Escrito por prodriguez
21 Jun 2008 - Enlace
Máximo ingenio, mínimo esfuerzo y bajo costo
¿Cómo construir una balsa con una funda impermeable? ¿Cómo dormir cuatro días en la selva sin ser devorado por los mosquitos? Luis Puleyo, el profesor de supervivencia de la Ruta Quetzal BBVA, responde con contundencia: "Máximo ingenio, mínimo esfuerzo y bajo costo". Ingenio, para saber entretejer una funda impermeable con varas y cuerdas capaz de sostener nuestro peso sobre el agua, o para recoger las gotas de rocío con una esponja y saciar la sed. Mínimo esfuerzo y bajo costo, porque no son necesarios materiales caros ni un trabajo excesivo para dar forma a los pequeños inventos que el profesor Puleyo enseñará a los expedicionarios durante su estancia en San Juan de Pequení.
Recurrir al símil de un "MacGyver de la vida real" podría considerarse como una comparación demasiado fácil pero es imposible no pensar en este profesor panameño como una versión en carne y hueso del famoso personaje de ficción. Sabe convertir un quemador de alcohol en un camping gas y montar hamacas para dormir seco en mitad de una tormenta. Sólo requiere "llevar en la mochila adminículos suficientes", que, según él mismo recuerda, "la Real Academia define como pequeños objetos útiles en caso de necesidad". Sus "adminículos" se reducen a poco más de un machete, una esponja, una cuerda y una cazuelita de aluminio. Es el hombre con quien desaparecen todos los miedos ante la idea de adentrarse en la selva.
Vestido de militar y con una postura marcial inamovible –fue durante años instructor de los marines- parece un tipo duro. Sin embargo, esa primera impresión cambia desde el momento en el que Puleyo comienza a hablar. Su exquisita educación, su refinada cultura y la dulzura de su voz hacen que sea difícil imaginar que una vez diera órdenes a soldados. Ahora, le mueve un entusiasmo filantrópico de enseñar a los jóvenes el apremio de promover de manera real "el desarrollo sostenible para salvar el mundo", aunque lo que pueda hacer "sea, por ahora, pequeño y reducido a un grupo de afortunados", los ruteros, a quienes Luis no sólo enseñará supervivencia sino que transmitirá valores morales que les "permitan reconciliarse con la naturaleza".
Como orador, sabe ganarse a su público. En su primera aparición, durante la presentación de todo el equipo de la Ruta Quetzal BBVA, consiguió en tan sólo unos minutos que toda la sala bailara al son de Panameña, panameña e institucionalizó un nuevo himno: Cuando Puleyo canta a voz en grito "Esto es vida", los expedicionarios responden al unísono: "Sí, señor".
Patricia R. Blanco


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