Escrito por prodriguez
30 Jun 2008 - Enlace
"Mamá, estoy bien"
Han pasado once días desde que arrancó la Ruta Quetzal BBVA. Los expedicionarios, convertidos ya en auténticas alimañas, tienen por primera vez una tarde de tiempo libre. El lugar, un enclave privilegiado del Caribe panameño, que aún conserva la fortaleza que construyeron los españoles: Portobelo.
Sin embargo, el primer impulso no es visitar la ciudad. Alguno se lanzan a la compra de refrescos y chocolate pero la mayoría corre a llamar a sus padres por teléfono. Sólo algo más de 20 ruteros pudieron comunicarse con sus familias en una videoconferencia desde el fuerte San Lorenzo. Para los demás, es la primera oportunidad para hablar con sus padres.
Un sinfín de emotivas conversaciones inunda Portobelo. Algunos lloran, otros sonríen, pero todos esperan impacientes las colas para hablar en las cabinas y contar sus primeras aventuras, porque no saben cuándo podrán volver a llamar.
Patricia R. Blanco

