, los brazuelos y el lomo. Y as&#237; mataron todo ese animalero que hab&#237;a.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;&#8212;Cuche de monte, &#191;queda?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;&#8212;Nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;&#8212;Lo m&#225;s grande que queda, &#191;qu&#233; es?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;&#8212;Solo el mapache&#8230; y el gato de monte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Jos&#233; Mario tiene mucho que decir sobre lo que ocurre en el Bajo Lempa. Tiene 50 a&#241;os, es un punchero de la comunidad La Chacastera, en Jiquilisco, y sus palabras, si bien se circunscriben a una zona concreta, ilustran por qu&#233; El Salvador est&#225; como est&#225; en t&#233;rminos medioambientales. Mal. Lo dice &#233;l y lo dice tambi&#233;n la prestigiosa Universidad de Yale (Estados Unidos), que en enero hizo p&#250;blica su actualizaci&#243;n del llamado &#205;ndice de Desempe&#241;o Ambiental. De entre los 149 pa&#237;ses evaluados en todo el mundo, en el apartado de H&#225;bitat y Biodiversidad El Salvador tiene a 140 encima y solo 8 debajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;El pa&#237;s &#8212;lo dice Yale&#8212; est&#225; mal, pero ni ese sombr&#237;o panorama impide que todav&#237;a haya algunos oasis de vida silvestre regados por el territorio. Una de esas excepciones es la ribera oriental de la desembocadura del r&#237;o Lempa. Ah&#237; es donde viven Jos&#233; Mario, un indeterminado n&#250;mero de mapaches y miles, decenas de miles, cientos de miles de punches.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;En Per&#250; lo llaman cangrejo del manglar; en Ecuador, cangrejo rojo; y en Centroam&#233;rica, punche. Su nombre cient&#237;fico es Ucides occidentalis. Se reconoce con facilidad. Sus patas y sus tenazas son moradas, y su caparaz&#243;n, anaranjado, puede llegar a medir lo mismo que una tarjeta de cr&#233;dito. Su vida est&#225; ligada al mangle, al fango, y quienes los han estudiado afirman que se alimenta de hojas, que tarda un m&#237;nimo de dos a&#241;os en desarrollarse, y que una hembra pone no menos de&lt;SPAN style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/SPAN&gt;120,000 huevos cada a&#241;o. De esa cifra, con suerte, apenas un pu&#241;ado llegar&#225; a la adultez. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;As&#237; es, a grandes rasgos, la vida del punche.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;&#8220;Si los de la isla Montecristo no se hubieran puesto a cuidar este ca&#241;&#243;n, no hubiera punches ahora, ni chimbolos hubiera&#8221;, exagera Jos&#233; Mario. Habla sobre&lt;SPAN style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/SPAN&gt;El Izcanal, un canal de agua salobre que para los residentes en ese sector del Bajo Lempa se ha convertido estos d&#237;as en motivo de preocupaci&#243;n, de tensiones, de conflicto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;La isla Montecristo que menciona, en realidad, no es una isla. Se puede salir caminando hasta San Juan del Gozo, algo que toma unas cuatro horas, y desde all&#237; hay una calle sin asfaltar que permite alcanzar la carretera El Litoral. Sobre un mapa, la mal llamada isla pertenece a Jiquilisco, pero ellos miran m&#225;s hacia San Vicente. El caser&#237;o La Pita, de Tecoluca, lo tienen a apenas 15 minutos en lancha si atraviesan el Lempa, y hasta all&#237; llegan buses.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;La comunidad Montecristo, sin embargo, s&#237; es una comunidad, si como comunidad se entiende a un conjunto de personas que vive en un mismo lugar y bajo unas mismas normas. Son 37 familias, unas 120 personas. En su d&#237;a se tal&#243; mucho, y hay espacio. Las casas est&#225;n separadas unas de otras, y si hubiera que llamar plaza a algo, ser&#237;a a la explanada situada frente al embarcadero principal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;En esa plaza, lo que se ve cuando uno desembarca son gallinas que pasean libremente, troncos apilados en el suelo, unos pocos &#225;rboles &#8212;vivos&#8212; que dan una agradecida sombra, casas de bloque y casas de madera, ni&#241;os, mujeres, perros, hombres, redes para la pesca, hamacas, un pozo, una letrina p&#250;blica, una vaca tan delgada que se le pueden contar las costillas y un suelo reseco y polvoso en el que se quedan marcadas las huellas de las patas de las gallinas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Completan el cuadro la Tintorera I, la Sulmita II, las Conchas II y Brasil. Son lanchas, las que no hab&#237;an salido a faenar. Casi todos se dedican a la pesca artesanal, pero en los espacios usurpados al manglar se cultiva ma&#237;z, pipi&#225;n, ayote y hay una incipiente apuesta por el mara&#241;&#243;n. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;En Montecristo, digan lo que digan las compa&#241;&#237;as telef&#243;nicas en sus campa&#241;as publicitarias, no hay se&#241;al de celular.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Reyes Cruz Parada tambi&#233;n tiene mucho que decir sobre lo que ocurre en el Bajo Lempa. Tiene 48 a&#241;os, punchea aunque no depende de ello para subsistir, usa una cachucha que le cubren las canas y es la persona que la comunidad Montecristo design&#243; para ser su representante. Preside la asociaci&#243;n de desarrollo comunal. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Da la impresi&#243;n de ser una buena persona. En parte, porque admite errores propios, algo que no encaja muy bien en la forma de ser del salvadore&#241;o promedio. Reyes no tiene reparo en reconocer que la comunidad que representa, la Montecristo, tambi&#233;n se pasea en el medio ambiente: &#8220;A veces, nosotros mismos somos un poco farsantes, porque no somos todos 10, y es bueno reconocer los errores que estamos cometiendo para ir mejorando&#8221;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Con id&#233;ntica claridad &#8212;&#8220;Aqu&#237; han venido a alborotar el panal&#8221;&#8212; se&#241;ala al Gobierno, al Centro de Desarrollo de la Pesca y la Acuicultura (CENDEPESCA), como la entidad que caus&#243; la preocupaci&#243;n que se ha apoderado estos d&#237;as de la ribera oriental de la desembocadura del Lempa. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;El conflicto se puede resumir as&#237;. El ya mencionado ca&#241;&#243;n El Izcanal ha representado desde hace d&#233;cadas el sustento para muchas familias del sector. De ah&#237; se extraen punches, tambi&#233;n bagre y chimbera y pargo y r&#243;balo... La Montecristo est&#225; justo en la entrada a este paradis&#237;aco canal de agua. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Hace casi un a&#241;o, y por iniciativa propia, la comunidad decidi&#243; proteger El Izcanal. La idea la apoyan personas de otras comunidades de la zona, y en todos se percibe un sentimiento de pertenencia sobre el ca&#241;&#243;n. Ante la cada vez m&#225;s mayor presencia de pescadores for&#225;neos, aprobaron que vigilar&#237;an la entrada y, de buenas maneras, explicar&#237;an a quienes lleguen que no se puede extraer recursos. Dicho y hecho.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Todo iba razonablemente bien hasta que CENDEPESCA lleg&#243; a &#8220;alborotar el panal&#8221;. Iba bien porque la medida parece haber beneficiado al ecosistema. Lo dicen los pescadores y lo dice tambi&#233;n la Universidad de El Salvador. Un estudio del Instituto de Ciencias del Mar (ICMARES) avala la tesis de que El Izcanal gener&#243; m&#225;s recursos que otros canales sin el acceso restringido. Los t&#233;cnicos llegaron a esa conclusi&#243;n despu&#233;s de pasarse&lt;SPAN style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/SPAN&gt;buena parte de la segunda mitad el a&#241;o pasado contando y midiendo punches y peces.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Pese al comprobado &#233;xito de la medida, CENDEPESCA aprob&#243; y public&#243; en el Diario Oficial a mediados de enero la resoluci&#243;n de la discordia. En ella, se decreta una veda total en el ca&#241;&#243;n desde el 1.&#186; de enero hasta el 31 de marzo. Pero a partir de esa fecha, cualquier pescador que tenga su licencia vigente podr&#225; llegar a El Izcanal y llevarse cuanto quiera si usa las redes apropiadas y respeta los tama&#241;os. Pueden llegar de La Libertad, de Acajutla, de El Cuco y hasta de Meanguera del Golfo; sin embargo, a los que m&#225;s temen en la Montecristo, por la cercan&#237;a y por su n&#250;mero, son a los de San Luis La Herradura, en La Paz. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Manuel Ferm&#237;n Oliva Quezada tambi&#233;n tiene mucho que decir sobre lo que ocurre en el Bajo Lempa. &#201;l es el director general de CENDEPESCA, y es la persona que estamp&#243; su firma en la pol&#233;mica resoluci&#243;n. Sentado en su despacho, ubicado en Santa Tecla, defiende lo que firm&#243;, alegando que es inconstitucional que un grupo de personas se apodere de un ca&#241;&#243;n, y escud&#225;ndose en un reci&#233;n elaborado plan de manejo de los recursos pesqueros en el sector Estero de Jaltepeque-Bajo Lempa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Aunque Oliva intenta matizarlo, lo cierto es que la resoluci&#243;n tiene un tufo a querer castigar a quienes decidieron cuidar, y beneficiar a quienes sobreexplotaron los recursos que ten&#237;an m&#225;s cerca. Y en todas las conversaciones aparece Jaltepeque, que en su mayor parte pertenece a San Luis La Herradura. All&#237;, por la pesca descontrolada, hay muchos puncheros y pocos punches; muchos pescadores y pocos pescados. Hasta Oliva est&#225; consciente de eso: &#8220;Las comunidades grandes, de San Luis La Herradura, de La Zorra (un cant&#243;n), si se vienen para El Izcanal, s&#237; va a ser un problema&#8221;. Aun as&#237;, firm&#243; la pol&#233;mica resoluci&#243;n.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;El Izcanal es un ca&#241;&#243;n de agua que supera los seis kil&#243;metros de longitud. Arranca en el Lempa, hace un giro curioso alrededor de la Montecristo, y se introduce, paralelo a la costa, en el municipio de Jiquilisco. Salvo algunos claros abiertos para cultivos en la primera mitad, todo lo que se ve a un lado y a otro es mangle, el h&#225;bitat del punche. Sin manglar, no hay punche.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Surcar El Izcanal en lancha impresiona. Los &#250;ltimos dos kil&#243;metros, donde el cauce es m&#225;s estrecho, son de una espesura tal que adentrarse da la sensaci&#243;n de que comienza a anochecer. El mangle es alto, de hasta 30 metros de altura, y pertenece, dicen quienes saben de esto, a la variedad mangle rojo espigado. Se asemeja a un &#225;rbol con dos ramajes: arriba, el tradicional, con sus hojitas; abajo, otro formado por las ra&#237;ces. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Esa parte inferior, que es la que caracteriza visualmente al manglar, es como si un gigante hubiera arrancado los &#225;rboles corrientes de otra parte, les hubiera quitado sus hojas una a una, y los hubiera clavado boca abajo en El Izcanal, dejando la mitad de las peladas ramas fuera del fango. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;As&#237; es, a grandes rasgos, el lugar donde vive el punche.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Pablo Ram&#237;rez tambi&#233;n tiene mucho que decir sobre lo que ocurre en el Bajo Lempa. Tiene 56 a&#241;os, vive en La Tirana y, aunque hay una veda de CENDEPESCA que lo impide, punchea. Lo lleva haciendo a&#241;os. El 13 de febrero, a eso de las 4 de la tarde, sal&#237;a del manglar embarrado, con su cachucha, descamisado, y con botas de hule. Junto a su perra Mika hab&#237;a llegado ah&#237; remando en su humilde cayuco a las 7 de la ma&#241;ana. En la retirada lo acompa&#241;aban dos costales llenos con seis docenas de punches. Con suerte, al d&#237;a siguiente le pagar&#237;an unos $8.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Pablo sal&#237;a sonriente. Conoce a Reyes, el presidente&lt;SPAN style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/SPAN&gt;de la Montecristo. Hay camarader&#237;a. Los dos son oriundos. Creen que pueden punchear sin poner en peligro el recurso, que pueden ignorar la veda de CENDEPESCA. El temor es a los de fuera, a los que se acabaron el estero de Jaltepeque.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;El oficio de punchero no est&#225; al alcance de cualquiera. Hay que despertarse antes de que salga el sol, adentrarse en un canal, caminar sobre las estrechas pero resistentes ra&#237;ces del mangle, saber d&#243;nde dejar las trampas, y al final, si un mapache no se ha adelantado, exponerse a un doloroso pellizco al agarrar el punche y o al amarrarle las tenazas con tul o un material al que llaman penca de caulote. Esta es la manera f&#225;cil.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;La sufrida es sin las trampas, como lo hace Pablo. El fango sobre el que se asientan las ra&#237;ces del mangle es tan blando que con solo pararse uno se hunde hasta los tobillos. De ah&#237; la importancia de saber caminar sobre las ra&#237;ces. Cuando esto se domina, un punchero se enfrenta a cientos de agujeros en el lodo, y solo unos pocos tienen premio. Para acertar, hay que saber detectar fin&#237;simos aru&#241;azos en la entrada. Con el tiempo, el punchero llega a conocer si es un ejemplar macho o hembra lo que hay en el fondo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Y la expresi&#243;n &#8220;en el fondo&#8221; es literal. Sacar el punche a mano desnuda requiere la mayor&#237;a de las veces meter el brazo entero en el fango, hasta el sobaco. La misma operaci&#243;n, y dando por sentado que se acierta en la elecci&#243;n del agujero, hay que repetirla unas 80 o 90 veces para que el d&#237;a se pueda considerar productivo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;As&#237; es, a grandes rasgos, como se captura el punche.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Nathan Weller tambi&#233;n tiene mucho que decir sobre lo que ocurre en el Bajo Lempa. Tiene 28 a&#241;os, estudia en el Monterey Institute de California, y es alto, seco y chele, chel&#237;simo. No le hace falta decir que es estadounidense para que uno infiera que es estadounidense. Lleg&#243; en enero al pa&#237;s para trabajar como voluntario de la Asociaci&#243;n Mangle, una ONG local, y lleva varias semanas encuestando a puncheros para radiografiar esta forma de ganarse la vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Su trabajo ha permitido conocer que en m&#225;s de la mitad de las 70 familias de la comunidad Las Mesitas, siempre en Jiquilisco, hay alg&#250;n punchero. Y que cada uno, en promedio, saca de El Izcanal m&#225;s de 400 punches semanales desde enero a junio. Y que durante esos meses no tienen otra fuente de ingreso. Por eso el temor a la resoluci&#243;n de CENDEPESCA, a la oleada de pescadores for&#225;neos. &#8220;No se llevan 10 &#243; 20 docenas; son lanchadas&#8221;, ilustra la preocupaci&#243;n colectiva el veterano Atlixco Funes Serrano, de la Montecristo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Carlos Giovanni Rivera tambi&#233;n tiene mucho que decir sobre lo que ocurre en el Bajo Lempa. &#201;l es uno de los investigadores del ICMARES que estuvo contando punches. Las conclusiones sorprenden. Son c&#225;lculos preliminares, advierte, pero en la porci&#243;n de 30 kil&#243;metros cuadrados en torno a El Izcanal se estima que hay 550,000 docenas. En otras palabras, en un pedazo de tierra poco m&#225;s grande que Soyapango viven m&#225;s punches que salvadore&#241;os en todo El Salvador.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;As&#237; son, a grandes rasgos, las estimaciones sobre cu&#225;nto punche queda en la zona.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Suena a abundancia, pero el propio Giovanni se encarga de contener la euforia. Si 120 puncheros extraen ocho docenas diarias en un a&#241;o se habr&#225;n llevado 350,000 docenas. No hay que ser un experto matem&#225;tico para suponer qu&#233; ocurrir&#237;a se llegaran 200 puncheros al sector a partir del 1.&#186; de abril. De ah&#237; la preocupaci&#243;n. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Oliva, el de CENDEPESCA, cree que en la Montecristo se est&#225; sobreestimando el problema. Dice que a El Izcanal les esperan tiempos mejores por la veda &#8212;esa que no se est&#225; respetando&#8212;, por las disposiciones en cuanto a aperos de pesca que se permiten usar, y por haber decretado tama&#241;os m&#237;nimos para poder sacar un punche o un pez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Al preguntarle qui&#233;n har&#225; respetar&#225; todo eso, contesta que las comunidades, CENDEPESCA y la PNC. La respuesta est&#225; cargada de optimismo, pero amerita el calificativo de est&#250;pida si se tiene en cuenta que los que en el discurso de Oliva deber&#237;an evitar que un punchero use m&#225;s de 40 trampas &#8212;PNC, CENDEPESCA y comunidades&#8212; no han sabido poner freno a un fen&#243;meno ilegal y estruendoso como es la pesca con explosivos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Jos&#233; Mario, el que se come los mapaches asados o en sopa, lo ilustra as&#237;: &#8220;Es bombardeo lo que hay en la bah&#237;a de Jiquilisco&#8221;. &#211;scar Carranza, un bi&#243;logo que trabaja en la zona para la Asociaci&#243;n Mangle, es igual de&lt;SPAN style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/SPAN&gt;expl&#237;cito: &#8220;De la isla de M&#233;ndez hacia oriente (pr&#225;cticamente toda la bah&#237;a), parece como que es feria, bomba tras bomba&#8221;. No est&#225; de m&#225;s recordar que la onda expansiva que en el agua provoca el explosivo revienta a&lt;SPAN style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/SPAN&gt;todo bicho viviente que est&#233; cerca. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;El Ministerio de Medio Ambiente es el tutor legal de las &#225;reas naturales del pa&#237;s, pero su presencia en este sector es casi nula. Se limita a visitas espor&#225;dicas y a canalizar la ayuda de pa&#237;ses cooperantes hacia algunos peque&#241;os proyectos. Estados Unidos, a trav&#233;s del el Fondo de la Iniciativa para las Am&#233;ricas&lt;SPAN style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/SPAN&gt;(FIAES) es uno de los pa&#237;ses que invierten ah&#237;. Ni el hecho de que la bah&#237;a de Jiquilisco sea &#225;rea Ramsar y Reserva de la Bi&#243;sfera parece haber cambiado mucho la falta de recursos. Basta se&#241;alar que este a&#241;o el presupuesto que el Gobierno destin&#243; al Ministerio de Medio Ambiente baj&#243; un 20%.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Lo que s&#237; apadrina esta cartera son estudios y m&#225;s estudios. En abril de 2004, en el documento elaborado para pedir que la bah&#237;a de Jiquilisco fuera &#225;rea Ramsar, esto es lo que se constat&#243;: &#8220;Existe un grav&#237;simo problema de pesca con explosivos a lo largo de toda la bah&#237;a (se estima que hay alrededor de 150 personas desarrollando esta t&#233;cnica de pesca ilegal); existen graves amenazas a la biodiversidad, producidas porque los barcos arrastreros que se dedican a la pesca industrial del camar&#243;n faenan muy cerca de la costa, afectando a las tortugas que se aproximan a anidar a la playa, quedando atrapadas en las redes de arrastre. La sobreexplotaci&#243;n tanto de los recursos pesqueros como de las poblaciones de casco de burro y punches es un hecho constatado en toda la bah&#237;a.&#8221;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Casi cuatro a&#241;os despu&#233;s, ni el optimismo oficial que encarna Oliva puede afirmar que esas situaciones se han solucionado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Jos&#233; Mario, Reyes Cruz Parada, Pablo Ram&#237;rez, Nathan Weller y Carlos Giovanni Rivera tienen mucho que decir sobre lo que ocurre con los punches de El Izcanal. Todos saben que, ni siquiera respet&#225;ndose las disposiciones de CENDEPESCA, se evitar&#237;a que decreciera el n&#250;mero de ejemplares. Est&#225;n las cuentas del estudio de ICMARES y est&#225;n los antecedentes. Lo que auguran ya ocurri&#243; a&#241;os atr&#225;s con el cangrejo azul, que pr&#225;cticamente ha desaparecido en el Bajo Lempa, y temen que se vaya a repetir con el punche.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;CENDEPESCA, cuestionado sobre esta situaci&#243;n, dijo que lo que aprobaron no est&#225; escrito en piedra,&lt;SPAN style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/SPAN&gt;que es posible que la resoluci&#243;n se revierta, y que El Izcanal no se abra el 1.&#186; de abril para todo el que quiera llegar. Parad&#243;jicamente, esa posibilidad, que es lo que quisieran escuchar en la comunidad Montecristo, no dejar&#237;a de ser una nueva muestra de debilidad institucional y de falta de rigor en la toma de decisiones que incluso aparecen en el Diario Oficial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Alfredo Guardado tambi&#233;n tiene mucho que decir sobre lo que ocurre en el Bajo Lempa, aunque &#233;l no lo sepa. Tiene 23 a&#241;os y trabaja en el puesto de mariscos &#8220;Gaby&#8221;, en el mercadito de Ciudad Merliot, en Antiguo Cuscatl&#225;n. Vende la docena de punches a $6. Los tiene vivos, con las tenazas amarradas con tul, igual a como los sacan del manglar. A Pablo, el de La Tirana, le pagan $1.50 la docena si son grandes, y solo &#8212;solo&#8212; por su traslado a la capital se multiplica por cuatro &#8212;por cuatro&#8212; su precio. Si los vende cocinados, con salsa de aiguashte y tortillas, Alfredo pide $1.25 por cada punche, $15 la docena.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

 &lt;P class=MsoNormal style="MARGIN: 0in 0in 0pt"&gt;&lt;SPAN lang=ES-TRAD style="FONT-SIZE: 11pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Por eso tambi&#233;n, por ser el que menos gana en toda esta cadena, por no tener alternativas, Pablo tiene que ir cada d&#237;a con su perra Mika al manglar, a embarrarse, y a sacar seis o siete docenas de punches. O todas las que pueda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/SPAN&gt;

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