Ruta Quetzal

Hay 5 artículos con el tag titiriteros en el blog Ruta Quetzal BBVA. Otros artículos en La Comunidad clasificados con titiriteros

Escrito por martafc

13 Jul 2009 - Enlace

Chocolate con churros a ritmo de Sanjuaneras

Ser rutero tiene la compensación de que, allí donde vas, te ganas la simpatía de los curiosos. Y los lugareños te miman a más no poder. La visita a Valencia, a parte de dejarnos el espíritu colmado de historia y sabiduría, nos dejó el estómago feliz después de una paella valenciana en la Malvarrosa. De postre, chocolate con churros a cargo de de las chocolaterías Valor.

Y en Cartagena han vuelto a caer unos churros con chocolate. Mientras desayunábamos, un grupo de música tradicional ha puesto la banda sonora. Los chicos y los titiriteros les han dado la réplica con la habitual sanjuanera, himno de la ruta.

Para coger fuerzas, para empezar con buen pie, para alegrarnos el día, para olvidar el madrugón, para chuparse los dedos... ¡viva el chocolate!

Escrito por martafc

13 Jul 2009 - Enlace

Titiriteros a bordo

La Ruta Quetzal no se entiende sin ellos. Son “gentes de malvivir”, contadores infatigables que han recorrido muchos caminos. No pocos en compañía de los ruteros. Se dedican a animar las caminatas y las veladas al son del tamborín, la dulzaina, los huesos, y los muñecos.
Uno de ellos es Salvador. Empezó en esto de la Ruta hace ya 16 años, y desde entonces no se pierde una. Es un hombre que, a parte de tocar el tamborín en el trío que ameniza a la expedición, se arranca en cualquier momento para improvisar una canción o contar una historia. “Yo he hecho de mi pasatiempo mi medio de vida”, dice este hombre bonachón y sonriente.
Los titiriteros son los artífices del himno de la Ruta. Se trata de una jota sanjuanera a la que han añadido palabras que no es necesario seguir al pie de la letra, sino que pueden ser improvisadas según el espíritu de cada etapa. Hoy mismo Salvador se ha animado a incluir un guiño al buque en el que viajamos.
“Soy romancero y folclorista”, explica Salvador. “En muchas ocasiones yo mismo lo dudo, pero he vivido hasta ahora muy bien pareciéndolo”, añade glosando a Groucho Marx. Sobre todo Salvador se considera un showman y un enamorado de la cultura popular, la que surge y se alimenta en las esquinas de los arrabales, en las tabernas, al pie de las vías y con la mente libre. “La verdadera fiesta siempre sale del corazón de la calle”.

Escrito por prodriguez

30 Jun 2008 - Enlace

La historia también se escribe en los pies

Cada paso del viaje se ha incrustado en mis botas. Los expedicionarios a los que conocí, mis compañeros periodistas, los médicos que acompañan a la Ruta, los monitores del campamento. Todos ellos están aquí, porque anduvimos juntos a través de la selva y descendimos a la playa del fuerte San Lorenzo. Y charlamos, descubriendo que hay una juventud que desea marcar la diferencia, con inquietudes, con sueños, con proyectos de futuro que abruman por su madurez, con la ilusión y la alegría de quienes saben aún encontrar lo que hay de bueno en los demás.

Carmen de Jerez, Leire de Navarra, Ezequiel de Montevideo... Junto a ellos recorrí el Camino de Cruces, saltando por las charcas, metiendo los pies en el fango, sufriendo las picaduras de los mosquitos y el calor húmedo de la selva. Compartimos el agua, nos resguardamos de la lluvia mientras montábamos un hornillo para calentar la comida que nos proporcionaba el Ejército español, bailamos salsa y merengue en los Dragones Rojos, nos animamos cuando estábamos cansados.

El barro de las botas son sonrisas, son abrazos, son canciones con una guitarra, son una mantis religiosa en la tienda de campaña, son águilas arpías y monos aulladores, son la niña de Portobelo que no podía sacarse una zapatilla y lloraba angustiada sin saber qué hacer. Son cocodrilos, son la pobreza de las calles de Colón, son los titiriteros y sus canciones, son el recuerdo de la Ruta Quetzal BBVA.


Aunque hoy regreso a casa, la expedición continua. Aún caminará algunos días por Panamá. Luego viajará hacia España. Cedo el testigo a Lucía Rodríguez, la joven ganadora de EL PAÍS de los Estudiantes, que narrará su propia visión de la Ruta.

Patricia R. Blanco

Escrito por prodriguez

24 Jun 2008 - Enlace

Diplomados en 'alimañismo'

Los expedicionarios empiezan a transformarse en pequeñas alimañas. Que no se ofenda nadie. Quien no se convierte en uno de estos "animalejos" no es un verdadero rutero. Las alimañas abandonan en la Quetzal el significado que les otorga la Real Academia de "animal perjudicial a la caza menor" o aún peor, el de "persona mala y despreciable" por el de miembro de honor de la Ruta. Sólo quien ha interiorizado el verdadero espíritu de aventura y camaradería puede tomarse la licencia de atribuirse el título de alimaña.

Y nuestros jóvenes ya son diplomados en alimañismo. Lo demostraron anoche en el campamento cuando una fortísima lluvia –en Panamá es la temporada de las tormentas- amenazó la estabilidad de las tiendas. Los expedicionarios aseguraron las piquetas, protegieron todas sus pertenencias y pasaron estoicos una noche amenazadora. Jesús Luna, el jefe de campamento, debe sentirse orgulloso de las nuevas alimañas, que ya pueden cantar el himno que los titiriteros han hecho famoso en las ediciones anteriores:

"Soy alimaña,
y en Panamá, lo confirmé,
soy alimaña con caché.
Yo sudo y huelo mal,
pero a mí me da igual".

La metamorfosis de la alimaña comienza con la primera ducha. Olviden los baños tradicionales con mampara y agua caliente. Las verdaderas alimañas se asean en comuna, con el bañador puesto y bajo el agua a presión que cada mañana y cada noche les enchufa un camión de bomberos. Puede parecer incómodo, pero les aseguro que es la hora de la fiesta.

Las alimañas lavan y secan su ropa, friegan sus platos, montan sus tiendas y hamacas y se preocupan de que en el campamento reine el orden. Pero todo ello caería en el vacío si no aprendieran a cuidar de sí mismos y de sus compañeros. En realidad, todos deberíamos ser alimañas. Los expedicionarios ya se han diplomado. Después de 40 días de ruta, serán doctores en alimañismo.

Patricia R. Blanco

Escrito por prodriguez

20 Jun 2008 - Enlace

Un titiritero retenido en Miami

Todo aquel que haya viajado a Estados Unidos ha sufrido la apatía de los trámites de inmigración. Da igual que seas estudiante, turista o que simplemente estés de paso para tomar otro avión. Afortunadamente los expedicionarios españoles vuelan directo a Panamá pero la prensa y algunos miembros de la organización hacemos escala en Miami. La espera se nos antoja larga, aún más larga si cabe porque han retenido a uno de los titiriteros, Juan Antonio Sanz. También a dos periodistas.

El malestar que en ocasiones puede causar la prensa es bien conocido aunque los peligros derivados de la cobertura de la Ruta Quetzal BBVA parecen más que cuestionables. Pero, ¿a un titiritero? Suena irrisorio. Son los músicos de la Ruta, los artistas que cada mañana despiertan a los jóvenes haciendo sonar sus instrumentos, las personas de la sonrisa incondicional. Es imposible imaginar a un titiritero detenido.

Sin noticias de nuestros tres compañeros, empezábamos a temer que perdieran la conexión a Ciudad de Panamá. Eran las cinco de la tarde y estaba previsto que comenzara el embarque, aunque entonces nos sabíamos que retrasarían el vuelo hasta las nueve y media de la noche. Después de un par de horas regresaron. Los dejaron marchar sin más. El mal rato pasado desapareció en segundos y renació el espíritu que acompaña a la expedición.

La causa de la retención de Juan Antonio Sanz nunca la llegamos a descubrir. Tampoco los dos periodistas, Eduardo Cruz y Chusa López, supieron por qué les llevaron "al cuartito".

Patricia R. Blanco

Los autores

Avatar de martafc

Marta F.-Caparrós se convierte en expedicinaria de la primera fase de la Ruta Quetzal BBVA 2009, en su andadura por varias ciudades de España. La aventura ha comenzado.

Ver perfil

Twitter

    Mis tags

    ElPais.com Sociedad

    Esperando Contenido Widget ...

    Amigos

    Fans

    • Natalia Marcos

    Ídolos

    Buscar

    Suscríbete

    Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):